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La Pascua sigue creciendo Los domingos quinto y sexto de Pascua (y, allí donde la Ascensión no se celebra en domingo, también el séptimo), escuchamos.

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4 La Pascua sigue creciendo Los domingos quinto y sexto de Pascua (y, allí donde la Ascensión no se celebra en domingo, también el séptimo), escuchamos en el evangelio, distribuidas en los tres ciclos, palabras de Jesús en su Cena de despedida, dándoles a sus discípulos consignas para cuando él falte. Se acerca la Ascensión, su «despedida».

5 Han transcurrido ya cuatro semanas de Pascua y hoy inauguramos la quinta. Las lecturas b í blicas nos van ayudando a entrar cada vez con mayor fuerza en la vida nueva del Resucitado y las consecuencias que tiene para la comunidad cristiana. nuestra fiesta principal No debemos cansarnos de celebrar nuestra fiesta principal, que dura siete semanas: nuestra fe cristiana es fundamentalmente alegr í a y visi ó n optimista. Han transcurrido ya cuatro semanas de Pascua y hoy inauguramos la quinta. Las lecturas b í blicas nos van ayudando a entrar cada vez con mayor fuerza en la vida nueva del Resucitado y las consecuencias que tiene para la comunidad cristiana. nuestra fiesta principal No debemos cansarnos de celebrar nuestra fiesta principal, que dura siete semanas: nuestra fe cristiana es fundamentalmente alegr í a y visi ó n optimista.

6 Ya en direcci ó n a Pentecost é s, a muchos les ayudar á tambi é n el recuerdo de la Virgen Mar í a, en el mes de mayo. En efecto, ella es el mejor modelo que podemos tener para sumarnos a la Pascua de Jes ú s, ella, que la vivi ó muy de cerca y se dej ó llenar otra vez en plenitud del Esp í ritu, junto con la comunidad. Ya en direcci ó n a Pentecost é s, a muchos les ayudar á tambi é n el recuerdo de la Virgen Mar í a, en el mes de mayo. En efecto, ella es el mejor modelo que podemos tener para sumarnos a la Pascua de Jes ú s, ella, que la vivi ó muy de cerca y se dej ó llenar otra vez en plenitud del Esp í ritu, junto con la comunidad.

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8 Ven, Espìritu Santo, a iluminar nuestra mente y mover nuestro corazón para que escuchemos atentamente la Palabra y la acojamos con amor. Que la Palabra anime a los responsables de la Iglesia para que crezca su solidaridad y solicitud por la Comunidad. Reaviva nuestra conciencia de ser Pueblo elegido y sacerdocio real, para que, movidos por Ti, sigamos a Jesús, el Cristo, que es camino, verdad y Vida. Amèn.

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10 « Eligieron a siete hombres llenos de espíritu » « Eligieron a siete hombres llenos de espíritu »

11 Todo colectivo humano sabe de conflictos y desavenencias. En la comunidad de Jerusal é n se cre ó una seria tensi ó n entre los de lengua hebrea y los de lengua griega, procedentes estos de la di á spora romana y hel é nica, y que tambi é n como jud í os ten í an en Jerusal é n sinagogas propias. Los de lengua griega se quejaban de que en la distribuci ó n ben é fica que se hac í a en la comunidad a los pobres, las viudas de su grupo no recib í an el mismo trato que las del grupo m á s aut ó ctono. Todo colectivo humano sabe de conflictos y desavenencias. En la comunidad de Jerusal é n se cre ó una seria tensi ó n entre los de lengua hebrea y los de lengua griega, procedentes estos de la di á spora romana y hel é nica, y que tambi é n como jud í os ten í an en Jerusal é n sinagogas propias. Los de lengua griega se quejaban de que en la distribuci ó n ben é fica que se hac í a en la comunidad a los pobres, las viudas de su grupo no recib í an el mismo trato que las del grupo m á s aut ó ctono.

12 diáconos Se establece sin tardar un diálogo comunitario, y se resuelve la situación, creando siete « diáconos » específicos para los del grupo helénico. El resultado es el que Dios persigue, a pesar de las debilidades humanas: "la Palabra de Dios iba cundiendo y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos". Esos diáconos de lengua griega, por cierto, tendrán un papel importante en el desarrollo de la comunidad. diáconos Se establece sin tardar un diálogo comunitario, y se resuelve la situación, creando siete « diáconos » específicos para los del grupo helénico. El resultado es el que Dios persigue, a pesar de las debilidades humanas: "la Palabra de Dios iba cundiendo y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos". Esos diáconos de lengua griega, por cierto, tendrán un papel importante en el desarrollo de la comunidad.

