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1. 2 C. Rafael Moreno Valle Rosas Dirección General del Instituto Poblano de las Mujeres C. Mónica Lara Chávez Directora General Anahí Gabriela Casiano.

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2 2 C. Rafael Moreno Valle Rosas Dirección General del Instituto Poblano de las Mujeres C. Mónica Lara Chávez Directora General Anahí Gabriela Casiano Juárez Adriana Chávez Martínez de Escobar Jorge Arroyo Martínez Paula Martínez Mora María Guadalupe Gómez Rojas Dirección de Asuntos Jurídicos y Orientación Psicológica C. María de Lourdes Piña Jacobo Directora Diana Jaquim González Rodrigo Salas Galindo Ignacio Arturo Flores Cerón Pascual Herrera Guerrero Carolina Valencia Castañeda Subdirección Administrativa C. José Luis López García Subdirector Marisol Hernández Bravo Joaquín Cid Chavarría Unidad de Desarrollo Administrativo, Planeación e Informática C. Alejandro García Soriano Titular Lorena Isabel Monterrosas Melgarejo Mauricio Carrasco López Mario Alberto Mendoza Aguirre Montserrat Nalleli González Cabrera Jorge Javier Zambrano Morales Dirección Estratégica para la Institucionalización de la Perspectiva de Género C. Mariana Sánchez Tapia Directora Nancy Salinas Vázquez Belén Valdez Muñoz Alicia Sánchez González José Abraham Gómez Palacios Dirección de Operación Regional C. Roberto Rodríguez Acosta Director María Rita Rojas Sánchez Dulce María Martínez Toxtle Laura Elena Jiménez Tapia Héctor Vázquez Campos María Patricia Escalante González Calle 2 Sur 902 Centro Histórico, Puebla, Pue. Teléfono (01 222) Gobernador Constitucional del Estado de Puebla y Presidente Honorario de la Junta de Gobierno del Instituto Poblano de las Mujeres Dirección General del Instituto Poblano de las Mujeres

3 3 ÍNDICE 1.- El Instituto Poblano de las Mujeres y sus acciones estratégicas Marco estructural 1.2. Población Objetivo 1.3. Objetivo del Modelo 2.- Violencia contra las Mujeres Tipos de la Violencia Modalidades de la Violencia Ciclo de la Violencia Fases 2.4. Incidencia Perfil del Agresor Perfil del Receptor/a Consecuencias de la violencia Síndromes asociados a la violencia Costos de la violencia. 3.- Marco Legal para el abordaje de la violencia contra las mujeres Legislación Estatal, Nacional e Internacional. 4.- Características generales a todos los servicios de atención para el uso y aplicación del Modelo de Atención Profesionales que realizan las tareas de atención Orientación Psicológica Alcances. INTRODUCCIÓN

4 4 5.- La atención psicológica en el Instituto Poblano de las Mujeres en casos de violencia Marco Teórico 5.2. Teorías y enfoques para la atención terapéutica a mujeres en situación de violencia 5.3. Funciones del personal de orientación psicológica 5.4. Dirección de Asuntos Jurídicos y Orientación Psicológica. 6.- Procedimiento de Atención Psicológica Objetivo General Responsable Alcances Modelo de Intervención Psicológica La Sistematización Evaluación El cuidado del personal que brinda Atención psicológica. ANEXOS REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ÍNDICE

5 5 PRESENTACIÓN La violencia contra las mujeres representa una evidente alarma social, y por tanto, despierta el interés público. La sociedad apoya la demanda de protección, seguridad y ayuda hacia las mujeres que viven algún tipo de violencia. En los últimos años se han producido avances legislativos en materia de violencia así como la creación de Programas encaminados al fortalecimiento institucional que permiten comprender las limitaciones y barreras que existen entre los géneros; así como modificar y romper las relaciones que limitan a las mujeres en su identidad, para revertir su posición de subordinación y permitirles fortalecer su autonomía, a fin de asegurar su participación en todas las áreas de la vida: de pareja, familiar, comunitaria, social, institucional y política, entre otras. Las acciones de sensibilización que se llevan a cabo en el Instituto Poblano de las Mujeres permiten que cada vez más mujeres se informen y tengan acceso a personal especializado y, de esta manera, puedan actuar consecuentemente dentro del marco de sus derechos, reconociendo los rasgos de la violencia de género, y ofrecerles una información práctica, legal, psicológica, social y de salud, para ayudarles a superar la situación de violencia que sufren y para que, a la hora de adoptar una decisión, puedan hacerlo sin correr riesgos innecesarios. Lic. Mónica Lara Chávez Directora General del Instituto Poblano de las Mujeres.

6 6 INTRODUCCIÓN Históricamente, la violencia hacia las mujeres ha existido en diversas formas y nuestro país ha dado cuenta de ello; por lo que las diferentes instituciones del Estado han hecho propuestas para combatirla. Dentro de estas instituciones y siendo una de las más importantes para brindarles apoyo y atención a las mujeres que se encuentran viviendo esta situación, tenemos al Instituto Poblano de las Mujeres, el cual ya ha alcanzado distintos avances para poder combatirla. Cabe señalar que la violencia es toda acción que pueda causar en la víctima, un daño físico; psicológico; patrimonial; económico y sexual; dentro del primero, encontramos que es cualquier conducta en la que se haga el uso intencional de la fuerza contra el cuerpo de otra persona de tal modo que encierre lesiones físicas, daños o dolor; el segundo, está considerado en aquellas conductas que desvalorizan a la víctima, por medio de distintos actos, algunos de ellos pueden ser: los celos, la ridiculización, amenazas verbales, insultos, los cuales en ocasiones son mucho más difíciles de superar que los daños físicos; dentro de la violencia patrimonial, tenemos, la transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, documentos personales, bienes y valores, destinados a satisfacer sus necesidades y puede abarcar los daños a los bienes comunes o propios de la víctima; en la violencia económica, encontramos toda acción u omisión que afecta la supervivencia económica de la víctima; y por último, pero no menos importante, tenemos como uno de los actos más difíciles que puede vivir una víctima, el maltrato sexual, lo cual es cualquier tipo de intimidad sexual realizada de manera forzada por parte del marido o compañero, no limitándose a la penetración vaginal o anal. En muchas ocasiones esta violencia es provocada porque el hombre se siente un ser superior ante la situación de las mujeres, y esto se puede deber a la educación que se ha recibido de generación en generación; por los patrones paternos, que ejercían el rol dominante y agresor. Cuando esta conducta se vuelve cotidiana se hace normal para la persona que la ejerce, así como para la mujer que la recibe, ya que si durante su vida a observado y vivido los mismos patrones, no se dan cuenta del grado de maltrato al que están siendo sometidas. Los instrumentos más significativos a nivel internacional en materia de prevención y atención de la violencia contra las mujeres son los tratados internacionales celebrados por el Estado Mexicano, entre los que se encuentran, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas

7 7 de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belém Do Pará), la cual establece que: Los Estados Partes convienen en adoptar, en forma progresiva, medidas específicas, inclusive programas para suministrar los servicios especializados apropiados para la atención necesaria a la mujer objeto de violencia, por medio de entidades de los sectores público y privado; como los refugios, servicios de orientación para toda la familia, cuando sea del caso, y cuidado y custodia de los menores afectados. Para ello las Instituciones Gubernamentales, deberán proporcionar atención, asesoría jurídica y tratamiento psicológico especializado y gratuito a las víctimas, que favorezcan su empoderamiento y reparen el daño causado por dicha violencia. Atendiendo a la información proporcionada por el Instituto Poblano de las Mujeres en el año 2006, con recursos del PAIMEF se crearon e imprimieron tres modelos de atención, siendo los siguientes: 1) Modelo de Atención Psicológica en casos de violencia familiar, 2) Modelo de Atención Legal en casos de violencia familiar, y 3) Modelo de Atención de la Línea Telefónica en casos de violencia familiar. Debido a los avances en el reconocimiento jurídico de los derechos humanos de las mujeres para la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia hacia las mujeres en el Estado; es necesaria la actualización de estos modelos para que se adecuen a las necesidades actuales y que estén alineados con la legislación vigente, entre la cual podemos señalar: La Ley para el Acceso de las Mujeres a una vida Libre de Violencia del Estado de Puebla; publicada en el Periódico Oficial del Estado de Puebla el 26 de Febrero de La ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres del Estado de Puebla, publicada en el Periódico Oficial del Estado de Puebla el 22 de Agosto de El Reglamento de la Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres del Estado de Puebla, publicada en el Periódico Oficial del Estado de Puebla el 11 de febrero de El Sistema Estatal para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, instalado el 11 de febrero de El Reglamento de la Ley para el Acceso de las Mujeres a una vida Libre de Violencia del Estado de Puebla; publicado en el Periódico Oficial del Estado de Puebla el 11 de Noviembre de 2009.

8 8 El Sistema estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la violencia contra las Mujeres, integrado el 5 de marzo de El Reglamento para el Funcionamiento del Sistema estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la violencia contra las Mujeres, aprobado el 30 de mayo de El presente trabajo se propone como un ejercicio de continuidad en la introspección y revisión de los procesos institucionales bajo los cuales se ha proporcionado atención a mujeres en situación de violencia por parte del Instituto, con el objeto de detectar las áreas de oportunidad en cada una de las modalidades de atención, es decir Unidades de Atención (Centro de atención externa del Instituto Poblano de las Mujeres, Casa de servicios de atención a las mujeres, Unidad Regional Teziutlán y Unidad Regional Huauchinango así como la Línea telefónica), verificar procedimientos y adecuar el Modelo de Atención bajo el cual se ha venido operando en los últimos años, con el fin de mejorar la calidad de los servicios, evitar la duplicidad de actividades y conocer las necesidades operativas, presupuestales, desarrollo de competencias del personal así como la planeación de futuros proyectos dirigidos a la prevención, atención y sanción de la violencia contra las mujeres, de acuerdo a las atribuciones conferidas al Instituto Poblano de las Mujeres en la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y el Sistema Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres. Para lograr la adecuación de los Modelos de Atención existentes, es preciso mencionar que se realizó la aplicación de instrumentos de diagnóstico mediante encuestas a las y los funcionarios del Instituto Poblano de las Mujeres encargados de brindar atención, a fin de fortalecer la atención e identificar sus fortalezas, oportunidades, amenazas y debilidades estandarizando los procedimientos de atención mejorándola sustancialmente y estableciendo las pautas de cumplimiento obligatorio para una atención de calidad en las Unidades de Atención.

9 9 1.EL INSTITUTO POBLANO DE LAS MUJERES Y SUS ACCIONES ESTRATÉGICAS El Instituto Poblano de las Mujeres fue creado por decreto el 24 de marzo de 1999 como un Organismo Público Descentralizado del Gobierno del Estado de Puebla, sectorizado a la Secretaría de Desarrollo Social del Estado, cuenta con personalidad jurídica, patrimonio propio, autonomía de gestión y con domicilio en la capital del Estado, pudiendo tener representaciones en la entidad a través de Coordinaciones Regionales. Tiene por objeto fomentar y promover la igualdad jurídica entre la mujer y el hombre, el respeto a la dignidad humana, la no discriminación, la equidad y libertad de las mujeres; así como coordinar, proponer, impulsar, gestionar y ejecutar acciones afirmativas a través del proceso de transversalidad mediante la incorporación de la perspectiva de género, para mejorar de manera integral la calidad de vida y el ejercicio pleno de todos los derechos de las mujeres que contribuya a su eficaz participación en los ámbitos económico, administrativo, cultural, político y social del Estado. Cumpliendo con uno de sus objetivos, el Instituto Poblano de las Mujeres ha puesto especial empeño en la disminución de la violencia de género en el Estado de Puebla a través de acciones estratégicas en el ámbito público y privado mediante procesos de intervención inter e intrainstitucionales encaminados al empoderamiento de las mujeres y a la mejora de su bienestar personal, familiar y social; prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas a través de acciones de capacitación, promoción, difusión y puesta en marcha de proyectos piloto que disminuyan el riesgo de ser víctimas de violencia por su condición de género y brindar acompañamiento en los procesos de atención de las mujeres en situación de violencia de género a través del fortalecimiento, ampliación, cobertura geográfica de las diferentes estrategias y modalidades que emplea el Instituto Poblano de las Mujeres para lograr una atención oportuna, expedita que evite la revictimización y logre el ejercicio de sus derechos humanos. 1.1 MARCO ESTRUCTURAL Los avances en el marco legislativo nacional han detonado, entre otras cosas, la articulación de acciones y servicios orientados a la atención gratuita de las mujeres víctimas de violencia de

10 10 género en diferentes áreas que se han considerado indispensables para protegerlas y ayudarlas a salir de la situación de riesgo en que viven. Dentro de estos servicios se identifican la atención al daño psicológico o emocional, la potenciación de capacidades o empoderamiento de las mujeres, asesoría jurídica, así como la atención médica de las lesiones y secuelas físicas causadas por los hechos de violencia. En otras palabras, estos servicios se han perfilado como una serie de herramientas que den apoyo a las mujeres víctimas para que adquieran herramientas personales que les permitan tomar sus propias decisiones sobre el camino que habrán de seguir para salir del esquema de violencia que viven. La propuesta de un modelo de esta naturaleza se sostiene en cinco principios de actuación básicos, mismos que permean todas las acciones y procedimientos que lo estructuran, sin que ello implique una pérdida de la flexibilidad necesaria para cuidar la diversidad de mujeres a las que van dirigidos los servicios, incluyendo las diferencias entre mujeres que viven en centros urbanos, en demarcaciones rurales; mujeres indígenas, migrantes, con discapacidad, ancianas, niñas,, clase social, con y sin estudios formales, casadas, solteras, en concubinatos, viudas, y el largo etcétera que engloba a las mujeres que son víctimas de violencia y pueden requerir una atención integral. Estos principios son: Reconocimiento de la veracidad del dicho de la mujer, lo que implica creer en su relato, desde el primer momento en que se presenta ante cualquier autoridad o persona solicitando uno de los servicios de atención; Respeto a la decisión y dignidad de la mujer víctima, usuaria de los servicios de atención; es decir, quienes participan en la orientación, asesoría, tratamiento psicológico y/o acompañamiento dentro de los servicios de atención deberán brindar la información necesaria y mostrar las opciones existentes y convenientes para que las mujeres víctimas de violencia, sean quienes tomen las decisiones sobre el camino a seguir, en pleno respeto de su capacidad decisoria y dignidad como persona; No revictimización, lo que implica que en todo momento las mujeres que sufren violencia deberán ser atendidas por todas las instancias evitando que la victimización se multiplique al minimizar, tergiversar, negar o reiterar la explicación del reclamo original de la situación de violencia; Confidencialidad, es decir, la información recibida de la mujer víctima en cualquiera de las instancias que brindan servicios de atención, será objeto de total y absoluta confidencialidad, compartida únicamente al interior del equipo de atención y/o por autorización expresa de la mujer de que se trate, y

11 11 No discriminación en el sentido más amplio del término, de tal suerte que las mujeres víctimas de violencia serán atendidas por igual sin distinción por su condición de origen étnico o racial, edad, credo, nivel económico, nivel social, escolaridad, capacidades diferentes, nacionalidad, actividad profesional, orientación o preferencia sexual, y de cualquier otra diferencia. 1.2 POBLACIÓN OBJETIVO La población objetivo son las mujeres que acuden al Centro de Atención Externa del Instituto Poblano de las Mujeres, a la Casa de Servicios de Atención a las Mujeres y Unidades Regionales Teziutlán y Huauchinango; a donde se llevan a cabo los servicios de intervención en sus diferentes modalidades; y a las mujeres que llaman a la línea telefónica; ya que generará una sola ruta de trabajo, y evitará la revictimización de las mujeres que necesitan este servicio. En este sentido las beneficiarias son mujeres que viven o han vivido situaciones de violencia de género, sus hijas e hijos como beneficiarios indirectos. 1.3 OBJETIVO DEL MODELO Que el personal que presta sus servicios en el Área Psicológica cuente con los elementos necesarios para brindar una orientación en torno a un proceso de acompañamiento, apoyo, análisis y comprensión clínica de los conflictos que ayude a las mujeres, desde el inicio de su atención, al esclarecimiento y desarticulación de la situación de violencia en la que se encuentran; encaminados al fortalecimiento interno necesario para la toma y mantenimiento de decisiones que impliquen una mejor adaptación de la conducta, encontrando el equilibrio en la vida personal.

