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Sobre acción política, ética y sociedad Jorge Riechmann.

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Presentación del tema: "Sobre acción política, ética y sociedad Jorge Riechmann."— Transcripción de la presentación:

1 Sobre acción política, ética y sociedad Jorge Riechmann

2 La socialidad básica cuenta: Nueva Orleans tras el Katrina, sept. de 2005 Tras el paso del huracán Katrina por el sur de Estados Unidos, Nueva Orleans, la ciudad más afectada, sufrió una verdadera catástrofe. El 80% de la ciudad estaba inundado, con riesgo de epidemias gastrointestinales, saqueadores que invadieron las calles y miles de damnificados. 12/02/2014ética y sociedad2

3 El 3 de septiembre de 2005 la prensa escribía: Los saqueos también se hicieron frecuentes, hasta tal punto que las autoridades decidieron militarizar la ciudad. El miércoles, las operaciones de rescate fueron suspendidas después de que se oyeran disparos desde el Superdomo [estadio convertido en improvisado refugio], que al parecer iban dirigidos contra los helicópteros. El Pentágono enviará efectivos de la Guardia Nacional, cuya misión será el reparto de la ayuda y el mantenimiento del orden. Por ahora, trescientos soldados, provenientes de Irak, han ingresado en la ciudad armados con fusiles M-16 con la orden de tirar a matar contra los posibles saqueadores. Cf. Más información y análisis en Harald Welzer, Guerras climáticas, Katz, Madrid/ Buenos Aires /02/2014ética y sociedad3

4 Como contraste: Japón tras el tsunami, marzo de 2011 Japón se hunde cada día un poco más, empujado por la infernal suma de terremoto, tsunami y alerta de catástrofe nuclear. Sin embargo, en medio de esta tragedia que ha dejado miles de muertos, la sociedad japonesa es un ejemplo de civismo. Sendai, con más de un millón de habitantes, ha recuperado parcialmente la electricidad pero lleva ya cuatro días sin agua. Miles de japoneses pacientes y silenciosos hacen colas a una veintena de kilómetros de la ciudad para abastecerse de víveres y combustible. No ha habido apenas intentos de saqueos, y ningún comerciante o transportista ha subido los precios. G. Higueras/ J. Reinoso, Los japoneses dan ejemplo de civismo ante la tragedia, El País, 15 de marzo de /02/2014ética y sociedad4

5 La diferencia entre uno y otro caso (Nueva Orleans y Sendai): 1. Instituciones públicas con recursos suficientes, sólidas y legítimas… y 2. ética social. Vigencia de los valores de ayuda mutua, respeto por el otro, sentimiento de comunidad… Tres decenios de neoliberalismo/ neoconservadurismo (con su exaltación del individualismo anómico) han sido devastadores para el tejido social y la textura moral de las sociedades anglosajonas (y también para el resto del mundo, aunque en menor medida). 12/02/2014ética y sociedad5

6 Por desgracia, en un mundo amenazado de colapso ecosocial… todo indica que el modelo Nueva Orleans puede ser más frecuente que el modelo Sendai. En algunos países pueden faltar las buenas instituciones, en otros la ética social, en otros ambas cosas… 12/02/2014ética y sociedad6

7 12/02/2014ética y sociedad7 ¿El ser humano presocial es una bestia sedienta de sangre? En la violencia ves al ser humano sin las ataduras sociales y sin miedo al castigo. (...) Lo que al hombre le hace ser humano es el miedo al castigo, no la caridad cristiana. Sin ley y sin ataduras sociales ves cómo es el ser humano. Arturo Pérez Reverte entrevistado en Mercurio, mayo de 2008, p. 19 Cuando el famoso periodista y novelista se refiere en estos términos a su experiencia como corresponsal de guerra...

8 12/02/2014ética y sociedad8...¿está siendo especialmente lúcido, o simplemente reproduciendo acríticamente un importante tópico de nuestra cultura: el homo homini lupus hobbesiano, uno de los mitos legitimadores de la civilización occidental? Es lo segundo, claro: véase por ejemplo Modernidad y Holocausto de Zygmunt Bauman.

9 12/02/2014ética y sociedad9 Insociable sociabilidad El filósofo Immanuel Kant no parte de la idea de que el hombre sea por naturaleza bueno (tesis de Rousseau, por ejemplo); más bien considera que lo caracteriza un conflicto interno entre su natural tendencia a socializar con los demás y su también natural tendencia a disociarse de ellos, en búsqueda de su propio interés. Kant nombra esta situación con una expresión paradójica que quiero que retengamos: insociable socialidad, ungesellige Geselligkeit en alemán (que conduce a la salida del estado de naturaleza y a la construcción de la sociedad civil).

10 12/02/2014ética y sociedad10 Kant: la insociable sociabilidad del ser humano En efecto, el pensador de Königsberg, en su Idea de una historia universal en sentido cosmopolita (1784), habla de la insociable sociabilidad del ser humano: Entiendo en este caso por antagonismo la insociable sociabilidad de los hombres, es decir, su inclinación a formar sociedad que, sin embargo, va unida a una resistencia constante que amenaza perpetuamente con disolverla. Esta disposición reside, a las claras, en la naturaleza del hombre. El hombre tiene una inclinación a entrar en sociedad; porque en tal estado se siente más como hombre, es decir, que siente el desarrollo de sus disposiciones naturales.

11 12/02/2014ética y sociedad11 Ni contigo ni sin ti... Pero también tiene una gran tendencia a aislarse; porque tropieza en sí mismo con la cualidad insocial que le lleva a querer disponer de todo según le place y espera, naturalmente, encontrar resistencia por todas partes, por lo mismo que sabe hallarse propenso a prestársela a los demás. Pero esta resistencia es la que despierta todas las fuerzas del hombre y le lleva a enderezar su inclinación a la pereza y, movido por el ansia de honores, poder o bienes, trata de lograr una posición entre sus congéneres, que no puede soportar pero de los que tampoco puede prescindir. Ni contigo ni sin ti/ tienen mis males remedio..., dice la copla popular...

12 La famosa fábula de los erizos de Schopenhauer… …en Parerga y paralipomena (1851): para escapar del frío los erizos buscan la proximidad corporal de los demás, pero cuanto más se acercan, mayor dolor causan las púas del erizo vecino. Entonces se alejan de nuevo y aumenta la sensación de frío: se ven obligados a ir cambiando la distancia hasta que encuentran la separación más soportable.

13 Más de dos siglos después… Más de dos siglos después, la intuición de Kant se ve convalidada por las investigaciones biológicas sobre el origen de la socialidad humana. Edward O. Wilson y la eusocialidad (verdadera socialidad, el nivel más alto de cooperación social que se da solamente en contadas especies: hormigas, abejas, termes, ratopín lampiño… y seres humanos). Véase La conquista social de la Tierra, Debate, Barcelona 2012.

14 12/02/2014ética y sociedad14 Desorientación De los ancianos con demencia senil se dice ahora, con un eufemismo (desagradable como lo suelen ser todos los eufemismos), que están desorientados. Pero, si lo pensamos un poco más a fondo ¿no sucede que todos los seres humanos estamos desorientados? Encajamos mal en el mundo...

