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Los textos publicados son responsabilidad de quienes los firman. © Prohibida su reproducción sin autorización escrita del autor. Julio 2007 Edición y diseño.

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1 Los textos publicados son responsabilidad de quienes los firman. © Prohibida su reproducción sin autorización escrita del autor. Julio 2007 Edición y diseño : Ruth Segal

2 Tiberias - Israel

3 Rosa Teplitz Estoy por cumplir siete años, ya soy grande y empecé la escuela pero igual disfruto cuando nos juntamos en casa y nuestros padres se turnan para contarnos cuentos. No sé si mi hermanita entiende todo pero igual se la ve muy feliz en esos momentos. Esta semana fue la historia de los tres Reyes Magos. Me gustó tanto que después, en la vereda, se la quise contar a mis amigos, pero ellos también la habían escuchado. Igualmente pasamos muchos ratos imaginando qué nos traerían. Hoy al llegar a casa, vi a un señor muy raro sentado con mamá en el living. Usaba barba y una ropa muy colorida. Me contó mama que como la ciudad es muy grande, los tres reyes se repartieron el trabajo y a nuestra casa le tocó el señor allí sentado. Le pregunté por los camellos y me explicó que en el asfalto no pueden caminar bien y los dejaron en un parque grande en las afueras. Luego tomó una bolsa de atrás del sillón y nos empezó a dar regalos a mí y a mi hermana que se había levantado de la siesta. Los abrimos muy contentos y después nos sentamos en sus rodillas ya que vimos que era una buena persona. Pasamos un rato muy entretenidos pero al final me di cuenta: era el amigo de mi mamá que viene siempre que papá sale de viaje y que a pesar del calor se había disfrazado para mantener nuestra ilusión. Regalos

4 Perla Felman La expedición al desierto tenía como meta estudiar diferentes especies de flora y de fauna. Cinco hombres y cuatro mujeres formaban parte del equipo de investigadores. Salieron desde Londres, donde residían los últimos años. Estaban casados y tenían hijos. La ausencia prolongada del hogar los preocupaba un poco, pero el objetivo era sumamente importante. El viaje se hizo en etapas. El itinerario incluía escalas y hospedaje en diferentes ciudades europeas y asiáticas. Aprovecharon para distraerse un poco y conocer la cultura de distintos países. Llegaron al destino final a la madrugada. Armaron enseguida un campamento, y durmieron casi todo el día. Al despertar, observaron que en el lugar no había prácticamente nada. Eran los únicos seres humanos. El hecho les provocó un poco de inquietud pero no estaban atemorizados. Largos meses de entrenamiento habían precedido a la expedición y por lo tanto estaban preparados para todas las coyunturas. En el lugar había algunos arbustos típicos del desierto, tamaris manifera. De lejos divisaron camellos y sobre sus cabezas sobrevolaban águilas. La expedici ó n

5 Todo estaba calmo y estático. Nada alteraba la tranquilidad. También entre ellos susurraban, porque no querían violar el silencio. De pronto, John vio a través de su binóculo que a lo lejos un arbusto se agitaba. No pudo encontrar explicación a este hecho, ya que ni siquiera soplaba viento. Enseguida llamó al resto de los expedicionarios y todos quedaron atónitos. Pasaron pocos instantes y otros arbustos se sumaron al primero, agitando sus ramas y hojas. Era un comportamiento inusual. Andrew y Elizabeth captaron enseguida la gravedad del hecho. Inmediatamente convencieron a sus compañeros acerca de la urgencia de abandonar el lugar sin demoras. George no aceptó sus argumentos. Trató de convencerlos a su vez de la importancia de la expedición y del daño que producirían con su retirada. Pero prácticamente nadie escuchó su discurso. Todos, menos George, empezaron a huir para tratar de alejarse del peligro. Ocho expedicionarios lograron salvar su vida. Un fuerte movimiento sísmico arrasó con todo.

