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Antígona De Sófocles De Wikipedia, la enciclopedia libre El difunto rey de Tebas, Edipo tuvo dos hijos varones: Polinices y Eteocles Ambos acordaron turnarse.

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2 Antígona De Sófocles De Wikipedia, la enciclopedia libre El difunto rey de Tebas, Edipo tuvo dos hijos varones: Polinices y Eteocles Ambos acordaron turnarse anualmente en el trono tebano, pero, tras el primer año, Eteocles no quiso ceder el turno a su hermano, por lo que el primero llevó un ejército foráneo contra Tebas. Los hermanos se dieron muerte mutuamente, pero son los defensores de Tebas los que vencen en el combate. Antígona, hija de Edipo, cuenta a su hermana Ismene que Creonte, actual rey de Tebas, impone la prohibición de hacer ritos fúnebres al cuerpo de Polinices, como castigo ejemplar por traición a su patria. Antígona pide a Ismene que le ayude a honrar el cadáver de su hermano, pese a la prohibición de Creonte. Ésta se niega por temor a las consecuencias de quebrantar la ley. Antígona reprocha a su hermana su actitud y decide seguir con su plan.

3 Creonte anuncia ante el coro de ancianos su disposición sobre Polinices, y el coro se compromete a respetar la ley. Posteriormente, un guardián anuncia que Polinices ha sido enterrado, sin que ningún guardián supiera quién ha realizado esa acción. El coro de ancianos cree que los dioses han intervenido para resolver el conflicto de leyes, pero Creonte amenaza con la muerte a los guardianes porque cree que alguien los ha sobornado. El cuerpo de Polinices es desenterrado. Pronto se descubre que Antígona era quien había enterrado al cuerpo, pues intenta una vez más enterrar al cuerpo y realizar los ritos funerarios, pero es capturada por los centinelas. Antígona es llevada ante Creonte y explica que ha desobedecido porque las leyes humanas no pueden prevalecer sobre las divinas. Además se muestra orgullosa de ello y no teme las consecuencias. Creonte la increpa por su acción, sospecha que su hermana Ismene también está implicada y, a pesar del parentesco que lo une a ellas, se dispone a condenarlas a muerte.

4 Ismene, llamada a presencia de Creonte, a pesar de que no ha desobedecido la ley, desea compartir el destino con su hermana y se confiesa también culpable. Sin embargo, Antígona, resentida contra ella porque ha preferido respetar la ley promulgada por el rey, se niega a que Ismene muera con ella. Finalmente, es sólo Antígona la condenada a muerte. Será encerrada viva en una tumba excavada en roca.

5 El hijo de Creonte, Hemón, se ve perjudicado por la decisión de su padre, ya que Antígona es su prometida. Señala a su padre que el pueblo tebano no cree que Antígona merezca la condena a muerte y pide que la perdone. Creonte se niega a ello y manda traer a Antígona para que muera en presencia de su hijo. Hemón se niega a verla y sale precipitadamente. Antígona va camino de su muerte y, si bien no se arrepiente de su acción, ha perdido la altivez y resolución que mostraba antes, al dar muestras de temor ante su muerte. El adivino y ciego Tiresias interviene en ese momento para señalar a Creonte que los cuervos y los perros arrancan trozos del cadáver de Polinices y los dejan en los altares y los hogares, prueba de que los dioses muestran señales de cólera. Acusa a Creonte de imprudente y vaticina que alguien de la sangre de Creonte pagará sus errores con su muerte. El coro de ancianos también aconseja al rey que cambie de actitud. Creonte, ante las profecías de Tiresias, cede y se dispone a rectificar sus faltas.

6 Un mensajero explica a Eurídice, la esposa de Creonte, como su esposo, tras suplicar perdón a los dioses, lavó y honró el cadáver de Polinices, erigiéndole un túmulo funerario. A continuación se disponía, junto con los guardianes, a liberar a Antígona del sepulcro donde había sido encerrada, pero ésta fue hallada ahorcada y Hemón se había suicidado clavándose una espada tras encontrar a su prometida muerta. Quedó abrazado a ella mientras moría. Creonte aún tiene que soportar otra desgracia más, pues al volver a palacio con su hijo muerto en brazos, recibe la noticia de que su esposa Eurídice también se ha suicidado al conocer las noticias. El coro finaliza con un llamado a obrar con prudencia y respetar las leyes divinas.

7 ¿Por qué Antígona entierra a su hermano ? ¿Cuál es el conflicto ético?

