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Producir frutos en el tiempo de Dios. El Evangelio de este domingo XXVII del Tiempo Ordinario, nos ofrece la oportunidad de hacer una evaluación serena.

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Presentación del tema: "Producir frutos en el tiempo de Dios. El Evangelio de este domingo XXVII del Tiempo Ordinario, nos ofrece la oportunidad de hacer una evaluación serena."— Transcripción de la presentación:

1 Producir frutos en el tiempo de Dios

2 El Evangelio de este domingo XXVII del Tiempo Ordinario, nos ofrece la oportunidad de hacer una evaluación serena pero sincera, del fruto que en verdad estamos dando en todo lo que tengamos entre manos, por pequeño o grande que sea. En la parábola de los viñadores asesinos, Jesús expone el modo de relación que Dios ha querido entablar con los hombres y mujeres, tanto de ayer, como de nuestro tiempo. Por eso nos entrega, en calidad de administradores, la vida, la creación, las cosas y hasta nos encomienda personas, para que ahí, en lo encomendado y no en otra cosa, demos los frutos a su tiempo. La Parábola resalta que la iniciativa de tal relación la toma el mismo Dios, encomendándonos lo que es de su exclusiva propiedad, su viña. Y lo hace para que lo administremos como si fuera nuestro, pero sin perder de vista que es un bien de Dios. Por eso, el fruto que demos en nuestra propia existencia, en la familia, en el grupo u organización, en las personas que se nos encomiendan, en el lugar donde habitamos, etc., es un asunto Personal con Dios. Dios. De ahí que Jesús, cierra la parábola con esta advertencia: si a quienes Dios ha encomendado lo suyo (el Reino de los Cielos), no dan frutos, se los quitará y lo entregará a otros que si produzcan los frutos a su tiempo tiempo (Mat. 21,43). Dios no quiere una relación de convidados pasivos, ni de petulancia, ni de acaparamiento, sino una relación que produzca un rendimiento. Pero no cualquiera, sino un rendimiento solidario, un rendimiento compartido. compartido. Y este tipo de relación Y este tipo de relación engendra una amistad y una fe que sabe de apuestas humanas. Pero para que fructifiquemos en la administración de lo que no es nuestro sino de Dios, hemos de superar la nostalgia, la avidez y la ansiedad. Porque la NOSTALGIA detiene la marcha del Reino al mirar sólo al pasado; la AVIDEZ reduce todo a los intereses individuales; y la ANSIEDAD dispersa y distrae, agotando el aliento divino en las personas. Los nuevos viñadores a quienes Dios ha de entregar la administración de lo que es su suyo (su Reino), han de tener un modo de producir, desde el que afronten, incluso, con audacia y osadía, las dificultades. Es decir, que los nuevos viñadores han de adquirir una fe, entendida esta, no como fuerza para evitar que se hundan las cosas, sino como una fuerza maravillosa para levantarnos y levantar a los demás, cuando las cosas se nos hundan. hundan. Y de este modo, nuestra producción audaz y osada se convierta en savia vivificadora.

3 [ Comienza la oración ] En aquel tiempo dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo: Escuchen otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos viñadores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a pedir a los viñadores la parte de los frutos que le correspondían; pero estos agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: «A mi hijo lo respetarán». Pero cuando los viñadores vieron al hijo del dueño se dijeron unos a otros: «Este es el heredero, vamos a matarlo y nos quedamos con su herencia». Así que le echaron mano, lo sacaron de la viña y lo mataron. Entonces Jesús les dijo: ¿No habéis leído nunca en la Escritura: «La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor, ha sido un milagro patente»? Ahora, díganme: cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores? Ellos le respondieron: Dará muerte terrible a esos malvados y arrendará la viña a otros viñadores que entreguen los frutos a su tiempo. Por esta razón les digo que se les quitará a ustedes el Reino de los Cielos y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos. Palabra del Señor.

4 [ Continúo ] Al final, rezo el Padrenuestro, saboreando cada palabra.

5 Me sereno para esta cita con Dios. Me acomodo con una postura que implique todo mi ser. Al ritmo de la respiración doy lugar al silencio. ( Una y otra vez repito este ejercicio ) [ Continúo ]

6 [ Sigo adelante ] NOTA: La oración preparatoria me ayuda a experimentar libertad de apegos. La repito tantas veces como quiera, dejando que resuene en mí. NOTA: Este paso merece hacerlo con esmero. Le dedico unos 10 minutos.

7 [ Sigo adelante ] (Si me ayuda, puedo decir varias veces la petición) Señor, ayúdame a producir frutos solidarios y compartidos

8 [ Y continúo la oración ] Hemos de evitar la NOSTALGIA ya que no produce frutos, porque sólo permite aceptar lo que se parece a uno mismo, lo que no se diferencia de nuestros conceptos y lo que no escapa a nuestros controles. Y así se paraliza la marcha del Reino. Dispongámonos con generosidad para desempeñarnos en todo momento y en toda circunstancia con la alegría de ser servidores del mundo. Para producir frutos con un rendimiento solidario y compartido

9 [ Y continúo la oración ] Hemos de evitar la AVIDEZ ya que no produce frutos, porque reduce todo a nuestros intereses, calculando con los cálculos de la productividad mercantilista, la cual no valora, no reconoce, no aprecia lo pequeño, ni agradece el don. Dispongamos toda nuestra inteligencia para cuidar y llevar a buen puerto (al de Dios) todas las cosas que nos encomienda la vida. Para producir frutos con un rendimiento solidario y compartido

10 [ Y continúo la oración ] Hemos de evitar la ANSIEDAD ya que no produce frutos, porque no deja captar los signos del mundo ni las señales del cielo, haciendo que prescindamos de las personas, dispersando fuerzas, desperdiciando energías y agotando ilusiones. Dispongamos toda nuestra voluntad para acompañar como algo divino a las personas que nos ha puesto el Señor en nuestro camino. Para producir frutos con un rendimiento solidario y compartido

11 [ Comienza el Cierre de la oración ] No sé si soñaba, no sé si dormía, y la voz de un ángel dijo que te diga: celebra la vida. Piensa libremente, ayuda a la gente y por lo que quieras lucha y sé paciente. Lleva poca carga, y a nada te aferres porque en este mundo, nada es para siempre. Búscate una estrella que sea tu guía, no hieras a nadie reparte alegría. Celebra la vida, celebra la vida, que nada se guarda, que todo se brinda. Celebra la vida, celebra la vida, segundo a y día tras día. Y si alguien te engaña al decir "Te Quiero", pon más leña al fuego y empieza de nuevo. No dejes que caigan tus sueños al suelo, que mientras más amas, más cerca está el cielo. Grita contra el odio, contra la mentira, que la guerra es muerte, y la paz es vida. No sé si soñaba, no sé si dormía, y la voz de un ángel dijo que te diga: Celebra la vida, celebra la vida y deja en la tierra tu mejor semilla; celebra la vida, celebra la vida, que es mucho más vida cuando tú la cuidas. (Axel Fernando)

12 Para centrar la experiencia vivida en la Oración, respondo en forma sencilla las siguientes interrogantes: [ Termino con la oración siguiente ]

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