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Hecho por: Julia Fuentes Luna Bonet. Rodrigo Díaz de Vivar nació en un pueblecito a 10 km de Burgos en el año 1.043.Hijo de Diego Laínez de Vivar, infante.

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1 Hecho por: Julia Fuentes Luna Bonet

2 Rodrigo Díaz de Vivar nació en un pueblecito a 10 km de Burgos en el año Hijo de Diego Laínez de Vivar, infante de Burgos, dueño de Molinos y tierras en la Ribera del Río Ubierna. Reinaba Fernando I rey de Castilla, León y Galicia. Le pusieron Rodrigo por su madre, Teresa Rodríguez, y Díaz porque su padre se llamaba Diego. Rodrigo practicó armas con el infante Sancho (II) participando en luchas contra el rey moro de Zaragoza.A la muerte de Fernando I, da Castilla a Sancho II, León a Alfonso VI y Galicia a García. Como rey de Castilla, Sancho II tiene a Rodrigo como su portaestandarte con todo lo que ello conlleva, hasta ser asesinado por un noble traidor. Hereda Castilla Alfonso VI, y es nombrado rey en

3 Rodrigo practicó armas con el infante Sancho (II) participando en luchas contra el rey moro de Zaragoza. A la muerte de Fernando I, da Castilla a Sancho II, León a Alfonso VI y Galicia a García. Como rey de Castilla, Sancho II tiene a Rodrigo como su portaestandarte con todo lo que ello conlleva, hasta ser asesinado por un noble traidor. Hereda Castilla Alfonso VI, y es nombrado rey en Rodrigo practicó armas con el infante Sancho (II) participando en luchas contra el rey moro de Zaragoza.A la muerte de Fernando I, da Castilla a Sancho II, León a Alfonso VI y Galicia a García. Como rey de Castilla, Sancho II tiene a Rodrigo como su portaestandarte con todo lo que ello conlleva, hasta ser asesinado por un noble traidor. Hereda Castilla Alfonso VI, y es nombrado rey en Se casó Rodrigo con Doña Jimena, hija del Conde de Oviedo y sobrina de Alfonso VI.Tuvieron dos hijas María y Cristina y un hijo, Diego.Este último murió a los 17 años luchando al lado de Alfonso VI contra el Rey de Toledo.

4 Vivar del Cid Burgos Monasterio de San Pedro de Cardeña Covarrubias Santo Domingo de Silos El Burgo de Osma Atienza Robredo de Corpes Castejón de Henares Anguita Medinaceli Ariza Alhama de Aragón Daroca Molina de Aragón Albarracín Cella Teruel Jérica Sagunto Valencia Játiva Orihuela

5 El Camino del Cid en la provincia de Burgos Desterrado por su rey Alfonso VI, el Cid se ve obligado a dejar las tierras castellanas con la orden de abandonar el reino en un plazo de nueve días. Los primeros versos del Cantar de mío Cid reflejan la tristeza del Cid cuando, a lomos de su caballo, Babieca, vuelve la mirada para ver los muros de su casa y propiedades, en Vivar. Acompañado por su mujer, sus dos hijas y un reducido grupo de parientes y amigos, El Cid se encamina así hacia el destierro, que le llevará por tierras musulmanas hasta Valencia. En la provincia de Burgos, el Camino del Cid tiene cuatro paradas importantes: Vivar del Cid, patria chica del Campeador: Burgos, ciudad de abundantes referencias cidianas; el Monasterio de San Pedro de Cardeña, igualmente ligado a la figura mítica del Cid; y Spinaz de Can, el paraje en el que el Cid acampó camino del destierro, y que algunos autores sitúan en el entorno de Pinarejos, tal y como explica Alberto Montanter citando, a su vez, a Ramón Menéndez Pidal y a lan Michael El Camino del Cid a su paso por Burgos puede recorrerse en su mayor parte por caminos históricos de carácter senderista o bien por carretera. Independientemente de la opción que escoja el viajero, el Camino del Cid tiene su inicio en Vivar.