15 12/02/2014ética y sociedad15 La inadecuación, el desencaje de lo humano Ni placer de tierra ni fervor de dios./ Siempre un poco de sed, un poco de hambre./ Me queda estrecho el tórax,/ el sueño no me basta,/, y me está mirando un cuervo. Kostas Vrachnos, El hambre del cocinero, colección Cosmopoética, Lucena 2008, p. 27

16 12/02/2014ética y sociedad16 Prioridad del mal No tenemos una idea muy clara de la justicia, pero sí que reconocemos fácilmente las injusticias. Puede costarnos definir con precisión la dignidad humana, pero sí que identificamos bien las formas de humillación e indignidad... En esto como en otros asuntos, docta ignorantia.

17 12/02/2014ética y sociedad17 Docta ignorantia El telón aún no ha bajado. Las preguntas están apenas planteadas. No se sabe todavía qué es el ser humano, pero sí se sabe qué es inhumano. Max Horkheimer en Experimentum Mundi, vol. 15 de la Gesamtausgabe, Suhrkamp, Francfort del Meno 1977, p Avanzar por la vía negativa...

18 12/02/2014ética y sociedad18 Partir del mal, del daño, de la catástrofe Después del siglo XX ya no podemos ser ingenuos. El nazismo y el estalinismo, Auschwitz y el Gulag, nos dicen algo importante sobre el orden social de la modernidad. [cf. Modernidad y Holocausto de Zygmunt Bauman] El desarrollo de armas de destrucción masiva, Hiroshima y Nagasaki, nos dicen algo importante sobre la ciencia y la tecnología que hemos creado.

19 12/02/2014ética y sociedad19 Leviatán, Behemoth, Juggernaut La crisis ecológico-social, Minamata y Chernobil, nos habla con elocuencia tanto del orden social como de la tecnociencia; y --más profundamente-- nos dice cosas importantes sobre el proyecto de dominación de la modernidad. Leviatán personifica --desde Hobbes-- el Estado soberano moderno; Behemoth --desde Franz Neumann-- el sistema nazi y --por extensión-- los totalitarismos; propongo que para la tecnociencia capitalista moderna usemos Juggernaut.

20 12/02/2014ética y sociedad20 El fuste torcido de la humanidad Alguna vez ha dicho el filósofo Massimo Cacciari, criticando las ilusiones antropológicas rousseaunianas a las que es proclive la izquierda (o más bien algunas de sus familias): yo en lo único que creo es en el pecado original. Frente a Rousseu, Kant propuso una antropología más realista, que atrapa bien la imagen del fuste torcido de la humanidad. Lejos de ser los humanos buenos por naturaleza, hay mal en nosotros –mezclado con otras cosas, claro está--, y la ética y la política tienen que habérselas con ese mal.

21 12/02/2014ética y sociedad21 Castoriadis, que practicaba el psicoanálisis además de la filosofía política, fue uno de los pocos pensadores de la izquierda que se tomaba de verdad en serio esa dimensión tanática, destructiva y maligna del ser humano. No desconocernos es saber –como en la durísima película Ana y los lobos, de Carlos Saura, que en 1972 protagonizaba Geraldine Chaplin que en nosotros –más bien en los varones que en las mujeres está ese turbio fondo pulsional que nos lleva a desear violar, vejar y asesinar.

22 12/02/2014ética y sociedad22 La ley político-moral de la doble negación La política y la ética tienen que trabajar también con ese fondo terrible: pueden potenciar el mal para hacer aún más mal, o pueden por el contrario potenciar el vínculo social y el reconocimiento del otro. Nos acercamos a lo positivo, casi siempre, por el camino --más indirecto-- de negar la negatividad. Luchar contra el daño, la injusticia y la humillación infligidos a los seres humanos.

23 Una broma para definir la sociología Según esta broma, la economía nos ilustra sobre las formas en que las personas pueden realizar sus fines; mientras que la sociología nos ilustra sobre las razones que les impiden actuar y alcanzar los objetivos que se han dado. Proviene de Bertrand Russell. Citado por Anthony Heath: Rational Choice and Social Exchange, Cambridge University Press ¿Se dedica la sociología a estudiar los determinismos sociales que restringen la autonomía de las personas?

24 Los seres humanos producen su vida social... El ser humano es un animal consciente e intencional. Por tanto: no un mero producto de los condicionamientos sociales, no un juguete de las estructuras sociales, sino un ser dotado de relativa autonomía frente a estas. La acción humana intencional puede modificar las estructuras sociales y afectar al cambio histórico. (Sin olvidar nunca, claro está, que a menudo las acciones intencionales producen muchas consecuencias no intencionales.) Los hombres hacen y producen su vida social, y ésta a su vez los hace y produce a ellos. Salvador Giner, Sociología, Península, Barcelona 1988, p. 5.

25 Dialéctica negativa de progreso y barbarie ¿Cómo interpretamos la historia mundial en el período de la Modernidad? Los filósofos de la Escuela de Francfort, en particular Theodor W. Adorno y Max Horkheimer, elaboraron la tesis de una «dialéctica de la Ilustración», entendida como una «dialéctica negativa». Las Luces de la Ilustración entrañan también muchas sombras. Los desastres del terrible siglo XX, y en particular las violencias de la Segunda Guerra Mundial -el nazismo y, en medio de esta guerra, Auschwitz-, no pueden ser interpretados y analizados solamente en términos de primitivismo: como una recaída en una barbarie ancestral. No se trata –o no solamente– de un fenómeno de arcaísmo, sino que también es la expresión de una barbarie moderna, de una violencia que no se puede concebir fuera de las estructuras y de los elementos constitutivos de la civilización industrial, técnica, occidental y moderna. Véase Zygmunt Bauman, Modernidad y Holocausto.

26 Delirios del Homo faber Comenta Enzo Traverso que esta dialéctica negativa que transforma el progreso técnico, científico e industrial en regresión social, ética y política; que transforma, en definitiva, la civilización en barbarie y el progreso industrial en progreso de los medios de exterminio (…) es una característica de todas las violencias del siglo XX, a pesar de sus diferencias de cualidad y de naturaleza: la violencia del gulag, de Auschwitz, de los campos de exterminio, de la bomba atómica en Hiroshima, etc. Casi podríamos decir, tal y como Hannah Arendt define como uno de los rasgos de la modernidad, que todos esos ejemplos son una ilustración de los «delirios del homo faber». Pero también todas esas violencias tienen una relación con lo que Norbert Elias, el sociólogo alemán, definió como el proceso de civilización.

27 El proceso civilizatorio según Norbert Elias… (…) Norbert Elias, inspirándose en Sigmund Freud, define el proceso de civilización como el «autocontrol de las pulsiones». Podríamos decir también que Auschwitz supone ese tipo de autocontrol de las pulsiones, porque los campos de exterminio no son la expresión de la erupción volcánica de la violencia, no son una violencia que supone el odio como motor, no son una erupción de fanatismo. Son una violencia fría, planificada, una violencia, racional que precisamente supone ese tipo de autocontrol.

28 Desresponsabilización ética de los actores sociales El autocontrol de las pulsiones y la racionalidad administrativa moderna tienen un corolario que es la «desresponsabilización ética de los actores sociales». ¿Qué significa eso? Que el exterminio industrial totalitario es una violencia organizada y fragmentada en un conjunto de acciones que en sí mismas no son particularmente mortíferas. El ejemplo que siempre ponen los historiadores es el del responsable de una estación de ferrocarril. Su tarea sólo consiste en permitir a los trenes circular, y él no se pregunta si en ellos se transportan mercancías, armas, soldados, deportados, judíos, etc. Pero el trabajo de este responsable de una estación puede ser fundamental para el funcionamiento del mecanismo del genocidio en su conjunto...

