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BIBLIOTECA DE CUENTOS CLÁSICOS

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Presentación del tema: "BIBLIOTECA DE CUENTOS CLÁSICOS"— Transcripción de la presentación:

1 BIBLIOTECA DE CUENTOS CLÁSICOS
COMENZAR

2 ELIGE EL CUENTO QUE MÁS TE GUSTA
EL PATITO FEO LA CENICIENTA EL SOLDADITO DEL PLOMO LA CIUDAD SUMERGIDA BAMBI LA SIRENITA BLANCANIEVES LA PERLA DEL DRAGÓN EL CIERVO PRESUMIDO LAS HADAS EL CUERVO Y LA ZORRA LOS MÚSICOS DE BREMEN FLAUTISTA DE HAMELÍN LOS SIETE CABRITILLOS EL GALLO DE LAS BOTAS AMARILLAS LOS TRES CERDITOS EL GATO CON BOTAS MERLÍN EL MAGO EL MOLINILLO DE LOS ENANOS COLORADOS PETER PAN EL REY MIDAS RAPUNZEL EL VESTIDO MÁGICO RICITOS DE ORO HANSEL Y GRETEL SIMBAD EL MARINO LA BELLA DURMIENTE UN REGALO ETERNO Salir LA BELLA Y LA BESTIA UNA VERDADERA PRINCESA

3 EL PATITO FEO Menú Salir

4 EL PATITO FEO En una hermosa mañana primaveral, una hermosa y fuerte pata empollaba sus huevos y mientras lo hacía, pensaba en los hijitos fuertes y preciosos que pronto iba a tener. De pronto, empezaron a abrirse los cascarones. A cada cabeza que asomaba, el corazón le latía con fuerza. Los patitos empezaron a esponjarse mientras piaban a coro. La madre los miraba eran todos tan hermosos, únicamente habrá uno, el último, que resultaba algo raro, como más gordo y feo que los demás. Poco a poco, los patos fueron creciendo y aprendiendo a buscar entre las hierbas los más gordos gusanos, y a nadar y bucear en el agua. Cada día se les veía más bonitos. Únicamente aquel que nació el último iba cada día más largo de cuello y más gordo de cuerpo.... La madre pata estaba preocupada y triste ya que todo el mundo que pasaba por el lado del pato lo miraba con rareza. Poco a poco el vecindario lo empezó a llamar el "patito feo" y hasta sus mismos hermanos lo despreciaban porque lo veían diferente a ellos. Menú Salir

5 El patito se sentía muy desgraciado y muy sólo y decidió irse de allí
El patito se sentía muy desgraciado y muy sólo y decidió irse de allí. Cuando todos fueron a dormir, él se escondió entre unos juncos, y así emprendió un largo camino hasta que, de pronto, vio un molino y una hermosa joven echando trigo a las gallinas. Él se acercó con recelo y al ver que todos callaban decidió quedarse allí a vivir. Pero al poco tiempo todos empezaron a llamarle "patito feo", "pato gordo"..., e incluso el gallo lo maltrataba. Una noche escuchó a los dueños del molino decir: "Ese pato está demasiado gordo; lo vamos a tener que asar". El pato enmudeció de miedo y decidió que esa noche huiría de allí. Durante todo el invierno estuvo deambulando de un sitio para otro sin encontrar donde vivir, ni con quién. Menú Salir

6 Cuando llegó por fin la primavera, el pato salió de su cobijo para pasear. De pronto, vio a unos hermosos cisnes blancos, de cuello largo, y el patito decidió acercarse a ellos. Los cisnes al verlo se alegraron y el pato se quedó un poco asombrado, ya que nadie nunca se había alegrado de verlo. Todos los cisnes lo rodearon y lo aceptaron desde un primer momento. Él no sabía que le estaba pasando: de pronto, miró al agua del lago y fue así como al ver su sombra descubrió que era un precioso cisne más. Desde entonces vivió feliz y muy querido con su nueva familia Menú Salir

7 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿En qué estación del año nacieron los patitos? a) Primavera b) Verano c) Otoño d) Invierno Menú Salir

8 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Qué es lo que pensaba la mamá pata, cuando empollaba sus huevos? a) En la mucha hambre que tenía b) En los hijos fuertes y preciosos que nacerían. c) En el clima d) En sus amigas Menú Salir

9 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué sentía la madre pata cuando miraban con rareza al patito feo? a) Cólera b) Preocupación y tristeza c) Alegría d) Pena Menú Salir

10 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Cómo se sentía el patito cuando lo trataban mal? a) Enojado y triste b) Desgraciado y solo c) Alegre d) Molesto Menú Salir

11 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Dónde se quedó a vivir el patito feo cuando se fue solo? a) Una cabaña b) Una casa c) Un molino d) Un puente Menú Salir

12 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Quién maltrataba al patito en el molino? a) El perro b) El dueño del molino c) Los otros patos d) El gallo Menú Salir

13 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. Cuando el patito salió de su cobijo, ¿Qué es lo que vio? a) Unos pavos blancos b) Unos patos blancos c) Unos cisnes blancos d) Unas gallinas blancas Menú Salir

14 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
8. ¿Qué es lo que descubrió el patito cuando miró al agua del lago? a) Que se convirtió en un pato adulto b) Que era un cisne c) Que era un pavo d) Que seguía siendo el mismo Menú Salir

15 EL SOLDADITO DEL PLOMO Menú Salir

16 EL SOLDADITO DEL PLOMO la habitación de Carlos estaba repleta de juguetes. Había bailarinas, monos andadores, cajitas sorpresa, pelotas y muchas cosas más. y, además, nunca dejaban de llegar nuevos juguetes. Un día el papá de Carlos le regaló una caja con soldaditos de plomo. "Gracias papá", dijo Carlos, y rápidamente se lo llevó a su cuarto para jugar con ellos. Al abrir la caja se dio cuenta de que a uno de los soldaditos le faltaba una pierna. "Mira -le dijo a su hermana-, a este soldadito le falta una pierna, parece que hubiera ido a la guerra de verdad.“ Después de jugar toda la tarde, Carlos y su hermana se fueron a dormir y dejaron cerrado el cuarto de los juguetes. "¡Adelante! -se escuchó-, es la hora de divertirse." Eran los juguetes que por la noche cobraban vida. Despertaron los soldados, y todos de un salto se pusieron a formar, todos menos el soldadito cojo que, con más cuidado, salió despacito de la caja. "¡A formar!, -le gritó el capitán- ¡Un, dos, un, dos, un dos!". Menú Salir

17 Pero el soldadito no podía seguir el ritmo de los demás, así que se sentó en un cubo numerado triste y cabizbajo. "No soy un soldado de verdad, ni siquiera puedo hacer la instrucción", pensaba y pensaba. De pronto, empezó a escuchar una dulce música que lo hizo levantar la cabeza y.... ¡Oh, Dios mío! Una luz deslumbrante le revelaba a una preciosa bailarina que se movía con la melodía. Los ojos del soldadito se abrieron mucho, y también la boca, y como hipnotizado avanzó hasta tan bello espectáculo. La bailarina se dio cuenta de su presencia lo miró y sonrió dulcemente, y cuando el soldado fue a hablar: "¡¿Qué haces aquí?! -gritó un muñeco grande y feo-; ¡no te acerques a ella, me pertenece!", y se abalanzó contra él con muy malas intenciones. El soldado trató de defenderse pero cada vez se acercaba más y más a una ventana que habían dejado abierta. "¡Fuera de aquí!", gritó el muñeco y empujó al soldado. Éste perdió el equilibrio y cayó a la calle en un charco de barro. Menú Salir

18 Dos niños que jugaban lo encontraron y al verlo sucio y cojo no lo quisieron y decidieron montarlo en un barco de papel para verlo navegar por el río. El soldadito asustado tomó el mando del barco que corría río abajo a gran velocidad. El barquito de papel no aguantó mucho y se hundió al llegar al mar. El soldadito se hundió rápidamente, pero antes de llegar al fondo un gran pez, creyéndolo comida, se lo tragó. No pasaron muchos días cuando un pescador dio con el atrevido pez, y ocurrió que la madre de Carlos se lo compró sin saber lo que había en su interior. Menú Salir

19 Preparaba la cena la mamá cuando encontró al soldado, lo lavó bien y llamó a sus hijos: "Mirad lo que he encontrado". "¡Qué bien! ¡ Es como mi soldadito perdido! Mamá ¿crees que será el mismo?". "¿Quién sabe? -dijo la madre-, tal vez sea cosa de magia. Carlos corrió a su cuarto con el soldado y lo dejó en su cajita. Al cerrar la puerta saltó el soldado con intención de hablar con el malvado muñeco. "Esto no puede quedar así", se decía. Y fue en su busca. "¿Qué haces aquí? -le gritó el muñeco-, ¿quieres que vuelva a echarte a patadas de mi territorio?". "Esta vez no lo conseguirás", dijo el soldado. Y cuando el muñeco trató de agarrarlo se escuchó una voz. "Déjalo en paz". El muñeco miró atrás. ¡Era la bailarina acompañada de todos los juguetes! "Ya estamos hartos de que seas tan maleducado y te metas con los demás juguetes. Si quieres quedarte aquí deberás cambiar si no será mejor que te vayas", siguió diciendo la bailarina. Menú Salir

20 El malvado muñeco al verse rodeado y sin apoyo, agachó la cabeza y se fue farfullando: "Esto no quedará así". Pero antes de irse le paró el soldado: "No te olvides que ya no te tenemos miedo y que yo estaré aquí siempre para protegerlos". "¡Viva el soldado!", gritaron todos al escucharlo. Pero... ¿qué paso con la bailarina? Pues que el soldadito y ella se hicieron grandes amigos y por la noche, a la luz de la luna, ella bailaba y el soñaba con poderla acompañar algún día. Menú Salir

21 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. La habitación de Carlos estaba repleta de: a) Carritos b) Juguetes c) Animales d) Suciedad Menú Salir

22 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Qué le regalo su papá a Carlos? a) Soldaditos de plomo b) Un pez c) Una pelota d) Un carro Menú Salir

23 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué le dijo Carlos a su hermana al ver el soldado? a) Que se había ido a un combate b) Que parece que se había ido a una guerra de verdad c) Que se fue de casería d) Que tenían que bañarlo Menú Salir

24 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Cómo llamaban los juguetes a la noche? a) La hora de divertirse b) La hora de la pijama c) La hora de bailar d) La hora del Karaoke Menú Salir

25 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué hicieron los soldaditos en la noche? a) Formaron b) Corrieron c) Hicieron ejercicios d) Gritaron Menú Salir

26 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Cómo se sintió el soldadito al no poder seguir el paso de los demás? a) Cansado b) Aliviado y triste c) Triste d) Cabizbajo y triste Menú Salir

27 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. ¿Qué escuchó el soldadito mientras pensaba y pensaba? a) Una triste melodía b) Gritos c) Una dulce música d) Un bostezo Menú Salir

28 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
8. ¿En dónde calló el soldadito? a) En un charco de barro b) En la piscina c) En la mochila de un niño d) Lo cogió el niño Menú Salir

29 BAMBI Menú Salir

30 BAMBI érase una vez un bosque donde vivían muchos animales y donde todos eran muy amiguitos. Una mañana un pequeño conejo llamado Tambor fue a despertar al búho para ir a ver un pequeño cervatillo que acababa de nacer. Se reunieron todos los animalitos del bosque y fueron a conocer a Bambi, que así se llamaba el nuevo cervatillo. Todos se hicieron muy amigos de él y le fueron enseñando todo lo que había en el bosque: las flores, los ríos y los nombres de los distintos animales, pues para Bambi todo era desconocido. Todos los días se juntaban en un claro del bosque para jugar. Una mañana, la mamá de Bambi lo llevó a ver a su padre que era el jefe de la manada de todos los ciervos y el encargado de vigilar y de cuidar de ellos. Cuando estaban los dos dando un paseo, oyeron ladridos de un perro. "¡Corre, corre Bambi! -dijo el padre- ponte a salvo". "¿Por qué, papi?", preguntó Bambi. Son los hombres y cada vez que vienen al bosque intentan cazarnos, cortan árboles, por eso cuando los oigas debes de huir y buscar refugio. Menú Salir

31 Pasaron los días y su padre le fue enseñando todo lo que debía de saber pues el día que él fuera muy mayor, Bambi sería el encargado de cuidar a la manada. Más tarde, Bambi conoció a una pequeña cervatilla que era muy muy guapa llamada Farina y de la que se enamoró enseguida. Un día que estaban jugando las dos oyeron los ladridos de un perro y Bambi pensó: "¡Son los hombres!", e intentó huir, pero cuando se dio cuenta el perro estaba tan cerca que no le quedó más remedio que enfrentarse a él para defender a Farina. Cuando ésta estuvo a salvo, trató de correr pero se encontró con un precipicio que tuvo que saltar, y al saltar, los cazadores le dispararon y Bambi quedó herido. Pronto acudió su papá y todos sus amigos y le ayudaron a pasar el río, pues sólo una vez que lo cruzaran estarían a salvo de los hombres, cuando lo lograron le curaron las heridas y se puso bien muy pronto. Menú Salir

32 Pasado el tiempo, nuestro protagonista había crecido mucho
Pasado el tiempo, nuestro protagonista había crecido mucho. Ya era un adulto. Fue a ver a sus amigos y les costó trabajo reconocerlo pues había cambiado bastante y tenía unos cuernos preciosos. El búho ya estaba viejecito y Tambor se había casado con una conejita y tenían tres conejitos. Bambi se casó con Farina y tuvieron un pequeño cervatillo al que fueron a conocer todos los animalitos del bosque, igual que pasó cuando él nació. Vivieron todos muy felices y Bambi era ahora el encargado de cuidar de todos ellos, igual que antes lo hizo su papá, que ya era muy mayor para hacerlo. Menú Salir

33 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. El conejo tambor, el búho y todos los animalitos del bosque se reunieron para ver nacer a: a) Un elefante llamado Bambi. b) Una cabra llamada Bimba. c) Un cervatillo llamado Bambi. d) Una cervatilla llamada Farina. Menú Salir

34 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Qué le enseñaron los animalitos del bosque al Bambi? a) Restar, sumar, multiplicar b) A comer correctamente c) A caminar d) Las flores, los ríos y los nombres de los distintos animales Menú Salir

35 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué le dijo su papá a Bambi cuando vio en el bosque a los hombres? a) Que se les acerque para que sean amigos b) Que ellos intentan cazarlos c) Que intentan cazarlos y por eso debe buscar refugio. d) Que los ataque Menú Salir

36 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. Cuando Bambi fuera mayor, ¿De que estaría encargado? a) De cuidar de la manada b) De tener muchos cervatillos c) De ser muy veloz d) De ser el encargado de buscar la comida Menú Salir

37 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué le pasó a Bambi cuando saltó del precipicio? b) Los cazadores le dispararon y quedó herido c) Los cazadores le dispararon pero no le dieron d) Farina también saltó Menú Salir

38 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. Si el conejo tambor no hubiera despertado al búho para ver a Bambi, entonces el búho: a) Nunca se hubiera enterado del nacimiento de Bambi b) De otra forma se hubiera enterado del nacimiento de Bambi c) Hubiera seguido durmiendo y no se hubiera enterado del nacimiento de Bambi d) Hubiera conocido a Bambi pero ya viejito Menú Salir

39 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. ¿El hijo de Bambi también sería el encargado de la manada? a) Sí, porque le pagarían. b) No, el iba ser un rebelde c) Sí, igual que Bambi y su papá. Cuando tenga la edad suficiente d) No, se mudaría a la ciudad. Menú Salir

40 BLANCANIEVES Menú Salir

41 BLANCANIEVES había una vez, una niña muy guapa y muy buena que se llamaba Blancanieves. Cuando era pequeña, su madre murió y su padre volvió a casarse de nuevo. La nueva madre de Blancanieves era muy malvada y tenía mucha envidia de Blancanieves porque ésta era muy guapa. La madrastra de Blancanieves tenía un espejo mágico al que todos los días preguntaba: "Espejo, espejito, ¿quién es la más guapa?". Y el espejo respondía: "Tú, mi ama". Pero un día al preguntarle la madrastra al espejo quien era la más guapa, contestó: "Lo siento mi ama, tú eres guapa, pero hoy está más guapa Blancanieves." Entonces la madrastra enfurecida llamó a sus sirvientes y les dijo: "El espejo mágico me ha dicho que Blancanieves es más guapa que yo. Así que cogerla y llevárosla al bosque y allí matarla y como prueba de que ha muerto quiero que me traigáis su corazón en una caja." Menú Salir

42 Todos los sirvientes llamaron a Blancanieves y le dijeron que iban a dar un paseo por el bosque. Mientras tanto, los sirvientes comentaban entre ellos que Blancanieves era una niña buena y no se merecía morir. Cuando llegaron al centro del bosque le contaron a Blancanieves las intenciones de su malvada madrastra pero que no la matarían. Dejaron allí a Blancanieves y mataron a un jabalí para llevarle su corazón a la madrastra como si se tratara del de Blancanieves. Mientras tanto, Blancanieves encontró una casita muy pequeñita y entró. Había una mesita muy chiquitita con 7 sillitas, también había 7 camitas. Como tenía hambre, se sentó en la mesita y se comió todo lo que había en los 7 platitos, y después se acostó en las 7 camitas. Pero esa casita tenía dueños, eran 7 enanitos que cuando llegaron a casa después de trabajar se encontraron a Blancanieves durmiendo plácidamente en sus camitas. Uno de ellos exclamó: "Miradla, es muy hermosa". Y otro respondió: "Sí que lo es. Podíamos pedirle que se quede a vivir con nosotros". Y así lo hicieron los 7 enanitos le pidieron a Blancanieves que se quedara a vivir con ellos, y ella accedió después de contarles su triste historia. Menú Salir

43 La malvada madrastra seguía preguntando a su espejo quién era la más guapa del lugar y éste respondía que ella. Pero un día cuando le preguntó quién era la más guapa, el espejo contestó: "Es Blancanieves". Y la madrastra dijo: "No puede ser; está muerta". A lo que contestó el espejo: "No, no está muerta, Vive en el bosque en la casa de los enanitos." La malvada madrastra entonces se disfrazó de vieja y fue a ver a Blancanieves. Llevaba una cesta con manzanas envenenadas para Blancanieves. Cuando llegó a la casa de los enanitos, llamó a la puerta. "¿Quién es?", dijo Blancanieves. "Soy una pobre vieja y vengo a traerte una manzanas". Blancanieves abrió la puerta y no pudo resistirse a las manzanas que brillaban como el sol. Al coger una y morderla cayó muerta al suelo. La malvada madrastra se marchó riéndose y contenta porque ahora sí sería ella la más guapa del lugar. Menú Salir

44 Cuando llegaron los enanitos encontraron en el suelo a Blancanieves y todos muy tristes se pusieron a llorar. Todos los enanitos construyeron una caja de cristal y en ella metieron a Blancanieves y la llevaron al bosque. Estando allí en el bosque pasó un príncipe que quedó asombrado por la belleza de Blancanieves y la tristeza de los enanitos. Entonces decidió abrir la caja y besó a Blancanieves que sorprendentemente despertó. Todos los enanitos saltaban de alegría al ver a Blancanieves viva. El príncipe se casó con ella, y el príncipe, Blancanieves y los enanitos vivieron juntos en palacio. Menú Salir