13 « Que tu misericordia venga sobre nosotros » « Que tu misericordia venga sobre nosotros »

14 El salmo es de alabanza: «aclamen, justos, al Señor», y de confianza en ese Dios que va guiando a su comunidad: « que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros como lo esperamos de ti... los ojos del Señor están puestos en sus fieles...».

15 El salmo 33 celebra la acción pro vidente de Dios creador y en la historia. Esta creación está vertida en toda una espiritualidad de la Palabra de Dios. Para el salmista hay un universo cargado de sentido. El cosmos es un complejo ordenado que Dios ha creado por la Palabra (Gn. 1; Sal. 8; Job ). El salmo 33 celebra la acción pro vidente de Dios creador y en la historia. Esta creación está vertida en toda una espiritualidad de la Palabra de Dios. Para el salmista hay un universo cargado de sentido. El cosmos es un complejo ordenado que Dios ha creado por la Palabra (Gn. 1; Sal. 8; Job ).

16 También la historia, con sus vicisitudes humanas y morales, pertenece a Dios. El señorío ilimitado de Dios es acontecimiento presente que transforma la visión superficial del mundo y ofrece unas realidades nuevas. También la historia, con sus vicisitudes humanas y morales, pertenece a Dios. El señorío ilimitado de Dios es acontecimiento presente que transforma la visión superficial del mundo y ofrece unas realidades nuevas.

17 « Ustedes son una raza elegida, un sacerdocio real » « Ustedes son una raza elegida, un sacerdocio real »

18 Si es verdad lo que dicen los entendidos de que esta carta atribuida a Pedro es como una larga catequesis bautismal, se explica mejor que el pasaje de hoy afirme de la comunidad de los bautizados que son «raza elegida, sacerdocio real, nación consagrada, un pueblo adquirido por Dios». También compara simbólicamente al pueblo de Dios a un templo construido con piedras vivas -cada uno de los cristianos-, sobre el cimiento o piedra angular que es Cristo, para construir el Templo del Espíritu.

19 « Yo soy el camino, y la verdad y la vida » « Yo soy el camino, y la verdad y la vida »

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21 1 No se inquieten. Crean en Dios y crean en mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho, porque voy a prepararles un lugar. 3 Cuando haya ido y les tenga preparado un lugar, volveré para llevarlos conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. 4 Ya conocen el camino para ir a donde [yo] voy. 1 No se inquieten. Crean en Dios y crean en mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho, porque voy a prepararles un lugar. 3 Cuando haya ido y les tenga preparado un lugar, volveré para llevarlos conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. 4 Ya conocen el camino para ir a donde [yo] voy.

22 5 Le dice Tomás: –Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos conocer el camino? 6 Le dice Jesús: –Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie va al Padre si no es por mí. 7 Si me conocieran a mí, conocerían también al Padre. En realidad, ya lo conocen y lo han visto. 5 Le dice Tomás: –Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos conocer el camino? 6 Le dice Jesús: –Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie va al Padre si no es por mí. 7 Si me conocieran a mí, conocerían también al Padre. En realidad, ya lo conocen y lo han visto.

23 8 Le dice Felipe: –Señor, enséñanos al Padre y nos basta. 9 Le responde Jesús: –Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes ¿y todavía no me conocen? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre : ¿cómo pides que te enseñe al Padre? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo les digo no las digo por mi cuenta; el Padre que está en mí es el que hace las obras. 8 Le dice Felipe: –Señor, enséñanos al Padre y nos basta. 9 Le responde Jesús: –Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes ¿y todavía no me conocen? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre : ¿cómo pides que te enseñe al Padre? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo les digo no las digo por mi cuenta; el Padre que está en mí es el que hace las obras.

24 11 Créanme que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí; si no, créanlo por las mismas obras. 12 Les aseguro: quien cree en mí hará las obras que yo hago, e incluso otras mayores, porque yo voy al Padre.