29 Responsabilidad política y culpa (…) Todo esto no significa evacuar el problema de la responsabilidad histórica y de la culpa, porque sería demasiado fácil decir «bueno, la culpa es del proceso civilizatorio en su conjunto, entonces todos somos responsables y nadie es culpable». Josep Ramoneda formula que si todos somos culpables, los hay que lo son más que otros. Ciertamente, este problema de la culpa, que ya fue planteado por Karl Jaspers al final de la Segunda Guerra Mundial, y su distinción muy atenta entre diferentes grados de culpabilidad, parece ser muy actual y pertinente hoy en día… Enzo Traverso, Memoria y conflicto. Las violencias del siglo XX; puede consultarse en Sobre la cuestión de la responsabilidad política y la culpa véase Iris Marion Young, Responsabilidad por la justicia, Morata, Madrid 2012; así como el prólogo de Martha Nussbaum a esta obra.

30 12/02/2014ética y sociedad30 ¿Existen determinantes sociales del comportamiento moral? El sociólogo Nechama Tec estudió a quienes arriesgaron su vida para tratar de proteger a las víctimas de la Shoa, el Holocausto: las personas que conservaron su moralidad en condiciones radicalmente inmorales. Nechama Tec, When the Light Pierced the Darkness, Oxford University Press Tec, fiel al método sociológico, trata por todos los medios de encontrar los determinantes sociales de lo que fue --de acuerdo con las normas de la época-- un comportamiento desviado y aberrante.

31 12/02/2014ética y sociedad31 En contra de sus propias expectativas, y de las de sus lectores con preparación sociológica, Tec llega a la única conclusión posible: Esos salvadores actuaron de una forma que les resultaba natural. De forma espontánea, fueron capaces de enfrentarse resueltamente a los horrores de su época. En otras palabras, los salvadores deseaban salvar a su prójimo debido a su naturaleza. Provenían de todos los rincones y sectores de la estructura social y por esta razón desenmascararon la falacia de que existieran determinantes sociales del comportamiento moral. Zygmunt Bauman, Modernidad y Holocausto, Sequitur 1997, p. 6. [El original inglés es de 1989.]

32 12/02/2014ética y sociedad32 No todos cedieron a la inhumanidad Interrogada una y otra vez por la Gestapo, Sophie Scholl dijo: Volvería a hacer lo mismo otra vez, pues no soy yo, sino usted quien está equivocado. La guillotinaron el 22 de febrero de 1942 (y en contra de lo que ella creía los estudiantes de Múnich no se rebelaron, sino que acudieron a un mitin en honor a su delator). Véase Martha Schad, Mujeres contra Hitler, Península, Barcelona Luego recordaremos también el famoso experimento de la prisión de Stanford en 1971.

33 Mejor que no nos pongan a prueba Definición de utopía de Philippe Gourevitch (1961; autor de Queremos informarle de que mañana seremos asesinados junto con nuestras familias --libro sobre el genocidio de Ruanda-- y de La balada de Abu Ghraib): un sitio donde nunca te ponen a prueba para ver si eres humano o inhumano (ABC, 6 de diciembre de 2008). Cf. la apreciación de Brecht: afortunadas las sociedades donde no hacen falta héroes...

34 12/02/2014ética y sociedad34 Momentos en que basculan el bien y el mal... El osetio Timur Jovrébov, que dirige una ONG en Tsjinval, cuenta: Un tanque georgiano que circulaba por la calle Stalin [en la noche del 7 al 8 de agosto de 2008, cuando Georgia invadió Osetia del Sur] fue alcanzado por un disparo y volcó. Los tripulantes se refugiaron en una casa. Les dijeron que se rindieran y ellos pidieron que entrara alguien a parlamentar. Mi hermano, que hablaba algo de georgiano, entró y lo mataron. Cuando llegué, los georgianos yacían muertos. Eran siete. Los registré a todos en busca de documentos. Quería saber quiénes eran para que ninguno de sus parientes quedara con vida, pero no encontré nada.

35 12/02/2014ética y sociedad35 Responder al mal con el mal no ayuda Los miré y, para mi sorpresa, me dieron lástima, aunque eran georgianos y habían matado a mi hermano. Ellos también eran jóvenes y habían venido porque algún idiota les había mandado venir. Y mi deseo de matar a sus parientes desapareció. Responder al mal con el mal no ayuda. La guerra que sacudió el Cáucaso, El País, 7 de agosto de Cf. la película Gran Torino de Clint Eastwood. Y la sabiduría budista: En este mundo, hasta la fecha, el odio nunca ha disipado el odio. Sólo el amor disipa el odio: ésta es la ley. Dhammapada, FCE, México 1997, p. 10.

36 12/02/2014ética y sociedad36 Las situaciones límite como reveladores morales Un periodista de Le Monde entrevistó a varias víctimas de secuestros aéreos. Descubrió una tasa anormalmente alta de divorcios entre parejas donde ambos habían sufrido juntos la terrible experiencia. La mayoría de los entrevistados/ as le dijo que nunca habían pensado en la posibilidad de divorciarse antes del secuestro. Pero durante este episodio espantoso se les abrieron los ojos y vieron a su pareja de forma diferente.

37 12/02/2014ética y sociedad37 Identidades plurales Los que habían sido hasta entonces buenos maridos demostraron ser seres egoístas sólo preocupados por su supervivencia; los osados hombres de negocios se comportaron con asquerosa cobardía; los hombres de mundo ricos en recursos se vinieron abajo. ¿Cuál de las dos caras de Jano era la verdadera? La pregunta estaba mal planteada. Ninguna era más verdadera que la otra. No somos seres de una pieza, sino que nos dividimos en identidades plurales...

38 12/02/2014ética y sociedad38 Héroes y canallas en estado latente Ambas eran posibilidades contenidas en el carácter de la víctima, que simplemente se ponían de manifiesto en diferentes momentos y distintas circunstancias. (...) El aspecto más fascinante de su descubrimiento fue que, si no hubiera sido por el secuestro, la otra cara probablemente habría permanecido oculta toda la vida. Zygmunt Bauman, Modernidad y Holocausto, Sequitur 1997, p. 8.

39 12/02/2014ética y sociedad39 Según el politólogo Avishai Margalit: La naturaleza humana no es una naturaleza fija, sino que en parte se construye y en parte viene dada. Hay aquí dos intuiciones básicas. Le diré qué entiendo por psicología y por qué pienso que, aquí, los socialdemócratas han comprendido algo bien. Hay una explicación de la psicología humana, desde el punto de vista del interés político, centrada en la virtud, en la idea de que hay que mejorar el carácter de las personas. Yo no creo en eso, no creo que las personas tengan carácter. Lo que creo es que, en la mayoría de los casos las personas reaccionan ante las situaciones.

