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Mejores Prácticas Alcoholismo y toxicomanía Tratamiento y rehabilitación Ministerio de Salud de Canadá

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Presentación del tema: "Mejores Prácticas Alcoholismo y toxicomanía Tratamiento y rehabilitación Ministerio de Salud de Canadá"— Transcripción de la presentación:

1 Mejores Prácticas Alcoholismo y toxicomanía Tratamiento y rehabilitación Ministerio de Salud de Canadá

2 Principio de mejor práctica (No. 1, p. 14) No cabe duda de que la farmacoterapia desempeña una función como auxiliar de otras formas de tratamiento del alcoholismo y de la toxicomanía si se utiliza en un entorno controlado. Los fármacos que puedan causar dependencia ellos mismos se deben utilizar con prudencia y su uso se debe controlar con regularidad. La documentación apoya, como complemento de una terapia global, el uso selectivo de disulfiram por los pacientes socialmente estables y motivados. La naltrexona puede ser un complemento eficaz de otras formas de tratamiento al reducir el deseo de beber alcohol. La metadona, administrada en dosis adecuadas y acompañada de una terapia de apoyo, permite reducir el uso de opiáceos ilícitos, la actividad delictiva y la transmisión del VIH; asimismo, puede mejorar las condiciones sociales y la salud física del sujeto, aumentar su productividad y, en ciertos casos, conducir al abandono total de la heroína. Cuanto mayor sea la duración del tratamiento mejores serán los resultados.

3 Principio de mejor práctica (No. 2, p. 17) La documentación otorga cierto apoyo a los programas conductuales de prevención de recaídas. Asimismo, el contrato conductual será más eficaz como parte de un programa de tratamiento global. Principio de mejor práctica (No. 3, p. 18) Se ha demostrado, una y otra vez, que el método de apoyo comunitario es eficaz, sobre todo en pacientes que cuentan con muy poco apoyo social. Principio de mejor práctica (No. 4, p. 19) Las investigaciones confirman en gran medida la eficacia de la terapia conyugal, en particular la terapia conductual conyugal, tanto en la modalidad abreviada como prolongada. Principio de mejor práctica (No. 5, p. 19) La investigación respalda sustancialmente el entrenamiento en habilidades sociales.

4 Principio de mejor práctica (No. 6, p. 20) La investigación confirma el valor de la gestión del estrés. Principio de mejor práctica (No. 7, p. 26) Si bien la documentación aún no puede probar qué tipo de tratamiento le conviene a un sujeto en particular, ello no significa que a todos los clientes les convenga el mismo tipo de servicios. Es necesario ofrecer servicios flexibles y personalizados y establecer directrices que permitan seleccionar los servicios apropiados. Principio de mejor práctica (No. 8, p. 27) A menos que exista una contraindicación, se deberá favorecer la terapia de grupo. Principio de mejor práctica (No. 9, p. 29) La investigación sigue confirmando la rentabilidad relativa del tratamiento ambulatorio en comparación con el tratamiento en régimen de internado, sin excluir por ello, la necesidad de ciertos toxicómanos y alcohólicos de internarse en un medio de apoyo a corto o largo plazo. Sin embargo, aun estos pacientes se pueden beneficiar simultáneamente del tratatmiento ambulatorio que se ofrece para la toxicomanía, alcoholismo y otros problemas. Principio de mejor práctica (No. 10, p. 31) Las intervenciones de corta duración (de hasta ocho sesiones) parecen beneficiar a las personas socialmente estables y cuya dependencia no sea muy aguda. Ciertos Pacientes necesitan tratamiento a largo plazo, pero aún no se ha establecido la duración del tipo de tratamiento que sea eficaz. Un número de estudios ha demostrado que un tratamiento de corta duración puede ser tan eficaz como un tratamiento a largo plazo.

5 Principio de mejor práctica (No. 11, p. 32) Se han obtenido mejores resultados con sujetos que tenían menos problemas y más recursos. Esto confirma la necesidad de identificar y desarrollar las intervenciones más eficaces para los pacientes que, en un momento dado, presentan un pronóstico muy desalentador. Principio de mejor práctica (No. 12, p. 33) La administración de un tratamiento apropiado por terapeutas competentes, con sólidas cualidades de comunicación interpersonal, como la empatía y la capacidad de forjar una alianza terapéutica con sus pacientes, aumenta las posibilidades de obtener resultados positivos en el tratamiento. Principio de mejor práctica (No. 13, p. 35) Ciertas pruebas confirman la eficacia del tratamiento obligatorio prescrito por los Tribunales. Sin embargo, es ambigua la documentación general sobre la eficacia de este tipo de tratamiento. Por tanto, sería inexacto concluir que los clientes sometidos a tratamiento obligatorio no reúnen la idoneidad de otros para las terapias.

