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LA PSICOSIS SEGÚN W. BION O LOS LÍMITES DEL KLEINISMO. SOBRE EL TEXTO DE RABINOVICH Abel Saraiba.

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1 LA PSICOSIS SEGÚN W. BION O LOS LÍMITES DEL KLEINISMO. SOBRE EL TEXTO DE RABINOVICH Abel Saraiba

2 Esquema R de Lacan En la obra de Klein desaparece del cuadro el triángulo simbólico (no porque el símbolo no sea importante, sino por la pérdida de interés y relevancia del significante). La relación queda circunscrita a los vértices del ideal del yo y el significante del deseo primordial si se quiere, en el cual el pecho materno viene a sustituir al falo el eje imaginario. Los asideros simbólicos son el ideal del yo y el significante del deseo primordial, es decir, la madre. Hacia esa dirección apuntará la psicogénesis del símbolo.

3 Esquema R de Lacan Obviamente desparece el significante Nombre-del-Padre y el Otro y su ley, lo cual nos habla de una notable disminución del peso de la castración freudiana.

4 Esquema R de Lacan Lacan dirá este esquema en efecto permite demostrar las relaciones que se refieren no a los estadios preedípicos que por supuesto no son inexistentes, pero analíticamente impensables (como la obra vacilante pero guiada de la señora Melanie Klein lo pone suficientemente en evidencia) sino a los estadios pregenitales, en cuanto que se ordenan en retroacción con el edipo. (Escritos, tomo 2 pp. 531, 1966)

5 Esquema R de Lacan Todo el problema de las perversiones consiste en concebir como el niño en su relación con la madre, relación constituida en el análisis no por su dependencia vital, sino por su dependencia de amor, por el deseo de su deseo, se identifica con el objeto imaginario de ese deseo en cuanto que la madre misma simboliza en el falo. Puede considerarse dicha capacidad en relación con la de Reverie en tanto posibilita la simbolización de lo fálico.

6 Esquema R de Lacan Lacan cuestiona la posición innatista del kleinismo. El falocentrismo producido por esta dialéctica es todo lo que habremos de retener aquí. Esta por supuesto enteramente condicionado por la intrusión del significante en el psiquismo del hombre, y es estrictamente imposible de deducir ninguna armonía preestablecida de dicho psiquismo con la naturaleza a la que lo expresa.

7 Esquema R de Lacan El falo adquiere una función como pivote del proceso simbólico que lleva a su perfección en los dos sexos, y el cuestionamiento del sexo como complejo de castración. Es en efecto en la economía subjetiva, tal como la vemos, gobernada por el inconsciente, una significación que no es evocada sino por lo que llamaremos Metáfora Paterna.

8 Esquema R de Lacan Lacan cuestiona el posicionamiento preedípico como definitorio o decisivo para el sujeto No hay por supuesto ninguna necesidad de un significante para ser padre, como tampoco para estar muerto, pero sin significante, nadie, de uno y de otro de esos estados de ser sabrá nunca nada. El significante M se artifcula a la experiencia presencia ausencia de la madre. Para Lacan eso abre paso a la pregunta sobre el deseo del Otro (tachado) para Klein el agujero es la ausencia del objeto sin misterios de la madre o el pecho que la reemplaza.

9 Esquema R de Lacan El significante I, del ideal del yo corresponde a la introyección del pecho bueno idealizado, cuya estabilización es correlativa a la elaboración adecuada de la posición depresiva. Entre el significante I y el M la realidad encuentra su fundamento. El significante M se identifica al interior del cuerpo materno, pleno de objetos parciales, donde el goce reina y viene a ser depositario de los atributos imaginarios

10 Esquema R de Lacan Si el deseo del Otro está excluido, su goce supuesto es Omnipresente. En el interior de ese recinto todos gozan, hermanas, hermanos, el pene, el pecho, la pareja combinada. Lo escandaloso del Edipo temprano es la anulación de la originalidad del concepto freudiano de castración y sus consecuencias. El mundo de los objetos se funda desde una relación privilegiada del pecho materno, es el patrón de medida de los objetos del mundo Kleiniano.

