La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

El Libro de Job forma parte de de los libros didácticos del Antiguo Testamento. El gran motivo del libro de Job es el hombre, a la vez concreto e intemporal,

Presentaciones similares


Presentación del tema: "El Libro de Job forma parte de de los libros didácticos del Antiguo Testamento. El gran motivo del libro de Job es el hombre, a la vez concreto e intemporal,"— Transcripción de la presentación:

1

2 El Libro de Job forma parte de de los libros didácticos del Antiguo Testamento. El gran motivo del libro de Job es el hombre, a la vez concreto e intemporal, con toda su tragedia a cuestas, con su angustia, su dolor, su desesperación, sus dudas y su ansia insatisfecha de encuentro con Dios. Y nos muestra como, cuando se encuentra con El, su vida es transformada.

3 LA PALABRA DE DIOS ARCHIVO # 25 EL LIBRO DE JOB Claves: Letra negra itálica: Palabra de Dios. Fondo dorado: Nuevo Testamento. Letra roja: comentarios.

4 LA PALABRA DE DIOS JOB Esta obra fue escrita a comienzos del siglo V a. C. Narra los terribles padecimientos de un hombre justo, cuya fidelidad a Dios en medio de la prueba le mereció una extraordinaria recompensa. Al situar a su personaje en un país lejano, fuera de las fronteras de Israel (1. 1), el autor sugiere que el drama de Job afecta a todos los hombres por igual. Consta de 42 capítulos.

5 No se puede comprender el libro de Job sin tener en cuenta la enseñanza tradicional de los "sabios" israelitas acerca de la retribución divina. Según esa enseñanza, las buenas y las malas acciones de los hombres recibían necesariamente en este mundo el premio o el castigo merecidos. Esta era una consecuencia lógica de la fe en la justicia de Dios, cuando aún no se tenía noción de una retribución más allá de la muerte. Sin embargo, llegó el momento en que esta doctrina comenzó a hacerse insostenible, ya que bastaba abrir los ojos a la realidad para ver que la justicia y la felicidad no van siempre juntas en la vida presente. Y si no todos los sufrimientos son consecuencia del pecado, ¿cómo se explican?

6 PRÓLOGO NARRATIVO El prólogo en prosa quiere destacar la justicia de Job y la causa de sus padecimientos. Estos no son consecuencia del pecado, sino una prueba permitida por Dios, para mostrar que su servidor lo ama desinteresadamente y no por los bienes que recibe de él. Pero tanto Job como sus amigos ignoran el motivo de esta prueba, porque no han asistido al diálogo del Señor con "el Adversario", esa especie de acusador público en la corte celestial, que se resiste a creer en la virtud desinteresada. Así queda abierto el debate que se va a desarrollar en el resto del Libro.

7 Cap. 1 Había en el país de Us un hombre llamado Job. Este hombre era íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal. Le habían nacido siete hijos y tres hijas, y poseía una hacienda de siete mil ovejas, y tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes y quinientas asnas, además de una servidumbre muy numerosa. Este hombre era el más rico entre todos los Orientales. 1, 1-3

8 EL COMIENZO DE LA PRUEBA. Pero el Adversario le respondió: "¡No por nada teme Job al Señor! ¿Acaso tú no has puesto un cerco protector alrededor de él, de su casa y de todo lo que posee? Tú has bendecido la obra de sus manos y su hacienda se ha esparcido por todo el país. Pero extiende tu mano y tócalo en lo que posee: ¡seguro que te maldecirá en la cara!". El Señor dijo al Adversario: "Está bien. Todo lo que le pertenece está en tu poder, pero no pongas tu mano sobre él". Y el Adversario se alejó de la presencia del Señor. 1, 9-12

9 JOB PRIVADO DE SUS BIENES Y DE SUS HIJOS. El día en que sus hijos e hijas estaban comiendo y bebiendo en la casa del hermano mayor, llegó un mensajero y dijo a Job: "Los bueyes estaban arando y las asnas pastaban cerca de ellos, cuando de pronto irrumpieron los sabeos y se los llevaron, pasando a los servidores al filo de la espada. Yo solo pude escapar para traerte la noticia". 1, 13-15

10 Todavía estaba hablando, cuando llegó otro y le dijo: "Tus hijos y tus hijas comían y bebían en la casa de su hermano mayor, y de pronto sopló un fuerte viento del lado del desierto, que sacudió los cuatro ángulos de la casa. Esta se desplomó sobre los jóvenes, y ellos murieron. Yo solo pude escapar para traerte la noticia. 1, 18-19

