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El don de Sabiduría El Espíritu Santo el Gran Desconocido 8ª Sesión P. Agustín De la Vega, LC.

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Presentación del tema: "El don de Sabiduría El Espíritu Santo el Gran Desconocido 8ª Sesión P. Agustín De la Vega, LC."— Transcripción de la presentación:

1 El don de Sabiduría El Espíritu Santo el Gran Desconocido 8ª Sesión P. Agustín De la Vega, LC

2 Catalogación de los dones En la razón: Entendimiento Para penetrar la verdad: Entendimiento Para juzgar rectamente: Sabiduría De las cosas divinas: Sabiduría Ciencia De las cosas creadas: Ciencia Consejo De la conducta práctica: Consejo En la virtud apetitiva: Piedad En orden a los demás (Dios, padres, patria): Piedad En orden a sí mismo: Fortaleza Contra el temor de los peligros: Fortaleza Temor Contra la concupiscencia desordenada: Temor

3 Esquema que seguiremos 1. Introducción, Misión, Definición, Ámbito y Necesidad2. Bienaventuranza con que se relaciona y frutos que de él se derivan3. Su acción en la VIDA de ORACIÓN4. Su acción en la VIDA ORDINARIA5. Su acción en la VIDA APOSTÓLICA6. Medios para fomentar este Don

4 Introducción el arqueólogo que ama las antigüedades, descubre por todas partes las huellas del pasado Tiene sentido de lo antiguo el amor que posee para ese género de conocimientos lo hace comprender mejor todas las cosas que con ese ramo se relacionan. Lo mismo sucede con el hombre que tiene el don de Sabiduría: experimentar las cosas divinas, buscarlas en lo íntimo de nuestro corazón y por ese gusto y experiencia juzgar de todas las cosas. Ejemplo del arqueólogo

5 Misión del don de Sabiduría El don encargado de llevar a su última perfección la virtud de la caridad es el de Sabiduría. Siendo la caridad la más excelente de todas las virtudes, ya se comprende el don de Sabiduría será, a su vez, el más excelente de los dones.

6 Definición El don de la Sabiduría es un hábito sobrenatural inseparable de la caridad por el cual juzgamos rectamente de Dios y de las cosas divinas por sus últimas y altísimas causas, bajo el instinto especial del Espíritu Santo, que nos las hace saborear por cierta connaturalidad y simpatía. Es un don que perfecciona la caridad dándole una modalidad divina. Por él juzgamos correctamente, lo cual lo distingue el don de Entendimiento.

7 Ámbito El Don de Sabiduría recae primaria y principalmente sobre el mismo Dios Nos da un conocimiento sabroso y experimental que llena el alma de indecible suavidad y dulzura. Precisamente en virtud de esta inefable experiencia de Dios, el alma juzga todas las cosas que a Él pertenecen por las más altas y supremas razones, o sea por razones divinas. Es como una visión desde la eternidad que abarca todo lo creado con una mirada escrutadora, relacionándolo con Dios, en su más alta y profunda significación, por sus razones divinas. Aún las cosas creadas son contempladas por el Don de Sabiduría divinamente.

8 Distintos tipos de saber Sabio, en general, es aquel que conoce las cosas por sus últimas y más altas causas. Los filósofos definen la sabiduría: el conocimiento cierto y evidente de las cosas por sus últimas causas. el que guiado por las luces de la fe escudriña con su razón natural los datos revelados: saber teológico. El que posee el don de Sabiduría conoce porque ama: El que contempla una cosa sin conocer sus causas, tiene de ella un conocimiento vulgar o superficial el que lo contempla conociendo y señalando sus causas próximas tiene un conocimiento científico; el que puede reducir sus conocimientos a los últimos principios de ser natural, posee la sabiduría; por el don de Sabiduría vemos por los ojos del amado, por los ojos de Dios. Esto es vemos las cosas a lo divino.

