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La percepción y el juicio en las Investigaciones Filosóficas. Javier Vilanova Arias Universidad Complutense de Madrid. (

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Presentación del tema: "La percepción y el juicio en las Investigaciones Filosóficas. Javier Vilanova Arias Universidad Complutense de Madrid. ("— Transcripción de la presentación:

1 La percepción y el juicio en las Investigaciones Filosóficas. Javier Vilanova Arias Universidad Complutense de Madrid. ( 1

2 I DOS NOCIONES AUSENTES. 2

3 1 1. Dos temas filosóficos par excellence a los que Wittgenstein no parece hacerles ningún caso: -sólo una vez se habla del juicio, -prácticamente no se habla de la percepción «a secas» (aunque sí de la percepción del aspecto, y de las «sensaciones»). 3

4 2. El rol del juicio. -El juicio (lo que cotidianamente llamamos juicio) juega un papel fundamental en la concepción del lenguaje de Wittgenstein: - al desaparecer la identidad de la regla más allá de sus aplicaciones, los juicios (y el ajuste entre ellos) es fundamental para la estabilidad del significado: 4

5 . A la comprensión por medio del lenguaje pertenece no sólo una concordancia en las definiciones, sino también (por extraño que esto pueda sonar) una concordancia en los juicios (P.U. 242) 5

6 . (Hablando de seguir la serie +2) Más correcto que decir que se necesita una intuición en cada punto, sería casi decir: se necesita una nueva decisión en cada punto. (P. U. 186) 6

7 . La opinión de Frege de que una aserción encierra una suposición que es lo que se asevera…... Sólo es erróneo cuando se da a entender que la aserción consta entonces de dos actos, el considerar y el aseverar (adjuntar el valor de verdad o algo similar) y que ejecutamos estos actos siguiendo el signo de la oración aproximadamente como cantamos siguiendo el signo de la oración aproximadamente como cantamos siguiendo las notas. (P.U. 22) 7

8 3.Una concepción externista del juicio El juicio ha de ser entendido como: un acto público (debe haber signos externos), con consecuencias prácticas (y con causas, no sólo razones), sujeto a la sanción de otros, y nunca como un acontecimiento mental, individual o «interno». 8

9 cita ¿Pero cómo distingue el espectador entre un error de los jugadores y un desarrollo correcto del juego? –Hay para ello marcas características en la conducta del jugador. (P.U. 56) 9

10 Percepción y voluntad en el juicio En el análisis del seguimiento de reglas hay dos rasgos destacados: -la participación de la voluntad. -la participación de la percepción. (parágrafos 185 y ss) 10

11 4. El «rol» de la percepción En la medida en que el juicio es un acto externo, la percepción juega a su vez un papel fundamental en la dinámica del juicio. Y esto, en las dos direcciones: -que el individuo ha juzgado así y asá debe ser percibible, -para que el individuo pueda juzgar así y asá debe percibir los aspectos relevantes del caso y sus analogías/diferencias con otros casos de aplicación de la regla. 11

12 cita Acordémonos de que hay ciertos criterios de conducta para saber que alguien no entiende una palabra: que no le dice nada, que no sabe qué hacer con ella. Y criterios de que «cree entender» la palabra, de que conecta un significado con ella, pero no el correcto (P.U. 269) 652. «Lo midió con una mirada hostil y dijo...» El lector de la narración entiende esto; no tiene ninguna duda en su mente. Ahora dices tú: «Bueno, él se imagina el significado, lo adivina.» En general: No. En general no se imagina nada, no adivina nada. Pero también es posible que luego resulte que la mirada y las palabras hostiles resulten no ser en serio, o que se mantenga al lector en la duda sobre si lo son o no, y que en consecuencia trate realmente de adivinar una posible interpretación. Pero en tal caso lo que adivina es ante todo un contexto. Se dice, por ejemplo: estos dos, que aquí hacen como si fueran enemigos, en realidad son amigos, etc. 12

