La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

Ciclo A El evangelio de hoy está en el intermedio entre el bautismo de Jesús y el comienzo de su predicación. Hoy el evangelista, por boca de san Juan.

Presentaciones similares


Presentación del tema: "Ciclo A El evangelio de hoy está en el intermedio entre el bautismo de Jesús y el comienzo de su predicación. Hoy el evangelista, por boca de san Juan."— Transcripción de la presentación:

1

2 Ciclo A

3 El evangelio de hoy está en el intermedio entre el bautismo de Jesús y el comienzo de su predicación. Hoy el evangelista, por boca de san Juan Bautista, nos revela conceptos muy importantes sobre la personalidad de Jesús.

4 Ya desde el principio del evangelio de san Juan evangelista, nos había dicho que Jesús era Dios. Y esto desde el principio; pero hoy nos lo quiere enseñar más concretamente, poniendo por testigo a Juan el Bautista. Dice así el evangelio: Jn 1, 29-34

5 En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: "Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es aquel de quien yo dije: "Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo." Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel." Y Juan dio testimonio diciendo: "He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquél sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que ha de bautizar con Espíritu Santo." Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios."

6 Hoy se nos invita de una manera especial a conocer a Jesucristo, ya que es lo que más nos interesa. Jesús es el centro de nuestra religión. Y nada se ama si no se conoce. Y nada se ama profundamente si no se conoce profundamente. Conocemos algo sobre Jesús, pero debemos conocerle mucho más.

7 Se muy bien, que Jesús, por mi bien, se encarnó. Automático

8

9 Sé que por salvarnos en Belén nació. Sé que por salvarnos en la cruz murió.

10 Sé que de la muerte nos resuci- tó, del pecado nos libró. Hacer CLICK

11 Necesitamos conocer a Jesús profundamente, en la vivencia de los sucesos de cada día, porque lo sentimos en el corazón. En este mundo nunca llegaremos a conocerle totalmente. Para ello tiene que ser por el Padre en el Espíritu. Pero siempre se puede ir progresando.

12 Para conocer más a Jesús, lo primero es tener ansias de conocerlo, que significa tener ansias de amarle. Hoy en el evangelio nos dice Juan el Bautista que él no le conocía. Le conoció más en profundidad cuando siguió la voz de Dios para bautizar a Jesús.

13 Extrañan todas las expresiones que hoy nos dice san Juan Bautista acerca de Jesús, contrastadas con sus dudas aparentes cuando estaba en la cárcel. También Jesús les dijo a sus discípulos en la Ultima Cena: Tanto tiempo estoy con vosotros ¿Y no me conocéis?

14 Los que llevamos muchos años de vida cristiana creemos que conocemos a Jesús. Pero ¡Qué diferente es cuando hay una experiencia entrañable! Son golpes de gracia que pueden hacer cambiar la vida. Es una experiencia de luz, que puede ser en el dolor, pero siempre en el amor.

15 Entre las características que hoy nos señala el Bautista sobre Jesús, es que es Redentor. Eso es lo que significa: el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. La imagen del cordero era muy significativa para los israelitas. Era un sacrificio que creían ser muy agradable a Dios. El cordero es paciente, se deja llevar. Y, si está limpio y puro, significa que Dios le acepta como expiación de los pecados.

16 El cordero, el animal, no puede perdonar los pecados. Es un símbolo. En la pascua los israelitas participaban (y participan) más de ese sacrificio ofrecido a Dios, comiendo de ese cordero. Pero todos son símbolos, aunque se sintieran libres y reconciliados.

17 Él se entrega para alimentarnos a nosotros. Se entrega no por algunos, sino por la humanidad. Jesús llevaba nuestras dolencias a la muerte, de una manera mansa, como un cordero que le llevan a morir para alimentar. Jesús sí es el verdadero Cordero que quita los pecados. Su muerte sí fue un sacrificio verdadera- mente agradable a Dios.

18 La sangre inocente de Cristo nos limpia y nos embellece por medio de su amor. Viene a traernos la esperanza de que el pecado puede ser vencido: violencias, injusticias, odios y venganzas. Cristo es Dios que viene, por medio del Espíritu, para traernos la alegría y la paz, la justicia, el perdón y el amor.

19 Esto lo hace continuamente en la Eucaristía, que es una actualización del sacrificio redentor. Por eso en la misa también decimos o cantamos: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

20 Cordero de Dios, que quitas Automático

21 los pecados del mundo,

22 ten compasión de nosotros.

23 que quitas

24

25 ten compasión de nosotros.

