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Menú Autor: Mar de la Llave Mira Curso: 1º Bachillerato Grupo B Colegio: M.M. Concepcionistas de la Enseñanza (C/ de la Torre nº 19 08006 Barcelona) Associació

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Presentación del tema: "Menú Autor: Mar de la Llave Mira Curso: 1º Bachillerato Grupo B Colegio: M.M. Concepcionistas de la Enseñanza (C/ de la Torre nº 19 08006 Barcelona) Associació"— Transcripción de la presentación:

1 menú Autor: Mar de la Llave Mira Curso: 1º Bachillerato Grupo B Colegio: M.M. Concepcionistas de la Enseñanza (C/ de la Torre nº Barcelona) Associació de Cristians de Catalunya Grup Avant

2 La parábola del sembrador Explicación de la parábola II La palabra sembrar en la Biblia Jesucristo y las parábolas I Jesucristo y las parábolas II Explicación de la parábola I Bibliografía El sembrador en los evangelios apócrifos Salmo 64

3 Y acercándose los discípulos le dijeron: Por qué les hablas en parábolas? Él les respondió: Es que a vosotros se os ha dado conocer los misterios del Reino de los Cielos y a ellos no. Porque a quién tiene se le dará y le sobrará; pero a quién no tiene aun lo que tiene se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. En ellos se cumple la profecía de Isaías: Oír, oiréis, pero no entenderéis, mirar, miraréis, pero no veréis. Porque se ha embotado el corazón de este pueblo, han hecho duros sus oídos, y sus ojos han cerrado, no sea que vean con sus ojos, con sus oídos oigan, con su corazón entiendan y se conviertan, y yo los sane. ¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron. Mt 13, continúa Oír, oiréis, pero no entenderéis

4 menú Desde la Iglesia primitiva, se llama parábola a una historia contada por Jesús para ilustrar su enseñanza. En la base de la voz griega parabole hay la idea de la comparación. En el evangelio se centra en la realización del Reino de Dios en la persona de Jesús. De ahí el grupo importante de las parábolas del reino. El misterio del reino y de la persona de Jesús es tan nuevo que debe manifestarse gradualmente. Por eso Jesucristo habla en parábolas que, aun dando una primera idea de su obra, obligan a reflexionar y tienen necesidad de explicación para ser completamente comprendidas. Así las parábolas aparecen como una mediación para que la razón se abra a la fe. Jesús explica estas parábolas según su contexto histórico y cotidiano con temas clásicos y sencillos para llegar a la gente. El amor del Padre testimoniado por el envío de su Hijo a los hombres es la gran revelación que aporta Jesús. Para esto sirven la parábolas, para mostrar el remate perfecto del nuevo reino sobre el mundo. Las parábolas son una mediación para que la razón se abra a la fe

5 menú Escuchad. Una vez salió un sembrador a sembrar. Y sucedió que al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en seguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándole, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento. Y decía: Quien tenga oídos para oír, que oiga. Mc 4, 3-9 Quien tenga oídos para oír, que oiga.

6 Se atribuye a Juan Marcos, natural de Jerusalén y colaborador de Pablo (Hch 12,12.25; 15,37-39; Flm 24; Col 4,10) aunque persisten las dudas. El autor muestra en su obra una íntima conexión con Palestina y su tradición. Incorpora también material de la misión judeo-helenista, sobretodo en su cristología. Se interesa por la misión entre los gentiles e insiste simbólicamente en la importancia de Galilea como comienzo de la misión. Es el primer evangelio que se redacta, según los autores sobre el año 70.Tiene esta parábola su paralelo en Mt 13, y Lc 8,11-15.El relato de Mateo es casi palabra por palabra idéntico al de Marcos; el de Lucas es un poco más directo y ligeramente abreviado. Para comprender mejor esta parábola se necesita saber que en Palestina se siembra antes de labrar. El sembrador de la parábola camina sobre el rastrojo sin arar. Se comprende por qué siembra sobre el camino: intencionadamente siembra el sendero que los del pueblo han ido haciendo en el rastrojo, ya que ha de desaparecer al labrarlo. A propósito siembra entre las espinas marchitas pues también serán labradas. Y que los granos de semilla caigan sobre terreno rocoso no debe sorprender: las rocas calcáreas están cubiertas de una ligera capa de tierra para labrar. Lo que a un occidental le puede parecer absurdo, es lo normal en las condiciones de Palestina. Oyen la Palabra pero no la escuchan continúa