8 CAPÍTULO II LA DIMENSIÓN PERSONAL DE LA ÉTICA ¡LA ÉTICA DEL SUJETO!

9 C. II: La dimensión personal de la ética Objetivos: Familiarizarnos con las categorías fundamentales desde las que se construye y define el sujeto moral. Sensibilizar la conciencia y dignidad humana como instancia formal y material desde la que se valora el mundo. Manejar las categorías y dinámica desde las cuales se debe juzgar la actuación ética de las personas

10 . Contenidos: 2.1 La persona sujeto moral 2.2 La dignidad humana y sus expresiones fundamentales que fundamentan el principio de Autonomía/ciudadanía. 2.3 La formación de la conciencia moral a partir del pathos y del ethos. 2.4 Análisis ético de las acciones morales de las personas 2.5 El Ejercicio de la libertad. La toma de decisiones desde la certeza, verdad y autenticidad. C. II: La dimensión personal de la ética

11 2.1 La persona sujeto moral (la moral como estructura) El ser humano no solo vive acontecimientos sino que los vivencia y valora. C. II: La Dimensión personal de la ética

12 a. La persona sujeto de acciones humanas El mundo - naturaleza es el espacio en el cual el ser humano actúa e interactúa, no solo de manera mecánica sino sobre todo pensada y deliberada para satisfacer necesidades y deseos fundamentales. Es decir, la relación del sujeto en el mundo no es solo en función de estimulo y respuesta, mecanismo privilegiado de los animales, que motivados por un estimulo dan una respuesta justa en tanto, ajustada a las posibilidades de cada animal. En este sentido, los animales ya vienen con la capacidad de ajustar su repuesta. En el caso de las personas, sin perder ese ajustamiento natural, por el grado de complejidad e interacción con los otros y con el mundo pueden tomar distancia hacer una pausa entre el estímulo y la respuesta. Surge otro modo de relación - acción - de ajustamiento no instintivo ni mecánico sino libre, desde posibilidades varias (Aranguren /97). C. II: La dimensión personal de la ética 2.1 La persona sujeto moral

13 a. La persona sujeto de acciones humanas El ser humano – mundano (en tanto ser en el mundo) por medio del trabajo, la ciencia y la técnica se hominiza y en la relación con los otros, por medio de la comunicación, el afecto, la colaboración y sobre todo, por la construcción de significados, que se expresan en la estética, la búsqueda del sentido de la vida y la reflexión filosófica se humaniza al mundo. En otras palabras, el homo sapiens sapiens (el hombre que sabe que sabe) llegó a serlo porque antes fue homo faber. C. II: La dimensión personal de la ética 2.1 La persona sujeto moral

14 b. Experiencia de subjetividad.. Solo el ser humano tiene mundo interior. Es un sujeto que tiene capacidad de contemplar la exterioridad y de autocontemplarse, de construir y construirse interiormente. Y desde esta capacidad afronta el mundo de manera diferente. El ser humano no solo vive y convive con otros sino que también revive o vivencia los acontecimientos en su mundo interior y los exterioriza en su rostro. Esta vivencia subjetividad puede hacerla en términos temporales de pasado/evoca, presente/ autoconciencia y futuro/sueña. ¿Qué evocaciones me vienen a la memoria? ¿Por qué me viene ésta vivencia? C. II: La dimensión personal de la bioética 2.1 La persona sujeto moral

15 c. Experiencia de valoración La vivencia de estos acontecimientos no es neutra, es valorativa, es decir el sujeto al volver sobre si, no solo recuerda sino que también da un juicio sobre los acontecimientos y actos realizados por él mismo. Por ello ante la vuelta al presente de acontecimientos o imágenes, hay una mezcla de sentimientos. Si es una viencia autovalorada como positiva, se siente satisfacción, alegría, el rostro se llena de brillo; por el contrario, si es una evocación de acontecimientos autovalorados como malos el rostro se entristece, o se llena de vergüenza... Las vivencias positivamente valoradas permiten la autoafirmación de la identidad y coherencia del sujeto, mientras que las negativas pueden día a día irlo destruyendo. !De allí la necesidad de educar la conciencia! ¿Qué evocaciones valoradas me llenan el rostro de alegría? C. II: La dimensión personal de la ética 2.1 La persona sujeto moral

