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Así lo manifestaban dichos escritores para poner de relieve el contraste entre escultura y pintura, ya que esta última consiste, por el contrario, en.

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Presentación del tema: "Así lo manifestaban dichos escritores para poner de relieve el contraste entre escultura y pintura, ya que esta última consiste, por el contrario, en."— Transcripción de la presentación:

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2 Así lo manifestaban dichos escritores para poner de relieve el contraste entre escultura y pintura, ya que esta última consiste, por el contrario, en añadir. En la eliminación de la masa sobrante estriba la dificultad de la escultura, Se trata de una operación conceptual y técnica a la vez. Para poder extraer la figura del claustro en que está recluida, el escultor tiene previamente que verla, y después, valerse del oficio. Un escultor que no haya previsto cabalmente la imagen que desea expresar puede, con todo, llevar a cabo una escultura, pero el resultado apenas convencerá al contemplador. Ya la inversa, de poco le servirá la idea si desconoce los medios para convertirla en objeto artístico. En esa esfera de la expresión humana que denominamos creación artística, la actividad específica de la escultura es el proceso de representación de una figura en tres dimensiones. El objeto escultórico es por tanto sólido, tridimensional y ocupa un espacio. El procedimiento para generar dicho objeto nos remite a las variedades técnicas de la escultura. Según los tratadistas italianos del Renacimiento (Alberti, Leonardo, Miguel Ángel), un escultor es aquel que quita materia de un bloque hasta obtener una figura. Por consiguiente, esculpir o tallar es quitar, y es escultor quien sabe quitar lo que sobra en un bloque, de material sólido, que contiene un objeto escultórico en potencia.

3 Pueden hacerse esculturas con casi todos los materiales orgánicos o inorgánicos. Los procesos específicos para su elaboración se remontan a la antigüedad y han experimentado pocas variaciones en su evolución hasta el siglo XX. Estos procesos pueden clasificarse según el material empleado sea piedra, metal, arcilla o madera; los métodos que se utilizan son la talla, el modelado y el vaciado. En el siglo XX el campo de la escultura se ha ampliado enormemente y se ha visto enriquecido por técnicas nuevas, como la soldadura y el assemblage, y por la utilización de nuevos materiales, como el tubo de neón. La Captura es Inminente – Paola Zamorano

4 El modelado consiste en añadir o elaborar formas. Se utilizan para ello materiales blandos y flexibles a los que se puede dar forma sin dificultad, lo que permite una ejecución rápida. Así el escultor puede captar y registrar impresiones en un tiempo aproximado al que un pintor necesitaría para hacer un boceto. Los materiales utilizados desde la antigüedad para modelar una escultura han sido la cera, la escayola y la arcilla o sustancias de tipo parecido a ésta que, en ese caso, se cuecen para incrementar su resistencia. El único método para conseguir la perdurabilidad de una obra modelada es vaciarla, es decir, fundirla en bronce o en cualquier otra sustancia imperecedera. Existen dos métodos de vaciado: a la cera perdida y a la arena. Ambos métodos se han venido utilizando desde la antigüedad, aunque el proceso a la cera perdida es el más corriente. El vaciado a la arena es un proceso más complicado en el que se utiliza una clase de arena muy fina y de gran cohesión, mezclada con una pequeña parte de arcilla para obtener un modelo positivo y un molde negativo algo más grande que el original del artista, y entre ambos se vierte el metal y se deja que al enfriarse endurezca. Aunque se siguen utilizando técnicas tradicionales, en muchas obras del siglo XX consideradas como esculturas se han utilizado la construcción y el assemblage. Estos métodos tienen como punto de partida el collage, técnica pictórica creada por Pablo Ruiz Picasso y Georges Braque en 1912, que consiste en pegar papeles y otros materiales diferentes sobre una pintura. Picasso realizó también objetos tridimensionales, como instrumentos musicales, de papel y trozos de otros materiales diversos, a los que se denominan construcciones. Ejemplos de escultura constructivista abarcan desde las cajas surrealistas de Joseph Cornell hasta las obras con chatarra de automóviles y partes de máquinas de John Chamberlain, ambos estadounidenses. El término assemblage, que en la actualidad se utiliza de manera indistinta al de construcción, fue acuñado por el pintor francés Jean Dubuffet para referirse a su propia obra, surgida del collage.

5 Venus de Willendorf Los objetos escultóricos conocidos más antiguos, tallados en marfil, asta, hueso o piedra, tienen entre y años de antigüedad. Entre ellos podemos citar un caballito de marfil de líneas ondulantes y delicadas, que fue hallado en una cueva de Alemania. De los detritos (fragmentos rocosos) acumulados en los suelos de cuevas prehistóricas también se han extraído figurillas femeninas en piedra que enfatizan la representación de los órganos reproductores, los pechos y las nalgas. Se cree que representaban a diosas de la fertilidad y por ello se las llama Venus. Una de ellas, la llamada Venus de Willendorf (c a.C., Museo de Historia Natural, Viena), de formas muy abombadas a pesar de medir sólo 11,5 cm de altura, estaba pintada de color rojo. Hace unos años, en Jericó, se realizaban representaciones de calaveras humanas cubiertas de yeso, con un gran naturalismo.

