La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

Las Pasiones. Condición afectiva del ser humano No podemos limitar nuestra concepción del hombre a la de un ser que piensa y que conoce. Ante todo es.

Presentaciones similares


Presentación del tema: "Las Pasiones. Condición afectiva del ser humano No podemos limitar nuestra concepción del hombre a la de un ser que piensa y que conoce. Ante todo es."— Transcripción de la presentación:

1 Las Pasiones

2 Condición afectiva del ser humano No podemos limitar nuestra concepción del hombre a la de un ser que piensa y que conoce. Ante todo es un ser que vive y siente. Está en el mundo y se siente afectado por lo que le rodea. ¿Qué entendemos por afecto? Definir afecto puede ser más complicado que definir razón o imaginación… En la historia de la filosofía hay estudios del afecto, pero no acaba de haber consenso en su clasificación. Hablando de afectividad abunda la profundidad de términos que en ocasiones son sinónimos y las ocasiones son distintas.

3 Afecto en sentido general sería el conjunto de impulsos, pasiones, sentimientos… En sentido amplio, es sentirse afectado por algo de un modo u otro. Hace referencia a un estado de ánimo que puede modificarse por la influencia de un suceso externo o interno. El afecto supone no sólo que lo externo nos afecta internamente, sino también que nos pone en movimiento. Por eso los afectos consiguen que nos impliquemos en lo que nos rodea. La afectividad es pues la capacidad que tenemos de dejarnos afectar por lo interno o lo externo e implicarnos en ello. Por eso tiene la doble vertiente: afectación e implicación.

4 Clasificación de afectos Hay una gran variedad de afectos de naturalezas distintas. A causa de esta gran riqueza, no se debe tomar en sentido definitivo cualquier intento de clasificación. Una posible sería dividir entre impulsos, emociones y sentimientos.

5 Impulsos Son involuntarios, constituidos por un ingrediente físico y un ingrediente de deseo. Por ejemplo, en la sed tenemos la sensación física y el deseo de beber. Pero pueden ser la base de otras experiencias afectivas más complejas. Se trata de señales de alarma para el organismo, que le avisan de una necesidad biológica importante. Tienen, por tanto, una función biológica clara: la supervivencia. No disminuyen nunca por la costumbre, ni se compensan satisfaciendo otro impulso distinto. El modo de satisfacción de los impulsos depende de factores sociales, que determinan el cómo, el cuándo, el dónde…

6 Emociones Dependen de un estímulo que las desencadena. Tienen una fuerte carga expresiva y se ven acompañadas por una gran necesidad de comunicación. Pero no está claro qué función desempeñan en la vida humana. Pueden disminuir con la costumbre. Y una de ellas puede eliminar a otra distinta. Se puede canalizar socialmente y son contagiosas.

7 Sentimientos Son más duraderos y estables que las emociones. Se ven determinados por la experiencia personal de cada uno. No dependen de un estímulo externo que los desencadenen, pues pueden estar motivados por algo interno. Pueden ser confusos y difíciles de determinar. No tienen una expresión universal; más bien, dependen de cada cultura, que determina la expresión concreta.

8 Las pasiones, un afecto desordenado Dentro del mundo de la afectividad también están las pasiones. Lo que las caracteriza es su carácter interno. Han sido objeto de reflexión filosófica. Las pasiones son también modificaciones de nuestros estados de ánimo y están causadas por una honda impresión que algo produce en nosotros. No somos dueños de padecerlas, sino que nos asaltan, nos dominan, pudiendo llegar a ser incontrolables.

9 La pasión es algo impuesto, por eso se opone a acción. La acción normalmente es voluntaria. El carácter específico de las pasiones es su carácter excesivo. Cualquiera de los afectos antes vistos se pueden convertir en pasión sí su intensidad logra perturbar a quien los padece. Cuando un afecto deja de ser controlable y controla nuestra vida, es cuando podemos hablar de pasión. Este carácter excesivo e incontrolable es lo que hace que tradicionalmente se las considere fuerzas que se oponen a la razón en el obrar y el pensar y se convierten en objeto de lucha.

10 Conflicto entre razón y pasión Cuando dudamos entre lo que debemos hacer y lo que nos apetece, vivimos esa oposición entre razón y pasión. Lo pasional se ha relacionado siempre con el ámbito de la vida desenfrenada. Lo pasional recibe un valor negativo. Nadie niega la naturaleza opuesta entre razón y pasión, aunque también se puede dar algo de positivo en la pasión. Esta contradicción implica el carácter complejo de la naturaleza humana. A lo largo de la historia de la filosofía podemos ver distintas visiones.

11 Estoicos Iniciaron una valoración negativa de las pasiones. Instan a eliminar totalmente su influencia. Afirmaban que la razón tenía la primacía, pues su ideal de vida se basaba en el autocontrol

12 Racionalistas Descartes, sobre todo, niegan valor a las pasiones, pero no es tan radical. No defiende su eliminación, sino su sometimiento, su moderación.

13 Hume Defendía el emotivismo, donde son las emociones las que guían el comportamiento, en lugar de la razón. Se opone a una visión negativa de las pasiones. Dice que la razón no puede ni debe dominar las pasiones porque es el mundo emotivo el que orienta nuestras acciones. La razón es sierva de las pasiones.

14 Subjetivismo y verdad El error es tomar como realidad aquello que no es. Es una forma esta de definir la verdad. La verdad depende mucho más de las cosas que del sujeto que conoce. Hay un sujeto que debe adaptarse a la realidad tal y como es. El subjetivismo surge cuando la inteligencia evita ese esfuerzo y modela la realidad según sus propios gustos. El terreno preferido del subjetivismo es el de los propios intereses; la atracción a la comodidad puede tener más éxito que la auténtica verdad.

15 El subjetivismo también deforma las cuestiones más graves. Está emparentado con el error puesto que deforma la realidad. Para que la verdad sea aceptada, es preciso que encuentre una persona habituada a buscar el bien y rechazar el mal. El que vive según sus intereses suele carecer de las facultades elementales necesarias para asumir el compromiso de la verdad. Al hombre no le resulta fácil hacer o pensar lo que no debe. La deformación subjetivista es voluntaria. El subjetivismo es casi siempre la coartada (siempre justificada por algún razonamiento inventado) para una conducta deliberadamente equivocada. Este error no es igual al de la opinión, que no tendría esa intencionalidad negativa.

16 La verdad no depende de la mayoría La verdad es la adecuación entre lo que pienso y la realidad. La verdad no consiste en la opinión de la mayoría. Tenemos que buscar lo que la realidad es. No es un consenso entre opiniones. Es bastante común decir así piensa la mayoría, pero eso no es excusa. Es una coartada para la propia fragilidad, para el propio interés. Apelar a la mayoría es despreciar la inteligencia. Es un error aceptar una proposición porque un grupo de personas la afirme. Si aceptamos esto, cerramos el camino a la inteligencia y a la racionalidad y nos sometemos a los que crean el consenso (los medios de comunicación social y otros). Además, es como decir que ya no existe la verdad y que puede serlo cualquier cosa votada por la mayoría.

17 Copilado por: Padilla, Karina. Portabarría, Celeste. Bajado de: s%20de%20N..ppt s%20de%20N..ppt


Descargar ppt "Las Pasiones. Condición afectiva del ser humano No podemos limitar nuestra concepción del hombre a la de un ser que piensa y que conoce. Ante todo es."

Presentaciones similares


Anuncios Google