45 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Cómo era la nueva madre de Blanca Nieves con ella? a) Buena y cariñosa b) Era bondadosa con todos c) Muy cordial con Blanca Nieves d) Malvada y envidiosa Menú Salir

46 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. La madrastra preguntó al espejo quién era la más guapa y este, ¿Qué contestó? a) Tú eres la guapa de todo este reino b) Tú eres la mujer más hermosa de todo el reino y nadie más c) La madre de Blanca Nieves d) Lo siento mi ama, tú eres guapa, pero hoy está más guapa Blanca nieves Menú Salir

47 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué hizo el sirviente para que la madrastra creyera que había matado Blanca Nieves? a) Mató a un elefante y le llevó su corazón. b) Mató a un jabalí y le llevó su corazón. c) No hizo nada, se escapó de miedo. d) Le dijo a la reina que la había matado, sin llevarle nada. Menú Salir

48 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Qué encontró Blanca Nieves en el bosque? a) Una pequeña casita donde vivían 7 enanitos b) Un gran palacio en el centro del bosque c) A una mujer que le dio hospedaje en su casa d) A un príncipe azul Menú Salir

49 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. La malvada madrastra entonces se disfrazó de vieja y fue a ver a Blanca nieves… a) Para pedirle que regrese a la casa con ella b) Para pedirle perdón por el daño que le causó c) Llevaba una cesta con manzanas envenenadas para Blanca nieves d) Para pegarle porque era más hermosa que ella Menú Salir

50 EL CIERVO PRESUMIDO Menú Salir

51 EL CIERVO PRESUMIDO érase una vez... un ciervo muy engreído. Cuando se detuvo para beber en un arroyuelo, se contemplaba en el espejo de sus aguas. "¡Qué hermoso soy!", se decía, ¡No hay nadie en el bosque con unos cuernos tan bellos!" Como todos los ciervos, tenía las piernas largas y ligeras, pero él solía decir que preferiría romperse una pierna antes de privarse de un solo vástago de su magnífica cornamenta. ¡Pobre ciervo, cuán equivocado estaba! Un día, mientras pastaba tranquilamente unos brotes tiernos, escuchó un disparo en la lejanía y ladridos de perros...! ¡Sus enemigos! Sintió temor al saber que los perros son enemigos acérrimos de los ciervos, y difícilmente podría escapar de su persecución si habían olfateado ya su olor. ¡Tenía que escapar de inmediato y aprisa! De repente, sus cuernos se engancharon en una de las ramas más bajas. Menú Salir

52 Intentó soltarse sacudiendo la cabeza, pero sus cuernos fueron aprisionados firmemente en la rama. Los perros estaban ahora muy cerca. Antes de que llegara su fin, el ciervo aún tuvo tiempo de pensar: "¡Que error cometí al pensar que mis cuernos eran lo más hermoso de mi físico, cuando en realidad lo más preciado era mis piernas que me hubiesen salvado, no mi cornamenta que me traicionó" Menú Salir

53 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Dónde se contemplaba el ciervo cuando bebía agua? a) En el arroyo b) En un espejo de sus aguas c) En una piedra pulida Menú Salir

54 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Qué adoraba el ciervo de sí mismo? a) Sus piernas b) Sus ojos c) Sus cuernos Menú Salir

55 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Quiénes eran los enemigos del ciervo? a) Los otros ciervos b) Los perros c) Los lobos Menú Salir

56 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Qué intentó hacer el ciervo cuando quedó capturado? a) Liberarse b) Cortar sus cuernos c) Pelear contra los perros Menú Salir

57 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. El ciervo descubrió que la parte más importante de su cuerpo eran en realidad… a) Sus ojos b) Sus piernas c) Sus cuernos Menú Salir

58 EL CUERVO Y LA ZORRA Menú Salir

59 EL CUERVO Y LA ZORRA érase en cierta ocasión un cuervo, el de más negro plumaje, que habitaba en el bosque y que tenía cierta fama de vanidoso. Ante su vista se extendían campos, sembrados y jardines llenos de florecillas... Y una preciosa casita blanca, a través de cuyas abiertas ventanas se veía al ama de la casa preparando la comida del día. -Un queso!- murmuró el cuervo, y sintió que el pico se le hacía agua. El ama de la casa, pensando que así el queso se mantendría más fresco, colocó el plato con su contenido cerca de la abierta ventana. -Qué queso tan sabroso!- volvió a suspirar el cuervo, imaginando que se lo apropiaba. Voló el ladronzuelo hasta la ventana, y tomando el queso en el pico, se fue muy contento a saborearlo sobre las ramas de un árbol. Todo esto que acabamos de referir había sido visto también por una astuta zorra, que llevaba bastante tiempo sin comer. Menú Salir

60 En estas circunstancias vio la zorra llegar ufano al cuervo a la más alta rama del árbol. -Ay, si yo pudiera a mi vez robar a ese ladrón! -Buenos días, señor cuervo. El cuervo callaba. Miró hacia abajo y contempló a la zorra, amable y sonriente. -Tenga usted buenos días -repitió aquella, comenzando a adularle de esta manera. -Vaya, que está usted bien elegante con tan bello plumaje! El cuervo, que, como ya sabemos era vanidoso, siguió callado, pero contento al escuchar tales elogios. -Sí, sí prosiguió la zorra. Es lo que siempre digo. No hay entre todas las aves quien tenga la gallardía y belleza del señor cuervo. El ave, sobre su rama, se esponjaba lleno de satisfacción. Y en su fuero interno estaba convencido de que todo cuanto decía el animal que estaba a sus pies era verdad. Pues, acaso había otro plumaje más lindo que el suyo? Desde abajo volvió a sonar, con acento muy suave y engañoso, la voz de aquella astuta: -Bello es usted, a fe mía, y de porte majestuoso. Como que si su voz es tan hermosa como deslumbrante es su cuerpo, creo que no habrá entre todas las aves del mundo quien se le pueda igualar en perfección. Menú Salir

61 Al oír aquel discurso tan dulce y halagüeño, quiso demostrar el cuervo a la zorra su armonía de voz y la calidad de su canto, para que se convenciera de que el gorjeo no le iba en zaga a su plumaje. Llevado de su vanidad, quiso cantar. Abrió su negro pico y comenzó a graznar, sin acordarse de que así dejaba caer el queso. Que más deseaba la astuta zorra! Se apresuró a coger entre sus dientes el suculento bocado. Y entre bocado y bocado dijo burlonamente a la engañada ave: -Señor bobo, ya que sin otro alimento que las adulaciones y lisonjas os habéis quedado tan hinchado y repleto, podéis ahora hacer la digestión de tanta adulación, en tanto que yo me encargo de digerir este queso. Nuestro cuervo hubo de comprender, aunque tarde, que nunca debió admitir aquellas falsas alabanzas. Desde entonces apreció en el justo punto su valía, y ya nunca más se dejó seducir por elogios inmerecidos. Y cuando, en alguna ocasión, escuchaba a algún adulador, huía de él, porque, acordándose de la zorra, sabía que todos los que halagan a quien no tiene meritos, lo hacen esperando lucrarse a costa del que alaban. Y el cuervo escarmentó de esta forma para siempre. Menú Salir

62 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. El cuervo tenía cierta fama de… a) Adulador b) Mentiroso c) Vanidoso Menú Salir

63 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Cómo era la casita que el cuervo veía? a) Blanca y de puerta cerradas b) Blanca y de ventanas abiertas c) Blancas y de ventanas cerradas Menú Salir

64 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué colocó el ama de casa en su ventana? a) Leche b) Pan c) Queso Menú Salir

65 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. El cuervo tomó el queso con… a) Su pico b) Sus patas c) Sus alas Menú Salir

66 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. El cuervo se llevó el queso a … a) Su casa b) Una cueva c) Las ramas de un árbol Menú Salir

67 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. La zorra llevaba bastante tiempo… a) Sin bañarse b) Sin comer c) Mirando Menú Salir

68 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. La zorra comenzó adulando al cuervo diciéndole… a) Que elegante era con tan bello plumaje b) Que buen porte tenía posado sobre la rama c) Que pico tan largo y brillante tenía Menú Salir

69 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
8. ¿Por qué dejo caer el queso el cuervo? a) Porque le supo horrible b) Porque no le cabía en el pico c) Porque quiso cantar Menú Salir

70 FLAUTISTA DE HAMELÍN Menú Salir

71 FLAUTISTA DE HAMELÍN Hace mucho, muchísimo tiempo, en la próspera ciudad de Hamelín, sucedió algo muy extraño: una mañana, cuando sus gordos y satisfechos habitantes salieron de sus casas, encontraron las calles invadidas por miles de ratones que merodeaban por todas partes, devorando, insaciables, el grano de sus repletos graneros y la comida de sus bien provistas despensas. Nadie acertaba a comprender la causa de tal invasión, y lo que era aún peor, nadie sabía qué hacer para acabar con tan inquietante plaga. Por más que pretendían exterminarlos o, al menos, ahuyentarlos, tal parecía que cada vez acudían más y más ratones a la ciudad. Tal era la cantidad de ratones que, día tras día, se enseñoreaba de las calles y de las casas, que hasta los mismos gatos huían asustados. Ante la gravedad de la situación, los prohombres de la ciudad, que veían peligrar sus riquezas por la voracidad de los ratones, convocaron al Consejo y dijeron: "Daremos cien monedas de oro a quien nos libre de los ratones". Menú Salir

72 Al poco se presentó ante ellos un flautista taciturno, alto y desgarbado, a quien nadie había visto antes, y les dijo: "La recompensa será mía. Esta noche no quedará ni un sólo ratón en Hamelín". Dicho esto, comenzó a pasear por las calles y, mientras paseaba, tocaba con su flauta una maravillosa melodía que encantaba a los ratones, quienes saliendo de sus escondrijos seguían embelesados los pasos del flautista que tocaba incansable su flauta. Y así, caminando y tocando, los llevó a un lugar muy lejano, tanto que desde allí ni siquiera se veían las murallas de la ciudad. Por aquel lugar pasaba un caudaloso río donde, al intentar cruzarlo para seguir al flautista, todos los ratones perecieron ahogados. Menú Salir

73 Los hamelineses, al verse al fin libres de las voraces tropas de ratones, respiraron aliviados. Ya tranquilos y satisfechos, volvieron a sus prósperos negocios, y tan contentos estaban que organizaron una gran fiesta para celebrar el feliz desenlace, comiendo excelentes viandas y bailando hasta muy entrada la noche. A la mañana siguiente, el flautista se presentó ante el Consejo y reclamó a los prohombres de la ciudad las cien monedas de oro prometidas como recompensa. Pero éstos, liberados ya de su problema y cegados por su avaricia, le contestaron: "¡Vete de nuestra ciudad!, ¿o acaso crees que te pagaremos tanto oro por tan poca cosa como tocar la flauta?".Y dicho esto, los orondos prohombres del Consejo de Hamelín le volvieron la espalda profiriendo grandes carcajadas. Menú Salir

74 Furioso por la avaricia y la ingratitud de los hamelineses, el flautista, al igual que hiciera el día anterior, tocó una dulcísima melodía una y otra vez, insistentemente. Pero esta vez no eran los ratones quienes le seguían, sino los niños de la ciudad quienes, arrebatados por aquel sonido maravilloso, iban tras los pasos del extraño músico. Cogidos de la mano y sonrientes, formaban una gran hilera, sorda a los ruegos y gritos de sus padres que en vano, entre sollozos de desesperación, intentaban impedir que siguieran al flautista. Nada lograron y el flautista se los llevó lejos, muy lejos, tan lejos que nadie supo adónde, y los niños, al igual que los ratones, nunca jamás volvieron. En la ciudad sólo quedaron sus opulentos habitantes y sus bien repletos graneros y bien provistas despensas, protegidas por sus sólidas murallas y un inmenso manto de silencio y tristeza. Y esto fue lo que sucedió hace muchos, muchos años, en esta desierta y vacía ciudad de Hamelín, donde, por más que busquéis, nunca encontraréis ni un ratón ni un niño Menú Salir

75 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿De qué está invadida la ciudad de Hamelín? a) Ratas b) Conejos c) Gatos Menú Salir

76 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Cuál fue la recompensa, al que pudiera eliminar a los roedores? a) Cincuenta monedas de oro b) Mil monedas de oro c) Cien monedas de oro Menú Salir

77 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Cuál fue el instrumentó que utilizó para librarse de la ratas que habían en la ciudad de Hamelín? a) Una escoba b) Un rifle c) Una flauta Menú Salir

78 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Cuál fue la actitud del flautista al no cumplirse con el trato? a) Se fue llevándose a los ratones b) Se llevo a los niños de la ciudad c) Se quedó a vivir allí Menú Salir

79 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿A dónde se llevó el flautista a los niños? a) Lejos, muy lejos b) Al Consejo para reclamar su dinero c) A un bosque Menú Salir

80 EL GALLO DE LAS BOTAS AMARILLAS
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81 EL GALLO DE LAS BOTAS AMARILLAS
Había una vez un viejo que tenía un gallo. El viejo era tan pobre que no ganaba lo suficiente para su comida y la del gallo. Por eso, el gallo se marchó a correr mundo. El gallo iba cantando: "Tengo que buscar fortuna para sacar a mi amo de la miseria...". De pronto, vio una bolsa tirada en medio del camino. El gallo se puso muy contento cuando vio que en la bolsa había dos monedas de oro. Cogió la bolsa en el pico y decidió regresar a casa de su amo. Por el camino, se cruzó con el carruaje del hombre más rico de la región. Entonces, el ricachón gritó: "Cochero, tráeme la bolsa que lleva ese gallo en el pico." El ricachón guardó en su bolsillo las dos monedas de oro siguió su camino. El gallo, detrás del carruaje, gritaba una y otra vez: "Quiquiriqui, quiquiriquero, devuélveme mi dinero...". Menú Salir

82 Entonces, el ricachón, muy enfadado, gritó: "Cochero, para junto a aquel pozo y echa dentro a ese gallo testarudo." Cuando el gallo cayó al pozo empezó a tragar agua. Traga que te traga, se bebió toda el agua del pozo; saltó fuera y corrió detrás del carruaje gritando: "Quiquiriqui, quiquiriquero, devuélveme mi dinero..." "Maldito gallo, ya te daré tu merecido", protestó el ricachón. Cuando llegaron a su casa, dijo a la cocinera: "Mete a ese gallo dentro del horno." Cuando el gallo se encontró entre las llamas, echó toda el agua del pozo. El horno se apagó, la cocina se inundó y el agua desbordó toda la casa. El gallo salió del horno y comenzó a picotear en la ventana del ricachón: "Quiquiriqui, quiquiriquero, devuélveme mi dinero...". "Echad a ese gallo al corral", gritó el ricachón. Entonces, los criados tiraron al gallo en medio del rebaño de bueyes y vacas, para que lo aplastaran. Pero el gallo empezó a tragar uno por uno todos los bueyes y todas las vacas. Cuando terminó con todos los rebaños, el gallo era grande como una montaña. Se fue a la ventana del ricachón y gritó: "Quiquiriqui, quiquiriquero, devuélveme mi dinero...". Menú Salir

83 El ricachón empujó al gallo al sótano donde guardaba todas sus riquezas. "A ver si te atragantas con una moneda", pensaba el ricachón. Pero el gallo tragó todas aquellas riquezas. Y no se atragantó; porque volvió a gritar: "Quiquiriqui, quiquiriquero, devuélveme mi dinero...". El ricachón, desesperado, le tiró las dos monedas y dijo: "No quiero volver a verte por aquí." Cuando consiguió recuperar su dinero, el gallo testarudo se encaminó a casa de su amo. Al ver aquel gallo tan enorme y tan fuerte, todas las aves del corral del ricachón echaron a andar y a volar detrás de él. Y cuando llegó a casa de su amo le dijo: "Extiende una sábana grande en el suelo." El gallo sacudió con fuerza las alas y comenzaron a caer monedas y joyas y piedras preciosas; luego vacas y terneras, toros y bueyes... El viejo estaba muy contento y no sabía que hacer con tantas riquezas. Abrazaba a su gallo y le daba las gracias por todo lo que había traído. Desde aquel día, el gallo y el viejo tuvieron una vida desahogada. Construyeron una casa grande con un jardín muy hermoso y enormes corrales. El viejo le compró a su gallo unas botas amarillas y un collar de oro y todos los días salía de paseo con él. El gallo iba por las calles del pueblo muy estirado con su collar de oro y sus botas amarillas. Menú Salir

84 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Quién tenía un gallo? a) Un joven b) Un niño c) Un viejo Menú Salir

85 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Quién vio una bolsa tirada en el camino? a) El perro b) El gallo c) El gato Menú Salir

86 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué había dentro de la bolsa? a) Dos monedas de oro b) Doce monedas de oro c) Una moneda de oro Menú Salir

87 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Quién guardó las dos monedas de oro en su bolsillo? a) El ricachón b) El dueño c) El cochero Menú Salir

88 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. El Ricachón mandó al Cochero que echara al gallo a… a) Un pozo b) Un escondite c) Un corral Menú Salir

89 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. Cuando el gallo se encontraba entre las llamas metido dentro del horno ¿Qué hizo? a) Echó toda el agua del pozo b) Echó a correr para escapar c) Se echo a llorar, porque no podía escapar Menú Salir

90 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. El gallo logró salir del horno y comenzó a picotear… a) En el brazo del ricachón b) En la puerta del ricachón c) En la ventana del ricachón Menú Salir

91 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
8. El viejo le compró al gallo a) Unas botas de cuero b) Unas botas amarillas y un collar de oro c) Unas botas de oro y un collar amarillo Menú Salir

92 EL GATO CON BOTAS Menú Salir

93 EL GATO CON BOTAS Érase una vez un viejo molinero que tenía tres hijos. Acercándose la hora de su muerte hizo llamar a sus tres hijos. "Mirad, quiero repartiros lo poco que tengo antes de morirme". Al mayor le dejó el molino, al mediano le dejó el burro y al más pequeñito le dejó lo último que le quedaba, el gato. Dicho esto, el padre murió. Mientras los dos hermanos mayores se dedicaron a explotar su herencia, el más pequeño cogió unas de las botas que tenía su padre, se las puso al gato y ambos se fueron a recorrer el mundo. En el camino se sentaron a descansar bajo la sombra de un árbol. Mientras el amo dormía, el gato le quitó una de las bolsas que tenía el amo, la llenó de hierba y dejó la bolsa abierta. En ese momento se acercó un conejo impresionado por el color verde de esa hierba y se metió dentro de la bolsa. El gato tiró de la cuerda que le rodeaba y el conejo quedó atrapado en la bolsa. Se hecho la bolsa a cuestas y se dirigió hacia palacio para entregársela al rey. Vengo de parte de mi amo, el marqués Carrabás, que le manda este obsequio. El rey muy agradecido aceptó la ofrenda. Menú Salir

