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Marx: política y sociedad Jorge Riechmann. 04/01/2014Marx: política y sociedad2 ¿Cuál es el interés de estudiar hoy a Karl Marx (1818-1883)? Fue y sigue.

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1 Marx: política y sociedad Jorge Riechmann

2 04/01/2014Marx: política y sociedad2 ¿Cuál es el interés de estudiar hoy a Karl Marx ( )? Fue y sigue siendo el gran pensador del capitalismo – esa etapa de la historia de la humanidad dentro de la cual aún nos encontramos. La dinámica de valorización del valor, la acumulación de capital como proceso ciego que subyace a buena parte de las demás dinámicas sociales, sigue determinando nuestro presente. Y el Manifiesto comunista fue, sin duda, el texto político más influyente de los escritos en el siglo XIX.

3 04/01/2014Marx: política y sociedad3 Marx fue el primero en identificar ese objeto histórico conocido como capitalismo: el primero en mostrarnos cómo surgió, por qué leyes se regía y cómo podría ponérsele fin. Si Newton descubrió las fuerzas invisibles que llamamos leyes de la gravedad y Freud dejó al descubierto el funcionamiento de un fenómeno invisible conocido como el inconsciente, Marx desenmascaró nuestra vida cotidiana y desveló la hasta entonces imperceptible entidad que denominó modo capitalista de producción. Terry Eagleton, Por qué Marx tenía razón, Península, Barcelona 2011, p. 13.

4 04/01/2014Marx: política y sociedad4 Nada de pensamiento único La crítica literaria y la crítica histórica procuran muchas veces establecer cuál era el pensamiento de un autor o de un estadista. Tal búsqueda presupone que existe un pensamiento único. Algunas veces esto es verdad, pero muchas más resulta falso (Vilfredo Pareto, TSG, parágrafo 1739). Esta advertencia probablemente se aplica más a Marx que a cualquier otro pensador social.

5 04/01/2014Marx: política y sociedad5 Raíces intelectuales de Marx El pensamiento griego antiguo (tesis doctoral del joven Marx sobre Diferencias entre la filosofía natural de Demócrito y la filosofía natural de Epicuro). Cf. La ecología de Marx de John Bellamy Foster para la importancia de Epicuro en el pensamiento maduro de Marx... El pensamiento alemán moderno: Ludwig Feuerbach, y sobre todo Hegel. Las ideas (y las luchas) socialistas/ comunistas desarrolladas sobre todo en Francia. La economía política escocesa e inglesa: Adam Smith, David Ricardo...

6 04/01/2014Marx: política y sociedad6 Marx, heredero y crítico de la Ilustración Además, habría que ver también a Marx como un crítico de la Ilustración. Sabemos que de joven fue un lector atento de Voltaire; algunas referencias a la razón y a la ciencia, así como la crítica a la religión, son inseparables de la confianza ilustrada en el progreso. Para Marx, el socialismo es, en buena parte, consecuencia de la insuficiencia de la Ilustración.

7 04/01/2014Marx: política y sociedad7 Las ideas de libertad, igualdad y fraternidad no se realizan para todos, sino sólo para los burgueses. La inmensa mayoría de la población (sobre todo la clase obrera industrial) no disfruta de esos derechos. Ya durante la revolución francesa algunos núcleos de sans-culottes radicales (p. ej. Babeuf) habían denunciado que la propiedad privada y la diferencia de riqueza entre los ciudadanos era un obstáculo para una auténtica libertad. Babeuf fue el primero en emplear la palabra comunismo en un sentido que prefigura el de Marx.

8 04/01/2014Marx: política y sociedad8 Marx sin cientificismos Lo esencial del marxismo –tal como nos recordaba Manuel Sacristán--: la alianza de los movimientos por la emancipación humana (y por la supervivencia) con la ciencia. El marxismo es un intento de vertebrar racionalmente, con la mayor cantidad posible de conocimiento y análisis científico, un movimiento emancipatorio. Manuel Sacristán, entrevista de 1979 para El Viejo Topo, ahora en Fco. Fernández Buey y Salvador López Arnal (eds.), De la Primavera de Praga al marxismo ecologista, Los Libros de la Catarata, Madrid 2004, p. 109.

9 04/01/2014Marx: política y sociedad9 Una religión obrera El marxismo es una tradición del movimiento emancipatorio moderno, del movimiento obrero. Si hay que hacer analogías peligrosas, y es muy peligrosa la que lleva a decir que el marxismo es un sistema científico, que es la ciencia, puestos a hacer analogías me parece mucho menos falsa la analogía según la cual el marxismo es una religión obrera. Manuel Sacristán, entrevista de 1979 para El Viejo Topo, ahora en Fco. Fernández Buey y Salvador López Arnal (eds.), De la Primavera de Praga al marxismo ecologista, Los Libros de la Catarata, Madrid 2004, p. 107.

10 04/01/2014Marx: política y sociedad10 Más de Sacristán sobre el marxismo: Por eso era esencial saber que el marxismo no es teoría, sino intento de programa (sobre un deseo), que se intenta fundamentar en crítica y en conocimiento científico. No se debe ser marxista (Marx); lo único que tiene interés es decidir si se mueve uno, o no, dentro de una tradición que intenta avanzar, por la cresta, entre el valle del deseo y el de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan.

11 04/01/2014Marx: política y sociedad11 Una obra inmensa, muy fértil... y nada libre de tensiones Así, el Manifiesto comunista (1848) propone una visión evolucionista de la historia humana, donde parece reinar un implacable determinismo. Pero, en contraste, el libro tercero del Capital (la magna obra inconclusa a su muerte, en 1883) procura evidenciar las leyes de desarrollo del capitalismo: mas para precisar de inmediato que son leyes tendenciales.

12 04/01/2014Marx: política y sociedad12 Leyes tendenciales La expresión indica no sólo que fenómenos cíclicos o aleatorios vienen a superponerse a tendencias, sino también que tales tendencias están contrarrestadas por otras de signo opuesto: las contradicciones del capitalismo condenan al sistema a crisis, pero Marx se guarda de describir con precisión el proceso degenerativo. Si el tercer libro del Capital fuese la única obra que nos hubiese llegado, Marx no pasaría tal vez ni por un evolucionista, ni por un determinista, ni siquiera por un autor que veía la lucha de clases como motor de la historia... Raymond Boudon/ François Bourricaud: Diccionario crítico de sociología, Edicial, Buenos Aires 1993, p. 386.

13 04/01/2014Marx: política y sociedad13 ¿A qué carta nos quedamos? Otra tensión que recorre toda su obra: entre el análisis del capitalismo como una formación socioeconómica que posee una terrible coherencia, que somete todos los aspectos de la existencia humana al despliegue del capital… y el optimismo histórico que le lleva a estimar que el capitalismo produce sus propios enterradores en la forma de una clase obrera revolucionaria.

14 04/01/2014Marx: política y sociedad14 Hay que dudar de todo En cierta ocasión Marx señaló que su máxima favorita era De omnibus dubitandum (hay que dudar de todo); en otra ocasión le dijo a un interlocutor quant à moi, je ne suis pas marxiste (en lo que me atañe, yo no soy marxista). Aprendamos del maestro –también en cuanto a aplicar a los marxismos las aceradas herramientas críticas que forjaron Marx, Engels y otros pensadores marxistas…

15 04/01/2014Marx: política y sociedad15 Dos principios de unidad en la obra de Marx según Boudon/ Bourricaud Primero, una visión del ser humano (sobre todo en la sociedad capitalista) como desposeído de su ser. La personalidad del proletario está despedazada; el capitalista obedece a fuerzas sociales que no domina, es un funcionario del capital; los individuos se convierten en la personificación de las categorías económicas, portadores de determinadas relaciones e intereses de clase... Es la gran cuestión de la alienación. A esta imagen de la caída se opone la redención en la futura sociedad comunista, con la abolición de la división del trabajo. (Marx, a la vez científico social y militante profético.)

16 04/01/2014Marx: política y sociedad16 Las personas, ¿personificación de categorías económicas? No pinto de color de rosa las figuras del capitalista y el terrateniente. Pero aquí sólo se trata de personas en la medida en que son la personificación de las categorías económicas, portadores de determinadas relaciones e intereses de clase. Mi punto de vista, con arreglo al cual concibo como proceso de historia natural el desarrollo de la formación económico-social, menos aún que ningún otro podría responsabilizar al individuo por relaciones de las cuales él sigue siendo socialmente una creatura, por más que subjetivamente pueda elevarse sobre las mismas. Karl Marx, libro primero de El Capital, Siglo XXI, Madrid 1984, vol. 1, p. 8.