6 El Camino del Cid en la provincia de Soria La fortaleza de Gormaz. La provincia de Soria está ligada al Cantar de mío Cid: la toponimia, topografía y geografía local está descrita con detalles que ha llevado a diversos investigadores a creer que el autor anónimo del poema pudo ser de San Esteban de Gormaz o de Medinaceli, una teoría que para el profesor Alberto Montaner Frutos "carece de fundamentos sólidos". [9] En el siglo XI, Soria es lugar de paso entre el Levante y Castilla. El autor del Cantar describe el camino hacia el destierro de El Cid y sus huestes y narra el viaje de las hijas del Cid y de sus maridos los infantes de Carrión, que culmina con el ultraje de éstas en el Robledal de Corpes (actual Castillejo de Robledo) y su regreso a Valencia, escoltadas por Álvar Fáñez. Todas estas rutas concluyen en un solo itinerario que transita, mayoritariamente, por carreteras secundarias

7 El Camino del Cid en la provincia de Guadalajara Castillo de Sigüenza en Guadalajara. Dos rutas del Camino del Cid recorren las tierras de Guadalajara. La primera sigue los pasos de El Cid en territorio musulmán, donde se adentró por la Sierra de Miedes. La toma de Castejón marcará el inicio de las incursiones del Cid, cuyo ejército llegará hasta la propia Guadalajara, en la expedición que hizo Álvar Fáñez remontando el curso del Henares. La segunda ruta transcurre por el Señorío de Molina de Aragón, paso natural durante el Medievo en la ruta de Castilla a Levante. Dentro de esta ruta destacan las poblaciones de Anguita(con sus grandes casonas típicamente serranas, junto a iglesias y demás construcciones de especial interés histórico-artístico) y la propia Molina de Aragón (con su gran castillo-alcazaba, numerosísimas iglesias y el palacio del Virrey de Manila). Esta ruta se caracteriza por pasar por terrenos de paramera (Campo Taranz, Parameras de Maranchón, Sierra de Solorio), terrenos de necesaria protección, al encontrarse un importante espectro de especies animales y vegetales.

8 El Camino del Cid en la provincia de Zaragoza El castillo de Ayub data del siglo IX. Una parte importante del Camino del Cid hacia el destierro discurre en los dominios islámicos de la Taifa de Zaragoza, a cuyo servicio estuvo el Cid histórico durante varios años. Zaragoza fue, durante los siglos XI y XII una de las taifas más importantes de Al-Ándalus, así como un centro artístico e intelectual de primer orden.La ruta del Cantar discurre entre las márgenes de los ríos Jalón y Jiloca: dos vegas en las que el Cid cobraba sus tritutos. La negativa de una de estas localidades - Alcocer - a pagar, provocó la conquista de su castillo y la posterior batalla de Alcocer. Este itinerario cidiano pone de manifiesto la importancia del agua en la Edad Media. A su paso por Zaragoza, el camino puede recorrerse por caminos senderistas o bien por carretera.

9 El Camino del Cid en la provincia de Teruel Imagen de Rubielos de Mora. En el siglo XI, las tierras de Teruel estaban divididas entre las taifas de Albarracín, Zaragoza y Valencia. En el Cantar son lugar de paso y base de operaciones desde donde lanzar ataques y algaras. Numerosos son los testimonios que hablan de la presencia de Rodrigo Díaz de Vivar en la actual provincia de Teruel. La historia y la leyenda se entremezclan en los pasajes turolenses del Cantar: desde el Poyo del Cid hasta Cella o Albarracín En buena parte del Camino, Teruel cuenta con camino senderista, enganchando desde Cella hasta La Puebla de Valverde con la Vía Verde de Ojos Negros. Posee además tres anillos, el de Montalbán, y los del Maestrazgo y Morella, estos dos últimos compartidos con la provincia de Castellón.