16 d. La experiencia de sentirse yo La experiencia del sujeto es que se descubre como un yo, que recuerda y que es actor presente de las acciones realizadas y valoradas moralmente No es un alguien quien evoca, actúa y decide, ni tampoco se siente un nudo de impulsos ciegos que fatal le mueve independiente de si mismo. El yo se descubre como sujeto a.... pero también como un actor singular único de su propio destino. Se descubre como persona; esto es, está en la línea del sujeto (no del objeto), del quien (no del que), del alguien (no del algo), de la persona (no de las cosas). Desde luego el descubrimiento del yo, de la identidad y singularidad surge al calor del proceso de socialización con la madre, familia, barrio, escuela... C. II: La dimensión personal de la ética 2.1 La persona sujeto moral

17 d. La experiencia de descubrirse Actor libre. En esta misma línea, pero desde otra perspectiva, el ser humano se descubre como actor y no solo víctima de unas fuerzas que mueven el mundo. Se descubre como un ser de posibilidades. La vida se le presenta abierta. Para satisfacer sus necesidades de supervivencia, frente a la naturaleza y los otros ya no actúa instintivamente, puede elegir creativamente un comportamiento a b o c. Por el contrario los animales, por su condición instintiva que les viene inscrito en su patrimonio genético están ajustados a la naturaleza. Al ser humano le toca la dura tarea de ajustarse y ajustar su vida a la naturaleza y a las relaciones sociales, en función de un determinado proyecto, ya no solo desde su condición instintiva, sino desde una dimensión singular en las especies, la libertad. Esta libertad le hace dueño de sus actos, es un yo quien realiza unos actos pero también como dueño, se hace responsable de las acciones y decisiones tomadas a favor o en contra de otras personas. La libertad más que comprobarla se la experimenta... ¿ Cuándo he vivido experiencias de libertad frente a … ? C. II: La dimensión personal de la ética 2.1 La persona sujeto moral

18 2.2 La dignidad humana La persona no tiene precio tiene dignidad. Kant. El hombre se cree más de lo que es y se valorar en menos de lo que vale. Goethe La dignidad es el valor de ser persona humana. C. II: La dimensión personal de la ética

19 a. a. Fundamentación "objetiva" de la d. h. Objetivamente se es o no se es ser humano La dignidad humana es el valor de ser persona C. II: La dimensión personal de la ética 2.2 La dignidad humana

20 La dignidad humana es el valor de ser persona C. II: La dimensión personal de la ética 2.2 La dignidad humana

21 a.Fundamentación "objetiva" de la d. h. Objetivamente se es o no se es ser humano La dignidad humana se reconoce ontológicamente por el solo hecho de ser persona humana. Objetivamente ser humano - persona es tan evidente que se es o no se es humano miembro de la especie homo sapiens sapiens. C. II: La dimensión personal de la ética 2.2 La dignidad humana

22 b. El momento intersubjetivo del reconocimiento de la Dignidad humana Indignación emocional (sentir dolor por el otro) Empatía, porque el otro soy yo. Ninguna persona puede ser un medio.. Cada uno es un fin en si mismo!! Lo reconozco como alguien y no como algo. C. II: La dimensión personal de la ética 2.2 La dignidad humana

23 c. El momento histórico-social del reconocimiento de la Dh. Tanto la dignidad del ser humano como el reconocimiento social de su libertad solidaria en la justicia y tolerancia son fruto de un largo recorrido histórico desde las luchas en la época de los esclavos, las conquistas de ser reconocidos como personas otros pueblos no occidentales en la edad media y la exigencia de la igualdad de derechos en la edad moderna. La dignidad humana, reciben su justificación y verificación en la etapa moderna de la cultura occidental, a través de las Declaraciones de los derechos humanos, que fundamentan la estructura política y jurídica de la sociedad moderna. Estas Declaraciones que tienen momentos relevantes en la Declaración de derechos de Virginia ( junio 1776). La declaración de independencia delos Estados Unidos de América (julio 1776), La Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1793) adoptada por la asamblea constituyente francesa, La Declaración universal de derechos humanos (1948), adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, Los Pactos Internacionales de derechos económicos, sociales y culturales, civiles y políticos (1966), Declaraciones de Argelia (1976) y Estocolmo (1989).