25 Empezamos a leer los capítulos que Juan dedica a la Ultima Cena de Jesús con los suyos. Hoy escuchamos unas revelaciones de Jesús sobre su relación con el Padre: «quien me ve a mí, ha visto al Padre», «yo estoy en el Padre y el Padre en mí» De alguna manera anuncia ya su Ascensión: «yo me voy al Padre... me voy a prepararos sitio»

26 Pero la afirmación central es «yo soy el camino y la verdad y la vida». Hoy escuchamos su afirmación: «yo soy el Camino y la Verdad y la Vida». pueblo sacerdotal También en la carta de Pedro nos encontramos con otra gran convicción teológica y pastoral: la comunidad cristiana es un pueblo sacerdotal, un templo vivo en el Espíritu. ministros ordenados Y la página de los Hechos nos presenta otro factor importante en este crecimiento pascual de la comunidad: los ministros ordenados. Pero la afirmación central es «yo soy el camino y la verdad y la vida». Hoy escuchamos su afirmación: «yo soy el Camino y la Verdad y la Vida». pueblo sacerdotal También en la carta de Pedro nos encontramos con otra gran convicción teológica y pastoral: la comunidad cristiana es un pueblo sacerdotal, un templo vivo en el Espíritu. ministros ordenados Y la página de los Hechos nos presenta otro factor importante en este crecimiento pascual de la comunidad: los ministros ordenados.

27 Las tres realidades b á sicas: Cristo, la Iglesia, comunidad sacerdotal y los Ministros de la comunidad, son elementos que nos ayudan a vivir gozosamente la Pascua. CRISTO, centro de nuestra Pascua piedra angular piedra escogida y preciosa ante Dios: el que cree en ella, no quedará defraudado Cristo Resucitado sigue siendo el centro de nuestra fiesta. Hoy, por ejemplo, La Palabra proclamas esta verdad con el símbolo de la « piedra angular » que había sido desechada por los hombres, pero que resultó ser, como ha dicho la carta de Pedro, «piedra escogida y preciosa ante Dios: el que cree en ella, no quedará defraudado» CRISTO, centro de nuestra Pascua piedra angular piedra escogida y preciosa ante Dios: el que cree en ella, no quedará defraudado Cristo Resucitado sigue siendo el centro de nuestra fiesta. Hoy, por ejemplo, La Palabra proclamas esta verdad con el símbolo de la « piedra angular » que había sido desechada por los hombres, pero que resultó ser, como ha dicho la carta de Pedro, «piedra escogida y preciosa ante Dios: el que cree en ella, no quedará defraudado»

28 Sobre todo en el evangelio se nos motiva la razón de ser de nuestra fe y de nuestra alegría: «yo soy el camino y la verdad y la vida» Si el domingo pasado Jesús se presentaba a sí mismo como el Pastor y como la Puerta, hoy hace tres afirmaciones a cual más expresivas de su identidad: a) «yo soy el Camino»: si él es la Puerta de acceso a Dios, hoy emplea una comparación semejante, la del camino; Sobre todo en el evangelio se nos motiva la razón de ser de nuestra fe y de nuestra alegría: «yo soy el camino y la verdad y la vida» Si el domingo pasado Jesús se presentaba a sí mismo como el Pastor y como la Puerta, hoy hace tres afirmaciones a cual más expresivas de su identidad: a) «yo soy el Camino»: si él es la Puerta de acceso a Dios, hoy emplea una comparación semejante, la del camino;

29 b) «yo soy la Verdad»: no sólo es el Maestro o Profeta enviado por Dios, sino que él "es" la Verdad misma, la Palabra viviente que Dios dirige a la humanidad de una vez para siempre; y c) «yo soy la Vida»: no sólo resucita muertos y cura enfermos: él "es" la Vida misma. Difícilmente se puede expresar mejor que Cristo Jesús es el centro para nuestras vidas. b) «yo soy la Verdad»: no sólo es el Maestro o Profeta enviado por Dios, sino que él "es" la Verdad misma, la Palabra viviente que Dios dirige a la humanidad de una vez para siempre; y c) «yo soy la Vida»: no sólo resucita muertos y cura enfermos: él "es" la Vida misma. Difícilmente se puede expresar mejor que Cristo Jesús es el centro para nuestras vidas.

