La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

Lógica y argumentación Falacias. Lógica y argumentación Las falacias son errores, errores en los argumentos. Muchas de ellas son tan tentadoras, y por.

Presentaciones similares


Presentación del tema: "Lógica y argumentación Falacias. Lógica y argumentación Las falacias son errores, errores en los argumentos. Muchas de ellas son tan tentadoras, y por."— Transcripción de la presentación:

1 Lógica y argumentación Falacias

2 Lógica y argumentación Las falacias son errores, errores en los argumentos. Muchas de ellas son tan tentadoras, y por lo tanto tan comunes, que incluso tienen sus propios nombres. Esto puede hacerlas parecer como un tema nuevo y separado. Sin embargo, […] llamar a algo una falacia […] es sólo otra manera de decir que viola una de las reglas de los buenos argumentos. La falacia de la «causa falsa», por ejemplo, es, simplemente, una conclusión cuestionable sobre causa y efecto […] [1] [1] [1] [1] Weston Anthony; Op. Cit., p. 123 [1]

3 Lógica y argumentación Las dos grandes falacias 1. Uno de nuestros errores más comunes es extraer conclusiones de una muestra demasiado pequeña. […] Esta es la falacia de la generalización a partir de una información incompleta. [1] [1] 2. Una segunda falacia común es el olvido de alternativas. [2] [2] [1][1] Ibidem, p. 124 [2][2] Ibidem, p. 125

4 Lógica y argumentación Ad hominen. Atacar una persona de la autoridad alegada, en vez de atacar sus cualificaciones. [1] [1] Ad ignorantiam (apelar a la ignorancia). Argüir que una afirmación es verdadera solamente porque no se ha demostrado que es falsa. [2] [2] Ad misericordiam (apelar a la piedad). Apelar a la piedad como un argumento a favor de un trato especial. [3] [3] [1][1] Ibidem, p. 127 [2][2] Idem [3][3] Idem

5 Lógica y argumentación Ad populum. Apelar a las emociones de una multitud. También, apelar a una persona que «que se comporta» como la multitud. Verbigracia: «Todo mundo lo hace.» Ad populum es un buen ejemplo basado en una autoridad: no se ofrece ninguna razón para mostrar que «todo el mundo» es una fuente bien informada o imparcial. [1] [1] Afirmar el consecuente. Una falacia deductiva de la forma: […] Si p entonces q. […] q. […] Por lo tanto, p. […] Ambas premisas pueden ser verdaderas, y la conclusión ser todavía falsa. [2] [2] [1][1] Ibidem, p. 128 [2][2] Idem

6 Lógica y argumentación Ambigüedad. Usar una palabra simple en más de un sentido. […] Causa falsa. Término genérico para una conclusión cuestionable sobre causa y efecto. […] composición. Asumir que todo debe tener las propiedades de sus partes. […] Definición persuasiva. Definir un término de tal manera que parezca neutral, pero que de hecho es sutilmente emotivo. […] Descalificar la fuente. Usar lenguaje emotivo para menospreciar un argumentos incluso antes de mencionarlo. [1] [1] División. Asumir que las partes de un todo deben tener las propiedades de un todo. [2] De otra forma: «Dado que a magnífico, y es a miembro de x. Entonces los miembros x deben ser magníficos». [3] [2] [3] [1][1] Ibidem, p. 129 [2][2] Ibidem, p. 130 [3][3] Idem

7 Lógica y argumentación Falacia «de la persona que». […] Falso dilema. Reducir las opciones que se analizan sólo a dos, a menudo drásticamente opuestas e injustas para la persona contra quien se expone el dilema. […] Hombre de paja. Caricaturizar la opinión de un oponente de manera que resulte fácil refutarla. Lenguaje emotivo. [1] [1] Negar el antecedente. Una falacia deductiva de la forma: […] Si p entonces q. […] No-p. […] Por lo tanto, no-q. […] El argumento olvida las explicaciones alternativas. Advierta que esta falacia parece similar a un modus ponens, ¡tenga cuidado! [2] [2] [1][1] Ibidem, p. 130 [2][2] Ibidem, p. 131