12 12 2. VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES La palabra violencia deriva de vis, que significa fuerza. Así la violencia es un acto dirigido e intencional, forzado y en contra de la voluntad de una persona donde existe un desbalance de poder real consciente o inconsciente (Velázquez, 2003). La raíz etimológica del vocablo, que remite a fuerza, se corresponde con verbos como violentar, violar, forzar. A partir de esta aproximación semántica puede afirmarse que la violencia supone el uso de la fuerza, ligado al poder, para producir daño. De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS, 2002), la violencia es un fenómeno difuso y complejo cuya definición científica es variable, ya que depende de la apreciación. Es decir, la noción de comportamientos aceptables e inaceptables o como causantes de daños, está influida por la cultura y sometida a una continua revisión conforme evolucionan los valores y las normas sociales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la violencia como el uso deliberado de la fuerza física o el poder, en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga la probabilidad de originar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones. Esta definición comprende la violencia interpersonal, el comportamiento suicida, los conflictos armados y una amplia gama de actos que rebasan la coerción física, como las amenazas e intimidaciones. Además de la muerte y las lesiones, incluye también las consecuencias del comportamiento violento, a menudo menos notorias; como los daños psíquicos, privaciones y deficiencias del desarrollo que comprometen el bienestar de las personas, las familias, las comunidades y la sociedad. (OPS/OMS,2002).

13 13 La violencia contra las mujeres es reconocida en el siglo XXI como un problema de salud pública, una violación a los derechos humanos y un tema de interés en todo el mundo. No obstante sus consecuencias de orden físico, psicológico y social, es una práctica cotidiana favorecida por su invisibilización y la permisividad social, sustentada en mitos que culpan a las mujeres de la violencia ejercida contra ellas. Malestar, indignación y una normalización en los espacios donde ocurre, son algunas de sus consecuencias. Si bien es cierto, en el nuevo milenio la violencia de género es visible a través de los medios de comunicación masiva y en las últimas décadas ha recibido una creciente atención pública, sin embargo, no ha sido suficiente para desnaturalizarla y mostrar la estructura que la sustenta, ya que sólo se ha evidenciado superficialmente. (Devalle, 2000). Para Johan Galtung (1969), la violencia se estructura en tres componentes. Uno es la violencia directa, que muestra una relación entre sujeto y objeto. El segundo, la violencia estructural, que se asienta en las instituciones sociales mediante jerarquías de clases sociales, origen étnico, color de piel, sexo y orientación sexual. El tercer componente se refiere a los aspectos culturales de la sociedad, que se reflejan de manera simbólica en nuestra vida cotidiana, por ejemplo, el lenguaje, las creencias religiosas, la ciencia y el arte, que enmarcan una forma de vivir que legitima la violencia. Tanto la violencia cultural como la violencia estructural FIGURA 1

14 14 son difíciles de percibir porque el sistema se encarga de invisibilizarlas y normalizarlas en nuestra sociedad, como la violencia contra las mujeres y la violencia de género. La problemática de la violencia contra las mujeres necesita entenderse como un proceso socializador, que como Cazés (2005) señala, es aquel en que cada sujeto interioriza el contenido del género basado en el sexo que se le asignó al nacer. Es decir, aprende a ser hombre o mujer, y desarrolla su identidad genérica conforme al desiderátum de la sociedad y la cultura a las que pertenece. Estas características biológicas instauradas en los cuerpos y en las mentes, así como en un prolongado trabajo colectivo de socialización de lo biológico y de biologización de lo social, se conjugan para invertir la relación entre las causas y los efectos y aparentar que una construcción social es el fundamento natural de la división arbitraria de la realidad. Dicho orden sociocultural establece una relación de dominación-subordinación en que las mujeres durante su existencia personal e histórica han padecido el sometimiento y la violencia estructuralmente masculinizada, símbolo indiscutible del sistema sexo-género. 2.1 TIPOS DE VIOLENCIA De acuerdo a la Ley para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, los tipos de violencia contra las mujeres son: (CUADRO 1) TIPOS DE VIOLENCIA

15 15 La preparación de la secuencia violenta tiene un carácter ritualizado constituido por tres elementos: espacial, temporal y temático. El espacial se refiere al territorio donde se origina la violencia, si éste es público o privado, dentro o fuera, con la presencia o no de terceros. El momento temporal en que se desatan los hechos está predeterminado. Es común que la violencia de hombres a mujeres se dé los fines de semana y por las noches. Con los niños, al hacer las tareas o durante la comida. 2.2 MODALIDADES DE LA VIOLENCIA (CUADRO 2) 2.3 CICLO DE VIOLENCIA

16 16 El aspecto temático se refiere a los acontecimientos, temas o contenidos comunicativos que desencadenan las interacciones violentas (por ejemplo: el trabajo, los parientes, los celos, etcétera). Cada actor de la interacción violenta sabe que palabras dañan o enfurecen al otro y en que tema esto se agudiza. Si se da algún cambio en estos tres aspectos, se pierde la rigidez del consenso implícito. El consenso no está claramente explicado para los actores, de ser así se mostraría el carácter ilusorio del conflicto. Algunos estudios señalan la existencia de un activador que anuncia la interacción violenta. En una intervención es preciso identificarlo, pues puede ser clave para el tratamiento y rehabilitación de los actores. Las familias con comportamientos violentos tienen un sistema de creencias que refuerza la aparición de los actos violentos. Este se manifiesta en vivir las diferencias como grandes amenazas, y en la conformación de exigencias y expectativas que son inalcanzables por los actores. Muchas de ellas derivan de roles genéricos que exigen a las mujeres un comportamiento sumiso, sentimental, maternal y pasivo, y a los hombres, un rol de proveedores, no demostrar sus sentimientos, dirigir y controlar. Dichos roles terminan convirtiéndose en negaciones del deseo propio y la individualidad, en una especie de camisa de fuerza. La violencia tiende a presentarse de forma cíclica, intercalando periodos de calma y afecto hasta situaciones que pueden poner en peligro la vida de las mujeres. Tal dinámica nos advierte del establecimiento de un vínculo de dependencia emocional y posesión difícil de romper, tanto para el agresor como para la víctima. Leonore Walter en 1979 describió el carácter cíclico del fenómeno de la violencia e identificó tres fases o momentos:

17 17 Las conductas violentas contra la mujer aparecen generalmente desde que inicia la relación y se agravan con el paso del tiempo. El fenómeno de la violencia es de carácter cíclico y de intensidad creciente que se caracteriza por tres fases o momentos en el ciclo violento de la relación de pareja. (Canntrell, 1986) FASES 1.Fase de Acumulación de Tensión: Esta fase se caracteriza por la sucesión de acontecimientos que incrementan la tensión, la hostilidad y ansiedad entre la pareja, variando en intensidad y frecuencia. Se produce una dinámica marcada por la tolerancia al conflicto y la acumulación de tensiones resultantes de ellos. La duración de esta fase del ciclo es diferente en cada pareja y puede durar desde meses hasta pocas horas. Características: Se caracteriza por la sucesión de acontecimientos que incrementan la tensión, la hostilidad y ansiedad entre la pareja, variando en intensidad y frecuencia. Se producen agresiones menores, la mujer maneja estas agresiones a través de conductas que antes le han resultado exitosas. CICLO DE LA VIOLENCIA (FIGURA 2)

18 18 La mujer deja que la pareja sepa que acepta su abuso, con la idea de que éste no se enoje y explote. La mujer se niega a sí misma que está enojada, racionaliza, llegando incluso a justificar la agresión. Estos episodios aislados tienden a ser minimizados y atribuidos a factores externos, pensando que no puede hacer nada para modificar la situación. A través de la repetición de una misma defensa psicológica, la mujer niega el terror a la inevitable segunda fase, intentando creer que puede tener todo bajo control. La duración de esta fase varía en cada pareja, algunas permanecen por largos períodos de tiempo, pero una situación externa puede romper el equilibrio, razón por la que muchas mujeres intentan controlar las posibles influencias o situaciones externas que puedan alterar dicho equilibrio. Cuando va aumentando el nivel de tensión entre la pareja, se hace más difícil soportarse. En los hombres aumentan las conductas posesivas y violentas; en la mujer los sentimientos de rabia duran largos períodos de tiempo, hasta que la tensión se vuelve insostenible e imposible restaurar el equilibrio. La mayoría de las mujeres no buscan ayuda inmediatamente después del ataque, a menos de que estén muy heridas y requieran de atención médica, ya que la actitud que muestran es similar a la de las víctimas de catástrofes, de colapso emocional: indiferencia, depresión y sentimientos de desamparo, llegando incluso a aislarse hasta 24 horas o varios días posteriores al ataque. 2. Fase de la Explosión violenta: Durante esta fase se produce la descarga incontrolada de las tensiones acumuladas durante la fase anterior. Esta descarga puede variar en gravedad y abarcar desde un empujón hasta el homicidio. Esta fase tiende a incrementar tanto su ocurrencia como la gravedad de la violencia o bien, puede suceder que permanezca igual durante algún tiempo, antes de aumentar, caracterizándose por ser incontrolable e impredecible.

19 19 Características: Se distingue por la descarga de tensiones acumuladas en la fase anterior, se pierde el control y el grado de agresión aumenta. La mujer siente que ya no es posible controlar su terror, rabia y ansiedad. Esta fase es más breve que la primera y tercera, el grado de violencia es impredecible e incontrolable. La sensación de terror y tensión incontrolables generan insomnio, inapetencia o a la inversa, ganas de dormir y comer mucho. Sólo el agresor puede poner fin a esta segunda fase a través de la reflexión para dejar de producir la descarga de tensión. La opción para la víctima es encontrar un lugar donde mantenerse a salvo. El por qué los hombres se detienen, no queda muy claro, pero cualquier reacción de la mujer puede enfurecerlos aún más. Al finalizar esta fase le sigue un shock: negación e incredulidad de que haya sucedido; ambos encuentran la manera de racionalizar la gravedad del ataque. La mayoría de las mujeres no buscan ayuda inmediatamente después del ataque, a menos de que estén muy heridas y requieran de atención médica, ya que la actitud que muestran es similar a la de las víctimas de catástrofes, de colapso emocional: indiferencia, depresión y sentimientos de desamparo, llegando incluso a aislarse hasta 24 horas o varios días posteriores al ataque. 3. Fase de la Luna de miel o reconciliatoria: Esta fase se distingue por la actitud del agresor, extremadamente amorosa y arrepentida. Manifiesta sentirse arrepentido, prometiendo que nunca se volverá a repetir lo ocurrido, mostrándose cariñoso y considerado con la mujer. Muchas veces se produce una negación de lo ocurrido, minimizando la gravedad del acto violento, se intentan renegociar los términos de la relación. Características: Fase caracterizada por el arrepentimiento y la demostración de afecto por parte del hombre intentando reparar lo hecho; se siente culpable por su comportamiento y pide perdón asegurando que no volverá a ocurrir. La tensión acumulada y manifestada, desaparece. El hombre realmente cree que no volverá a pasar y que será capaz de controlar su enojo, inclusive intuye que le ha enseñado una lección a su pareja, con lo cual ella dejará de hacer lo que hacía y él no necesitará recurrir de nuevo a la violencia.

20 20 Se produce una negación de lo ocurrido, minimizando la gravedad del acto violento, se intentan renegociar los términos de la relación. Frente a esta actitud conciliadora del agresor, la mujer experimenta confusión, perdona la gravedad de los hechos y permanece en la situación violenta, buscando argumentos que justifiquen las agresiones sufridas. Su duración no ha sido determinada, parece más corta que la primera y más larga que la segunda. Esta es la fase donde las mujeres suelen solicitar ayuda, el momento en el que se sienten capaces de salir de la situación. Sin embargo, son presa de la culpa por desear abandonar el hogar, aunque están conscientes de no sentirse felices. Los hombres durante esta fase intentan convencer a otras personas que deben ayudarle a recuperar a su mujer. Las personas cercanas a la relación le pedirán a la mujer que vuelva con su pareja porque éste necesita de su ayuda. Se observa grandes intentos de persuadirla. En esta fase prevalece la idea de que quienes se quieren pueden superar toda situación adversa. Las mujeres eligen creer que la conducta que observan les muestra a su verdadero marido, advirtiendo cuán frágil e inseguro es y cuánto necesita de ella. La mujer se convence a sí misma de que él ha cambiado y podrá lograr lo que le ha ofrecido. Revive como un reflejo fugaz su sueño original, lo hermoso que es el amor. Él le recuerda que la necesita y amenaza con la idea de que pasarán cosas horribles si no lo perdona (suicidio amenaza común).Las mujeres se ven así mismas como un refugio, la única salvación de su pareja. Frente a esta actitud conciliadora del agresor, la mujer experimenta confusión, perdona la gravedad de los hechos y permanece en la situación violenta, buscando argumentos que justifiquen las agresiones sufridas. Es importante tener en cuenta que esta etapa no siempre se presenta en el ciclo, si la situación se encuentra muy deteriorada, el agresor no pide disculpas por su conducta y constantemente arremete a su compañera. A medida que el ciclo se repite, los episodios se tornan más severos, se incrementa el grado de violencia y los periodos de calma son cada vez más breves; puede ocurrir que las fases se acorten o desaparezcan, esto se denomina escalada. En el momento de llevar a cabo la intervención, es importante identificar la etapa en la que se encuentra la persona que pide apoyo para el diagnóstico y la implementación de acciones preventivas. La Escalada guarda relación con la aparición sucesiva de las diferentes manifestaciones de violencia.