30 IGLESIA: Una comunidad sacerdotal La comunidad cristiana, la que cree en Cristo Jesús y se ha reunido en torno a él, es «raza elegida, sacerdocio real, nación consagrada, un pueblo adquirido por Dios». Es un Pueblo sacerdotal, o sea, mediador, evangelizador, misionero, constructor de un mundo nuevo. dos direcciones Este sacerdocio -mediación- que el pueblo cristiano tiene como participación en el único sacerdocio de Cristo, se ejerce en dos direcciones. IGLESIA: Una comunidad sacerdotal La comunidad cristiana, la que cree en Cristo Jesús y se ha reunido en torno a él, es «raza elegida, sacerdocio real, nación consagrada, un pueblo adquirido por Dios». Es un Pueblo sacerdotal, o sea, mediador, evangelizador, misionero, constructor de un mundo nuevo. dos direcciones Este sacerdocio -mediación- que el pueblo cristiano tiene como participación en el único sacerdocio de Cristo, se ejerce en dos direcciones.

31 -Una, hacia Dios, ofreci é ndole nuestras alabanzas y sacrificios: «para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo». -Y otra hacia los hombres, con el encargo misionero de la evangelización, del anuncio a todos de la buena nueva de Dios: «para proclamar las hazañas del que nos llamó a salir de la tiniebla». Este pasaje de la carta de Pedro es el que más se cita para motivar el sacerdocio bautismal de los cristianos (cfr. Concilio Vaticano II: (Constitución sobre la Iglesia: Lumen Gentium (LG), 9-11 )) -Una, hacia Dios, ofreci é ndole nuestras alabanzas y sacrificios: «para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo». -Y otra hacia los hombres, con el encargo misionero de la evangelización, del anuncio a todos de la buena nueva de Dios: «para proclamar las hazañas del que nos llamó a salir de la tiniebla». Este pasaje de la carta de Pedro es el que más se cita para motivar el sacerdocio bautismal de los cristianos (cfr. Concilio Vaticano II: (Constitución sobre la Iglesia: Lumen Gentium (LG), 9-11 ))

32 Precisamente en este tiempo de Pascua en que muchos reciben el Bautismo, y otros participan por primera vez plenamente de la mesa eucar í stica de la comunidad, o reciben el Sacramento del don del Esp í ritu, la Confirmaci ó n, es bueno recordar que la comunidad del Se ñ or se les debe presentar a ellos -a las generaciones j ó venes- como una comunidad viva, llena de fe, sacerdotal, animada por el Esp í ritu, que canta alabanzas a Dios y participa de los sacramentos, pero que tambi é n da testimonio de su fe en la vida.

33 «piedras vivas» Es una comunidad creyente, celebrante y misionera. A la vez que es una comunidad siempre en construcción, siendo cada uno de nosotros «piedras vivas» en ese edificio que es la Iglesia de Dios, basada en la piedra angular que es Cristo, y animada por los ministros ordenados. Ojalá se pudiera decir de la comunidad cristiana lo que dijo de sí Jesús: "el que me ve a mí, ha visto al Padre". ¿Podría atreverse a afirmar una comunidad cristiana: «el que me ve a mí, ha visto a Cristo»? «piedras vivas» Es una comunidad creyente, celebrante y misionera. A la vez que es una comunidad siempre en construcción, siendo cada uno de nosotros «piedras vivas» en ese edificio que es la Iglesia de Dios, basada en la piedra angular que es Cristo, y animada por los ministros ordenados. Ojalá se pudiera decir de la comunidad cristiana lo que dijo de sí Jesús: "el que me ve a mí, ha visto al Padre". ¿Podría atreverse a afirmar una comunidad cristiana: «el que me ve a mí, ha visto a Cristo»?

34 Los MINISTROS, al servicio de la comunidad Un factor que ayuda a que las comunidades cristianas vivan su misi ó n con m á s eficacia es, seg ú n la primera lectura de hoy, la presencia en ellas de los Ministros ordenados. Esos ministros son fieles que, adem á s de estar bautizados y confirmados por el Esp í ritu, como los dem á s, han recibido otro sacramento, el del Orden Sacerdotal, que les confiere la gracia de configurarse m á s expl í citamente a Cristo Buen Pastor, para bien de la comunidad. Los MINISTROS, al servicio de la comunidad Un factor que ayuda a que las comunidades cristianas vivan su misi ó n con m á s eficacia es, seg ú n la primera lectura de hoy, la presencia en ellas de los Ministros ordenados. Esos ministros son fieles que, adem á s de estar bautizados y confirmados por el Esp í ritu, como los dem á s, han recibido otro sacramento, el del Orden Sacerdotal, que les confiere la gracia de configurarse m á s expl í citamente a Cristo Buen Pastor, para bien de la comunidad.

