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PARÁBOLA DE LAS FLORES. Cierta vez un Señor creó y formó un jardín para sí, y sembró en ella diversos cultivos de las más exquisitas y fragantes flores.

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1 PARÁBOLA DE LAS FLORES. Cierta vez un Señor creó y formó un jardín para sí, y sembró en ella diversos cultivos de las más exquisitas y fragantes flores para su gloria y su gozo. Pero el Señor del jardín tenía un enemigo que lo aborrecía, su principal interés era destruir todo lo que Él creaba y formaba, anhelaba ocupar su trono por lo cuál se había levando contra ÉL. Vino de noche y sembró en el jardín cizañas, malezas, y espinos, las cuales absorbían los nutrientes de la tierra, crecían rápidamente y ahogaban a los cultivos impidiéndoles crecer y desarrollarse.

2 Cada día el Señor del jardín venía y limpiaba de cizañas, malezas y espinos a sus cultivos para que los rayos de luz penetrara en ellos, y los regaba con aguas frescas del manantial de amor. El Señor del jardín amaba a sus cultivos con un amor muy especial, cada día los tocaba, los acariciaba y les hablaba con dulce amor. Los cultivos no podían resistir tanto amor que caían rendidos a los pies de su señor, entregados dándole lo mejor de ellos mismos, esperando anhelante la presencia de su señor cada día. Así se formaba una relación de amor continua del Señor del jardín con sus cultivos.

3 Cuando las flores llegaban al esplendor de su belleza y la exquisitez de su perfume, el Señor del jardín las cortaba y las llevaba a su mansión, las colocaba en lo mejor del salón principal, plantadas en aguas vivas; ahí ellas jamás se marchitaban ni nada las ahogaba, gozaban la eterna compañía y amor de su Señor. Pero volvamos al jardín, te contaré la historia de una de las plantas; era hermosa con tres bellísimas flores, la 1ª mayor, que llamaremos Rosa, la 2ª más pequeña, a quién llamaremos Rosita, y la más pequeña la llamaremos Rositita.

4 La más pequeña, Rosita, se cobijaba a la sombra de la mayor, Rosa, y se apoyaba en ella. La mayor sólo se apoyaba en el Señor del jardín y se refugiaba bajo su sombra. Amaba a su Señor con todo su corazón; y toda su vida la dedicaba a ÉL, embelleciéndose y anhelando profundamente la visita de su Señor. Se había formado una relación profunda continua de amor entre la 1ª flor (Rosa) y el Señor del jardín.

5 El Señor del jardín decía a Rosa: -¡Qué hermosa eres, y cuan suave, OH amor deleitoso! A lo que ella respondía: -He aquí que Tú eres hermoso, amado mío y dulce. El continuaba diciéndole: -Con amor eterno te he amado, hermosa mía. Ella respondía: -Te amo, OH Señor, fortaleza mía, roca mía, castillo mío y mi libertador. No hay bien para mí, fuera de Ti. Tú eres todo para mí, y fuera de Ti nada deseo en la tierra.

6 El le declaraba; -En mi mansión tengo un lugar especial preparado para ti, para que estés conmigo para siempre. A lo que ella respondía con ansiedad: -¿Cuándo me llevarás, amado mío, contigo? Mi corazón está anhelante y todo mi ser desea estar contigo para siempre. A lo que él respondía dulcemente: -Espera un poco amada mía, hermosa mía, aún falta que tu belleza sea más intenso y tu perfume sea más exquisito. Sólo espera un poco más y te llevaré conmigo.

7 Y así la relación de amor crecía de día en día, más y más hasta llegar a su madurez, aquél día el Señor del jardín vino y le dijo a su amada flor: -Toda tú eres hermosa, amiga mía, perfecta mía, y en ti no hay mancha. Levántate, OH amiga mía, hermosa mía, y ven. La 1ª flor, Rosa, se llenó de gozo y felicidad, al fin había llegado la hora de partir con su señor, y estar con él para siempre; tan grande era su gozo que la envolvía y la llenaba completamente, que no sintió ningún dolor cuando la tijera lo cortó para separarla de la planta, y se marchó con el Señor del jardín llena de felicidad.