94 Pasaron los días y el gato seguía mandándole regalos al rey de parte de su amo. Un día, el rey decidió hacer una fiesta en palacio y el gato con botas se enteró de ella y pronto se le ocurrió una idea. "¡Amo, Amo! Sé cómo podemos mejorar nuestras vidas. Tú solo sigue mis instrucciones." El amo no entendía muy bien lo que el gato le pedía, pero no tenía nada que perder, así que aceptó. "¡Rápido, Amo! Quítese la ropa y métase en el río." Se acercaban carruajes reales, era el rey y su hija. En el momento que se acercaban el gato chilló: "¡Socorro! ¡Socorro! ¡El marqués Carrabás se ahoga! ¡Ayuda!". El rey atraído por los chillidos del gato se acercó a ver lo que pasaba. La princesa se quedó asombrada de la belleza del marqués. Se vistió el marqués y se subió a la carroza. El gato con botas, adelantándose siempre a las cosas, corrió a los campos del pueblo y pidió a los del pueblo que dijeran al rey que los campos eran del marqués y así ocurrió. Lo único que le falta a mi amo -dijo el gato- es un castillo, así que se acordó del castillo del ogro y decidió acercarse a hablar con él. "¡Señor Ogro!, me he enterado de los poderes que usted tiene, pero yo no me lo creo así que he venido a ver si es verdad." Menú Salir

95 El ogro enfurecido de la incredulidad del gato, cogió aire y ¡zás
El ogro enfurecido de la incredulidad del gato, cogió aire y ¡zás! se convirtió en un feroz león. "Muy bien, -dijo el gato- pero eso era fácil, porque tú eres un ogro, casi tan grande como un león. Pero, ¿a que no puedes convertirte en algo pequeño? En una mosca, no, mejor en un ratón, ¿puedes? El ogro sopló y se convirtió en un pequeño ratón y antes de que se diera cuenta ¡zás! el gato se abalanzó sobre él y se lo comió. En ese instante sintió pasar las carrozas y salió a la puerta chillando: "¡Amo, Amo! Vamos, entrad." El rey quedó maravillado de todas las posesiones del marqués y le propuso que se casara con su hija y compartieran reinos. Él aceptó y desde entonces tanto el gato como el marqués vivieron felices y comieron perdices. Menú Salir

96 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Qué herencia le dejo el padre a su hijo mayor? a) Le dejo el molino b) Le dejo la granja c) Nada Menú Salir

97 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Qué herencia le dejo el padre a su segundo hijo? a) Le dejo el burro y el gato b) Le dejo el burro c) Le dejo el gato y el conejo Menú Salir

98 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué le dejo el anciano a su menor hijo al morir? a) Las botas b) Un costal con hierbas c) Un gato Menú Salir

99 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Con quién se fue a recorrer el mundo el menor hijo? a) Solo b) Con el gato y conejo c) Se fue con el gato con botas Menú Salir

100 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿En qué se convirtió el ogro, la segunda vez? a) Un Gato b) Un conejo c) Un ratón Menú Salir

101 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Cómo engaña el Gato con Botas al ogro? a) Le pidió que se convierta en algo grande b) Le pidió que se convierta en un león c) Pidiéndole que se convierta en un ratón Menú Salir

102 EL MOLINILLO DE LOS ENANOS COLORADOS
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103 EL MOLINILLO DE LOS ENANOS COLORADOS
Había una vez, hace muchísimos años, dos hermanos que eran pescadores. Shiro, el mayor, tenía barcos grandes, redes nuevas y una hermosa casa. Jun, el menor, era pobre; sus redes eran viejas y, por más que trabajaba, no conseguía lo suficiente para comer. Una mañana, Jun salió a pescar en su pequeña barca. Después de todo un día de trabajo, no pudo pescar ni un solo pez. Por eso, fue a casa de su hermano y le dijo: "Shiro, he trabajado todo el día; pero no he pescado ni un solo pez. Préstame un poco de arroz para que comamos mi mujer y yo." Su hermano le cerró la puerta en las narices y gritó: "¡Déjame en paz! Así aprenderás a cuidar de tu familia...". El pobre Jun volvía muy triste a su casa. De pronto, en un recodo del sendero, encontró a un anciano de gran barba blanca. El anciano le dijo con voz muy dulce: "Jun, eres un buen hombre y por eso he venido a ayudarte. Los enanos colorados poseen un molinillo mágico. Vete a buscarlos y llévales este tarro de mermelada de cerezas. Menú Salir

104 Como a ellos les gusta mucho, te lo cambiarán por el molinillo mágico
Como a ellos les gusta mucho, te lo cambiarán por el molinillo mágico." "¿Y para qué sirve ese molinillo?", preguntó Jun. "Si giras la manivela a la derecha y pides un deseo, te será concedido. Cuando quieras que el molinillo se detenga, debes decir: Gracias, molinillo, ya tengo suficiente. Luego, debes girar la manivela hacia la izquierda. Pero nunca dirás a nadie para qué sirve, ni cómo funciona el molinillo." El joven pescador dio las gracias al anciano y se dirigió a las tierras de los enanos colorados. El joven Jun llegó a tierra de los enanos colorados y todo sucedió como le había anunciado el anciano. El rey de los enanos colorados llamó a Jun y le dijo: "¿Qué quieres a cambio del tarro de mermelada?". "El molinillo", dijo Jun. Después de algunas discusiones, Jun consiguió hacerse con el molinillo mágico. A partir de aquel momento, cambió la vida de Jun. Primero, pidió al molinillo que le moliera una casa nueva; más tarde, una barca nueva y redes y comidas y dinero... Y cuando ya tenía suficiente de cada cosa que pedía, giraba la manivela hacia la izquierda y decía: Gracias, molinillo, ya tengo suficiente. Menú Salir

105 El joven pescador se hizo muy rico y, como tenía buen corazón, repartía aquellas riquezas con todos sus vecinos. Cuando Shiro se enteró de la riqueza de su hermano, se puso verde de envidia y corrió a visitarle: "Querido hermano Jun, ¿cómo has conseguido tantas riquezas?". Jun recordaba lo que le había dicho el anciano; por eso, no le dijo nada. Desde aquel día, el malvado Shiro comenzó a espiar a su hermano para descubrir su secreto. Una noche espiaba por una ventana cuando vio que Jun cogía el molinillo y decía: "Molinillo, muéleme un poco de dinero. Quiero repartirlo con los pescadores que perdieron sus barcas en la tormenta...". El malvado Shiro se escondió para no ser descubierto, esperó a que su hermano saliera de casa, entró y robó el molinillo. Luego recogió algunas cosas y embarcó para lejanas tierras. Menú Salir

106 Pasaron muchos días de travesía, sufrieron varias tormentas y se perdió parte del equipaje y toda la sal. Cierto día, Shiro notó que la comida estaba sosa. Por eso, se fue a su camarote, giró la manivela a la derecha y dijo: "Molinillo, muéleme un poco de sal." El molinillo comenzó a moler sal. Cuando ya tuvo bastante, Shiro exclamó: "Deja de moler, ya tengo suficiente sal". Pero el molinillo seguía moliendo. Shiro no sabía que debía girar hacia la izquierda para que se detuviera el molinillo. "¡Deja ya de moler sal, maldito molinillo!", gritaba Shiro. Pero el molinillo molía y molía. Primero, se llenó de sal el camarote; luego, la cubierta. Por último, el barco no pudo soportar tanto peso y se hundió. Y, como nadie ha girado la manivela hacia la izquierda, el molinillo sigue todavía moliendo sal en el fondo del mar. Por eso, dicen, sabe a sal el agua del mar. Menú Salir

107 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿A qué se dedicaban los hermanos? a) Eran molineros b) Eran pescadores c) Eran cocineros Menú Salir

108 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Cómo se llamaba el hermano mayor? a) Se llamaba Jun b) Su nombre era malo c) Se llamaba Shiro Menú Salir

109 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué le pidió Jun a Shiro? a) Un poco de arroz b) Unas redes para pescar c) Un poco de sal Menú Salir

110 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Con quién se encontró Jun de camino a casa? a) Con unos enanos rojos b) Con un anciano de barba blanca c) Con su hermano Menú Salir

111 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué debía dar Jun, a cambio del molinillo mágico? a) Varias monedas de oro b) Un poco de comida c) Un tarro de mermelada de cerezas Menú Salir

112 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Qué debía decir, cuando el molinillo había concedido el deseo? a) “Gracias, molinillo, ya tengo suficiente” b) “Deja de moler, ya tengo suficiente” c) “Gracias, molinillo, pero quiero más” Menú Salir

113 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. ¿Qué hacía Jum con las riquezas que obtuvo? a) Compraba barcas y redes b) Las tenía para el solo c) Las repartía con sus vecinos Menú Salir

114 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
8. ¿Quién se fue a tierras lejanas y perdió toda la sal? a) El hermano menor b) El hermano mayor c) Uno de los enanos colorados Menú Salir

115 EL REY MIDAS Menú Salir

116 EL REY MIDAS Érase una vez un rey muy rico cuyo nombre era Midas. Tenía más oro que nadie en todo el mundo, pero a pesar de eso no le parecía suficiente. Nunca se alegraba tanto como cuando obtenía más oro para sumar en sus arcas. Lo almacenaba en las grandes bóvedas subterráneas de su palacio, y pasaba muchas horas del día contándolo una y otra vez. Midas tenía una hija llamada Caléndula. La amaba con devoción, y decía: "Será la princesa más rica del mundo". Pero la pequeña Caléndula no daba importancia a su fortuna. Amaba su jardín, sus flores y el brillo del sol más que todas las riquezas de su padre. Era una niña muy solitaria, pues su padre siempre estaba buscando nuevas maneras de conseguir oro, y contando el que tenía, así que rara vez le contaba cuentos o salía a pasear con ella, como deberían hacer todos los padres. Un día el rey Midas estaba en su sala del tesoro. Había echado la llave a las gruesas puertas y había abierto sus grandes cofres de oro. Lo apilaba sobre mesa y lo tocaba con adoración. Lo dejaba escurrir entre los dedos y sonreía al oír el tintineo, como si fuera una dulce música. Menú Salir

117 De pronto una sombra cayó sobre la pila del oro
De pronto una sombra cayó sobre la pila del oro. Al volverse, el rey vio a un sonriente desconocido de reluciente atuendo blanco. Midas se sobresaltó. ¡Estaba seguro de haber atrancado la puerta! ¡Su tesoro no estaba seguro! Pero el desconocido se limitaba a sonreír. - Tienes mucho oro, rey Midas -dijo. "Sí -respondió el rey-, pero es muy poco comparado con todo el oro que hay en el mundo." "¿Qué? ¿No estás satisfecho?" -preguntó el desconocido. "¿Satisfecho? -exclamó el rey-. Claro que no. Paso muchas noches en vela planeando nuevos modos de obtener más oro. Ojalá todo lo que tocara se transformara en oro." "¿De veras deseas eso, rey Midas?". "Claro que sí. Nada me haría más feliz." "Entonces se cumplirá tu deseo. Mañana por la mañana, cuando los primeros rayos del sol entren por tu ventana, tendrás el toque de oro." Apenas hubo dicho estas palabras, el desconocido desapareció. El rey Midas se frotó los ojos. "Debo haber soñado -se dijo- , pero qué feliz sería si eso fuera cierto". A la mañana siguiente el rey Midas despertó cuando las primeras luces aclararon el cielo. Menú Salir

118 Extendió la mano y tocó las mantas. Nada sucedió
Extendió la mano y tocó las mantas. Nada sucedió. "Sabía que no podía ser cierto", suspiró. En ese momento los primeros rayos del sol entraron por la ventana. Las mantas donde el rey Midas apoyaba la mano se convirtieron en oro puro. "¡Es verdad! -exclamó con regocijo-. ¡Es verdad!". Se levantó y corrió por la habitación tocando todo. Su bata, sus pantuflas, los muebles, todo se convirtió en oro. Miró por la ventana, hacia el jardín de Caléndula. "Le daré una grata sorpresa", pensó. Bajó al jardín, tocando todas las flores de Caléndula y transformándolas en oro. "Ella estará muy complacida", se dijo. Regresó a su habitación para esperar el desayuno, y recogió el libro que leía la noche anterior, pero en cuanto lo tocó se convirtió en oro macizo. "Ahora no puedo leer -dijo-, pero desde luego es mucho mejor que sea de oro". Un criado entró con el desayuno del rey. "Qué bien luce -dijo-. Ante todo quiero ese melocotón rojo y maduro." Tomó el melocotón con la mano, pero antes que pudiera saborearlo se había convertido en una pepita de oro. El rey Midas lo dejó en la bandeja. "Es precioso, pero no puedo comerlo", se lamentó. Levantó un panecillo, pero también se convirtió en oro. Menú Salir

119 En ese momento se abrió la puerta y entró la pequeña Caléndula
En ese momento se abrió la puerta y entró la pequeña Caléndula. Sollozaba amargamente, y traía en la mano una de sus rosas." ¿Qué sucede, hijita?", preguntó el rey. "¡Oh, padre! ¡Mira lo que ha pasado con mis rosas! ¡Están feas y rígidas!". "Pues son rosas de oro, niña. ¿No te parecen más bellas que antes?". "No -gimió la niña-, no tienen ese dulce olor. No crecerán más. Me gustan las rosas vivas". "No importa -dijo el rey-, ahora toma tu desayuno". Pero Caléndula notó que su padre no comía y que estaba muy triste. "¿Qué sucede, querido padre?", preguntó, acercándose. Le echó los brazos al cuello y él la besó, pero de pronto el rey gritó de espanto y angustia. En cuanto la tocó, el adorable rostro de Caléndula se convirtió en oro reluciente. Sus ojos no veían, sus labios no podían besarlo, sus bracitos no podían estrecharlo. Ya no era una hija risueña y cariñosa, sino una pequeña estatua de oro. El rey Midas agachó la cabeza, rompiendo a llorar. "¿Eres feliz, rey Midas?", dijo una voz. Al volverse, Midas vio al desconocido. "¡Feliz! ¿Cómo puedes preguntármelo? ¡Soy el hombre más desdichado de este mundo!", dijo el rey. "Tienes el toque de oro -replicó el desconocido-. ¿No es suficiente?". El rey Midas no alzó la cabeza ni respondió. "¿Qué prefieres, comida y un vaso de agua fría o estas pepitas de oro?". Menú Salir

120 El rey Midas no pudo responder
El rey Midas no pudo responder. "¿Qué prefieres, oh rey, esa pequeña estatua de oro, o una niña vivaracha y cariñosa?". "Oh, devuélveme a mi pequeña Caléndula y te daré todo el oro que tengo -dijo el rey-. He perdido todo lo que tenía de valioso." "Eres más sabio que ayer, rey Midas -dijo el desconocido-. Zambúllete en el río que corre al pie de tu jardín, luego recoge un poco de agua y arrójala sobre aquello que quieras volver a su antigua forma. El rey Midas se levantó y corrió al río. Se zambulló, llenó una jarra de agua y regresó deprisa al palacio. Roció con agua a Caléndula, y devolvió el color a sus mejillas. La niña abrió los ojos azules. Con un grito de alegría, el rey Midas la tomó en sus brazos. Nunca más el rey Midas se interesó en otro oro que no fuera el oro de la luz del sol, o el oro del cabello de la pequeña Caléndula. Menú Salir

121 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿En dónde el rey midas almacenaba todo su oro? a) En el jardín rosas b) Bóvedas subterráneas de su palacio c) En su caja fuerte junto a su cama Menú Salir

122 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿En qué ocupaba su tiempo el rey midas gran parte del día? a) Recorriendo el palacio b) Cuidando sus rosas del jardín c) Contando su oro una y otra vez Menú Salir

123 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Cómo se llamaba la hija del rey midas? a) Cledia b) Caléndula c) Clarisa Menú Salir

124 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Qué era lo que mas amaba la hija del rey midas? a) Amaba su jardín, sus flores y el brillo del sol b) Jugar con sus muñecas en palacio c) El oro como su padre Menú Salir

125 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué hacia el rey midas en la sala del tesoro? a) Contaba su oro b) Apilaba en la mesa y tocaba con adoración c) Guardaba más oro Menú Salir

126 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Por qué se sobresaltó el rey midas? a) Faltaba oro en la sala del tesoro b) Vio un desconocido que sonreía c) Alguien lo llamaba a lo lejos Menú Salir

127 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7 . ¿Qué sucedió cuando la hija del rey midas lo abrazo? a) Dejo de llorar b) Se convirtió en oro c) Sonrió de felicidad Menú Salir

128 EL VESTIDO MÁGICO Menú Salir

129 EL VESTIDO MÁGICO Én un lejano país, hace ya muchos años, vivía un rey llamado Carambolo II, era muy gordo y muy rico y se ocupaba de celebrar muchas fiestas y banquetes. Un día apareció en su reino un Mago y le dijo al rey que era capaz de fabricar maravillosas telas jamás vistas, y tenían la cualidad de ser invisibles para todos aquellos que fueran tontos. Así que el rey le ofreció oro, plata y piedras preciosas para que le fabricase un precioso traje. El Mago se encerró en sus habitaciones y comenzó a trabajar. El rey impaciente, al cabo de los días, comenzó a enviar a sus ministros para comprobar como iba el trabajo. Pero ninguno consiguió ver nada, así que cuando volvían a Palacio, temerosos de que el rey se pensara que eran tontos de capirote, mentían y decían que el trabajo iba muy bien y que resultaba precioso. Menú Salir

130 Por fin un día, el Mago mandó decir al rey que el vestido estaba terminado, así que Carambolo II reunió a la Corte y se encaminó a la casa del Mago. De un cofre magnífico, sacó el Mago el vestido, y después de quitar la túnica al rey dejándolo desnudo, hizo como si le colocara encima la maravillosa tela. Pero el rey Carambolo II no consiguió ver nada por más que se esforzaba en mirar, así que decidió hacer como si de veras viera el vestido. El rey se paseaba por las calles mientras todos decían que el vestido era magnífico. Y únicamente los niños dijeron la verdad, y lo pasaron muy bien, riéndose y gritando llenos de alegría. "¡El rey va en calzones! ¡El rey va en calzones!". Mientras, pensaban que Carambolo II era un hombre lleno de humor y simpatía. Menú Salir

131 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Cómo se llamaba el rey del aquel lejano país? a) Rey Caramelo b) Rey Mago c) Rey Carambolo II Menú Salir

132 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Cómo era el rey? a) Alto b) Gordo c) Flaco Menú Salir

133 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué ofreció el rey al mago? a) Hacer una fiesta grande para él b) Regalarle animales c) Oro, plata y piedras preciosas Menú Salir

134 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Cómo quedó el rey Carambolo II después que el mago le retiró la túnica? a) En camisa b) Desnudo c) En pantalones Menú Salir

135 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿El rey Carambolo II llegó a salir con la vestimenta mágica por la calle? a) No, porque tubo vergüenza b) Si, porque decidió hacer como si de veras viera el vestido. c) No salió Menú Salir

136 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Qué decían todos acerca del vestido? a) Que era hermoso b) Que era el traje mas lindo de todo los reyes c) Que era Magnificó Menú Salir

137 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. ¿Quiénes fueron los primeros en decir que el rey va en calzones? a) El mago b) Los niños c) Sus ministros Menú Salir

138 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
8. ¿Qué pensaban del rey Carambolo II cuando pasaba por la calle en calzones? a) Era un rey perverso b) Un hombre loco c) Un hombre lleno de humor y simpatía Menú Salir