24 d. El momento ético-integral de la promoción de la Dh en el horizonte de humanización. Partiendo de la clasificación de las necesidades humanas,que hace Abrahán Maslow, se puede definir un horizonte de humanización siempre dinámico y abierto: a) Un momento humano expresado en la satisfacción de Necesidades de déficit: como las N. Fisiológicas como respirar, comer, beber, reproducirse; N. de seguridad física como vestirse, tener vivienda que le cubran de la inclemencia del clima;N. de seguridad afectiva como el abrazo, la caricia; N. de sociabilidad como el asociarse con otras personas. b) EL momento humanizador expresado en las necesidades de autorrealización: N. de aceptación y estima; N. de explorar y conocer; N. de expresar su mundo interior y de simbolizar su cultura; Que se concreta acceso a la justicia, educación salud, expresión estétic0- cultural. c). Momento unificador y de sentido, expresado en la búsqueda de un sentido mayor y transcendente de la vida que de cuenta en totalidad de la vida de cada persona. C. II: La dimensión personal de la ética 2.2 La dignidad humana

25 e. Expresión psicológica de la d. h : la autoestima solo el que se ama a sí mismo puede amar a los otros La autoestima es la valoración sana y positiva que una persona tiene de si misma que le permite tener una actitud de vida de respeto por la propia vida y la de los demás. Desde la experiencia de sentirse alguien autónomo, con capacidad de pensar, sentir, y de actuar por si mismo, las personas descubren que se merecen ser respetados por los otros y sobre todo de respetarse a si mismos y de valorarse como personas. Todo gesto de agresión física, verbal o gestual de otro, de alguna manera permitido o tolerado por la persona que recibe, puede ser visto como un signo de no estima de si mismo, por contrario, todo gesto de exigir respeto de los otros a los criterios, conducta y acciones de la persona es un signo de autoestima. En otras palabras de dignidad

26 2.3 LA FORMACIÓN DE LACONCIENCIA MORAL A PARTIR DEL PATHOS Y DEL ETHOS

27 fondo geográgico, cultural, histórico y religioso costumbres sociales valoresvalores leyes Deberes fondo bio psíquico complejo p ri n ci p io s conciencia C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LACONCIENCIA MORAL O. F.

28 A. FONDO BIO-PSÍQUICO En tanto seres biológicos, producto de la evolución, los seres humanos acarrean una carga zoocaracterizada por el impulso a la conservación de la vida por medio de la delimitación de un entorno vital de control y desarrollo de unos mecanismos de Poder, es decir, de demostración de fuerza o apariencia ante los enemigos u otros individuos de la especie, de Tener o tendencia a delimitar territorios que le pertenecen como reservas alimenticias, de Aparentar como la cualidad por que el animal busca presentarse como el mejor dotado o dotada de la especie y de esta forma asegurar la reproducción de la especie y la tendencia a las relaciones sexuales como un medio de reproducción de la especie y la búsqueda de Placer. C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

29 …. Por otro lado, en tanto seres biológicos el ser humano hereda el temperamento, la base sobre la que se construye el carácter. En tanto ser písquico y modelado por la sociedad, el ser humano tiene capacidad de significar los impulsos, de canalizarlos. La fuerza del eros y el tánatos de la que nos habla Freud, están presentes. La primera abierta a la vida, a los otros, al don y la segunda que se mueve por medio del impulso del dominio, sometimiento o muerte para los otros o incluso de si mismo. El sujeto moral se construye históricamente desde diversas instancias, desde las ciegas e impulsivas como es la carga biológica hasta la más compleja como es la conciencia. C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

30 b. El fondo geo-histórico y cultural Ser del llano o la montaña nos hace diversos La geografía es la base material y simbólica sobre la que se construye el sujeto con unas particularidades específicas. El llano marcado por la riqueza del suelo, la cercanía al mar como fuente de alimentación diaria, por el clima cálido y por una alimentación rica en fósforo y potasio hace de las personas con talante diverso a las personas que habitan en la montaña, con clima frío, tierra que exige más cuidado y una alimentación rica en carbohidratos. La pertenencia a una determinada etnia da unas potencialidades y limitaciones.Más aún si a esto se suma la huella de la historia. Ser conquistados o conquistadores. Ser blanco dominador o indio sometido. Ser negro esclavizado o blanco esclavizador. Vivir marcado, en el caso ecuatoriano por el racismo que se expresa en la afirmación de los valores blanco mestizo y el rechazo al indio y todo su mundo cultural, al negro, aunque no a sus expresiones lúdicas. Todos estos elementos históricos - geográficos modelan de una manera particular a las personas. C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