11 Entonces Job se levantó y rasgó su manto; se rapó la cabeza, se postró con el rostro en tierra y exclamó: "Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allí. El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó: ¡bendito sea el nombre del Señor!". En todo esto, Job no pecó ni dijo nada indigno contra Dios. 1, 20-22

12 Cap. 2 LA CULMINACION DE LA PRUEBA. Entonces el Señor le dijo: "¿Te has fijado en mi servidor Job? No hay nadie como él sobre la tierra: es un hombre íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal. Él todavía se mantiene firme en su integridad, y en vano me has instigado contra él para perderlo". El Adversario respondió al Señor: "¡Piel por piel! Un hombre da todo lo que tiene a cambio de su vida. Pero extiende tu mano contra él y tócalo en sus huesos y en su carne: ¡seguro que te maldecirá en la cara!". El Señor respondió al Adversario: "Está bien. Ahí lo tienes en tu poder, pero respétale la vida". 2, 3-6

13 Su mujer le dijo: "¿Todavía vas a mantenerte firme en tu integridad? Maldice a Dios y muere de una vez. Pero él le respondió: "Hablas como una mujer insensata. Si aceptamos de Dios lo bueno, ¿no aceptaremos también lo malo?". En todo esto, Job no pecó con sus labios. 2, 9-10

14 LOS AMIGOS DE JOB. Tres amigos de Job se enteraron de todos los males que le habían sobrevenido, y llegaron cada uno de su país. Eran Elifaz de Temán, Bildad de Súaj y Sofar de Naamá, los cuales se pusieron de acuerdo para ir a expresarle sus condolencias y consolarlo. Al divisarlo de lejos, no lo reconocieron. Entonces se pusieron a llorar a gritos, rasgaron sus mantos y arrojaron polvo sobre sus cabezas. Después permanecieron sentados en el suelo junto a él, siete días y siete noches, sin decir una sola palabra, porque veían que su dolor era muy grande. 2, 11-13

15 Estamos acostumbrados a oír hablar de la paciencia del santo Job. Sin embargo, Job, el hombre inocente al que le caen encima toda suerte de calamidades y desgracias, sólo es paciente hasta el capitulo segundo, porque a partir del tercero explota irrefrenable en quejas y protestas, que no terminan hasta el capítulo 31.

16 DIÁLOGO ENTRE JOB Y SUS AMIGOS Después de un tenso y largo mutismo, Job estalla en una amarga lamentación. Su rebeldía es el clamor que brota de lo más íntimo, cuando un hombre se ve enfrentado con el enigma del sufrimiento. Más que todos los padecimientos físicos lo exaspera el inexplicable silencio de Dios. De ahí su constante apelación a un juicio o pleito con ese Dios que parece tratarlo con la saña de un enemigo. Con tal de llegar a esta confrontación personal con Dios, en la que está seguro de probar su inocencia, Job se declara dispuesto a arriesgar "el todo por el todo" y a poner en peligro su vida (13. 14).

17 Cap. 3 PRIMER CICLO DE DISCURSOS. MONÓLOGO INICIAL: LA PROTESTA DE JOB. Después de esto, Job rompió el silencio y maldijo el día de su nacimiento. Tomó la palabra y exclamó: ¡Desaparezca el día en que nací y la noche que dijo: "Ha sido engendrado un varón"! ¡Que aquel día se convierta en tinieblas! Que Dios se despreocupe de él desde lo alto y no brille sobre él ni un rayo de luz. 3, 1-4

18 A este grito de dolor, los amigos de Job responden con una fría exposición doctrinal. Los tres se aferran a la antigua doctrina sobre la razón del sufrimiento: Dios hace prosperar al justo y hunde a los impíos en la ruina. Si Job sufre, algún mal tiene que haber cometido. De nada vale que él se declare inocente. ¡Que reconozca humildemente su pecado, y el Señor no tardará en mostrarle su favor!

19 El debate de Job con sus amigos se desarrolla en tres ciclos de discursos, encuadrados entre dos monólogos del protagonista del drama. Los amigos hablan por turno y Job le responde a cada uno. Los interlocutores repiten incesantemente las mismas ideas, endureciendo cada vez más su posición. A pesar de todos los reproches que se le dirigen, Job insiste en afirmar su inocencia. Ninguno de los tres amigos, por su parte, parece haber experimentado el sufrimiento ni comprender que para consolar a un hombre afligido hace falta algo más que recordarle una teoría.