139 HANSEL Y GRETEL Menú Salir

140 HANSEL Y GRETEL Allá a lo lejos, en una choza próxima al bosque vivía un leñador con su esposa y sus dos hijos: Hansel y Gretel. El hombre era muy pobre. Tanto, que aún en las épocas en que ganaba más dinero apenas si alcanzaba para comer. Pero un buen día no les quedó ni una moneda para comprar comida ni un poquito de harina para hacer pan. "Nuestros hijos morirán de hambre", se lamentó el pobre esa noche. "Solo hay un remedio -dijo la mamá llorando-. Tenemos que dejarlos en el bosque, cerca del palacio del rey. Alguna persona de la corte los recogerá y cuidará". Hansel y Gretel, que no se habían podido dormir de hambre, oyeron la conversación. Gretel se echó a llorar, pero Hansel la consoló así: "No temas. Tengo un plan para encontrar el camino de regreso. Prefiero pasar hambre aquí a vivir con lujos entre desconocidos". Al día siguiente la mamá los despertó temprano. "Tenemos que ir al bosque a buscar frutas y huevos -les dijo-; de lo contrario, no tendremos que comer". Menú Salir

141 Hansel, que había encontrado un trozo de pan duro en un rincón, se quedó un poco atrás para ir sembrando trocitos por el camino. Cuando llegaron a un claro próximo al palacio, la mamá les pidió a los niños que descansaran mientras ella y su esposo buscaban algo para comer. Los muchachitos no tardaron en quedarse dormidos, pues habían madrugado y caminado mucho, y aprovechando eso, sus padres los dejaron. Los pobres niños estaban tan cansados y débiles que durmieron sin parar hasta el día siguiente, mientras los ángeles de la guarda velaban su sueño. Al despertar, lo primero que hizo Hansel fue buscar los trozos de pan para recorrer el camino de regreso; pero no pudo encontrar ni uno: los pájaros se los habían comido. Tanto buscar y buscar se fueron alejando del claro, y por fin comprendieron que estaban perdidos del todo. Anduvieron y anduvieron hasta que llegaron a otro claro. ¿A que no sabéis que vieron allí? Pues una casita toda hecha de galletitas y caramelos. Los pobres chicos, que estaban muertos de hambre, corrieron a arrancar trozos de cerca y de persianas, pero en ese momento apareció una anciana. Con una sonrisa muy amable los invitó a pasar y les ofreció una espléndida comida. Hansel y Gretel comieron hasta hartarse. Menú Salir

142 Luego la viejecita les preparó la cama y los arropó cariñosamente
Luego la viejecita les preparó la cama y los arropó cariñosamente. Pero esa anciana que parecía tan buena era una bruja que quería hacerlos trabajar. Gretel tenía que cocinar y hacer toda la limpieza. Para Hansel la bruja tenía otros planes: ¡quería que tirara de su carro! Pero el niño estaba demasiado flaco y debilucho para semejante tarea, así que decidió encerrarlo en una jaula hasta que engordara. ¡Gretel no podía escapar y dejar a su hermanito encerrado! Entretanto, el niño recibía tanta comida que, aunque había pasado siempre mucha hambre, no podía terminar todo lo que le llevaba. Como la bruja no veía más allá de su nariz, cuando se acercaba a la jaula de Hansel le pedía que sacara un dedo para saber si estaba engordando. Hansel ya se había dado cuenta de que la mujer estaba casi ciega, así que todos los días le extendía un huesito de pollo. "Todavía estás muy flaco -decía entonces la vieja-. ¡Esperaré unos días más!". Por fin, cansada de aguardar a que Hansel engordara, decidió atarlo al carro de cualquier manera. Los niños comprendieron que había llegado el momento de escapar. Como era día de amasar pan, la bruja había ordenado a Gretel que calentara bien el horno. Menú Salir

143 Pero la niña había oído en su casa que las brujas se convierten en polvo cuando aspiran humo de tilo, de modo que preparó un gran fuego con esa madera. "Yo nunca he calentado un horno -dijo entonces a la bruja-. ¿Por que no miras el fuego y me dices si está bien?". "¡Sal de ahí, pedazo de tonta! -chilló la mujer-. ¡Yo misma lo vigilaré!". Y abrió la puerta de hierro para mirar. En ese instante salió una bocanada de humo y la bruja se deshizo. Solo quedaron un puñado de polvo y un manojo de llaves. Gretel recogió las llaves y corrió a liberar a su hermanito. Antes de huir de la casa, los dos niños buscaron comida para el viaje. Pero, cual sería su sorpresa cuando encontraron montones de cofres con oro y piedras preciosas! Recogieron todo lo que pudieron y huyeron rápidamente. Tras mucho andar llegaron a un enorme lago y se sentaron tristes junto al agua, mirando la otra orilla. ¡Estaba tan lejos! “¿Queréis que os cruce?”, preguntó de pronto una voz entre los juncos. Era un enorme cisne blanco, que en un santiamén los dejó en la otra orilla. ¿Y adivinen quien estaba cortando leña justamente en ese lugar? ¡El papá de los chicos! Sí, el papá que lloró de alegría al verlos sanos y salvos. Después de los abrazos y los besos, Hansel y Gretel le mostraron las riquezas que traían, y tras agradecer al cisne su oportuna ayuda, corrieron todos a reunirse con la mamá. Menú Salir

144 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Quién vivía en una choza próxima al bosque? a) Un leñador con su esposa y sus dos hijos b) Un carpintero con su esposa y sus dos hijos c) Un leñador con su esposa y sus tres hijos Menú Salir

145 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. El leñador era un hombre … a) Malo b) Rico c) Pobre Menú Salir

146 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. Cuando un día no les quedó ni una moneda para comer, ¿Qué hicieron el leñador y su esposa? a) Decidieron vender a sus hijos cerca del palacio b) Decidieron buscar ayuda a alguien que vivía cerca del palacio c) Decidieron dejar a sus hijos en el bosque cerca del palacio Menú Salir

147 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Quién escuchó la conversación que sostuvo el leñador y su esposa? a) Gertrudis b) Gregoria c) Gretel Menú Salir

148 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué fue dejando Hansel en todo el camino? a) Trocitos de pan duro b) Maíz c) Trocitos de papel Menú Salir

149 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. Hansel no encontró los trocitos de pan ¿Por qué? a) La gallina se comió todos los trocitos b) Los pajaritos se comieron todo c) Desaparecieron Menú Salir

150 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. ¿Cuáles eran los planes de la bruja para Gretel y para Hansel a) Ella debía descansar y el jugar b) Ella debía cocinar, limpiar y él debía ser encerado para engordarlo y comerlo c) Ella debía quedarse y el irse Menú Salir

151 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
8. ¿Qué pasó cuando la bruja abrió la puerta de hierro del horno? a) Sintió mucho calor b) Salió una bocanada de humo y la bruja se deshizo c) Se quemó Menú Salir

152 LA BELLA DURMIENTE Menú Salir

153 LA BELLA DURMIENTE En un país muy lejano nació una pequeña princesita y en todo el reino eran muy felices por esta nueva llegada. Todas las hadas del reino fueron a darle la bienvenida a la niña y a obsequiarla con un don; sería bondadosa, feliz, guapa, etc. Pero de pronto, tanta alegría se desvaneció al aparecer la bruja rencorosa, que dijo: "El don con que yo obsequio a la niña es que cuando cumpla quince años, se pinchará y dormirá por siempre." La reina lloraba desconsolada al ver la maldad de la bruja rencorosa. Pero entre tanto llegó el hada de los niños y dijo: "No os preocupéis, yo arreglaré la situación." Agitó varias veces su varita y después dijo: "No he podido deshacer el hechizo de la bruja, pero he conseguido que sólo duerma cien años. Mientras tanto debéis de alejar cualquier objeto con el que se pueda pinchar." Menú Salir

154 Pasó el tiempo y en el reino se hacían los preparativos para celebrar el quince cumpleaños de la princesita, cuando de repente apareció la bruja y se llevó a la pobre niña a su desván. Allí la bruja rencorosa le enseñó una aguja y la inocencia de la niña hizo que se pinchara. Sus padres extrañados por la larga ausencia, corrieron a buscarla y al final la encontraron dormida. "¡Pobre hija mía! ¿qué haremos ahora?". En vista de lo sucedido, el hada de los niños decidió que todos permaneciesen dormidos al igual que la princesita y que despertasen todos a la vez. Pasaron los cien años, y un buen día un joven príncipe pasó cerca del castillo. Se dio cuenta de que todo estaba muy descuidado y que nadie respondía a sus llamadas. Intrigado por tanto misterio, decidió entrar dentro. Una vez allí se dirigió al dormitorio de la princesa, como si alguien lo guiase inconscientemente. Cuando descubrió a la bella princesa, la besó, despertándose ésta de su largo letargo. Y desde ese momento fueron todos muy felices y comieron perdices. Menú Salir

155 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. Cuando nació la pequeña princesa ¿Qué fueron a darle las hadas? a) Un tesoro precioso b) Un poni para que juegue c) La bienvenida y un don Menú Salir

156 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. Cuando apareció la bruja rencorosa ¿Qué desvaneció? a) El claro día y el sol b) La alegría c) Las demás hadas porque tenían miedo Menú Salir

157 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Cuál fue el don que la bruja rencorosa obsequió a la princesita? a) Tristeza y llanto b) Un palacio y joyas c) Al cumplir quince años se pincharía y dormiría por cien años Menú Salir

158 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Qué trato de hacer el hada de los niños? a) Decir un conjuro para que se desvaneciera el don de la bruja b) Agitar su varita varias veces c) Despreocupar a todos y arreglar la situación Menú Salir

159 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué no pudo hacer el hada de los niños? a) Dejar de agitar su varita b) Decir el conjuro correcto para desvanecer el hechizo c) Desvanecer el hechizo de la bruja rencorosa Menú Salir

160 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Qué decidió hacer el hada de los niños al ver a la princesa dormida? a) Que continuara la fiesta b) Que todos durmiesen al igual que la princesa c) Que la bruja malvada pague por lo que hizo Menú Salir

161 LA BELLA Y LA BESTIA Menú Salir

162 LA BELLA Y LA BESTIA Érase una vez... un mercader que, antes de partir para un largo viaje de negocios, llamó a sus tres hijas para preguntarles qué querían que les trajera a cada una como regalo. La primera pidió un vestido de brocado, la segunda un collar de perlas y la tercera, que se llamaba Bella y era la más gentil, le dijo a su padre: "Me bastará una rosa cortada con tus manos." El mercader partió y, una vez ultimados sus asuntos, se dispuso a volver cuando una tormenta le pilló desprevenido. El viento soplaba gélido y su caballo avanzaba fatigosamente. Muerto de cansancio y de frío, el mercader de improviso vio brillar una luz en medio del bosque. A medida que se acercaba a ella, se dio cuenta que estaba llegando a un castillo iluminado. Menú Salir

163 “Confío en que puedan ofrecerme hospitalidad", dijo para sí esperanzado. Pero al llegar junto a la entrada, se dio cuenta de que la puerta estaba entreabierta y, por más que llamó, nadie acudió a recibirlo. Entró decidido y siguió llamando. En el salón principal había una mesa iluminada con dos candelabros y llena de ricos manjares dispuestos para la cena. El mercader, tras meditarlo durante un rato, decidió sentarse a la mesa; con el hambre que tenía consumió en breve tiempo una suculenta cena. Después, todavía intrigado, subió al piso superior. A uno y otro lado de un pasillo larguísimo, asomaban salones y habitaciones maravillosos. En la primera de estas habitaciones chisporroteaba alegremente una lumbre y había una cama mullida que invitaba al descanso. Era tarde y el mercader se dejó tentar; se echó sobre la cama y quedó dormido profundamente. Al despertar por la mañana, una mano desconocida había depositado a su lado una bandeja de plata con una cafetera humeante y fruta. El mercader desayunó y, después de asearse un poco, bajó para darle las gracias a quien generosamente lo había hospedado. Pero al igual que la noche anterior, no encontró a nadie y, agitando la cabeza ante tan extraña situación, se dirigió al jardín en busca de su caballo que había dejado atado a un árbol, cuando un hermoso rosal atrajo su atención. Menú Salir

164 Se acordó entonces de la promesa hecha a Bella, e inclinándose cortó una rosa. Inesperadamente, de entre la espesura del rosal, apareció una bestia horrenda que iba vestida con un bellísimo atuendo; con voz profunda y terrible le amenazó: " ¡Desagradecido! Te he dado hospitalidad, has comido en mi mesa y dormido en mi cama y, en señal de agradecimiento, ¿vas y robas mis rosas preferidas? ¡Te mataré por tu falta de consideración!" El mercader, aterrorizado, se arrodilló temblando ante la fiera: ¡Perdóname!¡Perdóname la vida! Haré lo que me pidas! ¡La rosa era para mi hija Bella, a la que prometí llevársela de mi viaje!" La bestia retiró su garra del desventurado. “Te dejaré marchar con la condición de que me traigas a tu hija." El mercader, asustado, prometió obedecerle y cumplir su orden. Cuando el mercader llegó a casa llorando, fue recibido por sus tres hijas, pero después de haberles contado su terrorífica aventura, Bella lo tranquilizó diciendo: "Padre mío, haré cualquier cosa por ti”. “No debes preocuparte, podrás mantener tu promesa y salvar así la vida! ¡Acompáñame hasta el castillo y me quedaré en tu lugar!" El padre abrazó a su hija: "Nunca he dudado de tu amor por mí. De momento te doy las gracias por haberme salvado la vida”. Menú Salir

165 Esperemos que después..." De esta manera, Bella llegó al castillo y la Bestia la acogió de forma inesperada: fue extrañamente gentil con ella. Bella, que al principio había sentido miedo y horror al ver a la Bestia, poco a poco se dio cuenta de que, a medida que el tiempo transcurría, sentía menos repulsión. Le fue asignada la habitación más bonita del castillo y la muchacha pasaba horas y horas bordando cerca del fuego. La Bestia, sentada cerca de ella, la miraba en silencio durante largas veladas y, al cabo de cierto tiempo empezó a decirles palabras amables, hasta que Bella se apercibió sorprendida de que cada vez le gustaba más su conversación. Los días pasaban y sus confidencias iban en aumento, hasta que un día la Bestia osó pedirle a Bella que fuera su esposa. Bella, de momento sorprendida, no supo qué responder. Pero no deseó ofender a quien había sido tan gentil y, sobre todo, no podía olvidar que fue ella precisamente quien salvó con su sacrificio la vida de su padre. "¡No puedo aceptar!" empezó a decirle la muchacha con voz temblorosa, "Si tanto lo deseas..." "Entiendo, entiendo. No te guardaré rencor por tu negativa." La vida siguió como de costumbre y este incidente no tuvo mayores consecuencias. Hasta que un día la Bestia le regaló a Bella un bonito espejo de mágico poder. Mirándolo, Bella podía ver a lo lejos a sus seres más queridos. Menú Salir

166 Al regalárselo, el monstruo le dijo: "De esta manera tu soledad no será tan penosa". Bella se pasaba horas mirando a sus familiares. Al cabo de un tiempo se sintió inquieta, y un día la Bestia la encontró derramando lágrimas cerca de su espejo mágico. "¿Qué sucede?" quiso saber el monstruo. "¡Mi padre está muy enfermo, quizá muriéndose! ¡Oh! Desearía tanto poderle ver por última vez!" "¡Imposible! ¡Nunca dejarás este castillo!" gritó fuera de sí la Bestia, y se fue. Al poco rato volvió y con voz grave le dijo a Bella: "Si me prometes que a los siete días estarás de vuelta, te dejaré marchar para que puedas ver a tu padre." ¡Qué bueno eres conmigo! Has devuelto la felicidad a una hija devota." le agradeció Bella feliz. El padre, que estaba enfermo más que nada por el desasosiego de tener a su hija prisionera de la Bestia en su lugar, cuando la pudo abrazar, de golpe se sintió mejor, y poco a poco se fue recuperando. Los días transcurrían deprisa y el padre finalmente se levantó de la cama curado. Bella era feliz y se olvidó por completo de que los siete días habían pasado desde su promesa. Una noche se despertó sobresaltada por un sueño terrible. Había visto a la Bestia muriéndose, respirando con estertores en su agonía, y llamándola: "¡Vuelve! ¡Vuelve conmigo!" Fuese por mantener la promesa que había hecho, fuese por un extraño e inexplicable afecto que sentía por el monstruo, el caso es que decidió marchar inmediatamente. Menú Salir

167 "¡Corre, corre caballito
. "¡Corre, corre caballito!" decía mientras fustigaba al corcel por miedo de no llegar a tiempo..Al llegar al castillo subió la escalera y llamó. Nadie respondió; todas las habitaciones estaban vacías. Bajó al jardín con el corazón encogido por un extraño presentimiento. La Bestia estaba allí, reclinada en un árbol, con los ojos cerrados, como muerta. Bella se abalanzó sobre el monstruo abrazándolo: "No te mueras! No te mueras! Me casaré contigo!" Tras esas palabras, aconteció un prodigio: el horrible hocico de la Bestia se convirtió en la figura de un hermoso joven. "¡Cuánto he esperado este momento! Una bruja maléfica me transformó en un monstruo y sólo el amor de una joven que aceptara casarse conmigo, tal cual era, podía devolverme mi apariencia normal. Se celebró la boda, y el joven príncipe quiso que, para conmemorar aquel día, se cultivasen en su honor sólo rosas en el jardín. He aquí porqué todavía hoy aquel castillo se llama "El Castillo de la Rosa". Menú Salir

168 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Por qué el mercader llega al castillo de “La Bestia”? a) Debido a una tormenta que lo despistó del camino b) Se dirigía al castillo de La bestia c) Lo iba a visitar d) Ninguna de las anteriores. Menú Salir

169 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Por qué el mercader arranca una rosa del jardín del castillo? a) Sus hijas le pidieron rosas b) Al mercader le gustaban las rosas c) Su hija Bella le pidió una rosa d) La iba a vender Menú Salir

170 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué le promete el mercader a la Bestia para salvar su vida? a) Promete servirlo por siempre b) Se compromete a traerle a su hija Bella c) Le devuelve la rosa y le pide perdón d) Le ofrece sembrar rosas en su castillo por siempre Menú Salir

171 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Por qué Bella desea ir a ver a su padre y que le pide la Bestia para poder ir? a) El padre de Bella enfermo y la bestia le pide regresar en 6 días b) Desea verlo porque lo extraña y la Bestia no le pide nada a cambio c) El padre de Bella enfermo y la bestia le pide regresar en 7 días d) No desea ir a ver a su padre Menú Salir

172 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué sucede cuando Bella no regresa al palacio de la Bestia? a) La Bestia enferma porque Bella no retorna al palacio b) No le sucede nada solo la extraña c) Se pone furioso y va a buscar a Bella d) Se pone triste Menú Salir

173 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Cómo es que la Bestia se convierte en príncipe? a) Bella le da un beso b) Bella regresa c) Bella le dice que se casará con él d) Bella le pide que no se muera Menú Salir

174 LA CENICIENTA Menú Salir

175 LA CENICIENTA Hubo una vez una joven muy bella que no tenía padres, sino madrastra, una viuda impertinente con dos hijas a cual más fea. Era ella quien hacía los trabajos más duros de la casa y como sus vestidos estaban siempre tan manchados de ceniza, todos la llamaban Cenicienta. Un día el Rey de aquel país anunció que iba a dar una gran fiesta a la que invitaba a todas las jóvenes casaderas del reino. "Tú Cenicienta, no irás -dijo la madrastra-; te quedarás en casa fregando el suelo y preparando la cena para cuando volvamos." Llegó el día del baile y Cenicienta apesadumbrada vio partir a sus hermanastras hacia el Palacio Real. Cuando se encontró sola en la cocina no pudo reprimir sus sollozos. "¿Por qué seré tan desgraciada?", exclamó. De pronto se le apareció su Hada Madrina: "No te preocupes. Tú también podrás ir al baile, pero con una condición, que cuando el reloj de Palacio dé las doce campanadas tendrás que regresar sin falta." Y tocándola con su varita mágica la transformó en una maravillosa joven. Menú Salir