31 c. Costumbres Para Heidegger, el ser humano al nacer es arrojado al mundo y es en el núcleo de una familia – cultura – religión – sociedad desde donde el sujeto empieza a construir el sentido al mundo. En base a la convivencia, el trato con otros y la formulación de preguntas y a la escucha de respuestas, va comprendiendo el mundo y asimilando lo que debe hacer (moral vivida). Entonces la costumbre será los comportamientos, que una persona aprende en el marco de una comunidad, vía la cultura, y que los realiza de manera casi natural habitual y que está informado por un marco referencial que define el modo de relacionarse con Dios, con la naturaleza, con la comunidad y que son socialmente aceptados y que permiten la reproducción de la cultura. Normalmente la costumbre no está escrita, pero puede tener fuerza legal para reconocer, sancionar o corregir determinado comportamiento que en el marco de la cultura se ve como bueno o malo. C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

32 d. Principios Los principios son declaraciones que expresan, de forma afirmativa o negativa, convicciones y tomas de posición frente a los valores y están orientados a facilitar la convivencia humana comunitaria por eso, los principios no tienen fuerza en sí mismos sino sólo en cuanto canalizan valores; la absolutización de los principios puede constituir una violación de los valores que pretende cuidar. Por ejemplo, en casi todas las culturas están presentes tres principios fundamentales: no matar (al menos a los miembros de la comunidad), es la afirmación del valor de la vida; no robar (al menos a los miembros de la comunidad), es la afirmación del respeto a los bienes que los otros requieren para su subsistencia; no mentir que es la afirmación del valor de la verdad y la confianza, que son la base de las relaciones humanas. El Pueblo indígena suma un principio más no ser ocioso, expresión con la se valorar el trabajo. Si se absolutiza el valor de no mentir en una situación compleja, en donde está en juego la vida y la muerte, es posible que por ser fiel al principio de no mentir muera una persona inocente. Por otro lado, hay algunos principios que asumen las personas y se convierten en la fuente de la autenticidad al exigir que las personas actúen en coherencia con ellos. Toda persona, consciente o inconscientemente, actúa en función de principios que definen su posicionamiento frente al mundo y pueden verificarse su existencia por su actuación en la vida pública o privada. C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

33 e. Valores Valorar es reconocer valores en las acciones humanas Los valores comprenden un conjunto de realidades de diversa índole, que son estimadas como dignas y deseables, dentro de un determinado contexto cultural que les da significación valiosa en términos de humanización del individuo, población o especie. Las acciones humanas en cuanto expresan valores son bipolares, es decir que pueden ser vistas como positivas o negativas, C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

34 En este sentido, los valores pueden jerarquizarse así: a) Valores vitales: Son urgentes para la sobrevivencia (alimentación, hidratación, respirar aire limpio, etc.) y pueden ser saludables o tóxicos; b) Valores útiles: Se ordenan inmediatamente a seguridad física para sobrevivir (vestido vivienda, etc). Puede ser útiles o inútiles; c) Valores afectivos: Como la estimulacion cutánesa, el abrazo, etc., pueden ser placenteros o dolorosos; d). Valores sociales: Como la asociación, la confianza o su contravalor la soledad y la desconfianza; e) Valores morales: Como la justicia, la solidaridad, la libertad y su contrapartida la injusticia, la insolidaridad y laesclavitud; f) Valores intelectuales: Como son la verdad y la certeza frente al error y la duda, respectivamente; g) Valores estéticos: Como lo feo frente a lo feo, lo armonioso frente a lo no armónico; h) Valores espirituales: Permiten distinguir lo absoluto de lo relativo, lo trascendente de lo intrascendente. C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

35 f. Las normas positivas ¡leyes! La ley de los estados se define como la expresión de la voluntad soberana del pueblo que de manera directa o por medio de los organismos competentes manda, prohíbe o permite. Lo más importante de la ley no es su legalidad ( que lo dicte la autoridad competente) sino su legitimidad porque tiene que ser la expresión de los intereses comunes y no solo de unos intereses particulares. Por eso, la ley como criterio general hay que respetarla y cumplirla, pero si ella no responde a bien común hay que superarla, porque más allá de la justicia positiva hay una justicia ética (Vidal), que busca el cuidado de la vida y la relaciones sociales justas, armónicas y en paz. Como sujetos de construcción moral, la ley-norma positiva de los estados es modelante de la moralidad de los sujetos, pero al mismo tiempo, la personalidad de los sujetos se mide por la capacidad crítica frente a la moral socionoma. C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

