La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

El deseo y el conocimiento del otro. La inclinación a la propia plenitud nos hace desear y amar aquello que nos perfecciona. Por eso amar es desear, es.

Presentaciones similares


Presentación del tema: "El deseo y el conocimiento del otro. La inclinación a la propia plenitud nos hace desear y amar aquello que nos perfecciona. Por eso amar es desear, es."— Transcripción de la presentación:

1 El deseo y el conocimiento del otro

2 La inclinación a la propia plenitud nos hace desear y amar aquello que nos perfecciona. Por eso amar es desear, es decir, buscar con afán lo que no se tiene. En el hombre hay un deseo de plenitud que nunca parece apagarse Lo que colma ese deseo, total o parcialmente, es la felicidad, porque tiene todo lo que puede querer y no echa nada en falta. La inclinación y la felicidad

3 El hombre busca poseer aquello que ama, pues el amor tiende a la unión. Amar es poseer, alcanzar lo amado, hacerse uno con ello. Poseer lo amado significa gozo, es decir, deleitarse en aquello que se alcanza: «el gozo lo causa la presencia del bien amado, o también el hecho de que ese bien amado está en posesión del bien que le corresponde y lo conserva». Amar es gozar

4 Cabe confundir el deseo y la posesión propias de la voluntad con el deseo y posesión sensibles (tomarse un helado, etc.). Ciertamente, el deseo y el goce sensibles son también formas sensibles de amor, vividas en presente, pero se ve fácilmente que los impulsos la vida intelectual buscan formas más altas de goce y posesión. Posesiones de la voluntad

5 Si se habla de un amor entre personas (en el que aparece el núcleo de lo personal del otro y, precisamente, se le quiere como otro, como un tú), no tiene sentido reducir el amor a goce físico (agrado por la presencia del amigo, placer sensual, etc.) En el amor de la voluntad entran en juego dimensiones mucho más profundas de la realidad del hombre Posesiones de la voluntad

6 Por eso, el amor del hombre busca el conocimiento de lo amado, un poseer mucho más profundo que el tener físico. Ningún amante se conforma con conocimientos superficiales del ser amado: busca conocerlo del todo, hasta identificarse con él. No se trata sólo de hacer lo mismo, o compartir unas ideas, sino de conocerse, de darse a conocer Amar es conocer

7 El amado posee a quien ama al tiempo que se da a él. La inversa también se cumple: amar es una relación de ida y vuelta en la que se produce una donación recíproca, en la que uno a otro se manifiestan su intimidad. Eso es lo característico del dialogar. Sin esa comunicación no se puede conocer a la persona amada, ni por tanto afirmarla. Amar es dialogar. Amar es dialogar

8 En este diálogo se hace manifiesto al amigo aquello que tengo y soy. Al dialogar se comunica la realidad del que da, y se convierte en una realidad compartida, común. En el caso de dos personas que se aman lo común es lo íntimo. Amar es compartir Amar es acompañar, permanecer y estar juntos: «nada hay tan propio de la amistad como convivir». Amar es compartir


Descargar ppt "El deseo y el conocimiento del otro. La inclinación a la propia plenitud nos hace desear y amar aquello que nos perfecciona. Por eso amar es desear, es."

Presentaciones similares


Anuncios Google