6 Principio de mejor práctica (No. 15, p. 42) La modalidad de tratamiento que parece convenir a los adolescentes es la que se adapta a las necesidades individuales. Los principales elementos de los programas comprenden la terapia familiar, counselling en habilidades conductuales, el apoyo de la familia, de los pares y el post-tratamiento. También se consideran importantes los servicios auxiliares, como la disponibilidad de escuelas para los que dejan de asistir, la orientación profesional, los servicios de esparcimiento, el desarrollo psicológico, el counselling en caso de crisis y la orientación en materia de sexualidad. Principio de mejor práctica (No. 16, p. 44) Con frecuencia las personas de la tercera edad se muestran reacias a reconocer que tienen problemas de alcoholismo o de toxicomanía y se resisten a acudir a los servicios especializados en busca de ayuda. Son más eficaces las intervenciones comunitarias que se proporcionan integradas en el contexto general de la atención a la salud y de las actividades cotidianas, utilizando un método flexible, holístico y centrado en el paciente.

7 Principio de mejor práctica (No. 17, p. 47) Si bien siguen siendo escasas las investigaciones sobre el tema, el tratamiento integrado de problemas de alcoholismo y toxicomanía y los de salud mental parece ser más halagüeño que el tratamiento secuencial o paralelo. Es importante mejorar el proceso de referencias a otros servicios y de gestión de casos para asegurar un enlace y una sólida coordinación entre los servicios especializados competentes y los servicios de carácter informal establecidos por la comunidad. La capacitación es crucial, no solamente para el personal de servicios especializados sino también para el de los servicios sociales y correccionales que reciben a los toxicómanos y alcohólicos. Conviene, en general, desalentar la exclusión de sujetos con trastornos psíquicos de los servicios de tratamiento de alcoholismo y toxicomanía, y a la inversa. Principio de mejor práctica (No. 18, p. 50) Los usuarios de drogas inyectadas, seropositivos o que padezcan de SIDA tienden a ser objeto de una profunda marginalización en sus comunidades y tienen dificultades para acceder a los servicios de atención y tratamiento apropiados a sus necesidades. Los riesgos considerables a la salud que enfrenta esta población, exigen una mejor coordinación de servicios y la adopción de medidas de tratamiento más innovadoras con el fin de frenar la propagación del virus del SIDA.

8 Principio de mejor práctica (No. 19, p. 50) Es preciso proporcionarles a las poblaciones especiales un mayor acceso a los servicios de tratamiento mediante uno o varios de los siguientes elementos: a) una mayor sensibilización y un mejor acceso a los recursos de ayuda informal, como los programas de autoayuda o de apoyo mutuo y los métodos autodidácticos; b) una mayor contribución de parte de los servicios comunitarios generales a la identificación y apoyo de personas que padecen problemas de toxicomanía; c) la prestación de servicios especializados a través de medidas de extensión. Es imperativo asegurar una buena gestión de casos si se desea satisfacer de manera eficaz las necesidades únicas, y con frecuencia múltiples, de cada población. Principio de mejor práctica (No. 20, p. 59 ) La mayoría de las personas que sufren de problemas de alcohol o de otras drogas no solicita ayuda, sobre todo de los servicios especializados. Por ello, es necesario realizar mayores esfuerzos para divulgar la existencia de los servicios especializados entre la población en general y entre los prestadores de servicios sociales y de salud. Principio de mejor práctica (No. 21, p. 61) Es limitado el número de estudios relativos a las configuraciones eficaces de sistemas. Sin embargo, la documentación es unánime en el sentido de que el paciente obtiene un mayor provecho cuando tiene acceso a una gama de servicios flexibles y personalizados que abarquen todos los sectores especializados y los no especializados; que dichos servicios estén ligados mediante un tipo de coordinación y gestión de casos y que tengan en cuenta las particularidades de las poblaciones especiales.

9 Principio de mejor práctica (No. 22, p. 62) Por su propia naturaleza, es difícil evaluar la eficacia de la participación en los AA o en otros grupos de apoyo mutuo, no obstante estos grupos proporcionan beneficios a muchas personas y los médicos clínicos deben familiarizarse con tales grupos para poder informarles a sus clientes sobre los mismos y alentarlos a que aprovechen estos recursos. Principio de mejor práctica (No. 23, p. 64) Las pruebas demuestran claramente que el tratamiento de alcohólicos y toxicómanos es económicamente rentable para la sociedad en general o al menos para ciertos sectores. Varios estudios indican que las ventajas económicas derivadas de ciertos tratamientos son superiores a sus costos.

10 DISPOSITIVOS Y ESTRATEGIAS. Autoterapia en doce etapas: Actividades de tratamiento fundamentadas en la perspectiva etiológica del alcoholismo y otras dependencias a sustancias químicas, al igual que en el enfoque de doce etapas de los AA o de otros grupos de autoayuda afines. Comunidad terapéutica: Programa de terapia a largo plazo, sumamente estructurado e intensivo. Se lleva a cabo en un entorno residencial y está dirigido a personas con problemas muy graves; con frecuencia incluye la participación del sistema de justicia penal. Confrontación: Una técnica muy intensiva y muy delicada que se emplea en actividades individuales y de grupo encaminadas a cuestionar la conducta actual de los pacientes y motivarlos para que la modifiquen. Contratos conductuales: El uso de eventualidades ambientales específicas tales como estímulos de la conducta y el reforzamiento de conductas que son incompatibles con el consumo de alcohol o de drogas. Educación antialcohol/antidrogas: Aportación y análisis de datos concretos sobre el alcohol (alcoholismo, abuso de alcohol) y otras drogas (toxicomanía, abuso de drogas) mediante, por ejemplo, conferencias, documentales o lecturas, con el objeto de provocar un cambio de actitud o de conducta.

