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¿Cómo experimentar el amor de Dios en las tres dimensiones?

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Presentación del tema: "¿Cómo experimentar el amor de Dios en las tres dimensiones?"— Transcripción de la presentación:

1 ¿Cómo experimentar el amor de Dios en las tres dimensiones?

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4 El amor es una de las palabras más importantes de la teología cristiana. Muchos cristianos que utilizan este término comunican una idea claramente secular en lugar de un concepto completamente bíblico.

5 El AMOR: ES EL CENTRO DE LA FE CRISTIANA El motivo del desarrollo de la iglesia es el amor, El mensaje es el amor y esta demostrado que no hay mejor método de iglecrecimiento que EL AMOR

6 La falta de amor La soledad pronto será la enfermedad más extendida en las sociedades occidentales, aunque no se limita únicamente a ellas. Recientes investigaciones demuestran que un cuarto de la población sufre de soledad crónica. Es una de las principales causas de suicidio..

7 La falta de amor En algunos países, más o menos uno de cada dos matrimonios termina en divorcio. La mayoría de la gente desea una relación armoniosa. Pero solo en EEUU, se rompe un matrimonio cada minuto, las 24 horas del día.

8 La falta de amor El número de enfermedades mentales ha sufrido una alarmante aumento en los últimos años. Uno de cada cinco pacientes que acuden a la consulta de un médico sufren desórdenes mentales o síntomas físicos que son el resultado de causas psicológicas. Psiquiatras destacados nos dicen que la falta de amor es la causa principal de desórdenes neuróticos serios.

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10 Dios es amor En la primera carta de Juan, encontramos una frase que suponía todo un nuevo concepto en la historia de la religión: «Dios es amor» (1 Juan 4:8 y 16). La singularidad de este concepto queda clara en el momento en que intentamos aplicarlo a las deidades de religiones no bíblicas: Moloc es amor, Zeus, Júpiter, Brahma es amor. Estas descripciones no tendrían ningún sentido.

11 Dios es amor La verdad de que Dios es amor no es sólo central en la forma de entender la naturaleza de Dios, sino también en la manera de entender la esencia del amor. La Biblia no presenta el amor únicamente como una de las características de Dios («Dios es amoroso»), sino que dice: «Dios es amor» (lo cual significa que el amor es la verdadera naturaleza de Dios). Como el amor es la naturaleza de Dios, Juan podría decir: «el que permanece en amor permanece en Dios y Dios en él» (1 Juan 4:16).

12 El Dios de la Biblia Si estudiamos cómo Dios puso en acción su amor, aprenderemos que el amor es más que dar algo a alguien. Cuando Dios nos ama, no nos da simplemente algo, él se da a sí mismo.

13 El Dios de la Biblia La esencia del entendimiento cristiano del amor es darnos a nosotros mismos. Este, desde luego, no es un concepto fácil. Hay que pagar un precio. Sin embargo, al mismo tiempo esta es la clave para experimentar una vida llena, desafiante y feliz. Aquí la paradoja se hace realidad: «El que halle su vida, la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí, la hallará» (Mat. 10:39).

14 El Dios de la Biblia El amor de Dios por nosotros: Ese es el estandar de nuestro amor por la gente.

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16 Estos términos son muy importantes para entender la naturaleza de Dios.

17 El concepto de amor se puede expresar de dos formas diferentes. Podemos expresarlo en una palabra, amor (en el centro del diagrama, donde también podríamos poner el término Dios), o podemos expresar la misma idea utilizando tres términos diferentes, cada uno de ellos cubre un aspecto diferente del amor de Dios (justicia, verdad, gracia). (Dios)

18 Estos tres términos NO se pueden separar radicalmente unos de otros; en realidad, su significado se superpone. De hecho, cuanto más se practican verdaderamente estos valores en el amor, más se mezclan sus significados.