8 Pero la planta quedó sangrando y la flor más pequeña, Rosita, gimió de dolor llorando. Así la encontró el Señor del jardín cuando vino, se acercó a ella y la acarició suavemente. Entonces ella le dijo: -AHH, Señor te llevaste a la otra flor, ella era mi compañera, juntas compartíamos todo, me cobijaba bajo su sombra y cuando el viento golpeaba fuerte me apoyaba a ella; pero ahora ella no está y me siento sola y triste, yo aún quería seguir con ella ¡era tan lindo cuando estábamos juntas en tu presencia! Ella me alentaba a amarte; AHH Señor, el dolor de la separación es fuerte y no puedo parar de sangrar por el corte de la tijera. Por favor llévate este dolor y sáname esta herida.

9 El señor del jardín tocó con amor el tallo sangrante y paró de sangrar mientras decía a la 2º flor, Rosita: -En las sombras de mis alas te ampararé y debajo de ella estarás segura; te cuidaré como a la niña de mis ojos, porque eres de gran estima a mis ojos, flor escogida desde antes que te formases; delicada y única, flor muy amada comprada con precio muy alto. Te sostendré con mi diestra victoriosa, jamás te soltaré y nadie podrá arrebatarte de mis manos. Contigo estaré en las angustias, seré tu fortaleza, te libraré y te glorificaré. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; si por los ríos, no te anegaran. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti. Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá. Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio.

10 Nada ni nadie te podrá separar de mi amor, estaré contigo hasta el fin, llenaré tu vacío y en la soledad seré tu compañía. Te daré los tesoros escondidos y los secretos muy guardados, y te colmaré de mis beneficios. De esta manera nació una relación de amor entre la 2ª flor, Rosita, y el Señor del jardín. Debajo de Rosita apareció un pimpollo, a la que llamaremos Rositita, se apoyaba mucho en Rosita y se cobijaba bajo su sombra, creció muy apegada a Rosita que cuando partió con el Señor del jardín, su dolor y desconsuelo fue muy grande que gemía con grandes lamentos.

11 Así lo encontró el Señor del jardín cuando vino, cuando ella lo vio le dijo: -AAHH, Señor, ¿Por qué te llevaste a Rosita ?ella era mi compañera, juntas compartíamos todo, yo me apoyaba en ella, debajo su sombra me cobijaba, ella me guiaba a ti y me enseñaba a amarte, Tú te la llevaste y yo aún la necesitaba ¿por qué?... ¿Por qué?...¿Por… quéee… Señor ?... El señor del jardín se acercó y extendió sus manos para acariciarla y consolarla; pero la flor no quiso, se bajó y se escondió entre las ramas llorando y gimiendo… El Señor del jardín le dijo dulcemente: -El amor que hay entre Rosita y yo es tan profundo fuerte que ya no podíamos continuar separados, ella anhelaba tanto estar conmigo para siempre y yo deseaba tenerla conmigo por siempre, por eso la tomé y la llevé a mi mansión, así estar por siempre juntos. Y ahora he venido para consolarte, sanar tu herida, para formar contigo la misma relación de amor y ser tu compañía, tu sostén y tu abrigo.