35 Son los diáconos, los presbíteros y los obispos que, haciendo las veces de Cristo en medio de la comunidad, realizan con toda su buena voluntad el ministerio de la palabra, de la oración, del servicio fraterna y de la autoridad. En el caso que leemos hoy, se trata de los diáconos (palabra griega que significa, «servidores»), elegidos entre «los hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría». Son los diáconos, los presbíteros y los obispos que, haciendo las veces de Cristo en medio de la comunidad, realizan con toda su buena voluntad el ministerio de la palabra, de la oración, del servicio fraterna y de la autoridad. En el caso que leemos hoy, se trata de los diáconos (palabra griega que significa, «servidores»), elegidos entre «los hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría».

36 De esos di á conos, destacan en los siguientes cap í tulos de los Hechos dos: Felipe, el que evangeliz ó Samar í a y tuvo el encuentro con el eunuco de Candace; y Esteban, que asombr ó e irrit ó a las autoridades con su valiente predicaci ó n y sus maravillosos signos y se convirti ó en el primer m á rtir de la comunidad eclesial. En Jerusal é n se pens ó en una distribuci ó n de responsabilidades: los ap ó stoles se dedicar á n a la oraci ó n y a la predicaci ó n, mientras que los di á conos cuidar á n de «las mesas», de la distribuci ó n de la beneficencia en la comunidad. De esos di á conos, destacan en los siguientes cap í tulos de los Hechos dos: Felipe, el que evangeliz ó Samar í a y tuvo el encuentro con el eunuco de Candace; y Esteban, que asombr ó e irrit ó a las autoridades con su valiente predicaci ó n y sus maravillosos signos y se convirti ó en el primer m á rtir de la comunidad eclesial. En Jerusal é n se pens ó en una distribuci ó n de responsabilidades: los ap ó stoles se dedicar á n a la oraci ó n y a la predicaci ó n, mientras que los di á conos cuidar á n de «las mesas», de la distribuci ó n de la beneficencia en la comunidad.

37 Aunque en seguida notamos que esta distribuci ó n no fue tan inflexible, porque vemos pronto a di á conos como Felipe y Esteban predicando y bautizando. Los di á conos se convirtieron, por tanto, en eficaces auxiliares de los ap ó stoles en la direcci ó n de las comunidades. Aunque en seguida notamos que esta distribuci ó n no fue tan inflexible, porque vemos pronto a di á conos como Felipe y Esteban predicando y bautizando. Los di á conos se convirtieron, por tanto, en eficaces auxiliares de los ap ó stoles en la direcci ó n de las comunidades.

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39 Cuando surgen las tensiones Por buena que sea una comunidad, no es nada extra ñ o que en su vida haya momentos de tensi ó n. Tenemos que ver las cosas con los pies en el suelo. Pascua es fiesta, pero tambi é n tarea, camino, misi ó n, lucha. Cuando surgen las tensiones Por buena que sea una comunidad, no es nada extra ñ o que en su vida haya momentos de tensi ó n. Tenemos que ver las cosas con los pies en el suelo. Pascua es fiesta, pero tambi é n tarea, camino, misi ó n, lucha.

40 sumarios En la vida de la primera comunidad, y a pesar del id í lico cuadro que Lucas nos hab í a dibujado en el primero de sus « sumarios » (y que le í amos el domingo segundo de Pascua), empiezan a surgir dificultades. En Jerusal é n algunos jud í os procedentes del helenismo se convirtieron al cristianismo, y formaban un grupo é tnico y ling üí stico bastante diferente, con lengua y sensibilidad propia, a ú n dentro de la fe cristiana. La lengua no es s ó lo una gram á tica y un vocabulario: es reflejo de una cultura y de una formaci ó n. sumarios En la vida de la primera comunidad, y a pesar del id í lico cuadro que Lucas nos hab í a dibujado en el primero de sus « sumarios » (y que le í amos el domingo segundo de Pascua), empiezan a surgir dificultades. En Jerusal é n algunos jud í os procedentes del helenismo se convirtieron al cristianismo, y formaban un grupo é tnico y ling üí stico bastante diferente, con lengua y sensibilidad propia, a ú n dentro de la fe cristiana. La lengua no es s ó lo una gram á tica y un vocabulario: es reflejo de una cultura y de una formaci ó n.

