La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

JL. Caravias sj.. Dios no necesita nuestra alabanza ni le enriquecen nuestras bendiciones. En la Eucaristía no damos nada a Dios. Es él el que se quiere.

Presentaciones similares


Presentación del tema: "JL. Caravias sj.. Dios no necesita nuestra alabanza ni le enriquecen nuestras bendiciones. En la Eucaristía no damos nada a Dios. Es él el que se quiere."— Transcripción de la presentación:

1 JL. Caravias sj.

2 Dios no necesita nuestra alabanza ni le enriquecen nuestras bendiciones. En la Eucaristía no damos nada a Dios. Es él el que se quiere dar a nosotros en Jesús. Eucaristía etimológicamente significa acción de gracias. Por eso nuestra actitud constante de agradecimiento

3 De parte nuestra no tenemos nada que ofrecer a Dios digno de él, pero podemos ofrecerle la vida de Jesús, entregada hasta la muerte, por amor a nosotros. Ofrecemos a Dios la Persona y la Vida de Jesús, Hijo suyo y Hermano nuestro. Persona y Vida, expresadas en lenguaje semita como Cuerpo y Sangre, Pan y Vino..

4 Para condensar su vida, Jesús emplea dos símbolos universales en las relaciones humanas: el pan, símbolo de la necesidad, y el vino, símbolo de la alegría. Y pasar la copa equivale a comunicar la alegría Partir el pan equivale a compartir la necesidad humana.

5 La Eucaristía es sacramento de esperanza, en un mundo donde la fraternidad se halla destrozada y pisoteada. Si los cristianos no somos ante el mundo una señal visible de fraternidad, algo muy serio falla en nuestras celebraciones eucarísticas.

6 necesidades compartidas alegrías comunicadas La Eucaristía multiplica ycristifica al pan y al vino El pan y el vino se transforman en presencia del Dios Amor entre nosotros:

7 eso que hacen ya no es celebrar la Cena del Señor (1Cor 11, 17ss). San Pablo, cuando se enteró de unas Eucaristías que se celebraban sin solidaridad y tolerando serias desigualdades entre los participantes, reprendió duramente a aquellos cristianos:

8 La eucaristía debe hacer eucarística a la Iglesia: convertirla en un espacio donde las relaciones humanas están transformadas: de relaciones de dominación en relaciones de fraternidad, de relaciones de esclavitud en relaciones de libertad, un espacio donde ya no hay varón ni mujer, judío ni griego, señor ni esclavo. Un recinto de verdad y de amor, de libertad, de justicia y de paz, para que todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando

9 La comunión no es simplemente un acto de piedad. Es ofrecer nuestra solidaridad a todos los humanos, con la fuerza de Jesús y viendo en ellos a Jesús.

10 La celebración eucarística debe devolvernos a la vida comprometidos con ella. Cada vez que celebramos la eucaristía anunciamos la redención de este mundo, que tan pocas esperanzas tiene. Toda verdadera eucaristía lleva a la vida en lugar de apartarnos de ella.

11 Dios no necesita nuestros lujos: ni nuestro oro, ni nuestros encajes, ni nuestras ceremonias… Sólo busca la transformación fraterna de nuestros corazones. Como en Nazaret, lo más grande de Dios se nos da en lo más sencillo y menos aparente, en lo cotidiano del pan y del vino, en mesa compartida.

12 No se debe dar preferencia a los adornos superfluos de los templos y a los objetos preciosos del culto divino: al contrario, podría ser obligatorio enajenar estos bienes para dar pan, bebida, vestido y casa a quien carece de ello Juan Pablo II Lo que necesitan nuestras eucaristías no es oro ni plata, sino corazones dispuestos a abrirse al Señor y dejarse transformar por él.

13 Un momento privilegiado de la fidelidad de Jesús al Padre fue su Eucaristía, en la que expresó la donación consciente y libre de sí mismo, y se preparó para realizarla hasta la plenitud.

14 El clima de la Última Cena está fuertemente marcado por los afectos filial y fraterno de Jesús, que se dirige a su Padre y a sus hermanos con ternura entrañable. El amor es el centro de la Eucaristía.

15 Cada Eucaristía es renovación del gesto de Jesús, y al mismo tiempo es compromiso de hacer como él hizo: entregar nuestro cuerpo y nuestra sangre entregar nuestro cuerpo y nuestra sangre por los mismos motivos que él. Una vida totalmente dedicada a servir a los demás, por amor al Padre, es una vida eucarística.

16 El cambio del pan y del vino en Jesús son como el anuncio del cambio futuro de nuestros cuerpos mortales, cuando participemos plenamente de la Resurrección de Jesús.

17 Textosbíblicos sobre la Eucaristía Pan de Vida Vida eterna

18 He recibido del Señor lo que a mi vez les he transmitido. Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan y, después de dar gracias, lo partió diciendo: Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes; hagan esto en memoria mía. De igual manera, tomando la copa, después de haber cenado, dijo: Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Todas las veces que la beban háganlo en memoria mía. 1Cor 11,23-25

19 Lc 22,19s Tomó pan y, dando gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes. Hagan esto en memoria mía. Hizo lo mismo con la copa después de cenar, diciendo: Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes.

20 Justicia y Eucaristía: Justicia y Eucaristía: 1Cor 11,17-34 Sus reuniones son más para mal que para bien. Se notan divisiones entre ustedes… Sus celebraciones ya no son comer la Cena del Señor, pues cada uno come su propia comida, y mientras uno pasa hambre, el otro se embriaga… ¿Relacionamos la Eucaristía con el hambre y sed de justicia? El que come el pan o bebe la copa del Señor indignamente peca contra el cuerpo y la sangre del Señor… Come y bebe su propia condenación por no reconocer el cuerpo. Por esta razón varios de ustedes están enfermos y débiles y algunos han muerto…

21 Eucaristía, servicio y amor En esto reconocerán todos que son mis discípulos, en que se amen unos a otros… No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos. Jn 13,14s.34s; 15,13 Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Yo les he dado ejemplo, y ustedes deben hacer como he hecho yo… Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros como yo los he amado.

22 Pan de Vida: Pan de Vida: Jn 6, Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna, y yo lo resucitaré el último día… ¿Me da vida a mí realmente? Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed… Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre.

23 El que coma este pan vivirá para siempre Jn 6,55-58 Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él… Quien me come vivirá por mí…

24 a a El pan que yo daré es mi carne, y lo daré para la vida del mundo Jn 6,51


Descargar ppt "JL. Caravias sj.. Dios no necesita nuestra alabanza ni le enriquecen nuestras bendiciones. En la Eucaristía no damos nada a Dios. Es él el que se quiere."

Presentaciones similares


Anuncios Google