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Curso de preparación para la Primera Comunión Instituto de Formación Teológica en Internet www.oracionesydevociones.info Vigésimo octavo envío I. Historia.

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1 Curso de preparación para la Primera Comunión Instituto de Formación Teológica en Internet Vigésimo octavo envío I. Historia Sagrada: Parábolas o comparancias IV II. Verdades del Compendio: nn.337 a 350 Esta presentación fue preparada por Violeta Brenes y el P. Juan María G.

2 Parábolas o comparancias IV

3 Parábola del siervo perdonado o comparan- cia del Ordenanza implacable Había una vez un Gobernador de una provincia, hombre de buen corazón pero muy estricto. Tenía muchos ordenanzas en la Gobernación. Uno de ellos le debía cualquier cantidad de dinero, como si dijéramos un mi- llón de pesos de la época en que un millón de pesos era un millón de pesos.

4 Como no podía pagar lo iban a meter preso, conforme a las leyes de esa provincia. Se presentó al Gobernador, se le arrodilló frente al escri- torio y le rogó que tuviera compasíón de él. El Gobernador se compa- deció y le perdonó la deuda.

5 Al salir del despacho, el or- denanza se cruzó con un compañero suyo, que le debía menos de quinientos pesos moneda nacional. Y le exigió que se los paga- ra de inmediato. Le suplicó el otro que lo esperara que las cosas iban mal pero que se habrían de enderezar y que, aunque fuera en varias cuotas, saldaría la deuda.

6 No hubo caso. El orde- nanza lo agarró del pescuezo gritándole que tenía que abonar- le en el acto. Al ver esto, alguno corrió a contarle al Goberna- dor lo que sucedía. Y éste mandó que al Orde – nanza Implacable lo encerraran en un calabozo, a pan y agua hasta que pagara el último centavo de la deuda que le había perdonado.

7 El Gobernador representa a Dios y somos nosotros los que muchas veces actuamos como el Ordenanza Implacable, ya que debiéndole a Dios todo lo que tenemos, no nos compadecemos de los demás.

8 Parábola del fariseo y el publicano o comparan- cia del Católico Profesional y el Cobrador del Fondo Monetario Un Católico Profesional- que no es lo mismo que un profe- sional católico- entró a la I- glesia y se puso a rezar así:

9 -Gracias Dios mío por ser tan buena persona como soy. pongo un billete grande en la colecta de los domingos, no falseo mi declaración de ré- ditos, se todos los cantos que cantan el domingo en la iglesia y no como carne los viernes.

10 Gracias Dios mío por ser así. Y no parecer- me a ese desgraciado que está rezando a – llá atrás, en un rin- cón de la Iglesia. El desgraciado que estaba atrás era un calavera que, para peor, trabajaba como cobrador para el fondo Monetario y rezaba así:

11 -Perdón Señor por mis pecados. Tené compa- sión de mi, que soy un peca- dor. Dios oyó al cobrador del Fon- do Monetario y no le llevó el apunte al Católico Profesio- nal que, por lo visto, creía que se bastaba solo y no pre- cisaba ayuda de nadie.

12 Parábolas o Comparancias V

13 Parábola de los talentos o Comparancia del reparto de dólares El presidente del Di- rectorio de una gran Compañía exportado- ra tuvo que irse al extranjero por bastante tiempo. Llamó a uno de sus gerentes y le dio quinientos dólares para que los admi- nistrara mientras él no estuviera.

14 Llamó después a otro y le dio cincuenta mil dó- lares. Llamó finalmente a un tercero y le dio cinco mil dólares. Volvió a los cinco años, llamó al primero y le pidió cuenta de su administración.

15 Le dijo el gerente: -Usted me dejó quinientos mil dólares, doctor. Aquí los tiene, más otros quinientos mil que conseguí negociando con ellos. -Muy bien- contestó el Presiden- te- Por su diligencia lo nombro en el Directorio de la empresa.

16 Llamó al segundo y éste le dice: -Usted me dejó cincuenta mil dólares, doctor. Aquí los tiene, más otros quinientos mil que conseguí negociando con ellos. -Muy bien- contestó el Presidente- por su diligencia, lo nombro en el Directorio de la empresa.

