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La Doctrina Social de la Iglesia en la Sagrada Escritura.

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Presentación del tema: "La Doctrina Social de la Iglesia en la Sagrada Escritura."— Transcripción de la presentación:

1 La Doctrina Social de la Iglesia en la Sagrada Escritura

2 ¿Qué es? La Doctrina Social de la Iglesia (DSI) es la parte de la moral que trata de los derechos y deberes de los católicos en la vida social.

3 ¿Cuál es su finalidad? Tiene como fin ayudar a configurar la vida social de acuerdo con los valores del evangelio.

4 Específicamente… La DSI es la enseñanza moral de la Iglesia sobre la convivencia humana (familia, economía, política, educación, trabajo, cultura, leyes, medios de comunicación...), que es parte fundamental del mensaje cristiano.

5 ¿De qué se nutre? 1) Del mensaje religioso y social del Antiguo y Nuevo Testamento, y en la misma acción religiosa que implica descubrir al prójimo y tratarlo como hermano.

6 2) De las encíclicas de los pontífices, especialmente en las emitidas desde León XIII (1891) en adelante, y que han sido completadas con cientos de otros discursos y mensajes de distintos Papas.

7 Rerum novarum (León XIII, 1891) Quadragesimo anno (Pío XI, 1931) La solemnitá (Pío XII, 1941) Mater et magistra (Juan XXIII, 1961) Pacem in terris (Juan XIII, 1963)

8 Gaudium et spes (Vaticano II, 1965) Populorum progressio (Pablo VI, 1967) Octogésima adveniens (Pablo VI; 1971) Laborem exercens (Juan Pablo II, 1981) Sollicitudo rei socialis (Juan Pablo II, 1987) Centesimus annus (Juan Pablo II, 1991).

9 3) De la tarea de análisis y otros aportes fruto de distintos estudios sobre los principios y temas de esta doctrina social.

10 Triple dimensión de la doctrina social Dimensión teórica: Reflexión orgánica y sistemática hecha por el Magisterio de la Iglesia sobre los principios éticos permanentes, de aplicación universal.

11 Dimensión histórica: Los principios permanentes están encuadrados en una visión real de la sociedad, que va evolucionando a lo largo de la historia humana.

12 Dimensión práctica: Propuesta de aplicación de los principios a la realidad concreta, para orientarla hacia el bien de toda la sociedad.

13 Principios que constituyen el corazón de la doctrina social católica 1.Toda persona tiene dignidad dada por Dios. 2.Sociedad justa 3.La Libertad 4.El bien común

14 5. El principio del destino universal de los bienes. 6. El principio de la opción preferencial por los pobres. 7. El principio de subsidariedad. 8. El principio de solidaridad.

15 DSI y Sagrada Escritura: 1. Antiguo Testamento Hay que considerar que Israel era el pueblo de Dios, lo que le constituía en una comunidad política religiosa (teocracia).

16 a. Establece el estatuto social a cerca de la esclavitud (Ex 21, 2-7; Dt 15, 12-15; Jr 34, 8-11).

17 Dt 15, Si tu hermano hebreo sea hombre o mujer se vende a ti, te servirá durante seis años y al séptimo año, lo dejarás en libertad. Cuando le concedas la libertad, no lo envíes con las manos vacías. Llénalo de presentes tomados de tu ganado menor, de tu era y de tu lagar, haciéndolo partícipe de los bienes con que el Señor, tu Dios, te bendiga. Recuerda que tú fuiste esclavo en Egipto y que el Señor, tu Dios, te rescató. Por eso ahora te doy esta orden.

18 b. Regula los préstamos con interés (Ex 22, 24-25; Dt 23, 20; 24, 10-13; Lev 25, 35-37; Ez 18, 5-8).

19 Lev 25, Si tu hermano se empobrece y vacila su mano en asuntos contigo, lo mantendrás como forastero o huésped, para que pueda vivir junto a ti. No tomarás de él interés ni usura, antes bien teme a tu Dios y deja vivir a tu hermano junto a ti. No le darás por interés tu dinero ni le darás tus víveres a usura. Yo soy Yahveh, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán y ser vuestro Dios.