21 21 Mientras menor es la intensidad de la escalada, menor es el riesgo y mejor el pronóstico al momento de intervenir. La violencia sexual es la manifestación más grave y de mayor deterioro de la relación. 2.4 INCIDENCIA La violencia contra las mujeres o Violencia Basada en el Género (VBG) se refiere a una gama de costumbres y comportamientos misóginos en contra de niñas y mujeres, que abarca tipos de comportamientos físicos, emocionales, sexuales, económicos. Generalmente deriva de normas culturales y sociales que le otorgan poder y autoridad a los hombres sobre las mujeres e incluye actos de grado de maltrato en el hogar, la familia, el trabajo, los espacios públicos y en la comunidad (OPS, 2005). Es a partir de la realización de la Encuesta Nacional sobre Violencia contra las Mujeres, ENVIM, 2003 y de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, ENDIREH, 2006, que se cuenta con información que ofrece una mayor aproximación sobre los tipos, modalidades y dimensiones de la violencia de género, entre lo que destaca que: en México, hay 21.6 millones de mujeres casadas o unidas, de las cuales 35% reportó haber vivido algún episodio de violencia durante el año previo a la entrevista; el 43.2% de las mujeres sufrieron violencia por parte de su pareja en la última relación; la violencia familiar contra las mujeres, sin considerar al esposo o pareja sin incidentes se situó en 84.1% y la violencia familiar contra la mujer con incidentes se sitúa en 15.9%; la violencia emocional representó el 37.5%, mientras que la violencia económica el 23.4%, la violencia física con 19.2% y la violencia sexual con el menor porcentaje, se ubicó en el 9%; la violencia comunitaria sin incidentes se situó en 60.3% mientras que la comunitaria con incidentes se reportó en el 39.7%; la violencia patrimonial sin incidentes se sitúa en 94.2% y la violencia patrimonial con incidentes representó el 5.8%. La violencia en el ámbito escolar mostró el 15.6% y en el ámbito laboral fue de 29.9%, entre otras. También esta misma encuesta nos menciona la relación y ámbito donde ocurre la mayor violencia contra las mujeres en las relaciones de pareja, y por ende, el principal agresor es o ha sido el esposo, pareja o novio. Así tenemos que cuatro de cada diez mujeres tienen o tuvieron una pareja, sea por matrimonio, convivencia o noviazgo, han sido agredidas por él en algún momento de su vida marital, de convivencia o noviazgo; entre las mujeres que están o estuvieron casadas o unidas y que mantuvieron una relación de cohabitación la prevalencia de violencia de pareja es aún más alta, alcanzando a cerca de la mitad de ellas (48.7%); El segundo ámbito de mayor violencia contra las mujeres son los espacios comunitarios o públicos; 39.7% de las mujeres han experimentado actos de violencia sexual, principalmente, por parte de desconocidos; el ámbito laboral, se ubica como el tercer espacio donde se violentan los derechos de las mujeres.

22 22 Tres de cada diez mujeres asalariadas, que trabajaron durante 2005, enfrentaron actos de violencia en su espacio de trabajo, especialmente discriminación laboral. (INEGI: 194). Según revela estima esta misma Encuesta, más de la mitad de mujeres en Puebla han padecido algún cuadro de violencia ya sea física, sexual, económica o psicológica. En la ciudad de Puebla se tienen 446 mil mujeres económicamente activas, de las cuales 30 por ciento ha recibido abuso verbal en su trabajo y 16 de cada 100, acoso físico. En la entidad poblana se estima que hay 2.3 millones de mujeres de 12 años y más, un millón son madres de familia de la cuales 50 mil o más sufre violencia. De este universo cinco de cada diez madres han sido o son sometidas a violencia emocional, 29.1 por ciento es víctima de violencia económica, 25.9 por ciento reporta violencia física y 9.5 por ciento sexual. Entre las mujeres agredidas 34.9 por ciento son víctimas de incidentes de un tipo, mientras que 29.2 por ciento de dos; 24.7 por ciento de tres y 11.3 por ciento recibe maltratos de los cuatro tipos de violencia -emocional, económica, física y sexual. Por otro lado, la Encuesta Nacional sobre Violencia en el Noviazgo (ENVINOV -2007) en el apartado de Violencia establece que en general la violencia en el noviazgo tiende a pasar desapercibida, por los propios jóvenes, sin embargo, detectó que en las relaciones de noviazgo que establecen las y los jóvenes entre 15 y 24 años hay expresiones de violencia de muy distinto tipo y en diferentes grados. Se detectaron tres tipos de violencia, la física, la psicológica y la sexual. Según la información recolectada en la ENVINOV, el 15 por ciento de las y los jóvenes han experimentado al menos un incidente de violencia física en la relación de noviazgo que tenían al momento de la ENVINOV. Los incidentes de violencia tienen una mayor proporción en zonas urbanas (16.4 por ciento), en comparación con las zonas rurales (13.2 por ciento).Es importante conceptualizar la violencia física desde una perspectiva de género, la mayor proporción de personas que reciben violencia física, son las mujeres (61.4 por ciento de las mujeres y 46 por ciento de los hombres). 2.5 PERFIL DEL AGRESOR/A Y DE EL/ LA RECEPTOR/A Perfil del agresor/a Suelen estar afectados por numerosos sesgos cognoscitivos relacionados con creencias equivocadas sobre los roles sexuales y que consideran inferiores a las mujeres, así como ideas distorsionadas sobre la legitimación de la violencia como forma de resolver conflictos. Suelen ser…

23 23 Individuos con poca tolerancia a la frustración. Habilidades de comunicación muy limitadas. No poseen estrategias adecuadas para solucionar los problemas (incapacidad para manejar conflictos). Tienen dificultad para expresar sus emociones y sentimientos. Rasgos de personalidad acentuados. Dependencia emocional. Agresividad generalizada. Problemas en el control de la ira. Impulsividad. Baja autoestima. Celos. De acuerdo con algunos resultados de investigaciones documentadas por Bertelli (1999), las y los agresores se caracterizan por: 1.Deseo de control. Desea controlar todos los actos que realiza su pareja. 2.Celos excesivos. 3.Tiene una doble fachada. En público son amables y amorosos y en lo privado violentos. 4.Falta de seguridad personal. Siente constantemente amenazado su poder. 5.Baja autoestima. Tiene una débil imagen de sí mismo. No confía en sus logros. 6.Represión de sentimientos. Siente que pierde poder si manifiesta sus emociones. 7.Dificultades en la comunicación. No logran establecer comunicaciones efectivas. Se comunica a través de roles estereotipados que no le comprometen como persona. 8.Aislamiento emocional. Socializa con las demás personas pero no se compromete afectivamente. 9.Incapacidad de alternativas ante el conflicto. Reacciona impulsivamente, no cuenta con herramientas para solucionar conflictos. 10.Agresión silenciosa. Usa el lenguaje no verbal para agredir. 11.Actitud negadora. Niega la realidad, niega su violencia. No se responsabiliza de sus actos. 12.Manipula a sus hijas e hijos a familiares y amigos cercanos para hacerles sus aliados. 13.Abusa del alcohol, drogas o de medicamentos u otras adicciones. 14.Tiene gran resistencia al cambio. Su pensamiento es rígido.

24 24 15.El violento muestra facetas que van del silencio controlado a la palabra vociferante, de la huida a la confrontación de hecho. 16.Poco a poco rompen las redes de apoyo de la persona para tener el control absoluto. 2.6 PERFIL DEL/LA RECEPTOR/A Las y los receptores de violencia se caracterizan por (Castro, 2004; Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, 2004): 1.Soportar el maltrato emocional no percibiendo si quiera, el deterioro del que se han apropiado, al recibirlo en forma permanente. 2.Cuando solicitan ayuda en la mayoría de los casos lo hacen para sus parejas. 3.Dudan de su salud mental, se ven anuladas en su auto confianza no pudiendo discriminar lo importante y urgente de lo intrascendente. 4.Suelen justificar la acción de quien ejerce violencia porque le consideran enfermo o porque atribuyen su comportamiento a la incidencia de factores externos. 5.Se asumen como culpables, responsables y merecedoras de tales castigos, pues no logran atender y cubrir en su totalidad con las expectativas de quien les agrede. 6.Existe una exagerada propensión a la vergüenza, culpa y al miedo (sólo se es alguien con un hombre a su lado). 7.Consideran que no tienen salida. Se victimizan. 8.Su pensamiento es rígido. 9.Su autoestima y confianza es débil. 10.Consideran que pueden hacer algo para cambiar a la persona que las arremete. 11.Creen que su destino es vivir al lado de quien las violenta. 12.Dudan de sus capacidades. 13.Cansancio y fatiga crónicos. 14.Problemas de memoria y concentración. 15.Cefaleas crónicas. 16.Disminución en el interés para participar en actividades significativas. 17.Miedo intenso, desesperanza, culpa, vergüenza y horror. 18.Recuerdos perturbadores recurrentes e intrusivos. 19.Ilusiones, alucinaciones y episodios disociativos. 20.Hipervigilancia o estado de alerta constante, palpitaciones. 21.Depresiones severas.

25 25 22.Trastornos del sueños (dificultad para dormir o mantenerse dormido/a) y pesadillas 23.Ideas románticas en exceso 24.Ideas y actos suicidas 25.Tolerantes ante el abuso de poder 26.Síndromes diversos 27.Presentan dificultad para su manejo emocional 28.Su comunicación es indirecta 29.Presentan un yo disociado 30.Tienen una visión de túnel en sus decisiones 2.7 CONSECUENCIAS DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Como resultado de la violencia, las mujeres tienen repercusiones psicológicas, sexuales, reproductivas y físicas. En las últimas investigaciones sobre las consecuencias de la violencia en la salud, se ha comprobado su enorme influencia para dañar la vida y la personalidad de quien la experimenta día a día, hasta el grado de modificar radicalmente su manera de ver el mundo y de relacionarse con él. (CUADRO 3) CONSECUENCIAS DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

26 SÍNDROMES ASOCIADOS A LA VIOLENCIA El Modelo Integrado para la Prevención y Atención de la violencia familiar y sexual (2004), señala que los síndromes que se encuentran asociados a la problemática de la Violencia Familiar son: Síndrome de fatiga crónica: Tiene su origen en un desequilibrio emocional que produce agotamiento e insatisfacción. Se presenta ansiedad, olvidos, disminución de la concentración y la memoria, falta de voluntad, etc., es decir, un cuadro de debilidad física y mental generalizada. Desorientación: Acontece de manera inmediata al episodio violento, o bien, se convierte en una condición más o menos permanente y consiste en la desubicación espacio temporal. Letargia: Es la necesidad imperiosa de dormir acompañada por somnolencia constante, sensaciones disminuidas, resultado de la vivencia de la violencia y la tensión que ésta ocasiona. Rumia Mental: Cuando aparece este fenómeno, la mujer no puede dejar de pensar en los episodios violentos, busca sus defectos y fallas de manera constante con ideas sobre destrucción y sometimiento. Siente deseos de matar y morirse y esta situación la sume más en el agotamiento. Culpa: La mujer que sufre violencia tiende a culparse constantemente por lo que sucede, su autoimagen debilitada hace que esta situación se convierta en un círculo vicioso. Asume la responsabilidad de la conducta de su pareja violenta, pero el precio es un auto reproche constante, lo cual es una fallida función adaptativa. Distorsión de la percepción: La mujer pone en marcha una serie de mecanismos que se dirigen a intentar una deformación de los hechos, de la experiencia, en aras de la supervivencia frente a una situación inexplicable. La negación de que se vive en una situación de alto riesgo, la disociación, la anestesia de sus emociones, la racionalización como un intento de generar razones a la vivencia violenta, emplean

27 27 gran parte de sus energías y la dejan con pocas posibilidades de resolver el maltrato, y por el contrario, las vuelven más vulnerables. Creencia Mágica: Sostiene dentro de sí misma, una solución mágica de la situación. Ella vive permanentemente buscando signos de parte de su pareja, que le confirmen que finalmente él está cambiando, en esto agota parte de su energía, que no puede canalizar para lograr cambiar ella misma y generar alternativas para su propia vida. Vivencia de catástrofe: Consiste en una reacción emocional de pánico que lleva a la mujer a la parálisis. Puede darse cuenta de que vive en peligro, pero no puede implementar estrategias para defenderse. Se caracteriza por un estado mental de confusión, como de estar viviendo una pesadilla, con frecuencia se acompañan de episodios de llanto y súplicas, que más tarde desembocan en una actitud depresiva y de auto reproche. Síndrome de Estocolmo: Consiste en una actitud de simpatía e identificación con el agresor, en una situación de violencia extrema. Genera conductas de adhesión y justificación a las acciones del atacante, como resultado de la desesperación. Sus indicadores son: Agradecer intensamente las pequeñas amabilidades del abusador. Negar o justificar la violencia recibida. Negar la propia rabia hacia el agresor. Estar en constante estado de alerta para satisfacer las necesidades del agresor. Dificultad para abandonarlo aun cuando tenga alguna posibilidad. Tener miedo de que el agresor regrese aun cuando esté muerto o en la cárcel. Presentar síntomas de estrés postraumático Silenciosa: La mujer no da señales de rebeldía, por el contrario, trata de pasar desapercibida, poniéndose fuera del alcance de la pareja violenta, evita hablar con él, cuida las palabras y el tono con el que se dirige a él, realiza sus tareas de tal manera que nada le moleste a él, sigue sus órdenes y señalamientos para no provocar su estallido de violencia, que finalmente no logra posponer. Síndrome de dejarse morir: Las fuerzas vitales de la mujer que vive violencia conyugal se agotan poco a poco, llegando a un estado en el que es frecuente que las fantasías de suicidio aparezcan. Desea que la pareja la mate de una vez por todas, o bien, dormir y no despertar más. Realiza sus actividades de manera automática con grave riesgo de sufrir un accidente.