36 g. El Deber El deber se entiende en dos sentidos: Por un lado, como las obligaciones que la persona debe asumir por el hecho de ser persona, ciudadano, hijo... Yo debo hacer esto o aquello. Es una obligación impuesta desde fuera. Por otro lado, el deber puede surgir desde las opciones libres realizadas en función de conseguir un ideal, a esto le llamamos deber ser. Pero para conseguir o alcanzar ese ideal, la persona debe desde su libertad asumir tareas, obligaciones ¡ deberes ¡ que le permiten alcanzar esos objetivos, pero este deber no surge desde una fuerza externa que le obliga sino desde la motivación interna. El cumplimiento del deber exige disciplina, coraje, voluntad para poder alcanzar el deber ser auto elegido. C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

37 h. La conciencia La conciencia entendida en varias dimensiones: Como auto-presencia valorativa que da la capacidad de ser interpelado cuestionado-afirmado desde la interioridad del sujeto sobre lo que se ha hecho o debe hacerse según los criterios en los que ha sido formada la persona. Conciencia, como ciencia compartida, es decir, como ese acumulado de información y valoración fruto del diálogo del sujeto con otros y que le da la capacidad de juzgar lo que se considera justo o injusto y luego tomar la decisión. Enrique Dussell, desde una inspiración cristiana plantea que la conciencia es la capacidad de escuchar la voz del otro y de responder ante el otro. ¿Quién no recuerda la interpelación de Dios en la conciencia de Caín cuando luego de dar muerte a su hermano Abel, escucha la voz de Dios (de su hermano en la conciencia) Caín Caín que es de tu hermano? La conciencia se educa para dar juicios y decisiones desde la certeza, no desde la duda, desde la honestidad-rectitud, no desde la intención dolosa y desde la veracidad, no afectada por el error. - C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

38 ….. La conciencia,…, pone al hombre ante la ley el horizonte axiológico como criterio objetivo de moralidad], siendo ella misma testigo para el hombre: testigo de su fidelidad o infidelidad a la ley, o sea de su esencial rectitud o maldad moral. La conciencia es el único testigo. Lo que sucede en la intimidad de la persona está oculto a la vista de los demás desde fuera. La conciencia dirige su testimonio solamente hacia la persona misma. Y, a su vez, sólo la persona conoce la propia respuesta a la voz de la conciencia. Nunca se valorará adecuadamente la importancia de este íntimo diálogo del hombre consigo mismo. Pero, en realidad, éste es el diálogo del hombre con Dios, autor de la ley. C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

39 Cuando el sujeto moral actúa siendo consecuente al juicio de valor elaborado vivirá siempre una experiencia gratificante; sin embargo, cuanto actúa de forma inconsecuente experimentará un peso al romper, en lo más profundo de sí, consigo mismo. La conciencia moral nada tiene que ver con los mecanismos de racionalización de conducta para hallar justificativos. Igualmente la conciencia moral no es ni puede reducirse al super ego freudiano puesto que la red de significados valiosos interiorizados en el psiquismo humano y que provienen del entorno socio-cultural son un elemento periférico, adquirido, frente al cual la conciencia moral es la capacidad de captar las interpelaciones que pueden activarse y originarse de esa red de significados valiosos. La persona puede modificar esa red de significados frente a los cuales mantiene la capacidad de actuar C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

40 Ciertamente, actuar con conciencia, a la vez, cierta y recta, sin percatarse en modo alguno del posible error o ignorancia que afecta al propio juicio de valor, permite salvaguardar la integridad moral del sujeto. En este sentido, la persona debe obedecer siempre el juicio cierto y recto de su conciencia. Si obrase deliberadamente contra este último, se haría daño, en primer término, ha sí misma. Sin embargo, aún reconociendo que el mal cometido por la persona que actúa con ignorancia invencible o un juicio errado del que no es responsable, no puede serle imputado, -sin embargo- esta actuación no deja de ser un mal, una privación, un desorden que ha de ser reparado. Es preciso trabajar por corregir la conciencia moral de sus errores. Y éste es el cometido de la ley moral en la medida que la formación de la conciencia moral implica formar a la persona en los verdaderos y auténticos valores que no pueden percibirse sino es sobre la base de una antropología integral que permita a su vez captar los posibles equívocos o distorsiones socio-culturales en la comprensión del ser humano y de la red de significados y valores que de ella se desprende (J. Mora). C. II: La dimensión personal de la ética 2.3 LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA MORAL

41 2.4 Análisis ético de las acciones morales de las personas. C. II: La dimensión personal de la ética