20 Caps. 4-5 PRIMER DISCURSO DE ELIFAZ: LA FELICIDAD DE LOS JUSTOS. Recuerda esto: ¿quién pereció siendo inocente o dónde fueron exterminados los hombres rectos? Por lo que he visto, los que cultivan la maldad y siembran la miseria, cosechan eso mismo: ellos perecen bajo el aliento de Dios, desaparecen al soplo de su ira. 4, 7-9 No, el mal no sale del suelo ni la miseria brota de la tierra: es el hombre el que engendra la miseria, como las águilas levantan vuelo hacia lo alto. Yo, por mi parte, buscaría a Dios, a él le expondría mi causa. 5, 6-8

21 Cap. 6 y 7 RESPUESTA DE JOB: LA MISERIA DEL HOMBRE SOBRE LA TIERRA Así son ahora ustedes para mí: ven algo horrible, y se llenan de espanto. Yo nunca les dije: "Denme algo, regálenme una parte de sus bienes; líbrenme del poder del enemigo, rescátenme de las manos de los violentos". Instrúyanme, y yo me callaré; háganme entender dónde está mi error. 6, Por eso, no voy a refrenar mi lengua: hablaré con toda la angustia de mi espíritu, me quejaré con amargura en el alma. Si pequé, ¿qué daño te hice, a ti, guardián de los hombres? ¿Por qué me has tomado como blanco y me he convertido en una carga para ti? ¿Por qué no perdonas mis ofensas y pasas por alto mis culpas? 7,

22 Cap. 8 PRIMER DISCURSO DE BILDAD: LA TRISTE SUERTE DE LOS IMPIOS. Bildad de Súaj replicó, diciendo: ¿Hasta cuándo hablarás de esta manera y tus palabras serán un viento impetuoso? ¿Acaso Dios distorsiona el derecho y el Todopoderoso tergiversa la justicia? Si tus hijos pecaron contra él, él los dejó librados a sus propios delitos. En cambio, si tú recurres a Dios e imploras al Todopoderoso, si te mantienes puro y recto, seguramente, él pronto velará por ti y restablecerá tu morada de hombre justo. 8, 1-6

23 Cap. 9 y 10 RESPUESTA DE JOB AL DISCURSO DE BILDAD: LA FUERZA IRRESISTIBLE DE DIOS Aunque lo llamara y él me respondiera, no creo que llegue a escucharme. Él me aplasta por una insignificancia y multiplica mis heridas sin razón. No me da tregua ni para tomar aliento, sino que me sacia de amarguras. 9, ¡Si hubiera al menos un árbitro entre nosotros, que pusiera su mano sobre los dos, para que Dios aparte su vara de mí y no me atemorice su terror! 9, Mi alma está asqueada de la vida, quiero dar libre curso a mi queja, expresaré toda mi amargura. Diré a Dios: "No me condenes, dame a conocer por qué me recriminas". 10, 1-2

24 Cap. 11 PRIMER DISCURSO DE SOFAR: LA SUMISION AL JUICIO DE DIOS. Tú has dicho: "Mi doctrina es pura y estoy limpio ante tus ojos". En cambio, si Dios hablara y abriera sus labios contra ti; si te revelara los secretos de la sabiduría, tan sutiles para el entendimiento, sabrías que Dios aún olvida una parte de tu culpa. En cuanto a ti, si enderezas tu corazón y extiendes tus manos hacia Dios, si alejas la maldad que hay en tus manos y no dejas que la injusticia habite en tu carpa, entonces sí erguirás tu frente inmaculada, estarás firme y nada temerás. 11,

25 Cap. 12, 13 y 14 RESPUESTA DE JOB: LOS DESIGNIOS DESCONCERTANTES DE DIOS. El que invoca a Dios para que él le responda, ha llegado a ser la irrisión de sus amigos: ¡el justo, el perfecto, es un motivo de irrisión! "¡A la desgracia, el desprecio, así opina la gente feliz, un golpe más para el que se tambalea!". Las carpas de los salteadores están en paz; hay seguridad para los que provocan a Dios, para el que tiene a Dios en un puño. 12, 4-6 Dejen de hablarme, soy yo el que hablaré, ¡no importa lo que me pueda pasar! Arriesgaré el todo por el todo y pondré en peligro mi vida. ¡Que él me mate! Ya no tengo esperanza, sólo quiero defender mi conducta ante él. 13, REQUISITORIA DE JOB AL SEÑOR. ¿Cuántas son mis culpas y mis pecados? Dame a conocer mi rebeldía y mi pecado. ¿Por qué ocultas tu rostro y me consideras tu enemigo? 13, ¡Ah, si tú me ocultaras en el Abismo, si me escondieras hasta que pase tu enojo y me fijaras un plazo para acordarte de mí! 14, 13