8 Lógica y argumentación Non sequitur. Extraer una conclusión «que no se sigue». Por ejemplo: una conclusión que no es una inferencia razonable de una prueba. Término muy general par denominar mal a un argumento. [1] [1] Palabras equívocas. Cambiar el significado de una palabra en medio de un argumento, de tal manera que su conclusión pueda ser mantenida aunque su significado pueda haberse modificado radicalmente. [2] [2] Petición de principio petitio principii. Usar de un modo implícito la conclusión como un premisa. [3] [3] [1][1] Ibidem, p. 130 [2][2] Ibidem, pp [3][3] Ibidem, p. 132

9 Lógica y argumentación Pista falsa. Introducir una cuestión irrelevante o secundaria y, de ese modo, desviar la atención de la cuestión principal. Usualmente, la pista falsa hace referencia a una cuestión acerca de la cual las personas tienen opiniones contundentes, para que nadie advierta cómo se está desviando la atención. [1] [1] Pos hoc, ergo propter hoc (literalmente: «después de esto, por lo tanto, debido a esto»). Asumir la causalidad demasiado pronto sobre la base de la mera sucesión en el tiempo. [2] [2] Preguntas complejas. Exponer una pregunta o una cuestión de tal manera que una persona no pueda acordar o discrepar con usted sin obligarse con alguna otra afirmación que usted quiere promocionar.[ 3][ 3] [1][1] Ibidem, p. 133 [2][2] Idem [3][3] Idem

10 Lógica y argumentación Preguntas complejas. Exponer una pregunta o una cuestión de tal manera que una persona no pueda acordar o discrepar con usted sin obligarse con alguna otra afirmación que usted quiere promocionar. [1] [1] Provincianismo. Error por universalizar un hecho local. […] Suprimir prueba. Presentar sólo una parte de un conjunto de datos que apoyen su afirmación, ocultando las partes que la contradicen. [2] [2] [1][1] Ibidem, p. 133 [2][2] Ibidem, p. 134

11 Lógica y argumentación Otro punto de vista con respecto a las falacias

12 Lógica y argumentación Una falacia es un error de razonamiento. De la manera en que los lógicos utilizan el término, no designa cualquier error o idea falsa, sino errores típicos que surgen frecuentemente en el discurso ordinario y que tornan inválidos los argumentos en los cuales aparecen. […] Un argumento, cualquiera que sea el tema al que se refiere, por regla general trata de establecerla verdad de su conclusión. Pero los argumentos pueden fallar de dos maneras en ese propósito. La primera es suponer alguna proposición falsa como una de las premisas del argumento. Vimos, […] que cada argumento involucra el reclamo de que la verdad de la conclusión se sigue de, o está implicada por, la verdad de las premisas. Así, si sus premisas no son verdaderas, el argumento no logrará establecer la verdad de la conclusión, aun si el razonamiento basado en esas premisas es válido. Sin embargo, verificar la verdad o falsedad de las premisas no es responsabilidad del lógico, más bien es una labor general de la investigación, puesto que las premisas pueden referirse a cualquier tema. […] La segunda forma en que el argumento puede fracasar en el intento de establecer la verdad de su conclusión es que sus premisas no la impliquen. Aquí nos hallaremos en la región específica del lógico, cuyo interés principal es el de las relaciones lógicas entre las premisas y la conclusión. Un argumento cuyas premisas no implican su conclusión es un argumento cuya conclusión puede ser falsa aun si todas sus premisas fuesen verdaderas. En estos casos, el razonamiento no es bueno y se dice que el argumento es falaz, o que es una falacia. [1] [1] [1] Copi, Irving M.; Cohen, Carl; Op. Cit., p. pp

13 Lógica y argumentación En lógica, se acostumbra reservar el término falacia para los argumentos que, aun cuando sean incorrectos, resultan persuasivos de manera psicológica. [1] [1] [1] Ibidem, p. 126

14 Lógica y argumentación Falacias de atinencia Cuando un argumento descansa en premisas que no son pertinentes para su conclusión y, por lo tanto, no pueden establecer de manera apropiada su verdad, la falacia cometida es de atinencia. Inatinencia quizás describe mejor el problema, pero las premisas con frecuencia son psicológicamente atinentes para la conclusión, y esto explica la aparente corrección y persuasividad. [1] [1] [1] Ibidem, p. 127