42 . La persona es un sujeto de acciones éticas. Sin embargo, las acciones humanas son complejas y no siempre es fácil juzgar la calidad moral de las acciones. En la vida cotidiana frente a una acción "equis" de alguna persona se escuchan juicios éticos demasiado rápidos y parciales, solo focalizados en el acto de la persona, sin contar con un marco situacional y referencial más amplio. Por eso, para realizar un análisis ético integral de las acciones morales, sean estas propias o de otras personas es necesario ubicar las acciones en un contexto más amplio de la personalidad del sujeto. C. II: La dimensión personal de la ética 2.4 Análisis ético de las acciones morales

43 …. a. La acción tiene que ser consciente y libre para ser ética Ciertamente la acción del sujeto es el punto de partida para juzgar la conducta ética del sujeto, pero solo el punto de partida. En primera instancia se debe analizar se la acción fue consciente y libre. La acción que realiza una persona para que sea moral debe ser fruto de decisiones conscientes y libres. Es decir, la acción que se ha hecho para ser valorada éticamente debe ser fruto de una acción pensada sabiendo lo que se va a realizar y las consecuencias que tendrá la acción en su propia vida y en la de otras personas, por eso, en algunas ocasiones, cuando una persona va a realizar una acción, se puede escuchar de otras personas cercanas ¿pero eres consciente de lo que vas a hacer? y a continuación se acota " entonces atente a las consecuencias". Además, la acción ética tiene que ser libre, es decir, que la acción sea hecha sin presión externa, o interna (compulsiva), fruto del querer y de la voluntad de la persona. Conciencia y libertad tienen que concurrir, por ejemplo, se puede dar el caso que una persona conscientemente vaya a firmar un convenio de cooperación entre empresas (se está cumpliendo la primera condición), pero si lo está estampando su firma de manera obligada, impuesta, bajo amenaza de muerte, la persona ya no es libre, luego dejaría de ser una acción ética. C. II: La dimensión personal de la ética 2.4 Análisis ético de las acciones morales

44 b. El proyecto de vida como opción fundamental. ¿Quién soy yo y que quiero hacer de mi vida? La acción de una persona no puede analizarse aisladamente, tiene que ubicarse en un contexto mayor, el primero es la opción fundamental como proyecto de vida... Pero ¿qué es la opción fundamental? La opción fundamental responde a la pregunta ¿quién soy yo y que quiero hacer de mi vida? ¿a quien quiero servir y por que valores quiero optar?, cuando la persona de manera consciente y libre o de hecho por el estilo de vida que lleva, da respuesta a esas preguntas está construyendo su proyecto de vida que da sentido y orientación a la razón de ser de su vida y modela su conducta moral. La O.F, colorea toda nuestra vida y construye un estilo de personalidad no masificado o vitalista sino único. En el caso de una persona que haya hecho una opción fundamental por los valores de la justicia, solidaridad, el respeto a la dignidad humana, sus acciones morales de compartir un día con los más pobres del barrio, por ejemplo será visto como una muestra de coherencia de la persona y esa acción es una afirmación del horizonte mayor de sentido. Por el contrario, si la misma acción la realiza una persona cuya O.F. es el poder, el dinero, el aparecer, no puede ser valorar con la misma calidad positiva porque es solo resulta ser un hecho aislado u oportunista. Luego La O.F. marca la conducta ética de la acción. C. II: La dimensión personal de la ética 2.4 Análisis ético de las acciones morales

45 c.Las actitudes como expresión de la Opción Fundamental La actitud es la apropiación de un valor Las actitudes son las "formar estables de comportarse frente a determinados objetos, campos o realidades. La actitud es la forma permanente de reaccionar frente a algo" (González-Álvarez /78) motivadas o resultantes de la O.F. o de del simple vitalismo Las actitudes se construyen desde diversos componentes: el fondo vital biológico, el temperamento, el afecto, otro el educativo en el marco de la familia, la escuela, otros del ámbito de la cultura con los valores y prejuicios, y por último se construye desde factores personales como son las opciones personales, sus ideas y proyecto de vida. La moralidad de las actitudes de cualquier persona está íntimamente relacionada con los valores y desde un lenguaje tradicional se dice que las actitudes se expresan en virtudes. En este marco, una persona puede mantener una actitud solidaria frente a los enfermos, pero en una oportunidad reaccionar de manera insolidaria, esa sola acción no marca su vida, ni puede ser oportunidad para deslegitimar su personalidad moral, pues lo que construye la silueta de su personalidad ética es ser solidario. Sin embargo, como las personas somos históricas, la suma de acciones aisladas de una persona se va encadenando, se pueden convertir en constantes y redefinir desde la práctica una nueva O.F. C. II: La dimensión personal de la ética 2.4 Análisis ético de las acciones morales