26 Cap. 15 SEGUNDO CICLO DE DISCURSOS. SEGUNDO DISCURSO DE ELIFAZ: NADIE ES JUSTO ANTE DIOS. Porque es tu culpa la que inspira tus palabras y eliges el lenguaje de la gente astuta. Tu misma boca te condena, no yo; tus propios labios atestiguan contra ti. 15, 5-6 Caps. 16 y 17 RESPUESTA DE JOB: LA INCOMPRENSIÓN DE LOS AMIGOS Y EL APARENTE ABANDONO DE DIOS. Job respondió, diciendo: Ya escuché muchos discursos semejantes,¡tristes consoladores son todos ustedes! ¿Terminarán de una vez las palabras en el aire? ¿Qué es lo que te incita a replicar así? También yo hablaría como ustedes, si ustedes estuvieran en mi lugar. Los ensordecería con palabras y les haría gestos de conmiseración. Los reconfortaría con mi boca y mis labios no dejarían de moverse. 16, 1-5

27 Dios me entrega al poder del injusto, me arroja en manos de los malvados. Yo estaba tranquilo y él me destrozó, me tomó por el cuello y me hizo pedazos. Me puso como blanco ante él, 16, ¡Se me ha agotado el aliento, se han extinguido mis días, sólo me queda el sepulcro! ¿No soy acaso el blanco de las burlas y no me desvelan sus provocaciones? 17, 1-2 Cap. 18 SEGUNDO DISCURSO DE BILDAD: EL CASTIGO INEXORABLE DE LOS MALVADOS. Sí, la luz del malvado se extingue y la llama de su fuego no brilla más. La luz se oscurece en su carpa y su lámpara se apaga sobre él. Se acortan sus pasos vigorosos, su propio designio lo hace tropezar. Porque sus pies lo meten en una trampa y va caminando entre redes: un lazo le aprisiona el talón y un cepo se cierra sobre él. 18, 5-9

28 Cap. 19 RESPUESTA DE JOB: LA INTIMA ESPERANZA EN LA REIVINDICACION. Porque yo sé que mi Redentor vive y que él, al último, se alzará sobre el polvo. Y después que me arranquen esta piel, yo, con mi propia carne, veré a Dios. Sí, yo mismo lo veré, lo contemplarán mis ojos, no los de un extraño. ¡Mi corazón se deshace en mi pecho! 19, Cap. 20 SEGUNDO DISCURSO DE SOFAR: LA JUSTA RETRIBUCIÓN DE LA MALDAD. ¿No sabes acaso que desde siempre, desde que el hombre fue puesto sobre la tierra, el júbilo de los malvados acaba pronto y la alegría del impío dura sólo un instante? 20, 4-5

29 Si escapa del arma de hierro, lo traspasa el arco de bronce: la flecha le sale por la espalda, y la punta fulgurante por el hígado. Lo invaden los terrores, todas las tinieblas están reservadas para él, lo consume un fuego que nadie atiza y que devora lo que aún queda de su carpa. Los cielos revelan su iniquidad y la tierra se levanta contra él. Un diluvio se lleva su casa, una correntada, en el día de la ira. Esta es la porción que Dios asigna al malvado, la herencia que le tiene destinada. 20, 24-29

30 Cap. 21 RESPUESTA DE JOB: ¿DONDE ESTA LA JUSTICIA DE DIOS? ¿Cómo es posible que vivan los malvados, y que aun siendo viejos, se acreciente su fuerza? Su descendencia se afianza ante ellos, sus vástagos crecen delante de sus ojos. Sus casas están en paz, libres de temor, y no los alcanza la vara de Dios. 21, 7-9

31 ¿Es por tu piedad que te reprueba y entabla un juicio contigo? ¿No es más bien por tu enorme maldad y porque tus faltas no tienen límite? Llega a un acuerdo con Dios, reconcíliate, y así alcanzarás la felicidad. Recibe la instrucción de sus labios y guarda sus palabras en tu corazón. Si vuelves al Todopoderoso con humildad y alejas de tu carpa la injusticia; si arrojas el oro en el polvo y el oro de Ofir entre las piedras del torrente, entonces el Todopoderoso será tu oro, él será un montón de plata para ti. En el Todopoderoso estará tu deleite y levantarás tu rostro hacia Dios. Tú le suplicarás y él te escuchará, y podrás cumplir tus votos. Si te propones algo, te saldrá bien, y sobre tus senderos brillará la luz. Porque él humilla la altivez del soberbio pero salva al que baja los ojos. Él libra al hombre inocente, y tú te librarás por la pureza de tus manos. 22, Cap. 22 TERCER CICLO DE DISCURSOS. TERCER DISCURSO DE ELIFAZ: LOS SUFRIMIENTOS DE JOB, ATRIBUIDOS A SUS PECADOS.