15 Lógica y argumentación 1. El argumento por la ignorancia: argumento ad ignorantiam Es el error que se comete cuando se argumenta que una proposición es verdadera sobre la base de que no se ha probado su falsedad o, a la inversa, de que es falsa porque no se ha probado su verdad. Al reflexionar un poco, podemos percatamos de que existen muchas proposiciones falsas cuya falsedad aún no se ha probado y de que existen muchas proposiciones verdaderas cuya verdad no se ha demostrado; así, nuestra ignorancia sobre cómo probar o refutar una proposición no establece su verdad ni su falsedad. Esta apelación falaz a la ignorancia aparece en forma más común en la investigación científica mal entendida donde consideran de modo equivocado como falsas las proposiciones cuya verdad no puede establecerse al igual que en el mundo de la seudociencia, donde las proposiciones acerca de los fenómenos psíquicos y otros similares se consideran falazmente verdaderas porque su falsedad no ha sido establecida concluyentemente. [1] [1] [1] Ibidem, p. 127

16 Lógica y argumentación 2. Apelación inapropiada a la autoridad: argumento ad verecundiam Cuando intentamos resolver un problema o cuestión complicada, es del todo razonable orientarse por el juicio de un experto reconocido que haya estudiado con cuidado la materia. Cuando argumentamos que una conclusión determinada es correcta sobre la base de que un experto ha arribado a esa opinión, no cometemos una falacia. De hecho, tal recurso a la autoridad es necesario para la mayoría de nosotros en casi todos los ámbitos. Por supuesto, el juicio de un experto no es una prueba conclusiva. [1] [1] [1] Ibidem, p. 129

17 Lógica y argumentación Los expertos con frecuencia están en desacuerdo y aun cuando estén de acuerdo pueden equivocarse, pero una opinión experta seguramente es una forma razonable de apoyar una conclusión. […] La falacia ad verecundiam ocurre cuando se hace una apelación a personas que no tienen credenciales legítimas de autoridad en la materia en discusión. Así, en una discusión sobre moralidad, una apelación a las opiniones de Darwin autoridad indiscutible en biología, sería falaz […] [1] [1] [1] Ibidem, p.

18 Lógica y argumentación 3. Pregunta compleja De todas las falacias que se utilizan en el razonamiento cotidiano, una de las más comunes es la de formular una pregunta de tal forma que se presupone la verdad de alguna conclusión implícita en esa pregunta; es probable que la pregunta misma sea retórica y no busque genuinamente una respuesta. Pero al formular con seriedad la pregunta, muchas veces se logra de modo falaz el propósito de quien interroga. [1] [1] La complejidad falaz puede aparecer en el discurso de distintas manera. En su forma más explícita ocurre en un diálogo en el que una de las partes plantea una cuestión que es compleja, una segunda parte la responde y la primera parte extrae entonces una inferencia falaz basada en la respuesta. [2] [2] [1][1] Ibidem, p. 131 [2][2] Ibidem, pp

19 Lógica y argumentación 4. Argumento ad hominen La frase ad hominem se traduce como contra el hombre. Nombra un ataque falaz dirigido no contra la conclusión que uno desea negar, sino contra la persona que la afirma o defiende. Esta falacia tiene dos formas principales, porque hay dos maneras diferentes en las cuales se puede dirigir el ataque. [1] [1] [1] Ibidem, p. 132

20 Lógica y argumentación A. El argumento ad hominen abusivo En las disputas violentas o contenciosas es muy común menospreciar el carácter de los interlocutores, negar su inteligencia o racionalidad, cuestionar su integridad y así sucesivamente. Pero el carácter personal de un individuo es lógicamente irrelevante para la verdad o falsedad de lo que dice la persona, o para la corrección o incorrección del argumento que sostiene esa persona. Sostener que las propuestas son malas o falsas porque las proponen los radicales (de izquierda o de derecha) es un ejemplo típico de la falacia ad hominem abusiva. […] Las premisas abusivas son irrelevantes pero muchas veces pueden persuadir por medio del proceso psicológico de transferencia. Ahí donde se puede evocar una actitud de desaprobación sobre una persona, el campo de la desaprobación emocional se puede extender lo suficiente para incluir el desacuerdo con las afirmaciones que la persona hace. […] Por supuesto hay muchas variaciones en las pautas del abuso ad hominem. Algunas veces, el oponente es acusado de ser ateo o comunista. [1] [1] [1] Ibidem, p. 132