28 28 Síndrome de la Indefensión aprendida: Es la obediencia pasiva al entorno cuando todos los esfuerzos por transformarlo no logran causar ningún efecto, ni la situación se modifica. Los resultados son resignación, desgaste, depresión y culpa entre otros que se reflejan en cansancio físico y emocional, la mujer desarrolla un sentimiento básico de desvalimiento y desamparo. Pierde la confianza en su capacidad de comprender lo que pasa y encontrar una salida, es más, ni si quiera vislumbra la existencia de salidas a su situación. La indefensión aprendida es el resultado de la reiteración a la víctima de su incapacidad de sobrevivencia lejos del agresor y de que lo que ocurre es su culpa y responsabilidad. La mujer trata de complacer y no molestar a su agresor, y evade toda la confrontación para no ser lastimada. Al desencadenarse los episodios de violencia, las mujeres confirman la impotencia y falta de recursos para resolver la situación y se mantiene el temor. El miedo a la represalias, la dependencia económica y / o la esperanza de que el agresor cambie hacen que la mujer permanezca en el ciclo de la violencia. Síndrome del esclavo: Surge de la relación de poder asimétrica que mantiene la mujer y su pareja, en la que él abusa de manera intermitente intercalando momentos de recompensa o reconciliación. Esto genera una relación de dependencia que deviene en una visión magnificada del hombre violento, en tanto que el valor de la mujer ante sus propios ojos disminuye. Síndrome de la mujer maltratada: Caracterizado por sentimientos de abatimiento, miedo vergüenza, culpa y desaliento; todo ello en deterioro de los aspectos emocionales, cognitivos, motivacionales y conductuales de la vida de las mujeres en situaciones de violencia. Lo anterior se manifiesta en ideas aterradoras e inmovilizadoras sobre el futuro y en repercusiones en el estado de bienestar físico, como alteraciones del sueño, pérdida de apetito y rechazo de la sexualidad. Dohmen (1994), señala que estas mujeres llegan a dudar de su propia salud mental debido a las estrategias de poder utilizadas por el agresor. Suelen presentar consciente o inconscientemente las creencias tradicionales respecto al rol de género (labores domésticas y la creencia de que la mujer vale sólo si tiene a un hombre al lado). Si la violencia es sexual se presenta: Síndrome de trauma por violación: En este síndrome destacan dos momentos: 1. La fase aguda: Se presenta inmediatamente después de un ataque, presentándose una desorganización en todos los aspectos de la vida.

29 29 Manifestando ansiedad, pánico, ira, inseguridad, incredulidad, llanto incontrolado, sollozos, risas, insomnio, tensión muscular, irritabilidad, desconfianza y temor hacia todo lo que le rodea, así mismo se presentan sentimientos de humillación, vergüenza, fuertes deseos de venganza, impotencia y auto culpabilidad, así como sentimientos de vulnerabilidad e indefensión. 2. La fase de reorganización: En la cual la persona presenta un visible aumento de la actividad motora. Hay una búsqueda de alternativas que le permitan reiniciar su vida. Ya sea búsqueda de apoyo profesional o sólo alguien que la escuche y comprenda. Trastorno de estrés postraumático: Se presenta después del evento traumático grave, y se caracteriza por: 1.Presencia de recuerdos recurrentes e intrusivos. 2.Dificultades para conciliar el sueño o bien, pesadillas acerca del evento traumático. 3.Comportamientos evasivos ante situaciones asociadas al trauma. 4.Disminución de la capacidad de respuesta en general. 5.Aumento de la irritabilidad. 6.Dificultad para concentrar y respuestas exageradas de sobresalto. Los aportes teóricos y prácticos de un sinfín de investigaciones y de orientadoras y orientadores, han afianzado la idea de que las personas inmersas en relaciones violentas y que han tenido la oportunidad de recibir ayuda de primer nivel o primer contacto en intervención en crisis, de manera presencial o por teléfono, reduce las probabilidades de configurar alteraciones psicoemocionales, de personalidad o psiquiátricas. (Scaer, 2001; Roberts, 2005). 2.9 COSTOS DE LA VIOLENCIA Se ha comprobado que por regla general, a lo largo de sus vidas las víctimas de violencia, a diferencia de las que no sufren maltrato, padecen más problemas de salud, generan costos de atención sanitaria significativamente más elevados y acuden con mayor frecuencia a los servicios hospitalarios de urgencia.(OMS,202). Los costos de la violencia rara vez se distribuyen de manera homogénea. Las personas con menos posibilidades de protegerse ante las adversidades económicas, serán las más gravemente afectadas. La relación entre el maltrato por parte del compañero y la disfunción psicológica tiene importantes implicaciones con respecto a la mortalidad femenina debido al riesgo aumentando el suicidio.

30 30 Según un estudio de la Organización Panamericana de la Salud del 2000, los intentos de quitarse la vida por parte de las mujeres víctimas de agresiones son 12 veces más altos que en el resto de la población femenina. Considerando la prevalencia del abuso doméstico y la naturaleza de sus efectos sobre la salud de las mujeres- y la salud de la sociedad en su conjunto-, es pertinente afirmar que la victimización representa un desgaste significativo de los recursos disponibles para la salud al desviar los escasos recursos hacia el tratamiento de una enfermedad social que, mayormente, puede prevenirse. Justamente, debemos considerar como característica principal de la violencia que es un fenómeno colectivo, no importa que sea aplicado por un individuo o por un país a otro, ni que se dé en el seno de la familia. El uso de la violencia siempre vulnera a la persona y afecta su autonomía, además de tener numerosas consecuencias en la comunidad en que la que se presenta. Veamos en el cuadro que a continuación presentamos todo lo que la violencia conlleva en costos, efectos, pérdidas y sufrimiento tanto a nivel personal como social y lo que ello implica en la vida de la persona y en el colectivo social. (CUADRO 4) COSTOS DE LA VIOLENCIA

31 31 Las medidas que realizan los gobiernos para la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres constituye un factor importante para romper el silencio social en torno a esta problemática, con miras a lograr un cambio social y convertirlo de esta manera en un hecho inadmisible. El Estado Mexicano ha adoptado instrumentos internacionales sobre derechos humanos de las mujeres, como la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas, y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención Belém do Pará); debido al movimiento de mujeres en busca del reconocimiento de sus derechos humanos, que hizo visible y manifiesta la violencia de que son objeto. El Estado de Puebla ha impulsado acciones legislativas encaminadas a Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, dando como resultado la siguiente normatividad: 3.1 LEGISLACIÓN ESTATAL, NACIONAL E INTERNACIONAL Los esfuerzos por prevenir, sancionar y erradicar los distinto tipos de la violencia en todo el mundo constituyen un importante antecedente que se ha plasmado principalmente en la CEDAW y en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará). Ambos instrumentos internacionales han sido firmados y ratificados por el gobierno mexicano y por tanto se han incorporado y aplicado a la legislación mexicana. 3. MARCO LEGAL PARA EL ABORDAJE DE LA VIOLENCIA (CUADRO 5) CONVENCIÓN SOBRE LA ELIMINACIÓN DE TODAS LAS FORMAS DE DISCRIMINACIÓN CONTRA LA MUJER –CEDAW-

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34 34 (CUADRO 6) CONVENCIÓN INTERAMERICANA PARA PREVENIR, SANCIONAR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER (CONVENCIÓN DE BELÉM DO PARÁ)

35 35 (CUADRO 7) CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS. Así mismo, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicano en su artículo primero señala que todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en ella y en los tratados internacionales que el Estado mexicano sea parte. Destaca la prohibición de toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, de género, por edad, por tener alguna discapacidad, por condición social o de salud, a causa de las ideas religiosas, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

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39 39 (CUADRO 8) LEY GENERAL DE ACCESO DE LAS MUJERES A UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA.

40 40 (CUADRO 9) CONVENCIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO.

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49 49 (CUADRO 10 ) LEY FEDERAL DE RESPONSABILIDADES DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS.

50 50 (CUADRO 11 ) NOM-046-SSA2-2005

51 51 (CUADRO 12 ) LEY DE ACCESO DE LAS MUJERES A UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA DEL ESTADO DE PUEBLA.

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53 53 (CUADRO 13 ) CÓDIGO CIVIL PARA EL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE PUEBLA.

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55 55 (CUADRO 14 ) CÓDIGO DE DEFENSA SOCIAL PARA EL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE PUEBLA.

56 56 Si bien cada uno de los servicios que se prestan a las mujeres víctimas de violencia de género tiene especificidades por la materia a que corresponde el eje conductor de cada uno, existen características generales que son transversales a todos los servicios, otras que aplican, también de manera transversal a los requerimientos de formación y capacidades que deben tener las personas que prestan estos servicios, otras más sobre mecanismos de evaluación, siempre bajo los lineamientos ya señalados en la descripción de los ejes del Modelo. Todas responden a los principios ya señalados. Son características de todos los servicios que se prestan: Gratuidad, en la medida en que forma parte de los derechos de las mujeres y tiene correspondencia con las obligaciones del Estado. Accesibilidad e inmediatez: se atiende a la brevedad en los espacios de atención cuando la mujer víctima se encuentra en una situación de crisis para lo cual deben estar identificados los espacios de entrada a cualquiera de los servicios que se ofrecen; Flexibilidad: se ofrece conforme a las necesidades de cada una de las mujeres víctimas que lo solicita, en el contexto que lo requiere y en los ritmos temporales que su situación lo permite; Oportunidad: está disponible para las mujeres víctimas en situación de crisis al llegar al espacio de atención o al hacer contacto telefónico a través de una línea telefónica; Calidez: la atención se brinda con empatía, sensibilidad, respeto a los derechos humanos y a la dignidad de la persona; Profesionalismo: es realizado por personal titulado en el área psicología, psicopedagogía y afines, con cédula profesional; Especialización: los servicios se ofrecen por personal especializado en cada una de las áreas de la atención integral bajo los esquemas señalados: humanista y con perspectiva de género y de derechos humanos; Voluntario: el ingreso y la permanencia en los servicios es decisión de las mujeres víctimas; Programación: el servicio se brinda a partir de citas organizadas conforme a las necesidades de las mujeres víctimas, al tipo de servicio de que se trate y a la capacidad de atención de los espacios; 4. CARACTERÍSTICAS GENERALES A TODOS LOS SERVICIOS DE ATENCIÓN PARA EL USO Y APLICACIÓN DEL MODELO DE ATENCIÓN

57 57 Continuidad y permanencia: el servicio se brinda a cada persona o grupo de manera constante y continua conforme a los procesos que se sigan, ya sea terapéuticos, de asesoría u orientación o legales, y Transparencia: información actualizada y veraz sobre la viabilidad y evolución de las gestiones y trámites realizados. Es importante insistir que todos los espacios de servicio deben respetar a cada una de las mujeres que se atiende, lo que incluye mostrar consideración por los tiempos y ritmos que cada una imprime a sus propios procesos, incluso cuando parezca que no se avanza o cuando ella decide trastocar el programa, detener o interrumpir sus sesiones. En todos los servicios, el personal debe tener una formación profesional especializada en el área correspondiente y estar capacitado/a para brindar la orientación o apoyo que requiere una mujer determinada, incluso en situación de crisis; debe tener habilidad para valorar la dimensión del problema que se le presenta y capacidad para tomar las decisiones pertinentes, tanto en relación a las mujeres víctimas de violencia como a familiares y testigos de la misma, en caso necesario. 4.1 PROFESIONALES QUE REALIZAN LAS TAREAS DE ATENCIÓN Las personas encargadas prestar los servicios de atención en sus diferentes vertientes son una parte estructural de este Modelo, toda vez que es a través de ellas como se garantizará la calidad y la calidez de los servicios, de ahí que se propongan dos líneas de trabajo con este personal: su formación y capacitación especializada, y su contención emocional. 4.2 ORIENTACIÓN PSICOLÓGICA Se reconoce que existe, en la mayoría de los casos, una primera formación académica en el área de la psicología. Sin embargo, para comprender este problema multifactorial e involucrarse en las tareas de atención con una visión integral, esta formación básica resulta insuficiente. Es importante complementarla con el estudio de la violencia de género contra las mujeres, de manera que permita entender sus antecedentes, su realidad y sus secuelas, al tiempo en que se adquieren herramientas y habilidades para trabajar con visón humanista y desde las perspectivas de género y de derechos humanos. 4.3 ALCANCES Brindar información especializada que permita hacer medición de riesgo, orientar y solicitar medidas de seguridad para la mujer víctima, elaborar un plan de seguridad para ella y su referencia a refugios.

58 58 5. LA ATENCIÓN PSICOLÓGICA EN CASOS DE VIOLENCIA EN EL INSTITUTO POBLANO DE LAS MUJERES La violencia de género ha sido comparada por la OMS a la tortura por las manifestaciones de los hechos de violencia y porque sus secuelas y daños psicológicos son impredecibles en el tiempo, en la magnitud y en la diversidad en que se manifiesta, exactamente igual a la tortura. Se afirma también que la experiencia del evento de la violencia hacia las mujeres es un acontecimiento devastador, de modo que, casi siempre, precipita una crisis y a la necesidad de ayuda o apoyo emocional. Esta es la razón por la cual los servicios de atención psicológica son el pilar sobre el que brindan los demás servicios de atención, independientemente de que es el de mayor demanda en los procesos de atención a las mujeres víctimas de violencia. El trabajo terapéutico de atención emocional o psicológica que se hace con las mujeres víctimas de violencia; se hará con una visión humanista que implica una forma de trabajo centrada en la persona y sus capacidades; desde las perspectivas de género y de derechos humanos; con un sentido ético y bajo la premisa de trato digno de las mujeres como sujetas de derechos. La orientación psicológica debe estar inserta en la perspectiva de género, que permita encontrar alternativas acordes con la problemática, al acceso a la justicia e inclinadas a la eliminación de la desigualdad entre mujeres y hombres. La función de la/el profesional es la de contener, escuchar y compartir cada una de las historias generando un espacio de reconocimiento, sin juzgamientos ni violencia, dejándose impactar por la vivencia que trae la mujer a la vez que mantener la distancia saludable y necesaria para poder pensarla con ella. Todo ello apunta a la recuperación de la capacidad para historizar sus propias vidas, dado que la violencia, vivida de forma traumática, rompe con el orden temporal y simbólico, mezclando el pasado con el presente y dificultando la posibilidad de vivir un futuro diferente. Así, la oportunidad de reconstruir la propia historia permite elaborar experiencias anteriores, para así poder actuar sobre un futuro en donde la violencia no se repita. La atención psicológica debe promover en las mujeres víctimas la toma de conciencia de su situación real, y de sus recursos personales disponibles, además de los obstáculos que enfrenta para salir de la situación de violencia, con la finalidad de potenciar su capacidad asertiva en la toma de decisiones que le permitan llevar una vida plena y productiva a nivel personal, familiar, laboral y social.