46 Los compromisos Hay personas que luchan un día y son buenos, hay personas que luchan un año y son mejores, pero hay otras que luchan toda la vida, esas son insustituibles. Bertolt Brecha Pueden existir personas que tengan actitudes espontaneas, por ejemplo, una persona puede ser alcohólica sin haberse propuesto, sin realizar una opción fundamental consciente, incluso pueden darse actitudes buenas como ser solidarios por puro mecanismo de compensación, por eso la real configuración de la personalidad ética del sujeto se verifica en el compromiso. El compromiso es la opción de carácter estable por determinada actitud particular (no plural sino singular) frente a una situación o realidad dada. Por ejemplo, frente a la realidad de injusticia social, la persona debe responder con claridad me comprometo o no y doy una respuesta concreta- comprometida! En este marco, se debe ubicar cualquier acción de la persona y se podrá juzgar con mejor criterio. C. II: La dimensión personal de la ética 2.4 Análisis ético de las acciones morales

47 e. Las condiciones de limitación externa: su situación en el tejido social Yo soy yo y mis circunstancias J.Ortega y Gasset Las acciones de un sujeto siempre está ancladas dentro de su estructura social y esta le permitirá a la persona unas condiciones de mayor o menor libertad frenta a una determina acción que tenga que realizar. La situación familiar, social, cultural, económica marca, no determina la moralidad de los sujetos. Por eso, toda acción debe ubicarse también dentro de un espacio y tiempo determinado,!circunstancias! en las que se toma la decisión y se actuó. No se puede juzgar de la misma manera la acción de robar unos medicamentos que realiza una persona que tiene a su hijo enfermo y no cuenta con trabajo, con la de otra persona que tiene dinero pero no quiere gastar. Este es el tratamiento ético, otro puede ser el tratamiento jurídico que no nos ocupa. C. II: La dimensión personal de la ética 2.4 Análisis ético de las acciones morales

48 Las condiciones de limitación interna: la estructura bio-síquica El sujeto está sujeto a la estructura biológica, y funciona movido por la dinámica de los sistemas óseo, nervioso, respiratorio, digestivo, endocrino, de estos el sistema nervioso y endocrino influyen en la conducta de manera más relevante, por ello, una acción humana moral no se puede desconectarla con esta estructura básica, en muchas oportunidades, esta tendrá mucho que ver en la toma de decisiones del sujeto. Por otro lado, el ser humano tiene un plus frente a otras especies, la estructura psíquica, conformada por un lado por el ello que es a carga más impulsiva, por el super-yo o nivel de censura social introyectado que regula lo permitido o prohibido en el comportamiento de las personas y el yo como instancia de sintesis desde la cual el sujeto actúa, por otro lado, el in-conscente, el pre -consciente y el consciente que juegan un papel complejo en la toma de decisiones. Así, el sujeto de una acción es más libre cuando tiene mayor margen de maniobra para realizar su acción. Esta acción se reconocerá como una acción coherente dentro de en proyecto de vida, sus actitudes y compromisos o de incongruencia dentro del marco de sus opciones. Por el contrario, si la persona realiza una acción presionada por el contexto externo ¡circunstancias! o de manera impulsiva, sin marcar la pausa entre la realidad ante la cual tiene que responder y la respuesta que da será menos libre pero no menos responsable si su acción quiebra una norma o afecta a los otros. Por ello es necesaria la construcción del sujeto moral como aquella capacidad de auto- poseerse, de autogobernarse, de realizar acciones desde la conciencia y la libertad, coherentes con su estilo de vida, respetando o promoviendo la dignidad humana y haciéndose cargo responsablemente de las consecuencias de sus acciones. ¡toda una tarea! C. II: La dimensión personal de la ética 2.4 Análisis ético de las acciones morales

49 C. II: La dimensión personal de la ética 2.5 EL EJERCICIO DE LA LIBERTAD.

50 C. II: La dimensión personal de la ética 2.5 EL EJERCICIO DE LA LIBERTAD El Ejemplo de Manuel Elkin Matarroyo Murillo 1.Por qué decidió el Dr. Donar la patente de su vacuna la OMS? 2.Qué lucha interna debió pasar el Dr. Y de qué fue libre? 3.Cuál es el objetivo por el que donó la patente? 4.Cuáles son las consecuencias que tuvo que asumir?


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