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El retablo de la Catedral Descripción general Escenas del retablo Otras figuras y elementos.

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Presentación del tema: "El retablo de la Catedral Descripción general Escenas del retablo Otras figuras y elementos."— Transcripción de la presentación:

1 El retablo de la Catedral Descripción general Escenas del retablo Otras figuras y elementos

2 Descripción general Escenas del retablo Otras figuras y elementos

3 El retablo mayor es una de las obras maestras del estilo hispano-flamenco, desarrollado en España en los los finales del Gótico y principios del Renacimiento (siglos XV-XVI), siguiendo la norma imperante en Flandes. Con unas dimensiones de 15,85 m de alto y 10,35 m de ancho, cubre en gran parte el ábside pentagonal de la capilla mayor, parte más antigua del templo gótico

4 Su construcción abarcó desde el año 1512 hasta el año 1531 y fue encargada por el prelado ovetense Don Valeriano Ordóñez de Villaquirán. Como muestra de agradecimiento a la iniciativa de este obispo, que fallece prácticamente al inicio de los trabajos, se le representará finalmente en actitud orante a los pies de la Virgen.

5 De madera policromada, serán varios los maestros que intervendrán en su realización. La labor escultórica la lleva a cabo el artista flamenco Giralte de Bruselas, contando con la ayuda de sus compatriotas Guillén de Holanda y Esteban de Amberes, y del escultor palentino Juan de Balmaseda. La labor final de policromado y dorado la llevará a cabo el pintor flamenco León Picardo.

6 PARTES DEL RETABLO Predela o banco Guardapolvos 4 pisos 5 calles

7 Por el retablo se reparten veintitres escenas en relieve de la vida, pasión y resurrección de Cristo, y de la vida de la Virgen.

8 Se leen de izquierda a derecha y de abajo a arriba destacando en el centro los pasajes principales INFANCIA VIDA PÚBLICA PASIÓN GLORIFICACIÓN

9 OTROS ELEMENTOS DEL RETABLO Abundantes figuras de apóstoles, evangelistas, profetas, patriarcas, doctores y santos se reparten por arcos, columnas, banco y guardapolvos

10 I- Anunciación II-Visitación III-Nacimiento IV- Adoración Reyes V- Presentación en el Templo VI- Huida a Egipto VII- Ante los doctoresINFANCIA VIDA PÚBLICA VIII- Bautismo IX- Tentaciones X- Bodas de Caná XI- Resurrección LázaroPASIÓN XII-Entrada en Jerusalén XIII- Oración en el Huerto XIV- Flagelación XV- Coronación espinas XVI- Camino del Calvario XVII- Crucifixión GLORIFICACIÓN XVIII- Resurrección Jesús XIX- Duda de Sto. Tomás XX- La Ascensión XXI- Pentecostés XXIII- Asunción de María XXII- Cristo en Majestad IIIIII XXIII IV V VIVII VIII IX XI X XII XIII XIVXV XVI XVII XVIII XIX XX XXI XXII

11 La virgen aparece meditando la Biblia (en la iconografía oriental se suele representar dedicada a los trabajos manuales). Su postura de postración sobre un reclinatorio parece decir: Heme aquí, la esclava del Señor. Arrodillada, lleva su mano al pecho en señal de su sí de aceptación. Su cabeza inclinada hacia abajo evocando la humildad pese a la elevada dignidad que le es concedida por Dios. En la filacteria que rodea al cetro aparece la frase Ave María. La palabra AVE leída al revés se lee EVA. Así pues, María sería la nueva Eva, esto es, la puerta de la salvación del ser humano, en contraste con Eva que, con su desobediencia, cerró la puerta del paraíso. La Anunciación

12 Nos encontramos a María e Isabel, figuras que dominan el centro de la escena: una en plena juventud, la otra en el inicio de la ancianidad. María lleva el velo de las jóvenes, Isabel cubre su cabeza con el tocado de las matronas de Israel, como símbolos de la Iglesia y la Sinagoga respectivamente. Las dos mujeres, manifiestamente embarazadas no se sitúan al mismo nivel en la escena, de ahí la postración de Isabel ante Ella. Sin embargo parece clara la actitud humilde de María de querer detener con su brazo la ligera genuflexión de su prima. A la derecha, bajo el arco de su casa aparece el viejo Zacarías, esposo de Isabel, observando el encuentro y apoyado en el bastón de su autoridad sacerdotal. Visitación

