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Décimo sexto programa La moralidad de los actos humanos El pecado (introducción)

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Presentación del tema: "Décimo sexto programa La moralidad de los actos humanos El pecado (introducción)"— Transcripción de la presentación:

1 Décimo sexto programa La moralidad de los actos humanos El pecado (introducción)

2 Enseña el catecismo: Los actos humanos, Los actos humanos, es decir, los es decir, los libremente realizados libremente realizados tras un juicio de la conciencia, tras un juicio de la conciencia, son calificables moralmente: son calificables moralmente: son: son: - buenos o - malos (CEC, 1749).

3 El obrar es moralmente bueno cuando las elecciones de la libertad están conformes con el verdadero bien del hombre y expresan así la ordenación voluntaria de la persona hacia su fin último, es decir, Dios mismo El obrar es moralmente bueno cuando las elecciones de la libertad están conformes con el verdadero bien del hombre y expresan así la ordenación voluntaria de la persona hacia su fin último, es decir, Dios mismo (VS, 72).

4 El objeto, la intención y las circunstancias son las «fuentes» o elementos constitutivos de la moralidad de los actos humanos (CEC, 1750) El objeto, la intención y las circunstancias son las «fuentes» o elementos constitutivos de la moralidad de los actos humanos (CEC, 1750) OBJETO FIN CIRCUNS TANCIAS Depende de:

5 El objeto moral: Es la acción u omisión calificada moralmente. Es la acción u omisión calificada moralmente. Es distinta de la acción física... Es distinta de la acción física... Que un acto humano sea bueno o malo depende ante todo de que el objeto sea bueno según el juicio de la persona (VS, 78). Que un acto humano sea bueno o malo depende ante todo de que el objeto sea bueno según el juicio de la persona (VS, 78). 5.

6 La intención: Designa el objetivo que la persona busca en la acción: es un movimiento de la voluntad hacia un fin (CEC, 1752). La intención: Designa el objetivo que la persona busca en la acción: es un movimiento de la voluntad hacia un fin (CEC, 1752). Hay actos que son intrínsecamente malos, porque son malos siempre y por sí, es decir, independientemente del fin y de las circunstancias (cf VS, 80; CEC, 1756). Hay actos que son intrínsecamente malos, porque son malos siempre y por sí, es decir, independientemente del fin y de las circunstancias (cf VS, 80; CEC, 1756).

7 Una intención mala sobreañadida (como la vanagloria) convierte en malo un acto que, de suyo, es bueno (como la limosna; cf. Mt 6, 2-4) (CEC, 1753). Una intención mala sobreañadida (como la vanagloria) convierte en malo un acto que, de suyo, es bueno (como la limosna; cf. Mt 6, 2-4) (CEC, 1753). Una intención buena no hace bueno ni justo un comportamiento en sí mismo desordenado. El fin no justifica los medios (CEC, 1753).

8 No pueden hacer ni buena ni justa una acción que de suyo es mala (CEC, 1754). No pueden hacer ni buena ni justa una acción que de suyo es mala (CEC, 1754). Las circunstancias: Son los elementos secundarios de un acto moral. Son los elementos secundarios de un acto moral. Contribuyen a agravar o a disminuir la bondad o la malicia moral de los actos humanos. Contribuyen a agravar o a disminuir la bondad o la malicia moral de los actos humanos. Pueden también atenuar o aumentar la responsabilidad del que obra. Pueden también atenuar o aumentar la responsabilidad del que obra.

9 La bondad del acto El acto moralmente bueno supone a la vez la bondad del objeto, del fin y de las circunstancias (CEC, 1755). OBJETO FIN CIRCUNS TANCIAS

10 Las acciones indirectamente voluntarias Cuando resulta de una negligencia. Cuando resulta de una negligencia. Si hay varios efectos, para que un efecto malo sea imputable es preciso que sea previsible y que el que actúa tenga la posibilidad de evitarlo (CEC, 1737). Si hay varios efectos, para que un efecto malo sea imputable es preciso que sea previsible y que el que actúa tenga la posibilidad de evitarlo (CEC, 1737). 10.

11 En ocasiones puede ser lícito realizar una acción para obtener un fin bueno, aunque no se pueda evitar el malo. En ocasiones puede ser lícito realizar una acción para obtener un fin bueno, aunque no se pueda evitar el malo. A veces son situaciones muy delicadas, en las que lo prudente es pedir consejo. A veces son situaciones muy delicadas, en las que lo prudente es pedir consejo.