19 Tres dimensiones del amor de Dios El problema de la traducción Tres términos: æmunah (verdad), sedaqah (justicia), y hæsæd (gracia) se utilizan juntos a lo largo del libro de los Salmos para alabar a Dios. En la mayoría de las traducciones de la Biblia, sin embargo, los términos se han expresado de forma diferente. (NVI)

20 Tres dimensiones del amor de Dios El problema de la traducción (NVI)

21 En los idiomas occidentales estos tres términos se pueden separar fácilmente uno de otro; en los idiomas de oriente medio esto resulta más difícil. Sin embargo, ya que el pensamiento occidental (Griego/Indoeuropeo) ha tenido más influencia en la teología cristiana a lo largo de la historia que el pensamiento oriental, el cristianismo sufre hoy de un punto de vista aislado en lugar de integrado.

22 Muchos cristianos resaltan más uno de los tres aspectos, ya que uno se ha hecho especialmente importante para ellos. Pero sólo podemos practicar los tres valores en amor si los integramos. Si no conseguimos integrarlos, aunque practiquemos la justicia, la verdad o la gracia, no seremos capaces de practicar el amor.

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24 La justicia (representada por el color verde) es una de las tres dimensiones indispensables del amor de Dios. Sin embargo, debe ser complementada con la verdad (rojo) y la gracia (azul) para mantener el equilibrio.

25 La justicia en la Biblia es la expresión activa del amor compasivo de Dios. Toma partido por aquellos que más la necesitan: los desamparados y los que sufren, los débiles y los pobres. La justicia es mucho más que aplicar las leyes. Se dirige a una moralidad que está más allá y por encima del código legal.

26 Santiago, un hermano terrenal de Jesús y uno de los pilares de la primera iglesia en Jerusalén, mantuvo apasionadamente la ley judía incluso después de hacerse cristiano. La carta que lleva su nombre no contiene nada que no se pueda encontrar en alguna parte de la Biblia. En su forma, sigue la tradición de la literatura sapiencial del Antiguo Testamento. En su contenido, es muy similar al evangelio de Mateo, en particular al «sermón del monte» (Mat. 5-7) de Jesús.

27 El mensaje central de su enseñanza es: «Sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos» (Santiago 1:22). Sin embargo, en contraste con otros libros de la Biblia, Santiago hizo de este mensaje el centro mismo de su carta. Le encanta la forma verbal imperativa; en los 108 versículos de su carta encontramos 54 imperativos.

28 Santiago no ataca a una herejía intelectual, sino a una herejía práctica que puede darse en conjunción con la doctrina ortodoxa. A él le interesa la fe que se evidencia en actos de amor prácticos, y por lo tanto resalta que «la fe si no tiene obras, está completamente muerta» (Santiago 2:17). Su objetivo es eliminar el espíritu mundano que ha infectado a la iglesia (Santiago 4:4). Está especialmente preocupado por los pobres y necesitados que han sido tratados injustamente (Santiago 5:4-6) y porque los ricos reciban privilegios especiales (Santiago 2:1-7).

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30 La verdad (representada por el color rojo) es una de las tres dimensiones del amor de Dios. Sin embargo, debe estar suplementada con la gracia (azul) y la justicia (verde) para mantener el equilibrio.

31 Uno de los primeros significados del término griego para verdad, aletheia, era quitar un velo. La verdad es «realidad desvelada»; la realidad tal y como es a los ojos de Dios. Al apóstol Juan le gustaba combinar este concepto con uno de sus términos favoritos, luz: «El que practica la verdad viene a la luz» (Juan 3:21). Donde brilla la luz de la verdad, ocurre la revelación, la decepción desaparece, y la realidad se hace visible.

32 Una imagen extendida del apóstol Juan es la que le muestra como una persona gentil, tolerante y amistosa. Por todo lo que sabemos del Juan histórico, era exactamente lo contrario. Jesús tenía buenas razones para llamarlo un «Hijo del trueno», un apodo que encaja muy bien con la descripción de persona impulsiva, acalorada y exigente que de él se hace en los evangelios.