32 Hay otros que se rebelan contra la luz: no reconocen sus caminos ni se detienen en sus senderos. El asesino se levanta antes del alba para matar al pobre y al indigente. El ladrón merodea por la noche, en la oscuridad, perfora las casas. El adúltero aguarda la penumbra, pensando: "¡Ningún ojo me verá!", y se cubre la cara con un velo. Ellos se encierran durante el día, todos ellos ignoran la luz. 24, Cap. 25 TERCER DISCURSO DE BILDAD: HIMNO A LA GRANDEZA DE DIOS. Su dominio es soberano y temible: él hace reinar la paz en sus alturas. ¿Se pueden contar sus legiones? ¿Sobre quién no se alza su luz? ¿Cómo puede un hombre ser justo ante Dios o ser puro un hijo de mujer? 25, 2-4 Cap. 23 y 24 RESPUESTA DE JOB: EL SILENCIO DE DIOS Y EL TRIUNFO DEL MAL. Pero voy hacia adelante, y él no está, hacia atrás, y no lo percibo; lo busco a la izquierda, y no lo diviso, vuelvo a la derecha, y no lo veo. 23, 8-9

33 Cap. 26 y 27 RESPUESTA DE JOB: AFIRMACION DE SU INOCENCIA. Job replicó, diciendo: ¡Qué bien has ayudado al débil y socorrido al brazo sin fuerza! 26, 1-2 ¡Lejos de mí darles la razón a ustedes: hasta que expire, no renunciaré a mi integridad! Me aferré a mi justicia, y no la soltaré: mi corazón no se avergüenza de ninguno de mis días. 27, 5-6 TERCER DISCURSO DE SOFAR: INSISTENCIA EN EL JUSTO CASTIGO DE LOS MALVADOS. Esta es la parte que Dios asigna al malvado y la herencia que los violentos reciben del Todopoderoso. Si tienen muchos hijos, la espada los espera, y sus vástagos no se saciarán de pan. A los que sobrevivan, los sepultará la Muerte, y sus viudas no llorarán. Si él acumula plata como polvo y amontona ropa fina como arcilla, ¡que siga amontonando!: un justo se vestirá con ella y un inocente heredará la plata. 27, 13-17

34 Cap. 28 LA SABIDURIA, INACCESIBLE A LOS HOMBRES. Pero la Sabiduría, ¿de dónde sale? ¿Y cuál es el lugar de la Inteligencia? El hombre no conoce su camino ni se la encuentra en la tierra de los vivientes. 28, LA SABIDURÍA, SÓLO ACCESIBLE AL CREADOR. Dios es el que discierne sus caminos y sólo él sabe donde está, porque él mira hasta los confines de la tierra y ve todo lo que hay bajo el cielo. Cuando él daba consistencia al viento y fijaba las medidas de las aguas; cuando imponía una ley a la lluvia y un camino al estampido de los truenos, entonces, él la vio y la valoró, la apreció y la escrutó hasta el fondo. Y dijo al hombre: "El temor de Dios es la Sabiduría, y apartarse del mal, la Inteligencia". 28, 23-28

35 CONCLUSIÓN DEL DIÁLOGO El debate ha llegado a un punto muerto. Ninguno de los contendientes ha cedido en nada, sino que se ha aferrado cada vez más a su propia posición. En el largo monólogo que viene a continuación, Job ya no responde a sus amigos. Él se deja llevar por la nostalgia y evoca su antigua felicidad, contraponiéndola amargamente a su miseria presente. Por último, y a falta de otras pruebas, hace profesión bajo juramento de su inocencia y lanza a Dios un último desafío. Job ha dicho su última palabra: ¡que el Todopoderoso venga a responderle! (31. 35). Pero detrás de todas estas protestas de humildad y de virtud, se esconde un orgullo secreto. Job está demasiado seguro de su justicia. Sólo cuando renuncie a su amor propio, saldrá purificado de la prueba y encontrará la verdadera justicia.