40 12/02/2014ética y sociedad40 Buenos y malos samaritanos Le pondré un famoso ejemplo de lo que quiero decir. Hace muchos años, en Princeton, escogieron a algunas personas de un seminario religioso y les dijeron que tenían que ir a dar una conferencia sobre la parábola del buen samaritano. A la mitad de ellos les dijeron que tenían que irse enseguida a dar la conferencia. A la otra mitad, les dijeron que todavía tenían tiempo. En el camino que conducía al lugar en el que supuestamente se hacía la conferencia, había una persona tirada en el suelo que, en apariencia, necesitaba ayuda. Aquellos que tenían tiempo suficiente, la ayudaron, fueron buenos samaritanos. Aquellos que no tenían tiempo, no le prestaron ninguna atención. Bien, se trata de una manipulación trivial, pero enseña que ser un buen samaritano o no serlo no depende del carácter. Si tienes tiempo libre y no estás sometido a presión, puedes comportarte como tal; si no es así, no.

41 12/02/2014ética y sociedad41 No actúas bien en virtud del carácter, sino del entorno Cómo reaccionamos ante una situación no depende del carácter. Piense, p. ej., en el hecho de ser valiente: serás valiente en una situación pero no en otra; no hay nadie valiente en cualquier situación. Los socialdemócratas han sabido ver la importancia de eso. En Escandinavia, la gente se comporta mejor, pero no porque sean mejores personas, sino por las circunstancias. No actúas bien en virtud del carácter, sino del entorno. Ésta es la intuición básica y pienso que es una intuición correcta. Los socialdemócratas no se proponen cambiar la naturaleza humana. El comunismo era una ideología que se proponía crear un hombre nuevo... Entrevista con Avishai Margalit en Barcelona Metrópolis 75, verano de Puede consultarse en

42 12/02/2014ética y sociedad42 Importancia de los contextos Bertolt Brecht: el hombre nuevo no es más que el hombre viejo en situaciones nuevas. El mensaje clave de la psicología social: enorme importancia de los contextos de la acción. Nuestra disposición para provocar –o evitar– daños terribles parece depender en gran medida de las situaciones concretas en que nos hallamos.

43 Los experimentos de Milgram sobre obediencia en 1961 Aquí destacan dos experimentos clásicos de psicología social. En otra serie de experimentos que realizó Stanley Milgram en 1961, se inducía a los sujetos a administrar lo que creían ser dolorosas descargas eléctricas a compañeros de experimentación en lo que --según les había hecho creer una persona dotada de autoridad-- era un estudio de cómo el castigo afectaba al aprendizaje.

44 Para animales sociales como somos los humanos, es enorme el peso de conformismo que induce nuestro deseo de agradar a los demás –especialmente si les reconocemos autoridad–, integrarnos en nuestros grupos de referencia y hacer lo que es normal, lo que se espera de nosotros/as. En efecto, los reveladores experimentos de Milgram nos ilustraron suficientemente sobre estos aspectos, o más bien clarificaron enseñanzas que deberíamos haber extraído antes, … 12/02/

45 Sólo uno de cada cinco …por ejemplo cuando batallones de la Wehrmacht integrados por ciudadanos alemanes normales se convirtieron en disciplinados cuerpos de asesinos de masas en el frente oriental –Polonia, Ucrania, la URSS– durante la segunda guerra mundial. Sólo alrededor de uno de cada cinco soldados a quienes se les pedía que asesinaran a prisioneros judíos inermes –sin tener que temer represalias si no lo hacían– se negaron a convertirse en asesinos. Keith Farnish, A Matter of Scale, capítulo /02/2014la cuestión del poder45

46 El experimento de la prisión de Stanford en 1971 Otro caso bien conocido: el experimento de la prisión de Stanford en 1971, donde Philip Zimbardo y su equipo simularon las condiciones de una cárcel con estudiantes voluntarios que asumieron el papel de presos y carceleros. Recreado por Oliver Hirschbiegel en su película Das Experiment (2001). El experimento, inicialmente previsto para dos semanas, fue abandonado a los seis días, porque ya entonces los carceleros habían llegado a un grado terrible de crueldad y humillación (haciendo p. ej. que los presos limpiaran las letrinas con las manos).

47 El propio Zimbardo comentó en cierta ocasión: Existe un mito sobre la dignidad humana y el carácter humano. Pues realmente queremos creer que todas nuestras acciones proceden de algún conjunto interno de motivos, de la bondad, la moral y el valor, y que se pervierten en ciertas situaciones para algunas personas. Yo comienzo con un modelo más simple: que la mente humana nos da cauces o potenciales para ser algo en cada ocasión, y, de hecho, cada vez que alguien hace algo extraordinariamente bueno o malo, eso se vuelve imaginable para nosotros.

48 Hay una estupenda tira cómica [de Mick Stevens] en el New Yorker. Son dos policías hablando entre sí, y uno le dice al otro: Igual que tú, Jerome, yo podría ser un poli bueno o un poli malo. Soy una amalgama compleja de rasgos de la personalidad positivos y negativos que aparecen o no en función de las circunstancias. Y ése es realmente todo mi planteamiento. Zimbardo citado en Julian Baggini, La trampa del ego, Paidós, Barcelona 2011, p

49 Neither a good cop nor a bad cop… Comenta Baggini que, aunque sobrevaloramos el poder de las disposiciones individuales porque subestimamos el poder de las situaciones sociales… 12/02/2014ética y sociedad49

50 Tener en cuenta las circunstancias atenuantes …eso no significa que ni Zimbardo ni él piensen que las personas no son responsables de su conducta. Lo que el enfoque situacional o contextual dicen es que debemos tener en cuenta las circunstancias atenuantes. En suma, la psicología social nos advierte una y otra vez sobre la importancia de los contextos para encauzar la acción humana… Una lectura importante al respecto: Kwameh Anthony Appiah, Experimentos de ética, Katz, Buenos Aires/ Madrid 2010

51 Una advertencia de Manuel Sacristán Probablemente una de las cosas que hay que conservar de Lenin sea el realismo: la revolución la hacen los seres humanos que hay, como son. El que quiera armonía celestial, que se vaya al cielo. (Eso se puede decir también académicamente, fíjese: como ya enseñara el célebre filósofo prusiano Immanuel Kant, la política no tiene por objeto hacer a los hombres santos, sino conseguir que su vida en sociedad sea justa.) Entrevista con Argumentos, ahora en Fco. Fernández Buey y Salvador López Arnal (eds.), De la Primavera de Praga al marxismo ecologista, Los Libros de la Catarata, Madrid 2004, p. 205.

52 Incluso para un pueblo de demonios… Sacristán se refiere a una famosa aseveración de Kant en La paz perpetua: El problema del establecimiento del Estado tiene solución, incluso para un pueblo de demonios, con tal de que tengan entendimiento. En diversos pasajes de los escritos políticos de Kant se asevera que, en un estado justo, una persona moralmente mala puede ser un buen ciudadano.

53 12/02/2014ética y sociedad53 ¿Modularidad en las respuestas morales? Aquí cabe recordar la ambigüedad radical de lo humano......y también la propuesta de la sociología de los regímenes de acción de Luc Boltanski y Laurent Thévenot, con la idea de cierta modularidad en las respuestas morales de los seres humanos. (Una analogía neurológica: cerebro reptiliano/ cerebro mamífero/ cerebro humano… Cf. Richard D. Precht, ¿Quién soy… y cuántos?, Ariel, Barcelona 2009, p Luego volveremos sobre ello.)

