La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

Oscar Alburquerque Anciano Iglesia Bíblica Jesús el Pan de Vida.

Presentaciones similares


Presentación del tema: "Oscar Alburquerque Anciano Iglesia Bíblica Jesús el Pan de Vida."— Transcripción de la presentación:

1 Oscar Alburquerque Anciano Iglesia Bíblica Jesús el Pan de Vida

2 La palabra «revelación» es de origen latino y significa «develación». Es la traducción de la palabra griega apokalypsis. Ordinariamente la palabra «revelación» no se refiere a develar o hacer visible un objeto o una persona sino a dar a conocer una verdad. La doctrina de la revelación, en la teología cristiana, es que Dios se ha dado a conocer al hombre así como las verdades pertinentes a sí mismo.

3 La Biblia es la revelación de Dios. La revelación de Dios escrita en lenguaje humano. Es la revelación de Su Plan de Salvación, de su método de tratar con los hombres, del estado pecaminoso de los hombres, del porvenir bendito de aquéllos que confían en Él. Es también, la revelación de la personalidad de Dios, y, sobre todo, de su carácter de amor y de misericordia.

4 Gálatas 1:11 Porque os hago saber, hermanos, que el Evangelio proclamado por mí, no es según hombre; Gálatas 1:12 pues yo no lo recibí ni lo aprendí de hombre, sino por revelación de Jesucristo.

5 La Biblia da por sentado, queridos hermanos, dos cosas: su carácter de revelación, y de ser la única revelación de Dios. Los profetas del Antiguo Testamento sentían en sus conciencias el impulso del Espíritu Santo de Dios, y por lo tanto introducían sus mensajes con las palabras: Así dice YHVH Dios de Israel… Isaías 37:21 Dice YHVH… Isaías 43:10 Así dice YHVH Sebaot (Señor de los Ejércitos), Dios de Israel… Jeremías 7:21 Por tanto, así dice Adonay (mi Señor) YHVH… Ezequiel 28:6 Así dice YHVH mi Dios… Zacarías 11:4

6 Los apóstoles también sentían en sí la unción del Espíritu Santo que los conmovía e instruía. Efesios 3:1-5 Por esta causa, yo Pablo soy el prisionero de Cristo por amor a vosotros los gentiles, si es que oísteis acerca de la administración de la gracia de Dios que me fue encomendada para vosotros, conforme a una revelación me fue dado a conocer el misterio, como antes escribí brevemente, leyendo lo cual podéis percibir mi entendimiento en el misterio de Cristo, que no se dio a conocer a los hijos de los hombres en otras generaciones, como ahora fue revelado a sus santos Apóstoles y Profetas por el Espíritu:… 1 Corintios 2:10 pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios. 1 Corintios 11:23 Porque yo recibí del Señor lo que también os transmití: Que el Señor Jesús, la noche que era entregado, tomó pan; 2 Timoteo 3:16-17 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y es útil para la enseñanza, para la refutación del error, para la corrección, para la instrucción en la justicia, a fin de que el hombre de Dios esté completamente calificado, equipado para toda buena obra. Apocalipsis 1:1 Revelación de Jesús el Mesías, que Dios le dio para manifestar a sus siervos lo que debe suceder en breve, y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan,…

7 Pablo continúa demostrando que el evangelio que él proclama es el único digno del nombre, puesto que es de origen divino. Cuando él dice por ejemplo yo no lo recibí ni lo aprendí de hombre; la expresión lo recibí, implica la ausencia de esfuerzo para adquirirlo y aunque no había recibido enseñanza de los apóstoles sino del Espíritu Santo, sin embargo, cuando se encontró con ellos, el evangelio de él concordaba exactamente con el de ellos. Por lo tanto el evangelio de Pablo no lo recibió de tradición o enseñanza alguna, sino de Dios a través de Cristo.

8 En todo esto no se quita el hecho de que Dios se ha valido de la inteligencia de los hombres, a fin de comunicarles Su voluntad y Sus propósitos. En efecto, la capacidad del hombre para recibir la revelación de Dios ha sido siempre un factor importante; el hombre ha tenido que cooperar en una forma activa, esforzándose y a veces agonizando en su gran deseo de percibir y comprender lo que Dios le comunica. Sin embargo, el factor directivo en el procedimiento de la revelación ha sido Dios.

9 Los grandes profetas del Antiguo Testamento fueron uno de los instrumentos que Dios empleó para comunicar a los hombres los planes que El había concebido para su pueblo, así como lo fueron los apóstoles en el Nuevo Testamento. Ellos primeramente dieron al pueblo los mensajes en forma oral, y después los escribieron o los dictaron a sus discípulos, como lo hizo Jeremías. Jesús mismo fue la revelación más completa de Dios. Él fue el que mejor conoció a Dios, y el que mejor lo manifestó en su propia personalidad, en sus acciones, en sus enseñanzas, en su pureza moral, en su bondadoso y cariñoso trato con todos.