36 Caps. 29 ÚLTIMO DISCURSO DE JOB: EVOCACION DE LA FELICIDAD PASADA. ¡Si pudiera volver a los tiempos pasados, a los días en que Dios cuidaba de mí, cuando hacía brillar su lámpara sobre mi cabeza y yo caminaba a su luz entre las tinieblas! ¡Si estuviera como en el otoño de mi vida, cuando Dios protegía mi carpa, cuando el Todopoderoso aún estaba conmigo y me rodeaban mis hijos; cuando mis pies se bañaban en leche cuajada y la roca derramaba para mí arroyos de aceite! 29, 2-6 Cap. 30 LA MISERIA DEL MOMENTO PRESENTE. A mi derecha se levanta una turba: se abren camino hasta mí para arruinarme, destruyen mi sendero para perderme: atacan sin que nadie los detenga, irrumpen como por una ancha brecha, avanzan rodando como un torbellino. Los terrores se han vuelto contra mí, mi dignidad es arrastrada como por el viento, mi esperanza de salvación ha pasado como una nube. 30, 12-15

37 AMARGA QUEJA CONTRA DIOS. Clamo a ti, y no me respondes; me presento, y no me haces caso. Te has vuelto despiadado conmigo, me atacas con todo el rigor de tu mano. Me levantas y me haces cabalgar en el viento, y me deshaces con la tempestad. 30, Cap. 31 DECLARACION DE LA PROPIA INOCENCIA. Si caminé al lado de la mentira y mis pies corrieron hacia el engaño, ¡que Dios me pese en una balanza justa y reconocerá mi integridad! Si mi paso se desvió del camino y mi corazón fue detrás de lo que veían mis ojos; si alguna mancha se adhirió a mis manos, ¡que otro coma lo que yo siembro y mis retoños sean arrancados de raíz! 31, 5-8

38 ENTRADA EN ESCENA DE ELIHÚ. Este cuarto amigo, cuyo nombre no se había mencionado en 2. 11, tuvo que permanecer callado largo tiempo, por ser más joven que los otros tres. Con elocuencia, él desautoriza a Job y a sus interlocutores, e insiste en que el sufrimiento puede ser un instrumento en las manos de Dios, para encaminar al hombre hacia el bien y preservarlo de la arrogancia.

39 Cap. 32 y 33 LA REACCION DE ELIHÚ. Estos tres hombres dejaron de responder a Job, porque él estaba convencido de su justicia. Entonces se encendió la ira de Elihú, hijo de Baraquel, el buzita de la familia de Ram. Su ira se encendió contra Job, porque él pretendía ser más justo que Dios. Y su ira se encendió también contra sus tres amigos, porque no habían encontrado una respuesta, con lo cual condenaban a Dios. 32, 1-3

40 PRIMER DISCURSO DE ELIHÚ: LA PEDAGOGIA DE DIOS A TRAVES DEL SUFRIMIENTO. Pero yo te respondo: En esto no tienes razón, porque Dios es más grande que el hombre. ¿Por qué pretendes litigar con él como si no respondiera a ninguna de tus palabras? En realidad, Dios habla una vez, y luego otra, sin que se preste atención. En un sueño, en una visión nocturna, cuando un profundo sopor invade a los hombres y ellos están dormidos en su lecho, entonces, él se revela a los mortales y los atemoriza con apariciones, para apartar al hombre de sus malas obras y extirpar el orgullo del mortal; para preservar su alma de la Fosa y su vida, del Canal subterráneo. Todo esto es lo que hace Dios, dos y tres veces, en favor del hombre, para hacer volver su vida de la Fosa e iluminarlo con la luz de los vivientes. 33,

41 Cap. 34 SEGUNDO DISCURSO DE ELIHÚ: DEFENSA DE LA JUSTICIA DE DIOS. Por eso, escúchenme, hombres sensatos: ¡lejos de Dios la maldad, y del Todopoderoso, la injusticia! Porque él retribuye al hombre según sus obras y trata a cada uno conforme a su conducta. ¡No, no es cierto que Dios hace el mal y que el Todopoderoso tergiversa el derecho! 34, Cap. 35 TERCER DISCURSO DE ELIHÚ: LA NECESIDAD DE RECURRIR A DIOS CON HUMILDAD. Mira hacia el cielo y contempla, observa las nubes: ¡son más altas que tú! Si pecas, ¿qué daño le causas? Con tus muchas rebeldías, ¿qué le puedes hacer? Si eres justo, ¿qué le das o qué recibe él de tu mano? 35, 5-7 Entonces, por más que griten, él no responde, a causa del orgullo de los malvados. ¡No, Dios no escucha las cosas vanas, el Todopoderoso no se da por aludido! 35, 12-13