33 Cuando observamos las recomendaciones de Juan para tratar con la gente que enseña falsedades, tampoco nos parecen especialmente tolerantes: «Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa ni le digáis ¡Bienvenido!, porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras» (2 Juan 10-11).

34 Es evidente que el enfoque de Juan en la verdad, incluso su severidad en contra de cualquier forma de herejía, estaba motivado por el amor. Sabía muy bien cuáles eran los efectos de la herejía, que podía destruir literalmente la vida de la gente. Eso explica sus pasión por la verdad.

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36 La gracia (representada por el color azul) es una de las tres dimensiones indispensables del amor de Dios. Sin embargo, debe estar suplementada por la justicia (verde) y la verdad (rojo) para mantener el equilibrio.

37 Para entender lo que es la gracia es bueno pensar en el término del Nuevo Testamento charis. Es la raíz de la que procede la palabra «carisma». En realidad, charis tiene mucho que ver con carisma: puede hacer referencia a una actitud atractiva que irradia calidez, aceptación y gozo.

38 El concepto bíblico de gracia contradice una forma de entender la justicia que está bastante extendida. Y en realidad, la gracia no siempre es justa. ¿Por qué un padre prepara una fiesta para un hijo que ha gastado su dinero y no para el hijo mayor que ha servido fielmente a su padre todo el tiempo? La gracia no se merece, es un don gratuito.

39 Los cristianos que viven y mueren con un alto sentido de moralidad a menudo rechazan una aplicación radical del principio de gracia. Han pagado un alto precio para convertirse en miembros de lo que ellos esperaban que fuera un club exclusivo: la iglesia. Y ahora quieren que siga siendo lo más exclusivo posible. Consideran que la gracia es injusta.

40 Pablo ha recibido con justicia el título de «Apóstol de la gracia». Aunque escribe sobre la justicia y la verdad también, tenemos la sensación de que, en lo que se refiere a la gracia, nos encontramos ante el «verdadero Pablo». El término es mencionado 156 veces en el Nuevo Testamento; y encontramos 100 de ellas sólo en los escritos de Pablo.

41 Pablo sabía quién había sido (un perseguidor de la iglesia) y en lo que se había convertido (un apóstol de Jesucristo), y sólo podía dar una explicación para eso: la gracia. «Yo soy el más pequeño de los apóstoles, y no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano conmigo» (1Cor. 15:9-10).

42 Santiago, Juan y Pablo definitivamente no decían lo mismo. Cada uno de ellos estaba tratando una situación especial que necesitaba un mensaje especial. Santiago subrayaba la justicia porque se estaba dirigiendo a la segunda generación de cristianos cuya fuerza moral se había debilitado.

43 Juan enfatizaba la verdad porque estaba previniendo a los cristianos en contra de ciertas herejías. Pablo resaltaba la gracia porque estaba tratando con maestros que estaban intentando introducir de nuevo el sistema judío de rectitud.

44 Los tres autores bíblicos que hemos estudiado como modelos de justicia, verdad y gracia tienen, en cierto modo, el mismo mensaje. Todos ellos insisten en la necesidad de poner el auténtico conocimiento en acción.

45 Es útil pensar en Santiago, Juan y Pablo como asesores de iglesias que estaban tratando las deficiencias de color de sus audiencias. Las figuras abajo todas buscan el centro, pero van en distintas direcciones

46 En este diagrama, el amor se coloca en el centro. Los ocho términos que caracterizan El amor como fruto del espíritu se distribuyen alrededor de la rueda negra. Cada uno de ellos con una afinidad específica Con uno de las tres áreas de color: Justicia Verdad Gracia

47 Pablo dejó muy claro a los cristianos de Corinto que incluso la vida más comprometida no sirve de nada sin el fruto del Espíritu. En 1 Corintios 13 les dijo: que podían tener todo el conocimiento (lo cual se relaciona con la dimensión de la verdad), entregar todas sus posesiones a los pobres (la dimensión de la justicia) e incluso dar su propia vida (la dimensión de la gracia); pero sin amor todo sería en vano.