41 La fe en Cristo puede unir a todos, pero la sensibilidad no cambia f á cilmente. Estos cristianos de lengua griega se quejaron de que no se les respetaban los mismos derechos y modos de beneficencia que a los de lengua hebrea. La fe en Cristo puede unir a todos, pero la sensibilidad no cambia f á cilmente. Estos cristianos de lengua griega se quejaron de que no se les respetaban los mismos derechos y modos de beneficencia que a los de lengua hebrea.

42 La comunidad de Jerusal é n nos da aqu í - y lo har á m á s adelante con el conflicto de la admisi ó n a personas procedentes del paganismo- un buen ejemplo de serenidad y di á logo. Los ap ó stoles escuchan las quejas y establecen en seguida un di á logo, y llegan a un acuerdo: nombrar a siete di á conos, todos de nombre griego, presentados por la comunidad. Se llega, por tanto tambi é n a una descentralizaci ó n y una nueva distribuci ó n de responsabilidades dentro de la Iglesia. La comunidad de Jerusal é n nos da aqu í - y lo har á m á s adelante con el conflicto de la admisi ó n a personas procedentes del paganismo- un buen ejemplo de serenidad y di á logo. Los ap ó stoles escuchan las quejas y establecen en seguida un di á logo, y llegan a un acuerdo: nombrar a siete di á conos, todos de nombre griego, presentados por la comunidad. Se llega, por tanto tambi é n a una descentralizaci ó n y una nueva distribuci ó n de responsabilidades dentro de la Iglesia.

43 A lo largo de la historia van apareciendo continuamente situaciones nuevas, y ya desde muy pronto, como vemos. A veces es por el n ú mero creciente de los cristianos, o por el car á cter heterog é neo de la composici ó n de sus grupos, o por las tensiones que se crean desde dentro, adem á s de las persecuciones externas. A lo largo de la historia van apareciendo continuamente situaciones nuevas, y ya desde muy pronto, como vemos. A veces es por el n ú mero creciente de los cristianos, o por el car á cter heterog é neo de la composici ó n de sus grupos, o por las tensiones que se crean desde dentro, adem á s de las persecuciones externas.

44 Hoy, la venida de numerosos inmigrantes de otras regiones del propio pa í s o de otras naciones m á s o menos lejanas y diferentes en lengua, cultura y religi ó n, hace que la convivencia, incluso dentro de la comunidad cristiana, sea m á s complicada que antes. Todos compartimos la misma fe, pero pueden surgir problemas de sensibilidad no peque ñ os. En todas partes hay el peligro de la discriminaci ó n, por motivos de edad o lengua, de formaci ó n o procedencia, entre j ó venes y mayores, hombres y mujeres, religiosos y laicos, nativos e inmigrantes. Hoy, la venida de numerosos inmigrantes de otras regiones del propio pa í s o de otras naciones m á s o menos lejanas y diferentes en lengua, cultura y religi ó n, hace que la convivencia, incluso dentro de la comunidad cristiana, sea m á s complicada que antes. Todos compartimos la misma fe, pero pueden surgir problemas de sensibilidad no peque ñ os. En todas partes hay el peligro de la discriminaci ó n, por motivos de edad o lengua, de formaci ó n o procedencia, entre j ó venes y mayores, hombres y mujeres, religiosos y laicos, nativos e inmigrantes.

45 La página de hoy nos interpela. No hay que asustarse por la existencia de problemas, pero hay que saber resolverlos. Las tensiones que surgen no se resuelven ignorándolas, o adoptando posturas crispadas, sino dialogando. También en el ámbito eclesial tiene que funcionar lo de que «los hombres hablando se entienden». La página de hoy nos interpela. No hay que asustarse por la existencia de problemas, pero hay que saber resolverlos. Las tensiones que surgen no se resuelven ignorándolas, o adoptando posturas crispadas, sino dialogando. También en el ámbito eclesial tiene que funcionar lo de que «los hombres hablando se entienden».

46 toleranciadiálogo constructivo «la Palabra de Dios iba cundiendo y crecía el número de discípulos». También entre nosotros, si adoptamos un talante de tolerancia y de diálogo constructivo, sucederá como en la comunidad primera: «la Palabra de Dios iba cundiendo y crecía el número de discípulos».