17 04/01/2014Marx: política y sociedad17 Alienación y redención En el materialismo histórico, la Humanidad aparece como un sujeto colectivo cuyo florecimiento en el comunismo es el objetivo final de la historia. Marx estaba fuertemente influenciado por la división tripartita de la historia en una unidad inicial indiferenciada, seguida de una fase de conflicto y alienación, y culminada en una unidad superior que conservaba la individualidad desarrollada en la segunda fase. En la teología secular de Hegel y Marx, la humanidad tenía que alienarse de sí misma para reconquistarse en una forma enriquecida. Lo que nunca queda claro es cómo este desarrollo de la humanidad es mediado exactamente por las acciones de los individuos. Jon Elster, Una introducción a Karl Marx, Siglo XXI, Madrid 1991, p. 26.

18 04/01/2014Marx: política y sociedad18 Segundo principio de unidad según Boudon/ Bourricaud Segundo: el carácter individualista de su metodología (quizá: hay también elementos holistas) o al menos de su teoría normativa. Si ha de haber reconciliación, no será --como en Hegel-- la del Espíritu consigo mismo, sino la del individuo consigo mismo, el ser humano con su naturaleza: desalienación.

19 04/01/2014Marx: política y sociedad19 Individualismo normativo Individualismo en sentido normativo (o ético): en última instancia sólo los individuos son moralmente importantes. Marx, en este sentido normativo, era un individualista. (...) El atractivo del comunismo, a sus ojos, era permitir la autorrealización de cada uno y de todos los individuos, no sólo de una elite pequeña. Jon Elster, Una introducción a Karl Marx, Siglo XXI, Madrid 1991, p. 27.

20 04/01/2014Marx: política y sociedad20 Alienación... La alienación es el efecto necesario de ciertas estructuras o formaciones sociales que, aun siendo el producto de la acción humana, tienen como efecto tornar al hombre extraño a sí mismo y hacer que los resultados de sus acciones se desvíen --y eventualmente sean opuestos-- de sus intenciones, deseos o necesidades. Poco importa que el término alienación fuera abandonado en las obras de madurez, en parte, sin duda, para marcar distancias con el carácter metafísico de la Entfremdung hegeliana: con el vocablo o sin él, la idea está presente en toda la obra.

21 04/01/2014Marx: política y sociedad21...y consecuencias no deseadas (...) La obra de Adam Smith y en general de los economistas ingleses le permite dar un contenido analítico a la noción de alienación. (...) Cuando los individuos están sumidos en ciertas estructuras de interacción e interdependencia, el producto de su interacción puede asumir la forma de un mal colectivo y eventualmente de males individuales indeseables para todos o para algunos.

22 04/01/2014Marx: política y sociedad22 Así, cabe considerar alienados a los capitalistas (...) en el sentido de que la situación de competencia en que se encuentran unos en relación con otros les lleva a incrementar su productividad y, de manera general, a trastornar continuamente las condiciones de la producción. Al hacerlo, operan un encadenamiento de contradicciones y de crisis que sería evidentemente del interés de los capitalistas como tales evitar.

23 04/01/2014Marx: política y sociedad23 Hacen la historia, aunque no sepan que la hacen Pero si hipotéticamente un capitalista en particular procurara actuar para obviar estas crisis (por ejemplo, absteniéndose de invertir) sólo podría provocar su eliminación del sistema. Así, la estructura de competencia impuesta por el sistema de producción capitalista es generadora de fuerzas sociales que dominan al individuo. Estas fuerzas le resultan y le parecen exteriores. Llevan a consecuencias no buscadas. Pero únicamente tienen existencia a través de los individuos. Sólo los seres humanos hacen la historia, aunque no sepan que la hacen. Raymond Boudon/ François Bourricaud: Diccionario crítico de sociología, Edicial, Buenos Aires 1993, p. 388.

24 04/01/2014Marx: política y sociedad24 Apariencia/ realidad Los seres humanos no lo saben, pero lo hacen (Karl Marx, libro primero de El Capital, Siglo XXI, Madrid 1984, vol. 1, p. 89). Los verdaderos mecanismos sociales operan a sus espaldas; se toman a sí mismos y a sus acciones por cosa distinta de lo que realmente son. Aquí aparece la importante problemática de la ideología (volveremos después a ello).

25 04/01/2014Marx: política y sociedad25 Efectos emergentes de situaciones de interdependencia En Miseria de la filosofía (1847) se analiza el desarrollo de las manufacturas o los progresos de la división del trabajo como efectos emergentes de situaciones de interdependencia donde cada uno trata de sacar ventaja de la situación social y de sus recursos. La explotación no es el efecto de un complot de los poderosos. Es el efecto emergente de los comportamientos a que inducen las relaciones de producción características del sistema. Boudon/ Bourricaud, op. cit., p. 389.

26 04/01/2014Marx: política y sociedad26 Materialismo no mecanicista Materialismo (o naturalismo, o inmanentismo): para Marx el mundo podía y debía ser explicado a través de los fenómenos perceptibles, sin recurrir a explicaciones trascendentes (un Ser Supremo, principios espirituales...). El primer principio de la concepción marxista del mundo –el materialismo– es en sustancia el enunciado, a nivel filosófico explícito, del postulado inmanentista: el mundo debe explicarse por sí mismo. Manuel Sacristán, La tarea de Engels en el Anti-Dühring, en Sobre Marx y marxismo, Icaria, Barcelona 1983, p. 35.

27 04/01/2014Marx: política y sociedad27 Pero no se trata del ingenuo materialismo mecanicista de bastantes ilustrados del XVIII (cf. Eagleton, Por qué Marx tenía razón, p. 128) sino de una filosofía de la praxis… que es, ya se sabe, como llamaba Antonio Gramsci al marxismo. Recordemos la tercera tesis de Marx sobre Feuerbach: La teoría materialista [feuerbachiana] del cambio de las circunstancias y de la educación olvida que las circunstancias las hacen cambiar los seres humanos y que el educador necesita, a su vez, ser educado.

28 04/01/2014Marx: política y sociedad28 Sigue la tesis 3 sobre Feuerbach: Tiene [aquella clase de materialismo], pues, que distinguir en la sociedad dos partes, una de las cuales se halla colocada por encima de ella. La coincidencia del cambio de las circunstancias con el de la actividad humana o cambio de los hombres mismos sólo puede concluirse y entenderse racionalmente como práctica revolucionaria. Marx dixit Sólo trabajando dentro de movimientos sociales activos los seres humanos se funden y refundan, sólo en tal crisol nos re-socializamos… Cf. Francesco Alberoni, Movimiento e institución (traducido al castellano dentro la extinta y benemérita Editora Nacional) 04/01/201428

29 04/01/2014Marx: política y sociedad29 Praxis La cuestión de si el pensamiento humano puede alcanzar la verdad objetiva no es teórica, sino práctica. El ser humano debe probar la verdad, o sea la realidad y su fuerza, la mundanidad [Dieseitigkeit] de su pensamiento a través de la praxis. Karl Marx, segunda Tesis sobre Feuerbach. Toda vida social es esencialmente práctica. Todos los misterios que llevan la teoría hacia el misticismo encuentran su solución racional en la praxis humana y en la comprensión de esa praxis. Karl Marx, octava Tesis sobre Feuerbach.

30 04/01/2014Marx: política y sociedad30 El materialismo significaba para Marx tomar como punto de partida aquello que los seres humanos somos en verdad, y no un ideal impreciso al que podamos aspirar. Y, antes que nada, somos una especie de seres prácticos, materiales y corporales. Terry Eagleton, Por qué Marx tenía razón, Península, Barcelona 2011, p Véanse también las páginas siguientes.

31 04/01/2014Marx: política y sociedad31 Dialéctica Hemos hablado de materialismo… Sabrán ustedes que la filosofía de Marx a menudo se caracteriza como materialismo dialéctico. ¿Qué podemos decir sobre dialéctica? Esta importante (y problemática) noción tiene que ver con la complejidad e interconexión de la realidad. Cf. el importante trabajo de Manuel Sacristán para esclarecer la noción de dialéctica en Marx. Una mirada atenta a las contradicciones sociales, para el estudio del cambio social.

32 04/01/2014Marx: política y sociedad32 Por ejemplo: la paradoja central del capitalismo Por ejemplo: la paradoja central del capitalismo (que Marx vio y Keynes formuló con claridad) consiste en que cada capitalista quiere pagar a sus obreros salarios bajos (y contar él con mayores beneficios)… pero desea que los obreros que trabajan para otros capitalistas tengan salarios altos (porque ello crea demanda para sus productos).

