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CUANDO EL DEDO DE DIOS ESCRIBE. Este tema es tan importante que no queremos comenzar a estudiarlo sin antes haber elevado una oración. Oremos juntos:

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1 CUANDO EL DEDO DE DIOS ESCRIBE

2 Este tema es tan importante que no queremos comenzar a estudiarlo sin antes haber elevado una oración. Oremos juntos: Padre nuestro que estás en el cielo, por favor, acompáñanos, para que nuestras mentes y corazones sean abiertos a la verdad que se encuentra en Tu Palabra y que quieres mostrarnos en este día. Oramos en el nombre de Jesucristo. Amén.

3 Génesis 2:16,17. Y Jehová Dios mandó al hombre diciendo: «Puedes comer de todos los árboles del jardín; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, ciertamente morirás.» Desde el principio mismo, el hombre recibió instrucciones precisas de Dios acerca de las cosas que podía y no podía hacer. El propósito de estas leyes no era oprimir al hombre, sino enseñarle el único camino a la felicidad.

4 Romanos 5:12. Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. El texto sagrado dice que: «El pecado entró en el mundo por medio de un solo hombre». Al elegir desobedecer la ley de Dios, Adán se convirtió en un pecador, separándose así de Dios.

5 Si la ley no hubiera existido en los días de Adán, no podía haber sido juzgado como un pecador, en otras palabras, como un transgresor de la ley de Dios. 1 Juan 3:4 »Todo aquel que comete pecado, infringe la ley; pues el pecado es infracción de la ley» Romanos 4:15 «Donde no hay ley, tampoco hay transgresión».

6 Génesis 26:5 [Jehová dijo:] «Abraham obedeció Mi voz y guardó Mi ordenanza, Mis mandamientos, Mis estatutos y Mis instrucciones.» Los Mandamientos fueron guardados por Adán y Eva, y estos fueron enseñados de generación en generación antes del diluvio. Y después del diluvio a través de Noé, vemos que, siglos después, Abraham conocía estos mandamientos muy bien y los obedecía. Estos aunque no estaban escritos, estaban grabados en sus conciencias.

7 Éxodo 1:13,14. « Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza; y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor» Los Israelitas fueron convertidos en esclavos por más de doscientos quince años.

8 Luego de liberarlos de la esclavitud egipcia, Dios consideró necesario darles Su ley una vez más, de manera solemne... Esta ves por escrito. Éxodo 12:40. «El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue cuatrocientos treinta años». Según (gen.15:26), los cuatrocientos treinta años se cuentan desde que Abrahán salió de Ur hasta que los israelitas salieron de Eguito.

9 Éxodo 19:16,18. «Hubo truenos y relámpagos, una densa nube sobre el monte, y un fuerte sonido de corneta. Y todo el pueblo que estaba en el campamento se estremeció. (...) Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en medio de fuego». La proclamación de la ley fue un evento inolvidable y una demostración del poder Divino. Hebreos 12:21. Y tan terrible era aquel espectáculo que Moisés dijo:«¡Estoy aterrado y temblando!»

10 Éxodo 34:28. En las tablas [Jehová] escribió las palabras del pacto: los Diez Mandamientos. Deuteronomio 4:13. [Jehová] os declaró Su pacto, el cual os mandó poner por obra: los Diez Mandamientos. Y los escribió en dos tablas de piedra.

11 Éxodo 31:18. Y cuando [Jehová] acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dio a Moisés dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios. Los Diez Mandamientos son de tanta importancia a los ojos de Dios, que decidió escribirlos Él mismo, con Su propio dedo. De todo lo escrito en la Biblia, es lo único que escribió Dios mismo, Su Santa Ley. Éxodo 32:16. Las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios, grabada sobre las tablas.

12 Éxodo 20:1,2. Y Dios habló todas estas palabras, diciendo: «Yo soy Jehová tu Dios que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud.» Así comienza, digamos la introducción, al texto de la Ley. Veamos cuál es el contenido de cada uno de los Diez Mandamientos. Primer Mandamiento: Éxodo 20:3. «NO TENDRÁS OTROS DIOSES DELANTE DE MÍ» El primer mandamiento nos asegura que existe solamente un Dios: el Señor, Jehová, autor de la Ley.