59 MARCO TEÓRICO Esquemas básicos para el tratamiento terapéutico de orientación psicológica a mujeres en situación de violencia. Los esquemas básicos de tratamiento terapéutico en los servicios de atención psicológica se refieren al tratamiento individual, grupal y familiar. El primero o tratamiento individual: es aquél que se brinda a una mujer víctima de violencia de manera personalizada para atender las particularidades de sus estados anímicos, emocionales y daños psicológicos que se hubiesen podido generar a partir de los diferentes tipos de violencia vividos, con énfasis en los hechos violentos que la motivaron a solicitar ayuda. El objetivo del trabajo psicológico y/o psicoterapéutico, es que cada una de las mujeres pueda registrar en sus historias, la idea de un encuentro diferente, abriendo la posibilidad de la palabra y el pensamiento antes que el impulso, la actuación o la violencia. Las mujeres recuperan así la capacidad de pensar y de nombrar aquellas vivencias de abuso y maltrato, que a partir de la violencia quedaron encubiertas por el silencio. Desde las mujeres, acceder a este espacio significa también la posibilidad de salir de la pasividad, del estado de paralización que supone una relación violenta. Esto cuestiona la posición de víctima, en un intento de devolver la posibilidad de actuar y de decidir sobre sus vidas. En este sentido, las intervenciones psicológicas funcionan como complemento a la defensa judicial ya que empodera a las mujeres en la toma de decisiones y permite trabajar con las expectativas, demandas y frustraciones. A las usuarias se les atiende de forma directa, mediante primeros auxilios psicológicos y de contención en intervención de una posible crisis. Para ello se realiza una primera entrevista en donde se obtiene la mayor información posible sobre el caso y las condiciones de este, posteriormente se lleva a cabo una terapia breve y de emergencia que va de 8 a 10 sesiones, la cual se puede prolongar por 1 año; en todo este proceso se evalúa el nivel de riesgo, se identifican los recursos y fortalezas de la usuaria, se trabaja en su autoestima y su empoderamiento para la mejor toma de decisiones así mejorar su calidad de vida. Cabe aclarar que hace algún tiempo había un tope de 6 sesiones, pero ello mostró que no era tiempo suficiente para la atención de una persona en crisis ya que la fragmentación psicológica, emocional y física que se genera en las personas es realmente fuerte.

60 60 Contiene un encuadre inicial con la interesada que generalmente se realiza a través de una entrevista semanal, de una hora de duración, en horario acordado mutuamente. Al terminar este encuadre, se establece un compromiso terapéutico flexible de tal manera que las propias mujeres pueden solicitar cita previa en el espacio de actuación especializada, en función de las exigencias de su propio proceso de recuperación y de la re-estructuración de su proyecto de autonomía. Puede responder a cuatro momentos o situaciones específicas: 1. Intervención en crisis: es aquélla que se brinda a una mujer víctima de violencia de manera inmediata cuando ésta presenta algunos signos como la pérdida del control emocional, manifestaciones temporales de trastorno y desorganización, emociones extremas y se considera rebasada por la situación de violencia y los problemas que de ella derivan. Este momento responde a tres objetivos muy precisos que orientan la actividad: proporcionar apoyo, reducir la mortalidad y proporcionar enlaces a recursos de ayuda de la mujer que se atiende. 2. Detección o valoración: consiste en integrar información relevante sobre la experiencia de violencia vivida por una mujer determinada; las áreas emocionales afectadas y el nivel de afectación; la existencia o carencia de recursos internos, y los objetivos que tiene al acudir a las sesiones de tal suerte que se pueda diseñar el plan de intervención o la ruta del proceso que esa mujer puede seguir. Este momento permite evaluar el riesgo a que está sometida en función de las consecuencias anteriores y las actuales y explorar su red de apoyo familiar, laboral, comunitario y social, para lo que se debe tener en cuenta que las mujeres víctimas de violencia presentan disminución en su percepción y recepción de los apoyos en su entorno; 3. Aplicación de tratamiento psicoterapéutico: consiste en instrumentar las técnicas más adecuadas de acuerdo a los objetivos y necesidades psicológicas de la mujer víctima, conforme al enfoque teórico manejado por las y los especialistas y que se considere más apropiado para la situación concreta, y 4. Empoderamiento de la mujer que se atiende y potenciación de sus capacidades: fortalecer la autonomía de las mujeres del desarrollo de los recursos internos identificados en la mujer víctima de violencia a fin de que pueda acceder a una vida más plena y evitar encontrarse nuevamente en una situación de violencia. La guía de actuación en este tipo de atención psicológica se construye a través de:

61 61 Intervención en crisis: Se detecta la fuente de la crisis; Se permite la catarsis al tiempo que se va ganando el control de las emociones, y Se estabiliza a la persona y se le propone entrar a un proceso terapéutico. Detección o valoración: Se establece un clima de confianza para hablar sobre las violencias vividas recientemente que dan origen a la consulta; Se aplican pruebas de detección del daño y secuelas de trastornos emocionales, y Se diseña el proceso psicoterapéutico. Aplicación de psicoterapia: Se establecen de manera conjunta con la víctima los objetivos de la psicoterapia, teniendo como mínimo un proceso de al menos 8 sesiones; Se instrumenta el proceso psicoterapéutico, preferentemente con la misma persona desde el inicio hasta el final, y Se miden avances del proceso Potenciación de capacidades: Se detectan los recursos personales internos de las mujeres en situación de violencia; Se diseñan estrategias para fortalecer su autonomía, potenciando sus recursos, y Se aplican y miden los avances de dichas estrategias, para valorar su nivel de autonomía y alcance de sus objetivos, y de ser el caso, realizar ajustes al proceso terapéutico. La atención psicológica grupal: es aquélla que ofrecen los espacios de atención a través de la integración de pequeños grupos de entre seis y diez mujeres, que guiados por una o un terapeuta, trabajan objetivos en común, lo cual contribuye a compartir experiencias, estrategias y avances personales. El trabajo grupal permite además dimensionar las violencias personales y el problema como una situación compartida, validar su propio proceso y reconocer diferentes respuestas a la violencia, pudiendo convertirse en una red social de apoyo. Los grupos terapéuticos pueden constituirse con programas anuales equivalentes a un curso lectivo escolar, a partir de la adscripción voluntaria de las mujeres a las que previamente se les ha ofertado, en función de indicadores generales de adaptabilidad a la intervención y momento de desarrollo de su proceso de recuperación.

62 62 Se sugiere una frecuencia semanal, con duración de dos horas por sesión. El trabajo se realiza básicamente en la modalidad de grupo cerrado aunque es posible incorporar a más mujeres a lo largo de todo el proceso, bajo reglas mínimas que son marcadas por la o el terapeuta desde el principio. El eje central de este trabajo es apoyar a las mujeres en el proceso de recuperación de su proyecto de autonomía y facilitar la reinserción de las mujeres en las redes sociales de su localidad, generando vínculos de ayuda mutua a través del reconocimiento común y aceptación de sus necesidades. No existe un perfil para las mujeres que pueden integrar un grupo terapéutico; de hecho, dado que la no discriminación es uno de los principios rectores de la atención integral, es recomendable que los grupos sean heterogéneos y que el denominador común sea las situaciones de violencia vivida. La guía de actuación en este tipo de atención psicológica se construye a través de: Detección o valoración: Se establece un clima de confianza para hablar y escuchar las diferentes expectativas que las personas integrantes tienen sobre la terapia grupal; Se priorizan y consensan con el grupo los temas a tratar, el número de sesiones, y Se diseña el proceso psicoterapéutico. Aplicación de psicoterapia: Se establece de manera conjunta la dinámica del trabajo del grupo, la cual debe ser respetuosa, confidencial y participativa; Se instrumenta el proceso psicoterapéutico con dinámicas, técnicas y herramientas específicas para alcanzar los objetivos planteados, siempre en presencia del o la profesional encargada, y Se miden avances del proceso. La atención psicológica familiar: Es aquella que se brinda a las personas que integran una familia cuando la mujer víctima de violencia lo ha solicitado o dicha atención es parte de la ruta de su proceso terapéutico. Consiste en brindar psicoterapia a los miembros de la familia que se considere pertinente en virtud de las afecciones personales o colectivas que la situación de violencia ha traído al grupo familiar. La guía de actuación en este tipo de atención psicológica se construye a través de:

63 63 Detección o valoración: Se establece un clima de confianza para hablar y escuchar las diferentes expectativas y visión sobre la problemáticas a fin de detectar sus necesidades; Se priorizan y consensan con la familia los temas a tratar y el número de sesiones y se refieren a terapia individual a aquellos familiares visiblemente afectados, y Se diseña el proceso psicoterapéutico. Aplicación de psicoterapia: Se establece de manera conjunta la dinámica del trabajo del grupo, la cual debe ser respetuosa, confidencial y participativa; Se instrumenta el proceso psicoterapéutico con dinámicas, técnicas y herramientas específicas para alcanzar los objetivos planteados, siempre en presencia del o la profesional encargada, y Se miden avances del proceso TEORÍAS Y ENFOQUES PARA LA ATENCIÓN TERAPÉUTICA A MUJERES EN SITUACIÓN DE VIOLENCIA La orientación psicológica requiere de un modelo integrativo multidimensional para tener en cuenta la amplia gama de determinantes que operan sobre las situaciones humanas, y trabajar con recursos que sean lo suficientemente flexibles para actuar en las diferentes dimensiones del problema; que abarque tanto la dimensión teórica, como la clínica (Corsi, 2005). La violencia contra las mujeres no se puede atribuir a una sola causa, es un problema que obedece a factores sociales, psicológicos, legales, culturales y biológicos. Tampoco puede ser abordado desde un solo enfoque; de esta manera, el Modelo denominado Ecológico ha sido recomendado por especialistas en el tema. El modelo ecológico con enfoque de Género. El modelo ecológico propuesto por Bronfenbrenner, postula que la realidad familiar, social y cultural se puede entender organizadas como un todo, como un sistema compuesto por diferentes subsistemas que se articulan entre sí de manera dinámica. Intenta lograr una mirada completa e integradora de todos los sistemas y entornos que intervienen en el desarrollo de una persona. Bronfenbrenner, presenta una perspectiva teórica para estudiar a la persona en desarrollo, el ambiente y la interacción entre ambos. Por un lado el individuo en un constante desarrollo va interactuando y reestructurando el medio en el que vive.

64 64 Así como su percepción del mismo construyendo su realidad. Parte de la idea de que el ser humano puede ser entendido, si además de sus características individuales se tienen en cuenta las del ambiente en el que se desarrolla. Ya que funcionan como sistemas (dinámicos, pueden modificarse y expandirse, en donde las personas y el entorno se influyen, adaptan y ajustan mutuamente, lo cual es una característica de la ecología del desarrollo humano. Por ello, un cambio en cualquier punto del esquema ecológico (ya sea en la persona o en el ambiente) puede afectar al resto y generar nuevos cambios que, por un efecto de carambola, influirán de nuevo en el punto inicial. Las estructuras del modelo están en forma concéntrica, cada una de las cuales está incluida dentro de la siguiente. Se conforma de tres niveles que son: El macrosistema: se refiere al contexto más amplio, a las formas de organización social, las creencias y valores, así como los modos particulares de organización de la cultura. Se trata de patrones generales que permean los distintos estamentos y espacios de una sociedad. Este es el sistema macro y contiene a los otros, en él se encuentran representadas la visión acerca de la mujer, el hombre, la familia, los hijos, la concepción del poder y la obediencia, las actitudes sociales y culturales que legitiman el uso de la fuerza para la resolución de conflictos, los conceptos de roles familiares, derechos, responsabilidades, etc. La violencia familiar, se inserta en la organización que conocemos como sociedad patriarcal, la que se estructura sobre la base de diferencias de poder que dan ventaja al hombre y discriminan injustamente a la mujer. Estas diferencias se plasman en los valores de la cultura y en los significados del ser hombre, mujer, padre, madre, hijo e hija, con roles determinados e inamovibles con sus derechos y responsabilidades predeterminados. La validación del uso de la fuerza para la resolución de conflictos, genera y mantiene las diversas expresiones de la violencia entre las personas y los grupos en nuestra sociedad. El exosistema: se refiere al conjunto de instituciones sociales que mediatizan los valores culturales al individuo y constituyen el contexto social más cercano y visible de las personas. Estas instituciones son las que encarnan y transmiten las creencias del macrosistema, tales como la escuela, la iglesia, los espacios laborales, recreativos, los medios de comunicación, los organismos judiciales y de seguridad. Estas Instituciones juegan un papel decisivo en la perpetuación o eliminación de la violencia. El microsistema: se refiere al nivel de las relaciones más directas y cercanas del individuo, es decir, su red primaria, donde la familia es considerada la estructura básica.