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49 En los diagramas anteriores hemos relacionado la descripción del amor en 1cor 13 con los ocho términos que Pablo ha introducido en Gálatas 5:22-23 para describir el fruto del Espíritu. Es asombroso lo comparables que son estos dos pasajes, escritos en dos situaciones diferentes para dos audiencias distintas

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51 Una persona madura y afectuosa es capaz de expresar amor de muchas maneras distintas, dependiendo del momento. Si sólo se aprende a expresar el amor de una forma en especial, sólo se puede responder de forma adecuada en un número de situaciones muy limitado. Fuera de estos casos el patrón de amor típico que se tiene puede resultar inútil o, incluso, contraproducente.

52 Unas veces el amor debe ser duro; otras tierno. Algunas veces tenemos que ponernos gafas con cristales color rosa, pasando por alto los aspectos menos favorables del carácter de alguien. Sin embargo, otras veces tenemos que centrarnos en los aspectos negativos para ayudar a la gente a madurar.

53 ¿Cuál es el color más importante –o la expresión de amor– en una situación concreta? Para responder a esta pregunta debemos tener en cuenta dos asuntos importantes:

54 1.¿Qué necesita más la otra persona en esta situación? ¿Una expresión de justicia, de verdad o de gracia? 2. ¿Qué puedo ofrecer en este momento? Por ejemplo, puede sentir que la otra persona necesita principalmente experimentar la gracia de Dios, pero en sus circunstancias actuales usted no puede ministrarle gracia con eficacia. Esto podría ser una señal de que necesita entrenarse más en esta área.

55 Entrenar los «músculos del amor» incluye abandonar la zona de comodidad de vez en cuando. Si no desea hacer eso, no podrá madurar en amor. Habrá temas en este libro que usted verá con cierto escepticismo ya que están fuera de su zona de comodidad. Mire las imágenes y los ejemplos que he escogido –¡deliberadamente!– para ilustrar las tres dimensiones del amor (páginas 30-35):

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58 Las siguientes ocho páginas le ayudarán a entender mejor lo que significan los diferentes términos de Gálatas 5: Estrictamente hablando, deberíamos referirnos a los ocho términos como «expresiones del fruto del Espíritu», como hemos visto anteriormente (páginas 56-57). Sin embargo, para evitar un lenguaje muy complicado durante el resto del libro utilizaremos también la palabra «fruto» para referirnos a las expresiones individuales.

59 Aquí explico el significado bíblico del fruto correspondiente, normalmente con una referencia al término griego que se utiliza en el Nuevo Testamento. Fíjese en que el significado bíblico de algunos términos difiere considerablemente del uso común que tiene hoy en día. Estudiar textos bíblicos específicos y observar la raíz original de la palabra puede ayudar a elaborar una forma bíblica genuina de entender las diferentes maneras en las que se puede expresar el amor.

60 Este pasaje hace referencia a la rueda del color espiritual que se presentó en la página 59. Cada fruto se relaciona con uno (o dos) de los tres colores que hemos elegido para representar la justicia, la verdad y la gracia. El texto explica por qué el fruto en cuestión se ha colocado precisamente en esa posición dentro de la rueda. También se ilustra con el símbolo del corazón que encontrará en cada página.

61 Para cada fruto, he seleccionado un pasaje de la Biblia que describe la esencia de ese fruto. Estos versículos sirven como muestra del paradigma bíblico que hay tras el término en cuestión.

62 Bajo este título hay unos textos adicionales que he seleccionado del Nuevo Testamento y que le ayudarán a comprender todavía mejor ese término. En esta lista, no he incluido los textos que ya he mencionado en esa página. Cuando trate con un fruto específico, asegúrese de estudiar cada uno de estos versículos en su contexto.