33 04/01/2014Marx: política y sociedad33 Deseos autocontradictorios Así que cada capitalista desea estar en una posición que --por razones puramente lógicas-- no todos pueden ocupar. Deseos autocontradictorios. Pero no se trata de una paradoja meramente lógica o psicológica: se halla estrechamente relacionada con las crisis recurrentes de la economía capitalista. (Caída de la demanda en una industria (p. ej. por pérdida de mercados de exportación) --> recorte de salarios --> contracción de la demanda interna --> espiral de depresión económica y desempleo masivo.)

34 04/01/2014Marx: política y sociedad34 Dialéctica según Manuel Sacristán La ciencia positiva, desde Galileo a nuestros días, trabaja con una metodología analítico-reductiva: reducción de las totalidades complejas a sus elementos más simples. Con ese conocimiento [ganado con el análisis reductivo] se pierde una parte de lo concreto: precisamente la parte decisiva para la individualización de los objetos. (…) Los todos concretos y complejos no aparecen en el universo del discurso de la ciencia positiva, aunque ésta suministra todos los elementos de confianza para una comprensión racional de los mismos.

35 04/01/2014Marx: política y sociedad35 La tarea de la dialéctica: recuperar las totalidades concretas Sacristán señala entonces que el campo o ámbito de relevancia del pensamiento dialéctico es precisamente el de las totalidades concretas. Hegel ha expresado en su lenguaje poético esta motivación al decir que la verdad es el todo.

36 04/01/2014Marx: política y sociedad36 La tarea de una dialéctica materialista consiste en recuperar lo concreto sin hacer intervenir más datos que los materialistas del análisis reductivo, sin concebir las cualidades que pierde el análisis reductivo como entidades nuevas que haya que añadir a los datos, sino como resultado nuevo de la estructuración de éstos en la formación individual o concreta, en los todos naturales. El alma del marxismo, según la expresión de Lenin, es el análisis concreto de la situación concreta. Manuel Sacristán, La tarea de Engels en el Anti- Dühring, en Sobre Marx y marxismo, Icaria, Barcelona 1983, p. 37.

37 04/01/2014Marx: política y sociedad37 Concepción sistemista de la dialéctica Así, concluye Sacristán, se ve en qué plano del discurso tiene sentido hablar de dialéctica: en el plano de la comprensión de las totalidades concretas, particularmente los individuos vivientes y las formaciones históricas (y no en el del análisis reductivo de la ciencia positiva). Se diría que tenemos aquí una concepción sistemista de la dialéctica…

38 04/01/2014Marx: política y sociedad38 Marx, después de proceder analíticamente –nos dice Sacristán–, ordenando los datos y modelizando los nexos, ha hecho algo más: ha intentado acercarse, de un modo que él mismo califica alguna vez de totalización artística, a la recomposición del [todo] concreto que está estudiando. (…) Ahí está la clave de lo que (lo haya pensado Marx o no) es el programa dialéctico: buscar un tipo de conocimiento que, utilizando el producto científico normal, lo integre como artísticamente en una totalidad concreta que evoque el concreto real (histórico) que se está estudiando.

39 04/01/2014Marx: política y sociedad39 (…) La concreción dialéctica es un tipo de objetivo más filosófico que científico, más propio de la cosmovisión que de la teoría formalizable. También es posible considerar la dialéctica (…) como una tradición un tanto imprecisa que empieza a dotarse de medios de realización exacta (…) con la aparición de algunas técnicas contemporáneas, por ejemplo la teoría de sistemas. Manuel Sacristán entrevistado en Dialéctica (1983), ahora en Fco. Fernández Buey y Salvador López Arnal (eds.), De la Primavera de Praga al marxismo ecologista, Los Libros de la Catarata, Madrid 2004, p Sacristán precisó estas cuestiones en su ensayo de 1978 El trabajo científico de Marx y su noción de ciencia, recogido en Sobre Marx y marxismo, Icaria, Barcelona 1983, p. 317 y ss. Véase también Manuel Sacristán, Sobre dialéctica (compilado por Salvador López Arnal), Libros del Viejo Topo, Barcelona 2009.

40 04/01/2014Marx: política y sociedad40 Tres principios de una lectura sistemista de Marx Además de la comprensión de la dialéctica que acabamos de elucidar, señalan Boudon y Bourricaud otros tres principios para una lectura de Marx en clave de teoría de sistemas: Uno, la historia resulta de la existencia de efectos emergentes –ya explicamos anteriormente esta noción-- engendrados por la agregación de acciones individuales.

41 04/01/2014Marx: política y sociedad41 Dos, la aparición de efectos emergentes en un sistema modifica las condiciones de funcionamiento de ese sistema, y por tanto desencadena un proceso evolutivo. Así se analiza el desarrollo de la división del trabajo y otros aspectos de la evolución de las sociedades capitalistas.

42 04/01/2014Marx: política y sociedad42 Tres, las relaciones de producción (junto con las fuerzas productivas) representan una especie de primum mobile que determina el conjunto de las relaciones sociales y --al mismo tiempo-- las variables pertenecientes a la superestructura. Carácter cibernético --como diríamos hoy- - de los procesos analizados en El Capital y en otras obras Boudon/ Bourricaud, op. cit., p. 389.

43 04/01/2014Marx: política y sociedad43 Fuerzas productivas y relaciones de producción Las fuerzas productivas son todo aquello que promueve el dominio del ser humano sobre la naturaleza, con el propósito de la satisfacción de necesidades: tecnología, ciencia y capacidades humanas. (Recordemos a Descartes: dueños y poseedores de la naturaleza. Problemática del prometeísmo moderno, en que incurre Marx...) El desarrollo de las fuerzas productivas se mide por el grado en que, bajo condiciones externas constantes, los mismos bienes pueden ser producidos con menos trabajo humano. Las relaciones de producción son --aproximadamente-- lo que en lenguaje no marxista se denomina derechos de propiedad (aunque no tienen que adoptar la forma de propiedad legal protegida por el poder del Estado).

44 04/01/ Marx: valor de uso y valor de cambio El valor de uso de un bien consiste en su aptitud para satisfacer necesidades humanas. La utilidad de una cosa hace de ella un valor de uso. (...) Los valores de uso constituyen el contenido material de la riqueza, sea cual fuere la forma social de ésta. Karl Marx, capítulo 1 del vol. I de El Capital (ed. de Pedro Scaron, Siglo XXI, Madrid 1984, p. 44). El valor de cambio se presenta como relación cuantitativa, proporción en que se intercambian valores de uso de una clase por valores de uso de otra clase, una relación que se modifica constantemente según el tiempo y el lugar (p. 45).

45 04/01/ Hipótesis del valor-trabajo Marx la denomina ley del valor: Es sólo la cantidad de trabajo socialmente necesario, o el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producción de un valor de uso, lo que determina su magnitud de valor. Karl Marx, capítulo 1 del vol. I de El Capital (ed. de Pedro Scaron, Siglo XXI, Madrid 1984, p. 48). El tiempo de trabajo socialmente necesario es el requerido para producir un valor de uso cualquiera, en las condiciones normales de producción vigentes en una sociedad y con el grado social medio de destreza e intensidad de trabajo (p. 48).

46 04/01/2014dinero46 Mercancía Y la mercancía es el producto transferido a través del intercambio a quien se sirve de él como valor de uso. Karl Marx, capítulo 1 del vol. I de El Capital (ed. de Pedro Scaron, Siglo XXI, Madrid 1984, p. 50. En definitiva, una mercancía es un producto del trabajo humano destinado al intercambio (y no a ser consumido por el productor o el grupo al que pertenece). En su aspecto cualitativo, la mercancía es valor de uso; en su aspecto cuantitativo, valor de cambio. Marx, op. cit., p. 44.

47 04/01/ Producción simple de mercancías El trueque (intercambio de un bien por otro diferente) representa el método más simple y antiguo de intercambio: M-M*. El uso del dinero como medio de intercambio supera las limitaciones del trueque, dando lugar a la producción simple de mercancías (vender para comprar): M-D-M*. Aquí la suma de dinero D es instrumental para lograr una mejora en la satisfacción que procuran los valores de uso. Cf. Karl Marx, vol. I de El Capital, ed. de Pedro Scaron, Siglo XXI, Madrid 1984, p

48 04/01/ El ciclo mercantil El cambio crítico ocurre con el siguiente paso histórico, que Marx llama circulación mercantil capitalista (comprar para vender): D-M-D*, donde D* representa una suma de dinero mayor que D. Karl Marx, capítulo 4 del vol. I de El Capital (ed. de Pedro Scaron, Siglo XXI, Madrid 1984, p. 179 y ss.. Aquí el objetivo no es lograr mejor valor de uso, sino la expansión del valor monetario de cambio. El dinero que con su movimiento se ajusta a ese último tipo de circulación se transforma en capital (p. 180).