13 Jesús es el centro lumínico de la escena, resaltando así la idea del niño que nace en las tinieblas de la noche para traer la luz de la verdad y la salvación al mundo. Los haces de paja están dispuestos como rayos de luz. Es el propio Jesús quien confiere luminosidad a la escena, pues Él es la luz del mundo El buey y el asno le adoran mientras los ángeles cantan en las alturas Gloria a Dios. Son tres los pastores (como también son tres los reyes magos) de la escena: No portan presentes, su ofrenda es la música de una flauta (similar a los pastores músicos de Toledo y de otras catedrales) Nacimiento

14 Adoración Reyes El niño sostiene en su mano izquierda el globo del universo mientras con la derecha bendice a los Magos (los dos signos que suelen acompañar al Pantócrator y que pudiera evidenciar el significado de rey de reyes). Los tres Magos simbolizan las tres edades del hombre o las tres partes del mundo conocidas (Asía, Africa y Europa). Melchor es el más anciano, Gaspar, el de edad media y Baltasar el más joven. Las ofrendas significan también tres títulos cristológicos: Oro: realeza, Incienso: divinidad y Mirra: sufrimiento. Esta última alude al sacrificio redentor de Cristo.

15 Presentación Según la ley de Moisés era de obligado cumplimiento para todos los judíos consagrar el primer hijo a Dios en recuerdo de la Huida a Egipto y de otras intervenciones divinas a favor de Israel. En este caso, la presencia de un cuchillo sobre el extremo de la mesa funde la escena de la presentación con la de la circuncisión. Junto a Simeón, que va vestido con manto y mitra pontifical, está un sirviente que ejerce de ministrante, mientras que a su izquierda un escriba lee y confronta con el libro de la ley que todo se está llevando a cabo según las prescripciones de la Ley del Señor. Junto a María y José una doncella porta en un cesto dos pichones (o tórtolas), como corresponde a la ofrenda de los pobres.

16 Huida a Egipto La virgen mira amorosamente al niño, entre sus brazos, el cual aparece fajado como una momia, indumentaria interpretada como una alusión más a la futura muerte (tal indumentaria evoca la manera de los iconos bizantinos). José conduce al asno volviéndose para mirar a María y al niño con gran dulzura. Lleva la capa y el gorro propio de los peregrinos, las calzas de los caminantes y en la mano izquierda sostiene un nudoso cayado. El ángel, joven, que parece tener anclada la mirada en Jesús, parece empujar una palmera cuajada de frutos.

17 Ante los doctores Jesús es llevado por sus padres, a la edad de 12 años, a Jerusalén con motivo de la Pascua. Se escabulle de ellos, entra en el Templo y declara entre los doctores que los tiempos están cumplidos y el Mesías ha llegado verificando el vaticinio de Isaías. En el centro y sobre un podio, Cristo es el eje central y en torno a él se colocan los doctores de la ley mosaica a la manera de la dialéctica escolástica y comportándose como un verdadero maestro. Alrededor están los rabinos en clara actitud caricaturesca: de enormes narices, gesticulan y mueven sus manos al tiempo que hablan apresuradamente. Jesús a la escucha, reflexiona y responde. A la izquierda María contempla en actitud orante a su hijo dando testimonio de su divinidad.

18 Bautismo Jesús aparece en actitud orante en señal de sometimiento a los designios del Padre. Juan Bautista derrama el agua del Jordán sobre la cabeza del Salvador y está caracterizado con su hábito propio de piel de camello y manto de dignidad sacerdotal que contrasta con la desnudez del Hijo. El ángel, de enormes alas y túnica de ricos brocados y que sostiene la túnica del bautizado, es consecuencia de la transposición artística del diácono que, durante la ceremonia del bautismo, ayudaba al obispo sosteniendo el capillo (tela blanca que se colocaba en la cabeza al bautizarlos) y revestía a los catecúmenos después de la inmersión con una ropa blanca.