54 12/02/2014ética y sociedad54 Sociología de los regímenes de acción En la sociología de los regímenes de acción, la acción es aprehendida a través del bagaje mental y gestual de las personas, en la dinámica de ajuste de las personas entre sí y con las cosas. (...) Los actores están dotados de identidades plurales y no carece de sentido que un mismo individuo apele a un sentimiento de justicia en una situación, que esté enamorado en otra, que sea violento en una tercera y calculador en una cuarta (...).

55 12/02/2014ética y sociedad55 Con la sociología de los regímenes de acción no habrá que elegir definitivamente entre las diversas antropologías filosóficas con pretensiones universalistas, por ejemplo la de Hobbes, que parte de la guerra de cada hombre contra cada hombre, o la de Levinas, que en cambio parte de la responsabilidad para con el prójimo. Desde esta perspectiva sociológica, se dirá que el aspecto guerra de cada hombre contra cada hombre de nuestro bagaje mental y gestual es el que se activa en ciertas situaciones, y el aspecto responsabilidad para con el prójimo en otras; y esto sucede en la misma persona. Philippe Corcuff, Los grandes pensadores de la política, Alianza, Madrid 2008, p. 79.

56 Cerebro reptiliano/ cerebro paleomamífero/ neocórtex humano Neurocientíficos y filósofos morales han llamado la atención sobre cómo el cerebro humano antiguo (podemos llamarlo cerebro reptiliano para abreviar: se trata de sistemas neurológicos situados sobre todo en el hipotálamo) es el resultado evolutivo de una lucha por la supervivencia personal que privilegió los mecanismos egoístas de la cuatro efes: feeding, fighting, fleeing and fucking, a saber: alimentarse, luchar, huir y follar.

57 En realidad, un modelo más preciso hablaría de tres partes del cerebro: archicórtex o cerebro reptiliano, paleocórtex o cerebro paleomamífero y neocórtex o cerebro mamífero avanzado. El primero sería el cerebro instintivo; el segundo el cerebro emocional; el tercero el cerebro racional. Véase José María Bermúdez de Castro: La evolución del talento. Cómo nuestros orígenes determinan nuestro presente, Debolsillo, Barcelona 2011, p

58 Como resume la gran historiadora de las religiones Karen Armstrong, no hay duda de que en los recovecos más profundos de su mente los hombres y las mujeres son despiadadamemte egoístas. (…) Estos instintos se plasmaron en sistemas de actuación rápida, alertando a los reptiles a competir despiadadamente por el alimento, protegerse de cualquier amenaza, dominar su territorio, buscar lugares de refugio y perpetuar sus genes. Nuestros antepasados reptilianos, por tanto, únicamente estaban interesados en el estatus, el poder, el control, el territorio, el sexo, el interés personal y la supervivencia. Karen Armstrong, Doce pasos hacia una vida compasiva, Paidos, Barcelona 2011, p. 23.

59 Las emociones que generan estos sistemas neuronales de antiguo origen radicados en el hipotálamo son fuertes, automáticas y egoístas: nos conducen a acumular bienes, responder violentamente a las amenazas, aparearnos y tratar de que la prole salga adelante… Pero sobre este cerebro antiguo se ha superpuesto evolutivamente el neocórtex humano, sede de las capacidades de razonamiento y de otra clase de emociones menos vinculadas a la supervivencia personal.

60 Trabajar sobre nuestro carácter, decía Aristóteles; trabajar sobre la homeostasis social, sugiere el neurólogo Antonio Damasio. Por ejemplo: frente a lo diferente, nuestra reacción natural puede ser --en muchas circunstancias-- la agresión. Pero el trabajo de la cultura --en forma de modulación de las emociones-- nos posibilita el control de la violencia... Una reflexión profunda sobre esto en Antonio Damasio, Y el cerebro creó al hombre, Destino, Barcelona 2010.

61 12/02/2014ética y sociedad61 Pluralidad de lo humano La unidad básica del género humano; y la infinita diversidad de hombres y mujeres, la pluralidad de lo humano (condición y valor que tanto defendió Isaiah Berlin). Esto es lo que nos interesa captar, aprehender hasta el fondo.

62 12/02/2014ética y sociedad62 Aplicar, aunque sea forma reacia, un mínimo de tolerancia Pluralismo implica que, dada la imposibilidad de dar respuestas finales a las preguntas morales y políticas --y en definitiva a toda pregunta sobre valores-- y, más aún, que ciertas respuestas que da la gente, e inevitablemente ha de dar, son incompatibles entre sí, el único modo de evitar los conflictos destructivos es llegar a compromisos y aplicar, aunque sea forma reacia, un mínimo de tolerancia. Isaiah Berlin en Ramin Jahanbegloo, Conversaciones con Isaiah Berlin, Arcadia, Barcelona 2009, p. 84.

63 12/02/2014ética y sociedad63 Tres condiciones para que cedan las inhibiciones morales contra las atrocidades La violencia está autorizada (sancionada por la autoridad) Las acciones están dentro de una rutina Las víctimas de la violencia han sido deshumanizadas. Herbert C. Kelman, Violence without moral restraint, Social Issues vol. 29 (1973), p Y la importante cuestión de la distancia social... Bauman, Modernidad y Holocausto

64 Distancia social La responsabilidad queda silenciada cuando se erosiona la proximidad. Con el tiempo, se la puede sustituir por el resentimiento una vez que se ha transformado al prójimo en otro. El proceso de transformación es la separación social. Esa separación fue la que hizo posible que miles de personas asesinaran {en el Holocausto} y que millones observaran el asesinato sin protestar. El logro tecnológico y burocrático de la sociedad racional y moderna fue el que hizo posible esta separación. Zygmunt Bauman: Modernidad y Holocausto. Eds. Sequitur 1997, p (El original inglés es de 1989.)

65 La cuestión de la indiferencia Norman Geras ha denunciado y analizado el tácito contrato de indiferencia mutua que impregna la textura moral de nuestras sociedades, muy corrompidas por más de tres decenios de hegemonía neoliberal. Un texto impresionante: Benjamin Braginsky, The meaning of indifference, Journal of Social and Clinical Psychology vol. 4 num. 2, Esto nos remite a los lúcidos análisis de la ceguera voluntaria y el autoengaño humano por parte de Primo Levi, en las condiciones extremas de los campos de exterminio (y los guetos que constituían su antesala).

66 Primo Levi: El género humano, es decir nosotros, éramos potencialmente capaces de causar una mole infinita de dolor; y el dolor es la única fuerza que se crea de la nada, sin gasto y sin trabajo. Es suficiente no mirar, no escuchar, no hacer nada.

67 12/02/2014ética y sociedad67 Siempre es posible elegir ser moral El quid de la cuestión es que los seres humanos no tienen que ser forzosamente inhumanos, ni siquiera cuando viven en circunstancias sociales e históricas que hacen que el trato cruel a los demás se perciba como normal y sin consecuencias. Siempre es posible elegir ser humano, siempre es posible elegir ser moral. En esta elección estriba la dignidad humana. Y el papel de la sociología es mostrar que siempre se puede elegir una conducta moral, ya que todas las estructuras y pensamientos que nos dicen que tal opción es imposible son enteramente contingentes. Keith Tester sobre Zygmunt Bauman en La ambivalencia de la modernidad, p. 27.