49 04/01/ Capital y plusvalor Un valor --dice Marx-- se valoriza cuando se incrementa con un plusvalor, transformándose con ello en capital (p. 184). En definitiva: Capital: todo aquel valor que se aumenta con un plusvalor. Ernest Mandel, Tratado de economía marxista, vol. 1, p. 75. Plusvalor (o plusvalía): la forma monetaria de sobreproducto social o excedente (producido por el trabajador, apropiado por el capitalista). Como dice el mismo Marx, plusvalor es el excedente del valor del producto por encima del valor de los factores que se han consumido al generar dicho producto. Vol. I de El Capital, ed. de Pedro Scaron, Siglo XXI, Madrid 1984, p. 252.

50 El movimiento incesante del ganar… Joaquim Sempere: La circulación de mercancías útiles entre productores y consumidores sirve para satisfacer necesidades; es cambio de un valor de uso por otro distinto. La circulación de dinero como capital, en cambio, consiste en invertir una suma de dinero con objeto de obtener otra suma de dinero mayor. La diferencia entre el dinero invertido al comienzo y el dinero obtenido al final es la plusvalía o beneficio. Obsérvese que no hay límite imaginable a las sucesivas sumas de dinero. Dada una cantidad, siempre es posible imaginar otra mayor. 04/01/2014Marx: política y sociedad50

51 …o la desmesura del capitalismo Bajo el capitalismo, el capital no es mero instrumento de producción –como lo es el buey para el campesino tradicional, sino que es suma de dinero arrastrada por el movimiento incesante del ganar. El capital acrecentado no queda quieto, sino que busca una nueva inversión para acrecentarse aún más. Por eso, dice Marx, el movimiento del capital es desmedido. No tiene fin, no tiene término, es insaciable, es la desmesura misma. Cuando este movimiento se apodera de toda una economía nacional o mundial, como ha ocurrido en el último siglo, la arrastra a un torbellino que arrasa con todo. Joaquim Sempere, presentación de su Marx- Antología, Los Libros de la Catarata (col. Clásicos del Pensamiento Crítico), Madrid /01/2014Marx: política y sociedad51

52 04/01/2014Marx: política y sociedad52 Especificación histórica, según Korsch También suele caracterizarse la filosofía de Marx como materialismo histórico. El primer principio básico de la nueva ciencia revolucionaria de la sociedad es el principio de especificación histórica de todas las relaciones y circunstancias sociales. Marx concibe todas las instituciones, relaciones y circunstancias de la sociedad burguesa en su particularidad histórica.

53 04/01/2014Marx: política y sociedad53 Critica todas las categorías de la teoría social burguesa en las que se desdibuja ese carácter histórico [así, por ejemplo, la sociología positivista de Comte]. En este sentido ha destacado ya en su primera obra económica [Miseria de la filosofía], contra Ricardo, autor al que en general aprecia altamente, que Ricardo aplica la idea específicamente burguesa de renta de la tierra (rent) a la propiedad inmobiliaria de todos los tiempos y todos los países. Éste es el error de todos los economistas que presentan como eternas las relaciones y circunstancias de la producción burguesa. Karl Korsch, Karl Marx, Eds. Folio, Madrid 2004, p. 27.

54 04/01/2014Marx: política y sociedad54 La dimensión de historicidad Las sociologías contemporáneas más interesantes (por ejemplo, las sociologías constructivistas de los años 80/ 90 del siglo XX) recogen esta importante dimensión de historicidad. Desde esta perspectiva, las realidades sociales se conciben como construcciones históricas y cotidianas de actores tanto individuales como colectivos.

55 04/01/2014Marx: política y sociedad55 La historicidad constituye una idea fundamental para los constructivistas en tres sentidos: 1. El mundo social se construye a partir de preconstrucciones pasadas. En este punto se sigue a Marx: Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen arbitrariamente, en las condiciones elegidas por ellos, sino en las condiciones directamente dadas y heredadas del pasado.

56 04/01/2014Marx: política y sociedad56 2. Las formas sociales pasadas son reproducidas, apropiadas, desplazadas y transformadas al tiempo que se inventan otras, en la práctica y en la interacción (cara a cara pero también telefónica, epistolar, etc) de la vida cotidiana de los actores. Y 3. Esta herencia y este trabajo cotidiano abren un campo de posibilidades para el futuro. Philippe Corcuff, Las nuevas sociologías, Alianza, Madrid 2005, p. 19.

57 04/01/2014Marx: política y sociedad57 La noción de modo de producción En la secuencia histórica, para Marx, cuatro modos de producción: modo de producción asiático/ esclavismo/ feudalismo/ capitalismo. Cada uno de estos modos de producción tiene una base económica y una superestructura política e idológica. En la base económica encontramos las relaciones de producción (esencialmente, formas de propiedad) y las fuerzas productivas (esencialmente, tecnología).

58 04/01/2014Marx: política y sociedad58 Explotación Una persona es explotada --en el sentido de Marx-- si realiza mayor trabajo del necesario para producir los bienes que consume. A la inversa, una persona es explotadora si se apropia del plustrabajo de otros: trabaja menos horas de las necesarias para sostener su consumo. La teoría marxiana de la explotación del trabajo comparte algo de la debilidad de la teoría del valor-trabajo (Elster, op. cit., p. 85). Éste es un asunto importante en el que hay que profundizar…

59 04/01/2014Marx: política y sociedad59 Materialismo histórico Penetrante visión histórica del capitalismo y sus consecuencias. El cambio técnico --desarrollo de las fuerzas productivas-- está en el corazón del materialismo histórico. Es lo que explica en última instancia el ascenso y caída de los sucesivos modos de producción.

60 04/01/2014Marx: política y sociedad60 Veámoslo en el propio Marx... Tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la llamada evolución general del espíritu humano, sino que, por el contrario, radican en las condiciones materiales de vida cuyo conjunto resume Hegel siguiendo el precedente de los ingleses y franceses del siglo XVIII, bajo el nombre de sociedad civil; y la anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la economía política.

61 04/01/2014Marx: política y sociedad61...en su famoso prólogo... (...) En la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social.

62 04/01/2014Marx: política y sociedad62...a la Contribución a la crítica de la economía política... El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí.

63 04/01/2014Marx: política y sociedad63...su obra de 1859 De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica se transforma, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella.

64 04/01/2014Marx: política y sociedad64 Cuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en un a palabra las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de transformación por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción.

65 04/01/2014Marx: política y sociedad65 Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.

66 04/01/2014Marx: política y sociedad66 A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta formación social se cierra, por lo tanto, la prehistoria de la sociedad humana. Marx, Zur Kritik der politischen Oekonomie, Erstes Heft, Berlín 1859.

67 04/01/2014Marx: política y sociedad67 Pero de hecho hallamos tres argumentos diferentes... De hecho hallamos tres argumentos diferentes sobre el desarrollo histórico, no fáciles de integrar de forma coherente. Según el Manifiesto comunista, la historia es la historia de las luchas de clases. Según el Prefacio a la Crítica de la economía política que acabamos de leer, la historia es el desarrollo de las fuerzas productivas. Según los Grundrisse y El Capital, la historia es el proceso mediante el cual los productores aislados comienzan a comerciar entre sí, a producir para el intercambio y en última instancia para el excedente.

68 04/01/2014Marx: política y sociedad68 ¿Marx historicista? No deberíamos leer a Marx como un historicista determinista (crítica de Karl Popper en Miseria del historicismo). Cierto que Marx escribió frases como: El desarrollo de las contradicciones de una forma histórica de producción es el único camino para su disolución y recomposición. MEW 23, p. 511.

69 04/01/2014Marx: política y sociedad69 Y pasos como el anterior fueron interpretados (por ejemplo, en el marco del marxismo ortodoxo de la Segunda Internacional) en sentido restrictivamente determinista o fatalista. Pero esta interpretación olvida (…) el otro elemento revolucionario tantas veces señalado por Marx: el elemento subjetivo, esto es, la acción consciente de clase que hace de las contradicciones del capitalismo armas de una lucha que no es un proceso puramente objetivo… Jacobo Muñoz, Lecturas de filosofía contemporánea, Ariel, Barcelona 1984, p. 104.