47 La unidad fraterna es la que posibilita el trabajo misionero. El signo que hace m á s cre í ble lo que se predica, es la caridad : la caridad hacia dentro y hacia fuera. En nuestras Comunidades Cristianas hay tambi é n otros ministerios o servicios que no requieren necesariamente el sacramento del Orden, sino que los realizan los laicos : los catequistas, los educadores, los padres de familia, los encargados de la pastoral de los enfermos, de los ancianos o de los ni ñ os, los que animan las iniciativas de caridad y las celebraciones lit ú rgicas de la comunidad... La unidad fraterna es la que posibilita el trabajo misionero. El signo que hace m á s cre í ble lo que se predica, es la caridad : la caridad hacia dentro y hacia fuera. En nuestras Comunidades Cristianas hay tambi é n otros ministerios o servicios que no requieren necesariamente el sacramento del Orden, sino que los realizan los laicos : los catequistas, los educadores, los padres de familia, los encargados de la pastoral de los enfermos, de los ancianos o de los ni ñ os, los que animan las iniciativas de caridad y las celebraciones lit ú rgicas de la comunidad...

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49 Te bendecimos, Padre de bondad, porque, en medio de nuestros egoísmos, Cristo nos ha revelado tu amor. El lo anunció y lo vivió. Renueva nuestro corazón, para que, a pesar de nuestras diferencias, preparemos la venida del Señor con nuestra vida y con nuestras acciones. Que la iglesia, a ejemplo de Jesús, esté siempre al servicio de los hombres, especialmente de los más necesitados. Que todos nosotros expresemos con nuestras palabras y nuestras obras que seguimos a Jesús como «camino, verdad y vida». Amén.

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51 Jesús en el Evangelio de hoy se ofrece como la solución a nuestras preocupaciones. Nos dice que El es «el camino, la verdad y la vida»: ¡todo lo que nosotros necesitamos y buscamos!: nuestro camino * Se nos ofrece multitud de caminos para andar por la vida. Y Jesús afirma que es nuestro camino … verdad * Se nos ofrecen demasiadas mentiras como solución a nuestros problemas. Y Jesús se nos presenta como la verdad para nosotros.

52 La Iglesia vive de la Eucarist í a Este fue el t í tulo de la enc í clica de Juan Pablo II sobre la Eucarist í a, en la Pascua del Todos los aspectos que las lecturas de hoy nos proponen parecen como resumidos y fotografiados en nuestra celebraci ó n eucar í stica. La Iglesia vive de la Eucarist í a Este fue el t í tulo de la enc í clica de Juan Pablo II sobre la Eucarist í a, en la Pascua del Todos los aspectos que las lecturas de hoy nos proponen parecen como resumidos y fotografiados en nuestra celebraci ó n eucar í stica.

53 En ella es donde mejor se experimenta que el Resucitado sigue presente para nosotros como Maestro y Alimento. En ella se ve a la comunidad reunida, comunidad sacerdotal, abierta a la Palabra, que alaba a Dios, intercede por todo el mundo y participa en la Mesa eucar í stica que le da fuerza para su vida de testimonio. En ella es donde mejor se experimenta que el Resucitado sigue presente para nosotros como Maestro y Alimento. En ella se ve a la comunidad reunida, comunidad sacerdotal, abierta a la Palabra, que alaba a Dios, intercede por todo el mundo y participa en la Mesa eucar í stica que le da fuerza para su vida de testimonio.

54 Tambi é n se ve el papel de los ministros ordenados, miembros de esa misma comunidad, con el ministerio adicional de ayudar a los dem á s, de dirigir su oraci ó n y su vida, como signos visibles de Cristo Buen Pastor. Y los ministerios de otras personas que ayudan, como lectores, cantores, monitores, sacristanes, etc., a que la comunidad cristiana pueda celebrar mejor la Eucarist í a. Y as í pueda decirse en verdad que « la Iglesia vive de la Eucaristía ». Tambi é n se ve el papel de los ministros ordenados, miembros de esa misma comunidad, con el ministerio adicional de ayudar a los dem á s, de dirigir su oraci ó n y su vida, como signos visibles de Cristo Buen Pastor. Y los ministerios de otras personas que ayudan, como lectores, cantores, monitores, sacristanes, etc., a que la comunidad cristiana pueda celebrar mejor la Eucarist í a. Y as í pueda decirse en verdad que « la Iglesia vive de la Eucaristía ».

55 1.¿Valoro el conocimiento de la verdad en las cuestiones esenciales de la vida? 2. ¿Valoro los sacramentos como fuente de vida y fuerza de Dios?

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