10 En cierta ocasión, cuando le faltaba poco tiempo para volver al Padre que lo había enviado como la manifestación suprema de sí mismo, le dijo Felipe: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta Jesús le dice: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y no me has conocido Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: Muéstranos al Padre?

11 Con este dicho Jesús plantea el gran principio de que la suprema revelación de Dios es su hijo Jesús Cristo. Si queremos saber cómo es Dios, tenemos que mirar al Señor Jesús. Si la idea de Dios nos resulta abstracta e intangible, contemplemos al Señor Jesús, quien nos manifiesta en forma concreta, tangible y palpable, la perfección de Dios en términos humanos, términos que nos son fáciles de comprender e imitar. Y el mejor cuadro de esta revelación de Dios en la persona de un hombre, lo tenemos en los escritos del Nuevo Testamento, donde lo podemos leer descrito con palabras repletas de significación espiritual y moral que, a medida que las leemos, nos elevan cada vez más a un debido aprecio de aquel Ser que, glorioso, sublime y divino, se hizo hombre, llegó a ser siervo, se humilló, se sacrificó, se abnegó, con el fin de manifestar a los hombres el Dios de amor, el Padre y Creador de todos.

12 Ya que Jesús es para nosotros el ejemplo de todo lo que Dios es, Él debe ser también el ejemplo de todo lo que nosotros debemos ser. Tomémosle, pues hermanos, como el ejemplo de nuestra vida, de lo que quisiéramos ser; tomémosle como el modelo de nuestras vidas, el que, por ser la revelación de la perfección de Dios, también viene a ser la manifestación de la perfección del hombre. Sabiendo que Él, Cristo Jesús Señor nuestro es el hombre perfecto.

13 Su gracia es mayor, si las cargas aumentan su fuerza es mayor, si la prueba es más cruel si es grande la lucha, mayor es su gracia si más son las penas, mayor es su paz. Su amor no termina, su gracia no acaba, un límite no hay al poder de Jesús; pues de sus inmensas riquezas en gloria, abundan sus dones, abunda su amor. Si nuestros recursos se han agotado, y fuerzas nos faltan para continuar, si al punto ya estamos de desanimarnos, la hora ha llegado en que Dios obrará.

14 La Cena del Señor

15 Algunos hermanos hemos tenido problemas con el adverbio anaxios (ναξίως, 371) indignamente que se usa en 1 Corintios 11:27. Se dice que no debemos participar indignamente de la Cena del Señor… La pregunta es ¿quién es digno delante de Dios? Y la respuesta es: NADIE ¿Entonces que significa tomar la Cena indignamente? La respuesta es: tratándola como una comida común, el pan y la copa como cosas comunes, no entrando en la conciencia de su solemne significado simbólico.

16 Es una ordenanza que fue impartida por Cristo Jesús Señor nuestro con un doble propósito: 1.Que los creyentes en Cristo, celebrando la Cena del Señor, hagamos memoria de Él. 2.Que la Cena del Señor sirva simultáneamente como anuncio -o testimonio - de la muerte del Señor. Notemos que la Escritura identifica esta conmemoración precisamente como la Cena del Señor (1 Corintios 11:20), y por lo tanto creemos que este es el mejor modo de referirnos a ella. Podemos suponer que el pan y la copa fueron tomados de los elementos usados en la fiesta de la Pascua. Pero el Señor al utilizarlos en la Cena les asignó el carácter de símbolos, que nada tienen que ver con la antigua fiesta.

17 La primera condición es que quien participa sea un cristiano, es decir, alguien que ha creído con fe en Cristo Jesús para el perdón de sus pecados, alguien regenerado; en suma, alguien que ha experimentado un renacimiento espiritual. La segunda condición deseable, que no surge de un mandamiento específico, pero sí del ejemplo de lo que practicaban los primeros cristianos, es que el creyente esté bautizado. Leemos en Hechos 2:41 que los que recibieron su palabra - es decir los que creyeron -, fueron bautizados... y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Allí los creyentes fueron bautizados antes de participar de la Cena del Señor. Creemos sencillamente que es un ejemplo digno de imitar. Finalmente, el Señor requiere que nadie participe indignamente. (1 Corintios 11:27-32) No se trata de la calificación del creyente como indigno, sino más bien de su participación de manera indigna, esto es, perdiendo de vista el propósito de la Cena del Señor.

18 1.Que alguien considere que tiene la facultad de participar de la Cena del Señor por méritos propios, en función de su buen proceder. 2.Que alguien, habiendo hecho su examen personal, considere que no puede participar porque algún pecado lo hizo indigno. 3.Que alguien participe livianamente sin cumplir la condición previa de probarse a sí mismo. 4.Que alguien participe por rutina como si se tratara de una comida cualquiera, con el pensamiento distraído en cuestiones ajenas, sin hacer verdadera memoria del Señor. Entonces ¿dónde está la clave? en: pruébese cada uno a sí mismo y coma así del pan, y beba de la copa


Descargar ppt "Oscar Alburquerque Anciano Iglesia Bíblica Jesús el Pan de Vida."

Presentaciones similares


Anuncios Google