70 04/01/2014Marx: política y sociedad70 El cambio histórico según Marx La idea de que el cambio histórico pertenece a la dinámica interna a cada formación social dentro de cada modo de producción ha resultado sugestiva para la ciencia social: según ella la mudanza es producida por variables endógenas, y no por variables externas, de modo que lo social es histórico por naturaleza. Salvador Giner/ Emilio Lamo de Espinosa/ Cristóbal Torres (eds.), Diccionario de sociología, Alianza, Madrid 1998, p. 457.

71 Capacidad anticipatoria Como ha subrayado Joaquim Sempere, Marx fue no sólo un luchador político, sino también y sobre todo un pensador de enorme potencia intelectual. Elaboró un diagnóstico de la sociedad industrial capitalista que ha resultado tener una enorme capacidad interpretativa y predictiva. 04/01/2014Marx: política y sociedad71

72 Hace unos años el historiador británico Eric Hobsbawm decía que el mundo descrito por Marx y Engels en el Manifiesto del partido comunista, publicado en 1848, se correspondía mejor a la sociedad de finales del siglo XX que a la de mediados del siglo XIX. Con este comentario Hobsbawm subrayaba la capacidad anticipatoria de la teoría marxiana de la historia… 04/01/2014Marx: política y sociedad72

73 04/01/2014Marx: política y sociedad73 Un primer modelizador... Marx fue el primer teórico que elaboró un modelo general macroeconómico basado en un conjunto de conceptos rigurosamente definidos: el valor-trabajo; la plusvalía; la explotación; la transformación del trabajo en mercancía y ésta en dinero; la ley de la tasa decreciente de los beneficios; la ley de la reproducción del capital a través de su reinversión; la ley general de la acumulación capitalista. Salvador Giner, Conflicto social y emancipación humana: Karl Marx y Friedrich Engels, capítulo 5 de Teoría sociológica clásica, Ariel, Barcelona 2004, p. 134.

74 04/01/2014Marx: política y sociedad74...que abrió camino El modelo marxiano de producción capitalista sirvió de ejemplo para la concepción de Max Weber de los tipos ideales y a partir de ahí a toda la sociología modelizadora.

75 04/01/2014Marx: política y sociedad75 Nacimiento, también, de la sociología empírica Con obras como La condición de la clase obrera en Inglaterra en 1844 (publicada en mayo de 1845), de Friedrich Engels --el colaborador y gran amigo de Marx--, comienza la tradición empírica de la sociología.

76 04/01/2014Marx: política y sociedad76 Marx, pionero de la sociología política Dos ensayos muy influyentes en el estudio sociológico de la relación entre política y clase social: Las luchas de clases en Francia (1850) y El 18 Brumario de Luis Bonaparte (1852). Clase: conjunto de individuos que ocupan una posición similar dentro del sistema general de producción, consumo y control de bienes en una sociedad dada.

77 04/01/2014Marx: política y sociedad77 Una quincena de grupos sociales son clases para Marx: Burócratas y teócratas en el modo de producción asiático. Hombres libres, esclavos, plebeyos y patricios bajo la esclavitud. Señores, siervos, maestros artesanos y jornaleros en el feudalismo. Capitalistas industriales, capitalistas financieros, terratenientes, campesinos, pequeña burguesía y trabajadores asalariados en el capitalismo.

78 04/01/2014Marx: política y sociedad78 Análisis del conflicto de clases El análisis de la propiedad y control de los medios de producción –noción crucial en el pensamiento marxiano– ha pasado a ser, desde Marx, un criterio crucial en todo análisis socioestructural, sea cual sea la escuela del investigador teórico. Salvador Giner/ Emilio Lamo de Espinosa/ Cristóbal Torres (eds.), Diccionario de sociología, Alianza, Madrid 1998, p. 457.

79 04/01/2014Marx: política y sociedad79 Autoconstrucción social, subrayan Dardot y Laval Una clase revolucionaria no viene dada sin más con las condiciones objetivas creadas por el desarrollo del capitalismo. Se crea en las relaciones de conflicto donde están situados los individuos, y por medio de esas relaciones. Hay brechas dentro de la dominación, resistencias y rebeliones, y no generan una clase revolucionaria sino en el vínculo activo y autocreativo que un grupo social mantiene frente a otro grupo social y su aparato político.

80 04/01/2014Marx: política y sociedad80 Marx es el primer [teórico social] que concibe el nacimiento de un sujeto social en la actividad social y política, y por medio de ella. (…) Marx es un formidable pensador de la auto-actividad mediante la cual un grupo se constituye y modifica las condiciones históricas que le vienen dadas. Pierre Dardot y Chrsitian Laval –autores de Marx, prénom: Karl, Gallimard, París 2012– entrevistados en Tout est à nous! 37, noviembre de 2012, p. 33. Traducción de J.R.

81 04/01/2014Marx: política y sociedad81 Noción de ideología en Marx Falsa consciencia; elaboración, más o menos teórica, de las ilusiones de una clase. Cf. Francisco Fernández Buey, Marx (sin ismos), El Viejo Topo, Barcelona 1998, p. 125 y ss. La ideología alemana, escrita por Marx y Engels en 1845 (pero publicado íntegramente sólo en 1932). Manuel Sacristán: siempre es bueno hablar sin palabras terminadas en –ismo, enfrentándose directamente a los problemas. Entrevista para La Vanguardia en 1983, ahora en Fco. Fernández Buey y Salvador López Arnal (eds.), De la Primavera de Praga al marxismo ecologista, Los Libros de la Catarata, Madrid 2004, p. 194.

82 No del cielo a la tierra, sino de la tierra al cielo Marx y Engels en La ideología alemana: Muy al contrario que la filosofía alemana, que baja del cielo a la tierra, aquí nos elevamos de la tierra al cielo; dicho de otra manera, no partimos de lo que los hombres dicen, se imaginan, de las representaciones que se hacen, ni tampoco de lo que se dice, se piensa, se imagina y se representa respecto de los hombres mismos, para desembocar en el hombre en carne y huesos; es a partir de los hombres realmente activos y de su proceso de vida real como se expone el desarrollo de los reflejos y de los ecos ideológicos de este proceso. 04/01/2014Marx: política y sociedad82

83 Las formaciones nebulosas del cerebro humano son sublimaciones necesarias del proceso material de su vida, empíricamente verificable y vinculado a circunstancias materiales previas. Por consiguiente, la moral, la religión, la metafísica y todos los demás fenómenos ideológicos, así como las formas de conciencia que corresponden a ellos, no conservan ya más su aparente independencia… 04/01/2014Marx: política y sociedad83

84 04/01/2014Marx: política y sociedad84 Se explora una idea fundamental para la sociología del conocimiento: la de relación causal entre estructura económico-política por un lado, y cultura, conocimiento, ideología y creencias por otro. Línea de investigación fecunda, a partir de –entre otros– Gramsci y Mannheim... Habrá que volver sobre esta importante cuestión –una parte muy viva del legado de Marx-- en otra lección.

85 04/01/2014Marx: política y sociedad85 Concepción del socialismo Para Marx el socialismo implica básicamente dos cosas: 1. Abolición de la propiedad privada, sustituida por la propiedad social de los medios de producción. Dicen Marx y Engels en el Manifiesto comunista que, bien entendida, la fórmula de abolición de la propiedad privada resume la teoría de los comunistas(p. 38 de la edición de Ayuso, 1981). 2. Dictadura del proletariado (atención: ¡no del "partido del proletariado"!) entendida como democracia de la mayoría.

86 04/01/2014Marx: política y sociedad86 La dictadura del proletariado El capitalismo es una dictadura de la burguesía y el Estado un instrumento para ejercer el poder. Por eso no cabe la toma del poder por parte de la clase obrera sin un momento de ruptura revolucionaria. El proletariado instaurará su propio --y diferente--modelo de Estado. Se llama "dictadura del proletariado" este período (que Marx consideraba transitorio) en que la clase obrera toma el poder y socializa los principales medios de producción, expropiando a la antigua clase burguesa. Pero la dictadura del proletariado -o socialismo- sólo es una fase hasta la definitiva desaparición de la opresión del hombre por el hombre: el comunismo.