21 Lógica y argumentación Como el argumento ad hominem abusivo comúnmente toma la forma de atacar la fuente o génesis de la posición opuesta la cual por supuesto no es relevante para su verdad se llama a veces la falacia genética. Hay un contexto en el cual un argumento que parece ad hominem no es falaz. En las cortes o tribunales, cuando se presenta un testimonio y se demuestra que quien lo emite es probadamente un perjuro, este argumento puede invalidar el testimonio. Se pueden hacer este tipo de esfuerzos para impugnar al testigo, para cuestionar su veracidad. El argumento no es falaz si la credibilidad del testigo y su testimonio puede así ser socavado; pero uno cometería una falacia si concluye, a partir de ello, que necesariamente lo que afirma es falso. Por otra parte, para impugnar a un testigo no basta con afirmar que es mentiroso, esto se debe mostrar a partir de la pauta de conducta que hasta entonces ha seguido el testigo, o de la inconsistencia del testimonio presentado. [1] [1] [1] Ibidem, p. 133

22 Lógica y argumentación B. El argumentos ad hominen circunstancial Esta variante de la falacia ad hominem se basa en la irrelevancia que existe entre las creencias que se defienden y las circunstancias de sus defensores. Un oponente debe aceptar (o rechazar) alguna conclusión, se argumenta falazmente, tan sólo debido a su empleo, nacionalidad o a otras circunstancias. Esto puede sugerir, de manera infortunada, que un clérigo tiene que [1] [1] Tal argumento es irrelevante para la verdad de la proposición que se discute simplemente presiona la aceptación de ella por parte de algún individuo debido a las peculiares circunstancias de este último, a su situación o convicciones. [2] [2] [1][1] Ibidem, p. 133 [2][2] Ibidem, p. 134

23 Lógica y argumentación No es difícil ver la conexión entre las variedades abusiva y circunstancial del argumento ad hominem; el último se puede reconocer como un caso particular del primero. El primer uso del argumento ad hominem circunstancial acusa particularmente al adversario de incurrir en un inconsistencia entre sus creencias o entre lo que dice y hace lo cual viene a ser un tipo de abuso o reproche. El segundo uso de los ataques ad hominem circunstanciales acusa al adversario de estar tan influido por sus prejuicios que sus razones alegadas son meras racionalizaciones o conclusiones dictadas en realidad por el interés propio. Y esto es ciertamente una forma de abuso. Este tipo de argumento ad hominem se llama con frecuencia envenenar la fuente, por razones obvias. [1] [1] [1] Ibidem, p. 135

24 Lógica y argumentación 5 y 6 Accidente y accidente inverso Estas dos falacias surgen como resultado del uso descuidado o deliberadamente engañoso de generalizaciones. [Pero] […] una generalización que es verdadera puede no aplicarse a un caso dado, por buenas razones que tienen que ver con las circunstancias especiales o accidentales del caso. Cuando aplicamos una generalización a casos individuales, de manera impropia, cometemos la falacia de accidente. Cuando lo hacemos a la inversa, sea por falta de cuidado o con intención, y aplicamos un principio que es verdadero en un caso particular como si lo fuera en general, cometemos la falacia de accidente inverso. […] La experiencia nos muestra que muchas generalizaciones, aunque ampliamente aplicables y útiles, tienen excepciones respecto a las cuales debemos estar en guardia. [1] [1] [1] Idem

25 Lógica y argumentación Cometemos la falacia de accidente cuando pasamos rápida o descuidadamente de una generalización a un caso particular; el accidente inverso es la falacia que cometemos cuando vamos demasiado rápido hacia una generalización. Estamos familiarizados con esa forma de pensar que atribuye los rasgos de una o dos personas a todo un grupo de gente, sabemos y debemos recordar que aunque una droga puede ser inofensiva bajo alguna circunstancia, no necesariamente lo es bajo cualquier circunstancia. [1] [1] El accidente inverso es un tipo de razonamiento falaz cuyo error es evidente para cualquiera que lo enfrenta; aun así, puede resultar un eficaz medio para engañar a personas que están en ese momento cegadas por la pasión. [2] [2] [1][1] Ibidem, p. 136 [2][2] Idem