19 Tentaciones Tras ser bautizado Jesús se retira al desierto de Judá y allí permanece 40 días y 40 noches. En la escena, las tres tentaciones se reducen a una: un demonio de forma monstruosa ofrece una gruesa piedra al Salvador que parece responderle: no sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios La cabeza en el vientre de Satán aludiría al desplazamiento de la sede de la inteligencia puesta al servicio de los instintos más bajos. Su fealdad invita claramente al rechazo y la repulsión y contrasta con la mansa figura de Cristo.

20 Bodas de Caná El escultor quiere evidenciar la condición de Mesías, Salvador y Redentor, de ahí su interés por reflejar los milagros. Resulta evidente el gesto de María que de modo elocuente le pide ayuda y éste responde a las súplicas de su madre con la bendición de las tinajas. Sorprende que sean 5 y no 6 las tinajas representadas, como señala el pasaje evangélico. Podría entenderse que esta sexta tinaja es la que se guarda en la misma catedral y que siempre fue un objeto de gran veneración por los peregrinos. De hecho una de las tinajas de la escena guarda un gran parecido con ella.

21 Bodas de Caná

22 Cristo bendice a Lázaro que incorporándose del sepulcro aparece desnudo y no amortajado. La actitud de Cristo parece gritar: Lázaro, sal fuera. En la parte derecha del cuadro está María y Marta en actitud orante. Uno de los elementos anecdóticos lo constituye el judío de la izquierda que se tapa la nariz con un paño evitando el hedor del difunto, lo cual se corresponde con el texto joánico cuando Marta respondiendo al Señor le dice: Señor, ya huele; es el cuarto día (Jn 11,39) Resurrección de Lázaro

23 Entrada en Jerusalén Jesús entra montado en un burro -lo que según algunos teólogos es un símbolo de docilidad- y no en un caballo – símbolo de soberbia-, para proclamar que Él no reside en los corazones soberbios, sino en los mansos y humildes. Los habitantes de la ciudad reciben al Mesías con los ramos y extienden a su paso los mantos siguiendo el relato evangélico La entrada en la ciudad marca el inicio del ciclo de la pasión y la aclamación como Rey y Salvador será seguida por la negación burlesca durante la pasión.

24 Oración en el Huerto En la escena, Crista afronta en solitario la agonía del miedo a la muerte y al sufrimiento. Arrodillado y en oración, sus vestiduras doradas parecen brillar bajo los rayos de luz contrarrestando con la oscuridad del fondo para evidenciar el acontecer nocturno. La mirada de Jesús se dirige al cáliz situado sobre un montículo que recuerda las palabras de Jesús: Padre, si es posible, pase de mí este cáliz; mas no se haga mi voluntad sino la tuya. Los 3 discípulos predilectos : Pedro, Juan y Santiago que han sucumbido al sueño forman un triángulo: Pedro en el vértice superior y, en primer plano, los hijos de Zebedeo: Juan y Santiago, éste último con un manto adornado con las conchas y vieras de la tradición jacobea

25 Flagelación Poncio Pilato, tras interrogarle y proponer al pueblo la elección de la condena a muerte, ordena flagelarle. Los azotes no podían superar los 40, de modo que lo habitual era dar 40. Se fustiga a Cristo a la usanza romana, de pie, pues la ley mosaica infringía el castigo al reo postrado, y empleando el flagelo romano formado por un entretejido de correas que sostiene pequeños trozos metálicos para aumentar su efectividad. Jesús, en el centro, vestido tan solo con un paño de pureza, impresiona por su mirada que implora, acepta y busca compasión. Atado a una columna con complicados nudos de cuerda, presenta heridas en brazos y piernas, evitando un excesivo dramatismo..