11 Esquema de J. A Miller. La metáfora paterna sirve de punto de articulación del cual retroactivamente emerge la significación fálica desde Lacan. Desde Klein la significación retroactiva viene dada desde la metáfora depresiva y produce el pecho que sustituye al falo de la significación fálica. El significante madre reemplaza al del Nombre-del-Padre. Para la teoría Kleiniana la retroacción de la significación viene a ser sustituida por una anticipación, el pecho anticipa y acciona todos los objetos posibles.

12 Esquema de J. A. Miller El lugar de la castración viene a ser tomado por el destete. Así mismo la existencia de la relación sexual es planteada en términos de cómo la boca anticipa la función de la vagina, cuya representación innata es preciso suponer, es decir, que de antemano la diferencia de los sexos está inscripta en el inconsciente. La relación sexual boca-pecho en su complementariedad hace existir la relación sexual.

13 La problemática de la falta La falta en Klein aparece considerada desde la pérdida del objeto, o el duelo que posibilita la génesis del símbolo, ya que se deja de lado el peso de lo fálico en la castración freudiana. La posición depresiva es premisa lógica de la pérdida del objeto. Pensando en lo señalado en el esquema R, los significantes del ideal del yo y del objeto primordial son sacados de su pertenencia en el campo del Otro y reducidos a experiencias emocionales.

14 La problemática de la falta La experiencia del duelo es la base empírica del símbolo. Para la teoría de Klein la idea de falta está situada en el campo de la realidad, que sustituye al campo del Otro, entonces es en la realidad que se aprehende la falta. Desde la teoría de Klein resulta inconsiderable que el agujero de la falta sea sobre lo simbólico e inasimilable en la realidad (circularidad del lenguaje)

15 La problemática de la falta Desde la teoría de Klein se desliza el objeto del psicoanálisis como objeto de conocimiento, como forma de aprendizaje de la realidad. Se sale del sinsentido de lo real de Lacan, de lo inconsciente que habla de deseo, al terreno de lo que deriva de la frustración. Para Klein hay un sentido evolutivo que coloca la maduración del sujeto en la puja de los avatares que se dan entre lo aprendido y lo heredado.

16 La problemática de la falta Desde la perspectiva de Lacan hay un posicionamiento estructural que cuestiona la evolución. Existe en los seres humanos una relación destructora y mortal. Siempre está allí presente, en forma subyacente. El mito político del Struggle for Life o supervivencia del más apto sirvió para inventar muchas cosas. Si Darwin lo forjó fue porque el formaba parte de una nación de corsarios, cuya industria fundamental era el racismo

17 La problemática de la falta En realidad todo se opone a esta tesis de la supervivencia del más fuerte. Es un mito que se opone a los hechos. Todo prueba que hay puntos de constancia y equilibrio propios de cada especie, y que las especies viven en una suerte de coordinación, presente incluso entre los devoradores o devorados. Jamás se llega a un radicalismo destructor; el cual simplemente culminaría el aniquilamiento de la especie de los devoradores, quienes no tendrían ya que comer. La estrecha intercoaptación que existe en el plano de la vida no se lleva a cabo en la lucha a muerte (Lacan )

18 La Huella de Platón Postura desde Klein y Bion que por su fuerte tendencia innatista nos remite a lo llamado la huella de Platón, es decir, al mundo de las ideas y el mito de la caverna. El efecto de la interpretación sistémica del contenido de las fantasías cumple cabalmente la función de obtener el agujero del Otro (leido desde una perspectiva lacaniana) ya que para todo hay respuesta y, siendo guiado pacientemente, el paciente como el esclavo de Platón accederá a lo que una vez ya conoció.

19 La Huella de Platón En el diálogo Menon, fechado en el 387 a.c con ocasión del estudio de la virtud, se introduce la teoría de la reminiscencia. Conocer es recordar. Desde la perspectiva psicoanalítica aquellas experiencias tempranas entrañan ese conocimiento sobre el inconsciente. Platón no defendía este punto sobre conocimientos concretos como el del pizarron es verde, sino de conocimientos dotados de universalidad como las matemáticas que pueden así como otros descubrirse a través de la dialéctica.