42 Cap. 36 y 37 CUARTO DISCURSO DE ELIHÚ: LA JUSTICIA Y LA GRANDEZA DE DIOS. Dios es grande y no se retracta, él es grande por la firmeza de sus decisiones. Él no deja vivir al malvado y hace justicia a los oprimidos. No retira sus ojos de los justos, los sienta en el trono con los reyes y los exalta para siempre. ¡Cuídate de volverte hacia la maldad, ya que por eso fuiste probado con la desgracia! Sí, Dios es sublime por su fuerza: ¿quién instruye como él? 36, ¡Es el Todopoderoso, y no lo podemos alcanzar! Él es sublime por su fuerza y su equidad, grande por su justicia y no oprime a nadie. 37, 23

43 LA INTERVENCIÓN DE DIOS Job no había cesado de proclamar su inocencia y de afirmar una y otra vez que sus males desmentían la justicia de Dios. Por eso le había pedido una confrontación cara a cara, para que Dios justificara ante él su manera de proceder. Ahora el Señor responde al desafío del rebelde y lo invita a afrontar un último combate. Pero su respuesta consiste principalmente en una serie abrumadora de preguntas, que remiten al hombre a la sabiduría con que Dios ha creado y gobierna el universo. Él puso en la naturaleza mil maravillas cuyos secretos el hombre ignora. ¿Cómo puede, entonces, extrañarse Job de ignorar la razón de sus padecimientos y el secreto último de su propia existencia?

44 Cap. 38 y 39 PRIMER DISCURSO DEL SEÑOR. INTERPELACION INICIAL. El Señor respondió a Job desde la tempestad, diciendo: ¿Quién es ese que oscurece mi designio con palabras desprovistas de sentido? ¡Ajústate el cinturón como un guerrero: yo te preguntaré, y tú me instruirás! 38, 1-3 EL SEÑORÍO DE DIOS SOBRE LA TIERRA Y EL MAR ¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? Indícalo, si eres capaz de entender. ¿Quién fijó sus medidas? ¿Lo sabes acaso? ¿Quién tendió sobre ella la cuerda para medir? 38, 4-5

45 ¿Quién encerró con dos puertas al mar, cuando él salía a borbotones del seno materno, cuando le puse una nube por vestido y por pañales, densos nubarrones? Yo tracé un límite alrededor de él, le puse cerrojos y puertas, y le dije: "Llegarás hasta aquí y no pasarás; aquí se quebrará la soberbia de tus olas". 38, 8-11 EL SEÑORÍO DE DIOS SOBRE LOS FENÓMENOS METEOROLÓGICOS ¿Quién ha abierto un cauce al aguacero y un camino al estampido de los truenos, para hacer llover sobre una tierra despoblada, sobre un desierto donde ningún hombre habita, para regar los páramos desolados y hacer brotar una hierba en la estepa? 38, 25-27

46 EL SEÑORIO DE DIOS SOBRE LOS ANIMALES. ¿Cazas tú la presa para la leona y aplacas el hambre de sus cachorros, cuando se agazapan en sus guaridas y están al acecho en la espesura? 38, ¿Le das tú la fuerza al caballo y revistes su cuello de crines? ¿Por una orden tuya levanta vuelo el águila y pone su nido en las alturas? 39, 19.27

47 Cap. 40 y 41 EL DESAFIO DEL SEÑOR Y LA RESPUESTA DE JOB. El Señor se dirigió a Job, y le dijo: ¿Va a ceder el que discute con el Todopoderoso? ¿Va a replicar el que reprueba a Dios? Y Job respondió al Señor: ¡Soy tan poca cosa! ¿Qué puedo responderte? Me taparé la boca con la mano. Hablé una vez, y no lo voy a repetir; una segunda vez, y ya no insistiré. 40, 1-5 SEGUNDO DISCURSO DEL SEÑOR. INTERPELACION INICIAL DEL SEÑOR. ¿Quieres realmente anular mi sentencia, y condenarme a mí, para justificarte? ¿Tienes acaso un brazo como el de Dios y truena tu voz como la de él? ¡Adórnate entonces de magnificencia y altivez, revístete de esplendor y majestad! 40, 8-10

48 BEHEMOT. Si el río se enfurece, no se perturba; está sereno, aunque un Jordán le llegue a la garganta. 40, 23 LEVIATAN. ¿Acaso te hará largas súplicas o te dirigirá palabras tiernas? ¿Hará un pacto contigo y lo tomarás como esclavo para siempre? 40, No hay en la tierra nadie igual a él, ha sido hecho para no temer nada. Mira de frente a los más encumbrados, es el rey de las bestias más feroces. 41, 25-26