20 c. Exige el cumplimiento recto en el ejercicio de la autoridad (Miq 3, 9-11; Os 6, 7-9; 10, 11-12).

21 Os 10, Efraím era una ternera bien adiestrada, le gustaba trillar. Pero yo hice pasar el yugo sobre su hermosa cerviz: yo unciré a Efraím, Judá tendrá que arar, Jacob pasará el rastrillo. Siembren semillas de justicia, cosechen el fruto de la fidelidad, roturen un campo nuevo: es tiempo de buscar al Señor, hasta que él venga y haga llover para ustedes la justicia.

22 d. Exige el cumplimiento recto en el desempeño de la justicia (Am 5, 7-15; Is 1, 10-17; 21-28).

23 ¡Ay de los que convierten el derecho en veneno y echan por tierra la justicia! ¡Ay de los que aborrecen al que recrimina en la Puerta y detestan al que habla con integridad! Por eso, por haber esquilmado al débil, exigiéndole un tributo de grano, esas casas de piedras talladas que ustedes construyeron, no las habitarán, de esas viñas selectas que plantaron, no beberán el vino. Porque yo conozco la multitud de sus crímenes y la enormidad de sus pecados, ¡opresores del justo, que exigen rescate y atropellan a los pobres en la Puerta!

24 Por eso, el hombre sensato se calla en este tiempo, porque es un tiempo de desgracia. Busquen el bien y no el mal, para que tengan vida, y así el Señor, Dios de los ejércitos, estará con ustedes, como ustedes dicen. Aborrezcan el mal, amen el bien, y hagan triunfar el derecho en la Puerta: tal vez el Señor, Dios de los ejércitos, tenga piedad del resto de José.

25 e. Defiende el sueldo de los asalariados (Dt 24, 14-15; Lev 19, 13).

26 Dt 24, No explotarás al jornalero pobre y necesitado, ya sea uno de tus compatriotas, o un extranjero que vive en alguna de las ciudades de tu país. Págale su jornal ese mismo día, antes que se ponga el sol, porque él está necesitado, y su vida depende de su jornal. Así no invocará al Señor contra ti, y tú no te harás responsable de un pecado.

27 f. Condena de los salarios injustos (Jr 22, 13-19; Mal 3, 5).

28 Mal 3, 5 Yo me acercaré a ustedes para el juicio y atestiguaré decididamente contra los adivinos, los adúlteros y los perjuros, contra los que oprimen al asalariado, a la viuda y al huérfano, contra los que violan el derecho del extranjero, y no temen, dice el Señor de los ejércitos.

29 g. Regula el derecho de propiedad con la institución del año jubilar y el año sabático (Lev 25, 1-17).

30 El año sabático: Lev 25,1-7 Habló Yahveh a Moisés en el monte Sinaí diciendo: Habla a los israelitas y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo voy a daros, la tierra tendrá también su descanso en honor de Yahveh. Seis años sembrarás tu campo, seis años podarás tu viña y cosecharás sus productos; pero el séptimo año será de completo descanso para la tierra, un sábado en honor de Yahveh: no sembrarás tu campo, ni podarás tu viña. No segarás los rebrotes de la última siega, ni vendimiarás los racimos de tu viña sin podar. Será año de descanso completo para la tierra. Aun en descanso, la tierra os alimentará a ti, a tu siervo, a tu sierva, a tu jornalero, a tu huésped. que residen junto a ti. También a tus ganados y a los animales de tu tierra servirán de alimento todos sus productos.