12 La responsabilidad Es consecuencia de la libertad: respondemos de nuestros actos porque libremente los quisimos. Es consecuencia de la libertad: respondemos de nuestros actos porque libremente los quisimos. u ante los demás u ante nosotros mismos u ante Dios

13 El mérito La «culpa» es la responsabilidad que contraemos ante Dios al pecar. La «culpa» es la responsabilidad que contraemos ante Dios al pecar. Corresponde a la virtud de la justicia. Corresponde a la virtud de la justicia. Es la retribución debida a la acción buena, digna de recompensa. Es la retribución debida a la acción buena, digna de recompensa.

14 Es toda acción u omisión voluntaria omisión voluntaria contra la ley de Dios, que consiste en decir, hacer, pensar o desear algo contra los mandamientos de la ley de Dios o de la Iglesia... El pecado

15 En lo más profundo de su conciencia descubre el hombre la existencia de una ley que él no se dicta a sí mismo, pero a la cual debe obedecer... En lo más profundo de su conciencia descubre el hombre la existencia de una ley que él no se dicta a sí mismo, pero a la cual debe obedecer... En sus juicios acerca de valores morales, el hombre no puede proceder según su personal arbitrio. En sus juicios acerca de valores morales, el hombre no puede proceder según su personal arbitrio. 15.

16 Si Dios nos ama, es lógico que le duela mi falta de amor. Si Dios nos ama, es lógico que le duela mi falta de amor. Lo mismo que le agradaría mi amor, le desagrada mi desprecio: Lo mismo que le agradaría mi amor, le desagrada mi desprecio: Dios no es una piedra: es un corazón. Dios no es una piedra: es un corazón. Es un misterio cómo afecta a Dios el pecado, pues Dios es inmutable

17 El pecado es, ante todo, ofensa a Dios. El pecado es, ante todo, ofensa a Dios. Puede ser de acción y de omisión: a veces hay obligación de hacer el bien. Puede ser de acción y de omisión: a veces hay obligación de hacer el bien. Jesucristo condena al infierno a los que dejaron de hacer el bien. Jesucristo condena al infierno a los que dejaron de hacer el bien.

18 Nos incitan y tientan a pecar: el mundo (criterios relajados, costumbres corruptoras, ambientes pervertidos) con sus atractivos, que tienen fuerza seductora para los incautos que se dejan llevar por él; el mundo (criterios relajados, costumbres corruptoras, ambientes pervertidos) con sus atractivos, que tienen fuerza seductora para los incautos que se dejan llevar por él; el demonio con el demonio con sus tentaciones; y sus tentaciones; y la carne con sus inclinaciones al pecado. la carne con sus inclinaciones al pecado.

19 Muchas veces el demonio se vale de los mismos hombres para hacernos pecar. Muchas veces el demonio se vale de los mismos hombres para hacernos pecar. Con su mal ejemplo, con sus palabras.... Con su mal ejemplo, con sus palabras.... Para vencer las tentaciones tenemos la ayuda de la gracia Para vencer las tentaciones tenemos la ayuda de la gracia

20 La felicidad de la tranquilidad de conciencia no puede compararse a la amargura que deja detrás de sí el pecado. La felicidad de la tranquilidad de conciencia no puede compararse a la amargura que deja detrás de sí el pecado. El pecado El pecado es el peor de los males. Peor que la misma muerte... Peor que la misma muerte

21 El hombre, por el pecado, además de rechazar a Dios se hace esclavo de las cosas que valen menos que él. El hombre, por el pecado, además de rechazar a Dios se hace esclavo de las cosas que valen menos que él. 21.

22 Dice San Juan Crisóstomo: Dice San Juan Crisóstomo: Cuando te veo vivir de modo Cuando te veo vivir de modo contrario a la razón, cómo te llamaré, hombre o bestia. Cuando te veo arrebatar las cosas de los demás, cómo te llamaré, hombre o lobo. Cuando te veo engañar a los demás, cómo te llamaré, hombre o serpiente. Cuando te veo obrar neciamente, cómo te llamaré, hombre o asno. Cuando te veo sumergido en la lujuria, cómo te llamaré, hombre o puerco. Peor todavía. Porque cada bestia tiene un solo vicio: el lobo es ladrón, la serpiente mentirosa, el puerco sucio; pero el hombre puede reunir los vicios de todos los brutos. 22.


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