63 Si la paciencia es su punto débil, suele esperar conseguir resultados demasiado pronto, con efectos negativos tanto en su relación consigo mismo como con los demás. Madurará en amor cuando aprenda a darse tiempo a usted y dar tiempo a los demás para crecer de forma natural, lo cual incluye cometer errores y aprender de ellos.

64 La palabra griega makrothymia contempla una persistencia a la que las circunstancias desfavorables no disuaden con facilidad. Se basa en la paciencia de Dios, que nunca se rinde con nadie. La paciencia no se debe confundir con el fatalismo, esto es, aceptar simplemente las cosas como son. Por el contrario, la paciencia, como se describe en la Biblia, es activa.

65 Es una perseverancia que trabaja para ver que la voluntad de Dios se hace realidad. En este proceso, sin embargo, se tiene en cuenta el momento adecuado. En el Nuevo Testamento, a menudo se menciona la paciencia en relación cercana con la benignidad y la mansedumbre (como también se ha hecho en nuestra rueda del color).

66 Literalmente, makrothymia significa retener thymos, ira, durante mucho tiempo. Es lo contrario de oxythymia, ira violenta. La gente que demuestra paciencia es capaz de combinar determinación y misericordia.

67 En la rueda del color espiritual (página 59), la paciencia se ha colocado en el segmento de la justicia (verde), superponiéndose ligeramente con la gracia (azul). La dimensión de la gracia que está contenida en la paciencia se necesita con urgencia cuando la gente busca justicia.

68 «Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia y afirmad vuestros corazones, porque la venida del Señor se acerca. Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados.»

69 Mateo 18:21-35; Romanos 9:22-23; 1 Corintios 13:4; Colosenses 3:12-14; 1 Tesalonicenses 5:14-15; 2 Timoteo 3:10-12; 2 Timoteo 4:1-8; Hebreos 6:10-20; Santiago 1:2-4; Santiago 5:7-12; 2 Pedro 3:4-16

70 Si el gozo es su punto débil, a usted y a otros les animaría poder sentirse más entusiasmados con el Señor y con el ministerio que le ha dado. Tiene que aprender a no dejar que su estado de ánimo se vea tan influenciado por el ambiente en el que se encuentra.

71 El término griego chara hace referencia a una felicidad basada en el «gozo del Señor», y por lo tanto es independiente de la situación en la que se puede estar. El gozo no tiene nada que ver con la búsqueda hedonista de la diversión. Es más una «felicidad en» que una «felicidad por». No ignora las tristezas y las penas de la vida. De hecho, en la Biblia con frecuencia se resalta que podemos tener gozo en medio del sufrimiento.

72 Sin embargo, el gozo bíblico no debería confundirse con el ideal estoico de un estado del ser sin emoción. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, el gozo es definitivamente un término cargado de emoción. Los evangelios nos enseñan con los colores más brillantes de qué va el amor. Cuanto más crezca este fruto, mejor podremos compartir con los demás el gozo que hemos experimentado.

73 El término chara está muy relacionado con el término del Nuevo Testamento para gracia: charis. En efecto, podemos ver todo el evangelio como una «palabra de gozo». Lucas en particular hace del gozo el tema subyacente de su evangelio.

74 El gozo es tanto una expresión de verdad (ver 1 Cor. 13:6) como de gracia (ver más arriba). Por lo tanto lo hemos colocado en nuestra rueda del color espiritual (página 59) entre los segmentos rojo y azul.

75 «Regresaron los setenta con gozo, diciendo: ¡Señor, hasta los demonios se nos sujetan en tu nombre! Les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Os doy potestad de pisotear serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujeten, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.»