12 Mas la 3ª flor, Rositita, no quiso escucharlo y se bajó aún más escondiéndose en la espesura del follaje de las hojas llorando, lamentando, quejándose dijo al Señor del jardín: -Tú no me amas, porque si me amaras, no te la hubieses llevado. El Señor del jardín le respondió con dulzura: -Te amo tanto que he dado mi vida por ti, tú eres hermosa, única y delicada, de gran estima para… Pero la flor, Rositita, no le dejó terminar y dijo: -¡NO!, no es verdad, no te creo, tú no sientes el dolor que yo siento. Y continuó sumergiéndose en su dolor; en ningún momento levantó sus ojos para mirar el rostro y los ojos del Señor del jardín. Sumergida en su dolor olvidó todo el cuidado, la protección, y todos los beneficios que el Señor del jardín le había brindado. De los ojos del Señor del jardín se deslizaron dos lágrimas, su corazón se entristeció a causa del rechazo de la flor; jamás obligaba a sus flores a aceptarlo y amarlo; les daba completa libertad. Era elección voluntaria de las flores: aceptarlo, amarlo y seguirlo; pero cuando lo rechazaban, él sufría por su flor…

13 Se apartó a un costado, cerca de la flor, esperó pacientemente hasta que la flor volviera o lo llamara pidiendo auxilio, dispuesto a socorrerla en el primer pedido de auxilio. Tan pronto bajó la 3ª flor, Rositita, alejándose del cuidado del Señor del jardín, rechazando su amor; las cizañas, malezas y espinos comenzaron a crecer a su alrededor, se acercaban más y más a ella, muy pronto comenzaron a cubrirla, tapándole los rayos de luz y absorbiendo los nutrientes de la tierra impidiendo a la flor nutrirse. Muy pronto la flor se debilitó, los colores de sus pétalos comenzaron apagarse. También la atacaron las orugas, caracoles y hormigas, comiendo las hojas de su tallo. Las cizañas, malezas y espinos la habían cubierto totalmente ahogándola, la pobre flor enfermó tanto que sintió a la muerte acercársele queriéndole arrebatar la vida.

14 Ella había bajado para sanar su herida y recibir consuelo; pero su herida continuaba sangrando y se había infectado; su desconsuelo era mucho mayor porque las cizañas, malezas y espinos la habían atado y apresado, peor aún, los insectos habían comenzado a destruirla e intentar matarla. Ella estaba muriendo y no había quién la salvase…… De pronto, en un instante, al borde de la muerte, un hilo de luz penetró en su interior y… Recordó… al Señor del jardín, cómo él la cuidaba, la limpiaba de cizañas, malezas y espinos; no permitía que ningúm insecto maligno, dañino la tocara, recordaba también cómo la trataba con amor, fue ahí donde reconoció el amor de su Señor. Quiso levantarse e irse hasta donde podía encontrarse con el Señor del jardín, pero….

15 No pudo, estaba atrapada, presa, no podía moverse… Entonces exclamó a grandes voces de todo corazón: -¡Señor! ¡socórreme! Ten piedad de mí, reconozco que he pecado contra ti, perdona mis pecados, borra mis rebeliones, límpiame de mi maldad. Ten misericordia de mí, sálvame, sáname y te entregaré todo mi amor, te seguiré sólo a ti, porque Tú solo eres digno de adoración. Aún no había terminado de clamar la flor, que el Señor del jardín, arrancó las cizañas, malezas y espinos, Eliminó las orugas, los caracoles, las hormigas y a todo insecto que enfermaba a la flor. Removió la tierra a su alrededor, le puso fertilizante y la regó bañándola con abundante agua del manantial de amor.

16 Levantó a la flor, la acomodó en buen lugar, la acarició, la besó, sanó sus heridas y la cubrió de amor. En poco tiempo la flor se volvió rozagante y hermosa, crecía sana y fuerte. Amaba a su Señor de todo corazón. Se había formado una relación profunda continua de amor entre la 3ª flor, Rositita, y el Señor del jardín; debajo de ella nació un hermoso pimpollo, a quién ella habló del Señor del jardín, le contó del amor y la fidelidad continuada e inalterable del Señor del jardín.

17 EXPLICACIÓN DE LA PARÁBOLA DE LAS FLORES… El Señor del jardín: es el Trino Santo Dios: Dios Padre; Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, tres personas, pero Un solo Dios. Lo encontramos en Génesis : En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada vacía,y las tinieblas estabansobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobe la faz de las aguas. Luego en San Juan y14. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechos, sin él nada de lo ha sido hecho, fue hecho. Y aquel Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros(y vimos su gloria, gloria como del unegénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. El jardín: es el mundo.

