La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

El Camino de Jesús es una senda que nos conducirá a la libertad: la libertad radical que nos permite participar en la Gran Obra de Arte de Dios de manera.

Presentaciones similares


Presentación del tema: "El Camino de Jesús es una senda que nos conducirá a la libertad: la libertad radical que nos permite participar en la Gran Obra de Arte de Dios de manera."— Transcripción de la presentación:

1

2 El Camino de Jesús es una senda que nos conducirá a la libertad: la libertad radical que nos permite participar en la Gran Obra de Arte de Dios de manera libre, espontánea y creativa... y para todos juntos. Albert Nolan Marcos 8, domingo –B- 13 septiembre 2009

3 El texto nos sitúa en el centro del Evangelio de Marcos. Está colocado entre las dos grandes etapas de la actividad de Jesús y en él aparece la pregunta que el evangelista quiere hacer a sus la misma que él intenta responder relatando lo que Jesús dijo e hizo.

4 27 Jesús salió con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo y por el camino les preguntó: –¿Quién dice la gente que soy yo? Todo sucede por el camino, en la vida diaria. Ahí se juega todo. Jesús toma la iniciativa y pregunta por la idea que tienen de él quienes le han visto y oído. Se interesa por lo que la gente piensa. Los discípulos acaban de regresar de su tarea evangelizadora. La cuestión también es: ¿qué testimonio habéis dado de mí?

5 28 Ellos le contestaron: –Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que uno de los profetas. Según la respuesta, las personas vinculan a Jesús a la línea profética. Ninguna mención a un pretendido mesianismo político y poderoso. Para la gente Jesús está dentro de la tradición profética. Es una percepción interesante.

6 29 El siguió preguntándoles: –Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Esta segunda pregunta es la verdaderamente importante, la que ahora nos dirige Jesús a cada de Ya no se trata de saber cosas acerca de Él, sino de saber quién es Él. Para mí es Camino seguro, Verdad auténtica, Vida verdadera. Es la persona en quien puedo conocer a Abbá. El que vive el más ambicioso de los sueños, el Reino. El que se fía de mí para que ayude a construirlo, el que me da talentos para que sirva mejor y me va liberando de mis demonios, de todo lo que me estorba para alcanzar la felicidad total, la de dentro, la indestructible. El que me enseña a ver a Dios en todas las cosas, en todas las personas y en todas las circunstancias, y que vivir como él es vivir de acuerdo con Dios, lo que supone una vida más auténtica, más libre y más feliz.

7 Pedro le respondió: –Tú eres el Mesías 30 Entonces Jesús les prohibió terminantemente que hablaran a nadie acerca de él. Pedro contesta correctamente, pero su idea de mesianismo, político, poderoso y triunfador, no coincide con la de Jesús, ni con lo que piensa Jesús de sí mismo ni con lo que Dios quiere de él. Pedro desea un líder político que se haga con el poder. Jesús ha descubierto y siente que los caminos de Dios van por otros derroteros. Una de las tentaciones que siempre han tenido los seres humanos es la de tratar de apropiarse el poder de Dios, marcarle la ruta.

8 31 Jesús empezó a enseñarles que el Hijo del hombre debía padecer mucho, que sería rechazado por los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley; que lo matarían, y a los tres días resucitaría. 32 Les hablaba con toda claridad. El primer anuncio de la pasión y resurrección supone para los discípulos una enseñanza nueva. Jesús "empieza" a enseñarles la verdadera naturaleza de su mesianismo. Pretende incorporar a los discípulos no sólo a su misión, sino también a su destino, logrando que no caminemos hacia la muerte definitiva, sino hacia la plenitud de la vida. Como Él.

9 Entonces Pedro lo tomó aparte y se puso a increparlo. 33 Pero Jesús se volvió y, mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: –¡Ponte detrás de mí, Satanás!, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres. Pedro intenta hacer razonar a Jesús, llevarle por otros caminos. Jesús le invita a ponerse detrás de él, a adoptar la actitud del discípulo que sigue a su maestro. Hay una manera humana de concebir la religión y la vida y hay una Palabra que provoca nuevas actitudes, incompatibles casi siempre con los pensamientos, intereses y formas de actuar humanas. En el camino hacia el Padre nadie precede a Jesús. Él va delante para que le sigamos.

10 34 Después Jesús reunió a la gente y a sus discípulos, y les dijo: –Si alguno quiere venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Jesús pone el seguimiento al alcance de toda persona que desee abrazarlo. No quiere el dolor por el dolor, o la renuncia por masoquismo, sino por amor, por coherencia, por solidaridad con él y con toda la humanidad. Es como la amistad y el amor, que, para ser verdaderos, exigen sacrificios y renuncias que suponen alegría y liberación. Se nos pide todo y se nos da todo.

11 35 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por mí y por la buena noticia, la salvará. Salvar la vida, es ceder a la tentación de instalarse en el sistema. Perder la vida, afirmarla en su verdadero sentido: la vida como don, como entrega. Es como si nos dijera: A quien venga conmigo voy a llevarle a la ganancia por el extraño camino de la pérdida, que es el camino mío y no conozco otro. La única condición que pongo es estar a fiarse de mí y de mi manera de salvar su vida, que sea capaz de confiármela, como yo la confío a Aquel de quien la recibo. La suya será siempre una vida sin garantía y sin pruebas, en el asombro siempre renovado de la plena confianza. Por eso no pueda dar más motivos que el de: por la Buena Noticia, por mi causa.

12 Cualquier día, en cualquier momento, a tiempo o a destiempo, sin previo aviso lanzas tu pregunta: Y tú, ¿quién dices que soy yo? Y yo me quedo a medio camino entre lo correcto y lo que siento, porque no me atrevo a correr riesgos cuando tú me preguntas así. Enséñame como tú sabes. Llévame a tu ritmo por los caminos del Padre y por esas sendas marginales que tanto te atraen. Corrígeme, cánsame. Y vuelve a explicarme tus proyectos y quereres, y quién eres. Cuando en tu vida toda encuentre el sentido para los trozos de mi vida rota; cuando en tu sufrimiento y en tu cruz descubra el valor de todas las cruces; cuando haga de tu causa mi causa, cuando ya no busque salvarme sino perderme en tus quereres... Entonces, Jesús, vuelve a preguntarme: Y tú, ¿quién dices que soy yo? Ulibarri Fl.


Descargar ppt "El Camino de Jesús es una senda que nos conducirá a la libertad: la libertad radical que nos permite participar en la Gran Obra de Arte de Dios de manera."

Presentaciones similares


Anuncios Google