76 Juan 15:9-11; Hechos 5:41-42; Romanos 14:17; Filipenses 4:1-4; Colosenses 1:24; Hebreos 10:34; Santiago 1:2

77 Si la paz es su punto débil actual, debería buscar deliberadamente la reconciliación en las relaciones que hay a su alrededor. Sin embargo, puede que tenga que trabajar para mejorar sus propias relaciones primarias antes de intentar la reconciliación entre los demás.

78 En el Nuevo Testamento el término griego eirene en la mayoría de los casos adquiere matices de la palabra hebrea shalom, que tiene una amplitud mayor. Esta incluye tanto el estado de estar reconciliado con Dios como la integridad en todos los aspectos de la vida de uno, de la cual surge la paz entre otras cosas.

79 No es accidental que la Biblia empiece y termine con la gran visión de shalom. En la narración de la creación, Dios proporciona orden y armonía al caos. En el libro del Apocalipsis, la gente de todas las naciones forma una comunidad afectuosa en la «santa ciudad, la nueva Jerusalén» (Apoc. 21).

80 En Salmos 85:10 shalom se coloca en medio de nuestros tres términos clave para entender el amor: justicia, verdad y gracia. «La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron.» En Mateo 5:9 Jesús bendice a los pacificadores y les promete que serán llamados «hijos de Dios».

81 La paz es una expresión de la justicia (ver Isa. 32:17), pero tiene tendencia también hacia la verdad. Por lo tanto, en nuestra rueda del color espiritual (página 59), la hemos colocado dentro del segmento verde, rozando el segmento rojo.

82 «Unánimes entre vosotros, no seáis altivos, sino asociaos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.»

83 Marcos 9:50; Juan 14:27; Romanos 5:1-2; 2 Corintios 13:11; Efesios 2:14-7; Filipenses 4:7; Hebreos 12:11-15; Santiago 3:18

84 Si la fidelidad fuese su área más débil, podría hacer un gran progreso en un proceso de crecimiento aprendiendo a ser más fiel en sus compromisos. Esto haría que fuese más digno de confianza para los demás.

85 La palabra fidelidad en el texto griego, pistis, es la misma palabra que a menudo se traduce como «fe». En el Nuevo Testamento, la fidelidad incluye fiabilidad y ser digno de confianza: usted confía en los demás y, a su vez, ellos confían en usted. La parábola de los talentos (Mat. 25:14-30) es un ejemplo primordial del tipo de mayordomía fiel que Dios espera de nosotros.

86 En la Biblia, la fidelidad siempre es un término de relación, se preocupa de los compromisos hacia otra gente. Es desleal no utilizar los dones que Dios nos ha dado (Lucas 19:20). De la misma manera, puede ser desleal comprometernos a realizar tantas tareas que nos sea imposible realizarlas adecuadamente. La buena mayordomía implica la habilidad para saber decir «no».

87 Como hemos visto antes (página 32), en el Antiguo Testamento «fidelidad» es otra traducción para la palabra que en hebreo significa «verdad». La fiabilidad que implica este término está en el centro del concepto bíblico de verdad.

88 Como «fidelidad» y «verdad» son sinónimos en el Antiguo Testamento, hemos colocado la fidelidad en el centro del segmento rojo.

89 «El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?»

90 Lucas 12:42-48; Lucas 16:1-8; Romanos 4:17-20; 1 Corintios 4:1-2; 2 Timoteo 2:13; Hebreos 10:23

91 Si la bondad es su debilidad actual, definitivamente podría ser «más duro» con usted y con los demás. En lo que se refiere a los estándares de Dios, ser un tanto estricto puede reflejar bien un espíritu de amor.

92 La palabra «bondad» puede representar una forma falsa de entender el término, ya que tendemos a pensar que es algo como «afabilidad». El término griego, agathosyne, significa algo muy diferente.

93 Así como dikaiosyne (justicia) es el nombre derivado del dikaios (justo), agathosyne es el nombre derivado del adjetivo agathos (bueno). En otras palabras, el término significa tratar de alcanzar los estándares que Dios ha definido como «buenos». Es una actitud de oposición a todas las formas de mal; en nuestras propias vidas y en las de los demás.

