La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

La tradición de la revelación: Un desafío siempre actual.

Copias: 1
La tradición de la revelación: Un desafío siempre actual.

Presentaciones similares


Presentación del tema: "La tradición de la revelación: Un desafío siempre actual."— Transcripción de la presentación:

1 La tradición de la revelación: Un desafío siempre actual

2 ¿ Qui é nes han influido en las creencias actuales?

3

4 ¿ Posici ó n de las familias respecto a la religi ó n?

5

6

7 La Tradición de la Revelación Algunas cuestiones previas

8 Dios se ha revelado a los hombres y ha consumado su propia revelación salvífica en la vida y en la doctrina del Verbo encarnado, de manera que hasta la parusía no es posible una nueva revelación pública de Dios a los hombres; ¿Pero cómo la plenitud de la revelación de Dios permanece incólume y sin falsificación a través de los siglos y llega a cada uno de los hombres, de manera que éstos se sepan llamados y exigidos por la palabra real de Dios y no por una de las muchas palabras de los hombres? Respuesta: por la tradición de la Iglesia. La palabra y los dones de la gracia de Dios en Cristo alcanzan al hombre por la tradición de la Iglesia. El misterio de Cristo permanece presente en la historia porque hay una comunidad de fieles que, en la realización de la vida, de la doctrina y del culto, con la asistencia del Espíritu Santo conserva la palabra de Dios a través de todo el cambio de la historia. Consideraciones preliminares

9 La tradición de la revelación La importancia de la tradición para el hombre en general

10 El concepto de tradición La palabra tradición corresponde al término griego parádosis (de paradidomi); Significa entregar, tanto en el sentido de dar algo, como de dar a alguien, o sea, de traicionar; Más directamente el término proviene del latín traditio (de tradere), cuyo significado es el mismo del griego. Tradición puede indicar ya sea el objeto constitutivo de una tradición –aquello que se transmite–, ya sea el hecho mismo de la transmisión, o sea, el proceso de transmitir algo. Este proceso está constituido por personas agentes de la tradición, que pueden considerarse, en conjunto, el sujeto de la tradición.

11 Importancia de la tradición Ello debido a que la tradición es de por sí un elemento esencial de toda cultura, sea o religiosa. No hay cultura sin tradición; es decir, sin un contenido recibido y no simplemente inventado en un momento determinado. Todo presente y, por supuesto, todo futuro, lleva en si un pasado. En otras palabras, el pasado es de la esencia misma del presente; entendido el presente como realidad o verdad, no como simple apariencia. Esto lo captaron muy bien los filósofos griegos cuando incluyeron en la definición de esencia la referencia explícita al pasado: To ti en, eínai ("lo que algo era, ser"). No por casualidad también Hegel hace esa misma referencia: Das Wesen ist das Vergangene... sein ("la esencia es lo pasado... ser")'"'. La tradición es, así, la transmisión de la esencia verdadera y perenne de un grupo humano; Discernir la tradición es, pues, discernir lo esencial de un proceso cultural o religioso.

12 La tradición de la revelación La concepción teológica de la tradición

13 El objeto primero y fundamental de la tradición El concepto teológico de tradición presupone el concepto cultural más amplio indicado antes. Pero especifica esa transmisión tanto en cuanto al objeto como en cuanto al sujeto. El objeto de la tradición, en la perspectiva teológica, es la revelación, entendiendo por revelación lo que Dios ha querido decir al hombre para que éste pueda ser salvado y cuya constancia se encuentra explícita o implícitamente en la Escritura.

14 Dos tipos de tradición 1. Tradición apostólica Por tradición apostólica entendemos la doctrina revelada enseñada por los apóstoles como la auténtica enseñanza de Jesús. Esta tradición apostólica está cerrada (por ello se dice que la revelación terminó con la muerte del último apóstol) 2. Tradición eclesiástica. Por tradición eclesiástica, en cambio, se entenderá la misma tradición apostólica en cuanto continuada y explicitada progresivamente a lo largo de la historia de la Iglesia, bajo la tutela del magisterio eclesiástico, cuya misión es la de ser continuador de los apóstoles". Esta tradición sigue abierta y susceptible a constantes explicitaciones ulteriores de la fe recibida.