17 Y llamó al tercero que le dice: -Aquí tiene los cinco mil dóla- res que me dejó, doctor. -¿Cómo?-bramó el Presidente- ¿Nada más que los cinco mil dólares? -Así es. Como se que usted es muy exigente, los metí en una Caja de Seguridad y ahora se los devuelvo.

18 - Grandísimo inútil. Por lo menos los hubiera colocado a interés. Quedás despedido. Y lo hizo arrojar a las tinieblas de la calle Reconquista, pues ya había anochecido.

19 En la Parábola, Jesús mencionó a un rey en vez del presidente de una compañía exportadora, habló de sus servidores en lugar de los ge- rentes a que aquí me refiero y no aludió a dólares sino a talentos, que era la moneda corriente en Palestina por esos años. Pero el ejemplo contenido en el relato es igual: debemos hacer rendir en servicio de Dios las buenas cualida- des, o talentos, que para eso hemos recibido.

20 Parábola de la oveja perdida o Comparancia de la borrega extraviada

21 Cierto criador de ovejas tenía en la Patagonia un plantel de cien animales, puro por cruza Merino Australiano, que cuidaba personalmente, rondándolos y encerrándolos de noche en un corral. Una mañana, al soltarlos, notó que le faltaba una borrega.

22 Sin pensarlo dos veces, aga- rró el caballo y salió a buscar- la por las mesetas recorrien- do leguas entre piedras y fa- chinales, repechando cuesta y vadeando algún mallín. Sólo pensaba el hombre en recuperar la borrega extra- viada.

23 -No sea que me la haya comido el león- pensaba, porque dijo antes que se había visto rastros de un puma por la zona- Y, según pinta el tiempo, ca- paz que empieza a nevar y no se salva. Por fin, en una quebrada cerca de unas cortade- ras, descubrió a la bo- rrega. La enlazó, la ma- neó, la subió en ancas y, feliz, inició la vuelta.

24 Lo mismo que ese pas- tor hace Dios con los pecadores que lo aban- donan, saliendo a bus- carlos para traerlos de nuevo a la majada, an- tes que el diablo los devore o la nieve de la indiferencia les hiele el corazón.

25 Verdades del Compendio ( nn. 337 a 350 ) EL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO Dios ha llamado al hombre y a la mujer, en el Matrimonio, a una íntima comunión de vida y amor entre ellos, de manera que ya no son dos, sino una sola carne (Mt 19,6)

26 Al bendecirlos Dios les dijo: Creced y multiplicaos ( Gn. 1,28 ). La alianza matrimonial del hombre y de la mujer, fundada y estructurada con leyes propias dadas por el Creador, está ordenada por su propia na- turaleza a la comunión y al bien de los cónyuges y a la procreación y educación de los hijos.

27 Jesús enseña que, según el designio original divino, la unión matrimonial es indisoluble: Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre ( Mc. 10,9 ).

28 La unión matrimonial está muy frecuentemente amenazada por la discordia y la infidelidad. Dios da al hombre y a la mujer su gracia para vivir según el designio original. Dios ayuda a su pueblo a madurar progresivamente en la conciencia de la unidad e indisolubilidad del Matrimonio, sobre todo mediante la pedagogía de la Ley y los Profetas.

29 Jesucristo no sólo restablece el orden original del Matrimonio querido por Dios, sino que otorga la gracia para vivirlo en su nueva dignidad de sacramento, que es el signo del amor esponsal hacia la Iglesia : Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo ama a su Iglesia ( Ef. 5,25 ).

30 El Matrimonio no es una obligación para todos. Dios llama a algunos hombres y mujeres a seguir a Jesús por el camino de la virginidad o el celibato por el Reino de los Cielos.

31 Éstos renuncian al gran bien del Matrimonio para ocuparse de las cosas del Señor. Y se convierten en signo de la primacía absoluta del amor de Cristo y de la ardiente esperanza de su vuelta gloriosa.

32 La celebración litúrgica del Matrimonio es pública, en presencia del sacerdote ( o de un testigo cualificado de la Iglesia) y de otros testigos.