87 04/01/2014Marx: política y sociedad87 Marx (y Lenin) sobre el tránsito del capitalismo al comunismo Decía Ernest Mandel que, según Marx y Lenin, el tránsito del capitalismo al comunismo es imposible sin 1. la destrucción del estado burgués, de la vieja maquinaria estatal, como Marx decía en sus apreciaciones acerca de la Comuna de París; 2. la dictadura del proletariado, es decir, sin la construcción de un Estado obrero en el período de transición, y…

88 04/01/2014Marx: política y sociedad88 3. la comprensión de que ese Estado es un Estado de un tipo peculiar, un Estado que ha de empezar a extinguirse desde el momento de su formación y que se extingue en la sociedad socialista sin clases. Ernest Mandel, Marxismo abierto, Crítica, Barcelona 1982, p. 21. Aprovechemos, por cierto, para recordar el modelo de socialismo que propuso este marxista (y trotskista) belga:

89 04/01/2014Marx: política y sociedad89 El modelo de socialismo de Ernest Mandel ( ) 1. Socialización de los medios de producción 2. Autogestión 3. Democracia consejista 4. Sistema político pluripartidista 5. Supresión de la economía mercantil y monetaria (Marxismo abierto, op. cit., p. 132).

90 Acerca de la democracia Joaquim Sempere: Se suele atribuir al marxismo una incompatibilidad con la democracia. Marx, sin embargo, abrazó siempre el ideal democrático. Dirigió la publicación Nueva Gaceta Renana, cuyo subtítulo era Órgano de la democracia. El socialismo, para él, como régimen de la mayoría trabajadora, exigía la democracia y el sufragio universal. En la lucha por estos objetivos estuvo resueltamente al lado de los demócratas siempre y contra el liberalismo defensor del sufragio censitario y de limitaciones constitucionales que cerraran el paso de las mayorías al ejercicio de la ciudadanía. 04/01/2014Marx: política y sociedad90

91 No obstante, no se le puede negar una tendencia autoritaria. La base más fuerte de esta tendencia estaba en su convicción de que, en una u otra fase de la lucha por la libertad, era inevitable el recurso a la fuerza para derrotar la ineluctable resistencia armada de los poderosos. Sólo por las armas podría vencerse esa resistencia violenta de los privilegiados. Y añadía que sería inevitable también establecer un régimen –que él preveía como transitorio de dictadura revolucionaria para impedir la contrarrevolución y preservar, de manera despótica, decía, los avances populares. La historia le daba sobrados ejemplos de que las clases dominantes no ceden su poder sin aplicar la violencia. Joaquim Sempere, presentación de su Marx- Antología, Los Libros de la Catarata (col. Clásicos del Pensamiento Crítico), Madrid /01/2014Marx: política y sociedad91

92 04/01/2014Marx: política y sociedad92 El Manifiesto comunista propugna diez medidas para transformar la sociedad 1.La expropiación de la propiedad inmueble; aplicación de la renta de la tierra a los gastos públicos. 2.Un impuesto sobre la renta de carácter fuertemente progresivo. 3.La abolición del derecho de herencia. 4.La confiscación de propiedades de todos los exiliados contrarrevolucionarios. 5.La centralización del crédito en manos del Estado (con un Banco central socialista).

93 04/01/2014Marx: política y sociedad93 6.La socialización de los medios de transporte y de comunicaciones. 7.La multiplicación de las manufacturas nacionales y de los medios de producción, roturación y mejora de los predios agrarios. 8.Proclamación del deber general de trabajar. 9.Articulación de las explotaciónes agrícolas e industriales para hacer desaparecer gradualmente la diferencia entre el campo y la ciudad. 10.La educación pública y gratuita de todos los niños, así como la abolición del trabajo infantil. En Karl Marx y Friedrich Engels, Manifiesto comunista, Ayuso, Madrid 1981, p. 46.

94 04/01/2014Marx: política y sociedad94 Síntesis de las ideas básicas del Manifiesto A) Afirmación de las luchas de clases como clave de la historia humana. B) El Estado es esencialmente una institución de clase, que expresa los intereses de la clase económicamente dominante. El Estado es una superestructura política que se alza sobre la estructura económica básica, la cual en cada etapa corresponde al nivel alcanzado en el desarrollo de las fuerzas productivas.

95 04/01/2014Marx: política y sociedad95 C) Caracterización de la naturaleza esencialmente expansiva del capitalismo, basada en el desarrollo progresivo de las fuerzas productivas y en la necesidad consiguiente de mercados y de fuentes de materias primas siempre más grandes. D) El texto pone en evidencia las contradicciones que implica el hecho de que el poder de compra de las naciones avanzadas no haya aumentado lo suficiente para absorber el crecimiento de la producción en la industria capitalista, y por eso surgen crisis periódicas (de sobreprodución) dominadas sólo mediante la destrucción en gran escala de los instrumentos de producción.

96 04/01/2014Marx: política y sociedad96 E) El texto prueba la necesaria creación del proletariado dentro del sistema de producción de la industria capitalista y, con ello, la desaparición de las diferentes especialidades artesanas en los diversos tipos de trabajo, mediante la aplicación creciente de las máquinas y la reducción de los obreros en una situación que no es diferente a la de las simples mercancías. F) Afirma la tendencia a que la clase obrera, al ser destruida la especialización, baje más y más hasta un nivel de pura subsistencia; tendencia agravada por las limitaciones del mercado y por las crisis periódicas de desempleo.

97 04/01/2014Marx: política y sociedad97 G) El Manifiesto comunista pone de manifiesto la tendencia de las clases intermedias --la pequeña burguesía-- a quedar aplastadas entre el proletariado y la burguesía en aumentar la concentración del capital, que vierte cada vez más las clases subalternas en las filas del proletariado. H) Afirma la gran importancia que tiene el desarrollo de los sindicatos obreros entre el proletariado, primero en áreas pequeñas, pero avanzando hasta ser la expresión de una nueva clase, con el despertar correspondiente de la conciencia política.

98 04/01/2014Marx: política y sociedad98 I) El Manifiesto reconoce los servicios prestados al proletariado por los intelectuales y los miembros de las clases dirigentes que se pasan al partido del proletariado, sea porque han entendido la naturaleza del movimiento histórico o porque se han encontrado en este grupo. J) Acepta el carácter nacional de la lucha contra la burguesía a pesar de que va aumentando el carácter cosmopolita del capitalismo.

99 04/01/2014Marx: política y sociedad99 Ideas básicas del Manifiesto: final K) Destaca el contraste entre el proletariado revolucionario y todas las demás clases rebeldes anteriores, porque mientras éstas podían vivir y aumentar su importancia dentro del orden social existente, el proletariado forzosamente debe romper con este esquema debido a su miseria creciente. L) Afirma que el sistema burgués depende tanto de la acumulación progresiva de capital como de la destrucción periódica de este capital (crisis), debido a que los desequilibrios tienden a hacerse cada vez mayores. Extractado del capítulo XXII del libro de G.D.H. Cole: A History of Socialist thought, MacMillan, Londres 1953.

100 04/01/2014Marx: política y sociedad100 ¿Crisis del marxismo? En cuanto a la crisis del marxismo: todo pensamiento decente tiene que estar siempre en crisis; de modo que por mí, que dure. Manuel Sacristán en 1983 (entrevista con Argumentos, ahora en Fco. Fernández Buey y Salvador López Arnal (eds.), De la Primavera de Praga al marxismo ecologista, Los Libros de la Catarata, Madrid 2004, p. 203).

101 04/01/2014Marx: política y sociedad101 Vamos a los elementos de crítica. Nociones más problemáticas: Teoría del valor-trabajo (cf. Elster, op. cit., p ). Teoría de la plusvalía (o plusvalor): depende de la anterior Pero como en el caso similar de Freud, descubrimos que una teoría puede ser lanzada con errores de detalle e incluso fallos conceptuales básicos y, sin embargo, mantenerse inmensamente fértil en su concepción general. (...) Existen teorías, inequívocamente marxianas, de la alienación, de la explotación, del cambio técnico, de la lucha de clases y de la ideología, que siguen siendo viables y enérgicas. Jon Elster, Una introducción a Karl Marx, Siglo XXI, Madrid 1991, p. 3.

102 04/01/2014Marx: política y sociedad102 Marx, dice Kolakowski, descuidó la cuestión de la democracia Marx se estaba engañando a sí mismo al predecir una organización socialista con dirección económica centralizada pero sin poder político ni opresión social. Tal sistema –de acuerdo con la crítica de Bakunin– está destinado a engendrar una nueva clase de dirigentes de entre los renegados de la clase trabajadora o de entre la intelligentsia. Leszek Kolakowski, El mito de la autoidentidad humana, Cuadernos Teorema 9, Valencia 1976, p. 15.