13 . Hacemos ahora que el alumno continúe una serie (pongamos « + 2») por encima de 1000 y él escribe: 1000, 1004, 1008, Le decimos: «¡Mira lo que has hecho!» Él no nos entiende. Decimos: «Debías sumar dos; ¡mira cómo has empezado la serie!» Él responde: «¡Sí! ¿No es correcta? Pensé que debía hacerlo así.» O supón que dijese, señalando la serie: «¡Pero si he proseguido del mismo modo!» De nada nos serviría decir «¿Pero es que no ves...?» y repetirle las viejas explicaciones y ejemplos. Pudiéramos decir quizá en tal caso: Esta persona entiende por naturaleza esa orden, con nuestras explicaciones, como nosotros entenderíamos la orden: «Suma siempre 2 hasta 1000, 4 hasta 2000, 6 hasta 3000, etc.». (P.U. 185) 13

14 . En mi opinión, es esta segunda dirección (percibir como parte o preparación del juicio) es la que no acaba de quedar clara en la primera parte de las Investigaciones. De ahí que escriba la segunda… 14

15 6.La interpretación como un tipo de juicio. La pregunta : ¿cuál es la relación entre juicio y percepción? La pregunta así formulada se presta a confusiones: cualquier juicio fáctico (eso fue lo pasó) evidentemente se apoya en percepciones. Los factores contextuales que introduce Witggenstein intervienen no en la aplicación de la regla «una vez comprendida» sino en la propia comprensión de la regla. Por ello es más claro hablar no del juicio en general, sino del tipo de juicio más evidentemente ligado al ejercicio de la lengua: la interpretación. 15

16 . Pregunta 2: ¿cuál es la relación entre interpretación y percepción? 16

17 II VER CÓMO Y EL CAMBIO DE ASPECTO. 17

18 4. VER COMO. Una familia de nociones: ver como, ver el aspecto, fulgurar del aspecto, ceguera al aspecto… Es constante el interés de Wittgenstein por este tema: -el cubo de Neckler aparece en el Tractatus (props ) -en el dictado a Waissman para Schlick de 1932 presenta la idea de la comprensión como una manera de ver, utilizando el ejemplo del dibujo de un cubo y la distribución de puntos en una línea. (VWVC, pág 21 y 22). -Es uno de los temas protagonistas de sus escritos tardíos sobre Filosofía de la Psicología (Remarks on the Philosophy of Psychology LWPP: Last Writings on the Philosohy of Psychology). Además, aparece tratado con más o menos detenimiento en multitud de otros escritos (Zettel § , Remarks on the Foundation of Mathematics, Remarks on Colours, On Certainty, Culture and Value). -Se trata ampliamente en los escritos dirigidos especialmente al estudio del lenguaje, en concreto en la segunda parte de las Investigaciones Filosóficas, y en los Cuadernos Azul y Marrón (me centraré en estos casos). 18

19 . Es evidente el valor que tiene el tema para la psicología, la filosofía de la percepción y la filosofía de la mente en general. También tiene vínculos con la Estética y la Filosofía del Arte, así como la propia Filosofía de la Filosofía. Pero parece que el interés de Wittgenstein está más conectado con la filosofía del lenguaje: es como si buscara en él la clave para entender la «vivencia del significado» así como el tipo de destreza (¿conocimiento?) asociado a la competencia lingüística: A recurring discovery in the chapters that follow is that there is something to be found in his remarks on aspect seeing that is crucial to, yet all but overlooked in, the reception of the later Wittgenstein. (Day y Krebs (ed.) 2012). A pesar de ello, tanto el tratamiento que hace Wittgenstein como su interpretación son esquivos y propensos a la confusión: Half a century later it is probably still true to say that Wittgensteins treatment of aspect perception continues to be one of the least explored and least understood of the major themes in his later philosophy (Schroeder 2010, citando a Mulhall 2001) 19

