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La Regencia de María Cristina de Habsburgo y el turno de partidos

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Presentación del tema: "La Regencia de María Cristina de Habsburgo y el turno de partidos"— Transcripción de la presentación:

1 La Regencia de María Cristina de Habsburgo y el turno de partidos
La Regencia de María Cristina de Habsburgo y el turno de partidos. La oposición al sistema. Regionalismo y nacionalismo. La Regente jura la Constitución

2 La asunción de la Regencia.
Esquema  La asunción de la Regencia. El turno de partidos: el funcionamiento real del sistema canovista. Caciquismo y fraude electoral. La labor del gobierno liberal. La oposición al sistema: carlismo y republicanismo. La oposición al sistema: regionalismo y nacionalismo.

3 La Regente María Cristina de Habsburgo-Lorena
La Regente con Alfonso XIII

4 La asunción de la Regencia
El rey Alfonso XII muere joven, en 1885, y su viuda, María Cristina de Habsburgo-Lorena, asume la regencia, embarazada de su esposo. A la muerte del rey, Sagasta sustituye a Cánovas. Tradicionalmente, se ha hablado de Pacto del Pardo entre los dos políticos para establecer el turno de partidos, pero su existencia es muy dudosa. El turno de partidos era un sistema que se había diseñado anteriormente.

5 La muerte de Alfonso XII

6 El turno de partidos. Bipartidismo
El turno de partidos se inspira en uno de los pilares básicos del sistema canovista: el bipartidismo. Los dos partidos no estaban tan alejados como se puede pensar a primera vista, aunque los liberales eran más tolerantes hacia la oposición real al sistema como republicanos y obreros; aprobaron la Ley de Asociaciones y el sufragio universal. Ambos aceptaban el juego político trucado para el turno pacífico en el poder. El turnismo no fue un fenómeno exclusivamente español, ya que se puede ver en otros lugares de Europa: destra y sinistra en Italia y el rotativismo portugués.

7 El turno de partidos. Procedimiento
Los dos partidos se relevan en el poder de manera pacífica y se concedían plazos razonables en el poder. Ambos aceptan los cambios que realizaba el otro partido en el gobierno al regresar al poder. Cuando un partido consideraba que había llegado su momento lo pactaba con el otro y con la Corona. La Corona, según el poder que le confería la Constitución, mandaba formar gobierno al otro partido, disolvía las Cortes y convocaba nuevas elecciones que, debidamente, manipuladas, proporcionaban la mayoría necesaria al partido en el gobierno. El partido saliente se convertía en la oposición y esperaba su turno.

8 El turnismo (caricatura)
Sagasta cocina, Cánovas come Cánovas cocina, Sagasta come

9 Caciquismo y fraude electoral La red piramidal
Aunque la opinión del cuerpo electoral no importaba la farsa para ser completa debía venir legitimada a través del sufragio. Los dos partidos tenían sus redes organizadas para asegurarse los resultados electorales adecuados cuando les correspondiese el turno. Existía una red piramidal: -En Madrid estaba la oligarquía o minoría política dirigente integrada por los altos cargos políticos y personajes influyentes de los dos partidos y vinculada a las clases dominantes. -En las capitales de provincia se encontrarían los gobernadores civiles. -En comarcas, pueblos y aldeas estaban los caciques locales, que eran personalidades de la zona con poder e influencias, bien por su riqueza económica, bien por su prestigio y contactos, de forma que podían controlar a mucha gente para conseguir trabajo, una licencia administrativa, recomendación o para no despertar su peligrosa enemistad.