103 04/01/2014Marx: política y sociedad103 No pidamos peras al olmo en cuanto a desalienación se refiere No hay razones para creer que la restauración de la perfecta unidad de la vida personal y comunal de todo individuo (i.e. la identidad, perfecta e interiorizada, de cada persona con la totalidad social, falta de tensión entre sus aspiraciones personales y sus diversas lealtades sociales) sea posible y, menos aún, que estaría lograda por medios institucionales. Leszek Kolakowski, El mito de la autoidentidad humana, Cuadernos Teorema 9, Valencia 1976, p. 25.

104 04/01/2014Marx: política y sociedad10404/01/ Incomprensión de los límites biofísicos Desde el trasfondo de la crisis ecológica, la mayor carencia teórica de Marx y Engels (así como de las principales corrientes marxistas posteriores) es sin duda la incomprensión de los límites naturales impuestos al desarrollo de las fuerzas productivas, tal y como mostró por ejemplo Ted Benton. En un conocido artículo de 1989 publicado en el número 178 de la New Left Review. Ahora accesible como: Ted Benton, Marxisme et limites naturelles: critique et reconstruction écologique, en Jean-Marie Harribey y Michael Löwy (eds.): Capital contre nature. PUF, París 2003.

105 04/01/2014Marx: política y sociedad10504/01/ Fuerzas productivo-destructivas Creo que el modelo marxiano del papel de las fuerzas productivas en el cambio social es correcto; creo que la historia conocida sustancia bien la concepción marxiana; ésta es coherente en el plano teórico y plausible en el histórico- empírico. De modo que no creo que sea necesario revisar esas tesis. (...) La novedad consiste en que ahora tenemos motivos para sospechar que el cambio social en cuyas puertas estamos no va a ser necesariamente liberador por el mero efecto de la dinámica, que ahora consideramos, de una parte del modelo marxiano. No tenemos ninguna garantía de que la tensión entre las fuerzas productivo-destructivas y las relaciones de producción hoy existentes haya de dar lugar a una perspectiva emancipatoria. También podría ocurrir todo lo contrario. Manuel Sacristán, Pacifismo, ecología y política alternativa, Icaria, Barcelona 1987, p

106 04/01/2014Marx: política y sociedad10604/01/ Recordemos –junto con Manuel Sacristán-- la tesis de la contradicción básica entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción como motor del progreso histórico: La formulación de Marx estriba, dicho muy brevemente, en que la historia avanza, como él decía en la Miseria de la filosofía, por su lado peor, es decir, mediante el choque entre las capacidades de la humanidad, sus fuerzas productivas, que en unas relaciones de producción, es decir, de propiedad, de régimen y de modo de producir dados, producen grandes males, suscitando entonces una conciencia revolucionaria en sus víctimas (…).

107 04/01/2014Marx: política y sociedad10704/01/ Esto suponía entonces que el progreso descansa, entre otras cosas, de un modo bastante fundamental, en un desarrollo constante de las fuerzas productivas y, consiguientemente, de la producción, idea que también es corriente hoy considerar como una idea muy antiecologista, como un desarrollismo desaforado, irreal, porque ignora la limitación de los recursos naturales en la tierra, la limitación del planeta, y además no deseable puesto que acarrearía una degradación rápida de nuestro medio de vida Manuel Sacristán, conferencia Tradición marxista y nuevos problemas, en Seis conferencias sobre la tradición marxista y los nuevos problemas, El Viejo Topo, Barcelona 2005.

108 04/01/2014Marx: política y sociedad10804/01/ La hipótesis de abundancia La hipótesis de abundancia es, a la vez, central para las corrientes principales del marxismo e indefendible (por cuanto sabemos hoy sobre constricciones ecológicas). Como destaca Félix Ovejero: La relevancia [del supuesto optimista de abundancia] en el esquema de Marx nunca será suficientemente destacada. Para Marx el comunismo se fundamentaba en la posibilidad de la abundancia, en el crecimiento ilimitado de las fuerzas productivas.

109 04/01/2014Marx: política y sociedad10904/01/ Pero la abundancia no sólo era el supuesto sobre el que se cimentaba la sociedad comunista, sino también el combustible que, bajo la forma de las demandas insatisfechas [de la clase proletaria], de su necesidad histórica, estaba entre los mecanismos que relacionaban en ahora mismo con el dónde llegaremos. (...) Vivimos en un planeta con recursos limitados y nunca podrá existir una sociedad donde todos los deseos de todos se puedan satisfacer simultáneamente. El supuesto de abundancia resulta insostenible y, si hay algún mecanismo inflexible que gobierne los procesos históricos, antes parece conducir a la barbarie que al comunismo. Si no hay de todo para todos, si no estamos en una sociedad de la abundancia, aparecen los problemas de la distribución: ¿qué se debe distribuir? ¿Con qué criterios? ¿A quién? Félix Ovejero, Proceso abierto. El socialismo después del socialismo, Tusquets, Barcelona 2005, p. 58 y 63.

110 04/01/2014Marx: política y sociedad110 La pesada herencia de la dialéctica hegeliana Manuel Sacristán: El esquema de pensamiento esencial de la tradición revolucionaria, sea anarquista o sea marxista, pero de origen occidental, sobre todo la marxista, es un principio dialéctico puro. [Tanto Marx como Proudhon] lo que conciben es que a la sociedad emancipada se llega por vía de negación radical.

111 04/01/2014Marx: política y sociedad111 Si hay algo que no sea el pensamiento revolucionario es el concepto aristotélico de mesotes, en el que la solución está en el término medio. La verdad es que lo que a mí me hizo interesarme por estudiar con el mayor detalle posible la cultura apache es que ésas –las [culturas] que han quedado en la cuneta– son culturas aristotélicas, es decir, son culturas de término medio… Manuel Sacristán, entrevista de 1979 para El Viejo Topo, ahora en Fco. Fernández Buey y Salvador López Arnal (eds.), De la Primavera de Praga al marxismo ecologista, Los Libros de la Catarata, Madrid 2004, p. 104.

112 04/01/2014Marx: política y sociedad112 Despidámonos de pseudo- necesidades históricas Esa parte del marxismo que es filosofía de la historia de cuño hegeliano –a saber, una teoría del desarrollo histórico que debía conducir desde el capitalismo al comunismo con necesidad dialéctica… De eso hay que despedirse. Sobre ello han insistido Pierre Dardot y Christian Laval en un libro importante, Marx, prénom: Karl, Gallimard, París 2012.

113 04/01/2014Marx: política y sociedad113 Lo que hoy queda de Marx, para Francisco Fernández Buey Queda su fundamentación racional de la esperanza de los explotados y oprimidos, en un mundo lleno de desigualdades que es un escándalo moral. Queda el Marx de los pobres y proletarios, cuyas obras les han ayudado en todo el mundo a autoorganizarse y a pensar con la propia cabeza. Queda su filosofía moral y política desalienadora, que sigue dando que pensar a las personas generosas. Pasó a la historia el Marx cientificista, el de la superación de las utopías. En El País, 22 de febrero de 1998.

114 04/01/2014Marx: política y sociedad114 La fuerza de la negatividad, según HM Enzensberger Siempre he creído que la fuerza del marxismo reside en su implacable negatividad, en su criticismo radical del statu quo, y que esta capacidad es una herramienta indispensable todavía. Como profeta del reino de la libertad, Marx comparte el destino de muchos otros pensadores utópicos. Como artista de la demolición, no ha sido superado. Hans Magnus Enzensberger, Artistas de la destrucción, El País, 22 de febrero de 1998.

115 04/01/2014Marx: política y sociedad115 Para Jesús Ibáñez... Sin Marx, ninguna sociología crítica es posible. Pero, entendámonos, utilizar el marxismo no es ser marxista. Encuesta El Marx de las preguntas, El País, 12 de noviembre de Recordemos al propio Marx: Quant à moi, je ne suis pas marxiste.

116 04/01/2014Marx: política y sociedad116 Para Jacobo Muñoz… …el marxismo comprende y trata de articular dos niveles distintos: 1. el de conocimiento científico de la realidad social, y 2. el de la programación política con vistas a la transformación revolucionaria (por la clase obrera) de la realidad así conocida. Jacobo Muñoz, Lecturas de filosofía contemporánea, Ariel, Barcelona 1984, p

117 04/01/2014Marx: política y sociedad117 Por eso el marxismo tiene naturaleza praxeológica: no es ni teoría pura, ni mero programa político, sino una y otro en un tipo de interrelación fecundante (Muñoz, op. cit., p. 78). El intento de fundamentar científicamente las aspiraciones revolucionarias de la humanidad, podríamos decir.

