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Un poco de historia. Qué ver en Riópar. –R–Riópar Viejo. Leyenda del Olmo de Riópar Viejo. –M–Museo de las Reales Fábricas –E–El nacimiento del Río.

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Presentación del tema: "Un poco de historia. Qué ver en Riópar. –R–Riópar Viejo. Leyenda del Olmo de Riópar Viejo. –M–Museo de las Reales Fábricas –E–El nacimiento del Río."— Transcripción de la presentación:

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3 Un poco de historia. Qué ver en Riópar. –R–Riópar Viejo. Leyenda del Olmo de Riópar Viejo. –M–Museo de las Reales Fábricas –E–El nacimiento del Río Mundo La población de Riópar. Teléfonos y direcciones de interés.

4 Los primeros indicios de la existencia de habitantes en Riopar datan de la Edad de Bronce. Este poblado ha sido habitado continuamente por otras culturas: romanos, visigodos, musulmanes y cristianos, hasta que en 1995 perdió a su último habitante. Por suerte, en la actualidad, este antiguo poblado se está volviendo a poblar, y ya cuenta con 4 vecinos, además de las personas que deciden disfrutar de sus vacaciones en este maravilloso enclave

5 El despoblamiento de Riopar se produce por la creación, en 1772, de la primera fábrica de latón de España. Dicha despoblación se ve compensada por el poblamiento de Fábricas de San Juan de Alcaráz, que a principios de los 90 pasa a llamarse Riopar o Riopar Nuevo. El antiguo poblado pasa a llamarse Riopar Viejo.

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7 En lo alto de Riopar Viejo, se sitúan los restos del castillo- fortaleza, de origen islámico. Este castillo fue reconstruido en la época cristiana, pero en la actualidad sólo se conservan restos del lienzo defensivo y algún torreón. La iglesia parroquial del Espíritu Santo data del siglo XV, y está formada por una planta rectangular con cinco tramos separados por arcos diafragma y cabecera plana. La cubierta del templo es una armadura de madera decorada con pinturas del tipo mudéjar.

8 En el jardín del Castillo hicieron miles de pruebas, plantaron pinos, nogales, encinas, chopos, higueras... ni los enebros arraigan en aquella dura peña. Con cada nuevo fracaso Zulema se desespera, se marchita su alegría cuando los brotes se secan, al pie de la altiva torre llora de nostalgia y pena. En el jardín del Castillo hicieron miles de pruebas, plantaron pinos, nogales, encinas, chopos, higueras... ni los enebros arraigan en aquella dura peña. Con cada nuevo fracaso Zulema se desespera, se marchita su alegría cuando los brotes se secan, al pie de la altiva torre llora de nostalgia y pena. Al pié de la altiva torre cuida sus flores la bella pero, cuanto más las cuida, más se acrecienta su pena, pues es tan dura la roca que ni los arbustos medran, y los rosales no crecen, y ella con árboles sueña. Al pié de la altiva torre cuida sus flores la bella pero, cuanto más las cuida, más se acrecienta su pena, pues es tan dura la roca que ni los arbustos medran, y los rosales no crecen, y ella con árboles sueña.

9 De Riópar en la cima, al castillo de la hiedra arribaron mensajeros portando una buena nueva, hablan de nuevas especies de superior resistencia cultivadas por expertos en el Reino de Valencia. De Riópar en la cima, al castillo de la hiedra arribaron mensajeros portando una buena nueva, hablan de nuevas especies de superior resistencia cultivadas por expertos en el Reino de Valencia. En su búsqueda partieron y abandonaron su tierra; el esposo en su caballo le dice adiós a Zulema y con cuatro por escolta dejó aquella fortaleza, sin reparar en peligros ni en los riesgos de la guerra. En su búsqueda partieron y abandonaron su tierra; el esposo en su caballo le dice adiós a Zulema y con cuatro por escolta dejó aquella fortaleza, sin reparar en peligros ni en los riesgos de la guerra. Cierto día, unos jinetes, cabalgando por la vega, llegaron hasta el castillo por la empinada ladera, portando al esposo muerto, víctima en una refriega cuando cruzaban los puertos cuando ya estaban de vuelta. Cierto día, unos jinetes, cabalgando por la vega, llegaron hasta el castillo por la empinada ladera, portando al esposo muerto, víctima en una refriega cuando cruzaban los puertos cuando ya estaban de vuelta.

10 De Riópar en la cima hay duelo en la fortaleza, ni los más bravos guerreros saben ocultar su pena. En el jardín, una tumba manda preparar Zulema para enterrar a su amado y a sus ilusiones muertas, y lloró de día y noche y lloró sin paz ni tregua, y las nubes desde el cielo lloraron sobre la sierra. De Riópar en la cima hay duelo en la fortaleza, ni los más bravos guerreros saben ocultar su pena. En el jardín, una tumba manda preparar Zulema para enterrar a su amado y a sus ilusiones muertas, y lloró de día y noche y lloró sin paz ni tregua, y las nubes desde el cielo lloraron sobre la sierra. Sobre aquella tumba brotan tiernos tallos, tiernas yemas, y se despliegan las hojas de un arbolillo que eleva sus verdes ramas al cielo como un grito de la tierra, como vegetal plegaria dirigida a las estrellas; olmo negro que, de luto, su triste origen recuerda. Sobre aquella tumba brotan tiernos tallos, tiernas yemas, y se despliegan las hojas de un arbolillo que eleva sus verdes ramas al cielo como un grito de la tierra, como vegetal plegaria dirigida a las estrellas; olmo negro que, de luto, su triste origen recuerda.

