La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

CÓMO VIVIR CON ESPERANZA EN TIEMPOS DIFÍCILES. DESDE NUESTRO PEQUEÑO SER A UN MUNDO MÁS GRANDE DE AFERRARNOS A DEJAR IR DEL FATALISMO A LA ESPERANZA.

Presentaciones similares


Presentación del tema: "CÓMO VIVIR CON ESPERANZA EN TIEMPOS DIFÍCILES. DESDE NUESTRO PEQUEÑO SER A UN MUNDO MÁS GRANDE DE AFERRARNOS A DEJAR IR DEL FATALISMO A LA ESPERANZA."— Transcripción de la presentación:

1 CÓMO VIVIR CON ESPERANZA EN TIEMPOS DIFÍCILES

2 DESDE NUESTRO PEQUEÑO SER A UN MUNDO MÁS GRANDE DE AFERRARNOS A DEJAR IR DEL FATALISMO A LA ESPERANZA

3

4

5 Sufrir con el otro. Tomar parte en la sufriente pasión de otra persona. La compasión así entendida pide más de nosotros que un mero sentimiento de lástima o una palabra de aliento. Vivir con compasión es entrar en los momentos oscuros del otro. Es entrar en los lugares del dolor y no retroceder o apartar la vista cuando otro agoniza. Significa quedarse allí donde la gente sufre. La compasión nos hace apartarnos de explicaciones prontas y fáciles cuando la tragedia golpea a alguien a quien conocemos o amamos.

6

7 En ciertos aspectos podríamos pensar que al abrirnos al dolor del prójimo causaremos que el nuestro se haga más intenso. Frente a la pobreza, las dificultades, el duelo y el lamento, nos decimos: Vayamos donde las cosas sean más cómodas y agradables. Es nuestra lógica natural.

8 Cuando alguien viene desilusionado a compartirnos su pena solemos argumentar: No es tan malo como piensas; Mira el lado bueno de las cosas Hay algo bueno en cada situación. No les damos permiso a los demás para sentirse tristes en los momentos de tristeza. Intentamos apartar de vista el dolor. Quizá de lo que queremos apartarnos es del dolor propio. Porque la tristeza del otro nos recuerda que también nosotros podemos estar en ese lugar. Y eso nos molesta.

9 Queremos irnos rápidamente del lugar del dolor. Al ofrecer prematuro consejo sobre cómo enfrentar el dolor, al apresurarnos por levantarles el ánimo, al presionarlos con consejos, decimos mucho acerca de nuestra necesidad por alejarnos lo antes posible. Cuando imponemos tal consuelo convertimos al alma que sufre en un objeto o proyecto. Terminamos una vez más, solos y amurallados en nuestras tristezas o desilusiones.

10 PORQUE ESPERAMOS MÁS DE LOS QUE PUEDEN DAR

11 Surge de la necesidad de encontrar justificación, de gustar a los demás y de que nos acepten las personas importantes (y las no tan importantes). Muchas de las cosas que pensamos que hacemos por los demás, son en realidad expresiones de nuestro impulso por descubrir nuestra identidad en el elogio de los demás. Por el activismo. Hacemos cosas por los demás sólo por hacer algo o satisfacernos a nosotros mismos. Surge de la necesidad de estar en deuda.

12 Todo el bien que hagas no provendrá de ti sino del hecho de que te has permitido, en obediencia de fe, ser usado por el amor de Dios. Piensa más en esto y de forma gradual te librarás de la necesidad de probarte y podrás estar más abierto al poder que obrará a través de ti sin que lo sepas

13 Es el obstáculo que nos impide amar al otros con sinceridad. Queremos dejar una marca en la vida. Queremos ser diferentes, especiales. De manera sutil suele presentarse y no nos damos cuenta: Nos comparamos con los demás y nos preocupamos por qué pensarán de nosotros aun mientras estamos sirviendo a otros. Nos preguntamos si servimos mejor a otros. Actuamos con un impulso por lograr cosas, mediante nuestras obras de misericordia. Lo hacemos hasta el punto que hasta con frecuencia formamos nuestras identidades por comparación con otros.

14

15 La compasión en su sentido más pleno puede atribuirse de forma exclusiva a Dios. Es el mensaje central del Evangelio. Pero Jesús de ninguna manera compite con nosotros. Jesús es el compasivo de verdad porque no depende de las personas, sino sólo de Dios y así podía llegar muy cerca de la gente, preocuparse tanto, ser tan frontal, tan sanador, y tan compasivo. Se relacionaba con las personas por el bien de ellas, no por el suyo.