20 La Huella de Platón Desde la perspectiva de Platón tales conocimientos no podrían explicarse a partir de la experiencia meramente empírica o perceptiva. El alma conoció la verdad cuando estuvo en el mundo de las ideas y al estar en la realidad concreta, lo que hace es recordar.

21 Ejemplo de Menon

22 La Huella de Platón Retomando con Klein el planteamiento se dirige a la psicogénesis del símbolo lo cual deriva en 3 presupuestos. 1. Existe un desarrollo teleológico, es decir, que cursa al sujeto. 2. Este exige la anticipación de la significación que va unida al innatismo. 3. El simbolismo da cuenta de una vivencia originaria, sustancia primera, perdida para siempre en las redes del significante. experiencia emocional.

23 La Huella de Platón Desde la perspectiva de Klein se da menos peso al diagnóstico estructural permitiéndose hablar de la psicosis del psicótico y la psicosis normal del desarrollo. Se abandona parcialmente el bloque de las 3 estructuras freudianas y se habla o refiere a los núcleos psicóticos, diferenciados por montos constitucionales de tánatos. La realización alucinatoria del deseo en Freud será reinterpretada a la luz del pensar, entendido desde el lugar de la resolución de problemas, siendo el problema central el resolver la ausencia del objeto denominado No- Cosa.

24 La Huella de Platón De cara a la frustración que acarrea la No-Cosa, hay dos respuestas posibles: 1. Elaborar la ausencia mediante el desarrollo de la simbolización o el pensamiento (respuesta neurótica) 2. Escapar a la ausencia mediante la alucinación. Leyendo a Bion desde Lacan puede decirse que el primer acto la no instalación de la falta, su no elaboración marca el límite entre dos formas de estructurar la personalidad.

25 La Huella de Platón Las experiencias fundamentales emocionalmente serán la frustración y gratificación. Una asociada al odio y otra al amor. Serán la sustancia misma del proceso analítico. La pulsión oral marcará la impronta de la relación boca-pecho que mediará entre estas 2 experiencias fundamentales. Es sobre este nivel que aparece la identificación proyectiva.

26 La Huella de Platon Fórmula clave para Bion: La boca será continente y el pecho contenido. Continente será por excelencia algo en cuyo interior se puede proyectar. Contenido será en consecuencia lo proyectado La relación continente-contenido se introyecta por el lactante y posibilita la elaboración de la pérdida del objeto. Primera versión del pensamiento preverbal (por ecuación simbólica) que descansa sobre la identificación proyectiva.

27 La Huella de Platón Función de Reverie. Capacidad de la madre que garantiza la introyección de este aparato, que vuelve al Otro materno un continente de las emociones que superan al niño, es especial de las negativas que son evacuadas bajo formas de identificación proyectiva. El reverie equivale a una digestión psíquica de aquello que no soporta el niño. Digiriendo la No-Cosa, la ausencia del objeto.

28 La Huella de Platón Desde la perspectiva lacaniana Bion el objeto del deseo se equipara al del conocimiento. La frustración se transforma en matriz de aprendizaje, cuyo dato inicial es la experiencia emocional. El análisis será una experiencia emocional correctora que se funda en las formas de vínculo entre continente y contenido, a saber, amor, odio y conocimiento.

29 La Huella de Platón El pensar para Bion será una forma de elaborar el exceso de estimulación sensorial, que demanda el desarrollo de elementos alfa que equivale a impresiones sensoriales y emociones digeridas. Todo ello agrupado bajo el manto de la gratificación y frustración. Aparecen las preconcepcíones que son huellas filogenéticas heredadas, vinculadas al tema de la frustración-gratificación. Justamente al encontrarse esta huella con una realización de la serie frustración, es decir, cuando aparece la No-Cosa se genera la concepción.

30 La Huella de Platón Punto de articulación entre la huella y la reminiscencia de Platón con Klein y Bion. El pecho en la serie de la gratificación es objeto de goce, su pérdida, en caso de ser elaborada determina el surgimiento del anhelo, de la añoranza del objeto, posibilitada por el símbolo. Para Bion el símbolo es la muerte de la cosa, la cual se funda en la experiencia de la ausencia. El deseo por el objeto perdido surge como límite del principio de placer gracias a la elaboración de la frustración.