31 El año jubilar: Lev 25,8-17 Contarás siete semanas de años, siete veces siete años; de modo que el tiempo de las siete semanas de años vendrá a sumar cuarenta y nueve años. Entonces en el mes séptimo, el diez del mes, harás resonar clamor de trompetas; en el día de la Expiación haréis resonar el cuerno por toda vuestra tierra. Declararéis santo el año cincuenta, y proclamaréis en la tierra liberación para todos sus habitantes. Será para vosotros un jubileo; cada uno recobrará su propiedad, y cada cual regresará a su familia. Este año cincuenta será para vosotros un jubileo: no sembraréis, ni segaréis los rebrotes, ni vendimiaréis la viña que ha quedado sin podar, porque es el jubileo, que será sagrado para vosotros.

32 Comeréis lo que el campo dé de sí. En este año jubilar recobraréis cada uno vuestra propiedad. Si vendéis algo a vuestro prójimo o le compráis algo, ved que nadie dañe a su hermano. Comprarás a tu prójimo atendiendo el número de años que siguen al jubileo; u según el número de los años de cosecha, él te fijará el precio de venta: a mayor número de años, mayor precio cobrarás; cuantos menos años queden, tanto menor será su precio, porque lo que él te vende es el número de cosechas. Ninguno de vosotros dañe a su prójimo, antes bien teme a tu Dios; pues yo soy Yahveh vuestro Dios.

33 h. Condena de las riquezas injustas (Am 3, 10-15; Is 3, 18-21; Ez 18, 5-9).

34 Am 3, No saben obrar con rectitud oráculo del Señor- esos que amontonan violencia y devastación en sus palacios. Por eso, así habla el Señor: El enemigo cercará el país, te despojará de tu poderío y tus palacios serán saqueados. Así habla el Señor: Como el pastor arranca de las fauces del león dos patas o la punta de una oreja, así serán librados los israelitas que están sentados en Samaría, en un rincón del diván, sobre un lecho confortable.

35 Escuchen y atestigüen contra la casa de Jacob oráculo del Señor de los ejércitos El día en que yo castigue a Israel por sus crímenes, castigaré los altares de Betel; los ángulos del altar serán demolidos y caerán por tierra. Derribaré la casa de invierno junto con la casa de verano; desaparecerán las casas de marfil y las mansiones se derrumbarán oráculo del Señor.

36 i. Denuncia a los comerciantes que engañan en pesos y en medidas (Am 8, 4-7; Os 12, 8-12; Prov 11, 1; 16, 11).

37 Am 8, 4-7 Escuchen esto, ustedes, los que pisotean al indigente para hacer desaparecer a los pobres del país. Ustedes dicen: "¿Cuándo pasará el novilunio para que podamos vender el grano, y el sábado, para dar salida al trigo? Disminuiremos la medida, aumentaremos el precio, falsearemos las balanzas para defraudar; compraremos a los débiles con dinero y al indigente por un par de sandalias, y venderemos hasta los desechos del trigo". El Señor lo ha jurado por el orgullo de Jacob: Jamás olvidaré ninguna de sus acciones.

38 2. Nuevo Testamento El Nuevo Testamento retoma y trasciende la justicia de la antigua ley. No basta con dar lo que exige en justicia el intercambio: es la justicia del don, es decir, del amor. Y este es el que transformando a cada persona, consigue la transformación de la sociedad entera.

39 Es aquí donde cobra su sentido la obra de Jesucristo, quien con sus enseñanzas y su testimonio asentó los fundamentos de un nuevo orden social.

40 En efecto, Jesucristo funda un nuevo orden social en cuanto que constituye el amor en la fuerza de transformación social: todos los hombres, como hijos del mismo Padre, (Mt 6,9; 23, 9) son hermanos (Mt 23,8) y como tales deben amarse los unos a los otros sin medida y sin reserva (Mt 13, 34).

41 En la gran familia humana sólo hay una ley: el amor. No hay otra ley sobre ésta (Mc 12, 29-31). Este es el punto fundamental: Amor que circula en la familia, y no sale de ella, en la gran familia humana.

42 a. Jesús enseña que se ha de pagar al obrero el salario debido (Mt 20, 1- 15).