16 Prestaba atención sin intención. Su pregunta no era: ¿Cómo puedo recibir satisfacción? sino ¿Cómo puedo responder a tu necesidad real? Esto es posible solo cuando hay una satisfacción más profunda, una intimidad más profunda de donde puede brindarse atención. Nuestro amor por los demás puede ser incondicional, sin que haya condición de gratificación en nuestras propias necesidades, sólo cuando uno tiene la experiencia de ser amado.

17 ¿Cómo nos movemos hacia un lugar de amor profundo y transformador? ¿De qué modo puede la experiencia más plena del gozo y el dolor llevarnos fuera de nuestro calabozo de egoísmo y darnos mayor gozo? ¿Cómo puede traer sanidad a nuestras relaciones fracturadas? ¿Cómo puede llegar a ser nuestra la compasión de Dios?

18 Significa que el estar solos no siempre es porque necesitamos sanar una tristeza sino que ofrecemos un lugar donde Dios llegar para traer comunión. Solo por lo general significa: no estar con nadie, de manera neutra. Soledad sugiere el dolor de la desolación o la ausencia de otros. Solicitud tiene notas de gozo y posibilidad. Solicito es aquel que se atreve a estar en presencia de Dios. No es pasar tiempo a solas nada más, sino estar a solas en compañía de Dios.

19 ESCUCHAR

20 La solicitud es el lugar donde podemos oír la vez que nos llama amados, que nos lleva a la siguiente página de la aventura y que nos dice, como Dijo a Jesús en el comienzo de los evangelios; Este es mi hijo amado, a quien he elegido (Mateo 3, 17) ¿De qué modo tan vital puede resonar la palabra amado en nuestras vidas? ¿La oyes tú?

21 Te he amado con amor eterno Jeremías 3, 20

22 Alguien puede decir no oigo nada Pero sí somos demasiado propensos a escuchar las otras voces que insisten en el éxito o los resultados. El ejemplo de Jean Vanier fundador de las comunidades L´Arche. Pasó 14 años en su mayoría a solas, orando, leyendo y buscando la dirección de Dios. Nunca pensó en una organización grande, pero en algún punto de su encuentro con Dios decidió invitar a dos personas con severas discapacidades a vivir con él y formar una comunidad de fe, servicio y adoración. La voz sencillamente le dijo: Toma dos personas pobres y vive con ellas.

23 Vanier fue a una institución y encontró a dos hombres con síndrome Down, dos personas pobres sin padre, madre, ni familia, a quienes nadie visitaba y que no tenían amigos. Alquiló una casa pequeña y dijo: Vamos a crear aquí una atmósfera de familia. Lo llamó el Arca por el arca de Noé en la Biblia. Y de estos sencillos comienzos, originados en la soledad de escuchar, surgió una red de comunidades que hoy tiene tres mil miembros, los discapacitados y sus asistentes, en hogares pequeños esparcidos por todo el mundo.

24 Pasamos mucho tiempo pensando en quien nos lastimó, en cómo nos lastimó y qué cicatrices a dejado a la vista. Nos han herido las mismas personas que nos aman. Porque nadie puede satisfacer nuestra profunda necesidad de amor, necesitamos aprender en nuestra solicitud de perdonar. Si creemos que somos amados podemos ofrecer perdón aún cuando el otro no pueda recibirlo. Porque decimos: te libero y estoy dispuesto a perdonarte aunque tú no puedas perdonarme, porque reclamo mi condición de amado. Y podemos decir:Puedo pedirte perdón aunque todavía no puedas dármelo, ni ahora, ni nunca. La solicitud no se nos presenta de manera fácil, por supuesto. Hay mucho que conspira en su contra, desde los teléfonos que suenan y las conexiones de alta tecnología que jamás nos alejan de la exigencia de otros sobre nuestro tiempo y atención.

25 ¿Alguna vez ha intentado sentarse en una silla durante una hora, sin televisión, diarios, radio, teléfono o conversación? Aunque logre recluirse en un tranquilo alivio del ruido de la sociedad, habrá voces que le distraerán. Por eso la segunda disciplina es: El SILENCIO. Muchas personas callan por miedo y así el silencio puede ser paralizante y opresor y nada nuevo puede hacerse en un silencio como este. Es más muchas veces el silencio puede afligir y herir. En el silencio podemos aprender la palabra adecuada.