6 Jorge Brezman Jorge Brezman Hace poco mas de un rato abrí los ojos, miro, todavía adormilado a mi alrededor, no reconozco el lugar, irrumpe en la habitación una señora joven con uniforme blanco, la cual se asombra al verme con los ojos abiertos. Le pregunto: ¿Dónde estoy? Me dice: Está en el hospital, alguien lo encontró semi ahogado en la playa y lo trajo acá. Luego de colocarme unas inyecciones, se retiró de la habitación; yo estaba en un estado de somnolencia total. Trataba de recordar: ¿Que había sucedido y cómo había llegado aquí? Solamente recuerdo que estaba con mi familia en la playa, habíamos planeado unas vacaciones en el mar. Me vienen las imágenes de mi esposa, mis hijos jugando en la arena, cuando inesperadamente comenzó todo. El mar embravecido, totalmente revuelto comienza a crecer, olas de una altura impresionante, amenazan con devorarse todo a su paso, el viento rugiente no deja nada, ni nadie en pie. Todo se volvió confuso y por más que me esfuerzo no logro recordar nada. Ahora me atormentan las dudas. ¿Qué fue de mi familia, acaso lo he perdido todo? De una cosa estoy seguro, ya nunca más volveré a tener calma en mi vida. La p é rdida

7 Enrique Abraham Reconozco que soy algo distraído. Algunos afirman que soy muy distraído. Y de que soy tímido, eso no lo puedo negar. Se nota de lejos. La conjunción de ambas cosas, distracción y timidez, hacen de mi la persona que soy. Por lo cual me lleva a pasar por situaciones embarazosas. Pero ambos defectos, si así se los puede llamar, están escudados detrás de una buena presencia, lo cual me allana dificultades. Sirva de ejemplo lo que me pasó con la que es ahora mi esposa, Belinda. Voy a exponer los hechos como ocurrieron. Cuando tuvo que irse a la Capital, por motivos de estudio, tenía ella 14 años. Se la veía como una simpática colegiala adolescente. Pero nunca tuve una relación directa con ella. Cuando apareció de vuelta seis años mas tarde había madurado bastante. Decir sólo que era bonita, me quedaba corto. Pero yo, como siempre, muy respetuoso. Ni una palabra. El distra í do

8 Un día que nos cruzamos en la vereda, ella me florea con un: Qué hermosos ojos verdes que tenes. Sólo atiné a mostrarle unas mejillas coloradotas. Otro día me lanzó una serie de piropos, que yo no sabía dónde meterme. En otra oportunidad, lo que me dijo, me hizo correr un sudor frío por la espalda. Por supuesto, omito lo que me dijo, para quedar en los límites de la decencia. Cada vez que la veía venir hacia mí, me temblaban las rodillas. Porque no entendía cuales eran sus intenciones. Pero al final me di cuenta. Bueno, en realidad, no fui yo quien se dio cuenta, sino que me enteré por terceros. Belinda estaba enamorada de mí. ¿Cómo será posible que no me había percatado hasta entonces?

9 Ernesto Teplitz Lejana época de mi infancia feliz recuerdo con tristeza y con ternura momentos queridos que desaparecieron con premura evoco con nostalgia en este día gris. Recuerdo una tarde de frío inclemente con amor y paciencia mi madre a leer me enseña la calidez que esparce la cocina a leña y en el aire el aroma a maní caliente. Tantos años pasaron inexorablemente muchos recuerdos felices logré atesorar pero estoy seguro que nunca he de olvidar el aroma tan dulce del maní caliente. Nostalgias