68 12/02/2014ética y sociedad68 Tres situaciones originarias 1 El grupo de chimpancés, 2 la banda de cazadores-recolectores, 3 la polis griega No perder nunca de vista las situaciones originarias, porque --en un sentido más complejo de lo que parece-- son origen, venimos de ahí; pero no caer en el error de pensar que podemos regresar al origen. La historia cuenta (history matters) y no se repite.

69 12/02/2014ética y sociedad69 La polis griega, pero sin esclavos, decía Horkheimer (y cabría completar: y sin dominación patriarcal). Simpatizamos con el ideal, pero es un ideal incoherente. En paralelo podríamos decir: el grupo comunitario de chimpancés, pero sin violencia machista e intergrupal (igual de incoherente).

70 12/02/2014ética y sociedad70 ¿Por qué escribir, por qué pensar? ¿Por qué escribo? Yo no creo en la literatura. No creo que la literatura sea capaz de corregir al hombre. La experiencia de la literatura humanista rusa ha traído a las sangrientas ejecuciones del siglo XX, que yo he visto con mis propios ojos. (...) La historia se repite. Y cualquier fusilamiento de 1937 puede repetirse. Entonces ¿por qué, no obstante, escribo? Escribo para que alguna otra persona, cuando lea mi prosa, que está muy lejos de la mentira, pueda explicar del mismo modo su vida.

71 12/02/2014ética y sociedad71 (...) Aquí no se trata de una responsabilidad común y normal, sino moral. Esta responsabilidad no la tiene el hombre común, pero en el poeta es imprescindible. Varlam Shalámov --autor de Relatos de Kolimá, escritor que padeció el Gulag-- citado en ABCD, 20 de junio de 2009, p. 6. Pensar, escribir, actuar para una sociedad noviolenta, libre y autodeterminada. Para salir fuera de las lógicas de dominación…

72 Para la terrible perspectiva de Hobbes --ese Gran Simplificador sobre la condición humana, sólo hay relaciones de dominación (enredados en las cuales mandamos u obedecemos) o la guerra de todos contra todos en que consiste el estado de naturaleza (De cive, capítulo 9, parágrafo 3). Frente a las lógicas de la dominación, las dinámicas del cuidado. Ahí nos jugamos lo humano.

73 Políticas de la amistad Recordemos la propuesta de Étienne de la Boëtie al final de su Discurso de la servidumbre voluntaria: un vínculo social basado en la amistad. Cuatro siglos más tarde, la conexión con Simone Weil, que conjura una sociedad de hombres libres, iguales y hermanos.

74 Los hombres serían considerados en sus vínculos colectivos, pero exclusivamente en su condición de hombres; jamás se tratarían, entre sí, como cosas. Cada uno vería en cada compañero de trabajo otro uno mismo, situado en otro puesto, y lo amaría, como pide la máxima evangélica. (…) Si nada es más odioso que la humillación y el envilecimiento del hombre por el hombre, nada es tan bello y tan dulce como la amistad. Simone Weil, Reflexiones sobre las causas de la libertad y la opresión social, Paidós, Barcelona 1995, p. 120.

75 12/02/2014ética y sociedad75 Una noticia mala y otra buena Auschwitz, Hiroshima y Nagasaki, Chernobil, Ruanda, Bosnia, la destrucción del World Trade Center y los atentados contra los trenes de Atocha... La mala noticia es que estamos en el infierno. La buena noticia es que no todo en el infierno es infierno.

76 12/02/2014ética y sociedad76 Veamos: El infierno de los vivos no es algo por venir: hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio. Italo Calvino, Las ciudades invisibles

77 12/02/2014ética y sociedad77 ¿Iguales en dignidad? Todos los seres humanos son iguales en dignidad, dice ese importante documento ético-político que es la Declaración Universal de los Derechos Humanos. A esta intuición se llegó en cuatro centros de civilización, de manera independiente, hace muchos siglos, en ese admirable período que Karl Jaspers bautizó como el tiempo axial.

78 12/02/2014ética y sociedad78 El tiempo axial Hacia el 500 aC (...) tuvo lugar la cimentación espiritual de la humanidad, de la cual se nutre ésta hasta hoy, y es notable que lo tuvo simultánea e independientemente en China, India, Persia, Palestina y Grecia. Karl Jaspers, La filosofía, FCE, México DF 1980, p. 82. Lao Zi, Confucio, Chuan Zu, los Upanishads, Buda, Zoroastro, Elías y los demás profetas judíos hasta Isaías, Homero, los presocráticos, Sócrates...

79 12/02/2014ética y sociedad79 Ética universalista de la compasión Jaspers destaca que en aquel tiempo axial el ser humano se vuelve consciente del ser en su totalidad, de sí mismo y de sus límites. Hace la experiencia de lo temible del mundo y de su propia impotencia. Plantea cuestiones radicales, se afana, ante el abismo, por emanciparse y salvarse... (p. 83). Karen Armstrong insiste más bien en la creación de una ética universalista de la compasión.

80 12/02/2014ética y sociedad80 Entre el 900 y el 200 aec La era axial duró más o menos entre el 900 y el 200 aec (antes de la era común), y en cuatro regiones mundiales vieron la luz las grandes tradiciones mundiales que han continuado nutriendo a la humanidad: el confucianismo y taoísmo en China; hinduismo y budismo en la India; monoteísmo en Israel; y racionalismo filosófico en Grecia. (...) De hecho no hemos sobrepasado hasta ahora la sabiduría de la era axial. Karen Armstrong, La gran transformación, Paidos, Barcelona 2007, p Zoroastro --entre los arios avésticos y luego en Persia-- es un precursor, pertenece a un momento anterior (hacia 1200 aec).

81 12/02/2014ética y sociedad81 Lo que importaba no era lo que uno creía, sino cómo se comportaba. (...) Los sabios axiales no estaban interesados en proporcionar a sus discípulos una pequeña elevación edificante del espíritu, después de la cual podían volver con renovado vigor a sus vidas centradas en ellos mismos. Su objetivo era crear un tipo de ser humano totalmente distinto. Todos los sabios predicaban una espiritualidad de la empatía y la compasión; insistían en que la gente debía abandonar su egoísmo y su codicia, su violencia y su crueldad. Armstrong, op. cit., p. 17.

82 12/02/2014ética y sociedad82 La regla de oro Cada tradición desarrolló su propia formulación de la Regla de Oro: no hacer a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. Por lo que se refería a los sabios de la era axial, la religión consistía en el reseto por los derechos sagrados de todos los seres, y no en la creencia ortodoxa. Armstrong, op. cit., p. 17.

83 12/02/2014ética y sociedad83 Formulaciones de la Regla de Oro Ama a tu prójimo como a ti mismo, dijo Jesús. Lo que para ti es detestable no se lo inflijas a tu prójimo, afirmó Rabí Hillel. No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan, dejó dicho Confucio. Y en el Mahabharata, la gran epopeya india, leemos: Que ningún hombre le haga a otro lo que a él le resultaría repugnante.