10 Caciquismo y fraude electoral Organización y funcionamiento
Con esta estructura se organizaba el fraude electoral de arriba abajo, bajo la coordinación del ministro de la Gobernación, que era el que confeccionaba el encasillado o listas de diputados, que debían ser elegidos en cada distrito electoral, reservando algunos escaños a la oposición dinástica. Los gobernadores civiles se encargaban de imponer el encasillado en su provincia, a través de los caciques . Estos eran el último eslabón de la cadena y se encargaban de la manipulación directa de los resultados electorales por varios métodos: actitudes paternalistas y protectoras hacia los electores, “pucherazos” (retirada de urnas antes del recuento, cambio de urnas, añadido de votos falsos…), pasando por amenazas y extorsiones. La capacidad del fraude era menor en las ciudades que en el medio rural donde se mantenían viejas formas de dominación. En conclusión, el sistema político de la Restauración era una fachada institucional para ocultar el verdadero control del poder por parte de una oligarquía. El sufragio universal de 1890 apenas cambió el sistema.

11 El encasillado

12 La farsa electoral (caricatura de la revista “La Flaca”)
Con Sagasta al frente, desfila una comitiva de caciques, fuerzas del orden público, campesinos, obreros prisioneros y la manipulación de las papeletas haciendo votar hasta los muertos

13 La labor del gobierno liberal
Aunque durante la Regencia se turnaron gobiernos conservadores con otros liberales, hay que destacar la labor del gobierno liberal de Sagasta, que tuvo más protagonismo político en esta época frente al protagonismo de Cánovas con Alfonso XII. Los liberales emprendieron las siguientes reformas: -Promulgación de los Códigos de Comercio y el civil. -La Ley de Asociaciones de 1887 que permitió la legalización de organizaciones obreras. -Ley del Jurado de 1880: objetivo del liberalismo progresista. -Ley del Sufragio Universal de 1890. Uno de los acontecimientos más importantes de la Regencia fue el asesinato de Cánovas, en 1897, en un atentado anarquista.

14 El asesinato de Cánovas

15 La oposición al sistema: regionalismo y nacionalismo Rasgos generales
El origen de los nacionalismos y regionalismos como movimientos políticos debe buscarse en la negativa por parte del sistema de asumir otros intereses que no fueran los de la oligarquía agraria, financiera e industrial que actuaba desde Madrid.

16 La oposición al sistema: carlismo y republicanismo Carlismo
Derrotado militarmente en 1876, no logró recupera la importancia que había alcanzado anteriormente. Además, había perdido el apoyo de la Santa Sede. El carlismo se redujo a un movimiento ideológico circunscrito al País Vasco y Navarra. Se dividió en dos tendencias: Los integristas, encabezados por Ramón Nocedal, que criticaban a Carlos VII por considerarle demasiado liberal. Defendían los valores del catolicismo y su influencia en todos los ámbitos de la vida pública. Los tradicionalistas, influidos ideológicamente por Vázquez de Mella. Defendían una monarquía tradicional católica y un cierto regionalismo frente a las opciones de los nacionalismos vasco y catalán, considerados como separatistas. Los tradicionalistas terminaron por formar un partido político y entraron en el Congreso.

17 La oposición al sistema: carlismo y republicanismo Republicanismo
Duramente reprimidos en los inicios de la Restauración, los republicanos no lograron recuperarse del fracaso de la Primera República, ni extender su implantación social. Aunque entraron en las cortes no obtuvieron nunca muchos escaños. Se agruparon en tres corrientes: Federalistas, liderados por Pi i Margall. Se inclinaron hacia posturas socializantes y hallaron eco en sectores populares de Cataluña y Valencia. Unionistas, liderados por Nicolás Salmerón. Formaron el Partido Centralista (1891). Eran partidarios de la unidad territorial y política del Estado y representaban más a una parte de la burguesía ilustrada. Radicales. Crearon el Partido Republicano Progresista, dirigido desde el exilio por Ruiz Zorrilla. Eran partidarios de la insurrección y protagonizaron algunas hasta la muerte de su líder. Posibilistas, cuyo principal líder fue Castelar. Muchos de ellos terminaron en el Partido Liberal de Sagasta. En 1893 los federalistas y unionistas, partidarios de la acción política pacífica y legal, se unieron en la Unión Republicana, para aumentar su peso electoral.