65 65 En este nivel se consideran los elementos estructurales del núcleo familiar, los patrones de interacción entre sus miembros y las historias personales de quienes constituyen la familia. El sistema individual: incluye a su vez cuatro dimensiones psicológicas interdependientes: la dimensión cognitiva, la dimensión conductual, la dimensión psicodinámica y la dimensión interaccional. En este nivel podemos describir factores de riesgo y factores predisponentes en los distintos actores que participan en la relación de abuso de poder. Como se puede apreciar esta mirada multidimensional, que ha sido ampliamente asumida en nuestro país como una herramienta conceptual que ordena los distintos niveles de comprensión e intervención en el problema, permite explicar cómo se relaciona el sistema de abuso familiar, con los contextos socioculturales del abuso, al identificar niveles de sistemas y describir la interacción entre la cultura, las instituciones y organizaciones sociales, la historia individual y las dinámicas subjetivas de las personas. De esta manera, la persona en desarrollo es una entidad dinámica que se adentra progresivamente, y reestructura, el medio en el que vive. Existiendo una relación bidireccional entre el individuo y su ambiente con una influencia recíproca, que se acompañará inevitablemente de modificaciones en todos los subsistemas representados en este modelo. A)Enfoque Conductual La teoría Conductista es creada por Watson ( ), la cual postula que el objeto de estudio de la psicología es la conducta del ser humano, siendo ésta fuente de datos psicológicos. La terapia conductual parte de la idea de que la mayor parte de la conducta (incluida la inadaptada) es aprendida y que es posible emplear los principios descritos por las teorías del aprendizaje en la práctica clínica. El tratamiento se centra en la modificación de las conductas observables inadecuadas. Se concede especial importancia al método experimental como instrumento necesario en la descripción, predicción y control de la conducta. El abordaje conductual se caracteriza por ser concreto, operativo y estructurado. Para el estudio de la conducta anormal se basan en tres paradigmas del aprendizaje: a)Condicionamiento clásico: Cuando estímulos nuevos provocan respuestas automáticas al asociarlo con otro estímulo. El recondicionamiento plantea la ruptura de los estímulos temidos y la ansiedad y la sustitución por respuestas más adecuadas utilizando para las siguientes técnicas de relajación, desensibilización sistemática, entrenamiento asertivo, implosión, entre otras.

66 66 b)Condicionamiento operante : Se refiere a conductas que están controladas por el medio ambiente. Establece una relación en donde si la respuesta se refuerza con frecuencia la conducta se consolida, de lo contrario tenderá a extinguirse. De esta manera el condicionamiento operante está dirigido al desarrollo, el establecimiento, el fortalecimiento o la eliminación de conductas consideradas como problemáticas. Algunas de las técnicas de este condicionamiento son: Modelado, contrato de contingencias, castigo, costo de respuesta, entre otras. c)Modelado o aprendizaje observacional: En el cual un observador puede aprender una conducta compleja observando la ejecución que realiza un modelo. Consta de dos fase: Adquisición: en donde el sujeto observa cómo el modelo hace la conducta y Ejecución: en donde el observador ejecuta la conducta a partir de su representación simbólica. El objetivo de los tratamientos conductuales es la modificación de conductas inadaptadas. Son tratamientos breves que tienen un limitado número de sesiones. Su eficacia se enfoca en la técnica no en la relación terapéutica. El terapeuta conductual instruye al cliente con las herramientas suficientes para solucionar problemas, además de reforzar y modelar las conductas objeto de tratamiento. Se habla de síntomas como producto de ansiedades específicas ante estímulos específicos, no de enfermedad. Aportes del enfoque conductual al abordaje de la Violencia Al observar la conducta de una persona violenta y sus efectos, el modelo conductual aporta conceptos como: Doble fachada: el agresor muestra dos caras, lo público solo tiene cualidades positivas, buenos vecinos, respetuosos, excelentes profesionistas, divertidos, etc., en lo privado, la intimidad y secreto de su hogar muestran totalmente lo opuesto, son controladores y ejercen poder sobre los miembros de su familia. Desequilibrio de poder, la persona violenta somete a su pareja a través de abusos intermitentes que intercalan con detalles y atenciones. Reforzando así el ciclo de la violencia. Baja autoestima. El hombre violento necesita una mujer que cubra la sensación de sentirse disminuidos y así negar su baja autoestima Dependencia en su relaciones privadas, los hombres violentos temen ser abandonados por sus parejas por ello muestran celotipia y un excesivo control sobre ellas.

67 67 Indefensión aprendida, la autoinculpación unida a la imposibilidad de reaccionar frente a la violencia del hombre la conduce a una trampa que la consume cada vez más. Aprendizaje observacional, una persona con historia familiar de maltrato y de violaciones, puede a estar predispuesta a recibir violencia sin poder defenderse. La educación familiar, a través del aprendizaje observacional, propicia una discriminación hacia la mujer que genera desigualdad entre géneros. Las responsabilidades domésticas, cuidado de la casa de y los hijos. Mayor exigencia a las mujeres en su carrera laboral. Los estereotipos sociales que hacen que la mujer no elija actividades que requieran autoridad y poder. La falta de modelos femeninos con los cuales identificarse generan miedo e inseguridad para ocupar puestos que por tradición han ocupado los hombres. Además de mayor exigencia por parte de sus pares varones quienes no permiten que se equivoquen, y acoso sexual. En cuestión de logros, tradicionalmente se ha orientado a las mujeres a un mercado de trabajo secundario y poco lucrativo. B) Enfoque Cognitivo. Su principal exponente es Aaron Beck, quien desarrolló la terapia cognitiva como un tratamiento para la depresión. Esta terapia es una aproximación activa, enfocada, directiva y de corta duración que supone que las cogniciones imperfectas subyacen a las conductas y afectos desadaptativos. Con una duración de entre cinco y veinte sesiones con una duración de una hora (Ackermann - Engel, 2000). Las cogniciones ocupan un primer plano y estas son, las formas de expresión verbal (ideas, pensamientos, creencias, suposiciones) y las imágenes basadas en actitudes o supuestos desarrollados desde las experiencias tempranas. Le teoría Cognitiva enfatiza el rol que tienen las cogniciones en el procesamiento de la información, determinando las experiencias emocionales particulares y del entorno. La psicoterapia cognitiva parte del concepto de que los afectos y la conducta del individuo están determinados en gran medida por el modo como el individuo estructura el mundo, es decir, depende de sus cogniciones. El objetivo de la terapia cognitiva es la reestructuración cognitiva, la corrección de creencias distorsionadas y de supuestos que obstaculizan, a fin de modificar conductas y afectos. Se guía al paciente para que reconozca, controle y registre los pensamientos disfuncionales, negativos, exagerados o inadecuados. Cuando las percepciones y las interpretaciones de los hechos se vuelven muy selectivas, egocéntricas y rígidas, se producen disfunciones que deterioran el procesamiento cognitivo normal.

68 68 El método consiste en detectar las cogniciones desadaptativas que están en la base de las creencias, las cuales se someten a prueba a través de técnicas conductuales especiales y son puestas a discusión bajo la mirada de la lógica, con el objeto de buscar su validez o evidencia y su valor adaptativo o a través de un incremento de las conductas o actitudes positivas. Se enfoca en dos tipos de creencias: Las centrales, que se constituyen en la infancia y son consideradas como verdades absolutas por ejemplo Soy incompetente y las intermedias que consisten en actitudes, reglas y presunciones a menudo no expresadas. La psicoterapia es entendida como un esfuerzo de colaboración mutua en la cual paciente y terapeuta cooperan como equipo. Se considera fundamental que el terapeuta se muestre activo, señalando problemas y dificultades, centrándose en aspectos concretos, proponiendo y representando roles y animando al sujeto a llevar a cabo experimentos controlados, ya que se cree que los sujetos son capaces de reflexionar y realizar nuevas atribuciones de significado por medio de la reformulación o cognitiva. Aportes del enfoque cognitivo al abordaje de la Violencia Cuando se encuentra instalada la violencia en una familia, los hombres violentos se basan en un sistema de creencias que sustentan mitos acerca de la masculinidad y sobre estos mitos definen qué es ser hombre y qué es ser mujer, creyendo que son ellos quienes ejercen el poder en la casa, mientras que mujeres y niños deben obedecerle. El hombre violento sustenta pensamientos y creencias, cogniciones distorsionadas, basadas en una percepción de la realidad distorsionada y estructurada. No permite que sus ideas sean revisadas, las cosas son tan cual él las dice y pone todo el poder en la mujer de hacer reaccionar al hombre ella me provocó. Los mecanismos que están en la base de las distorsiones cognitivas: 1)Inferencia Arbitraria: Ante determinados datos de la realidad, el hombre violento llega a una conclusión diferente; sin tener evidencia suficiente distorsiona el significado. 2)Abstracción Selectiva: El hombre violento selecciona entre todos los elementos de la realidad aquellos que tiene a su disposición, de acuerdo a sus creencias y aquellos que confirman su hipótesis o teoría irrefutable. 3)Generalización Excesiva: El hombre violento establece leyes generales a partir de incidentes aislados. Uso de términos como: nada, todo, nadie, nunca, siempre, todos. 4)Maximización: Exageran la magnitud de sucesos triviales, los cuales toman dimensiones descomunales y se convierten en motivos para desencadenar la violencia. 5)Minimización: El hombre violento le resta importancia y magnitud a los actos violentos o las conductas referidas a sí mismo.

69 69 6)Pensamiento dicotómico: El hombre violento percibe la realidad en términos antinómicos, esto es, si no quiere estar conmigo es porque no me quiere, pensamientos extremistas todo o nada. 7)Personalización: Interpreta los datos de la realidad de manera autorreferida: todo lo que se hace o se dice es referido a su persona. C) Enfoque Psicodinámico El término psicodinámico hace referencia al psicoanálisis, en el cual, el conflicto psíquico tiene un papel central. El creador de la teoría psicoanalítica es Freud ( ). El psicoanálisis abarca tanto una teoría de la estructura y del desarrollo de la personalidad como una psicopatología, la relación terapéutica y el proceso terapéutico. Encontramos los conceptos básicos del psicoanálisis formulados en cinco modelos de las estructuras psíquicas: a)Modelo topográfico. Freud introduce los conceptos de Inconsciente (nivel determinante de la conducta, gobernado por sus propios principios, ilógico y atemporal), Preconsciente (vagamente definido, mediador entre el ICC y el C) y Consciente (es la razón, el responsable de las actividades cognitivas y de relación con el mundo exterior). b)Modelo dinámico. Los fenómenos psíquicos son resultado de fuerzas en conflicto. Los conflictos a su vez, surgen de la necesidad de descargar la tensión generada por las presiones instintivas sexuales y por las defensas construidas para inhibir la expresión consciente de esos instintos. c)Modelo económico. Concepto básico: libido, la cual se ocupa de la distribución, transformación y el gasto de energía que regula la conducta y la vida psíquica. El proceso primario responde al principio de placer y el proceso secundario responde al principio de realidad. d)Modelo de desarrollo genético. La personalidad se forma a través de las fases de desarrollo psicosexual: oral (un año), anal (segundo año), fálica o edípica (tres a cinco años) y genital (adulto). Los conceptos de fijación y regresión son claves para la comprensión psicoanalítica de la personalidad. e)Modelo estructural. División del aparato psíquico en estructuras: Yo, Ello y Súper Yo, las cuales se desarrollan a partir de la maduración biológica y la interacción social. El Principal objetivo del método psicoanalítico es hacer consciente lo inconsciente.

70 70 Aportes del enfoque psicoanalítico al abordaje de la Violencia. El enfoque psicoanalítico establece que los antecedentes de quienes ejercen violencia, hacen referencia a situaciones de abandono o abuso grave durante la infancia y privaciones vividas con gran dolor: dificultades en la constitución de la subjetividad y en la constitución del yo, lograron identificarse con el agresor de la familia, afianzando así la pertenencia y la filiación a un grupo dominante diferenciado de aquellos a quienes vive como inferiores (mujeres y niños). Lo anterior nos habla del lugar que ocupan los hijos y la transmisión generacional de la violencia familiar. La persona que ejerce violencia es alguien que no puede poner en palabras ni conectar con sentimientos (tienden a racionalizarlos) la situación violenta, las palabras aparecen después y como justificación de lo ocurrido, tratando de generalizar sus acciones. Se observa una marcada inhabilidad para comunicarse y se distinguen por no poder hablar de sí mismos, ni utilizar la primera persona del singular. Los hombres violentos niegan la responsabilidad de lo ocurrido, intentan justificar su conducta violenta a través de argumentos y racionalizaciones que sostienen esa negación, poniendo la responsabilidad en su pareja. D) Modelo Sistémico Sus principales exponentes: Ackerman, Fromm, Hornet y Sullivan. Los objetivos de este modelo se centran en la modificación de patrones de interacción interpersonal. El desarrollo de los modelos sistémicos ha estado unido a la evolución de la terapia familiar. La teoría general de sistemas incluye conceptos como: suprasistema, subsistema, sistema cerrado y sistema abierto. Sistema es, un conjunto de elementos estructurados dinámicamente, su totalidad genera propiedades que son independientes de aquellas que poseen los elementos por separado. La familia, sistema abierto donde se produce un intercambio de información con su medio externo, capaz de adaptarse a las exigencias sociales, que varían en el tiempo, para asegurarles a sus miembros continuidad y crecimiento psicosocial. Para este modelo, el miembro de la familia que presenta el síntoma o la disfunción, se lo considera una expresión de la disfunción del sistema familiar. Por lo tanto, se considera el rol del ambiente psicosocial en el origen de la enfermedad. La teoría clínica de la Comunicación Humana realiza aportaciones para entender los modelos sistémicos.

71 71 El modelo realiza una distinción entre las dos formas de relación interpersonal diádica: las relaciones simétricas (caracterizadas por la igualdad en la relación, cualquiera puede tomar la iniciativa, dar un consejo o tener una actitud critica, tendientes a ser competitivas) y las relaciones complementarias (se da un máximo de diferencia en la relación, posición desigual entre sus miembros: uno de ellos siempre está en una posición superior con respecto al otro.) Aportes del enfoque sistémico al abordaje de la Violencia Los sistemas familiares en los cuales se ha estructurado un comportamiento patológico en uno de los miembros tienden a repetir transacciones dirigidas a mantener reglas cada vez más rígidas al servicio de la homeostasis. El sistema familiar desempeña y diferencia sus funciones a través de subsistemas, estos se forman ya sea por generación, sexo, interés o función; las díadas como: marido-mujer, madre-hijo pueden ser subsistemas. En la evolución de una familia existen distintas fases que requieren la negociación de nuevas reglas familiares, apareciendo nuevos subsistemas, para los cuales deben trazarse nuevas líneas de diferenciación. Los límites de los subsistemas deben ser firmes pero lo suficientemente flexibles como para permitir una modificación cuando las circunstancias cambian. El modelo de familia patriarcal, se encuentra sustentado en una jerarquía de poder en la cual el padre es el jefe de familia, la relación con la pareja es asimétrica y posee autoridad vertical sobre la mujer y los hijos. En el caso del maltrato emocional, se produce la descalificación, uno de los interlocutores desestima el mensaje del otro mediante gestos o actitudes. En el caso de abandono se da una desconfirmación: uno omite a la otra persona, no existe para él y el otro se siente inexistente. El aislamiento social que vive el hombre violento es un aislamiento vinculado con lo afectivo, ha incorporado la regla de no compartir sus sentimientos con otros hombres, ya que lo relaciona con debilidad. Predomina su inhabilidad para comunicarse, para resolver conflictos en forma no violenta, su miedo a la soledad y dependencia hacia la mujer, su inseguridad y déficit de recursos, visualizándose todo como un sistema circular. Las conductas orientadas al control y al dominio del otro se encuentran enraizadas en la socialización del género, sustentando valores sexistas.