26 Lógica y argumentación 7. Causa falsa La naturaleza de la conexión entre causa y efecto y cómo podemos determinar si se presenta o no tal conexión son problemas centrales de la lógica inductiva y del método científico. Estos problemas se discuten con detalle en la tercera parte de este libro. Sin embargo, es fácil ver que cualquier razonamiento que descansa en tratar como causa de un fenómeno algo que en realidad no es su causa incurre en un serio error; en latín, este error suele llamarse la falacia de non causa pro causa, aquí simplemente le llamaremos la falacia de causa falsa. […] La variedad muy común, y con frecuencia la más engañosa de esta falacia, es el error de concluir que un evento es causado por otro simplemente porque sigue al primero. Sabemos, por supuesto, que la mera sucesión temporal no establece una conexión causal, podemos ser engañados. […] En las creencias primitivas el error suele ser flagrante […]. Esta variedad de la falacia de causa falsa se llama comúnmente la falacia de post hoc ergo propter hoc (después de, por tanto, a causa de) y si bien es un error fácil de detectar en muchas circunstancias, a veces hasta los mejores científicos o estadistas pueden ser engañados por esta falacia. [1] [1] [1] Ibidem, pp

27 Lógica y argumentación 8. Petición de principio: petitio principii Esta falacia consiste en suponer la verdad de lo que uno quiere probar. [1] [1] A veces, caemos en este error cuando, al establecer nuestra conclusión, buscamos premisas que la oculten. Por supuesto, la conclusión misma, expresada en otro lenguaje, ciertamente nos hará caer en la trampa. Por lo tanto, parecería que no se debe agrupar esta falacia junto con las demás falacias de atinencia, puesto que aquí el error no radica en que las premisas sean inatinentes respecto a la conclusión. No son inatinentes, puesto que prueban la conclusión, pero lo hacen de manera trivial. Un argumento de petición de principio siempre es válido, pero lo es trivialmente. […] Quienes incurren en este error no se dan cuenta de que han supuesto aquello que deben probar. Ese hecho se puede obscurecer mediante sinónimos [confusos] […], o por una cadena de argumentos. Cada petición de principio es un argumento circular, pero el círculo que se ha construido puede pasar inadvertido, sea grande o pequeño. [2] [2] [1][1] Ibidem, 137 [2][2] Ibidem, pp

28 Lógica y argumentación 9, 10 y 11 Las apelaciones a la emoción, la piedad y la fuerza: Argumentos ad populum, ad misericordiam y ad baculum. El argumento ad populum, la apelación a la emoción, es el recurso favorito de los propagandistas o demagogos. Es falaz porque reemplaza la laboriosa tarea de presentar evidencia y argumentos racionales con el lenguaje expresivo y otros recursos calculados para excitar el entusiasmo, la ira o el odio. [1] [1] El argumento ad misericordiam, la apelación a la piedad, se puede ver como un caso especial de apelación a la emoción, en la cual el altruismo y la piedad de la audiencia son las emociones especiales a las que se apela. [2] [2] El argumento ad baculum, la apelación a la fuerza para producir la aceptación de una determinada conclusión, parece al principio ser tan obvio que no necesita discusión en absoluto, El uso o la amenaza de los métodos de mano dura para someter a los oponentes parece ser el último recurso un expediente útil cuando la evidencia o los métodos racionales han fallado. El poder hace la fuerza es un principio poco sutil. [3] [3] [1][1] Ibidem, p. 138 [2][2] Ibidem, pp [3][3] Ibidem, p. 140