31 La Huella de Platón Vemos sobre ese punto que el deseo por el objeto perdido asemeja a la reminiscencia platónica del alma sobre el conocimiento como algo ya sabido. Entonces en ese paso de la preconcepción a la concepción será clave para la constitución de los elementos alfa, versión lacaniana del significante, los cuales se agrupan para formar una barrera, la barrera del contacto, cuya función es establecer los límites entre lo consciente y lo inconsciente

32 La Huella de Platón La barrera de contacto ocupará el lugar de la represión primaria para Freud. Los elementos alfa se organizan gracias a la función alfa, cuyo establecimiento posibilita el surgimiento del pensar, ya que el pensar consiste esencialmente en resolver el problema que plantea la ausencia del objeto. Los elementos alfa posibilitan que el problema del objeto llegue a plantearse

33 La Huella de Platón De nuevo con Platón para Bion la verdad esta relacionada con la función alfa la cual es indispensable para un desarrollo emocional adecuado. Esta verdad como la del mundo de las ideas, es independiente de un pensador, más el pensador es el que introduce la mentira. Para el innatismo la noción de verdad sobraría como criterio para pensar en la estructura. Pero Bion busca llevar el kleinismo a otro lugar. Aunque es preso de la metáfora alimenticia y deja de lado el significante

34 La Huella de Platón No obstante Bion alcanza otro acercamiento a Lacan cuando señala que lo imposible de verificar, de constatar en el psicoanálisis debe equilibrarse con el concepto de verdad. Alli donde hay sujeto hay verdad… En ese sentido es posible el puente entre verdad y lo real del inconsciente. Lacan decía la verdad tiene estructura de ficción.

35 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. La psicosis es una subversión del pensar, que da cuenta desde Bion de un funcionamiento psíquico no contemplado por la teoría freudiana clásica. La psicosis es considerada como un nucleo de la personalidad, no un cuadro clínico en sí mismo. Este parte sería un remanente de las partes más tempranas de la evolución que coexiste con los núcleos neuróticos de la personalidad.

36 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. La transferencia del psicótico es diferente, funciona desde la identificación proyectiva, la escisión y la relación particular con el objeto. La elección de objeto apunta a la evasión de la frustración, donde la No-Cosa o el No-Pecho se transforma en el pecho malo presente. Es una presencia que no es un elemento alfa, sino que obtura la falta y habla de lo incognoscible, lo real.

37 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. Haciendo un puente entre Lacan y Bion se puede señalar que en ese espacio donde lo forcluido de lo simbólico retorna desde lo real como la cosa en sí misma. Bion dirá que aparece como elementos beta. Los elementos beta se forman donde deberian aparecer los alfa en el neurótico para resolver el problema de la ausencia del objeto, pero que a diferencia de los alfa los beta no digieran la experiencias emocionales fundamentales.

38 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. La frustración no se resuelve afectando la génesis del símbolo, un agujero en lo simbólico ya que no hay elemento alfa, hay elementos beta como un retorno desde lo real que es el fundamento de las alucinaciones. El principio de placer-dolor sustituye al del displacer. Se refiere al dolor vinculado con el trabajo de duelo, asociado a la frustración definida como la capacidad de soportar el dolor de la No-Cosa. Reintroduce el peso del masoquismo primario rechazado por Klein desde el sadismo primario.

39 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. Esta dimensión del placer-dolor supone en relación con la psicosis la aparición de la problemática del goce. Lo real del goce aparece a través del doler como límite, como imposible de soportar. Hacer soportable ese dolor, o digerible mediante el símbolo es lo que se aspira lograr en la cura. La realidad que se establece cuando el principio del placer-dolor se establece es lo que llama realidad sensorial o sensorealidad que produce la alteración de los órganos de los sentidos.

40 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. Se sensualiza el sensorio que reemplaza la capacidad de darse cuenta de la conciencia.

