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1. 2 JEHOVÁ DIJO A MI SEÑOR -- Sal. 110:l Este Salmo es por el inspirado David (Mat. 22:43, ¿Pues cómo David en el Espíritu le llama Señor), un profeta.

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2 2 JEHOVÁ DIJO A MI SEÑOR -- Sal. 110:l Este Salmo es por el inspirado David (Mat. 22:43, ¿Pues cómo David en el Espíritu le llama Señor), un profeta (Hech. 2:30, Pero siendo profeta). Este Salmo es mesiánico, como veremos en Hech. 2: Es citado varias veces en el Nuevo Testa- mento y se hacen referencias a él en otros pasajes. Es empleado por escritores novotestamen- tarios para establecer varias verdades.

3 3 I. Fue citado primero por Jesús después de haber sido interrogado intensamente por los líderes religiosos del día -- Mat. 21:23. Le preguntaron sobre la autoridad con que actuaba, 21:23. Le hicieron preguntas los Herodianos (22:16), los saduceos (22:23), y los fariseos (22:34). Al final de sus preguntas, y después de devastar Jesús las objeciones de ellos, les hizo esta pregunta: ¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo? (22:42)

4 4 Después de contestar ellos, diciendo: De David, Jesús les hizo esta pregunta: ¿Pues cómo David en el Espíritu le llama Señor? y citó (v. 44) Sal. 110:1, Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Además Jesús les preguntó: Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo? (Mt. 22:41-45). Sus oponentes no podían responder pala- bra. No percibían que el Mesías, aunque hijo de David, también es Dios; de esto el hijo y el Señor de David. El Cristo = es Dios.

5 5 II. Sal. 110:1 es citado por el escritor a los hebreos en Heb. 1:13. En este capítulo el escritor con varias citas afirma que Jesús es superior a los ángeles. Pregunta y cita el pasaje: Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi dies- tra, Hasta que ponga a tus enemigos por es- trado de tus pies? En cuanto los ángeles, pregunta: ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? (Heb. 1:13,14).

6 6 ¿Qué es la implicación de esa última pre- gunta? Es que Dios nunca habló de los ánge- les como habló de Jesucristo. Cristo es Dios; los ángeles nada más son servidores. III. Pablo hizo referencia específica a Sal. 110:1, aunque no lo citó totalmente, cuando escribió: Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos deba- jo de sus pies (1 Cor. 15:25). Entonces Pablo comentó: Y el postrer ene- migo que será destruido es la muerte (v.26).

7 7 En este capítulo Pablo combate la falsa doc- trina en Corinto de que no hay resurrección de muertos (15:12). Presenta varios argumentos para probar que habrá una resurrección y luego apela a Sal. 110:1 que declara que Cristo ha de sen- tarse a la diestra de Dios hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies. Dado que la muerte es enemigo del hombre, ella misma ha de ser sujetada (los muertos tienen que ser resucitados). La referencia a Sal. 110:1 fue lógica y apropiada.

8 8 IV. No obstante, es Pedro quien usa el pasaje en su sentido principal. El cuenta de cómo los judíos habían crucificado a Jesús pero que Dios le había levantado. Hech. 2:22-24 dice: Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por me- dio de él, como vosotros mismos sabéis; 23 a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendis- teis y matasteis por manos de inicuos, cruci- ficándole; 24 al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era …

9 9 imposible que fuese retenido por ella. Entonces Pedro recuerda a los judíos que David profetizó acerca de la resurrección de Cristo (2:27), diciendo: Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Para probar que David no hablaba de sí mismo, Pedro dice (2:29-31): Varones herma- nos, se os puede decir libremente del patriar- ca David, que murió y fue sepultado, y su se- pulcro está con nosotros hasta el día de hoy. 30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su …

10 10 descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, 31 viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. 32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros so- mos testigos. Pedro ahora afirma que Jesús, levantado de los muertos y estando a la diestra de Dios, en- vió al Espíritu Santo sobre los apóstoles; esto es lo que ellos están oyendo y viendo (v. 33). Obviamente David no había subido al …

11 11 cielo. Por eso David dijo las palabras de Sal. 110:1, las que ahora Pedro cita, v. 34,35, Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Sién- tate a mi diestra, 35 Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. La gran conclusión de la predicación del evangelio de parte de Pedro, por primera vez el día de Pentecostés en seguida de la ascen- sión de Jesús: Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.

12 12 Y esto es exactamente lo que afirma Sal. 110:1. Muestra: el carácter único y sin par de Jesucristo que es superior a los ángeles algún día levantará a los muertos son exaltados su reinado y su autoridad Ahora leamos los 7 versículos del Salmo y comentemos sobre ellos -- vs.1,2, LA ORDENACIÓN DE CRISTO Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi dies- tra, Hasta que ponga a tus enemigos por es- trado de tus pies. 2 Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.