26 Cuando una persona comienza a reconocer su condición de amada saluda la condición de amado del otro. El Dios que vive en mí saluda al Dios que reside en ti. Cuando las personas pueden dejar de tener que serlo todo para nosotros podemos aceptar el hecho de que quizá, tengan un don para nosotros. La comunidad es el lugar del gozo y celebración donde estamos dispuestos a decir: Sí, hemos comenzado a vencer en Cristo. Tal es la victoria de la cruz. El amor es más fuerte que la muerte y la comunidad es el lugar donde le decimos sin cesar al mundo que hay algo por lo cual nos regocijamos en esta nueva vida juntos, algo que nos da éxtasis, algo que nos saca del estático lugar de la muerte, declarando que los seres humanos no tenemos por qué temer.

27 Relacionarnos desde la posición de conquistadores hará que nos escondan su verdadera naturaleza. Violencia y desconfianza son hermanas de esta forma de vida. La persona se cierra y se opaca. La persona se convierte en personaje al que hay que definir, etiquetar, categorizar y manipular. Aquí la oración nos ayuda. Cuando en ella vemos la vida entera como un regalo, un don, entonces las personas se convierten en el regalo más grande. Ya no son piezas de ajedrez que podemos mover o aliados de nuestras ambiciones y planes, sino personas con quienes formar comunidad, de quienes podemos aprender.

28 En la oración descubrimos que las personas son más que su carácter y cuando nos convertimos en personas, los unos ante los otros resonamos una paz más grande de la que podamos crear nosotros, y un amor más profundo y ancho del que podemos contener. Cuando nos convertimos en personas somos transparentes y la luz puede brillar a través de nosotros. Dios puede hablar a través de nosotros. Cuando nos convertimos en personas trascienden las limitaciones de nuestros caracteres individuales, el Dios que es amor pide revelarse a sí mismo entre nosotros y vincularnos a la comunidad. Somos transparentes. Los otros pierden su opacidad y nos revelan el amoroso rostro de nuestro Señor.

29 Nuestra sociedad nos dificulta ver a las personas con transparencia porque con frecuencia nos relacionamos con los demás como si fuéramos personajes en una obra de teatro: diferentes, interesantes, a quienes podemos usar con fines diversos: Es bueno para esto, decimos. O ella es buena para aquello otros. Queremos usar a las personas. A veces podemos relacionarnos con las personas en sus respectivos roles. Esperamos que el maestro enseñe, que la operadora nos comunique, etc. Pero recordemos que la persona es más que un rol. Si me ves tu en más que mi función o empleo, puedo entonces despacio comunicarme contigo en un nivel más profundo. Me convertiré en persona ante tus ojos.

30 Si oras por tus enemigos, la paz vendrá a ti. Y cuando amas a tus enemigos, ten por seguro que la gracia divina habita en ti. Staretz Silouan La prueba del amor es el perdón a los enemigos. Así como Jesús perdonó (Lucas 23, 34), tenemos que perdonar nosotros.

31 Pero cuando intentamos encontrar una explicación para nuestras heridas descubrimos que nos la han infligido personas que también están en necesidad. A lo largo de las generaciones pareciera haber una cadena de heridas y necesidades. Cuando intentamos evitar herir a otros descubrimos que aun con las mejores intenciones no podemos evitar que haya gente que se siente rechazada, mal entendida o herida por nosotros.

32 El evangelio nos libera de la cadena de heridas y necesidades al revelarnos una compasión que puede hacer más que reaccionar a partir de las necesidades que surgen de nuestras heridas. Él hace que su sol salga sobre malos y buenos y manda la lluvia sobre justos e injustos Mateo 5, 45. Cuando nuestro amor surge del amor de Dios ya no dividimos a las personas entre quienes merecen y quiénes no. Ya no necesitamos definirnos por comparación ni competencia con los demás. Lucas 6, 27-37

33 Aunque el dolor no desaparezca sabemos que hay una gran diferencia cuando alguien se acerca y lo comparte con nosotros. Este tipo de consuelo nos llega de modo más pleno y potente en la Encarnación, donde Dios viene a estar con nosotros y entra en nuestras vidas, para recordarnos: Estoy contigo, en todo momento y en todo lugar. No hay sufrimiento humano que no haya formado parte de alguna manera de la experiencia de Dios. Este es el grande y maravilloso misterio de Dios hecho carne para vivir en medio de nosotros. Dios se hace parte de nuestro lamento y nos invita a aprender a bailar, no a solas sino con otros, compartiendo la compasión de Dios al darla y recibirla, entre nosotros.


Descargar ppt "CÓMO VIVIR CON ESPERANZA EN TIEMPOS DIFÍCILES. DESDE NUESTRO PEQUEÑO SER A UN MUNDO MÁS GRANDE DE AFERRARNOS A DEJAR IR DEL FATALISMO A LA ESPERANZA."

Presentaciones similares


Anuncios Google