20 Los casos de estudio Witgenstein presenta (como es habitual en él) una gran cantidad de casos muy variados (no hay que esperar que las conclusiones se apliquen a todos): -La caja de zapatos, -La cabeza C-P, -El triángulo, -La cruz blanca-negra, -El rostro sonriente, -El cubo de Neckler, -El peldaño convexo, -La fila de puntos…. Casos relacionados: -Reconocer a un viejo conocido, o a un objeto familiar en una posición extraña, -Ver el dibujo de un caballo en un cuadro como galopando, o el dibujo de una esfera como flotando, -Reconocer un pasaje musical como una «marcha» o una «danza» -Percibir la «atmósfera» de una palabra. 20

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22 El problema Hay que aclarar estas nociones: (a) Ver A como B. (b) Ver el aspecto x de A. (c) Cambio de aspecto. (d) Ceguera a un aspecto. Principalmente, hay que explicar la naturaleza aparentemente paradójica del «cambio de aspecto»: -informamos de que seguimos viendo lo mismo pero sin embargo vemos algo distinto; -¿Cómo es posible que vea una cosa de acuerdo con una interpretación?. 22

23 cita 474. Lo que resulta incomprensible es que nada haya cambiado y que, no obstante, todo lo haya hecho. Ésta es, en realidad, la única manera de formularlo. Esta otra forma de hacerlo es incorrecta: en cierto sentido no ha cambiado pero sí lo ha hecho en otro.( BPP, vol. 2, pág. 86c) 23

24 5. Una explicación equivocada. Hay una explicación del cambio de aspecto, en clave constructivista que el mismo Wittgenstein se encarga de rechazar: Lo que varía son elementos o propiedades de la imagen subjetiva o «interna». Así es cómo lo explica la Psicología de la Gestalt al entender el cambio de aspecto como variaciones de la «organización» de la forma y el color que constituyen el input perceptivo. Esto contradice el informe que damos en primera persona de la experiencia: seguimos viendo lo mismo (nada cambia en mi sensación; de hecho, no soy capaz de describir nada nuevo en mi sensación salvo el informe de primera persona «ahora lo veo como…»). Paradoja de la imagen interna: no «vemos» que cambie nada en nuestra experiencia visual cuando cambia el aspecto. De ahí que Wittgenstein deseche la idea de «figura interna» como un mito filosófico. 24

25 cita Y no vayas a decir «Mi impresión visual no es el dibujo; es esto algo que no puedo mostrar a nadie». Claro que no es el dibujo, pero tampoco es nada de la misma categoría que yo traigo dentro de mí. El concepto de 'figura interna' es desorientador, pues el modelo para este concepto es la 'figura externa'; y sin embargo, los usos de estos términos conceptuales no son más semejantes entre sí que los de «cifra» y «número». (En efecto, si alguien quisiera llamar al número la 'cifra ideal', podría producir con ello una confusión parecida.) Si alguien compara la Organización' de una impresión visual con los colores y las formas, es que parte de que la impresión visual es un objeto interno. Claro que este objeto resulta ser de este modo una quimera; una creación que oscila extrañamente. Porque ahora la semejanza con la figura ha sido destruida. Si yo sé que hay aspectos diversos del esquema cúbico, para averiguar lo que ve la otra persona, puedo inducirla a que, además de la copia, haga un modelo de lo visto, o puedo mostrárselo; incluso si él no sabe en absoluto para qué exijo dos explicaciones. Pero en el cambio de aspecto la cosa cambia. La única expresión posible de la vivencia es ahora lo que antes, con la copia, parecía ser, o incluso era, una especificación inútil. Y basta esto para descartar la comparación de la Organización' con el color y la forma en la impresión visual. (PU, pág. 451) 25

26 Peacocke En base a estas mismas razones podemos rechazar la interpretación de Peacocke 1983, quien distingue, para una experiencia visual entre «representational content» (la manera en que la experiencia representa el mundo, expresable en una proposición) y «sensational properties» (propiedades que caracterizan el tipo de experiencia y que no tiene en virtud de su contenido representacional). Ello es así porque no son «propiedades intrínsecas» (representacionales o sensitivas) de la experiencia las que cambian. 26