84 12/02/2014ética y sociedad84 El iusnaturalismo de todos los tiempos ha considerado este principio como parte integrante de la ley natural, y así seguimos escuchando resonar la pregunta de Bartolomé de las Casas: ¿Acaso no se aplica de manera general a todos aquel precepto negativo: No hagas a otro lo que no quieras que éste te haga; o, a su vez, aquel precepto afirmativo: El comportamiento que queráis tengan con vosotros los demás hombres, tenedlo siempre vosotros con ellos? Esto cualquier hombre, con la luz natural impresa en nuestra mente, lo conoce, aprende y entiende. Bartolomé de las Casas: Cristianismo y defensa del indio americano (edición de Francisco Fernández Buey), Clásicos del Pensamiento Crítico, Los libros de la Catarata, Madrid 1999, p. 41.

85 12/02/2014ética y sociedad85 La edad de la técnica científica Después de la era axial, Jaspers indica que se ha desarrollado un único proceso enteramente nuevo, espiritual y materialmente decisivo, de igual jerarquía que los anteriores [1. primeras culturas de Homo sapiens sapiens, 2. creación de los Estados prístinos y 3. tiempo axial]: la edad de la técnica científica, preparada en Europa desde el fin de la Edad Media, constituida espiritualmente en el siglo XVII, en amplio despliegue desde el fin del siglo XVIII, en un desarrollo vertiginosamente rápido tan sólo desde hace algunos decenios. Jaspers, op. cit., p. 82.

86 12/02/ Algo más sobre la regla de oro Con humor, Thomas Szasz sistematiza los principios morales básicos de la forma siguiente: Hay sólo tres grandes modos éticos de conducta: (1) La Regla de Oro: tratar a los demás como quisiéramos que ellos nos trataran a nosotros. (2) La Regla del Respeto: tratar a los demás como ellos quieren que les tratemos. (3) La Regla del Paternalismo: tratar a los demás como nosotros, en nuestra sabiduría superior, sabemos que debería tratárseles por su propio bien. Szasz, El segundo pecado, Eds. Martínez Roca, Barcelona 1994, p. 42.

87 12/02/ La regla del respeto La regla del respeto de Szasz se hace eco de la celebrada corrección que hizo Bernard Shaw a la tradicional Regla de Oro a comienzos de este siglo: No hagas a los demás lo que te gustaría que te hiciesen a ti. Puede que sus gustos no coincidan con los tuyos. Bernard Shaw, Maxims for revolutionists, apéndice a Man and Superman, Constable, Londres 1903, p Bromas aparte, parece obvio que cualquier Regla de Oro respetable ha de incluir en sí la Regla del Respeto.

88 12/02/ Ama a tu prójimo como a ti mismo Quizá puede sugerirse una interpretación del ama a tu prójimo como a ti mismo con cinco momentos, que serían: (1) Has de amarte a ti mismo. (2) Pero no de cualquier manera, y en particular no de modo narcisista: has de amarte bien a ti mismo. (3) Has de amar a tu prójimo. (4) Pero sin dar por sentado que él o ella son iguales a ti: amarlo bien a él o ella, en su singularidad, requiere hacer cosas distintas de las que harías para ti. (5) Tu prójimo, hoy, no es sólo el próximo, sino también el lejano (pues nos hallamos en la época moral del largo alcance).

89 12/02/2014ética y sociedad89 La frágil esperanza del humanismo: apostar por lo improbable ¿Qué soluciones hemos encontrado, pese a nuestro nuevo conocimiento tecnológico y psicológico y nuestros nuevos grandes poderes, excepto la antigua prescripción defendida por los creadores del humanismo (Erasmo y Spinoza, Locke y Montesquieu, Lessing y Diderot): razón, educación, responsabilidad y, sobre todo, conocimiento de uno mismo? ¿Qué otra esperanza hay --o ha habido alguna vez-- para los seres humanos? Isaiah Berlin, Sobre la libertad (ed. de Henry Hardy), Alianza, Madrid 2004, p. 282.

90 12/02/2014ética y sociedad90 Atendamos a la observación de Karen Armstrong: no hemos sobrepasado la sabiduría de los pensadores axiales, de Buda a Sócrates --ni la de sus herederos humanistas que convocaba Berlin. Somos conscientes --más que nunca-- de la insuficiencia y fragilidad de la razón: pero no podemos hacer otra apuesta, por desesperada que nos parezca.

91 12/02/2014ética y sociedad91 El valor supremo en mi opinión, claro está La buena vida de todos los seres capaces de tener una buena vida. A esta posición podemos llamarla utilitarismo de estrategias múltiples (véase James Rachels, Introducción a la filosofía moral, FCE, México DF 2007, capítulo XIV; Rachels habla de bienestar en vez de buena vida) o también eudaimonismo multivía, o de vías múltiples (recordando el término aristotélico de eudaimonía).

92 12/02/2014ética y sociedad92 Y a partir de ahí, mi tríada de valores ético-políticos básicos: AUTONOMÍA (libertad+ igualdad de 1789; liberación de la mujer...) COMUNIDAD (fraternidad de 1789; solidaridad del movimiento obrero...) SOSTENIBILIDAD (¡ahora, por primera vez en la historia humana, vivimos en un mundo lleno)

93 12/02/2014ética y sociedad93 Un movimiento en espiral Vale la pena observar sin nostalgia ni pasadismo que, en otro nivel completamente diferente, esta tríada de valores se realizaba en las bandas de cazadores-recolectores. ¿Postular un regreso al origen? Nada de eso: nos movemos en espiral, ojalá que ascendente... "Vivo mi vida en círculos crecientes/ que pasan por las cosas./ El último quizá no lo complete,/ pero lo he de intentar." Rainer Maria Rilke, Antología preparada por Jaime Ferreiro Alemparte, col. Austral de Espasa Calpe, Madrid 1979, p. 45. Vale la pena observar, también, que se trata de valores mutuamente conflictivos.

94 12/02/2014ética y sociedad94 La época moral del largo alcance Conoce la preocupación de Hans Jonas: armados con maravillas tecnológicas, hoy podemos llevar las consecuencias de nuestras acciones mucho más allá del radio de residencia familiar. De hecho podemos llevarlas a distancias asombrosas en el tiempo y en el espacio. Zygmunt Bauman y Keith Tester, La ambivalencia de la modernidad y otras conversaciones, Paidos, Barcelona 2002, p Y Bauman continúa:

95 12/02/2014ética y sociedad95 Jonas puso la pelota en el tejado de los filósofos: junten sus cabezas y piensen las reglas para una etica de larga distancia. Yo creo que eso es lo que menos necesitamos. Ya sabemos muy bien qué tenemos que hacer y de qué hemos de desistir. (...) El meollo del asunto es que, aun sabiendo qué hay que hacer (y qué no hay que hacer), carecemos de aquello que podría empujar los asuntos humanos en la dirección que deseamos.

96 12/02/2014ética y sociedad96 No es el conocimiento del bien y del mal lo que falta, sino la destreza y el celo para actuar a partir de ese conocimiento, cualidades conspicuamente ausentes de nuestro mundo, en el cual las dependencias, la responsabilidad política y los valores culturales han dejado de controlarse los unos a los otros. Entre el conocimiento y la acción, entre la acción y sus consecuencias, se abren abismos espantosos y potencialmente apocalípticos.