6 Ajnatón y Nefertiti La estatua en piedra caliza policromada de Ajnatón, soberano de Egipto durante el periodo Amarna (c a.C.) Entre las esculturas egipcias más antiguas se cuenta un fragmento de pizarra tallado en bajorrelieve, conocido como la Paleta del rey Narmer (3100 a.C., Museo de El Cairo), que rememora la victoria del Alto sobre el Bajo Egipto. En ella aparecen representados faraones, ejércitos, sirvientes y diversos animales. Los faraones fueron también motivo de representaciones conmemorativas con magníficas estatuas a tamaño natural, que se ubicaron en tumbas y templos funerarios. Estas esculturas no eran auténticos retratos sino representaciones idealizadas, con rasgos predeterminados y mirada al frente, siempre se les representaba en una pose frontal. El cuerpo recibía un tratamiento marcadamente geométrico, con hombros y pecho planos que recuerdan la forma de un triángulo invertido, como se aprecia en una escultura de diorita tallada del faraón Kefrén (c a.C., Museo de El Cairo). Durante el reinado de Ajnatón se alcanzó un mayor naturalismo

7 El arte mesopotámico es producto de varias civilizaciones: la sumeria, la acadia, la babilónica y la asiria. Alrededor del 2600 a.C. los sumerios ya tallaban estatuillas de dioses en mármol, caracterizadas por sus ojos grandes y su mirada fija. Otros detalles como el pelo, la expresión facial, el cuerpo y el ropaje muestran un tratamiento esquemático y denotan que se prestaba poca atención al parecido con el modelo. Dichas características se mantienen en la escultura mesopotámica posterior. Las culturas de Mesopotamia también muestran una inclinación hacia la representación de animales fantásticos, maestría que ejecutaban con gran arte como puede verse en las entradas de los palacios y en los relieves realizados en las paredes durante el periodo asirio (1000 a.C.-612 d.C. Escultura sumeria

8 Los escultores más famosos eran Fidias, Policleto, Praxíteles y Lisipo. Entre los grupos escultóricos realizados como decoración arquitectónica los más apreciados son los del Partenón de la Acrópolis de Atenas, como Las tres diosas (Museo Británico), cuyo ropaje arremolinado de manera rítmica, técnica denominada de paños húmedos, se ciñe a sus cuerpos reclinados. Durante el periodo helenístico (siglos IV a I a.C.) aumenta la expresividad en las obras, como puede apreciarse en los gestos faciales y en la contorsión de las poses. La Victoria de Samotracia o Victoria alada (c. 190 a.C., Louvre, París) es una obra maestra de gran dramatismo de este periodo. Dentro del arte egeo se incluye la escultura minoica, con sus estatuillas de diosas en terracota y marfil, y las obras micénicas, entre las que se cuentan tallas pequeñas de divinidades esculpidas en marfil. Los griegos, maestros de la escultura tanto en piedra como en bronce, crearon algunas de las piezas escultóricas más importantes de todos los tiempos. Entre los siglos VII y I a.C. alcanzaron la perfección en la representación de la figura humana a escala monumental. En el periodo más antiguo, el arcaico, las figuras eran rígidas y los cuerpos presentaban una esquematización geométrica, como en el arte egipcio. Sin embargo, en la época clásica, entre los siglos V y IV a.C., su arte se tornó más naturalista, buscando la perfección en la representación del cuerpo humano. Las figuras estaban bien proporcionadas y expresaban movimiento, aunque los rostros continuaban siendo estáticos. Los temas preferidos durante este periodo fueron los dioses y los atletas. El Apolo Strangford, estatua de mármol de Limnos, Grecia, fechado hacia el 500 a.C., Victoria de Samotracia,realizada en mármol hacia el 190 a.C

9 Los romanos fueron ávidos coleccionistas e imitadores de la escultura griega. Los historiadores modernos conocen los originales griegos perdidos gracias a las copias realizadas por ellos. La contribución característica de los romanos al arte de la escultura fue el retrato realista, en el que registraron hasta los detalles faciales menos atractivos. El sentido de la importancia de los hechos históricos que poseían los romanos queda reflejado en las esculturas exentas y en los relieves. Entre los monumentos conmemorativos de Roma se pueden citar el arco de Tito (81 d.C.), la columna de Trajano (c ) y la estatua ecuestre de Marco Aurelio (c. 175). Ésta última se convirtió en prototipo de la mayoría de las esculturas ecuestres posteriores.

10 Los ejemplos que se conservan de la escultura paleocristiana datan del siglo IV; y, por su estilo, estas obras ya no se corresponden con el ideal clásico de belleza. En el sarcófago de mármol de Junio Basso (c. 359, Grutas Vaticanas, Roma) se representan diez escenas bíblicas; los personajes tienen proporciones extrañas y llevan ropajes que caen en pliegues con una excesiva monotonía. Este estilo, llamado a veces antiguo tardío, es tal vez el resultado de las influencias de las invasiones germánicas y del trabajo de artistas menos cualificados.