176 La llegada de Cenicienta al Palacio causó honda admiración
La llegada de Cenicienta al Palacio causó honda admiración. Al entrar en la sala de baile, el Rey quedó tan prendado de su belleza que bailó con ella toda la noche. Sus hermanastras no la reconocieron y se preguntaban quién sería aquella joven. En medio de tanta felicidad Cenicienta oyó sonar en el reloj de Palacio las doce. "¡Oh, Dios mío! ¡Tengo que irme!", exclamó. Como una exhalación atravesó el salón y bajó la escalinata perdiendo en su huída un zapato, que el Rey recogió asombrado. Para encontrar a la bella joven, el Rey ideó un plan. Se casaría con aquella que pudiera calzarse el zapato. Envió a sus heraldos a recorrer todo el Reino. Las doncellas se lo probaban en vano, pues no había ni una a quien le fuera bien el zapatito. Al fin llegaron a casa de Cenicienta, y claro está que sus hermanastras no pudieron calzar el zapato, pero cuando se lo puso Cenicienta vieron con estupor que le estaba perfecto. Y así sucedió que el Príncipe se casó con la joven y vivieron muy felices. Menú Salir

177 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Por qué la llamaban cenicienta? a) Porque siempre estaba limpia b) Porque sus vestidos siempre estaban de ceniza c) Porque tenia las manos llenas de tiza Menú Salir

178 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Quién anunció que daría una gran fiesta? a) El rey b) El Ada madrina c) La madrastra Menú Salir

179 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Cual fue la condición que dio el Ada para que cenicienta fuera al baile? a) Que llegara a la 11 p.m b) Que no llegara hasta el otro día c) Que llegara cuando el reloj de las 12 campanadas Menú Salir

180 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Qué perdió cenicienta al huir del baile? a) Un reloj b) Su zapato c) Su paraguas Menú Salir

181 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Con quién se casó el príncipe? a) Con la malvada hermanastra b) Con el Ada c) Con cenicienta Menú Salir

182 LA CIUDAD SUMERGIDA Menú Salir

183 LA CIUDAD SUMERGIDA Había una vez un viejo pescador que tenía una choza junto a la playa, tenía una barca que se llamaba "Tormenta" y una hija que se llamaba Celiana. Celiana iba siempre con su padre para ayudarle en los trabajos de la pesca. Una tarde, Celiana y su padre estaban pescando. De pronto, las aguas comenzaron a agitarse y, del fondo del mar, subió un jabalí, blanco como la espuma de las olas. El Jabalí Blanco les dijo: "Hace muchísimos años, mi ciudad fue encantada... Y, desde entonces, está sumergida en el fondo del mar. Celiana, hemos sabido que tú puedes romper este encantamiento." "¿Qué debo hacer?, preguntó la niña. El Jabalí Blanco le contestó: "Tienes que pasar tres pruebas: la primera consiste en acompañarme al fondo del mar; la segunda, no hablar ni una sola palabra durante tres días; y la tercera, no acariciar a ninguno de los animales que veas en la ciudad." "De acuerdo", exclamó Celiana. Menú Salir

184 La niña dijo adiós a su padre, montó en el Jabalí Blanco y, poco después, se hundieron en el mar. Al cabo de un rato, el Jabalí le dijo: "Toma este jarro de oro y llénalo de agua. Si consigues pasar las pruebas, echarás unas gotas de esta agua sobre cada animal que veas." Celiana dijo que sí con la cabeza, llenó el jarro y lo colgó al cuello del Jabalí. El viaje por el fondo del mar fue largo y hermoso: rodeados por bandadas de peces sierra, los peces martillo y los peces hacha. Celiana quería preguntar muchas cosas; pero recordaba que no podía hablar y, con gestos, mostraba su admiración. A lo lejos se distinguía ya la Ciudad Sumergida. Mil torres de diferentes formas y tamaños se recortaban en aquel cielo de aguas verdes. Celiana le puso por nombre "La Ciudad de las Mil Torres". Como era de noche, las calles de la ciudad estaban desiertas. En las aceras había luciérnagas para alumbrar el camino. El Jabalí Blanco dejó a Celiana en una de las casas y se despidió de ella. La niña entró en una habitación toda amueblada con caracolas marinas. Al poco rato, dos perritas blancas le trajeron la cena y todo lo que necesitaba para pasar la noche. La niña recordó su promesa y les dio las gracias con un gesto. Menú Salir

185 Al día siguiente, Celiana salió a pasear
Al día siguiente, Celiana salió a pasear. Por las calles sólo se veían animales silenciosos y cabizbajos. Algunos iban llorando y gruesos lagrimones caían de sus ojos. Celiana quería correr a consolarlos; pero pensó que les ayudaría más si cumplía su promesa. Le costó mucho trabajo; pero durante tres días no habló ni acarició a nadie. Celiana esperó impaciente a que amaneciera el cuarto día. Entonces, se levantó y tomó el jarro de oro. Cuando las dos perritas trajeron su desayuno, les echó unas gotas de agua; inmediatamente se convirtieron en los hermosas jóvenes. Sin decir palabra, la niña salió a la calle y fue echando agua sobre todos los animales que encontraba. Y todos se iban convirtiendo en hombres y mujeres, en niñas y niños, según lo que fueran antes del encantamiento. Al fin, la Ciudad de las Mil Torres se elevó sobre las aguas. Celiana gritaba, reía, daba volteretas por el suelo... ¡Tenía tantas ganas de hablar! La ciudad era tan hermosa, las gentes eran allí tan felices que... Celiana y su padre se quedaron a vivir en la Ciudad de las mil Torres. Menú Salir

186 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Cómo se llamaba la barca del viejo pescador? a) huracán b) tormenta c) delfín Menú Salir

187 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Cómo se llamaba la hija del viejo pescador? a) Margarita b) Claudia c) Celiana Menú Salir

188 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿De qué color era el jabalí? a) Rosado b) Azul c) Blanco Menú Salir

189 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Cuántos días no podía hablar la hija? a) 5 b) 4 c) 3 Menú Salir

190 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿De qué era el jarrón que le dio el jabalí a la niña? a) Plata b) Cobre c) Oro Menú Salir

191 LA SIRENITA Menú Salir

192 LA SIRENITA Había una vez... en el fondo del más azul de los océanos, un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca. Vivía en esta espléndida mansión de coral multicolor y de conchas preciosas, junto a sus hijas, cinco bellísimas sirenas. Sirenita, la más joven, además de ser la más bella, poseía una voz maravillosa; cuando cantaba acompañándose con el arpa, los peces acudían de todas partes para escucharla, las conchas se abrían, mostrando sus perlas, y las medusa al oírla dejaban de flotar. La pequeña sirena casi siempre estaba cantando, y cada vez que lo hacía levantaba la vista buscando la débil luz del sol, que a duras penas se filtraba a través de las aguas profundas. "¡Oh!, ¡Cuánto me gustaría salir a la superficie para ver por fin el cielo que todos dicen que es tan bonito, y escuchar la voz de los hombres y oler el perfume de las flores!" "Todavía eres demasiado joven". Respondió la madre. "Dentro de unos años, cuando tengas quince, el rey te dará permiso para salir a la superficie, como a tus hermanas". Menú Salir

193 Sirenita soñaba con el mundo de los hombres, el cual conocía a través de los relatos de sus hermanas, a quienes interrogaba durante horas para satisfacer su inagotable curiosidad cada vez que volvían de la superficie. En este tiempo, mientras esperaba salir a la superficie para conocer el universo ignorado, se ocupaba de su maravilloso jardín ornado con flores marítimas. Los caballitos de mar le hacían compañía y los delfines se le acercaban para jugar con ella; únicamente las estrellas de mar, quisquillosas, no respondían a su llamada. Por fin llegó el cumpleaños tan esperado y, durante toda la noche precedente, no consiguió dormir. A la mañana siguiente el padre la llamó y, al acariciarle sus largos y rubios cabellos, vio esculpida en su hombro una hermosísima flor. "¡Bien, ya puedes salir a respirar el aire y ver el cielo! ¡Pero recuerda que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo podemos admirarlo! Somos hijos del mar y no tenemos alma como los hombres, Sé prudente y no te acerques a ellos. ¡Sólo te traerían desgracias!" Apenas su padre terminó de hablar, Sirenita le di un beso y se dirigió hacia la superficie, deslizándose ligera. Se sentía tan veloz que ni siquiera los peces conseguían alcanzarla. De repente emergió del agua. ¡Qué fascinante! Veía por primera vez el cielo azul y las primeras estrellas centelleantes al anochecer . Menú Salir

194 El sol, que ya se había puesto en el horizonte, había dejado sobre las olas un reflejo dorado que se diluía lentamente. Las gaviotas revoloteaban por encima de Sirenita y dejaban oír sus alegres graznidos de bienvenida. "¡Qué hermoso es todo!" exclamó feliz, dando palmadas. Pero su asombro y admiración aumentaron todavía: una nave se acercaba despacio al escollo donde estaba Sirenita. Los marinos echaron el ancla, y la nave, así amarrada, se balanceó sobre la superficie del mar en calma. Sirenita escuchaba sus voces y comentarios. "¡Cómo me gustaría hablar con ellos!". Pensó. Pero al decirlo, miró su larga cola cimbreante, que tenía en lugar de piernas, y se sintió acongojada: "¡Jamás seré como ellos!". A bordo parecía que todos estuviesen poseídos por una extraña animación y, al cabo de poco, la noche se llenó de vítores: "¡Viva nuestro capitán! ¡Vivan sus veinte años!". La pequeña sirena, atónita y extasiada, había descubierto mientras tanto al joven al que iba dirigido todo aquel alborozo. Alto, moreno, de porte real, sonreía feliz. sirenita no podía dejar de mirarlo y una extraña sensación de alegría y sufrimiento al mismo tiempo, que nunca había sentido con anterioridad, le oprimió el corazón. La fiesta seguía a bordo, pero el mar se encrespaba cada vez más. Menú Salir

195 Sirenita se dio cuenta enseguida del peligro que corrían aquellos hombres: un viento helado y repentino agitó las olas, el cielo entintado de negro se desgarró con relámpagos amenazantes y una terrible borrasca sorprendió a la nave desprevenida. "¡Cuidado! ¡El mar...!" En vano Sirenita gritó y gritó. Pero sus gritos, silenciados por el rumor del viento, no fueron oídos, y las olas, cada vez más altas, sacudieron con fuerza la nave. Después, bajo los gritos desesperados de los marineros, la arboladura y las velas se abatieron sobre cubierta, y con un siniestro fragor el barco se hundió. Sirenita, que momentos antes había visto cómo el joven capitán caía al mar, se puso a nadar para socorrerlo. Lo buscó inútilmente durante mucho rato entre las olas gigantescas. Había casi renunciado, cuando de improviso, milagrosamente, lo vio sobre la cresta blanca de una ola cercana y, de golpe lo tuvo en sus brazos. El joven estaba inconsciente, mientras Sirenita, nadando con todas sus fuerzas, lo sostenía para rescatarlo de una muerte segura. Lo sostuvo hasta que la tempestad amainó. Al alba, que despuntaba sobre un mar todavía lívido, Sirenita se sintió feliz al acercarse a tierra y poder depositar el cuerpo del joven sobre la arena de la playa. Menú Salir

196 Al no poder andar, permaneció mucho tiempo a su lado con la cola lamiendo el agua, frotando las manos del joven y dándole calor con su cuerpo. Hasta que un murmullo de voces que se aproximaban la obligaron a buscar refugio en el mar. "¡Corred! ¡Corred!" gritaba una dama de forma atolondrada. "¡Hay un hombre en la playa!" "¡Está vivo! ¡Pobrecito! ¡Ha sido la tormenta...! ¡ Llevémosle al castillo!" "¡No!¡No! Es mejor pedir ayuda..." La primera cosa que vio el joven al recobrar el conocimiento, fue el hermoso semblante de la más joven de las tres damas. "¡Gracias por haberme salvado!" Le susurró a la bella desconocida. Sirenita, desde el agua, vio que el hombre al que había salvado se dirigía hacia el castillo, ignorante de que fuese ella y no la otra, quién lo había salvado. Pausadamente nadó hacia el mar abierto; sabía que, en aquella playa, detrás suyo, había dejado algo de lo que nunca hubiera querido separarse. ¡Oh! ¡Qué maravillosas habían sido las horas transcurridas durante la tormenta teniendo al joven entre sus brazos! Cuando llegó a la mansión paterna, Sirenita empezó su relato, pero de pronto sintió un nudo en su garganta y, echándose a llorar, se refugió en su habitación. Días y más días permaneció encerrada sin querer ver a nadie, rehusando incluso hasta los alimentos. Menú Salir

197 Sabía que su amor por el joven capitán era un amor sin esperanza, porque ella, Sirenita, nunca podría casarse con un hombre. Sólo la Hechicera de los Abismos podía socorrerla. Pero, ¿a qué precio? A pesar de todo decidió consultarla. "¡...por consiguiente, quieres deshacerte de tu cola de pez! Y supongo que querrás dos piernas. ¡De acuerdo! Pero deberás sufrir atrozmente y, cada vez que pongas los pies en el suelo sentirás un terrible dolor." "¡No me importa" respondió Sirenita con lágrimas en los ojos, "a condición de que pueda volver con él!" "¡No he terminado todavía!" dijo la vieja." Deberás darme tu hermosa voz y te quedarás muda para siempre! Pero recuerda: si el hombre que amas se casa con otra, tu cuerpo desaparecerá en el agua como la espuma de una ola. "¡Acepto!" dijo por último Sirenita y, sin dudar un instante, le pidió el frasco que contenía la poción prodigiosa. Se dirigió a la playa y, en las proximidades de su mansión, emergió a la superficie; se arrastró a duras penas por la orilla y se bebió la pócima de la hechicera. Inmediatamente, un fuerte dolor le hizo perder el conocimiento y cuando volvió en sí, vio a su lado, como entre brumas, aquel semblante tan querido sonriéndole. El príncipe allí la encontró y, recordando que también él fue un náufrago, cubrió tiernamente con su capa aquel cuerpo que el mar había traído. "No temas" le dijo de repente,"estás a salvo. ¿De dónde vienes?" Pero Sirenita, a la que la bruja dejó muda, no pudo responderle. "Te llevaré al castillo y te curaré." Menú Salir

198 Durante los días siguientes, para Sirenita empezó una nueva vida: llevaba maravillosos vestidos y acompañaba al príncipe en sus paseos. Una noche fue invitada al baile que daba la corte, pero tal y como había predicho la bruja, cada paso, cada movimiento de las piernas le producía atroces dolores como premio de poder vivir junto a su amado. Aunque no pudiese responder con palabras a las atenciones del príncipe, éste le tenía afecto y la colmaba de gentilezas. Sin embargo, el joven tenía en su corazón a la desconocida dama que había visto cuando fue rescatado después del naufragio. Desde entonces no la había visto más porque, después de ser salvado, la desconocida dama tuvo que partir de inmediato a su país. Cuando estaba con Sirenita, el príncipe le profesaba a ésta un sincero afecto, pero no desaparecía la otra de su pensamiento. Y la pequeña sirena, que se daba cuenta de que no era ella la predilecta del joven, sufría aún más. Por las noches, Sirenita dejaba a escondidas el castillo para ir a llorar junto a la playa. Pero el destino le reservaba otra sorpresa. Un día, desde lo alto del torreón del castillo, fue avistada una gran nave que se acercaba al puerto, y el príncipe decidió ir a recibirla acompañado de Sirenita. La desconocida que el príncipe llevaba en el corazón bajó del barco y, al verla, el joven corrió feliz a su encuentro. Sirenita, petrificada, sintió un agudo dolor en el corazón. En aquel momento supo que perdería a su príncipe para siempre. Menú Salir

199 La desconocida dama fue pedida en matrimonio por el príncipe enamorado, y la dama lo aceptó con agrado, puesto que ella también estaba enamorada. Al cabo de unos días de celebrarse la boda, los esposos fueron invitados a hacer un viaje por mar en la gran nave que estaba amarrada todavía en el puerto. Sirenita también subió a bordo con ellos, y el viaje dio comienzo. Al caer la noche, Sirenita, angustiada por haber perdido para siempre a su amado, subió a cubierta. Recordando la profecía de la hechicera, estaba dispuesta a sacrificar su vida y a desaparecer en el mar. Procedente del mar, escuchó la llamada de sus hermanas: "¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Somos nosotras, tus hermanas! ¡Mira! ¿Ves este puñal? Es un puñal mágico que hemos obtenido de la bruja a cambio de nuestros cabellos. ¡Tómalo y, antes de que amanezca, mata al príncipe! Si lo haces, podrás volver a ser una sirenita como antes y olvidarás todas tus penas." Como en un sueño, Sirenita, sujetando el puñal, se dirigió hacia el camarote de los esposos. Mas cuando vio el semblante del príncipe durmiendo, le dio un beso furtivo y subió de nuevo a cubierta. Cuando ya amanecía, arrojó el arma al mar, dirigió una última mirada al mundo que dejaba y se lanzó entre las olas, dispuesta a desaparecer y volverse espuma. Cuando el sol despuntaba en el horizonte, lanzó un rayo amarillento sobre el mar y, Sirenita, desde las aguas heladas, se volvió para ver la luz por última vez. Menú Salir

200 Pero de improviso, como por encanto, una fuerza misteriosa la arrancó del agua y la transportó hacia lo más alto del cielo. Las nubes se teñían de rosa y el mar rugía con la primera brisa de la mañana, cuando la pequeña sirena oyó cuchichear en medio de un sonido de campanillas: "¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Ven con nosotras!" "¿Quienes sois?" murmuró la muchacha, dándose cuenta de que había recobrado la voz "¿Dónde estáis?" "Estas con nosotras en el cielo. Somos las hadas del viento. No tenemos alma como los hombres, pero es nuestro deber ayudar a quienes hayan demostrado buena voluntad hacia ellos." Sirenita , conmovida, miró hacia abajo, hacia el mar en el que navegaba el barco del príncipe, y notó que los ojos se le llenaban de lágrimas, mientras las hadas le susurraban: "¡Fíjate! Las flores de la tierra esperan que nuestras lágrimas se transformen en rocío de la mañana. ¡Ven con nosotras! Menú Salir

201 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿De qué color era la barba del Rey? a) Roja b) Verde c) Blanca Menú Salir

202 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿A qué edad la princesa podría ir a la superficie? a) Diecisiete b) Veinte c) Quince Menú Salir

203 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué vio con asombro y admiración la sirenita? a) Un avión b) Una nave c) Las gaviotas Menú Salir

204 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Quién llamó a la sirenita desde el mar? a) Su mamá b) Sus hermanas c) Su papá Menú Salir

205 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué es lo que le dieron? a) Una espada b) Un puñal c) Una flecha Menú Salir