33 El consentimiento matrimonial es la voluntad, expresada por un hombre y una mujer, de entregarse mutua y definitiva mente, con el fin de vivir una alianza de amor fiel y fecundo.

34 Puesto que el consentimiento hace el Matrimonio, resulta indispensable e insustituible. Para que el Matrimonio sea válido el consentimiento debe tener como objeto el verdadero Matrimonio, y ser un acto humano, consciente y libre, no determinado por violencia o coacción.

35 Para ser lícitos, los matrimonios mixtos (entre católico y bautizado no católico), necesitan la licencia de la autoridad eclesiástica. Los matrimonios con disparidad de culto (entre un católico y un no bautizado) para ser válidos necesitan una dispensa.

36 En todo caso, es esencial que los cónyuges no excluyan la aceptación de los fines y las propiedades esenciales del Matrimonio, y que el cónyuge católico confirme el compromiso, conocido también por el otro cónyuge, de conservar la fe y asegurar el Bautismo y la educación católica de los hijos.

37 Los efectos: crea entre los cónyuges un vínculo perpetuo y exclusivo. Dios mismo ratifica el consentimiento de los esposos. Por tanto, el Matrimonio rato y consumado entre bautizados no podrá ser nunca disuelto.

38 Confiere a los esposos la gracia necesaria para alcanzar la santidad en la vida conyugal y acoger y educar responsablemente a los hijos.

39 Los pecados gravemente contrarios al sacramento del Matrimonio son los siguientes: el adulterio, la poligamia, el rechazo a la fecundidad y el divorcio.

40 La Iglesia admite la separación física de los esposos cuando la cohabita- ción entre ellos se ha hecho, por diversas razones, prácticamente imposible, aunque procura su reconciliación.

41 Pero éstos, mientras viva el otro cónyuge, no son libres para contraer una nueva unión, a menos que el matrimonio entre ellos sea nulo y, como tal, declarado por la autoridad eclesiástica.

42 La Iglesia no puede reconocer como matrimonio la unión de divorciados vueltos a casar civilmente. Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio ( Mc. 10, )

43 Hacia ellos la Iglesia muestra una atenta solicitud, invitándoles a una vida de fe, a la oración, a las obras de caridad y a la educación cristiana de los hijos;

44 pero no pueden recibir la absolución sacramental, acercarse a la comunión eucarística ni ejercer ciertas responsabilidades eclesiales, mientras dure tal situación, que contrasta objetivamente con las leyes de Dios.

45 La familia cristiana es llamada Iglesia doméstica, porque manifiesta y realiza la naturaleza comunitaria y familiar de la Iglesia en cuanto familia de Dios.

46 Cada miembro, según su propio papel, ejerce el sacerdocio bautismal, contribuyendo a hacer de la familia una comunidad de gracia y de oración, escuela de virtudes humanas y cristianas y lugar del primer anuncio de la fe a los hijos.

47 Parábolas o comparancias IV Objetivo: Destacar que el gobernador representa a Dios y somos nosotros los que muchas veces actuamos como el ordenanza im- placable, ya que debiéndole a Dios todo lo que tenemos, no nos compadecemos de los demás. Destacar que Dios oyó al cobrador del F.M.I y no le llevó el apunte al Católico Tradicional, que por lo visto creía que se bastaba solo y no precisaba ayuda de nadie Colorear: Escriba Verdadero ( V ) o falso ( F ) según corresponda: ( ) el Gobernador no perdonó la deuda a su ordenanza ( ) el ordenanza no perdonó la deuda de su compañero ( ) al Señor le agradó más la oración del Católico Tradicional ( ) el funcionario del F.M.I pidió perdón por sus pecados Complete: El Católico Profesional entró a la … y se puso a … así: Gracias Dios mío por ser ……… como soy. Pongo un … grande en la …. de los …, no falseo mi --- de réditos, se todos los …. que cantan el … en la … y no como … los …. Investigue: ¿Por qué cree usted que al Señor le agrada más un pecador arrepentido que aquél que se cree muy justo?


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