10 Zulema Perpignal Un viaje a través del tiempo, pero hacia atrás, me trae cosas buenas y cosas no tan buenas. Hay épocas en las que me detengo un poco más para regodearme con los buenos recuerdos, y otras que aparecen superpuestas, a las que trato de evitar, pero que tercas, vienen una y otra vez, dejando nuevas marcas en mi alma. Yo creo que de no haberlas vivido, no sería la persona que soy. Aprendí mucho de ellas. A ser tolerante, por ejemplo. Voy un poco mas atrás, y sigo mirando mi pasado como en una película, y me doy cuenta de que mi vida siempre estuvo en movimiento, para arriba y para abajo como en un tobogán, que cuando más alto llego, la caída es más a pique. Y la vuelta a subir, siempre difícil, templa mi espíritu y me enseña trucos de supervivencia. Llego a mi infancia. En todos y cada uno de los episodios que recuerdo hay alegría, cariño, LIBERTAD. Y eso se lo debo a mis padres, que siempre me dejaron ser, aunque a veces haya pensado lo contrario. Recuerdos

11 ¿Mi alegría más antigua? Llegar a la casa de mis abuelos maternos y sentir el olor de los choclos tiernos asados al rescoldo con los que me esperaba mi tío Agustín. ¿El episodio más triste? Cuando peleando con mi hermana, mi muñeca más querida se rompió las piernas. Pero a raíz de eso comencé a curar heridas. Es posible que haya elegido ser una trabajadora de la salud a causa de ese episodio, porque en mi mente infantil, sólo quería aliviar el sufrimiento de aquella muñeca. Poniendo en el papel estos sentimientos-pensamientos caigo en la cuenta de que nunca me di por vencida, ni aún en los peores momentos. Y es de ahí, de mis vivencias, de donde sale la fuerza para seguir adelante contra viento y marea.

12 Rubén Segal En mi niñez no había televisor y tampoco por supuesto computadora Nosotros vivíamos en una casa tan grande que para calentarla en los inviernos había una estufa que llevábamos de pieza en pieza A la hora de comer prendíamos el homo de la cocina para calentarnos. Había una radio eléctrica que no se escuchaba muy bien, tenía mucha descarga. La radio era una caja cuadrada o prismática de color marrón de madera y adentro tenía Iámparas especiales. Era considerado un aparato sofisticado. Cuando uno escuchaba aparecía publicidad entre las noticias. Decían: Si le duele la cabeza tómese un geniol. Si tiene dolor de barriga tome manzanilla. Tome café la Virginia. Tome Chinchibira. Si tiene pesadez estomacal tome Leche de Magnesia Philips. Y si le duele la garganta pastillas Valda Ahora esos recuerdos están almacenados en un archivo de mi cerebro. Radio

13 Héctor Felman Desde hacía un tiempo que mi mujer se comportaba en forma extraña. Por eso podía deducir que algo importante estaba por suceder. Y que yo tenía que saberlo. Por supuesto que simulaba recordarlo. Sin duda se trataba de algo importante, por que ya hacía un tiempo que con alguna indirecta u otra me lo estaba diciendo. Pero por más esfuerzo de memoria que hacía no podía recordarlo. A medida que pasaba el tiempo sus insinuaciones era cada vez más claras y evidentes. Pero mi cabeza estaba ocupada en otras cosas, no podía entender ese idioma misterioso. Es que nosotros los hombres, no estamos hechos para entender las sutilezas femeninas. No podía confesar que no lo sabía, por temor a desencadenar un pequeño escándalo, que empezaría con la consabida frase: "¿Cómo que no te acordás? Es que sos un desconsiderado, sólo tus cosas son importantes para vos". Yo me devanaba los sesos tratando de recordar de qué se trataba, sin resultado: En un descuido de ella le revisé la cartera donde tenía el documento de identidad. No, el cumple de ella estaba bastante lejos. Casi me descubre revisando el cajón de los documentos, pero tampoco era el aniversario de nuestro casamiento. Por supuesto