27 Mulhall Por motivos similares también es rechazable la interpretación de Mulhall (1990 y 2001). Mulhall acierta al identificar lo que se aprecia en el cambio de aspecto con propiedades relacionales (vemos «similaridades» o «analogías» con otras figuras). Pero falla al hacer del «ver-como» un fenómeno general e inconsciente: toda percepción visual sería un ver algo como algo, consistiría en detectar parecidos de lo visto con otros objetos (por ejemplo, abro los ojos y veo «esto» como un árbol, aquello como una rama, etc..). Esto hace que reaparezca la paradoja de la imagen interna a otro nivel: -paradoja de la percepción relacional: no «percibimos» que al comparar la figura con otras (en el cambio de aspecto) varíe nuestra experiencia visual. La interpretación de Mulhall hace uso de un mito filosófico similar al de la imagen interna: la percepción sesgada (o construida). Asimismo, lo que se reconoce en la mesa como cubiertos tampoco se 'considera' como cubiertos; como tampoco al comer intentamos o nos esforzamos por mover la boca.(PU, pág. 451) 27

28 Diagnóstico. Las interpretaciones de Mulhall y Peacocke son incompatibles con el anti-mentalismo y el anti-representacionalismo de las Investigaciones. 28

29 6. Una exégesis acertada. La exégesis adecuada, según lo que vengo defiendo, es la que explica el cambio de aspecto como un cambio en la INTERPRETACIÓN. Y aquí «interpretación» ha ser entendido como una acción cognitiva (como un tipo de juicio), por lo tanto: - tiene naturaleza conceptual, es del tipo de «pensar» - requiere aprendizaje (o puede requerirlo), - es un acto, -puede ser correcto o incorrecto (verdadero o falso). -es, o puede ser, consciente, -es, o puede ser, hecho voluntariamente. 29

30 cita «Cuando se trata de ver un punto de un triángulo como vértice el maestro no dice al niño cómo hay que ver el triángulo; parece tratarse sólo de una cuestión de interpretación» (wlpp, pág. 133) 30

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32 . Por ello el «cambio-de-aspecto» es un fenómeno excepcional, y el «ver como» un fenómeno no global y fundamentalmente ligado al aprendizaje y uso del lenguaje. Esto último se comprueba por el hecho de que no podemos explicar de otra manera el cambio de aspecto que mediante el informe lingüístico típico: Veo como un conejo, veo como un peldaño, veo como una sonrisa… 32

33 Budd y Schroeder We have seen that the intrinsic nature of seeing something in accordance with an interpretation does not have an essence that is capable of being specified independently of the interpretation (Budd 1987, pág. 13). To conclude: visual aspect perception may well be called seeing, although it is often more concept-laden than seeing just shapes and colours. An important result of the discussion so far is that ones visual impression cannot be construed as an inner picture. (Schroeder 2010, pág. 363) 33

34 7. Problemas para la «buena» interpretación. Aunque considero que la exégesis correcta pasa, como hemos dicho, por entender el «ver como» como el ver según una interpretación, y el cambio de aspecto como un cambio en la interpretación (manteniéndose indemne la sensación), ésta no está exenta de problemas. Problemas puramente exegéticos, por un lado, pues parece ir en contra de lo que Wittgenstein dice «literalmente» en ocasiones. Problemas internos o puramente conceptuales, por otro lado, pues la explicación deja aspectos de la experiencia cotidiana del «ver como» sin explicar (y parece ser incompatible con otros). 34

35 Problemas exegéticos. Wittgenstein en muchos párrafos compara el «ver como» con la visión normal, o directamente habla de «ver como» como un tipo de visión (y el cambio de aspecto como un cambio de visión): «¿Veo realmente cada vez algo distinto, o sólo interpreto lo que veo de manera distinta? Me inclino a decir lo primero. ¿Pero por qué? Interpretar es un pensar, un actuar; ver, un estado.» (PU, pág. 471; y parágrafo 546 de BPP) «La expresión del cambio de aspecto es la expresión de una nueva percepción, junto con la expresión de la percepción inmodificada» (PU, pág. 451). 35