206 LA PERLA DEL DRAGÓN Menú Salir

207 LA PERLA DEL DRAGÓN Hace muchísimos años, vivía un dragón en la isla de Borneo; tenía su cueva en lo alto del monte Kinabalu. Aquél era un dragón pacífico y no molestaba a los habitantes de la isla. Tenía una perla de enorme tamaño y todos los días jugaba con ella: lanzaba la perla al aire y luego la recogía con la boca. Aquella perla era tan hermosa, que muchos habían intentado robarla. Pero el dragón la guardaba con mucho cuidado; por eso, nadie había podido conseguirlo. El Emperador de la China decidió enviar a su hijo a la isla de Borneo; llamó al joven Príncipe y le dijo: "Hijo mío, la perla del dragón debe formar parte del tesoro imperial. Estoy seguro de que encontrarás la forma de traérmela." Después de varias semanas de travesía, el Príncipe llegó a las costas de Borneo. A lo lejos se recortaba el monte Kinabalu, y en lo alto del monte el dragón jugaba con la perla. Menú Salir

208 De pronto, el Príncipe comenzó a sonreír porque había trazado un plan
De pronto, el Príncipe comenzó a sonreír porque había trazado un plan. Llamó a sus hombres y les dijo: "Necesito una linterna redonda de papel y una cometa que pueda sostenerme en el aire." Los hombres comenzaron a trabajar y pronto hicieron una linterna de papel. Después de siete días de trabajo, hicieron una cometa muy hermosa, que podía resistir el peso de un hombre. Al anochecer, comenzó a soplar el viento. El Príncipe montó en la cometa y se elevó por los aires. La noche era muy oscura cuando el Príncipe bajó de la cometa en lo alto del monte y se deslizó dentro de la cueva. El dragón dormía profundamente. Con todo cuidado, el Príncipe se apoderó de la perla, puso en su lugar la linterna de papel y escapó de la cueva. Entonces, montó en la cometa y encendió una luz. Cuando sus hombres vieron la señal, comenzaron a recoger la cuerda de la cometa. Al cabo de algún tiempo, el Príncipe pisaba la cubierta de su barco. "¡Levad anclas!", gritó. El barco, aprovechando un viento suave, se hizo a la mar. Menú Salir

209 En cuanto salió el sol, el dragón fue a recoger la perla para jugar, como hacía todas las mañanas. Entonces, descubrió que le habían robado su perla. Comenzó a echar humo y fuego por la boca y se lanzó, monte abajo, en persecución de los ladrones. Recorrió todo el monte, buscó la perla por todas partes, pero no pudo hallarla. Entonces, divisó un junco chino que navegaba rumbo a alta mar. El dragón saltó al agua y nadó velozmente hacia el barco. "¡Ladrones! ¡Devolvedme mi perla!", gritaba el dragón. Los marineros estaban muy asustados y lanzaban gritos de miedo. La voz del Príncipe se elevó por encima de todos los gritos: "¡Cargad el cañón grande!". Poco después hicieron fuego. El dragón oyó el estampido del disparo; vio una nube de humo y una bala de cañón que iba hacia él. La bala redonda brillaba con las primeras luces de la mañana y el dragón pensó que le devolvían su perla. Por eso, abrió la boca y se tragó la bala. Entonces, el dragón se hundió en el mar y nunca más volvió a aparecer. Desde aquel día, la perla del dragón fue la joya más preciada del tesoro imperial de la China. Menú Salir

210 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿De dónde era el príncipe? a) China b) Japón c) España Menú Salir

211 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Con qué jugaba el dragón todas las mañanas? a) Pelota b) Perla c) Coco Menú Salir

212 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Dónde vivía el dragón? a) Campo b) Cueva c) Casa Menú Salir

213 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Con qué se elevó por los aires el príncipe? a) Avión b) Cometa c) Globo Menú Salir

214 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué dejó el príncipe a cambio de la perla, para que no se diera cuenta el dragón? a) Pedazo de carne b) Linterna de papel c) Pelota Menú Salir

215 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Qué echaba por la boca el dragón cuando descubrió que le habían robado su perla? a) Agua b) Azufre c) Humo y Fuego Menú Salir

216 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. ¿Qué lazaron del cañón los marineros? a) Una pelota de papel b) Una bala c) Una piedra Menú Salir

217 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
8. ¿Qué le pasó al dragón? a) Se fue volando b) Se puso a llorar por no encontrar su perla c) Se hundió en el mar al tragarse la bala de cañón Menú Salir

218 LAS HADAS Menú Salir

219 LAS HADAS Érase una vez una viuda que tenía dos hijas. La mayor asemejaba a la madre en todo, tanto físicamente como en el carácter, quien veía a la madre veía a la hija. Las dos eran sumamente antipáticas y llenas de soberbia, a tal punto que nadie quería estar cerca de ellas. Ni vivir junto a ellas. La más joven por el contrario, tenía una dulzura increíble, y por la bondad del corazón, era el retrato de su padre, y era de una belleza incomparable que era difícil encontrar otra joven tan bella como ella. Naturalmente, como todos aman a sus semejantes, la madre tenía predilección por la mayor y sentía por la menor una aversión y repugnancia espantosa. La hacía comer en la cocina, y todos los quehaceres de la casa le tocaban a ella. Aparte de todo, esta pobre niña debía dar dos viajes a una fuente distante, de más de una milla y media a buscar agua y traer un gran cántaro lleno. Menú Salir

220 Un día mientras estaba en la fuente llenando su cántaro, se le acerca una pobre vieja, quien le rogó que le diera agua de beber. "Pero claro, abuelita, con mucho gusto." respondió la niña, "espere que le llene la jarra". Inmediatamente la limpió, la llenó con agua fresca y se la presentó, sosteniéndola en sus propias manos para que bebiera cómodamente y hasta saciarse. Cuando hubo bebido, la viejita le dijo: "Eres tan buena, y tan bella que por esto no puedo hacer menos que darte un regalo". Aquella era un hada que había tomado la forma de una vieja campesina para ver hasta donde llegaba la bondad de la jovencita. Y continuó."Te doy por regalo que por cada palabra que sale de tu boca brotará o una flor o una piedra preciosa". La muchacha regresó a la casa con el cántaro lleno, algunos minutos más tarde; la madre estaba hecha una furia por el minúsculo retardo. "Mamá, ten paciencia, te pido perdón" dijo la hija toda humilde, y en tanto hablaba le salieron de la boca dos rosas, dos perlas y dos diamantes enormes. "Pero qué sucede aquí!!" dijo la madre estupefacta, "me equivoco o estás escupiendo perlas y diamantes!... Oh pero cómo, hija mía? ..." Menú Salir

221 Era la primera vez en toda su vida que la llamaba así y en tono afectuoso. La niña contó ingenuamente todo lo que le había sucedido en la fuente; y mientras hablaba, brotaban los rubíes, topacios de sus labios. "Oh, qué fortuna!", dice la madre, "necesito enviar también a esta otra niña. Mira, Cecchina, mira lo que sale de la boca de tu hermana cuando habla. ¿Te gustaría tener también a ti este don?... Es necesario que solamente vayas a la fuente de agua y si una viejita te pide agua, dásela con mucha amabilidad." "¡No faltaba más, ir a la fuente ahora!" reclamó la otra. "¡Te digo que vayas ahora mismo!" Gritó la mamá. Salió corriendo la muchacha, llevando consigo la más bella jarra de plata que había en la casa. Menú Salir

222 - Apenas había llegado a la fuente, apareció a una gran señora, vestida magníficamente, que le pide un poco de agua. Era la misma hada que había aparecido a su hermana; pero había tomado el aspecto y vestuario de una princesa, para ver hasta dónde llegaba la malacrianza de esa joven. "¡Pero claro" dice la soberbia, "que he venido aquí para darle de beber a usted! ...¡Seguro!...Para darle de beber a usted y no a otra persona!...Un momento, si tiene sed, la fuente está ahí!" "Tienes muy poca educación, muchacha..." dijo el hada sin inmutarse "Ya que eres tan maleducada te doy por regalo, que por cada palabra pronunciada saldrán de tu boca una rana o una serpiente". Apenas la vio la madre a lo lejos, la gritó a plena voz: "¿Cómo te fue, Cecchina?" "¡No me molestes mamá!, replicó la muchacha; e inmediatamente escupió dos víboras y dos ranas ¡Oh Dios, que veo!... ¡la culpa debe ser toda de tu hermana!, ¡me la pagará!" Y se movió para pegarle. Aquella pobre joven huyó del rencor y fue a refugiarse en el bosque cercano. Menú Salir

223 El hijo del Rey que regresaba de la caza la encontró en un sendero, y viéndola tan hermosa, le preguntó qué hacía en ese lugar tan sola, y porqué lloraba tanto. "Mi madre me ha sacado de la casa y me quería golpear" Respondió la joven. El hijo del Rey quien vio salir de aquella boca cinco o seis perlas y otros tantos brillantes, le rogó que le contara cómo era posible algo tan maravilloso. Y la muchacha le contó toda la historia de lo que le había sucedido. El príncipe real se enamoró de inmediato de ella, y considerando que el don del hada era más valioso que cualquier dote que ninguna de las damas del reino podrían tener, la llevo sin chistar a palacio y se casó con ella. La otra hermana, mientras tanto se hizo odiar por todos de tal manera, que su misma madre la sacó de la casa; y la desgraciada joven después de tratar de convencer a muchos de que la recibieran, todo en vano; se fue a morir al fin del bosque. Menú Salir

224 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Cuántas hijas tenia la señora? a) Una hija b) Dos hijas c) Tres hijas Menú Salir

225 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Con quién se encontró la jovencita al ir a traer agua de la fuente? a) Con su hermana b) Con el príncipe c) Con una viejecita Menú Salir

226 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué hizo la madre al ver que de la boca de su hija le salían piedras preciosas? a) La castigó y no le dejó salir de su casa b) Envió a su otra hija a la fuente para que le sucediera lo mismo c) Le dio todas las piedras preciosas a su hija Menú Salir

227 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Qué le regaló el Ada a Cecchime? a) Que cada vez que hable no pare de hacerlo. b) No le dió ningún regalo c) Que cada vez que hable le salieran ranas y serpientes Menú Salir

228 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Dónde conoce el príncipe a la joven? a) Cuando regresaba de la caza por el sendero b) Cuando estaba en el palacio c) Cuando organizo una fiesta Menú Salir

229 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Qué suerte corrió la otra hermana? a) La madre le echó de la casa b) Se fue a vivir con su hermana y el príncipe c) Se quedó con su madre a vivir en su casa Menú Salir

230 LOS MÚSICOS DE BREMEN Menú Salir

231 LOS MÚSICOS DE BREMEN Había una vez un burro que trabajaba en una granja. Cuando el burro se hizo viejo, su amo decidió llevarlo al matadero. Pero el burro descubrió sus planes y escapó de la granja. "¡Qué injusticia! He gastado toda mi vida y mis fuerzas al servicio del amo... ¡y mira cómo me lo agradece!", murmuraba el burro. Entonces, pensó ir a la ciudad de Bremen para hacerse músico de la banda municipal. Por el camino encontró a un perro de caza y le preguntó: "Amigo, ¿por qué corres con la lengua fuera?". "Porque soy viejo y mi amo quiere matarme...". El burro escuchó todas las desgracias del perro y dijo: "Compañero, vente conmigo a Bremen y nos haremos músicos de la banda municipal. Yo tocaré la guitarra y tú el tambor." Al cabo de un rato, el burro y el perro se encontraron con un gato. "Compañero, ¿por qué estás triste?", le preguntaron. "Como ya soy viejo, mi ama quería ahogarme. Por eso he escapado y ahora no sé cómo voy a ganarme la vida...". "No te preocupes -le dijeron-; tu historia es igual que la nuestra. Ven con nosotros, nos haremos músicos.“ Menú Salir

232 Un poco más adelante, el burro, el perro y el gato oyeron a un gallo que cantaba, parecía que se iba a romper la garganta. El gallo les dijo: "¡Qué injusticia! Toda la vida he trabajado de despertador y mañana piensan echarme a la sopa... Ahora, canto hasta desgañitarme mientras puedo." Entonces, el burro le dijo: "¿No tienes cerebro debajo de esa cresta? Vente con nosotros a Bremen. Vamos a ser músicos de la banda municipal." Pero la ciudad de Bremen estaba lejos y la noche se les echó encima a medio camino. Los cuatro músicos decidieron pasar la noche junto a un árbol grueso. El burro y el perro se quedaron bajo el árbol, el gato trepó a una rama y el gallo se encaramó a la rama más alta. Desde aquella altura, el gallo gritó: "¡Se ve una luz a lo lejos...!". "Vamos allá, compañeros -dijo el burro-; seguro que es mejor posada que ésta." Menú Salir

233 Cuando llegaron a la casa, el burro se asomó a una ventana y dijo: "Hay un grupo de bandidos sentados a la mesa. Tienen preparada una cena fastuosa." Los animales, después de alguna discusión, prepararon un plan para echar a los bandidos. El burro apoyó las patas delanteras en la ventana; el perro se puso encima del burro; el gato se encaramó sobre el perro y el gallo, sobre la cabeza del gato. A una señal, todos comenzaron su música: el burro rebuznaba, el perro ladraba, el gato maullaba y el gallo cantaba. Y, a una señal, todos se echaron sobre la ventana. El cristal se rompió en mil pedazos y los bandidos gritaron asustados: "¡Fantasmas! ¡La casa está embrujada!". Y todos huyeron aterrorizados al bosque. Menú Salir

234 Entonces, los cuatro músicos de Bremen se sentaron a la mesa y dieron buena cuenta de todos los alimentos. Cuando terminaron de cenar, apagaron la luz y se acostaron. Cuando los bandidos se tranquilizaron, el capitán mandó a uno que fuera a la casa para espiar. El bandido entró sin hacer ruido; al fondo de la habitación brillaban los ojos del gato. El bandido pensó que era fuego y acercó una cerilla para encender una vela. Entonces, el gato se lanzó sobre él y le arañó la cara; en su huida tropezó con el perro y éste le mordió en una pierna; finalmente, el burro le atizó una coz tremenda. Cuando escapaba aterrorizado oyó cantar al gallo: "¡Quiquiriqui!". El ladrón volvió junto a sus compañeros y les dijo: "En la casa hay una bruja horrible. Nada más entrar me arañó la cara. Luego, me agarró la pierna con unas tenazas y un monstruo negro y peludo me golpeó con una porra. Cuando escapaba, un fantasma gritó: ¡Traédmelo aquí!". A partir de aquel día, los bandidos no se atrevieron a volver a la casa y los cuatro músicos de Bremen se quedaron en ella para siempre. Menú Salir

235 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Cuál fue el motivo para que los animales se encontraran? a) Querían ir a una fiesta juntos b) Porque sus amos querían matarlos, ya que estaban viejos c) Porque tenían que ir a Bremen Menú Salir

236 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Qué le dijo el gallo al burro, al perro y al gato a) Qué se queden con el b) Qué le gustaba cantar por las mañanas c) Qué en la mañana lo iban a echar a la sopa Menú Salir

237 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Dónde decidieron pasar la noche los músicos? a) Junto a un árbol grueso, en el bosque b) En un corral de una granja c) En una cabaña Menú Salir

238 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Qué vio el gallo mientras estuvo trepado en el árbol? a) Una exquisita cena b) Una luz a lo lejos c) A sus demás compañeros por debajo Menú Salir

239 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Para qué idearon un plan los músicos? a) Para comerse la suculenta cena b) Para echar a los bandidos c) Para ir a cantar a Bremen Menú Salir

240 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Qué pensaron los bandidos después de lo que vieron? a) Que estaban cansados y que imaginaron todo b) Que la casa estaba embrujada c) Que los animales están cantando Menú Salir

241 LOS SIETE CABRITILLOS Menú Salir

242 LOS SIETE CABRITILLOS En una bonita casa del bosque vivía mamá cabra con sus siete cabritillos. Una mañana mamá cabra le dijo a sus hijos que tenía que ir a la ciudad a comprar y de forma insistente les dijo: "Queridos hijitos, ya sabéis que no tenéis que abrirle la puerta a nadie. Vosotros jugad y no le abráis a nadie". "¡Sí mamá. No le abriremos a nadie la puerta." La mamá de los cabritillos temía que el lobo la viera salir y fuera a casa a comerse a sus hijitos. Ella, preocupada, al salir por la puerta volvió a decir: "Hijitos, cerrar la puerta con llave y no le abráis la puerta a nadie, puede venir el lobo." El mayor de los cabritillos cerró la puerta con llave. Al ratito llaman a la puerta. "¿Quién es?", dijo un cabritillo. "Soy yo, vuestra mamá", dijo el lobo, que intentaba imitar la voz de la mamá cabra. "No, no, tú no eres nuestra mamá, nuestra mamá tiene la voz fina y tú la tienes ronca." Menú Salir

243 El lobo se marchó y fue en busca del huevero y le dijo: "Dame cinco huevos para que mi voz se aclare." El lobo tras comerse los huevos tuvo una voz más clara. De nuevo llaman a la puerta de las casa de los cabritillos. "¿Quién es?". "Soy yo, vuestra mamá." "Asoma la patita por debajo de la puerta." Entonces el lobo metió su oscura y peluda pata por debajo de la puerta y los cabritillos dijeron: "¡No, no! tú no eres nuestra mamá, nuestra mamá tiene la pata blanquita." El lobo enfadado pensó: "Qué listos son estos cabritillos, pero se van a enterar, voy a ir al molino a pedirle al molinero harina para poner mi para muy blanquita." Así lo hizo el lobo y de nuevo fue a casa de los cabritillos. "¿Quién es?", dice un cabritillo. "Soy yo, vuestra mamá." "Enseña la patita por debajo de la puerta." El lobo metió su pata, ahora blanquita, por debajo de la puerta y todos los cabritillos dijeron: "¡Sí, sí! Es nuestra mamá, abrid la puerta." Entonces el lobo entró en la casa y se comió a seis de los cabritillos, menos a uno, el más pequeño, que se había escondido en la cajita del reloj. Menú Salir

244 El lobo con una barriga muy gorda salió de la casa hacia el río, bebió agua y se quedó dormido al lado del río. Mientras tanto mamá cabra llegó a casa. Al ver la puerta abierta entró muy nerviosa gritando: "¡Hijitos, dónde estáis! ¡ Hijitos, dónde estáis!". Una voz muy lejana decía: "¡Mamá, mamá!". "¿Dónde estás, hijo mío?". "Estoy aquí, en la cajita del reloj." La mamá cabra sacó al menor de sus hijos de la cajita del reloj, y el cabritillo le contó que el lobo había venido y se había comido a sus seis hermanitos. La mamá cabra le dijo a su hijito que cogiera hilo y una aguja, y juntos salieron a buscar al lobo. Le encontraron durmiendo profundamente. La mamá cabra abrió la barriga del lobo, sacó a sus hijitos, la llenó de piedras, luego la cosió y todos se fueron contentos. Al rato el lobo se despertó: "¡Oh¡ ¡Qué sed me ha dado comerme a estos cabritillos!". Se arrastró por la tierra para acercarse al río a beber agua, pero al intentar beber, cayó al río y se ahogó, pues no podía moverse, ya que su barriga estaba llena de muchas y pesadas piedras. Al legar a casa, la mamá regañó a los cabritillos diciéndoles que no debieron desobedecerla, pues mira lo que había pasado. Menú Salir

245 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Con quiénes vivían los 7 cabritillos? a) Con sus padres b) Con su mamá c) Con un lobo d) Solos Menú Salir

246 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Dónde vivían los 7 cabritillos? a) En una cueva b) En una casa en el bosque c) Cerca de un riachuelo d) En el bosque Menú Salir