43 b. Manda a los soldados que tengan una conducta justa (Lc 3, 14). Preguntáronle también unos soldados: Y nosotros ¿qué debemos hacer? El les dijo: No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada.

44 c. Ordena el respeto a las autoridades legítimas y el pago de los impuestos (Lc 20, 20-25). Quedándose ellos al acecho, le enviaron unos espías, que fingieran ser justos, para sorprenderle en alguna palabra y poderle entregar al poder y autoridad del procurador. Y le preguntaron: Maestro, sabemos que hablas y enseñas con rectitud, y que no tienes en cuenta la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: ¿Nos es lícito pagar tributo al César o no? Pero él, habiendo conocido su astucia, les dijo: Mostradme un denario. ¿De quién lleva la imagen y la inscripción? Ellos dijeron: Del César. El les dijo: Pues bien, lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios.

45 d. Jesús bendijo a Zaqueo por su decisión de restituir los bienes injustamente adquiridos (Lc 19, 8). Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo.

46 Jesús enseña que es preciso superar cualquier discriminación entre judío y gentil, amigo y enemigo (Mt 5, 43-47; 7, 1-4). Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles ?

47 Los apóstoles también dan consejos a los cristianos de cómo se tienen que comportar.

48 1. Recomiendan la obediencia a las autoridades civiles (Rom 13, 1-7; Tit 3, 1; 1Pe 2, 13-17). Sed sumisos, a causa del Señor, a toda institución humana: sea al rey, como soberano, sea a los gobernantes, como enviados por él para castigo de los que obran el mal y alabanza de los que obran el bien. Pues esta es la voluntad de Dios: que obrando el bien, cerréis la boca a los ignorantes insensatos. Obrad como hombres libres, y no como quienes hacen de la libertad un pretexto para la maldad, sino como siervos de Dios. Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al rey.

49 2. Advierten a cerca del abuso de las riquezas y condenan su adquisición por medios injustos (1 Tim 6, 8-17; Ef 5, 3-5; 1 Cor 5, 11; 6, 10; 2 Tim 3, 2).

50 Mientras tengamos comida y vestido, estemos contentos con eso. Los que quieren enriquecerse caen en la tentación, en el lazo y en muchas codicias insensatas y perniciosas que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición. Porque la raíz de todos los males es el afán de dinero, y algunos, por dejarse llevar de él, se extraviaron en la fe y se atormentaron con muchos dolores.

51 Tú, en cambio, hombre de Dios, huye de estas cosas; corre al alcance de la justicia, de la piedad, de la fe, de la caridad, de la paciencia en el sufrimiento, de la dulzura. Combate el buen combate de la fe, conquista la vida eterna a la que has sido llamado y de la que hiciste aquella solemne profesión delante de muchos testigos…

52 A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en lo inseguro de las riquezas sino en Dios, que nos provee espléndidamente de todo para que lo disfrutemos

53 El apóstol Santiago condena a los que no pagan el salario justo y la discriminación de los hombres por su clase social (Sant 2, 2-4; 5, 3-6).

54 Sant 2, 2-4 Supongamos que entra en vuestra asamblea un hombre con un anillo de oro y un vestido espléndido; y entra también un pobre con un vestido sucio; y que dirigís vuestra mirada al que lleva el vestido espléndido y le decís: Tú, siéntate aquí, en un buen lugar; y en cambio al pobre le decís: Tú, quédate ahí de pie, o Siéntate a mis pies. ¿No sería esto hacer distinciones entre vosotros y ser jueces con criterios malos?

55 Sant 5, 3-6 Vuestro oro y vuestra plata están tomados de herrumbre y su herrumbre será testimonio contra vosotros y devorará vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado riquezas en estos días que son los últimos. Mirad; el salario que no habéis pagado a los obreros que segaron vuestros campos está gritando; y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos. Habéis vivido sobre la tierra regaladamente y os habéis entregado a los placeres; habéis hartado vuestros corazones en el día de la matanza. Condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste.


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