15 La tradición del acontecimiento de la salvación En cuanto es religión basada en una revelación, el cristianismo se funda sobre un hecho histórico: la vida, la doctrina y la muerte de Jesús de Nazaret y la fe de los apóstoles en la - resurrección de Jesús; El testimonio apostólico en palabras y signos constituye el fundamento permanente de toda tradición cristiana. Pero este testimonio mismo tiene conciencia de que no es mera transmisión verbal y memorial de un hecho pretérito, que perviva sólo en el recuerdo subjetivo y permanezca efectivo como simple «idea». Más bien es el Señor resucitado mismo, con su Espíritu Santo, quien en el testimonio de los apóstoles creyentes exige la fe del hombre, ofrece su gracia y regala su vida; Lo que Dios reveló para la salvación deseó que se conservara y fuera trasmitido, que el Evangelio se conservara siempre vivo en la Iglesia. Supone esto que la Iglesia tiene la misión de mediar y actualizar la revelación. Esto lo hace trasmitiéndola; Así el acontecimiento de la revelación salvífica se hace hoy presente en la Iglesia y operante por el Espíritu.

16 El acontecer de la tradición fidelidad al pasado proyección al futuro adaptación al presente

17 El objeto de la tradición En la Constitución dogmática sobre la revelación divina la tradición no es en primera línea un contenido siempre igual, transmitido en frases y prácticas; más bien la t. de la Iglesia es la fe vivida: «La Iglesia, en su doctrina, en su vida y en su culto perpetúa y transmite a todas las generaciones todo lo que ella es, todo lo que ella cree» (nº. 8). Tradición en sentido amplio no es, por consiguiente, en primer lugar un «algo», un hecho objetivado; en el sentido pleno de la palabra no es ni exclusivamente la transmisión de la palabra de Dios en la sagrada Escritura, ni la transmisión de verdades no escritas o formas de piedad. En este sentido: La tradición es cronológicamente anterior a la Escritura y es su posibilidad. El AT se presenta como la religión judía, la religión de los padres (Dt 26,5-11) y origina la tradición rabínica. El NT es fruto de la tradición apostólica y tiene su origen en la predicación y en la obra de Jesús (1Cor 15,1-5; 11,23-26; 1Tes 2,13; 4,1; 2Tes 2,15; 3,6; Gal 1,9; Rom 6,17. Tradición es la fe vivida de la Iglesia, la cual nunca se agota con su formulación explícita, puesto que, primero, en esta fe actúa Cristo mismo, y, segundo, no toda experiencia de la fe puede someterse a reflexión y expresarse adecuadamente.

18 El objeto de la revelación El objeto de la tradición católica es, pues, la enseñanza de los apóstoles, consignada en el Nuevo Testamento, y la enseñanza de la Iglesia, consignada en la vida de la comunidad eclesial a lo largo de los siglos, bajo la dirección de los pastores auténticos (el papa y los obispos). El sujeto de la tradición está constituido por los mismos apóstoles y por la misma comunidad eclesial que vive y transmite la fe recibida de los apóstoles.

19 Escritura y tradición: ¿sola Scriptura? Lutero: En su origen, Lutero deseaba destacar la primacía de la Escritura como principio puramente divino de determinación existencial, en lo que se ha llamado el principio de la Sola Scriptura (única regla de fe). Una consecuencia inevitable de esta posición fue la de considerar las tradiciones como tradiciones de los hombres que son rechazadas como tales sin averiguar si acaso hay otros datos divinos fuera de la Escritura. Lutero no rechaza toda la tradición, al comienzo reconoce los cuatro primeros concilios de la Iglesia y reconoce en los cinco primeros siglos un consenso en la fe. Reconoce también la pureza de las tradiciones en la Iglesia primitiva. Lutero rechaza el abuso de las tradiciones cuando los ordenamientos humanos se hacen superiores a la palabra de Dios (cf. Mc 7,8). Todo esto es considerado justicia humana (católica), y no justicia de Dios que vine por la sola fe y la sola gracia.

20 Escritura y tradición: Trento La respuesta católica a los cuestionamientos de Lutero y a la reforma están en el decreto De libris sacris et traditionibus recipiendis del año 1546 ( DH ); La respuesta católica aborda ¿Qué son las tradiciones?, la relación Escritura y tradición y la normatividad de la Escritura y la tradición; Las tradiciones para Trento son aquellas que pertenecen a la fe o a las costumbres dictadas oralmente por Cristo o por el Espíritu Santo y por continua sucesión conservadas en la Iglesia católica; En cuanto a la relación Escritura y tradición, la verdad de la revelación se contiene en los libros sagrados y en las tradiciones no escritas; Pero: Hay una sola fuente de la revelación que es el "evangelio", la Buena Nueva predicada por Jesucristo, fuente de la Escritura y la Tradición. Ambas son dos mediaciones, formas de comunicación del evangelio, ninguna de ellas agota el acontecimiento de la revelación, el misterio de Dios (Jn 21,25). La tradición es así, un dato esencial y normativo para la fe. La tradición y la Escritura son aceptadas por la Iglesia con idéntica piedad y reverencia (sentencia muy discutida y que llevó posteriormente a un estrechamiento en el concepto de la tradición).