247 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿A dónde salió la mamá de los cabritillos? a) A la ciudad a comprar b) A una fiesta c) Al bosque d) A pasear Menú Salir

248 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Dónde se escondió el menor de los cabritillos? a) Debajo de la mesa b) Afuera de la casa c) En una cajita del reloj d) En el río Menú Salir

249 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Quién se comió a los 6 cabritillos? a) Un lobo b) Un ogro c) El monstruo del bosque d) Un leñador Menú Salir

250 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿En dónde se echó el lobo a dormir? a) En su casa b) En una balsa c) En una hamaca d) Al lado del rio Menú Salir

251 LOS TRES CERDITOS Menú Salir

252 LOS TRES CERDITOS Había una vez tres cerditos que eran hermanos, y se fueron por el mundo a buscar fortuna. A los tres cerditos les gustaba la música y cada uno de ellos tocaba un instrumento. El mas pequeño tocaba la flauta, el mediano el violín y el mayor tocaba el piano. Los dos más pequeños siempre estaban tocando la flauta y el violín y bailando, lará, lará, lará..., mientras que el mayor trabajaba construyendo una casa de ladrillos. El flautista y el violinista le decían a su hermano mayor: "¡Deja eso y vente con nosotros a cantar y bailar!". Y su hermano contestaba: "No puedo, hasta que no construya mi casa, y vosotros deberíais hacer lo mismo, porque cuando llegue el lobo ¿qué haréis?". "En un momento la haremos", le contestaron sus dos hermanos. Menú Salir

253 Así que el flautista, cogió un montón de paja y se construyó una casa con ella. Cuando terminó su casa, fue en busca de su hermano el violinista para seguir la fiesta que habían dejado. El violinista, cogió unas cuantas ramas y construyó su casa, de modo que cuando terminó, se fue con su hermano flautista a bailar y cantar. De pronto, apareció el lobo, y cuando los dos cerditos lo vieron salieron corriendo para esconderse en sus casas. EL flautista entró en su casa de paja y escuchó la voz del lobo, que gritaba: "Cerdito, cerdito, déjame entrar". Pero el cerdito respondió: "No, no, no te abriré la puerta". Entonces el lobo replicó: "¡Está bien! Pues soplaré, soplaré y soplaré y tu casa derribaré". Y en efecto, sopló, sopló y sopló y su casa derribó. Así que el cerdito flautista fue corriendo a la casa de su hermano el violinista. Menú Salir

254 Cuando estaban los dos cerditos dentro, de nuevo llegó el lobo y gritó: "¡Cerdito, cerdito, déjame entrar!" Pero el violinista respondió: "No, no te abriré la puerta". Entonces el lobo replicó: "¡Está bien! Pues soplaré, soplaré y soplaré y tu casa derribaré". Y de nuevo, sopló, sopló y sopló y la casa de violinista derribó. Cuando se vieron los dos cerditos entre las ramas rotas, salieron corriendo en busca de su hermano mayor: "Déjanos entrar, hermano, que detrás viene el lobo y no quiere comer". Menú Salir

255 Su hermano pianista, cuando los oyó gritar, abrió la puerta, y cuando sus hermanos entraron, la cerró, dándole con la puerta en el hocico al lobo. De nuevo el lobo gritó: "Cerdito, cerdito, déjame entrar". Pero el cerdito respondió: "¡ No, no te dejaré entrar!". Entonces el lobo replicó: "¡Está bien! Pues soplaré, soplaré y soplaré y tu casa derribaré". Pero esta vez, su casa permaneció en pie y el lobo asombrado, volvió a decir: "Soplaré, soplaré y soplaré y tu casa derribaré". Cuando se puso morado de tanto soplar, tuvo que parar. Pero no consiguió derribar la casa del cerdito mayor y el lobo dijo: "Me las pagareis, esto no se quedará así". Así que pensó entrar por la chimenea y coger a los cerditos para comérselos. Pero el cerdito mayor, que era muy listo, puso una caldera de agua en la candela para que cuando el lobo se metiera por la chimenea, cayera dentro de la caldera con agua hirviendo. Cuando el lobo estaba en el tejado, se metió por la chimenea y cuando llegó al final, se encontró con la caldera de agua hirviendo y quejándose del dolor salió corriendo. Desde entonces los tres cerditos se quedaron a vivir en la casa de ladrillos, y de este modo estaban a salvo del lobo. Menú Salir

256 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Qué les gustaba a los tres cerditos? a) La música b) Nadar c) Correr Menú Salir

257 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Qué instrumento tocaba el cerdito más pequeño? a) La flauta b) La guitarra c) El tambor Menú Salir

258 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿De qué estaba hecha la casa del cerdito mayor? a) De barro b) De ladrillos c) De papel Menú Salir

259 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿De qué estaba hecha la casa del cerdito mediano? a) De barro b) De papel c) De ramas Menú Salir

260 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿De qué estaba hecha la casa del cerdito más pequeño? a) De barro b) De paja c) De papel Menú Salir

261 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Qué hizo el lobo para derribar la casa de los cerditos? a) Saltar b) Soplar c) Gritar Menú Salir

262 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. ¿Qué casa no pudo derribar el lobo? a) La de paja b) La de ladrillos c) La de ramas Menú Salir

263 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
8. ¿Con qué se encontró el lobo al entrar a la casa de ladrillos? a) Agua hirviendo b) Lodo c) Sopa Menú Salir

264 MERLÍN EL MAGO Menú Salir

265 MERLÍN EL MAGO Hace muchos años, cuando Inglaterra no era más que un puñado de reinos que batallaban entre sí, vino al mundo Arturo, hijo del rey Uther. La madre del niño murió al poco de nacer éste, y el padre se lo entregó al mago Merlín con el fin de que lo educara. El mago Merlín decidió llevar al pequeño al castillo de un noble, quien, además, tenía un hijo de corta edad llamado Kay. Para garantizar la seguridad del príncipe Arturo, Merlín no descubrió sus orígenes. Cada día Merlín explicaba al pequeño Arturo todas las ciencias conocidas y, como era mago, incluso le enseñaba algunas cosas de las ciencias del futuro y ciertas fórmulas mágicas. Los años fueron pasando y el rey Uther murió sin que nadie le conociera descendencia. Los nobles acudieron a Merlín para encontrar al monarca sucesor. Merlín hizo aparecer sobre una roca una espada firmemente clavada a un yunque de hierro, con una leyenda que decía: "Esta es la espada Excalibur. Quien consiga sacarla de este yunque, será rey de Inglaterra." Menú Salir

266 Los nobles probaron fortuna pero, a pesar de todos sus esfuerzos, no consiguieron mover la espada ni un milímetro. Arturo y Kay, que eran ya dos apuestos muchachos, habían ido a la ciudad para asistir a un torneo en el que Kay pensaba participar. Cuando ya se aproximaba la hora, Arturo se dio cuenta de que había olvidado la espada de Kay en la posada. Salió corriendo a toda velocidad, pero cuando llegó allí, la puerta estaba cerrada. Arturo no sabía qué hacer. Sin espada, Kay no podría participar en el torneo. En su desesperación, miró alrededor y descubrió la espada Excalibur. Acercándose a la roca, tiró del arma. En ese momento un rayo de luz blanca descendió sobre él y Arturo extrajo la espada sin encontrar la menor resistencia. Corrió hasta Kay y se la ofreció. Kay se extrañó al ver que no era su espada. Menú Salir

267 Arturo le explicó lo ocurrido
Arturo le explicó lo ocurrido. Kay vio la inscripción de "Excalibur" en la espada y se lo hizo saber a su padre. Éste ordenó a Arturo que la volviera a colocar en su lugar. Todos los nobles intentaron sacarla de nuevo, pero ninguno lo consiguió. Entonces Arturo tomó la empuñadura entre sus manos. Sobre su cabeza volvió a descender un rayo de luz blanca y Arturo extrajo la espada sin el menor esfuerzo. Todos admitieron que aquel muchachito sin ningún título conocido debía llevar la corona de Inglaterra, y desfilaron ante su trono, jurándole fidelidad. Merlín, pensando que Arturo ya no le necesitaba, se retiró a su morada. Menú Salir

268 Pero no había transcurrido mucho tiempo cuando algunos nobles se alzaron en armas contra el rey Arturo. Merlín proclamó que Arturo era hijo del rey Uther, por lo que era rey legítimo. Pero los nobles siguieron en guerra hasta que, al fin, fueron derrotados gracias al valor de Arturo, ayudado por la magia de Merlín. Para evitar que lo ocurrido volviera a repetirse, Arturo creó la Tabla Redonda, que estaba formada por todos los nobles leales al reino. Luego se casó con la princesa Ginebra, a lo que siguieron años de prosperidad y felicidad tanto para Inglaterra como para Arturo. "Ya puedes seguir reinando sin necesidad de mis consejos -le dijo Merlín a Arturo-. Continúa siendo un rey justo y el futuro hablará de ti." Menú Salir

269 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. El Rey Uther entregó a su hijo, Arturo, al mago Merlín, para: a) Esconderlo b) Sanarlo c) Educarlo Menú Salir

270 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. Según la leyenda, ¿qué se debía sacar del yunque para ser nombrado Rey de Inglaterra? a) El manto milagroso b) La espada Excalibur c) La espada del rey Menú Salir

271 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Qué pasó, después que Arturo sacara la espada del yunque? a) Lucharon por robarse la espada b) Todos le juraron fidelidad al Rey Arturo c) Arturo entregó la espada a Merlín Menú Salir

272 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Cómo era Arturo? a) Temible y furioso b) Valiente y justo c) Tranquilo y misericordioso Menú Salir

273 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué creó el rey Arturo junto con los nobles leales al reino? a) La mesa unida b) Un camino pacífico c) La tabla Redonda Menú Salir

274 PETER PAN Menú Salir

275 PETER PAN Wendy, Michael y John eran tres hermanos que vivían en las afueras de Londres. Wendy, la mayor, había contagiado a sus hermanitos su admiración por Peter Pan. Todas las noches les contaba a sus hermanos las aventuras de Peter. Una noche, cuando ya casi dormían, vieron una lucecita moverse por la habitación. Era Campanilla, el hada que acompaña siempre a Peter Pan, y el mismísimo Peter. Éste les propuso viajar con él y con Campanilla al País de Nunca Jamás, donde vivían los Niños Perdidos... "Campanilla os ayudará. Basta con que os eche un poco de polvo mágico para que podáis volar." Cuando ya se encontraban cerca del País de Nunca Jamás, Peter les señaló: "Es el barco del Capitán Garfio. Tened mucho cuidado con él. Hace tiempo un cocodrilo le devoró la mano y se tragó hasta el reloj. ¡Qué nervioso se pone ahora Garfio cuando oye un tic-tac!" Menú Salir

276 Campanilla se sintió celosa de las atenciones que su amigo tenía para con Wendy, así que, adelantándose, les dijo a los Niños Perdidos que debían disparar una flecha a un gran pájaro que se acercaba con Peter Pan. La pobre Wendy cayó al suelo, pero, por fortuna, la flecha no había penetrado en su cuerpo y enseguida se recuperó del golpe. Wendy cuidaba de todos aquellos niños sin madre y, también, claro está de sus hermanitos y del propio Peter Pan. Procuraban no tropezarse con los terribles piratas, pero éstos, que ya habían tenido noticias de su llegada al País de Nunca Jamás, organizaron una emboscada y se llevaron prisioneros a Wendy, a Michael y a John. Para que Peter no pudiera rescatarles, el Capitán Garfio decidió envenenarle, contando para ello con la ayuda de Campanilla, quien deseaba vengarse del cariño que Peter sentía hacia Wendy. Garfio aprovechó el momento en que Peter se había dormido para verter en su vaso unas gotas de un poderosísimo veneno. Menú Salir

277 Cuando Peter Pan se despertó y se disponía a beber el agua, Campanilla, arrepentida de lo que había hecho, se lanzó contra el vaso, aunque no pudo evitar que la salpicaran unas cuantas gotas del veneno, una cantidad suficiente para matar a un ser tan diminuto como ella. Una sola cosa podía salvarla: que todos los niños creyeran en las hadas y en el poder de la fantasía. Y así es como, gracias a los niños, Campanilla se salvó. Mientras tanto, nuestros amiguitos seguían en poder de los piratas. Ya estaban a punto de ser lanzados por la borda con los brazos atados a la espalda. Parecía que nada podía salvarles, cuando de repente, oyeron una voz: "¡Eh, Capitán Garfio, eres un cobarde! ¡A ver si te atreves conmigo!". Menú Salir

278 Era Peter Pan que, alertado por Campanilla, había llegado justo a tiempo de evitarles a sus amigos una muerte cierta. Comenzaron a luchar. De pronto, un tic-tac muy conocido por Garfio hizo que éste se estremeciera de horror. El cocodrilo estaba allí y, del susto, el Capitán Garfio dio un traspié y cayó al mar. Es muy posible que todavía hoy, si viajáis por el mar, podáis ver al Capitán Garfio nadando desesperadamente, perseguido por el infatigable cocodrilo. El resto de los piratas no tardó en seguir el camino de su capitán y todos acabaron dándose un saludable baño de agua salada entre las risas de Peter Pan y de los demás niños. Ya era hora de volver al hogar. Peter intentó convencer a sus amigos para que se quedaran con él en el País de Nunca Jamás, pero los tres niños echaban de menos a sus padres y deseaban volver, así que Peter les llevó de nuevo a su casa. "¡Quédate con nosotros!", pidieron los niños. "¡Volved conmigo a mi país! -les rogó Peter Pan-. No os hagáis mayores nunca. Aunque crezcáis, no perdáis nunca vuestra fantasía ni vuestra imaginación. De ese modo seguiremos siempre juntos." "¡Prometido!", gritaron los tres niños mientras agitaban sus manos diciendo adiós. Menú Salir

279 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Quién era campanilla? a) Los niños b) El hada que acompañaba a Peter Pan c) Wendy Menú Salir

280 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Dónde Vivian Wendy, Michael y Jhon? a) En la casa de Peter Pan b) En el país del nunca jamás c) En las afueras de Londres Menú Salir

281 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿De quién sentía celos campanilla? a) De capitán Garfio b) De Wendy c) De Peter Pan Menú Salir

282 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Quién quería envenenar a Peter Pan? a) El capitán Garfio b) Campanilla c) Los hermanos de Wendy Menú Salir

283 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué hizo Campanilla para salvar a su amigo Peter Pan? a) Le dijo que el vaso de agua estaba envenenado b) Se lo tomó ella para salvarlo a él c) Se lanzó contra el vaso de agua Menú Salir

284 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿A qué le tenía miedo el Capitán Garfio? a) De campanilla b) Del cocodrilo c) Peter Pan Menú Salir

285 RAPUNZEL Menú Salir

286 RAPUNZEL Había una vez un matrimonio que vivía junto a la casa de la Maga Violenta. La mujer estaba esperando un niño. Ella y su marido estaban muy contentos al pensar en el hijo que iban a tener. La mujer solía asomarse a la ventana y mirar hacia el jardín de la maga Violenta. Y un día, vio un hermoso plantel de rapónchigos y se le antojó comer una ensalada. Le dijo a su marido: "En el jardín de nuestra vecina hay unos rapónchigos hermosísimos. Si no puedo cenar una ensalada hecha con esas plantas me moriré." "¡Pero no puedo entrar en el jardín de la Maga Violenta! ¡Se pondría furiosa contra mí!". "¡Tú verás lo que haces! ¡Yo me moriré si no puedo comer una ensalada de rapónchigos!". El pobre marido se quedó preocupadísimo. Y como quería mucho a su mujer y estaba muy ilusionado con la llegada del hijo que esperaban, se arriesgó a entrar en el jardín de la Maga. Menú Salir

287 Cuando ya casi había terminado de recoger rapónchigos, apareció la Maga Violenta: "¡Robando mis hortalizas! ¡Esto te va a costar caro! ¿No sabes que puedo castigarte de una manera terrible?". "Oh, señora Maga, tenga usted piedad!". Y el buen hombre le contó que su mujer esperaba un hijo y que había tenido el antojo de cenar rapónchigos en ensalada. La Maga escuchó atentamente lo que el hombre le decía y luego contestó: "Bien, bien, vecino. Conque vais a tener un hijo, ¿eh? Te voy a proponer un trato: yo dejaré que cojas de mi huerta tantos rapónchigos como tu mujer quiera comer y tú me darás a tu hijo en cuanto nazca." El pobre hombre estaba tan asustado que aceptó el trato. Su mujer comió ensalada de rapónchigos todos los días. Menú Salir

288 Y sucedió que la mujer tuvo una preciosa niña
Y sucedió que la mujer tuvo una preciosa niña. El mismo día de su nacimiento se presentó la Maga Violenta. Tomó a la criatura, la envolvió en su mantón y se la llevó a su casa. Y le puso por nombre Rapunzel, que quiere decir rapónchigo. La cuidó durante muchos años y le dio una esmerada educación. Cuando Rapunzel cumplió doce años se había convertido en una bellísima jovencita. Para que nadie pudiera alejarla de su lado, la Maga Violenta se la llevó a un bosque espesísimo. Construyó allí una torre muy alta que no tenía puerta ni escalera; solamente tenía una ventanita en la parte más alta. Y allí encerró a la muchacha. Cada día la maga Violenta venía a visitar a Rapunzel. Llegaba hasta el pie de la torre y gritaba: "¡Rapunzel! ¡Rapunzel! ¡Échame tus trenzas!". Rapunzel tenía un pelo espléndido y larguísimo. Echaba sus trenzas por la ventana y la Maga Violenta trepaba por ellas hasta entrar dentro de la torre. Menú Salir

289 Un día, el hijo del Rey, que iba de cacería y se había extraviado, vio la extraña torre. Se quedó mirándola un rato y tuvo ocasión de ver cómo la Maga subía hasta lo alto por las trenzas de oro de Rapunzel. Le llenó de curiosidad lo que había visto y todavía creció su interés cuando oyó una dulce canción que sonaba allá en lo alto de la torre. El Príncipe consiguió reunirse con sus compañeros, pero ya no pudo olvidar la extraña torre y la hermosa voz que cantaba dentro de ella. Volvió otro día al pie de la torre y buscó una entrada pero no la halló y entonces se decidió a gritar la llamada que había oído a la Maga. Dijo: "¡Rapunzel! ¡Rapunzel! ¡Échame tus trenzas!". Al momento las trenzas colgaron desde la ventana hasta el alcance de sus manos. El Príncipe trepó por ellas. Al principio, Rapunzel se quedó muy asustada cuando vio al Príncipe ante ella; pero el hijo del Rey supo hablarle con palabras tan amables que consiguió tranquilizarla. El Príncipe y Rapunzel se hicieron muy amigos. El venía a verla todos los días, cuando sabía que la Maga Violenta no estaba con ella. Entre los dos planearon una estratagema para que Rapunzel pudiera escapar de su encierro y marchar a palacio para casarse con el Príncipe. Menú Salir