36 Hay que tener en cuenta: -que el que parezca contradecirse es «típico de Wittgenstein», -que presenta una gran cantidad de casos muy distintos entre sí, con una gradación de «carga conceptual», los más simples son los que más se adecuan a la idea de que la interpretación es un tipo de percepción (recordemos que en las Investigaciones no hay «esencia» del fenómeno, no hay nunca un análisis global y único). - que en muchos casos el dictum de Wittgenstein se explica por el hecho de que en «ver como» la interpretación se apoya o inhiere en una percepción (esto no ocurre en todos los casos de interpretación). -que en muchos otros casos el dictum de Wittgenstein se puede explicar en base a la caracterización de la interpretación como algo objetivo y fáctico, que proporcionaré más tarde. 36

37 Problemas filosóficos (Sigo la lista de Schroeder 2010, los dos primeros problemas son señalados por Budd 1987). (a) interpretar es una acción, el ver como es continuo, (b) interpretar puede ser falso o incorrecto, el ver como no parece serlo, (c) no podemos describir la «visión sin interpretación», (d) reaccionamos frente al aspecto como si lo percibiéramos, (e) ver como es ver un parecido. 37

38 Problemas menores. De los cinco problemas señalados por Schroeder, los dos primeros son los fundamentales. El quinto, como se verá, puede no ser tanto un problema como una parte importante de la solución. El tercero y el cuarto permiten una respuesta rápida: c) No es cierto que no podamos describir la visión sin interpretación; -en muchos casos esto es muy sencillo (veo un cuadrado, y otro cuadrado más arriba y a la derecha que se solapa con el anterior, y una serie de líneas diagonales que unen los vértices de los cuadrados); -en otros casos esto se logra hacer después de un entrenamiento adecuado (un pintor, un detective, un notario…); -que elijamos la descripción del aspecto como un modo de describir la percepción es natural, ya que es un recurso rápido y eficiente, pero NO SIEMPRE lo elegiríamos (¿una casa para el cubo de Neckler?) 38

39 . (d) Es natural que reaccionemos ante la figura como ante un objeto: forma parte de nuestra forma de vida como seres humanos que reaccionemos ante representaciones como ante objetos reales. Esto mismo ocurre con las palabras. Los ejemplos se pueden multiplicar aquí: la señal de stop no me dejó pasar; Juan me obligó (cuando Juan sólo emitió la oración «hazlo»); en mi casa tengo elefantes, jirafas, hipopótamos… Precisamente uno de los temas que Wittgenstein también discute en esta parte de las UP es la experiencia de los signos y figuras como algo «vivo»: La importancia de este concepto radica en la conexión entre los conceptos 'ver un aspecto' y 'vivir el significado de una palabra'. Pues queremos preguntar: «¿Qué le faltaría a quien no vive el significado de una palabra?» (PU, pág. 461) ¿Qué pasaría con esta explicación: «Puedo ver algo como aquello de lo que puede ser una figura»? (PU. pág. 461) De aquel que ve este dibujo como este animal, esperaré algo distinto que de aquel que sólo sabe lo que el dibujo pretende representar. Quizás hubiera resultado mejor esta expresión: Consideramos la fotografía, la figura colgada en la pared, como el objeto mismo (hombre, paisaje, etc.) que se representa en ellas. Esto no tendría que ser así. Sería fácil imaginarnos seres humanos que no tuvieran esta relación con tales figuras. Personas que, por ejemplo, se sentirían repelidas por las fotografías, porque un rostro sin color, quizás incluso un rostro a escala reducida, les parecería algo inhumano. (PU, pág. 471) ((NOTA: éste punto es clave en la interpretación de Mulhall: I argued that the experience of aspect- dawning in relation to pictures and drawings was merely an extreme manifestation of the typical human relationship ot attitude towards pictures in general: this attitude is one in which their status as the particular pictures they are is taken for granted. (Mulhall 1990, pág. 196) 39