10 El Camino del Cid en la provincia de Castellón Jérica, conquistada por el Cid en el año El Camino del Cid en Castellón transcurre por la comarca de Els Ports y llega hasta zonas costeras. El Anillo del Maestrazgo con doscientos kilómetros de longitud ha de ser recorrido en varias jornadas. En algunas localidades de este trazado existen numerosas oportunidades para realizar actividades como el senderismo o los deportes de aventura. El Anillo de Morella es una continuación del Anillo del Maestrazgo. La ruta, marcadamente histórica, tiene como objetivo principal la localidad castellonense de Morella

11 El Camino del Cid en la provincia de Valencia La Albufera de Valencia. Con respecto a la ciudad de Valencia, el poema narra cómo durante varios años el Cid se desplaza por las costas y las sierras valencianas en perpetua lucha, debilitando el corazón del reino, hasta que, finalmente, tras un duro asedio que se prolonga durante diez meses, Valencia se rinde al Campeador Historia y leyenda se funden esta parte del Cantar, que nos lleva a través de sus versos a Benicadell, Cullera o Gandía o a ciudades como Sagunto, Játiva o Valencia.

12 El Camino del Cid en la provincia de Alicante Castillo de Sax, en la provincia de Alicante. El Cantar de mío Cid no cita, salvo en el caso de Denia, la presencia del Cid por Alicante, la historia, a través de las Crónicas Generales y la Historia Roderici, hablan de los recorridos que hizo Rodrigo por la zona hacia los años 1089 o 1090, antes de la conquista de Valencia. Hacia el año 1088, desterrado por segunda vez y hallándose en Elche, Rodrigo Díaz de Vivar, con la necesidad de afianzar su posición, recorrió buena parte de la provincia, sin dejar, como dice Ben Alcama "piedra enhiesta, ni señal de puebla ninguna". El Camino del Cid por Alicante atraviesa por parajes serranos localidades jalonadas por castillos defensivos, la mayoría de origen almohade, para finalizar en Orihuela, el punto más al sur al que Rodrigo Díaz de Vivar llegó a extender su influencia.

13 Cantar de mio Cid Cantar de mio Cid Primer folio del manuscrito del Cantar de mio Cid conservado en la Biblioteca Nacional de España. Escucha interactiva.Autor Anónimo Género Cantar de gesta Idioma Castellano País España. Fecha de publicaciónc FormatoManuscritoEl Cantar de mio Cid es un cantar de gesta anónimo que relata hazañas heroicas inspiradas libremente en los últimos años de la vida del caballero castellano Rodrigo Díaz el Campeador. Se trata de la primera obra narrativa extensa de la literatura española en una lengua romance, y destaca por el alto valor literario de su estilo. Está compuesto alrededor del año 1200.c. El Cantar de mio Cid es el único cantar épico de la literatura española conservado casi completo. Se han perdido la primera hoja del original y otras dos en el interior del códice, aunque el contenido de las lagunas existentes puede ser deducido de las prosificaciones cronísticas, en especial de la Crónica de veinte reyes. Además del Cantar de mio Cid, los cuatro textos de su género que han perdurado son: las Mocedades de Rodrigo circa 1360, con 1700 versos; el Cantar de Roncesvalles ca. 1270, un fragmento de unos 100 versos; y una corta inscripción de un templo románico, conocida como Epitafio épico del Cid ¿ca. 1400?. El poema consta de 3735 versos de extensión variable (anisosilábicos), aunque dominan versos de 14 a 16 sílabas métricas. Los versos del Cantar de mio Cid están divididos en dos hemistiquios separados por cesura. La longitud de cada hemistiquio es de 4 a 13 sílabas, y se considera unidad mínima de la prosodia del Cantar. No hay división en estrofas, y los versos se agrupan en tiradas, es decir, series de versos con una misma rima asonante. Se desconoce el título original, aunque probablemente se llamaría «gesta» o «cantar», términos con los que el autor describe su obra en los versos 1085 y 2276, respectivamente.