97 12/02/2014ética y sociedad97 Es en este sentido en el que --según mi interpretación-- la decisión de Levinas de ubicar la cuestión del bien y del mal en la condición humana (más que en los artificios humanos, tal como implicaba la aproximación de Durkheim) conduce hacia la política. (... ) La justicia operando políticamente es a la capacidad moral lo que la tecnología del transporte es a la movilidad a larga distancia de los seres humanos. Zygmunt Bauman y Keith Tester, La ambivalencia de la modernidad y otras conversaciones, Paidos, Barcelona 2002, p

98 12/02/2014ética y sociedad98 Dime que me quieres aunque sea mentira En muchos casos, los seres humanos preferimos diversión antes que verdades arduas; y preferimos cualquier cosa antes que confrontarnos con las verdades difíciles... Dime que me quieres aunque sea mentira -- le pidió Johnny Guitar a Joan Crawford. Y ella le contestó que le quería aunque fuera mentira...

99 12/02/2014ética y sociedad99 Un notable ejemplo en una crítica de cine Michael Moore, el perro de presa progresista, el hombre deslenguado y audaz que mete el bisturí en costumbres y rituales cotidianos como la surrealista y consentida familiaridad con las armas del ciudadano medio de Estados Unidos, el analista de horrendas consecuencias como la matanza en el instituto Columbine, retorna a la disección testimonial de los horrores que perpetúan los de siempre y pagan inevitablemente los eternos perdedores en Sicko. (...) Admitiendo la necesidad de la denuncia, resulta que el estilo de Michael Moore, inicialmente original, te suena a fórmula, a plúmbeo, a conciencia estratégica de todos los males que afectan al rey de la tierra, y el lenguaje es cansino y los propósitos son encomiables y todo suena a visto y oído. Y me acuerdo del acoso al fascista y armamentístico Charlton Heston, al hombre que hizo posible que llegaran a su maravilloso final dos obras de arte tituladas Mayor Dundee y Sed de mal. Y no llego al final de la concienciada Sicko. Todo en ella parece verdadero, repetitivo, aburrido. Carlos Boyero, Michael Moore, más de lo mismo, El País, 30 de abril de 2009.

100 12/02/2014ética y sociedad100 La veracidad de Manuel Sacristán A Sacristán le interesaba saber cómo son las cosas. A mí el criterio de verdad me importa. Yo no estoy dispuesto a sustituir las palabras verdadero/ falso por las palabras válido/ no válido, coherente/ incoherente, consistente/ inconsistente: no. Para mí las palabras buenas son verdadero y falso, como en la lengua popular, como en la tradición de la ciencia. Igual en Perogrullo y en nombre del pueblo que en Aristóteles. Los de válido/ no válido son los intelectuales, en este sentido: los tíos que no van en serio. Entrevista en Francisco Fdez. Buey y Salvador López Arnal (eds.), De la Primavera de Praga al marxismo ecologista, Los Libros de la Catarata, Madrid 2004, p. 98.

101 12/02/2014ética y sociedad101 El difícil realismo Los seres humanos no respondemos bien a la realidad. Preferimos las creencias y la esperanza. Jane King y Malcolm Slesser, No sólo de dinero... La economía que precisa la Naturaleza, Icaria, Barcelona 2006, p. 51. Por ejemplo: el realismo de los depresivos. Según diversos estudios, la gente con depresión parece tener una percepción más realista de su importancia, reputación, posibilidades de control o capacidades que la gente normal.

102 12/02/2014ética y sociedad102 Un sesgo hacia el entusiasmo Los no deprimidos son más propensos a funcionar con autoimágenes exageradamente positivas, y a mirar el mundo a través de gafas de color de rosa (gracias a la disonancia cognitiva y a otra serie de mecanismos defensivos, entre ellos la ilusión de control). Individualmente tenemos un sesgo hacia el entusiasmo, somos un poco maníacos. Seguramente ello es valioso para la supervivencia y por eso se explica evolutivamente.

103 12/02/2014ética y sociedad103 El conocimiento sereno y desapasionado de la realidad equilibraría eso: ahí la ciencia como teoría... Pero la tecnociencia ¿no recoge y magnifica la propensión maníaca individual? Al aguafiestas profesional ¿lo llamaremos profeta? O simplemente mosca cojonera...

104 12/02/2014ética y sociedad104 Necesitamos hacer dos cosas a la vez: Introducir, como desapasionados aguafiestas profesionales, las dosis de realismo que seamos capaces. Luchar contra el autoengaño y mirar la realidad de frente. La verdad es revolucionaria (Lassalle y Gramsci). Al mismo tiempo, señalar siempre los caminos abiertos, de manera constructiva.

105 12/02/2014ética y sociedad105 Importancia de la estética En el obrar humano, la estética importa casi tanto como la ética. En efecto: como primates sociales que somos, estamos constantemente leyendo la conducta de los demás como un sistema de señales... Obrar bien, sin la apariencia del obrar bien, es hacer sólo la mitad del trabajo.

106 12/02/2014ética y sociedad106 Una advertencia de Bertrand Russell Para formular cualquier ética satisfactoria de las relaciones humanas será esencial reconocer las necesarias limitaciones del poder de los hombres sobre el medio no humano y las deseables limitaciones de los poderes de unos hombres sobre otros. Citado por Joaquín Araujo en Escritores de la naturaleza, SEO/ Birdlife, Madrid 1997, p Ética y política van de la mano: no cabe insistir lo suficiente en ello...

107 12/02/2014ética y sociedad107 Los dos grandes logros históricos en los político-moral......que son al mismo tiempo tareas pendientes: (1) ética de la compasión y el respeto por el otro, legado de la era axial (años 900 a 200 antes de nuestra era, aproximadamente); (2) política democrática, legado de la Atenas de Pericles, y de 1789, y de los movimientos feminista y obrero en el siglo XIX.

108 12/02/2014ética y sociedad108 Qué hacer con los cadáveres Todo lo que se levanta como Historia/ lo hace sobre montones de cadáveres,/ y se levanta como Historia/ para dejar de ver los cadáveres.// Antes de ponerte a escribir, consulta primero/ qué quieren de ti,/ qué quieren que hagas con sus cadáveres. Antonio Orihuela, Respirar y arder, Corona del Sur, Málaga 2005, p. 9. Excelente, sobrio y veraz, excepto quizá el último verso: también son nuestros cadáveres.

109 12/02/2014ética y sociedad109 Otra versión del infierno Se trata de una antigua historia china, que desmiente de raíz aquello de el infierno son los otros (o más bien lo matiza: los otros pueden ser el infierno, y también el paraíso). Según se narra, un viejo pidió un deseo antes de morir: quería ver el infierno y el paraíso. Como toda su vida había sido honrado, su deseo le fue concedido.

110 12/02/2014ética y sociedad110 Primero fue conducido al infierno. Vio mesas repletas de deliciosos manjares, pero los comensales parecían hambrientos y furiosos. Sentados a dos metros de la mesa, tenían que utilizar unos palillos muy largos y no conseguían llevarse ningún alimento a la boca; de ahí su frustración y sufrimiento.

111 12/02/2014ética y sociedad111 Entonces el anciano fue llevado al paraíso y vio exactamente el mismo espectáculo. Sí, explicó a su regreso. Las mismas mesas, la misma comida, los mismos palillos. Pero los comensales parecían felices y saciados. Cuando alguien le preguntó por qué, contestó: porque se alimentaban unos a otros. Jean Claude-Carrière: El círculo de los mentirosos. Cuentos filosóficos del mundo entero, Lumen, Barcelona 2000, p. 411.


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