40 7. Interpretar es percibir analogías objetivas. Aunque he venido usando el término «conceptual» para describir la naturaleza de la interpretación, la palabra «concepto» puede resultar engañosa si se utiliza de la manera tradicional. Para Wittgenstein no existen conceptos, si estos se entienden como entidades abstractas, como formas sin materia o como objetos mentales (abstracto). Tampoco existen conceptos si se toman como entidades cerradas y precisas que determinan unívocamente una extensión (cerrado). Las Investigaciones están plagadas de argumentos contra estas nociones (sobre seguir una regla, indeterminación de la definición ostensiva, lenguaje privado, preeminencia del contexto, etc…) 40

41 . Para sustituir esta noción de concepto abstracto cerrado Wittgenstein propone la de «aire de familia»: parecidos y diferencias entre una serie de cosas. Ahora bien, aun cuando la asociación de una palabra a un aire de familia es fruto de una convención, y por lo tanto algo voluble y no objetivo (y mucho más cuando, como es el caso, la convención misma es cambiante e imprecisa) los parecidos y diferencias en sí no tienen por qué serlo. 41

42 Una hipótesis exegética Quiero leer las Investigaciones partiendo de que los parecidos y diferencias son OBJETIVOS: no los pone el hablante o los hablantes (esto sería caer en el mentalismo contra el que las Investigaciones luchan tan encarnizadamente), sino que están ya en el mundo, en las cosas mismas. Otra cosa es que, dada la gran cantidad de aspectos en que se parecen o se diferencian las cosas, y teniendo en cuenta que las convenciones lingüísticas se fijan comunitariamente, haya siempre un umbral de incertidumbre sobre cuál es el o los aires de familia asociados a una palabra y como deben ser utilizados en el contexto de uso particular. Por ello hay siempre una indeterminación sobre el uso de una palabra en un contexto: - la aplicación en los casos pasados no determinan unívocamente la aplicación en el presente, pues hay distintas analogías y diferencias que puedo tener en cuenta; - y tampoco puedo acudir a rasgos formales o nociones abstractas, pues no hay nada fuera de los parecidos que los fundamente. (nota bene: para Wittgenstein esta indeterminación no es un defecto sino una virtud) 42

43 . Ahora bien, en los casos felices, en los que alguien usa una palabra de la manera adecuada para la situación, se produce una INTERPRETACIÓN correcta: asociamos la palabra con los parecidos y diferencias relevantes y adecuados. La interpretación es un acto de naturaleza eminentemente lingüística (exige manejar una convención), pero la acción asociada de detectar los parecidos es no lingüística: de hecho, en la medida que los parecidos son propiedades objetivas de las cosas, ocurre que los «percibimos» (no los pensamos, ni los concebimos, ni los imaginamos, ni los decidimos convencionalmente). (Nota; esto no contradice el hecho de que sea necesaria la adquisición de una destreza o habilidad lingüística para poder detectar ciertos parecidos y utilizarlos adecuadamente.) En resumen: percibir los parecidos y diferencias es tanto una parte del aprendizaje como un acto colateral al uso del lenguaje. 43

44 8.Resolviendo los problemas exegéticos Esto explica en que sentido dice Wittgenstein que interpretar es algo parecido a ver, o, mejor dicho, es «a medias» una vivencia visual (y a medias un pensamiento). Y por ello, además, es tan importante el análisis de estas nociones para Wittgenstein: porque al poner de manifiesto la objetividad del aspecto (es visto), revela, de paso, la objetividad de la interpretación lingüística, en particular, y del pensamiento humano en general. También este punto sirve para explicar el porqué de la «gradación» de casos proporcionados. En los casos más simples (cruz negra-blanca p. ej.) es más fácil encontrar un fundamento in re de la interpretación. Que Wittgenstein nos convenza de la existencia de un aire de familia con los casos más complicados (una proyección geométrica, p. ej.) no sólo nos hará ver a su vez el fundamento in re de estos últimos, sino que además sirve para explicar cómo se aprenden y/o como se generan las lenguas (otra de las preocupaciones de Wittgenstein desde el principio del libro). 44

45 521. Lo que vemos no es el cambio de aspecto, sino el cambio de interpretación. (BPP, vol. 2t pág. 93c) La expresión del cambio de aspecto es la expresión de una nueva percepción, junto con la expresión de la percepción inmodificada. (PU, pág. 451). 45