13 Cualquier otra adoración a otro que no sea el Creador, es ofrecida a Satanás, «el dios de este siglo» (2 Corintios 4:4), el único otro poder espiritual que está trabajando aquí abajo. Mateo 6:24. »Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o se dedicará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas». Lea Juan 1:1-3; 14 y Apoc.14:7.

14 Segundo Mandamiento (parte I) : Éxodo 20:4. «No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra». El segundo mandamiento prohíbe terminantemente cualquier forma de idolatría, incluyendo la adoración de Dios en la forma de imágenes o estatuas. Dios desea que elevemos nuestros pensamientos directamente a Él, sin ninguna imagen que sirva de intermediaria o representación. 1 Juan 5:21. «Hijitos, guardaos de los ídolos».

15 Segundo Mandamiento (parte II) :Éxodo 20:5,6 «No te inclinarás ante ellas ni les rendirás culto. Porque Yo soy Jehová tu Dios, un Dios celoso que castigo la maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación de los que Me aborrecen. Pero muestro misericordia por mil generaciones a los que Me aman y guardan Mis mandamientos». Notemos que, cualquier cosa que tome la prioridad sobre Dios en nuestra vida es también un ídolo: puede ser nuestro trabajo, nuestro dinero, nuestra familia, nuestros amigos, nuestros pasatiempos, etc. Dios debe ser el primero por sobre todo y en todas las cosas.

16 Tercer Mandamiento : Éxodo 20:7. «No tomarás en vano el nombre de Jehová tu Dios, porque Jehová no dará por inocente al que tome Su nombre en vano». El cristiano, cuando da un mal testimonio, también blasfema, tomando así el nombre de Dios en vano. Romanos 2:23,24. »Tú que te jactas en la ley, ¿deshonras a Dios con la infracción de la ley? Porque como está escrito: «El nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los gentiles.»

17 Cuarto Mandamiento (parte I) :Éxodo 20:8-10. «Acuérdate del día del Sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día será Sábado para Jehová tu Dios. No harás en él obra alguna, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu animal, ni el forastero que está dentro de tus puertas» Los primeros cuatro mandamientos resumen nuestras obligaciones hacia Dios. En el cuarto mandamiento, Dios nos pide que recordemos el séptimo día, el Sábado, para santificarlo no haciendo ningún trabajo secular en ese día.

18 Cuarto Mandamiento (parte II) : Éxodo 20:11. «Porque en seis días Jehová hizo los cielos, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, y reposó en el séptimo día. Por eso Jehová bendijo el día del Sábado y lo santificó». La institución del séptimo día como día de reposo no se inicio en el Sinaí, se que se remonta a la creación. Génesis 2:2,3. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y REPOSÓ el día séptimo de toda la obra que hizoP 3 Y BENDIJO Dios al día séptimo, y lo SANTIFICÓ, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

19 Miremos algunos puntos con relación al sábado: Primero. La Biblia nos dice que de los siete días de la semana es el único día que Dios bendijo, reposó y santificó. Segundo. A pesar de que toda la creación es de Él, es el único día que Dios reclama como «mi día santo» (Isaías 58:13). Tercero. Cristo dijo que Él era «Señor del sábado» (Marcos 2:28). Si Él es el Señor del sábado, quiere decir que el sábado es el «día del Señor».

20 Cuarto. Como usted sabe, antes de la segunda venida de Cristo vendrá una persecución contra el pueblo Dios, por eso Jesús ordena: «Orad para que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado» (Mateo 24:20). Quinto. Fue en un «día del Señor», sábado, que San Juan recibió la revelación del Apocalipsis (Apoc.1:10).

21 Sexto. El séptimo día, sábado, «día del Señor», fue colocado por Dios como «señal entre mí y vosotros» para identificar a su verdadera iglesia (Ezequiel 20:12,20). Séptimo. Así como Dios nos dice: «acuérdate de santificar el sábado» aquí en la tierra, así será santificado en la tierra nueva por la eternidad: «Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Isa. y de mes en mes, Y DE SÁBADO EN SÁBADO, VENDRÁN TODOS A ADORAR DELANTE DE MÍ, DIJO JEHOVÁ (Isaías 66:22,23).