72 72 E) Terapia Gestalt Es más que una teoría de la psiquis, es un eficaz abordaje terapéutico y una filosofía de vida que prima la conciencia (awareness, darse cuenta), la propia responsabilidad de los procesos en curso y la fe en la sabiduría intrínseca del organismo (la persona total que somos) para auto-regularse de forma adecuada con un medio cambiante. Antepone la espontaneidad al control; la vivencia, a la evitación de lo molesto y doloroso; el sentir, a la racionalización; la comprensión global de los procesos, a la dicotomía de los aparentes opuestos...y requiere del terapeuta un uso de sí como instrumento (emocional, corporal, intelectual) que transmita una determinada actitud vital en vez de practicar únicamente una técnica útil contra la neurosis. Hay tres premisas que fundamentan la Gestalt como una terapia con sus aplicaciones en el campo de la Psicología Clínica. 1ª. El darse cuenta: sólo cuando el individuo se da cuenta de lo que hace y de cómo lo hace podrá cambiar su conducta. 2ª. La homeostasis: proceso mediante el cual el organismo interactúa con el ambiente para mantener el equilibrio. 3ª. El contacto: es imprescindible para el crecimiento y el desarrollo del ser humano El equipo de trabajo El equipo de trabajo que se dedica a la atención y prevención de la Violencia debe ser un equipo interdisciplinario, donde las y los integrantes posean un marco teórico compartido por todos, con el objeto de acordar las estrategias y competencias que la labor requiere FUNCIONES DEL PERSONAL DE ATENCIÓN PSICOLÓGICA Velázquez (2003) habla de tres funciones principales que debe desempeñar la/el profesional que atiende casos de violencia familiar. 1. Función de sostén: Llevar a cabo una labor de contención, de sostenimiento emocional, que posibilitará el pasaje por la situación crítica. Esta función, la cual dependerá de las necesidades de la consultante, tendrá la finalidad de sostener los afectos y los fragmentos de la experiencia vivida que no pudieron ser depositados en otras situaciones o personas. En esta función de contención intervienen varios factores: una actitud empática, su postura corporal y profesional, la elección de las palabras, su tono de voz, la secuencia y el ritmo de las preguntas, el asentamiento con la cabeza, sostener la mirada, cualquier recurso que le brinde a la consultante una presencia positivamente contenedora.

73 73 2. Función de cuidado: La psicóloga o el psicólogo deben mostrarse confiables y sensibles a las necesidades de cuidado, atención y escucha de la consultante. Es importante no rechazar o juzgar lo que ésta dice o siente o lo que no dijo o no hizo en el momento del ataque. El/la profesional en esta parte debe trabajar con sus propios prejuicios, sino esta conducta puede debilitar la atención. Esta función implica tanto la identificación de la/el profesional con los sentimientos experimentados por la mujer, como la facilitación del pensamiento y la puesta en palabras de dichos sentimientos. Hay que reconocer y respetar los límites de lo que la mujer quiere o no quiere contar en relación con los detalles de la violencia padecida, evitando toda intromisión. 3. Función nutricia: Rabia, enojo, desesperanza y retraimiento, son algunos de los sentimientos experimentados a consecuencia de la violencia. Es por esto que las consultantes tienen una gran necesidad de ser entendidas y acompañadas; requieren de palabras y actitudes que las calmen y las sostengan para reducir la tensión. Lo cual implica proveerle cierto grado de seguridad y estimular que continué las relaciones con el exterior que reduzcan esas tensiones. Algunos recursos (mensajes clave que resultan convenientes en casos de violencia familiar para fortalecer a la persona que la vive. Nadie merece ser maltratado en ninguna circunstancia. Existen muchas mujeres que han vivido lo que usted y hoy han logrado superar la situación. Es usted una persona que vale mucho. Existen leyes que la protegen porque la violencia es un delito, explicarle cuales son sus derechos. La violencia no es su culpa, es responsabilidad absoluta de quien la agredió. No está sola (indagar sobre redes de apoyo familiares), ni es la única mujer que vive esto. Hay personas especializadas en este lugar que la podemos ayudar. Aquí y en este momento está segura, el profesional debe construir un clima de seguridad y confianza le permitan a la consultante expresar sus sentimientos y necesidades para estar más clara en las decisiones que tenga que tomar.

74 DIRECCIÓN DE ASUNTOS JURÍDICOS Y ORIENTACIÓN PSICOLÓGICA (FIGURA 3) ORGANIGRAMA Funciones de la Jefa del Departamento de Orientación Psicológica Desarrollar actividades que eleven la calidad de vida de las mujeres. Ofrecer psicoterapia a las usuarias con enfoque de género, de manera precisa y orientada a romper con la situación de violencia que presente la mujer. Ingresar a las usuarias en el Sistema SARA. Entregar un reporte a la Responsable de Psicología del número de usuarias que ingresaron al servicio. Mantenerse actualizada (o) en materia de: violencia contra las mujeres, perspectiva de género y todo lo relacionado con la orientación psicológica. Dar seguimiento a las peticiones materiales para el desarrollo de los talleres. Funciones de las psicólogas/os Desarrollar actividades que eleven la calidad de vida de las mujeres. Ofrecer psicoterapia a las usuarias con enfoque de género; precisa y orientada a romper con la situación de violencia que presente la mujer.

75 75 Ingresar los datos de las usuarias en el Sistema SARA. Entregar un reporte a la Subdirección de Asuntos Jurídicos y Orientación Psicológica del número de usuarias que ingresaron al servicio. Mantenerse actualizada (o) en materia de: violencia contra las mujeres, perspectiva de género y todo lo relacionado con la psicología. Dar seguimiento a las peticiones materiales para el desarrollo de los talleres. Mantener los asuntos y problemáticas de las usuarias con carácter de confidencial. Coadyuvar con las demás actividades del área Psicológica Conocimientos necesarios del personal Amplio conocimiento de perspectiva de género en teoría, análisis y aplicación a proyectos. Convenios y tratados internacionales en materia de derechos de las mujeres. Decreto de Creación del Instituto Poblano de las Mujeres. Derecho Civil, Familiar, Penal, Derecho Constitucional. Legislación en Materia de Derechos de las Mujeres. Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del Estado. Leyes, reglamentos, decretos y organismos de la Administración Pública Legislación Federal, Estatal y Municipal. Destreza y rapidez para estructurar ideas. Habilidades del personal El personal que brinda la orientación psicológica debe contar con las siguientes cualidades y habilidades: Interés en trabajo con mujeres víctimas de violencia Sentido humano Capacidad para tomar decisiones Organizada/o Facilidad de palabra Trabajo bajo presión

76 76 6. PROCEDIMIENTO DE ATENCIÓN PSICOLÓGICA 6.1. OBJETIVO GENERAL Que el personal que presta sus servicios en el Área Psicológica cuente con los elementos necesarios para brindar una orientación en torno a un proceso de acompañamiento, apoyo, análisis y comprensión clínica de los conflictos que ayude a las mujeres, desde el inicio de su atención, al esclarecimiento y desarticulación de la situación de violencia en la que se encuentran; encaminados al fortalecimiento interno necesario para la toma y mantenimiento de decisiones que impliquen una mejor adaptación de la conducta, encontrando el equilibrio en la vida personal RESPONSABLE Dirección de Asuntos Jurídicos y Orientación Psicológica ALCANCES Ofrecer orientación psicológica a mujeres en situación de violencia, con enfoque de género y confidencial. (CUADRO 5) PROCEDIMIENTO

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78 78 (CUADRO 6) DIAGRAMA DE FLUJO DE ORIENTACIÓN PSICOLÓGICA

79 MODELO DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA Etapa 1. Preparación para la interacción Antes de iniciar el contacto para la primera entrevista la psicóloga y el psicólogo requieren estar en condiciones óptimas para entrar en el diálogo, a fin de dar una atención empática, de calidad, y en los siguientes aspectos: a) Contar con el espacio óptimo en el cual se sienta lo suficientemente cómodos para interactuar con la usuaria. El espacio debe garantizar condiciones de privacidad, buena ventilación e iluminación, sin colores fuertes, con plantas o algunos objetos que inviten al relajamiento, la confianza y la apertura. b) Haber cubierto necesidades básicas como dormir, comer e ir al baño; preparar materiales de trabajo, equipo de cómputo y telefonía antes de iniciar la jornada de trabajo con el fin de estar bien preparado. c) Desprenderse de sentimientos o preocupaciones generadas a lo largo del día que de no controlarlas pueden afectar la forma de actuar ante la siguiente entrevista. Etapa 2. Entrevista inicial La entrevista inicial es una relación de índole particular que se establece entre dos o más personas, consiste en una relación humana en la cual uno de sus integrantes debe de tratar de saber que es lo que está pasando en la misma y debe de actuar de acuerdo a ese conocimiento para dar una orientación psicológica adecuada a la problemática que presenta la usuaria. En este sentido Nahoum (1990) refiere el arte clínico no consiste en hacer responder, sino en hacer hablar libremente y en descubrir las tendencias espontáneas en lugar de canalizarlas y ponerles diques. ¿Qué hacer en la Entrevista Inicial? Preparar el espacio para la entrevista. El/la profesional debe verificar su material con la finalidad de que no existan distractores para llevar a cabo la entrevista, el espacio debe mirarse ordenado, limpio, seguro y tranquilo ya que este primer contacto con el espacio es crucial para generar un clima de confianza y comodidad para la consultante. Establecer empatía. Significa ponerse en los zapatos del otro, es decir, el/la profesional debe mostrar una sensibilidad y un acompañamiento verbal y corporal, con la finalidad de establecer una sintonía con la mujer que vive violencia, para poder percibir a través de todos sus sentidos los sentimientos, expresiones, conductas y necesidades que comunica la mujer con su cuerpo y discurso. Con esta actitud la mujer percibirá que la postura del/la profesional es la de apoyarle en todo momento. Para establecer empatía es importante la

80 80 Escucha activa. Consiste en atender con cuidado los mensajes de la usuaria, sus emociones manifiestas en el tono de voz y el contenido de su discurso, con el propósito de entender las palabras, identificar sus necesidades inmediatas y poder ligar los significados, las formas y contenido con su expresión no verbal, su lenguaje corporal, gestos y actitudes. Presentar e informar del servicio. El/la profesional debe brindar un servicio de calidez y confianza, mostrando una actitud de interés y disposición ante la situación expuesta. Explicar a la consultante cual es el objetivo de brindarle la orientación, cuando esta forma de iniciar la comunicación no es suficiente debido a la pena, el temor o la incertidumbre de la persona usuaria, es necesario dar información acerca de la confidencialidad, el respeto y la disposición total para escuchar y apoyar, al fin de generar un clima de confianza. Dar contención emocional. Es probable que al iniciar la comunicación a la usuaria se le desborde la emoción. Se recomienda que la psicóloga/o facilite la expresión de emociones, sentimientos y temores y evite pedirle a la persona que se tranquilice, esto sería como solicitarle que negara sus sentimientos y es probable que otros problemas puedan salirse de control. ¿Qué no hacer en una Entrevista de orientación psicológica Inicial? No comenzar la entrevista si no se siente en condiciones de concluirla y si no se encuentra en un estado emocional adecuado. No hacer esperar a las interesadas más de algunos segundos. Debe contarse con la disposición del tiempo. No ser intolerante y agresiva/o. No discutir. No olvidar sonreír. No dejar hablar a la persona. No tratar a la persona como no le gustaría ser tratada/o. Argumentar, minimizar o retar a la persona usuaria. Alabarle o darle seguridades falsas. No decirle que hacer de manera directiva ante su situación. No agredir ni atacar con el discurso a la persona violenta. Objetivos de la Entrevista de Orientación Psicológica Inicial a)Realizar una evaluación del problema que permita establecer las posibilidades de tratamiento. b)Construcción de la alianza terapéutica con el objetivo de establecer una colaboración entre la usuaria y la psicóloga/o. c)Establecer un contrato verbal que explicite los pasos a seguir en cuanto a horario, situaciones de urgencia y lo que se espera de cada una de las partes.

81 81 En la entrevista inicial, se considera imprescindible como la primera tarea a desarrollar por parte del/a profesional, velar por la supervivencia y el resguardo de la vida de la mujer que acude a la institución solicitando ayuda, evaluando el grado de riesgo que corre la consultante en ese escenario así como evaluar e identificar cuales son las necesidades inmediatas para atenderlas. Evaluación del riesgo El abordaje profesional, durante la entrevista de admisión, incluye la desmitificación del rol tradicional del género femenino como madre, esposa y ama de casa. Se trabaja sobre los prejuicios y expectativas que llevan incorporados respecto del estereotipo sumiso, estimulándolas a la valoración de sí mismas, se debe resignificar la dignidad y la valía independientemente del rol o la posición social que ocupan. Durante la admisión, la psicóloga/o se enfocan a lograr la alternativa que preserve la seguridad de la usuaria, para ello se realiza una evaluación del riesgo. Evaluación del riesgo a partir de la capacidad de violencia del agresor Tiene antecedentes de trastorno mental Posee armas Tiene adicciones Mantiene relaciones con otra mujer y ésta ha golpeado a la receptora Ha cometido algún delito Su familia lo apoya y alienta Evaluación del riesgo a partir de la indefensión de ella Nunca ha denunciado lesiones graves Ha ocurrido abuso sexual hacia sus hijos o hijas La condición de pobreza es extrema Nunca ha trabajado fuera de la casa Si cuenta con un espacio donde vivir No tiene una profesión u oficio Evaluación del riesgo a partir de las condiciones de aislamiento de ella No le ha contado a nadie lo que le ocurre Es profesionista y le da vergüenza que los demás se enteren. Su familia dice que ya no la apoyará Si en su trabajo se enteran la despedirán Justifica las acciones de la persona, la violencia no se justifica Teme perder su estabilidad económica Se siente amenazada con hacerle daño a su familia. No muestra sus emociones por miedo a ser rechazada o criticada.