14 Primer cantar. Cantar del destierro (vv. 1–1084) El Cid ha sido desterrado de Castilla. Debe abandonar a su esposa e hijas, e inicia una campaña militar acompañado de sus fieles en tierras no cristianas, enviando un presente al rey tras cada victoria para conseguir el favor real. Segundo cantar. Cantar de las bodas (vv. 1085–2277) El Cid se dirige a Valencia, en poder de los moros, y logra conquistar la ciudad. Envía a su amigo y mano derecha Álvar Fáñez a la corte de Castilla con nuevos regalos para el rey, pidiéndole que se le permita reunirse con su familia en Valencia. El rey accede a esta petición, e incluso le perdona y levanta el castigo que pesaba sobre el Campeador y sus hombres. La fortuna del Cid hace que los infantes de Carrión pidan en matrimonio a doña Elvira y doña Sol. El rey pide al Campeador que acceda al matrimonio y él lo hace aunque no confía en ellos. Las bodas se celebran solemnemente. Tercer cantar. Cantar de la afrenta de Corpes (vv. 2278–3730) Los infantes de Carrión muestran pronto su cobardía, primero ante un león que se escapa y del que huyen despavoridos, después en la lucha contra los árabes. Sintiéndose humillados, los infantes deciden vengarse. Para ello emprenden un viaje hacia Carrión con sus esposas y, al llegar al robledo de Corpes, las azotan y las abandonan dejándolas desfallecidas. El Cid ha sido deshonrado y pide justicia al rey. El juicio culmina con el «riepto» o duelo en el que los representantes de la causa del Cid vencen a los infantes. Estos quedan deshonrados y se anulan sus bodas. El poema termina con el proyecto de boda entre las hijas del Cid y los infantes de Navarra y Aragón

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16 ¡Merced, ya rey e señor, por amor de caridad! La rencura mayor non se me puede olvidar oídme toda la corte pésevos de mio mal, los infantes de Carrión, que m' desondraron tan mal. salvaste a Jonás cuando cayó en la mar salvaste a Daniel con los leones en la mala cárcel, salvaste dentro en Roma al señor san Sabastián, salvaste a Santa Susana del falso criminal.

17 Los castillos se empezaron a construir en el siglo X. Los primeros castillos sustituyeron a los fuertes de madera y evolucionaron haciéndose más sólidos a medida que cambiaban los métodos de guerra. Para su construcción era necesario el permiso para almenar. Este era un permiso de concesión real y se llamaba así porque las almenas hacían del castillo un edificio diferente. Era un documento oficial cuando llevaba el sello del rey fijado con una cinta al pergamino. Los castillos adulterados (casas fortificadas ilegalmente) podían ser tomados por el rey. El castillo no respondía a normas o estructuras regularizadas. El constructor sé adaptaba al lugar, al presupuesto y a las necesidades militares del momento.

18 Barbacana: Es una obra de fortificación situada frente a las murallas y protegiendo una puerta de acceso. Podían contar con portales propios fortificados de paso obligatorio para acceder a la puerta principal. Como ésta del castillo de Sigüenza (Guadalajara). Torre del homenaje. Es la torre principal del castillo, residencia de los responsables del mismo, normalmente la más alta y fuerte, y estaba situada en el lugar de más fácil defensa. Era el lugar más protegido y en caso necesario podía convertirse en el último núcleo de resistencia. Foso: trinchera excavada frente a los muros de una fortificación. Su misión principal era impedir que las máquinas de asalto se aproximaran a los muros. Un ejemplo magnífico lo podemos ver en el castillo de Bellver, Mallorca ( ). El rastrillo o peine suele ser una pesada reja, rematada abajo en puntas que formaba parte de las fortificaciones de la puerta, junto al puente levadizo y la barbacana. A lmenas, tenían como función proteger a los defensores, algunas tenían orificios, como troneras (para las armas de fuego) o saeteras (para lanzar armas arrojadizas Adarve o camino de ronda, donde se parapetaban los defensores

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20 FIN


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