11 Poco a poco se hizo fuerte y creció, ramas abiertas, dando su sombra, consuelo para el dolor de Zulema. Poco a poco se hizo fuerte y creció, ramas abiertas, dando su sombra, consuelo para el dolor de Zulema. Pasado el tiempo y sintiendo llegada su hora postrera, Zulema le dijo al árbol abrazada a su corteza: -Quiero dormir a tu sombra, donde mi esposo me espera; con su amor te dio la vida y mi amor te dará fuerza, verás caer a la torre, al castillo y sus almenas, y así a través de los siglos serás símbolo y emblema de que el amor siempre arraiga hasta en la más dura piedra. Pasado el tiempo y sintiendo llegada su hora postrera, Zulema le dijo al árbol abrazada a su corteza: -Quiero dormir a tu sombra, donde mi esposo me espera; con su amor te dio la vida y mi amor te dará fuerza, verás caer a la torre, al castillo y sus almenas, y así a través de los siglos serás símbolo y emblema de que el amor siempre arraiga hasta en la más dura piedra.

12 De Riópar en la cima del castillo de la hiedra, cayó aquella altiva torre, los muros y las almenas, y los siglos, bajo el árbol, vieron cruzarse promesas, y entrecruzarse las manos, y al pueblo bailar en fiestas. Así fue lugar de encuentro; como predijo Zulema, símbolo de amor y dicha y punto de referencia, aunque de esta vieja historia nadie en el pueblo se acuerda. De Riópar en la cima del castillo de la hiedra, cayó aquella altiva torre, los muros y las almenas, y los siglos, bajo el árbol, vieron cruzarse promesas, y entrecruzarse las manos, y al pueblo bailar en fiestas. Así fue lugar de encuentro; como predijo Zulema, símbolo de amor y dicha y punto de referencia, aunque de esta vieja historia nadie en el pueblo se acuerda. En la actualidad, el olmo negro que vio pasar cinco siglos frente a la Iglesia de Riopar Viejo, y que resistió el frío, la nieve y los relámpagos, fue destruido por la enfermedad del olmo hace unos años. Su tronco se conserva en su emplazamiento original, pues ya forma parte de la historia de Riopar.

13 Este museo nació el 15 de junio de 2001, tras el duro trabajo de los miembros de la escuela taller del municipio, que se ocuparon de restaurar, en una primera fase, las Reales Fábricas de San Juan de Alcaraz. En el edificio se ha creado un Museo Arqueológico Industrial que recogerá la bibliografía de esta fábrica, creada en Este museo nació el 15 de junio de 2001, tras el duro trabajo de los miembros de la escuela taller del municipio, que se ocuparon de restaurar, en una primera fase, las Reales Fábricas de San Juan de Alcaraz. En el edificio se ha creado un Museo Arqueológico Industrial que recogerá la bibliografía de esta fábrica, creada en Canal y antigua turbina Laboratorio Laboratorio Hoy en día, la mayor parte de la maquinaria funciona correctamente, a pesar de la antigüedad que tienen.

14 La oficina Maquinaria

15 Se trata de un amplio anfiteatro rocoso cuyas verticales paredes superan un desnivel de 200 metros. En su centro, una enorme cueva vomita una cascada, que se precipita en un salto de más de 50 metros. Proviene de la parte más alta de Calar del Mundo. Allí se filtra en el suelo calizo, para surgir en mitad de la pared. La altura de la caída pulveriza el agua en el aire, lo que permite descubrir un ténue arco iris.

16 La cárcava es una inmensa caja de resonancia que transforma los gritos de las chovas, añadiendo una extraña musicalidad al estruendo de las aguas. Un corto sendero trepa por la pared izquierda hasta llegar a un mirador privilegiado, situado junto al extraplomo abierto por el golpe de las aguas. La primavera es el mejor momento para disfrutar del espectáculo. Desde el aparcamiento, una ancha pista lleva en 15 minutos hasta una pequeña laguna situada al pie de las cascadas, en el centro del anfiteatro.

17 Población RioparPoblación Riopar AñosVaronesMujeresTotal

18 PÁGINAS WEB DE INTERÉS: TELÉFONOS DE INTERÉS: Ayuntamiento: / fax: Museo de las Reales Fábricas de San Juan de Alcaraz: Oficina de turismo: Hotel Riopar: / Casas Rurales Fuente el Ojico: Cabañas la Toma del Agua: Casa del águila; turismo rural: Centro ecuestre La Ponderosa: La Dehesa; casas rurales: Camping Río Mundo: Hostal-restaurante Los Bronces: Restaurante La Cuesta: Restaurante San Juan: Asador de Leña Emilio


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