13 13 David habla del nombramiento del que será ambos Sacerdote y Rey. Será ordenado por Dios para reinar con au- toridad y poder hasta el tiempo de la destruc- ción de sus enemigos (1 Cor. 15:25,26). Dios enviará desde Sion (la iglesia) la auto- ridad y el poder del Rey. El Rey reinará en medio de sus enemigos v.3, LOS SÚBDITOS DEL REY Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la san- tidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud.

14 14 Los súbditos del Rey (los cristianos) se ofrecerán voluntaria o libremente, obedecien- do de corazón (Rom. 6:17), al sujetarse a la dirección de Cristo en su ejército. La santidad caracteriza a sus súbditos. El Rey tiene la fuerza de la juventud; es to- dopoderoso al llevar a cabo su reinado. v.4, SU NATURALEZA Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec. Dios NO cambiará de pensar. Para siempre Cristo ha de ser Sacerdote según el orden de Melquisedec.

15 15 Melquisedec era sacerdote y rey al mismo tiempo. Heb. 7:1-3, Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, 2 a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nom- bre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz; 3 sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.

16 16 Cristo en la tierra no pudo ser sacerdote (Heb. 7:14; 8:4) porque no era de la tribu de Leví sino de Judá. Por eso no pudo ser rey en la tierra. No ob- stante hay muchos evangélicos que insisten en que él ha de ser rey en la tierra, reinando desde Jerusalén en un trono literal (los premi- lenarios). ¡Cristo es Sacerdote ahora; por eso es Rey ahora! v.5-7, SU REINADO Y PODER EN CONQUISTA El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira. 6 Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; …

17 17 Quebrantará las cabezas en muchas tierras. 7 Del arroyo beberá en el camino, Por lo cual levantará la cabeza. Reinará desde la diestra de Jehová Quebrantará a reyes Juzgará entre las naciones No desmayará, sino animará a otros Todo esto se refiere al reinado de Cristo por medio de la predicación de su evangelio. Su Palabra no puede ser detenida. Sus se- guidores no serán derrotados sino vindica- dos. Su Providencia controla las naciones al …

18 18 pasar el tiempo. Traerá delante de sí en juicio final a todas las gentes. ¡Todo esto significa un reinado victorioso! LECCIONES GENERALES DE SAL El día de Pentecostés, Hech. 2, el Señor fue coronado Rey de reyes y Señor de señores (Apoc. 17:14). Reina desde el cielo sobre su reino, la iglesia. Su reino no es de este mundo (Jn. 18:36). Es compuesto de los que humilde- mente se someten a él, obedeciendo su vo- luntad.

19 19 2. Como Sacerdote, el Señor se sacrificó a sí mismo, y entró en el lugar santísimo (Heb.9:7; es decir, en el cielo mismo, 9:24) para presen- tar al Padre el sacrificio todo suficiente. Sin el derramamiento de sangre no puede haber remisión de pecados (Heb. 9:22). No hay otro sacrificio suficiente para el pecado (9:23-28). ¿Pueden pues tener esperanza de salvación eterna los musulmanes, los judíos, y los re- ligionistas orientales? ¡No pueden! 3. El Salmo 110 apunta al Pentecostés de He- chos 2. Ese día por inspiración Pedro citó de este Salmo, y luego anuncia lo del v. 36, …..

20 20 Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros cru- cificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. ¡He aquí el cumplimiento del Salmo! 4. El v.3 dice, Tu pueblo se te ofrecerá volun- tariamente en el día de tu poder, En la hermo- sura de la santidad. a. voluntariamente = de corazón, Rom. 6:17 b. santidad = santificación de vida, 1Tes.4:3, pues la voluntad de Dios es vuestra santifica- ción; que os apartéis de fornicación.

21 21 5. La iglesia es el gran ejército del Señor. Ca- da cristiano es un soldado de Cristo. De esto cantamos, pero ¿lo creemos o nada más pro- nunciamos las palabras del himno? Bajo la bandera del Rey marchemos a pe- lear la buena batalla de la fe, conquistando para Cristo. 6. Los modernistas de las denominaciones de hoy, como los fariseos de ayer, no pueden contestar la pregunta de Jesús: Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo? (Mt. 26:45) porque no aceptan la Deidad de Jesús. El ver- sículo siguiente dice, Y nadie le podía ….

22 22 responder palabra; ni osó alguno desde aquel día preguntarle más. Algunos hermanos han propagado una doc- trina que esencialmente niega la Deidad de Jesús, reclamando que en la tierra él o no te- nía sus atributos de Deidad, o no las usaba, sino que recibió poder milagroso del Espíritu Santo al tener necesidad. Si fue así, entonces ¡no era Dios! De nuevo: Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

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