18 Catalanismo I Desde los años treinta, en el contexto del Romanticismo, surge el movimiento literario y cultural de la Renaixença, que pretendía recuperar la lengua y la cultura catalanas. El momento culminante llegó con la restauración de los Juegos Florales en 1859 (certámenes poéticos introducidos en Cataluña en el siglo XIV y tras larga decadencia renacen en esta época). Aunque en el Sexenio Democrático un sector de los republicanos federales trató de instaurar un estado catalán, en realidad no se puede hablar de catalanismo como movimiento político hasta la época de la Restauración. El primer manifiesto del catalanismo fue Lo Catalanisme (1886) de V. Almirall, antiguo republicano federalista, y que apostaba por un catalanismo interclasista y aglutinador, que luchara por la autonomía política y por la defensa de las señas de identidad de Cataluña. La versión conservadora del catalanismo llega con Torras i Bages, obispo de Vic con su obra La tradició catalana de Se pueden rastrear ciertas influencias del carlismo. El más activo ideólogo fue Enric Prat de la Riba, miembro de la burguesía catalana e inspirador futuro de la Lliga Regionalista de Catalunya.

19 Renaixença Juegos Florales Jocs Florals
Dibujantes y escritores en la tertulia de Frederic Soler

20 Valenti Almirall

21 Enric Prat de la Riba

22 Catalanismo II Entre los días 25 y 27 de marzo de 1892, en Manresa la Unió Catalanista organizó una asamblea de delegados con el fin de elaborar el programa político de la entidad. El resultado fueron las Bases per la Constitució Regional Catalana, más conocidas como las Bases de Manresa. Las Bases tenían una inspiración federal y un origen histórico en las antiguas leyes o libertades catalanas previas a 1714. La Lliga Regionalista nace en 1901 como fusión de varias organizaciones previas. Era un partido conservador, que aspiraba a la autonomía de Cataluña. Su base social estaba formada por la burguesía industrial catalana. Durante las dos primeras décadas del siglo XX fue el principal partido político de Cataluña.

23 Bases de Manresa Reunión donde se elaboraron las Bases de Manresa

24 Nacionalismo vasco. Contexto
La aparición del nacionalismo vasco obedece a otras causas y orígenes en relación con el catalán. La rápida industrialización de Vizcaya en la época de la Restauración transformó la economía y la estructura social y cultural tradicionales, con una llegada masiva de inmigrantes no vascos. Por otro lado, estaría la abolición de los fueros después de la última guerra carlista. En este contexto, a partir de una idealización del pasado vasco y de la sociedad tradicional vasca católica y rural, el nacionalismo vasco rechaza la “españolización” traída por los inmigrantes. Hay una reacción a lo que se ve como una agresión, y se sublima todo lo considerado genuinamente vasco, reivindicando un estado propio. La tradición carlista, sin ser nacionalista, confiere un clima belicista y violento.

25 Nacionalismo vasco. El PNV
En 1894, Sabino Arana funda el PNV muy conservador, expresión de los intereses agrarios y la pequeña burguesía tradicionalista bilbaína porque la burguesía industrial estaba más identificada con Madrid. Su apoyo social comenzó siendo escaso y se limitó a Vizcaya pero cuando evolucionó de un inicial tradicionalismo agrario y radicalismo a posiciones más moderadas comenzó a extenderse.

26 Sabino Arana

27 Galleguismo En 1846 se da un temprano caso de levantamiento autonomista con marcado carácter progresista y revolucionario en Galicia pero fue duramente reprimido. El nacionalismo gallego se desarrolló lentamente debido al atraso económico de la región y a una burguesía reducida. Surgió el O Rexurdimento de carácter cultural pero que dio a conocer ya tímidos planteamientos políticos. En 1899, Murguía, esposo de Rosalía de Castro, funda la Asociación Regionalista Galega de tendencia tradicional. Nace el galleguismo.

28 Murguía


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