46 9 Resolviendo el problema a (ver cómo es contínuo) Ahora entendemos mejor porque el «ver como» puede entenderse, en muchos casos, como continuo. Porque aunque el cambio de aspecto es el producto de una interpretación (que sí es un acto) el apercibimiento de los parecidos no es a su vez una interpretación. Ahora bien, en la mayoría de los casos la percepción involucrada en el «ver como» es atípica, pues supone ver la analogía de una figura presente con otros no presentes (involucra a la memoria y a la imaginación). Esto explica algunos de sus rasgos peculiares, así como el hecho de que requiera en muchas ocasiones la adquisición de destrezas especiales (es «sofisticada»). Pero la intervención de la memoria y la imaginación, así como el requisito del aprendizaje previo de destrezas: (i) no impide que podamos usar con propiedad la palabra percepción (¿puedes ver que esta cartulina tiene el mismo color que la que te enseñé hace un momento?) (ii) no es un rasgo esencial del «ver como» (como el mismo Wittgenstein dice, podemos colocar la cabeza pato entre otras figuras de conejo, o entre otras figuras de pato, y prescindir del recurso a la memoria; o podemos ver de forma espontánea la cruz negra o blanca, sin poseer ni siquiera lenguaje). 46

47 . En el cambio de aspecto, «percibimos en un instante» una nueva propiedad de la figura, en la que nos concentramos cuando «percibimos de forma continua» la figura a partir de ese momento. (Analogía con buscando a Wally) 47

48 cita «ver como» sugiere una diferencia que no existe. ¿Por qué usamos «ver»? ¿La «duración» es una característica común? El momento del cambio se parece efectivamente al cambio de los semáforos; pero con la duración no sucede realmente lo mismo. (WLPP, pág. 147) 48

49 cita Sólo se diría de alguien que ahora ve algo así, luego así, si es capaz de hacer fácilmente ciertas aplicaciones de la figura. El substrato de esta vivencia es el dominio de una técnica. ¡Pero qué extraño que esto deba ser la condición lógica para que alguien viva esto o lo otro! En efecto, no dices que sólo 'tiene dolor de muelas' quien es capaz de hacer esto o lo otro. De donde se sigue que aquí no nos las podemos haber con el mismo concepto de vivencia. Es otro distinto, aunque emparentado. Sólo de alguien que puede hacer esto o lo otro, que lo ha aprendido, dominado, tiene sentido decir que lo ha vivido. Y si esto suena extravagante, debes tener en cuenta que aquí se ha modificado el concepto de ver. (Una reflexión parecida suele ser necesaria para expulsar la sensación de mareo en la matemática.) (P.U., pág. 479) 49

50 10 Resolviendo el problema b (percepciones de aspectos erróneas) También podemos argumentar ahora que, contrariamente a lo que dice Schroeder, uno puede «ver como» falsa o incorrectamente. Primero, porque uno puede creer percibir analogías objetivas que en realidad no existen (ilusiones ópticas al nivel de los parecidos y diferencias). Esto es lo que se daría en situaciones en las que hay alguna anomalía en nuestro entorno o en nuestro sistema perceptivo, o simplemente por descuido (errores del lado de la percepción). Segundo, porque uno puede identificar un aspecto que no es el apropiado en la situación de habla y, consecuentemente, hacer una mala interpretación. Así, cuando a uno se le invita a ver un aspa en la figura de la cruz blanca-negra puede verla como el aspa de un avión (líneas negras) cuando en realidad se desea que vea el aspa de un molino (líneas blancas), y esto puede tener consecuencias negativas en la situación de habla (por ejemplo, si te pido que me traigas «un aspa como ésta». 50