41 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. Personalidad esquizofrénica. 1. Perturbación fundamental de la función simbólica que condiciona el fracaso del pensamiento verbal. Y el del aprendizaje por la experiencia. 2. Articulador central del fracaso en la no elaboración de la posición depresiva, intolerancia a la frustración y dolor que entraña. Se fracasa porque hay primacía del sadismo, odio a la realidad externa e interna, fracaso en la capacidad de revierie de la madre.

42 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. 3. No se establece la división consciente-inconsciente al no producirse la barrera de contacto que los separa por el fracaso de la función alfa. Muerte de la personalidad ya que la existencia de la última depende de tal diferenciación. El placer y el dolor como cualidades psíquicas por excelencia son datos sensoriales del self que produce un reemplazo del significado y la verdad por las sensaciones mismas con su cuota de placer-dolor, que al no ser simbolizado normalmente se da un uso diferente a los órganos de lo sensorial

43 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. 4. El aparato destinado a captar la realidad es el objeto privilegiado de los ataques y la escisión. Se forman objetos bizarros, aglomerado de una parte del yo, del superyó, y elementos beta. Objetos exteriores sin interior. Esta aglomeración de objetos constituye la pantalla beta que sustituye la articulación de elementos alfa en la barrera de contacto, cuyo funcionamiento particular será el fundamento de la intensidad de la relación afectiva del analista frente al psicótico.

44 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. 5. Todos estos elementos culminan en las transformaciones en alucinosis, propias de la transferencia psicótica. Estas implican una desparición de las reglas, dimensiones y vértices que normalmente regulan las transformaciones geométricas neuróticas. Su instrumento es la evacuación, su mente es un órgano expulsivo, se usa para recibir y evacuar. Son una dimensión de la experiencia analítica gracias a las cuales son aprehensibles mediante los sentidos.

45 La Personalidad Esquizofrénica y su Espacio: Las transformaciones en alucinosis. La alucinación es un fracaso en ser, correlativo de la muerte de la personalidad. No es un error de representación. Sus reglas son: si un objeto está arriba dicta la acción, es superior, autosuficiete e independiente, superior-inferiro es la unica relación entre objetos. Recibir es mejor que dar.

46 La dirección a la cura. El analista trata constantemente de deducir que piensa el paciente, y aquí la actividad interpretativa como traducción de estados emocionales es obvia. Psicoanalizar es precisamente transformar esa experiencia emocional actual en una interpretación. El objetivo principal del psicoanálisis de la esquizofrenia es reparar el aparato psíquico del psicótico.

47 La dirección a la cura. La psicosis es un déficit en el aprendizaje del símbolo, cuyo efecto es que el sujeto queda perturbado en su constitución y quizá lo que no pudo aprenderse, quizá pueda volverse tolerable la frustración. Optimismo terapéutico. El analista debe ocupar el lugar de la parte no psicótica de la personalidad, el lugar de la conciencia y su función. Percatarse de la experiencia emocional y comunicársela, digerirla.

48 La dirección a la cura El analista hace operación de pantalla, siendo receptor sensible de las evacuaciones del paciente, receptor que contiene gracias a su capacidad de reverie lo intolerable para el paciente. El analista es conciencia, es continente y el paciente causa de su decir interpretativo y asociaciones. Se busca llevar al paciente progresivamente a la posición depresiva en el uso del símbolo. Debe colocarse en el lugar del pecho, para permitir la emergencia del no-pecho, para corregir la experiencia inicial desde el lugar del pecho

49 La dirección a la cura Elaborar la posición depresiva es renunciar a la realidad sensorial-sensual, al principio del placer dolor. Hacer que el paciente pierda goce. Una reducción del goce del cuerpo. Al faltar lo fálico de la castración en la cura biondiana se pierde el lugar de lo fálico como aquello que en la castración reduce el goce y ordena y da sentido a los órganos del cuerpo donde se inscribe el goce.

50 La dirección a la cura. Se intenta construir una metáfora delirante a partir de la significación del pecho como significante fundamental. La utopía biondiana es reducir la atopía del esquizofrénico respecto a todo discurso, inventar un discurso donde este quepa.

51 Gracias.


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