49 El autor no se contenta con poner en tela de juicio la doctrina tradicional de la retribución. Al reflexionar sobre las tribulaciones de Job, un justo que padece sin motivo aparente, él critica la sabiduría de los antiguos "sabios y la reduce a sus justos límites. Aquella sabiduría aspiraba a comprenderlo todo: el bien y el mal, la felicidad y la desgracia, la vida y la muerte. Esta aspiración era sin duda legítima, pero tendía a perder de vista la soberanía, la libertad y el insondable misterio de Dios. En el reproche que hace el Señor a los amigos de Job (42. 7), se rechaza implícitamente toda sabiduría que se erige en norma absoluta y pretende encerrar a Dios en las categorías de la justicia humana.

50 Cap. 42 ULTIMA RESPUESTA DE JOB. Job respondió al Señor, diciendo: Yo sé que tú lo puedes todo y que ningún proyecto es irrealizable para ti. Sí, yo hablaba sin entender, de maravillas que me sobrepasan y que ignoro. "Escucha, déjame hablar; yo te interrogaré y tú me instruirás". Yo te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos. Por eso me retracto, y me arrepiento en el polvo y la ceniza. 42, 1-6

51 Al vislumbrar el misterio de Dios, Job toma conciencia de su error. Aunque él no cometió ninguna de las faltas que le imputaban sus amigos, sin embargo tiene un pecado mucho más grave: el del hombre justo que pretende hacer valer sus derechos delante de Dios. Su problema no ha quedado resuelto, pero él ha comprendido que Dios no tiene por qué rendir cuentas y que su Sabiduría da sentido incluso al sufrimiento y a la muerte. Por eso renuncia a medir a Dios con criterios humanos y se entrega confiadamente a él. "Yo te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos" (42. 5).

52 EPILOGO Esta conclusión en prosa retoma el relato popular que había quedado interrumpido al comienzo del Libro y describe la suerte final de su principal personaje. Dios recompensa a Job con toda clase de bienes y le devuelve la felicidad perdida, mientras que sus amigos son objeto de un severo reproche. Este epílogo pone de relieve, que en último término Dios nunca abandona a los que confían en él.

53 EL REPROCHE DEL SEÑOR A LOS AMIGOS DE JOB. Después de haber dirigido estas palabras a Job, el Señor dijo a Elifaz de Temán: "Mi ira se ha encendido contra ti y contra tus dos amigos, porque no han dicho la verdad acerca de mí, como mi servidor Job". Ahora consíganse siete toros y siete carneros, y vayan a ver a mi servidor Job. Ofrecerán un holocausto por ustedes mismos, y mi servidor Job intercederá por ustedes. Y yo, en atención a él, no les infligiré ningún castigo humillante, por no haber dicho la verdad acerca de mí, como mi servidor Job. 42, 7-8

54 LA REIVINDICACION DE JOB. Después, el Señor cambió la suerte de Job, porque él había intercedido en favor de sus amigos, y duplicó todo lo que Job tenía. Todos sus hermanos y sus hermanas, lo mismo que sus antiguos conocidos, fueron a verlo y celebraron con él un banquete en su casa. Se compadecieron y lo consolaron por toda la desgracia que le había enviado el Señor. Y cada uno de ellos le regaló una moneda de plata y un anillo de oro. El Señor bendijo los últimos años de Job mucho más que los primeros. El llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. 42, 10-12

55 Tuvo además siete hijos y tres hijas. A la primera la llamó "Paloma", a la segunda "Canela", y a la tercera "Sombra para los párpados". En todo el país no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Y su padre les dio una parte de herencia entre sus hermanos. Después de esto, Job vivió todavía ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Job murió muy anciano y colmado de días. 42, 13-17

56 Job llegó a descubrir el rostro del verdadero Dios a través del sufrimiento. Para ello tuvo que renunciar a su propia sabiduría y a su pretensión de considerarse justo. Es el mismo camino que debe recorrer el cristiano, pero éste lo hace iluminado por el mensaje de la cruz, que da un sentido totalmente nuevo al misterio del dolor humano.

57 "Los sufrimientos del tiempo presente no pueden compararse con la gloria futura que se revelará en nosotros Rom

58 Puedes solicitar el envío de esta serie de archivos, o bien ser removido de la lista de envíos, a: ESTE ES EL MENSAJE # 25


Descargar ppt "El Libro de Job forma parte de de los libros didácticos del Antiguo Testamento. El gran motivo del libro de Job es el hombre, a la vez concreto e intemporal,"

Presentaciones similares


Anuncios Google