11 Durante los siglos XI y XII el románico recuperó la escultura monumental en piedra, arte que en la práctica había desaparecido desde la antigüedad. Las iglesias del sur de Francia tienen en el exterior abundantes esculturas, destinadas a atraer e instruir a los fieles. Estas imágenes no eran exentas sino que solían realizarse sobre el propio muro de piedra, convirtiéndose en parte integral de la arquitectura y adaptándose al diseño del lugar en el que se colocaban puertas, tímpanos o jambas. El tema favorito era el Juicio Final que incluía ángeles y demonios de gran expresividad. Aparecen diferentes estilos que se manifestaban en algunas iglesias, como las de Moissac, Autun o Vézelay donde se alcanza una gran intensidad; y en otras, como las de Toulouse o Saint-Gilles-du-Gard lo que se evidencia es un sereno clasicismo.

12 Durante el periodo gótico se da una producción escultórica excepcional en Francia, Alemania e Italia. Al igual que en el románico, gran parte se realizó en combinación con la arquitectura religiosa, aunque también se encuentran figuras esculpidas en tumbas, púlpitos y demás mobiliario eclesiástico.

13 El David – Miguel Ángel La escultura del Renacimiento en España tiene una clara influencia italianizante, a la que no son ajenas al relación entre Aragón e Italia. A pesar de su marcado clasicismo, la gran influencia católica española hace que los temas mitológicos sean superados por los religiosos y los funerarios, desapareciendo casi por completo el desnudo. Salvo para la escultura funeraria en que se usa el mármol, lo más empleado es la madera policromada, sobre todo en los retablos. A partir de la entrada del Renacimiento en Aragón, la escultura conoce un extraordinario desarrollo, y desbanca en las iglesias a la pintura como arte decorativo por excelencia. La representación plana de los murales y retablos medievales deja paso a la tridimensionalidad de la nueva narrativa escultórica

14 Éxtasis de Santa Teresa - Bernini La escultura barroca es heredera directa del manierismo. Se trata de una escultura realista en la que aparecen composiciones de gran dinamismo. Un dinamismo que no es ordenado, sino espontáneo, en el que predominan los escorzos. Utiliza el mismo tipo de material, mármol, bronce y madera. Los temas tienden a ser más profanos, mitológicos, en donde el desnudo adquiere particular importancia. Los retratos, bustos, recobran su importancia, continúan haciéndose monumentos funerarios, en los que se exalta la fama y la virtud. Sin embargo, predominan los temas religiosos. Se acude frecuentemente a las fuentes mitológicas. Pero, además, la escultura se vuelve urbana, aparecen en las calles, plazas y fuentes, integradas con la arquitectura. La escultura barroca se caracteriza por su fuerza y monumentalidad, su movimiento compositivo, su dinamismo, proyectado hacia fuera, sus composiciones diagonales, su expresividad y su tratamiento de la ropa. Pretende resaltar las virtudes políticas y humanas de los personajes, sobre todo en las tumbas. Todo el barroco está inundado de un fuerte naturalismo figurativo que a la vez expresa las pasiones.

15 Las esculturas neoclásicas se realizaban en la mayoría de los casos en mármol blanco, sin policromar, porque así se pensaba que eran las esculturas antiguas, predominando en ellas la noble sencillez y la serena belleza que Winckelmann había encontrado en la estatuaria griega. En este mismo sentido habían ido las teorías de Gotthold Efrain Lessing ( ) que en su libro Laocoonte o de los límites de la pintura y de la poesía (1766) había tratado de fijar una ley estética de carácter universal que pudiera guiar a los artistas; sus concepciones sobre la moderación en las expresiones y en la plasmación de los sentimientos son reglas que adoptará el modelo neoclásico.

16 La mayor parte de las esculturas realizadas en el siglo XX difieren radicalmente en forma y contenido de las de épocas anteriores. En algunos casos son producto de investigaciones en la misma dirección que las de la pintura y comparten la misma denominación, como en el caso del cubismo, el futurismo, el constructivismo, el dadaísmo y el surrealismo, por mencionar sólo algunas. Entre las influencias dominantes que recibieron los escultores europeos de comienzos del siglo XX pueden citarse la del arte primitivo y la escultura de África y Oceanía, pues muchas de dichas obras se exponían en los museos de Ciencias Naturales de Francia y Alemania. Mademoiselle Pogany Constantin Brancusi Caballo Símbolo de la potencia y el poder de la máquina, el tema del caballo es una constante en la obra de Raymond Duchamp-Villon. Pieza en bronce, de inspiración futurista.

17 Cubismo Futurismo

18 Modernismo o Art NoveauSurrealismo

19 Expresionismo Abstracto Pop

20 ConstructivismoÓptica

21 Conceptual Contemporánea

22 Pachamama – Marta Colvin Amor aguerrido II – Juan Egenau Rapto de Europa – Lily Garafulic

23 Bloque Humano – Mario IrarrázabalAmor Conyugal – Samuel Román

24 IBM – Carlos OrtuzarCielo de truenos – Sergio Castillo

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