29 Lógica y argumentación 12. Conclusión inatinente: ignoratio elenchi La falacia de ignoratio se comete cuando un argumento que permite establecer una conclusión en particular se dirige a probar una conclusión diferente. Las premisas equivocan el punto el razonamiento parece verosímil en sí mismo y, sin embargo, el argumento es erróneo como defensa de la conclusión en disputa. [1] [1] […] ignoratio elenchi […] es la falacia que se comete cuando el argumento no prueba su conclusión sin incurrir necesariamente en aquello errores de causa falsa, de apelación inapropiada a la autoridad, de ataque ad hominen, etcétera que caracterizan a las otras falacias basadas en la inatinencia. [2] [2] [1][1]Ibidem, p. 141 [2][2] Ibidem, p. 142

30 Lógica y argumentación Falacias de ambigüedad A veces, los argumentos fracasan porque su formulación contiene palabras o frases ambiguas, cuyos significados cambian en el curso del argumento, produciendo así una falacia. Estas son las falacias de ambigüedad sofismas se les dice a veces y si bien algunas de ellas suelen ser crudas y fácilmente detectables, otras resultan sutiles y peligrosas. [1] [1] [1] Ibidem, p. 151

31 Lógica y argumentación Equívoco La mayoría de las palabras tienen más de un significado literal y en gran parte de los casos no tenemos dificultad en distinguir en cuál sentido se usan, al apelar al contexto y a la capacidad para interpretar lo que escuchamos o leemos. A veces, los distintos significados de una palabra o frase confunden accidental o deliberadamente y en tal caso, decimos que una palabra se usa equivocadamente. Si lo hacemos en el contexto de un argumento, cometemos la falacia de la equivocación. [1] [1] [1] Ibidem, pp

32 Lógica y argumentación 2. Anfibología La falacia de anfibología ocurre cuando se argumenta a partir de premisas cuyas formulaciones son ambiguas a causa de su construcción gramatical. Un enunciado es anfibológico cuando su significado está indeterminado debido a la forma en que se combinan las palabras. Un enunciado anfibológico puede ser verdadero bajo una interpretación y falso bajo otra. Cuando se enuncia en las premisas hablo la interpretación que lo hace verdadero y se extrae una conclusión donde se recurre a la interpretación que lo hace falso, se comente la falacia de anfibología. [1] [1] [1] Ibidem, p. 153

33 Lógica y argumentación 3. Acento Un argumento puede resultar engañoso y no válido cuando el cambio de significado dentro de él surge a partir de cambios de énfasis en las palabras o en sus partes. Cuando una premisa obtiene su significado de un posible énfasis pero la conclusión que de ella se obtiene descansa en el significado de las mismas palabras enfatizadas en forma diferente, se comente la falacia de acento. [1] [1] [1] Ibidem, p. 154

34 Lógica y argumentación 4. Composición El término falacia de composición se aplica a dos tipos íntimamente relacionados de argumentos inválidos. El primero de ellos se puede describir como el razonamiento que falazmente atribuye sus propiedades de las partes de un todo a éste. [1] [1] [1] Ibidem, p. 154

35 Lógica y argumentación […] el razonamiento falaz parte de los atributos de los elementos individuales de una colección a los atributos de la colección o totalidad que agrupa a esos elementos. [1] [1] Un segundo tipo de falacia de composición se puede definir como la inferencia inválida, según la cual lo que se puede predicar con verdad de un término entendido en su sentido distributivo, también se puede predicar cuando el término se entiende colectivamente. [2] [2] [1][1] Ibidem, p. 154 [2][2] Ibidem, p. 157

36 Lógica y argumentación 5. División La falacia de división es la inversa de la falacia de composición. En ella está presente la misma confusión pero la inferencia procede en dirección opuesta. Como en el caso de la composición, se pueden distinguir dos variantes de la falacia de división. El primer tipo consiste en argumentar falazmente que lo que es verdad de una totalidad también debe ser cierto de cada una de sus partes. [1] [1] El segundo tipo de falacia es división se comete cuando uno argumenta a partir de los atributos de una colección de elementos para concluir acera de los atributos de los elementos mismos. [2] [2] [1][1] Ibidem, p. 157 [2][2] Ibidem, p. 158

37 Lógica y argumentación FIN


Descargar ppt "Lógica y argumentación Falacias. Lógica y argumentación Las falacias son errores, errores en los argumentos. Muchas de ellas son tan tentadoras, y por."

Presentaciones similares


Anuncios Google