26 Declarada su realeza sobre los judíos y todavía maniatado, los soldados le visten con un manto purpúreo, le colocan sobre un trono irrisorio y le coronan con espinas. Sus manos reflejan sometimiento y su mirada implora piedad. Un soldado, arrodillado, le ofrece el cetro mientras que saluda con su mano izquierda alzada como queriendo expresar el salve, oh rey de los judíos. Otro, a la derecha y en pie, enarbola una maza dispuesto a golpear las espinas. Otra figura con barba y casco militar, porta igual cetro que el de la flagelación. A su derecha un cuarto alza unas tenazas para ajustar más la corona a las sienes. El último aplaude y ríe las burlas de los demás. Coronación de espinas

27 La escena combina dos estaciones del vía crucis: la segunda caída y la ayuda del cirineo. La mirada de Jesús confiere un dramatismo mayor en la escena estableciendo una emotiva comunicación con el fiel. Jesús lleva halo como corresponde a su condición de Hijo de Dios y va coronado de espinas. Ha caído de rodillas agobiado por el peso de un madero de enromes dimensiones. Lleva un dogal atado a su cuello y los pies descalzos y ensangrentados por los guijarros del camino. Mientras los soldados se burlan e incriminan a Jesús, Simón de Cirene le ayuda a soportar el peso de la cruz.. Camino del Calvario

28 Se representa en el momento supremo de la agonía, con los ojos bien abiertos y la boca jadeante. Ha perdido toda su majestad real, sólo inspira compasión y su muerte se convierte en un símbolo eucarístico. La cruz se alza sobre el cráneo descarnado de Adán: sobre el símbolo del pecado y de la muerte se erige la cruz triunfante (vínculo teológico entre el pecado original y la muerte redentora de Cristo. La importancia de María, al pie de la cruz es notable como dice Santiago de Vorágine: cuando Cristo expiró, nadie ya tenía fe, ni siquiera San Pedro: la única que no dudaba era María. Por eso María representa a la Iglesia y merece ese lugar a la derecha de Cristo moribundo; y lo merece tanto más cuanto que es también la nueva Eva, digna de figurar al lado derecho del nuevo Adán. Crucifixión

29 Jesús bendice con la derecha mientras porta el estandarte de la victoria con la izquierda. Se cubre con un manto que deja al descubierto la llaga del costado. Alrededor de Jesús están los soldados en actitudes diversas: gestos de sorpresa y temor ante el prodigio. En la escena del retablo dos de ellos están dormidos y otros dos no, serán los que van a corroborar lo ocurrido Según Santiago de Vorágine la estancia de tres días en el sepulcro era necesaria para demostrar que su muerte había sido verdadera. Según la tradición el cuerpo y el alma del difunto no se separaban hasta pasados tres días. Resurrección

30 Tomás no estaba con los doce al aparecérseles el resucitado, de ahí que expresase con rotundidad: si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mis dedos en el agujero de los clavos y mi mano en su costado, no creeré Tomás se convierte así en el prototipo de los que tienen dudas de fe. Vemos como Cristo con su mano derecha porta una linterna para guiar las almas hacia la fe, mientras que con su mano izquierda encamina la mano de Tomás hasta la llaga de su costado. El apóstol, temeroso y postrado a los pies del Señor, se siente como deslumbrado y parece exclamar: ¡Señor mío y Dios mío!. Seis apóstoles son testigos de la escena. Entre ellos destaca Santiago caracterizado como peregrino Duda de Santo Tomás

31 La Ascensión se produce 40 días después de la Resurrección con el fin de que se produzca la venida del Espíritu: Conviene que yo me vaya, porque si no me voy no vendrá a vosotros el ParáclitoJn16,7 Destacan en la escena María con una gran capa azul y Pedro, acompañados por los hijos de Zebedeo, todos en actitud orante. En el centro, y desapareciendo a la vista de los discípulos, se halla la figura de Jesús con túnica de oro y pies descalzos cuya silueta se corresponde con las huellas impresas en la roca. Ascensión

32 A los cincuenta días después de la Resurrección, Jesús, tal y como había prometido, envía el E. Santo sobre los discípulos reunidos en el cenáculo. María ocupa el centro de la escena, sentada en un trono sobre un escabel. Revestida con solemne manto azul se convierte en el principal personaje de Pentecostés, aunque su presencia no se cita en los Hechos. Seguramente con su introducción se quiere simbolizar a la Iglesia pues la Virgen ya había recibido el Espíritu en la Anunciación y no tendría por qué recibirlo en un segundo momento. En un segunda plano aparecen el resto de los apóstoles, incluidos Matías y Pablo. El Espíritu en forma de paloma se cierne sobre la cabeza de María y cobija bajo sus alas al conjunto de los apóstoles. Pentecostés