51 La objetividad del ver como Ahora también estamos en disposición de entender mejor el punto que Schroeder entendía como problemático y que para mí es parte de la solución: explicar en que sentido ver como es ver un parecido. Ya hemos dicho que el aspecto es (salvo en los casos más simples) de naturaleza lingüística. De ahí que el cambio de aspecto sea el resultado de una interpretación (que es siempre, para Wittgenstein, un acto de naturaleza lingüística). Ahora bien, como hemos dicho, la interpretación se produce mediante la comparación entre figuras hasta detectar parecidos objetivos. El ver como es un «ver la figura» más la percepción de su parecido con otras figuras. ver como = ver la figura + ver (ciertos) parecidos con (ciertas) figuras. Por ello, el que en el ver como detectemos un elemento ligado a nuestro aprendizaje del lenguaje (un elemento conceptual) no implica que el ver como sea de naturaleza subjetiva, o que introduzca elementos extras que no están en el mundo (del tipo de los «gestalten» de Köhler), y ello es así porque lo que aprendemos a través del lenguaje es a detectar (y explotar) parecidos objetivos entre cosas. 51

52 Una moraleja Se corre el riesgo de entender el análisis wittgensteiniano del «ver como» y el «cambio del aspecto» como un intento de introducir elementos subjetivos en la percepción cuando la intención es la contraria: introducir elementos objetivos en la interpretación. 52

53 cita Understanding as an experience on seeing a sign is a particular way of seeing this sign. And I speak of a way of seeing if I see the drawing of a cube now in one way, now in another as a cube or again if I see it as a drawing (as a plane ornament). (VWVC, pág 21) ¿Cómo puede verse un significado? ¿No es arbitrario el significado? Esto es como: ¿cómo puedo entender (la técnica de uso de) un palabra en un momento? Parece, sin embargo, que tenemos experiencias del significado: p. ej., la experiencia de tomar en un sentido una palabra ambígua (WLPP, pág. 137) 53

54 La relación entre la percepción y la interpretación Una interpretación es la aceptación de la relevancia de un parecido entre figuras. Implica percibir un parecido y tomar la decisión de explotarlo. 54

55 Bibliografía Obras de Witgenstein: TLM: Tractatus Logico Metaphisicus. VWVC: Gordon Baker (ed) 2003: The Voices of Wittgenstein, The Viena Circle, Routledge. BPP: Bemerkungen über die Philosophie der Psychologie, Remarks on the Philosophy of Psychology,, Basil Blackwell, 1980 (Observaciones sobre Filosofía de la Psicología, trad. de Luís Felipe Segura, UNAM, 1997) WLPP: Wittgenstein´s Lectures on Philosophical Psychology, Notes by P.T. Geach, K.J. Shah and A.C. Jackson (1988). Pearson Ed. Ltd. (Lecciones de Filosofía de la Psicología , trad. de Isidoro Reguera y Andoni Alonso, A. E. 2004) PU: Philosophische Untersuchungen 1953, («Investigaciones Filosóficas», trad. De García Suárez y Ulises Moulines, Crítica, 1988) LWPP: Last Writings on the Philosohy of Psychology.,Basil Blackwell, Otros: Malcolm Budd (1987): Wittgenstein on Seeing Aspects, Mind 96, pp Stanley Cavell (1979): The Claim of Reason: Wittgenstein, Skepticism, Morality and Tragedy, Oxford U.P. Oxford. William Day y Victor J. Krebs (eds.) (: Seeing Wittgenstein Anew, Cambridge U.P. David Egan 2001: Pictures in Wittgensteins Later Philosophy, en Philosophical Investigations 34:1, págs S. Mulhall, (1990): On Being in the World: Wittgenstein and Heidegger on Seeing Aspects (Londres: Routledge) S. Mulhall, Seeing Aspects, in H. J. Glock (ed.), Wittgenstein: A Critical Reader (Oxford: Blackwell, 2001) Christopher Peacocke 1983, Sense and Content, Oxford. Severin SCHROEDER (20 ) : «A Tale of Two Problems: Wittgensteins Discussion of Aspect Perception». en Cottingham y Hacker (eds.) Mind, Method and Morality: Essays in Honour of Anthony Kenny, Oxford, Oxford U.P., pp Avner Baz 2000: Whats the Point of Seeing Aspects?, en Philosophical Investigations, 23-2, págs 97–


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