22 Quinto Mandamiento: Éxodo 20:12. «Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se prolonguen sobre la tierra que Jehová tu Dios te da». Los últimos seis mandamientos resumen nuestras obligaciones hacia nuestro prójimo.

23 Note que con relación a nuestro prójimo, nuestros padres deben ocupar el primer lugar. Primero, el respeto debido a la autoridad de los padres, lo cual lleva al hijo o a la hija a confiar en Dios. Los hijos deben obedecer a los padres, siempre y cuando la autoridad de los padres no choque con la autoridad de Dios, que debe primar en todo. Recordando lo que Cristo dijo: «El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí» Mateo 10:37.

24 Pablo lo recalca diciendo: «Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. «Honra a tu padre y a tu madre» (que es el primer mandamiento con promesa) «para que te vaya bien y vivas largo tiempo sobre la tierra.» Efesios 6:1-3

25 Sexto Mandamiento: Éxodo 20:13. «No cometerás homicidio» El sexto mandamiento va más allá del asesinato: implica también el respeto de la vida, el rechazo de la guerra, el crimen y el suicidio. Implica: Toda demostración de odio, todo aquello que obstaculice la libertad del prójimo, todo lo que pueda dañar la integridad, son condenados. 1 Juan 3:15 «Todo aquel que odia a su hermano es homicida, y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciendo en él»

26 Séptimo Mandamiento: Éxodo 20:14 «No cometerás adulterio» Aquí, nuevamente, el mandamiento va más allá de lo que parece ser a primera vista: De hecho, el simple acto de codiciar con los ojos es una transgreción de la ley de Dios. Dios, por lo tanto, nos manda no sólo a tener control propio sobre nuestros actos, sino también nuestros pensamientos, ayudados por Su poder que obra en nosotros. Mateo 5:28 Pero Yo os digo que todo el que mira a una mujer PARA CODICIARLA ya adulteró con ella en su corazón.

27 Octavo Mandamiento: Éxodo 20:15 «No robarás» Cualquier traspaso o agravio a la propiedad ajena, es una violación del octavo mandamiento. Debemos ganar lo que necesitamos a través del trabajo concienzudo y honesto. Efesios 4:28 «El que robaba no robe más, sino que trabaje esforzadamente, haciendo con sus propias manos lo que es bueno, para tener qué compartir con el que tenga necesidad».

28 Noveno Mandamiento: Éxodo 20:16 «No darás falso testimonio contra tu prójimo» La mentira y el chisme no pueden servir a la causa de Dios. Las palabras han de ser herramientas para la edificación; y el cristiano, un siervo de la verdad. Zacarías 8:16,17 «Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo. Juzgad en vuestros tribunales con juicio de paz. Ninguno de vosotros piense en su corazón el mal contra su prójimo. No améis el falso juramento, porque Yo aborrezco todas estas cosas,» dice Jehová»

29 Décimo Mandamiento: Éxodo 20:17 «No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu prójimo». La envidia, la codicia, raíz de todos los males, que llevó a Adán y a Eva a desobedecer a Dios, es lo mismo que hoy aún lleva a millones de personas a la perdición. 1 Juan 2:17 «Y el mundo está pasando, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre».

30 ¿Cuál es el medio establecido por Dios para cumplir su Ley? Romanos 13:8-10. El que ama al prójimo ha cumplido la ley. Porque los mandamientos «no cometerás adulterio,» «no cometerás homicidio,» «no robarás,» «no codiciarás,» y cualquier otro mandamiento se resumen en esta sentencia: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» El amor no hace mal al prójimo; así que el amor es el cumplimiento de la ley. ¿Es difícil amar? Levanten la mano los que les gusta que los amen. Dele un abrazo a su compañero.

31 Recordemos: los primeros cuatro mandamientos resumen nuestras obligaciones hacía Dios, y los últimos seis, nuestras obligaciones hacía nuestro prójimo. Primer lugar Dios Segundo mi prójimo Tercero yo

32 Cierto día le preguntan a Jesús: «Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley?» Jesús le dijo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.» Mateo 22:36-40.