118 04/01/2014Marx: política y sociedad118 Seis tesis de Jacobo Muñoz sobre el marxismo: 1. El marxismo no es un naturalismo ético. 2. El marxismo no es un historicismo profético. 3. El marxismo no es una filosofía en el sentido pseudosistemático del término, aunque tiene un elemento filosófico. 4. El marxismo no es una ciencia, aunque tiene un elemento científico.

119 04/01/2014Marx: política y sociedad El marxismo no es una concepción del mundo, ni un sistema, ni una ideología. Es más: es anti-ideológico por definición. El marxismo es una unidad consciente de una teoría, una crítica y una práctica asumible, de manera central, como mecanismo de construcción del sujeto revolucionario específico de ese mundo que nació con la revolución industrial y que aún es –a pesar de todo– el nuestro. Jacobo Muñoz, Lecturas de filosofía contemporánea, Ariel, Barcelona 1984, p. 142.

120 04/01/2014Marx: política y sociedad120 La tradición marxista según Erik Olin Wright Los parámetros definitorios de la "tradición marxista, según el sociólogo estadounidense Erik Olin Wright, son tres: 1) un compromiso normativo con un ideal emancipatorio democrático e igualitario; 2) un análisis y una crítica del capitalismo centrados en el análisis de clase; y 3) la búsqueda de una alternativa institucionalmente viable al capitalismo, tradicionalmente llamada "socialismo", que encarne aquellos ideales normativos. La clase sigue siendo uno de las divisiones centrales en las sociedades capitalistas contemporáneas. Entrevista con Erik Olin Wright en la revista sin permiso, 28 de septiembre de 2008, consultado en

121 04/01/2014Marx: política y sociedad121 La tradición marxista según Jon Elster Parecería que el marxismo, considerado como un cuerpo de teoría social positiva, que intenta explicar los hechos, debería desaparecer tanto si es malo como si es bueno. En el último caso, sus hallazgos se incorporarán al cuerpo principal de las ciencias históricas y sociales y dejarán de ser específicamente marxistas. La identidad y supervivencia del marxismo están ligadas, sin embargo, a sus fundamentos normativos. (...) El marxismo incluye tanto una concepción específica de la buena vida como una noción específica de la justicia distributiva, además de una teoría de la historia y de un análisis del capitalismo. Elster, Una introducción a Karl Marx, Siglo XXI, Madrid 1991, p. 4 y 5.

122 04/01/2014Marx: política y sociedad122 La advertencia de Manuel Sacristán El desarrollo de las fuerzas productivas, señaladamente el de ciertas técnicas militares (armamento atómico, biológico y químico), pero también, y no menos profundamente, el de técnicas para la vida civil (desde la producción de energía en gran escala, con fuerte efecto centralizador, hasta la ingeniería genética), se puede integrar perfectamente en una perspectiva política que tiende a eternizar la explotación y la opresión, dando una vuelta más a la triste noria de la historia universal. (...) No todo lo real es racional; más bien, casi nada. Manuel Sacristán, ¿Qué Marx se leerá en el siglo XXI?, dossier : centenario de la muerte de Karl Marx, en El País, 14 de marzo de 1983.

123 04/01/2014Marx: política y sociedad12304/01/ Sacristán: abandonar la escatología La principal conversión que los condicionamientos ecológicos proponen al pensamiento revolucionario consiste en abandonar la espera del Juicio Final, el utopismo, la escatología, deshacerse de milenarismo. Milenarismo es creerse que la Revolución Social es la plenitud de los tiempos, un evento a partir del cual quedarán resueltas todas las tensiones entre las personas y entre éstas y la naturaleza (…).

124 04/01/2014Marx: política y sociedad12404/01/ Somos biológicamente la especie de la hybris… La actitud escatológica se encuentra en todas las corrientes de la izquierda revolucionaria (…) [y] se basa en la comprensión de la dialéctica real como proceso en el que se terminan todas las tensiones o contradicciones. Lo que hemos aprendido sobre el planeta Tierra confirma la necesidad (que siempre existió) de evitar esa visión quiliástica de un futuro paraíso armonioso (…). Hemos de ver que somos biológicamente la especie de la hybris, del pecado original, de la soberbia, la especie exagerada. Manuel Sacristán, Comunicación a las Jornadas de Ecología y Política de 1979, ahora en Pacifismo, ecología y política alternativa, Icaria, Barcelona 1987, p

125 04/01/2014Marx: política y sociedad12504/01/ Una tarea compleja Por el modo como hemos aprendido finalmente a mirar a la Tierra, sabemos que el agente no puede tener por tarea fundamental el liberar las fuerzas productivas de la sociedad supuestamente aherrojadas por el capitalismo (…). Por otro lado, la tarea fundamental del agente revolucionario no puede consistir tampoco en coartar, sin más complicaciones, las fuerzas productivas (…). Esta complejidad de lo que tiene que hacer el sujeto revolucionario (…) conlleva un cambio de la imagen tradicional del agente.

126 04/01/2014Marx: política y sociedad12604/01/ De nada en demasía (…) A juzgar por la complicación de la tarea fundamental descrita, la operación del agente revolucionario tendrá que describirse de un modo mucho menos fáustico y más inspirado en normas de conducta de tradición arcaica. Tan arcaica, que se puede resumir en una de las sentencias de Delfos: De nada en demasía (…). De modo que si esta reflexión no está completamente equivocada, deberemos proponernos la inversión de algunos valores de la tradición revolucionaria moderna. Manuel Sacristán, Comunicación a las jornadas de ecología y política de 1979, ahora en Pacifismo, ecología y política alternativa, Icaria, Barcelona 1987, p

127 04/01/2014Marx: política y sociedad127 (Anejo: ¿Y quién era Sacristán?... Que Manuel Sacristán es un referente en numerosos ámbitos políticos y culturales es cosa conocida y reconocida. Sacristán fue un filósofo enorme, uno de los grandes de su generación. Basta leer Papeles de filosofía para disipar dudas. Sacristán fue igualmente un lógico de enorme importancia en la historia española de la disciplina. Si quieren más información, lean o relean a Luis Vega o a Jesús Mosterín.

128 04/01/2014Marx: política y sociedad128 Uno de sus mejores conocedores en España... Sacristán fue un crítico literario como pocos. Recordemos su aproximación al Alfanhuí de Rafael Sánchez Ferlosio, a la obra de Goethe o de Heine, por ejemplo. Sacristán hizo incursiones precisas y novedosas en el ámbito de la cultura catalana. Sus estudios de la obra Brossa o de Raimon son dos ejemplos conocidos. Sacristán fue un profesor, un maestro como pocos. Aquí los testimonios se amontonan. Sacristán fue director o miembro del consejo editorial de revista tan importantes como Laye, Materiales o mientras tanto.

129 04/01/2014Marx: política y sociedad Salvador López Arnal, nos dice:) Sacristán fue un traductor infatigable. Del griego clásico, del latín, del alemán, del inglés, del francés, del italiano y del catalán. Por sus ojos, por su mente y por su máquina de escribir pasaron unas páginas. Sacristán ha sido uno de los traductores de El Capital al castellano. Se editaron los volúmenes I y II en OME 40, 41 y 42, y dejó traducida la mitad del tercer volumen. Sacristán fue también, aunque a veces se olvide, un dirigente político revolucionario como pocos. Lean los papeles que Miguel Manzanera ha rescatado en una tesis doctoral dirigida por uno de los aquí presentes, por José Mª Ripalda.

130 04/01/2014Marx: política y sociedad130 Sacristán abrió horizontes, nuevos en aquellos años, en torno al ecologismo y el antimilitarismo. Sacristán miró en los márgenes y supo ver. Ulrike Meinhof, a quien conoció en Münster en los años cincuenta; Wolfgang Harich; Karl Korsch; Gerónimo, Gramsci, son algunos de sus autores. Sacristán ha sido, probablemente, el mayor marxista hispánico hasta la fecha con textos ya clásicos como Karl Marx como sociólogo de la ciencia o El trabajo científico de Marx y su noción de ciencia. Sacristán, en fin, siendo un documentado aunque no estrecho filósofo analítico también fue un activista que no dejó de participar en combates hasta sus últimos días. El CANC antinuclear, el movimiento antiotánico, son dos buenas ilustraciones de su movimentismo. Salvador López Arnal: Palabras para un encuentro. Texto leído en la presentación --el 24 de marzo de de El legado de un maestro, FIM, Madrid 2007 (editores: Iñaki Vázquez Álvarez y Salvador López Arnal).

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