11 Entrenamiento conductual en autocontrol: Actividades encaminadas a enseñarle al paciente métodos para modificar sus hábitos de consumo, normalmente con el objeto de que logre moderar su consumo. Les enseña las maneras de reaccionar en situaciones de alto riesgo. En este método, al que también se le conoce como entrenamiento en autogestión, a veces se utilizan guías de autoterapia. Entrenamiento en habilidades sociales: Se refiere al entrenamiento en habilidades conductuales que permitan el desarrollo y mantenimiento de relaciones interpersonales. Exposición a estímulos: Exposición de los bebedores o usuarios de drogas al estímulo (p. ej., vista, gusto, olfato) del uso de alcohol o de drogas sin proporcionarles la sustancia con la suposición de que tal estímulo eliminará el deseo o la necesidad. Gestión del estrés: Actividades encaminadas a incrementar la capacidad del paciente de relajarse y afrontar el estrés. Las actividades pueden abarcar ejercicios de relajamiento progresivo, meditación, desensibilización sistemática y otras técnicas. Prevención de recaídas: Actividades cuyo objetivo primordial es enseñarles a los pacientes técnicas para manejar situaciones de alto riesgo de recaídas y para incrementar la confianza en sí mismos (p. ej., el grado de autoeficacia). Psicoterapia orientada hacia la introspección: Actividades individuales o de grupo que consideran que los problemas de alcohol o de drogas son los síntomas de una psicopatología subyacente y que buscan resolver los conflictos subyacentes a través del uso de interpretaciones y el desarrollo de la comprensión de sí mismo. Se le denomina terapia orientada hacia la introspección, para diferenciarla del counselling el cual se centra más en el presente y en la resolución de problemas.

12 Reforzamiento comunitario: Un enfoque de gran amplitud que pretende cambiar el entorno del consumo de alcohol o del uso de drogas de un individuo proporcionándole a éste intervenciones como las farmacoterapias, ayuda para encontrar empleo, orientación en materia de relaciones y esparcimiento, etc. Seguimiento (post-tratamiento): Recursos o servicios que se ofrecen a los clientes que necesitan apoyo continuo y otros servicios después de su tratamiento. Terapia cognitiva: La identificación y modificación de pensamientos y creencias desadaptados que contribuyen al problema del uso de sustancias. Terapia con fármacos antidipsoptrópicos: El uso de drogas como el disulfiram (Antabuse) o carbimida cálcica (Temposil) para producir una reacción de aversión al consumir alcohol. Terapia de grupo: Se ofrece a un grupo de personas. Puede incluir la psicoterapia de grupo al igual que otros tipos de grupos como los de apoyo y los de orientación. Terapia familiar y conyugal: Proceso terapéutico en el que participan el cónyuge, miembros de la familia y toda otra persona clave con el fin de mejorar la comunicación, la resolución de problemas y otros aspectos de la vida de la familia. Este método permite modificar los hábitos de consumo de alcohol y de drogas del cliente, siempre apoyando a la familia.

13 Tratamiento ambulatorio: Tratamiento que se administra a clientes no ingresados, por lo general, en sesiones programadas con regularidad (p. ej., 1-2 horas a la semana). Tratamiento breve: Se trata de terapia motivacional breve que generalmente se centra en personas con problemas leves o moderados y puede constar de hasta ocho sesiones de tratamiento conductual. Tratamiento de día y de noche: Tratamiento intensivo y estructurado que se ofrece en un entorno no residencial, generalmente cinco días a la semana (p.ej., 3 a 4 horas al día). También se puede administrar en un entorno institucional (p.ej., un centro correccional). Tratamiento de mantenimiento con metadona: El uso de metadona, siguiendo un régimen prescrito y regular, como sustituto de los opiáceos con el fin de estabilizar el estado del cliente a la vez que intenta modificar su modo de vida y su conducta interpersonal. Tratamiento de mantenimiento con metadona - dosis alta: Dosis media de 60 a100 mg/día. Tratamiento de mantenimiento con metadona - dosis baja: Dosis media de 30 a 50 mg/día. Tratamiento en entorno residencial (corto plazo): Tratamiento cuya duración es, por lo general, inferior a 40 días y se administra de manera intensiva y estructurada estando el cliente ingresado. Tratamiento en entorno residencial (largo plazo): Servicios de tratamiento o de readaptación que generalmente se ofrecen por un período de más de 40 días. Estos servicios se pueden proporcionar en centros de rehabilitación para toxicómanos, centros de transición en sus diversas modalidades y en las comunidades terapéuticas.


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