7 menú Jesucristo es el sembrador. Las semillas son la Palabra de Dios, el suelo es la disposición del espíritu de quienes la reciben. Los que están a lo largo del camino, son aquellos que oyen la Palabra (pero no la escuchan ni comprenden) y al momento esa semilla es olvidada y el demonio se la lleva, sin creerse ellos mismo que esa Palabra les salvará y viven sin saber a lo que están llamados por Dios. Los sembrados en terreno pedregoso reciben la Palabra con alegría pero cuando sale el sol, es decir la persecución o alguna tribulación por causa de esta Palabra escuchada se secan sin dar fruto. Viven metidos en el pecado sin preocuparse lo más mínimo. Y otros son los que están sembrados entre abrojos y han escuchado la Palabra pero el mundo, es decir el pecado, les seduce y les invade y por tanto tampoco dan fruto. Por último, los sembrados en tierra buena son aquellos que escuchan la Palabra, la retienen, la cultivan con generosidad y la hacen fructificar en su corazón, acogiendo esta Palabra como forma y modelo de vida. Y solamente éstos últimos serán los que darán fruto, unos treinta, otros sesenta y otros ciento. Viven sin saber a lo que están llamados

8 menú En uno de los evangelios apócrifos, concretamente en el evangelio de Tomás aparecen 11 parábolas de los sinópticos en versión propia. Tiene además la ventaja de presentarnos el texto sin contexto. En el logion 9 nos presenta la parábola del sembrador: Jesús dijo: He aquí que salió el sembrador. Llenó su manto y arrojó. Unos cayeron en el camino, vinieron los pájaros y los arrebataron. Otros cayeron sobre la roca y no echaron raíces hacia abajo en la tierra, ni levantaron hacia el cielo espiga alguna. Y otros cayeron en las espinas; ellas ahogaron la semilla y el gusano los devoró. Y otros cayeron en buena tierra y produjo buen fruto hacia el cielo. Dio sesenta semillas y ciento veinte semillas. Ni levantaron hacia el cielo espiga alguna

9 menú Cuando Dios creó el mundo le dio el poder de producir una vegetación capaz de reproducirse, de sembrar una semilla (Gén 1, 11s.29) Dios dio también al hombre el encargo de perpetuar en la tierra toda semilla y salvarla del diluvio (Gén 7,3). Esta responsabilidad conlleva también escoger el terreno y la semilla en sentido metafórico, pues quien siembra el viento recoge la tempestad (Os 8,7). Referente a la semilla, se requiere un acto de esperanza pues la más pequeña de las semillas puede convertirse en un gran árbol (Mc 4,31s), el grano fecundo puede dar hasta el ciento por uno (Mt 13,8). Esta confianza anima a enterrar en el suelo la semilla, a dejarla morir para que produzca fruto (Jn 12,24), por tanto, si el grano debe morir a fin de recobrar vida (1Cor 15,36), lo mismo sucede al hombre viejo, que debe morir para ser el hombre nuevo resucitando. El cristiano, sabe pues que Jesucristo es a la vez la Palabra de Dios y el germen divino y puede ver en Dios al que siembra su Palabra en el corazón de los hombres. Por otro lado, Dios se decepciona ante la infidelidad de esta semilla. Así pues Dios será de nuevo el sembrador (Os 2,25). Esta nueva semilla no será otra que el Mesías. He aquí un varón cuyo nombre es germen, donde él está, algo germinará (Zac 6,12s). El encuentro con la semilla divina y el pueblo de Dios conlleva ser buena tierra ya que la semilla se siembra con la Palabra de Dios. Ésta Palabra es Cristo en persona que quiso morir en la Tierra a fin de llevar fruto (Jn 12, 24.32). El grano debe morir a fin de recobrar vida

10 menú Tú cuidas de la tierra, la riegas y la enriqueces sin medida; la acequia de Dios va llena de agua, preparas los trigales; riegas los surcos, igualas los terrones, tu llovizna los deja mullidos, bendices sus brotes; coronas el año con tus bienes, tus carriles rezuman abundancia; rezuman los pastos del páramo, y las colinas se orlan de alegría; las praderas se cubren de rebaños, y los valles se visten de mieses, que aclaman y cantan. Sal 64, Tú cuidas de la tierra

11 menú GRUPO DE ENTREVERNES, Signos y parábolas. (Madrid 1979). Ediciones Cristiandad. JEREMIAS, J., Las parábolas de Jesús. (Estella 2000) Verbo divino. RATZINGER, J., Jesús de Nazaret. (Madrid 2007) La esfera de los libros. X. LÉON-DUFOUR, Vocabulario de Teología Bíblica. (Barcelona 2002) Herder ANDRÉ-MARIE GERARD, Diccionario de la Biblia. (Madrid 1995) Milhojas


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