21 Escritura y tradición: Trento Tres aspectos se deben destacar en el decreto tridentino: 1. La continuidad; En efecto, la Reforma y Lutero habían realizado la ruptura entre la Escritura y la Iglesia, el concilio demuestra la continuidad que hay entre ambas, cuya fuente única y original es el evangelio: el acontecimiento de Cristo. 2. La mediación; Por otra parte, la verdad de la revelación es siempre mayor que cualquier formulación, sea escrita u oral, está constituida por la persona de Jesucristo; la Escritura y la tradición son mediaciones de la revelación definitiva. 3. La normatividad. Al reconocerse los escritos como insuficientes, se reconoce la normatividad de la tradición, como dato fundamental para la fe.

22 Escritura y tradición: El Vaticano II La Constitución Dei Verbum dedica cuatro números a la cuestión de la tradición, es un intento de explicar cómo la Iglesia hace presente en el mundo de hoy el evangelio: la transmisión del evangelio, la Sagrada Tradición, la relación Tradición – Escritura y la relación Escritura - Tradición – Magisterio. Se habla de tradiciones en un sentido amplio: al interior de las personas divinas, de Cristo, los apóstoles y sus sucesores. ¿Cuál es el aporte específico del Vaticano II?

23 Escritura y tradición: El Vaticano II no habla de tradiciones no contenidas en la Escritura, insiste más bien en la unidad e inseparabilidad de Escritura y Tradición, remitiéndolas a la misma fuente; la tradición es más que una comunicación oral. Se puede ver en ella toda la amplitud de la vida de la Iglesia (praxis orante y creyente de una comunidad de fe); el Espíritu Santo sostiene la tradición y la vivifica haciéndola la voz viva del evangelio, permitiendo una comprensión vital y actualizada del mensaje original de la Iglesia; resalta la importancia de la Escritura; la actualización del evangelio en la Iglesia se realiza por el testimonio vivo de la Iglesia, no solamente por la doctrina sino también por la vida, la liturgia y la praxis eclesial; la tradición contiene toda la revelación y la Escritura sólo con la tradición puede ser la norma suprema de la fe y de la vida de la Iglesia.

24 La transmisión de la revelación en la tradición La tradición es una entrega cuyo fundamento último es la entrega del Hijo al mundo por el Padre (cf. Rom 8,31-32). Cristo es el primer sujeto y objeto de la revelación, objeto y portador de la tradición. Entrega la vida de Dios por sus palabras y obras, El es la protoparadosis. El Espíritu Santo hace que la tradición divina continúe en el tiempo y a lo largo de la historia hasta el fin de los tiempos tradición divina divino apostólica tradición eclesiástica Tradición constitutivaTradición interpretativa - explicativa

25 Acerca del Magisterio eclesial

26 ¿A que nos referimos al decir Magisterio?

27 El Magisterio: El Magisterio es el oficio y servio de enseñar la palabra de Dios encargado por Cristo a sus apóstoles, el cual lo trasmiten a sus sucesores, los obispos. Consiste en escuchar, custodiar y explicar el depósito perenne de la revelación y aplicarlo a las realidades cambiantes de la historia. Para ello tiene la misión de interpretar auténticamente la palabra de Dios oral o escrita. Servicio que: Ejercita en nombre de Jesucristo. No está por sobre la palabra de Dios, sino a su servicio. Por lo que sólo puede enseñar lo que le ha sido trasmitido. Está íntimamente unido y ligado a la Tradición y a la Escritura, de modo que ninguno puede existir sin el otro.

