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Eran días finales de su vida. Jesús seguía predicando, pero sus parábolas eran más dramáticas y hasta violentas, debido al rechazo de los jefes religiosos.

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3 Eran días finales de su vida. Jesús seguía predicando, pero sus parábolas eran más dramáticas y hasta violentas, debido al rechazo de los jefes religiosos.

4 Hoy Jesús narra una pará- bola, en la que presenta el pueblo de Israel como una viña preciosa preparada por el mismo Dios.

5 Deberían haber dado buenos frutos de virtudes, y sin embargo dieron frutos amargos por el orgullo y la vanidad, por no ser propagadores en el mundo del Dios bueno y universal.

6 Ya el profeta Isaías hablaba de la Viña del Señor, aplicándolo al pueblo de Israel. Era una parábola muy famosa, conocida por todos en tiempo de Jesús, y que hoy se expone en la primera lectura. Is 5, 1-7

7 Voy a cantar en nombre de mi amigo un canto de amor a su viña. Mi amigo tenía una viña en fértil collado. La entrecavó, la descantó, y plantó buenas cepas; construyó en medio una atalaya y cavó un lagar. Y esperó que diese uvas, pero dio agrazones. Pues ahora, habitantes de Jerusalén, hombres de Judá, por favor, sed jueces entre mí y mi viña. ¿Qué más cabía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? ¿Por qué, esperando que diera uvas, dio agrazones? Pues ahora os diré a vosotros lo que voy a hacer con mi viña: quitar su valla para que sirva de pasto, derruir su tapia para que la pisoteen. La dejaré arrasada: no la podarán ni la escardarán, crecerán zarzas y cardos; prohibiré a las nubes que lluevan sobre ella. La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel; son los hombres de Judá su plantel preferido. Esperó de ellos derecho, y ahí tenéis: asesinatos; esperó justicia, y ahí tenéis: lamentos.

8 Un trabajador que trabaja con mucho amor, pero no recibe lo equivalente a su trabajo, sino sinsabores. Al principio parece un cuento interesante, como al margen de los que escuchan.

9 De pronto el profeta implica a la gente para que ellos sean jueces de lo que acontece.

10 El profeta cambia de tono y pasa a las amenazas. Resulta que la nación vive en prosperidad; pero hay muchas desigualdades y pecados. Hay mucha injusticia, con la que el Dueño de ese pueblo no puede estar contento.

11 Y pasa a descubrir quién es el Dueño de esa viña, que es la casa o pueblo del Señor. Éste les va a abandonar.

12 Hoy Jesús les dice algo parecido a los jefes judíos. Les dice lo que va a pasar con el pueblo, que es como la viña del Señor. Mt 21, 33-43

13 En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo:

14 Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca,

15 la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda,

16 Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían.

17 Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon.

18 Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo.

19 Por último les mandó a su hijo, diciéndose: Tendrán respeto a mi hijo.

20 Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: Éste es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia.

21 Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron.

22 Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?

23 Le contestaron; Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.

24 Y Jesús les dice: ¿No habéis leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente?

25 Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios

26 y se dará a un pueblo que produzca sus frutos. PALABRA DEL SEÑOR

27 Jesús usa el mismo método que el profeta. Comienza contando algo que parece no les implica mucho a los jefes espirituales de Israel.

28 Pronto les implica Jesús, porque viene a decirles a los jefes religiosos que ellos se han creído dueños de la religión y del pueblo, y se han instalado en una situación de privilegio. De hecho Dios había escogido a su pueblo para ser salvación para el mundo, y se habían aconchado pensando que sólo ellos eran los salvados.

29 Dios les iba mandado profetas para advertirles sobre su mala conducta; pero fueron rechazados.

30 El último de los profetas sería san Juan Bautista.

31 Por fin, Dios manda a su propio hijo; pero como su enseñanza va contra el orgullo y vanidad de estos jefes religiosos, es rechazado y logran que muera.

32 Estos jefes, que eran malos pero no tontos, entendieron que Jesús hablaba contra ellos y su odio se acrecentó.

33 Dios entrega su viña a otros viñadores, que podrán conseguir un buen fruto. Tenemos la promesa de este nuevo pueblo de Dios, de toda raza y nación, que no será reprobado y contra el que las fuerzas del mal no podrán.

34 La promesa es en general. Pero impresiona pensar en comunidades cristianas, en su tiempo florecientes, que han quedado borradas y sólo queda el recuerdo. Así puede pasar con comunidades, tradicionales por la fe, envueltas en el proceso del secularismo.

35 La parábola se aplica a cada uno de nosotros. Dios nos ha elegido y nos da continuas gracias; pero quiere que demos una respuesta positiva de fe y frutos concretos de vida cristiana.

36 Uno de ellos es el ángel de la guarda, que está dispuesto a subir hasta Dios con nuestras oraciones y los buenos frutos, como es el trabajo bien hecho, las pequeñas renuncias a favor de los demás… Dios nos manda continuamente emisarios suyos para ayudarnos.

37 Desgraciadamente con frecuencia Dios, en vez de encontrar nuestra alma llena de uvas dulces, que son las virtudes, encuentra frutas amargas, que son los pecados. Quizá nos creemos dueños y no administradores de las gracias de Dios. O buscamos sólo la estima y la práctica externa en vez de amar a Dios y hacer el bien al prójimo.

38 Por eso, pidamos al Señor que nos perdone Y como dice el salmo responsorial:

39 Oh Dios, restáuranos, Automático

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41 Dios de los ejércitos,

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45 AMÉN


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