290 "Tráeme cada día que vengas a verme una madeja de hebras de seda -pidió Rapunzel-. Yo tejeré con ellas una escala y así un día podré descender de la torre y montar en tu caballo para irme contigo." Y Rapunzel comenzó a tejer la escala. La Maga Violenta no sabía nada de este trabajo porque no podía sospechar ni remotamente lo que estaba ocurriendo. Pero un día, cuando la Maga acababa de subir a la torre, Rapunzel comentó: "El Príncipe sube muchísimo más deprisa que vos." "¡Ah, pícara! ¿Qué es esto que oigo? ¡Así que has estado engañándome todo este tiempo! ¿eh? Yo creía que te tenía bien guardada y tú estabas recibiendo al Príncipe. Bien todavía es tiempo de cortar por lo sano." Tomó unas tijeras y cortó las hermosas trenzas de Rapunzel. Luego la agarró de la mano y, por arte de encantamiento, la hizo volar con ella por los aires y la dejó abandonada en lo más espeso del bosque. La Maga Violenta volvió a la torre y aguardó. No pasó mucho tiempo antes de que se oyera la voz del Príncipe que decía: "¡Rapunzel! ¡Rapunzel! ¡Échame tus trenzas!". La Maga echó las trenzas por la ventanita y el joven trepó por ellas. Cuando llegó arriba, en vez de la hermosa cara de Rapunzel, vio la fea cara de la Maga. "Has venido a ver a tu novia, ¿verdad? ¡Pues no la encontrarás nunca! ¡Fuera de aquí!". Menú Salir

291 La Maga empujó al Príncipe, que cayó desde lo alto de la torre sobre unos matorrales de acacias espinosas. No se mató, pero las espinas le arañaron los ojos y se quedó ciego. Comenzó a vagar por el bosque a tientas, sintiéndose el más desgraciado de los mortales. Y un día, en que ya estaba a punto de morir de hambre y de tristeza, oyó una dulce voz que cantaba. La reconoció en seguida y fue siguiendo la dirección que le indicaba el sonido de la triste canción. Cuando estuvo bastante cerca gritó: "¡Rapunzel! ¡Rapunzel! ¡Ven en mi ayuda!". Y la muchacha salió a su encuentro. Al verle en aquella mísera condición, Rapunzel lloró apenada. Sus lágrimas cayeron sobre los ojos del Príncipe que, al instante, quedaron sanos. Rapunzel y el Príncipe se casaron y fueron muy felices. De la Maga Violenta no se volvió a saber nada, aunque algunos aseguran que sigue criando hermosísimos rapónchigos en su huerta. Menú Salir

292 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Junto a quién vivía el matrimonio? a) Casa de Rapunzel b) Casa del Príncipe c) Casa de la Maga Menú Salir

293 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Cómo se llamaba la maga? a) Temerosa b) Violenta c) Asustada Menú Salir

294 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Cuál fue el antojo de la mujer? a) Ensalada de rapónchigos b) Ensalada de verduras c) Ensalada de frutas Menú Salir

295 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Cuál fue el trato de la maga con el hombre? a) Le daría a su hijo cuando naciera b) Le daría mas rapónchigos c) Le daría dinero Menú Salir

296 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Qué significado tiene el nombre de Rapunzel? a) Beterraga b) Rapónchigos c) Ravioles Menú Salir

297 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿De qué color eran las trenzas de Rapunzel? a) Cobre b) Plata c) Oro Menú Salir

298 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. ¿Qué le sucedió al príncipe? a) Se quedó sordo b) Se quedó mudo c) Se quedó ciego Menú Salir

299 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
8. ¿Cómo se curó el príncipe? a) Con los besos de Rapunzel b) Con las lagrimas de Rapunzel c) Con los abrazos de Rapunzel Menú Salir

300 RICITOS DE ORO Menú Salir

301 RICITOS DE ORO En un bosque florido y frondoso vivían tres ositos, un papá, una mamá y el pequeño osito. Un día, tras hacer todas las camas, limpiar la casa y hacer la sopa para la cena, los tres ositos fueron a pasear por el bosque para que el pequeño osito pudiera jugar y respirar aire puro. De repente, apareció una niña muy bien vestida llamada Ricitos de Oro. Cuando vio la casita de los tres ositos, se asomó a la ventana y le pareció muy curioso lo ordenada y coqueta que tenían la casa. A Ricitos de Oro se le olvidaron los modales que su mamá le había inculcado y decidió entrar en la casita de los tres ositos. "¡Oh! ¡Qué casita más bonita! ¡Qué limpia y ordenada tienen la casa la gente que vive aquí!". Mientras iba observando todo lo que había en la casa comenzó a sentir hambre, ya que le vino un olor muy sabroso a sopa . "¡Mmm...! ¡Qué hambre me ha entrado! Voy a ver que tendrán para cenar." Fue hacia la mesa y vio que había tres tazones. Menú Salir

302 Un tazón pequeño, uno más grande y otro más y más grande que los otros dos anteriores. Ricitos de Oro siguió sin acordarse de los modales que su mamá le había enseñado y en vez de esperar a que los tres ositos volvieran a la casita y le invitaran a tomar un poco de la sopa que habían preparado, se lanzó directamente a probarla. Comenzó por el tazón más grande, pero al probarlo, la sopa estaba demasiado caliente. Entonces pasó al tazón mediano y al probarlo, la sopa estaba demasiado fría, pasándose a probar el tazón más pequeño que estaba como a ella le gustaba. "Está en su punto", dijo la niña. Cuando acabó la sopa se subió a la silla más grandota pero estaba demasiado dura y se pasó a la otra silla más mediana comprobando que estaba demasiado blanda, y entonces decidió sentarse en la silla más pequeña que estaba ni muy dura ni muy blanda; era comodísima. Pero la sillita estaba acostumbrada al peso tan ligero del osito y poco a poco el asiento fue cediendo y se rompió. Menú Salir

303 Cuando Ricitos de Oro se levantó del suelo, subió a la habitación de los tres ositos y comenzó a probar las tres camas. Probó la cama grande pero estaba demasiado alta. Después probó la cama mediana pero estaba demasiado baja y por fin probó la cama pequeña que era tan mullidita y cómoda que se quedó totalmente dormida. Mientras Ricitos de Oro dormía profundamente, llegaron los tres ositos a la casa y nada más entrar el oso grande vio cómo su cuchara estaba dentro del tazón y dijo con su gran voz: "¡Alguien ha probado mi sopa!". Y mamá oso también vio su cuchara dentro del tazón y dijo: "¡Alguien ha probado también mi sopa!". Menú Salir

304 Y el osito pequeño dijo con voz apesadumbrada: "¡Alguien se ha tomado mi sopa y se la ha comido toda entera!". Después pasaron al salón y dijo papá oso: "¡Alguien se ha sentado en mi silla!". Y mamá oso dijo: "¡Alguien se ha sentado también en mi silla!". Y el pequeño osito dijo con su voz aflautada: "¡Alguien se ha sentado en mi sillita y además me la ha roto!". Al ver que allí no había nadie, subieron a la habitación para ver si el ladrón de su comida se encontraba todavía en el interior de la casa. Al entrar en la habitación, papá oso dijo: "¡Alguien se ha acostado en mi cama!". Y mamá eso exclamó: "¡Alguien se ha acostado en mi cama también!". Y el osito pequeño dijo: "¡Alguien se ha acostado en ella...!". Ricitos de Oro, mientras dormía creía que la voz fuerte que había escuchado y que era papá oso, había sido un trueno, y que la voz de mamá oso había sido una voz que la hablaba en sueños pero la voz aflautada del osito la despertó. De un salto se sentó en la cama mientras los osos la observaban, y saltó hacia el otro lado saliendo por la ventana corriendo sin parar un solo instante, tanto, tanto que no daban los pies en el suelo. Desde ese momento, Ricitos de Oro nunca volvió a entrar en casa de nadie ajeno sin pedir permiso primero. Menú Salir

305 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Cómo se llamaba la niña que entró a la casa de los ositos? a) Ricitos de algodón b) Ricitos de oro c) Ricitos de fresa Menú Salir

306 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Cuántos ositos vivían en la casa donde entró ricitos de oro? a) Cinco b) Dos c) Tres Menú Salir

307 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿En cuál de los tazones estaba la sopa demasiada fría? a) El tazón mas grande b) El tazón mas pequeño c) El tazón mediano Menú Salir

308 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Dé quién fue la silla que rompió Ricitos de oro? a) Del pequeño oso b) De mamá oso c) De papá oso Menú Salir

309 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Cuál de las voces que escuchó Ricitos de oro la despertó? a) Voz aflautada del pequeño oso b) Voz de ensueño de mamá oso c) Voz de trueno de papá oso Menú Salir

310 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿Por dónde se escapó Ricitos de oro cuando la descubrieron? a) Por la puerta b) Por la ventana c) Por la chimenea Menú Salir

311 SIMBAD EL MARINO Menú Salir

312 SIMBAD EL MARINO Hace muchos, muchísimos años, en la ciudad de Bagdag vivía un joven llamado Simbad. Era muy pobre y, para ganarse la vida, se veía obligado a transportar pesados fardos, por lo que se le conocía como Simbad el Cargador. "¡Pobre de mí! -se lamentaba- ¡qué triste suerte la mía!". Quiso el destino que sus quejas fueran oídas por el dueño de una hermosa casa, el cual ordenó a un criado que hiciera entrar al joven. A través de maravillosos patios llenos de flores, Simbad el Cargador fue conducido hasta una sala de grandes dimensiones. En la sala estaba dispuesta una mesa llena de las más exóticas viandas y los más deliciosos vinos. En torno a ella había sentadas varias personas, entre las que destacaba un anciano, que habló de la siguiente manera: "Me llamo Simbad el Marino. No creas que mi vida ha sido fácil. Para que lo comprendas, te voy a contar mis aventuras...". Menú Salir

313 "Aunque mi padre me dejó al morir una fortuna considerable
"Aunque mi padre me dejó al morir una fortuna considerable. Fue tanto lo que derroché que, al fin, me vi pobre y miserable. Entonces vendí lo poco que me quedaba y me embarqué con unos mercaderes. Navegamos durante semanas, hasta llegar a una isla. Al bajar a tierra el suelo tembló de repente y salimos todos proyectados: en realidad, la isla era una enorme ballena. Como no pude subir hasta el barco, me dejé arrastrar por las corrientes agarrado a una tabla hasta llegar a una playa plagada de palmeras. Una vez en tierra firme, tomé el primer barco que zarpó de vuelta a Bagdag..." Llegado a este punto, Simbad el Marino interrumpió su relato. Le dio al muchacho 100 monedas de oro y le rogó que volviera al día siguiente. Así lo hizo Simbad y el anciano prosiguió con sus andanzas... "Volví a zarpar. Un día que habíamos desembarcado me quedé dormido y, cuando desperté, el barco se había marchado sin mí. Llegué hasta un profundo valle sembrado de diamantes. Llené un saco con todos los que pude coger, me até un trozo de carne a la espalda y aguardé hasta que un águila me eligió como alimento para llevar a su nido, sacándome así de aquel lugar." Menú Salir

314 Terminado el relato, Simbad el Marino volvió a darle al joven 100 monedas de oro, con el ruego de que volviera al día siguiente... "Hubiera podido quedarme en Bagdag disfrutando de la fortuna conseguida, pero me aburría y volví a embarcarme. Todo fue bien hasta que nos sorprendió una gran tormenta y el barco naufragó. Fuimos arrojados a una isla habitada por unos enanos terribles, que nos cogieron prisioneros. Los enanos nos condujeron hasta un gigante que tenía un solo ojo y que comía carne humana. Al llegar la noche, aprovechando la oscuridad, le clavamos una estaca ardiente en su único ojo y escapamos de aquel espantoso lugar. De vuelta a Bagdag, el aburrimiento volvió a hacer presa en mí. Pero esto te lo contaré mañana..." Menú Salir

315 Y con estas palabras Simbad el Marino entregó al joven 100 piezas de oro. "Inicié un nuevo viaje, pero por obra del destino mi barco volvió a naufragar. Esta vez fuimos a dar a una isla llena de antropófagos. Me ofrecieron a la hija del rey, con quien me casé, pero al poco tiempo ésta murió. Había una costumbre en el reino: que el marido debía ser enterrado con la esposa. Por suerte, en el último momento, logré escaparme y regresé a Bagdag cargado de joyas..." Y así, día tras día, Simbad el Marino fue narrando las fantásticas aventuras de sus viajes, tras lo cual ofrecía siempre 100 monedas de oro a Simbad el Cargador. De este modo el muchacho supo de cómo el afán de aventuras de Simbad el Marino le había llevado muchas veces a enriquecerse, para luego perder de nuevo su fortuna. El anciano Simbad le contó que, en el último de sus viajes, había sido vendido como esclavo a un traficante de marfil. Su misión consistía en cazar elefantes. Un día, huyendo de un elefante furioso, Simbad se subió a un árbol. El elefante agarró el tronco con su poderosa trompa y sacudió el árbol de tal modo que Simbad fue a caer sobre el lomo del animal. Éste le condujo entonces hasta un cementerio de elefantes; allí había marfil suficiente como para no tener que matar más elefantes. Menú Salir

316 Simbad así lo comprendió y, presentándose ante su amo, le explicó dónde podría encontrar gran número de colmillos. En agradecimiento, el mercader le concedió la libertad y le hizo muchos y valiosos regalos. "Regresé a Bagdag y ya no he vuelto a embarcarme -continuó hablando el anciano-. Como verás, han sido muchos los avatares de mi vida. Y si ahora gozo de todos los placeres, también antes he conocido todos los padecimientos." Cuando terminó de hablar, el anciano le pidió a Simbad el Cargador que aceptara quedarse a vivir con él. El joven Simbad aceptó encantado, y ya nunca más, tuvo que soportar el peso de ningún fardo. Menú Salir

317 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
1. ¿Dónde vivía Simbad el cargador? a) Ciudad marina b) Ciudad de Bagdag c) Ciudad del pescador Menú Salir

318 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
2. ¿Qué hacía Simbad para ganarse la vida? a) Trasportaba pesados fardos b) Vendía frutas y verduras c) Limpiaba barcos Menú Salir

319 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
3. ¿Cómo se llamaba el anciano que contaba sus aventuras? a) Simbad el pescador b) Simbad el marino c) Simbad el cuentador Menú Salir

320 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
4. ¿Cuántas monedas de oro le daba Simbad el marino al muchacho para que regresara al día siguiente? a) 50 b) 110 c) 100 Menú Salir

321 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
5. ¿Por quiénes fue cogido prisionero Simbad el marino cuando su barco naufrago? a) Enanos terribles b) Piratas c) Tiburones Menú Salir

322 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
6. ¿A quién fue vendido el anciano Simbad? a) Traficante de peces b) Traficante de marfil c) Traficante de joyas Menú Salir

323 PRUEBA OBJETIVA DE COMPRENSIÓN
7. ¿En qué consistía la misión de Simbad el marino cuando fue esclavo? a) Cazar águilas b) Cazar antropófagos c) Cazar elefantes Menú Salir

324 UN REGALO ETERNO Menú Salir

325 UN REGALO ETERNO Hace tanto tiempo que ya casi nadie recuerda donde ni cuando, existió un pequeño reino regentado por un anciano soberano admirado y respetado por su sabiduría y estricto sentido de la justicia, así como por su generosidad, proverbiales, incluso, entre los reinos vecinos. Pero mayor era, aún si cabe, la admiración que despertaba su única hija, la joven princesa, pues, a su gran hermosura, unía una profunda inteligencia así como una exquisita sensibilidad que cultivaba con el estudio y la lectura de bellas poesías. El anciano rey, viendo que la princesa no parecía mostrar interés por ninguno de los numerosos pretendientes que aspiraban a ganar su corazón, temía, dada su avanzada edad, no alcanzar a ver realizado su más ferviente deseo: ver asegurada la continuidad de su dinastía en un vástago. Por eso, un día, decidió confiar a su hija sus temores. Menú Salir

326 La princesa que amaba y respetaba muy profundamente a su padre, tras unos momentos de reflexión, respondió: "Bien, padre. Acepto casarme y así satisfacer tu mayor deseo. Pero con una condición. Me casaré con aquél que, noble o vasallo, príncipe o plebeyo, rico o pobre sea capaz de hacerme un regalo muy especial. Un regalo que sea eterno." El anciano monarca, que sintió renacer en él la esperanza, rápidamente mandó llenar las calles y plazas de su reino con pasquines y proclamas y emisarios a todos los reinos vecinos anunciando que todo aquél que lo desease, fuera cual fuera su condición, podía aspirar a la mano de la princesa y al trono, si su regalo era eterno. Pronto pudieron verse en aquel castillo, codeándose, unidos todos por un mismo anhelo, a príncipes, nobles, vasallos y plebeyos. Fuéronle ofrecidos los presentes más diversos y a cual más valioso. Pero, todos, uno a uno, fueron rechazados, ya que, de ninguno podía asegurarse fuera capaz de resistir el paso de la eternidad, pues, hasta las más duras tallas de cristal de roca eran vulnerables a un simple golpe o caída fortuita, así como a la acción del fuego. Menú Salir

327 Poco a poco, el desánimo fue extendiéndose y a medida que transcurrían los días y disminuía el número de pretendientes, crecía el desasosiego del venerable anciano que, cada vez más, temía ver acabados sus días sin poder abrazar al sucesor de su linaje. Hacía ya largo tiempo que nadie se presentaba con presente alguno y ya nadie confiaba en ver desposada a la princesa, cuando se presentó un hombre, de humilde condición y sencilla apariencia, pidiendo ser conducido ante la princesa para hacerle entrega de su presente. Su aspecto provocó sonrisas y comentarios no exentos de cáustica ironía. Más, las órdenes eran concretas y precisas: todo aquél que solicitase licencia para entregar un regalo debía ser conducido ante la princesa sin dilación ni excusa alguna. Ya ante la princesa, para el asombro e incluso recelo de todos, pidió quedar a solas con ella. La princesa, tras mirar larga y profundamente a los ojos de aquel hombre, ordenó que así fuera. Una vez solos, aquel hombre, de humilde condición y sencilla apariencia, extrajo de debajo de su raído sayo un libro primorosamente encuadernado. Menú Salir

328 Y sus manos, rudas y firmes, que hablaban de azadas y surcos, de duras labores del campo, parecían tornarse delicadas, hasta etéreas, mientras seguían una cuidada caligrafía, a la vez que, su voz, profunda y cálida iba recitando las más hermosa poesías que jamás escuchara la princesa que, sin poder contener la profunda emoción que emanaba de su corazón, sintió el fluir de una infinita ternura líquida y salada empañar sus bellos y profundos ojos. Pero, cuando aquel hombre, terminó la lectura, ante el asombro y perplejidad de la princesa arrojó el libro a las llamas de la chimenea. La princesa exclamó: "¿Por qué lo quemas si son las más bellas poesías que jamás escuché? Nunca otras despertaron en mí tan intensos sentimientos ni calaron tan profundamente en mi corazón. ¿Por qué lo has quemado? ¿Por qué?". "Princesa, lo he quemado, porque no quiero que jamás nadie pueda cambiar ni alterar ni una sola de las palabras que sirvieron para expresar lo que vos me inspirasteis, ni los sentimientos que ellas reflejan y que, son los mismos que vos ahora habéis sentido, pues, vuestras lágrimas han sido la respuesta a las que antes yo derramé al escribirlas. Por eso, princesa, si vos fuerais eterna, ellos, y vuestro emocionado llanto, me harían eterno a mi en vuestro corazón." La princesa llamó a su padre y a toda la corte. Y ante ellos, tomando de la mano a aquél hombre y vivamente emocionada, anunció: "Este, este hombre de humilde condición y sencilla apariencia, pero, de tan exquisita sensibilidad, será mi marido... y vuestro rey." Menú Salir