9 Necesidad de este don El Don de Sabiduría es absolutamente necesario para que la caridad pueda desarrollarse en toda su plenitud y perfección. Abandonada a sí misma, la caridad manejada por el hombre en el estado ascético, tiene que someterse a la regulación humana Gracias al Don de Sabiduría, la caridad empieza a crecer y a desarrollarse rápidamente

10 Bienaventuranzas y frutos Le conviene en cuanto al mérito porque la paz no es otra cosa que la tranquilidad del orden; y establecer el orden pertenece precisamente a la sabiduría. Sea el orden para con Dios, para con nosotros mismos y para con el prójimo. Le conviene en cuanto al premio porque precisamente somos hijos adoptivos de Dios por nuestra participación y semejanza con el Hijo unigénito del Padre, que es la Sabiduría eterna. La séptima bienaventuranza: Bienaventurados los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios. la caridad, el gozo espiritual la paz. En cuanto los frutos del Espíritu Santo pertenecen al don de Sabiduría, a través de la caridad, principalmente estos tres:

11 Vicios opuestos al don de Sabiduría La estulticia, o necedad espiritual: Consiste en el embotamiento del juicio y del sentido espiritual que nos impide discernir o juzgar las cosas de Dios según el mismo Dios por contacto, gusto o connaturalidad, que es lo propio del don de Sabiduría. La Fatuidad: Vicio más lamentable todavía lleva consigo la incapacidad total para juzgar de las cosas divinas.

12 En la VIDA ESPIRITUAL Nos dota en la vida espiritual de un sentido divino, de eternidad, con que juzgar todas las cosas. Nos permite vivir de un modo enteramente divino los misterios de nuestra Fe. La cercanía de la Trinidad y su inhabitación en el alma: participación inefable de su vida trinitaria. La Encarnación: La presencia de Cristo, el sentido de su pasión. La vida de Cristo se convierte en el escenario natural de nuestra vida. No es una existencia lejana. Así el misterio de la Eucaristía, la acción del Espíritu Santo, el papel de la Santísima Virgen, nos resulta natural. Lleva hasta el heroísmo la virtud de la caridad. Proporciona a todas las virtudes el último rasgo de perfección y acabamiento, haciéndolas verdaderamente divinas.

13 En la VIDA ORDINARIA Mi lugar dentro de mi Parroquia Dentro del Movimiento al que pertenezco… Nos hace percibir la unidad imperante en nuestras compromisos de estado. No son realidades inconexas, sino totalemente relacionadas: Familia, trabajo, vida social, vida eclesial. Tal es la Sabiduría: coordinación de todos los conocimientos. Vemos las cosas a lo divino. Nos descubre nuestro en el misterio de la Iglesia: en el corazón de la Iglesia seré el amor decía Santa Teresita.

14 En el APOSTOLADO Impregna nuestros principios apostólicos de sabiduría divina, es decir de un sentido trascendente que va más allá de la mera eficacia humana. La acción más eficaz para que más almas conozcan a Dios Hacer, hacer: porque el tiempo es Reino de Cristo. Dota a los Responsables de una intuición sobrenatural para elegir las acciones pertinentes de cara al bien sobrenatural de las almas. Y sobre todo nos permite ver nuestra acción apostólica con los ojos de Dios. Ya no medimos los resultados de modo humano sino de modo divino. Y esto lejos de llevarnos a un conformismo, no se lanza para ser más audaces todavía.

15 Medios para fomentar este don Esforzarnos en ver todas las cosas desde el punto de vista de Dios. Combatir la sabiduría del mundo, que es la estulticia y necedad ante Dios. No aficionarse demasiado a las cosas de este mundo aunque sean buenas y honestas. No apegarse a los consuelos espirituales, sino pasar a Dios a través de ellos. La vivencia sencilla y abnegada de la caridad: Quien ama sabe, pues conoce y participa de la sabiduría de Dios

16 ¿Dónde encontrarnos? Twitter:


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