33 Que no se nos olvide: La obediencia a los primeros cuatro mandamientos demuestra nuestro amor a Dios. Y la obediencia a los seis últimos mandamientos demuestra nuestro amor hacia nuestro prójimo. Para ello Jesús nos dice: «Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la Ley y los profetas» Mateo 7:12.

34 Juan 14:15. [Y Jesús les dijo:] «Si Me amáis, guardaréis Mis mandamientos.» Dios no solamente nos exige que le obedezcamos, sino que nos da los medios para que le obedezcamos. Leamos Ezequiel 36: 27. « Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra». Además lea (Hechos 1:8). Dios quiere darnos las fuerzas y el poder que necesitamos para guardar Sus mandamientos.

35 1 Juan 5:3,4 «Pues éste es el amor de Dios: que guardemos Sus mandamientos. Y Sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo». Si nuestro amor hacia Él es sincero, le permitiremos obrar en nosotros: y rápidamente, guardar Sus mandamientos será una delicia para nosotros, y no una carga.

36 El Salmo 119 nos enseña que en el guardar la Ley de Dios nos trae felicidad: «Mucha paz tienen los que aman Tu ley.» (Salmo 119:165) «Aflicción y angustia me han alcanzado, pero Tus mandamientos han sido mi delicia.» (Salmo 119:143) «¡Cuánto amo Tu ley! Todo el día ella es mi meditación.» (Salmo 119:97) «Me deleitaré en Tus mandamientos, los cuales he amado.» (Salmo 119:47) «Guíame por la senda de Tus mandamientos, porque en ella me deleito.» (Salmo 119:35) «Abre mis ojos, y miraré las maravillas de Tu ley.» (Salmo 119:18)

37 Deuteronomio 4:2. « No AÑADÁIS a las palabras que yo os mando, ni QUITÉIS de ellas, de modo que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os mando ». Job 23:12 (RV 1960) Dice: «Del mandamiento de Sus labios nunca me separé; guardé las palabras de Su boca más que mi comida». A pesar de esta prohibición, los hombres han tratado de modificar el texto de los Diez Mandamientos (Lea Dan.7:25), algo estrictamente prohibido por Dios.

38 Mateo 5:18,19. «De cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una jota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo haya sido cumplido. Por lo tanto, cualquiera que quebranta el más pequeño de estos mandamientos y así enseña a los hombres, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero cualquiera que los cumple y los enseña, éste será considerado grande en el reino de los cielos» Jesús lo dejó muy en claro: nadie tiene el derecho de cambiar un sólo mandamiento para de esa forma adaptar el texto de la ley de Dios a las costumbres de la sociedad.

39 Deuteronomio 5:29. ¡Oh, si tuviesen tal corazón que Me temiesen y guardasen todos Mis mandamientos todos los días, para que les fuera bien a ellos y a sus hijos para siempre! Este es el sueño de Dios, Dios desea que seamos felices, y el único camino para alcanzarlo es la obediencia a su Santa Ley. La elección para obedecer es nuestra, sabiendo que un día cosecharemos las consecuencias de nuestra elecciones. Lea Mat.7:13,14

40 Eclesiastés 12:13,14 La conclusión de todo el discurso oído es éste: Teme a Dios y guarda Sus mandamientos, pues esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá a juicio toda acción junto con todo lo escondido, sea bueno o sea malo.

41 Yo no se cuantos años tengas, o cuantos éxitos hayas alcanzado en tu vida. Pero recuerda que lo más importante es hacer la voluntad de Dios. Por tanto, le invito para que juntos elevemos esta oración: «Padre nuestro que estas en el cielo, gracias por tu Santa Ley, ya que a través de ella tu nos muestras cual es tu voluntad. Tú has dicho que los que verdaderamente Te aman, guardan Tus mandamientos. Reconocemos que los Diez Mandamientos son faros que has puesto en nuestro camino, no para molestarnos, sino para mostrarnos el camino a la felicidad. Por eso es que humildemente pedimos que nos concedas Tu Santo Espíritu, de manera que recibamos el poder para obedecerte y seguir Tus mandamientos, porque sin Ti no somos nada. Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo. Amén.


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