14 ¿Tal vez se trate del próximo casamiento de nuestra hija? No, porque todas nuestras hijas ya están casadas (si mal no recuerdo). Tampoco era un viaje programado, pues los pasajes hubieran aparecido en alguna de las búsquedas que hice. Además los pasaportes no estaban actualizados. Me di por vencido y pronto me olvidé del asunto. Hasta que cierto día, cuando estaba por salir a trabajar, me dijo: "¿Recordás que prometiste volver temprano a casa hoy? Que me maten si recuerdo algo pero mostrando la mejor de mis sonrisas le contesté: "Por supuesto que recuerdo. No voy a fallarte hoy, justamente hoy" Durante el día no pude concentrarme en mi trabajo, el temor de atrasarme me llenaba de un pánico incontrolable. Lo único que podía hacer era mirar el reloj cada cinco minutos. Cuando se hizo la hora volví a casa. La encontré silenciosa y oscura. "Esto no presagia nada bueno. Seguro que se enojó y se fue a casa de su madre"- pensé Con cierto resquemor abrí la puerta. La sala estaba oscura y silenciosa como ya había presentido. Entré y cerré la puerta. Apenas lo hice, todas las luces se encendieron de pronto, muchísima gente saltó de su escondite, Llevaban bonetes, soplaban pitos y cornetines, tiraban serpentinas y globos: ¡Que los cumplas feliz!

15 MarceloFinkelstein Marcelo Finkelstein Se había convertido en una ley no escrita. No se trataba sólo de antiguas recetas de cocina que hacían las delicias de grandes y chicos. La cosa era mucho más seria. Ante cualquier desarreglo de salud, nadie se atrevía a visitar un médico sin consultar antes a la abuela. Desde un catarro hasta una culebrilla, pasando por una diarrea o un simple moretón, la abuela siempre tenía en su cofre un paquetito con el polvo mágico, la receta magistral indicada para cada dolencia. Pero no sólo la familia era la beneficiada. Todos los días la dulce viejecita salía con su canasta llena de pequeños envoltorios acomodados prolijamente, a repartir por el barrio sus pócimas sanadoras. Gracias a esta terapia, la abuela, a pesar de sus años se mantenía en un excelente estado físico y mental. Pero un día ocurrió algo inesperado. Golpeó a la puerta del hogar un oficial de policía que ante una denuncia, venía con una orden del juez para practicar un registro El revuelo fue mayúsculo; el oficial se negó a dar más detalles y dijo que tenia que registrar toda la casa. Y así, meticulosamente, fue pasando del salón a los dormitorios, sin dejar cajón por revolver ni hueco por hurgar. Hasta que llegó a la habitación de la abuela y se encontró con el cofre. Y allí, en el fondo del mismo, bien ordenadas en sus sobrecitos, estaban las más de cien dosis de cocaína, listas para su distribución. Las recetas de la abuela

16 Novedades El 25/7/2007 organizamos el Primer Festival de las Letras en Castellano en la ciudad de Tiberias. Participaron en el mismo escritores de todo el país que escriben en Castellano. Los escritores presentaron brevemente sus libros. Se presentaron asimismo 5 antologias editadas en el Como parte de la programación se realizó una feria de libros en castellano y un sorteo gratuito de libros donados por los autores presentes. El público tuvo oportunidad de dialogar con los autores.

17 Parte del público presente al 1o Festival de las Letras en Castellano

18 Festival de las Letras en Castellano en Tiberias

19 La Feria del Libro en Castellano dentro del marco del festival

20 Fundado por Ruth Segal en febrero 2003 en la ciudad de Tiberias. Dentro de su marco funcionan un Taller de Creación Literaria y un Círculo de Lectores. Se realizan conferencias, presentaciones de libros y actividades culturales varias con la participación de personalidades. Se han publicado los trabajos de los talleristas en revistas propias y del medio. Asimismo, cumple un objetivo socio - cultural, al estar abocado a la integración social de los inmigrantes latino -americanos que alejados de su entorno nativo desean mantener vivas sus raíces, idioma y cultura. El grupo cuenta con el auspicio de la Municipalidad de Tiberias. Grupo literario-cultural Se Puede…

21 / Te invitamos a visitar la página web: Alma de luciérnaga

22 Hasta la próxima...


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