26 Cordero de Dios, que quitas

27 los pecados del mundo,

28 danos la paz,

29 Danos la paz. Hacer CLICK

30 Que nosotros le invoquemos con fe a Él, que es Cordero de Dios y quita los pecados del mundo, para que tenga piedad de nosotros.

31 Otra cualidad importante que dice san Juan Bautista sobre Jesús es que: bautiza con Espíritu Santo o bautiza en el Espíritu Santo. Bautizar en el Espíritu es bautizar sin medida, es comunicarnos su Espíritu, es fortalecernos con su gracia.

32 Este bautizarse en el Espíritu es hacer de dicho rito algo totalmente nuevo. Todo ello por medio de la gracia de Dios, que nos eleva por encima de la vida natural. Claro en esto hay casi infinitos grados, dependiendo de nuestra entrega y disposición.

33 Es posible que sea una expresión espontánea del Evangelista Juan dirigida muchos años después a sus propios discípulos, como una enseñanza catequística. Lo es también para nosotros. Y termina hoy la parte del evangelio con otra expresión que indica lo principal de Jesús: Es el Hijo de Dios.

34 Recordemos que, según decía san Pablo, nadie puede decir que Jesús es el Señor, sin la fuerza del Espíritu. Con más razón ser Hijo de Dios y reconocerlo como tal. Estamos en el terreno de la fe. Hemos aceptado que Jesús es el Salvador. Ahora estamos en paz y en esperanza porque ese Salvador es Hijo de Dios.

35 La 1ª lectura suele tener una relación con el evangelio. Hoy el profeta Isaías habla de un Salvador para el mundo. Pero antes de fijarse expresamente en el Mesías, nos dice que el pueblo de Israel debe ser salvador o luz para el mundo. Dice así esta 1ª lectura: Isaías 49,3.5-6

36 El Señor me dijo: "Tú eres mi siervo, de quien estoy orgulloso." Y ahora habla el Señor, que desde el vientre me formó siervo suyo, para que le trajese a Jacob, para que le reuniese a Israel (tanto me honró el Señor, y mi Dios fue mi fuerza): "Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra."

37 El pueblo de Israel tiene un pecado que, habiendo sido designado por Dios para ser luz para el mundo, se encerró en sí mismo y dejó esta labor exclusivamente al Mesías, que iba a ser como el centro, el símbolo y la realidad de esa salvación.

38 Jesús dirá un día: Yo soy la luz del mundo y Quien me sigue no anda en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Nosotros sabemos que siendo Él Hijo de Dios, puede potenciar nuestra existencia humana con una vida superior, la vida de la gracia.

39 Para ser cristianos, discípulos de Jesús, abramos los ojos de la fe para ver y comprender más la riqueza de la vida en Jesús. Es el hombre ideal, modelo para la humanidad, es Redentor que quita el pecado del mundo, es el que bautiza en el Espíritu de amor, es el Hijo de Dios que nos regala la gracia y la vida eterna.

40 Nosotros tengamos encendida la luz de la gracia y de la fe, de modo que vayamos almacenando más luz por tantos que van por la vida con las lámparas sin aceite. No tienen luz ni para ver el sentido de su vida ni un ideal más allá de lo material.

41 En esa profecía de Isaías el Mesías, el Salvador, es también el siervo de Dios. El salmo responsorial, que es meditación de esa lectura, nos presenta el salmo 39, palabras de ofrecimiento y de entrega a la voluntad de Dios.

42 Hay gente que tiene miedo de decirle a Dios: Que se haga tu voluntad. Si tienen miedo es porque no se fían de Dios o porque creen que Dios es vengativo. Jesús nos enseñó principalmente que Dios es el Padre más bueno.

43 Por eso hoy con el salmo responsorial terminamos diciendo, con toda nuestra fe, con todo nuestro amor y con toda nuestra alegría: Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

44 Aquí estoy, Señor, Automático

45 para hacer tu voluntad

46 Aquí estoy, Señor,

47 para hacer tu voluntad.

48 Yo esperaba con ansias al Señor;

49 El se inclinó y escuchó mi grito:

50 me puso en la boca un canto nuevo,

51

52 Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,

53 y en cambio me abriste el oído;

54 Tu no pides sacrificio expiatorio

55 entonces yo digo: "Aquí estoy.

56 Aquí estoy, Señor,

57 para hacer tu voluntad.

58 Aquí estoy, Señor,

59 AMÉN


Descargar ppt "Ciclo A El evangelio de hoy está en el intermedio entre el bautismo de Jesús y el comienzo de su predicación. Hoy el evangelista, por boca de san Juan."

Presentaciones similares


Anuncios Google