28 Tipos de magisterio: - Universal y local: Es universal el del Papa y el del colegio episcopal, es decir, los obispos de todo el mundo unidos con el Papa y bajo su autoridad, y nunca sin él (Concilio ecuménico u otra forma de magisterio colegial). Es local el de cada obispo en su diócesis o el de un grupo de obispos reunidos (Conferencias episcopales, Sínodos regionales, etc.) - Ordinario y extraordinario: Es ordinario aquel magisterio universal o local que no pretende definir una verdad de fe. Es extraordinario aquel magisterio universal que define como divinamente revelada una verdad de fe o costumbres, ya sea en un Concilio Ecuménico u otro acto legítimo de magisterio colegial, ya sea el Papa enseñando "ex-cathedra", es decir, como pastor y doctor de la iglesia universal.

29 El asentimiento al Magisterio: Los fieles deben aceptarlo con "religioso respeto" aunque no sea magisterio extraordinario. Hay apostasía cuando se abandona la fe, cisma cuando se separa de la iglesia en materia disciplinar, y herejía cuando contumazmente se profesa y enseña una doctrina errada o se rechaza una verdad de fe. Verdades católicas o doctrinales en la Iglesia: Verdad de fe: Contenida en el depósito de la fe (Escritura y Tradición). Puede ser: 1. Verdad de fe no definida por el magisterio universal extraordinario, pero que pertenece al depósito de la fe (ej. La resurrección de Jesús). La mayoría de las verdades de fe no han sido definidas, pues resultan evidentes para todos los creyentes. 1. Verdad de fe definida: aquellas verdades pertenecientes al depósito de la revelación, que la Iglesia ha definido a través del magisterio universal extraordinario.

30 Conclusiones teológicas: Verdades deducidas de dos premisas una verdad revelada y otra de razón natural (Ej. la colegialidad del colegio episcopal). Hechos dogmáticos: Hechos históricos no revelados que se haya en íntima conexión con una verdad revelada (Ej. Legitimidad de un papa o un concilio). Verdades de razón: No están reveladas pero la razón las afirma y se hayan en relación directa con las verdades reveladas (Ej. Si la misión de evangelizar debe prolongarse en el tiempo y en el espacio, y es de razón natural que los apóstoles debían morir, esa misma misión hubo de pasar a sus sucesores.

31 Grados de certidumbre teológica (de mayor a menor): De fe divina revelada: Directamente reveladas por Dios. Cuando el papa o el concilio ecuménico las proponen en una definición solemne, se las llama verdades de fe divina revelada (dogma). Un dogma es aquella verdad revelada por Dios y definida como tal por la Iglesia. Verdades católicas o doctrina de la Iglesia: Aquellas que ha fallado en forma definitiva por el Magisterio infalible de la Iglesia. Hay que admitirlas con el asentimiento de la fe que tiene únicamente apoyo en la Autoridad de la Iglesia (ej. Definición que la muerte es la separación del cuerpo y el alma). Verdad próxima a la fe: Considerada universalmente como revelada por los teólogos, pero que la Iglesia aún no la ha declarado en forma definitiva (ej. Mediación mariana de todas las gracias). Sentencia perteneciente a la fe o teológicamente cierta: Conclusiones teológicas de las verdades anteriores. Sentencia común: Doctrina sostenida generalmente por los teólogos aunque está en el campo de discusión de los teólogos (ej. Estado intermedio). Sentencia probable: Opiniones teológicas (ej. Monogenismo, poligenismo, etc.).

32 Resumen sobre el Magisterio supremo de la Iglesia

33 FormaSujeto portador Magisterio ordinario1) Cada Obispo en su diócesis 2) Colegio Episcopal (incluye al Papa) 3) El Papa, como Obispo de Roma o como Pastor de toda la Iglesia Magisterio extraordinario 1) Concilio Ecuménico 2) El Papa hablando ex cathedra

34 ContenidoSujetoCondicionesLos fieles Infalible ObisposCantidad: Ordinario: todos Obediencia de fe Extraordinario: representación PapaCualidad: proponer doctrina como revelada Como Pastor y doctor de todos los cristianos En materia de fe y costumbres Para ser sostenida por la Iglesia universal Solamente auténtico ObisposCada uno en su diócesisObediencia religiosa Reunidos en Sínodos (de diversa amplitud)de entendimiento PapaDocumentos doctrinales para la Iglesia universal y voluntad Congregaciones doctrinales (documentos aprobados)

35 ObjetoCampo al que se extiende DirectoVerdades reveladas (depósito de la fe) IndirectoConclusiones teológicas (incluye doctrinas Preámbulos de la fe propuestas de modo Hechos dogmáticos definitivo)Decisiones no doctrinales que involucran magisterio


Descargar ppt "La tradición de la revelación: Un desafío siempre actual."

Presentaciones similares


Anuncios Google