33 Desde el Siglo IV e incluso antes existen testimonios históricos que certifican la creencia en la Asunción corporal de María a los cielos: La devoción a María en Asturias está probada desde antiguo. Según el padre Viñayo González, fue aquí donde se riñó la primera batalla conocida en la Iglesia sobre la doctrina de la Asunción: fue la Iglesia asturiana el campo donde se desarrolló la primera batalla, y ninguna otra, ni oriental ni occidental, puede privarle esta prerrogativa. Por eso la Catedral es un monumento que rinde culto al Salvador y también a Santa María. El que se sitúe la escena debajo del calvario confirma el importante papel que desempeña la Virgen como intermediaria de Dios, y ocupa el lugar de mayor tamaño de la calle central del retablo. La Asunción de María

34 Típica imagen del Pantócrator rodeado de los cuatro símbolos de los evangelistas (tetramorfos), sentado sobre un trono dorado, portando en la mano izquierda la bola del Universo coronada por la cruz y bendiciendo con la derecha. Lleva la vestidura púrpura propia de su condición real bordeada por una orla de pedrería. Es este Cristo, Salvador del Universo, el titular de la Catedral. Mateo simboliza el hombre porque su evangelio empieza con la genealogía de Cristo. Marcos, el león porque su evangelio comienza con las palabras voz que clama en el desierto. Juan, el águila, porque se eleva desde el comienzo hacia las verdades eternas. Lucas, el buey, por mencionar en sus inicios el sacrificio de Zacarías Cristo en Majestad

35 Desde la base hasta las mismas vidrieras, se van repartiendo diferentes figuras de gran simbolismo, cuya referencia y finalidad última es resaltar y rendir culto al Salvador

36 La sede del Obispo, desde la que ejerce su ministerio de predicar y enseñar, ocupa el espacio central de la Predela y se encuentra flanqueada por las figuras de Pedro y Pablo Pablo aparece con una espada simbolizando su decapitación, única forma de martirio de un ciudadano romano Pedro aparece con unas llaves en la mano, recordando que Jesús edificó sobre él su Iglesia y le entregó las lleves del Reino.

37 A modo de columnas entre las escenas de la predela aparecen las figuras de San Ambrosio, San Gregorio Magno (Papa que reformó la liturgia y la música sacra), San Jerónimo y San Agustín.

38 San Jerónimo se representa con unas gafas que expresan su condición de estudioso de las Escrituras y un león que juega a sus pies sugiere el tiempo que estuvo retirado en el desierto realizando una traducción de la Biblia por encargo del papa san Dámaso

39 Los extremos de la Predela están flanqueados por San Sebastián y San Roque. considerados como abogados de la peste, a los que Oviedo hizo votos debido a que la población de Asturias se vio diezmada hasta el punto que en 1598, en el transcurso de 11 meses, murieron en Moreda unas 240 personas, más de la mitad del pueblo.

40 De 2 en dos, como haciendo un cortejo en torno al Salvador. De izquierda a derecha: Mateo-Bartolomé Santiago-Juan Andrés-Pedro Tomás-Simón Felipe-Matías Pablo-Santiago el Mayor

41 Representan la consolidación del Pueblo de Dios. Aparecen en número de 12, número de gran simbología que expresa totalidad y plenitud

42 Representados en grupos de 3: 6 profetas mayores y 12 menores. Corregían los desvíos del pueblo a la vez que, con sus vaticinios, iban alimentando las esperanzas de salvación

43 Aparecen recostados en el remate del retablo las figuras de los Reyes de Israel y de Judá.

44 Y alzando la mirada por encima del retablo vemos en las vidrieras a Cristo con Pedro y Pablo De nuevo la figura del Salvador como elemento central de esta catedral dedicada a su nombre

45 Quien visita Santiago y no al Salvador, visita al criado y deja al Señor Dicho medieval francés FIN


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