94 La bondad, en el sentido bíblico, es una expresión del amor correcto de Dios. Identifica una situación mala y trata de cambiarla. La limpieza que hace Jesús del templo (ver pasaje de abajo), es un buen ejemplo de la bondad bíblica en acción.

95 El fruto de la bondad (entendida en el sentido bíblico) es una expresión de la justicia. Por lo tanto la hemos colocado en el segmento verde.

96 «Vinieron, pues a Jerusalén, y entrando Jesús en el Templo comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el Templo. Volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas, y no consentía que nadie atravesara el Templo llevando utensilio alguno. Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

97 Mateo 5:17-20; Marcos 10:18; Romanos 12:2; Romanos 15:14; Efesios 5:1-9; 2 Tesalonicenses 1:6-12

98 Si a su vida le falta benignidad, debería tratar de proyectar una actitud más atractiva. Es especialmente importante que empiece a fijarse en las pequeñas cosas que hacen felices a los demás.

99 La benignidad –en griego chrestotes– puede expresarse mediante simples detalles en la vida y las relaciones: interesarse por los demás, hacer regalos, prestar atención, escuchar a la gente, recordar los nombres, etc.

100 La benignidad irradia una atmósfera que se encuentra en el centro mismo del término «gracia». Cuando este fruto crece en la vida de la gente, son capaces de irradiar la gracia de Dios sin utilizar palabras.

101 Cuando Pablo integró la benignidad en su descripción del amor, estaba haciendo algo más que tomando prestado el término de listas de virtudes similares que tan extendidas estaban en aquella época. Más bien, estaba respondiendo a la benignidad de Dios, que él había experimentado con tanta fuerza en su propia vida (Rom. 11:22).

102 Como la benignidad expresa una «atmósfera de gracia», la hemos colocado en el centro del segmento azul.

103 «Un hombre que descendía de Jerusalén a Jericó cayó en manos de ladrones, los cuales lo despojaron, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y al verlo pasó de largo. Asimismo un levita, y llegando cerca de aquél lugar, al verlo pasó de largo. Pero un samaritano….. ….Cuídemelo,y todo lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando regrese.»

104 2 Corintios 6:6; Efesios 2:4-7; Efesios 4:29-32; Colosenses 3: 12-14; Tito 3:4-8

105 Si el dominio propio es un punto débil para usted, el paso más importante que debería dar es el de intentar lograr una mayor constancia en su vida personal para así conseguir ser una persona más afectuosa. Si presta más atención a la disciplina, esto le beneficiará a usted y a los demás.

106 La palabra griega egkrateia significa sobriedad, restricción y moderación en todas las áreas de la vida. Implica mucho más que el término «templanza», que es el utilizado en las antiguas traducciones, incluso aunque esta sea una manifestación común del autodominio. El significado básico de templanza es «tener poder sobre uno mismo».

107 El término, semánticamente, está relacionado con la palabra askeo, de la que procede la palabra «ascético». El significado literal de askeo es simplemente entrenar. Entrenar incluye abstenerse de muchas cosas para alcanzar un objetivo especial (1 Cor. 9:24-27).

108 El dominio propio no es un.n en sí mismo, incluso aunque a lo largo de la historia de la iglesia mucha gente lo haya entendido de esa manera. Más bien, su objetivo es servir mejor a los demás.

109 El dominio propio está fuertemente relacionado con la perseverancia y la fiabilidad que caracteriza al segmento de color rojo en su conjunto.

110 «¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo no como quien golpea el aire; sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.»

111 Hechos 24:25 1 Corintios 6: Corintios 7:7-9 Gálatas 5: Timoteo 3:1-5 Tito 1:7-8 2 Pedro 1:5-7

112 Si la mansedumbre es una debilidad en su vida, los demás a veces le percibirán como petulante. Un gran paso para conseguir ser una persona afectuosa podría ser prestar un poco menos de atención a sus derechos.