18 Las flores del cultivo: son los hijos de Dios comprados con la sangre de Jesucristo. El enemigo del Señor del jardín: es Satanás. La noche: es la separación física de los hijos de Dios, de Dios. Cizañas: amistades que con halagos engañan a los hijos de Dios, y o amistades con quienes se reúnen para comentar e informarse de la vida de los demás, es decir chusmeríos. Malezas y espinos: son los afanes diario de la vida, Ejemplos: La ambición y el afán de poseer riqueza y más riqueza. Exceso de trabajo por el deseo de poseer más y más bienes materiales o poder, dejando al Señor al último lugar. Pobreza: que es estar todo el tiempo quejándose y proclamando pobreza y derrota. Riquezas: que es estar todo el tiempo extasiados con los logros, sentirse muy orgulloso por eso sin dar gloria a Dios, su frase favorita es Si yo no hubiese trabajo y esforzado no lo tendría, no lo hubiese logrado. Simpleza: que es no anhelar el crecimiento interior y conformarse con lo poco que tiene porque piensa que es suficiente. Ignorancia: que es no buscar la sabiduría de Dios, encerrarse en la obstinación y terquedad.

19 Insensatez: que es prometer algo o comprometerse en algo y no cumplirla. Burla: que es amar la burla, disfrutar burlándose de los demás, despreciando a las personas, desvalorizándolos. Indiscreción: que es divulgar los secretos. Pereza: que es no tener ningún interés en la obra de Dios, ni ayudar al prójimo, su frase favorita es Tengo demaciado con lo mío, que cada uno se ocupe de lo suyo, estoy muy ocupado. Pero lo cierto es que está muy ocupado en Sí mismo haciéndo Nada, sin dedicar nada de su vida a Dios. Además todas las cosas en que alejan de la Presencia de Dios, como por ejemplo: Distracciones en exceso: televisión, juegos, diversos tipos de vicios, etc., como también distintos tipos de tareas centrados en uno mismo sin entregarle la preeminencia a Dios. Los rayos de luz: es la presencia de Dios. Las aguas frescas: es el Espíritu Santo. Las aguas vivas: es la vida eterna.

20 Manantial de Amor: es Dios mismo, porque Dios es Amor. Las plantas de las flores: son las familias donde el Señor ha plantado a cada uno de sus hijos. La tijera: es la muerte física. Tallo sangrante: es el dolor de la separación producido por el vacío que deja el ser amado al partir. Espesura del follaje: son la compasión momentánea de familiares, amigos, vecinos, etc. Y la autocompasión. Orugas, Hormigas, Caracoles e Insectos: son los demonios bajo la orden de Satanás, atacando las vidas de los que se han alejado de la gracia de Dios. Ellos roban la felicidad y las bendiciones, atan, apresan las vidas, las destruye y luego las mata. Hilo de luz penetrando en el interior: es el Espíritu Santo convenciendo de pecado, haciendo volver el corazón del hombre a Dios. Escrito x Francisca Riquelme (Fanny), autora.

21 wwww wwww wwww.... ffff rrrr aaaa gggg aaaa nnnn cccc iiii aaaa dddd eeee cccc rrrr iiii ssss tttt oooo.... cccc oooo mmmm te agradece por aceptar su invitación, y te invita a participar activamente de los foros, a tu elección… Te pedimos también que nos aportes tus datos en el foro de Preséntate aquí: y nos dejes tus datos personales como tu cumpleaños (no es necesario incluir el año), tu estado civil, aniversario, etc. Desde ya muy agradecidos… La administradora: w w wwww wwww.... ffff rrrr aaaa gggg aaaa nnnn cccc iiii aaaa dddd eeee cccc rrrr iiii ssss tttt oooo.... cccc oooo mmmm


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