82 82 Plan de seguridad y emergencia Comprende tres ámbitos y es importante que se ejecute en colaboración con el área de atención psicológica del IPM: 1. Cuidado de sí misma, sus hijos e hijas: La salud mental y emocional es vital para cualquier ser humano es importante atender y generar una actitud y acciones de intervención frente a situaciones de extrema violencia. 2. Protección de los bienes: Medidas preventivas respecto a las propiedades, documentos y accesos a su casa. 3. Ubicación de redes de apoyo: Identificar quienes dentro del medio de la consultante podrían formar una red de apoyo y notificarles a las personas que fungirán como redes de apoyo brindando un acompañamiento a la consultante. En caso de tener que dejar el domicilio conyugal Buscar apoyo de los demás familiares o vecinos, Tener preparados los documentos principales: actas de nacimiento (propia y de los hijos e hijas), títulos de propiedad de posesiones personales (auto, casa, etc). Disponer de algún dinero para sobrevivencia básica. No avisar al agresor de la partida, se puede dar un episodio grave de violencia física que arriesgue la salud y la vida de la persona violentada. Canalización a un albergue para mujeres que viven violencia familiar Los albergues o refugios son espacios protegidos para las mujeres que viven violencia y sus hijos e hijas menores de edad. Su estancia puede ser de 1 o varios días y hasta por tres meses. Tienen el objetivo de proporcionar un modelo de atención integral, en un espacio específico, a mujeres y sus hijas e hijos, que han sido receptores de violencia familiar; con servicios multidisciplinarios que ofrezcan un proceso de reflexión, contención, análisis y construcción de planes de vida sin círculos de violencia, a través de diversas aportaciones y prácticas profesionales, que incluyen procesos re-educativos ante fenómeno de la violencia familiar. Es importante comentarle a la usuaria los servicios que prestan los albergues y señalarle que son gratuitos. Estos servicios son: Atención psicológica: individual, familiar y grupal en donde el principal objetivo es el trabajo con la autoestima y la parte psicoafectiva. Atención a la salud: servicios de salud, atención médica de emergencia, capacitación para el autocuidado de la salud. Asesoría y acompañamiento legal (asesoría legal, representación y gestión) Asistencia social (fortalecimiento de redes sociales, capacitación técnica y reinserción laboral).

83 83 Apoyo logístico y administrativo (funcionamiento interno del albergue, apoyo secretarial, abastecimiento y mantenimiento)También es fundamental que informes a la usuaria que no es conveniente que dé la dirección del albergue a otra persona vinculada con el agresor, pues éste podría acudir al lugar y ponerla en riesgo. Nota: Recuerda que es importante canalizar a los albergues a través de oficios para facilitar que las usuarias sean atendidas oportunamente. Previa consulta telefónica de la disponibilidad del albergue (cupo) para atenderla. Continuidad del proceso orientación psicológica Finalizada la entrevista inicial, el área psicológica canalizará, en su caso, a la usuaria a las instancias correspondientes para dar continuidad a su atención. Cierre del proceso terapéutico Cerrar la orientación psicológica es tan importante como hacer una buena apertura de ésta. En la fase final se concluyen los procesos de atención y se establecen las bases para acciones subsecuentes el seguimiento del caso o la referencia institucional. Es importante para el proceso de evaluación, conocer el resultado de la interacción, es decir, si la atención cubrió la expectativa y necesidad de la usuaria. Esta evaluación también nos proporcionara información específica sobre lo que realmente requiere la usuaria. Se intenta elaborar de manera conjunta una síntesis de lo acontecido durante la interacción, rescatando la situación inicial y la actual, la problemática y la solución, la duda y la información, las decisiones, el plan de acción, las expectativas y los resultados. Un objetivo de realizar la recapitulación es lograr que la usuaria tome conciencia del proceso completo efectuado durante la consulta bajo la perspectiva de contribuir no solo a resolver la situación original sino de incidir en un proceso formativo más permanente. Codificación de la orientación psicológica Consiste en solicitar información sobre los datos generales de la persona, aclarar que es para fines estadísticos, destacar el respeto de la confidencialidad y respetar su decisión en caso de rehusarse a proporcionarlos. En todas las asesorías se introduce una clave de codificación para llevar un registro ordenado del servicio. Los datos de la persona son codificados en la base del Sistema de Administración y Respuesta A la Mujer (SARA), el cual está enlazado en un sistema Intranet que permite la elaboración de reportes y la consulta de los datos en forma ágil, así como el seguimiento de los casos.

84 LA SISTEMATIZACIÓN Es el conjunto de datos integrados en indicadores cuantitativos y cualitativos que reflejan las acciones y tareas de los servicios de atención. Su mecanismo de operación es el registro único de datos integrado en el sistema SARA para: Incorporar información de la víctima, el agresor, y los tipos de atención que se brindan; Conservar de manera confidencial la información registrada; Se comparte la información exclusivamente con las instancias a la cual es referida la víctima; El acceso al sistema es diferenciado de manera que sólo se pueden cargar y consultar datos en el área específica en la que se atiende o a la que se pertenezca. Los permisos de acceso corresponderán a los niveles jerárquicos y de responsabilidad. Las instituciones podrán acceder exclusivamente a sus casos; Todas las áreas que brindan la atención tienen la responsabilidad de llevar a cabo la captura de la información en el sistema; Todo el personal que capture o acceda a la información del sistema se compromete a ser uso adecuado del mismo, así como alimentarlo con datos veraces y de manera oportuna. A fin de que se pueda tener acceso al Sistema, cada espacio de atención a las mujeres víctimas de violencia de género debe registrarse en el mismo con los servicios que brinda y recibir la capacitación para su operación EVALUACIÓN Es importante se lleve a cabo una evaluación constante del trabajo que llevan a cabo las y los integrantes del equipo, de este modo se logra hacer efectivo el accionar conjunto, se fortalecen los logros de un abordaje óptimo, así como el acceso a las mejores alternativas para cada situación. La evaluación es el instrumento que permite valorar el nivel de satisfacción de las mujeres víctimas de violencia respecto al servicio recibido como usuarias en los diferentes espacios de atención, así como el desempeño del personal que brinda la atención, a partir del análisis de sus tareas. Mediante la aplicación de encuestas de calidad que permiten obtener datos e indicadores del nivel de calidad en el servicio a fin de reconocer las acciones de mejora y/o necesidades de desarrollo del personal.

85 EL CUIDADO DEL PERSONAL QUE BRINDA ORIENTACIÓN PSICOLÓGICA El personal que atiende a mujeres víctimas de violencia de género se enfrenta a lo largo de su trabajo con diversas situaciones emocionales que los llevan a confrontarse en mayor o menor medida con sus propios aspectos emocionales relacionados con este tipo de violencia. La contención emocional se refiere a un tipo de intervención que se implementa para tranquilizar, fortalecer y devolver la confianza de la persona que se encuentra afectada por una fuerte crisis emocional. La persona que atiende a víctimas de violencia, al ser la experta, la parte fuerte que atiende a la débil, no llega a reconocer fácilmente su propia sobrecarga emocional. El persoal se encuentra constantemente expuesto- como escucha y testigo impotente- a sentimientos de frustración, dolor, enojo, miedo, ansiedad, desesperación, y desesperanza que no puede expresar. Es un receptor/a de historias de violencia y abuso que revive una y otra vez-sin poder incidir directamente-a lo largo de sus jornadas de trabajo. Las reacciones que se presentan más frecuentemente en el personal que atiende a víctimas de violencia se han tipificado de diferentes maneras, como: trauma vicario, estrés traumático secundario, fatiga de compasión y el síndrome del burnout o del quemado. Trauma Vicario: Se refiere a la transformación que sufre a nivel vivencial el/la terapeuta o de la persona que trabaja con personas traumatizadas, como resultado de su involucración empática con el material traumático de la mujer atendida. Estrés traumático secundario: Se refiere a las experiencias de tensión y ansiedad, relacionadas directamente con la convivencia constante con personas que manifiestan los síntomas de estrés post-traumático. Fatiga de compasión : El acompañamiento intensivo durante largas jornadas de trabajo provoca que el y la profesional que atiende a víctimas de violencia se conmueva de tal manera que pierdan los límites de la relación, por un sobre-involucramiento. Se identifica con la víctima y se convierte en su rescatador. Síndrome crónico del burnout: Desde 1974 Herbert Fredeunberger acuñó este término para referirse a un cuadro caracterizado por agotamiento y la pérdida de interés en el trabajo en los y las profesionales junto con la aparición paulatina de ansiedad y síntomas de depresión. El burnout afecta a las y los operadores cuyo trabajo está basado en una relación de sostén y ayuda a las personas. Su manifestación es progresiva y tiene diversas causas:

86 86 el contacto continúo con hechos traumatizantes, la demanda de las personas que sufren y la relación con el resto de los grupos de trabajo, sobre todo con los superiores. Las y los profesionales que trabajan en violencia son por definición altruistas, disponibles, incondicionales, sin embargo estas características no dan elementos teóricos ni técnicos para trabajar con ellos. Es lo que la práctica cotidiana genera en las y los profesionales, esto es, las presiones que suelen ejercer las víctimas por las urgencias que tantas veces plantean, pueden tener el efecto de violentar al personal. Esto puede constituirse en una fuente de conflictos que suele expresarse mediante microviolencias en la práctica cotidiana. Microviolencias que suelen manifestarse en los silencios, en los pequeños gestos, en actitudes indiferentes al sufrimiento, en las modalidades para preguntar. Ceder a esos actos violentos y suponerse bueno y disponible termina siendo una formación reactiva por la cual la violencia puede buscar manifestarse en algún momento, no sólo en una entrevista sino también en otros profesionales o en el equipo de trabajo, generando nuevos circuitos violentos. Velásquez (2003) habla del fuerte impacto que produce la experiencia profesional de trabajar con el tema de la violencia puede inscribirse en el psiquismo del personal que brinda la atención, en forma traumática. Es importante que se busque un espacio grupal e institucional que facilite su elaboración, ya que este tipo de práctica puede constituir un factor de riesgo para la salud física y mental. Es necesario tener cuidado con este aspecto de la práctica para que esa violencia no ejerza influencia alguna en el campo de lo personal, en el espacio de la entrevista y/o en el interior del grupo. Es de suma importancia buscar estrategias (personales y grupales) para ayudar y sostener a las consultantes, pero que al mismo tiempo permitan mantener ciertos límites que protejan a las y los profesionales. La comprensión emocional no sólo consiste en comprender a quien consulta, sino también a comprenderse a uno mismo en la función profesional. (Velásquez: 268) Vale la pena que las y los profesionales se pregunten ¿Qué me pasa con/de qué forma me toca lo que escucho?, ¿Cómo me siento?, ¿Cómo lo proceso? Las características del burnout que presenta una persona con este síndrome son: Agotamiento emocional: es una sensación de estar exhausta de estar drenada de haber agotado todos los recursos a causa de un exceso de trabajo y de conflictos personales. Despersonalización: se refiere a una respuesta insensible y distante hacia el otro. Hay indiferencia y actitudes deshumanizadas, como burlas y agresiones. Falta de realización personal: implica falta de productividad en el trabajo, desmoralización y una sensación de ser incapaz de enfrentar las exigencias. Además de falta de interés en general por cualquier otra actividad.

87 87 Algunas manifestaciones del burnout: A nivel psicosomático: Fatiga crónica Dolor de cabeza Trastornos del sueño Úlcera y otros trastornos gastrointestinales Dolores musculares Bajo nivel de energía Pérdida o aumento de peso Aumento de la presión arterial Alteración de elementos como el colesterol, la glucemia o el ácido úrico Disminución de resistencia a enfermedades A nivel conductual: Ausentismo laboral Conductas adictivas (alcohol, drogas, fármacos, etc.) Incapacidad para relajarse Conductas violentas Comportamiento de alto riesgo Apatía Actitud Negativa Desacuerdo y queja A nivel emocional y psicológico: Distanciamiento afectivo Aburrimiento Actitud cínica Impaciencia Irritabilidad Crisis de pánico y otras fobias (sociales o específicas) Incapacidad de concentración Fallos de atención y memoria Resentimiento Baja autoestima Culpabilidad Sentimientos de desamparo y frustración Depresión

88 88 A nivel Laboral: Disminución de rendimiento en el trabajo Disminución de la calidad de atención a clientes Pérdida del sentido de responsabilidad ante el trabajo Hostilidad, sarcasmo Comunicación deficiente

89 89 ANEXOS

90 90

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92 92

93 93 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Cazés, D. (2005), Nociones y definiciones básicas de la perpectiva de género en Defensor. Revista de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, núm. 4, año III, abril Código de Procedimientos Civiles para el Estado libre y Soberano de Puebla. Código de Defensa Social para el Estado libre y Soberano de Puebla. Código de Procedimientos en materia de Defensa Social. Convención Sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará) Convención de los Derechos del Niño. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Puebla. Código Civil para el Estado libre y Soberano de Puebla. Devalle, S. (2000), Poder y cultura de la violencia, El colegio de México. Galtung, J. (1969), Violence peace and peace research, Journal of peace Research, vol. 6 Oslo. IPM (2011), Manual de organización, Puebla, Instituto Poblano de las Mujeres. IPM (2011), Manual de procedimientos, Puebla, Instituto Poblano de las Mujeres. Ley para el Acceso de las Mujeres a una vida Libre de Violencia del Estado de Puebla; publicada en el Periódico Oficial del Estado de Puebla el 26 de Febrero de Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres del Estado de Puebla, publicada en el Periódico Oficial del Estado de Puebla el 22 de Agosto de Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos.

94 94 NOM-046-SSA Violencia familiar, sexual y contra las mujeres. Criterios para la prevención y atención. OPS/OMS (2002), Informe mundial sobre la violencia y la salud, Organización Panamericana de la Salud-Oficina Regional. Reglamento para el Funcionamiento del Sistema estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la violencia contra las Mujeres, aprobado el 30 de mayo de Reglamento de la Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres del Estado de Puebla, publicada en el Periódico Oficial del Estado de Puebla el 11 de febrero de Reglamento de la Ley para el Acceso de las Mujeres a una vida Libre de Violencia del Estado de Puebla; publicado en el Periódico Oficial del Estado de Puebla el 11 de Noviembre de Roberts, A.R., (2005), Crisis Intervention Handbook: assessment, treatment an research, New York, Oxford University Press. Sistema Estatal para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, instalado el 11 de febrero de Sistema estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la violencia contra las Mujeres, integrado el 5 de marzo de Velázquez, S. (2003): Violencias cotidianas, violencia de género. Escuchar, comprender, ayudar, Paidós, Buenos Aires.


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