113 El término griego para mansedumbre, praytes, significa lo contrario que la testarudez discutidora y petulante. A la gente mansa no le resulta difícil someterse a Dios y a los demás. No se enfadan con facilidad. En su lugar, tienden a ser apacibles, tolerantes y dispuestos a ser amables con los demás.

114 La mansedumbre, como principio, se abstiene de utilizar la fuerza contra los pecadores. Según 1 Timoteo 3:3, los líderes en particular deberían caracterizarse por su mansedumbre. Jesús ofreció un modelo para la clase de mansedumbre que se espera de nosotros cuando lavó los pies de sus discípulos, como se recoge en Juan 13. Al final de este pasaje, Jesús dijo: «Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros, porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros también lo hagáis» (Juan 13:14-15).

115 Como la mansedumbre es una afabilidad motivada espiritualmente, y como se opone a los aspectos «más severos» del amor que podemos encontrar en el segmento rojo, la hemos colocado en el centro del segmento azul (gracia).

116 «Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. El que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.»

117 Mateo 5:5; Mateo 11:28-30; Juan 8:3-11; Efesios 4:1-3; 2 Timoteo 2:24-26; Tito 3:1-2; 1 Pedro 3:15-17; Santiago 1:19-21

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119 Hemos visto que el amor, tal como se describe en la Biblia y como lo modeló Jesucristo mismo, cubre un espectro amplísimo. Si observamos de nuevo los ocho términos de nuestra rueda del color espiritual de la página 59, queda claro a primera vista que el concepto bíblico del amor literalmente toca todas las dimensiones de nuestra vida: la espiritualidad y la familia, el trabajo y los vecinos, las ideas políticas y la implicación social, las actividades en la iglesia y la visión que tenemos de las diferentes tradiciones teológicas, las actividades terrenales y la vida después de la muerte

120 Por esta razón, a algunas persona esta enseñanza les resulta amenazadora. Intentan poner cadenas al amor. No niegan realmente el concepto cristiano de amor, pero lo restringen a ciertas áreas de la vida, prefiriendo ignorar las demás. Esta reacción está tan extendida que me temo que todos estamos tentados a caer en esta trampa en mayor o menor grado.

121 La gente que afirma amar a su familia, pero no son afectuosos en el trabajo, sólo muestran un amor parcial. Dudo de si este tipo de amor es realmente amor, porque el amor por definición es integral, indivisible. Afecta al microcosmos y al macrocosmos. Erich Fromm dijo acertadamente: «El amor no es ante todo una relación con una persona en particular. Es una actitud, una orientación del carácter que determina la relación de una persona con el mundo en su totalidad, y no sólo con un único objeto de amor.»

122 Algunas personas creen que no amar a nadie ni a nada más que al objeto exclusivo de su afecto es una prueba de la intensidad su amor. Pero esto no es así. El amor es como la respiración. Si alguien le dijera: «Sólo respiro cuando estoy contigo», usted probablemente no le creería, y estaría en lo cierto. ¿Por qué? Porque se moriría si no respirara cuando está separado de usted.

123 El amor es la respiración del alma. No es cierto que se tenga una cierta «cantidad de energía amorosa» a nuestra disposición y que haya que administrarla. O hacer un esfuerzo para ser una persona afectuosa –y el amor gradualmente colorea todas las áreas de su vida– o es que no ha entendido en qué consiste el amor.

124 Una cosa es pedir estas cosas en un estrado o en libros y otra muy distinta ponerlas en práctica. Esa es la tarea exclusiva de las restantes páginas de este libro: ejercicios prácticos dirigidos a ayudarle a infundir los «tres colores del amor» en las cosas triviales de la vida. Incluso aunque el amor tiene su origen en el cielo, siempre debe bajar a la tierra.

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