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HIMNOS DE FE, ESPERANZA Y AMOR Índice alfabético Índice.

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1 HIMNOS DE FE, ESPERANZA Y AMOR Índice alfabético Índice

2 Índice alfabético Índice: 1 - 108 ¡Cuán dulce es el nombre de Jesús!
Tu nombre, Cristo, es sin igual Cuán dulce es pensar en ti Dulces momentos consoladores A tu palabra, mi Señor Obedientes y con gozo Alma, ven, contempla a Cristo Llamados a tu cena Tú moriste, oh Jesús Señor, qué inmenso es tu amor Gloria sea, gloria eterna En la cruz mirad clavado Señor, cuán admirable ¡Qué grande amor de mi Jesús! Por mí sufrió, por mí sufrió En el Calvario, años ha Al contemplar, Señor, tu cruz Tema de nuestro canto Soy feliz al recordar que vino Toda gloria y honra sea a ti, Jesús Cantad, cantad con júbilo Dios su amor mostró en el Calvario Ved al hombre de dolores Aquí tu rostro puedo ver, Señor Un día que el cielo sus glorias cantaba Suenen dulces himnos, gratos al Señor Al mundo impío Dios amó ¡Oh amor de Dios! su inmensidad Amor del trino Dios Más allá de todo pensamiento Dios, grande es tu amor En su profundo amor por nos A un mundo de pobreza Inefable Amor divino Sé que quisiste mi alma salvar Dulce es la gracia del Dios de amor Con Cánticos, Señor Sólo a ti, Dios y Señor, adoramos ¡A Dios adorad! Por esta creación A Dios, supremo en su poder Load al Señor quien forma os dio A nuestro Padre Dios Santo, santo, santo! Señor Omnipotente A ti, Eterno Dios Gloria a Dios porque su gracia Alma mía, a Dios bendice Ser infinito, Dios bondadoso ¡Tú, cuán fiel eres, oh Padre y Dios mío! ¡Precioso nombre de Jesús! A Cristo coronad Venid, nuestras voces alegres unamos Al Señor Jesús loemos Loor al inmortal e invisible Rey Cantaré a Jesús, de mi alma Rey Acepta, buen Pastor y Rey Venid, hermanos, celebrad ¡Loor a ti, mi Dios, loor a ti! Abba, Padre! te adoramos Dad a Dios, inmortal alabanza Bendito sea Dios Digno, digno, digno! Señor Jesús Santo Cordero, en cruz clavado Señor Jesús, tomaste mi lugar Cristo Jesús vino para morir De hombres despreciado Hasta el Calvario, el Señor Jesús Tu sangre y tu justicia son De gracia y merced soy deudor Salud hay para mí Cristo, al contemplarte ¡Gloria a ti, Señor Jesús! La gracia de mi Dios Santísimo y justo Dios! ¿Quién como tú, mi Dios, Señor? Cuando tu historia, oh Señor, recuerdo Enséñame, Dios mío Sangre, sangre muy preciosa El oro y la plata no me han redimido No por mis propias obras Paz con Dios: busqué ganarla Clavado en cruz Jesús murió Ved al Cristo, Ser de gloria Es en la cruz de Cristo En medio de mortal dolor Yo confío en Jesús Vine a Cristo Jesús y encontré Hubo quien mis pecados llevó en la cruz La gracia de Cristo profunda cual mar Cristo me salva: seguro estoy Roca de los siglos, tú Del amor divino, ¿quién me apartará? Cariñoso Salvador Yo quisiera hablarte del amor de Cristo De mi tierno Salvador cantaré Maravillosa gracia, de Cristo rico don ¿Quieres ser salvo de toda maldad? No hay diferencia, todos pecaron El evangelio santo Ya resuena el evangelio Regresa, regresa, ¿por qué morirás? Del agua de vida quien quiera beber ¿Sabes donde hay una fuente? Para todo viajero Grato es contar la historia Cantaré la bella historia Yo deseo oír de Cristo y de su amor Cuando oía hablar del amor de Jesús Índice alfabético

3 Índice alfabético Índice: 109 - 216 Grata nueva Dios proclama
La tierna voz del Salvador La dulce voz de Cristo Amigo, tu Dios de su gloria te llama Yo escucho, buen Jesús ¡Ven, ven, ven! Nos alegra, sí, la nueva repetir Pecador, ven a Cristo Jesús Oí la voz del Salvador Paz hay profunda cual caudaloso río Gracias, te damos, oh Dios En pecados y temor el Salvador me vio Ven a Cristo, ven ahora Pecador, ven, ven a Cristo “Venid a mí,” el Salvador dice Perdón ya lo tengo, pues Cristo Jesús Óyeme, divino Salvador ¿Has hallado en Cristo el poder salvador? ¡Oh Cristo lleno de bondad! Tal como soy de pecador ¿Te sientes casi resuelto ya? Pasan días, meses, años Adelante prosiguiendo Me han dicho que hay Salvador, a ti me rindo Anduve yo desconsolado Oh día alegre en que Jesús Mis culpas todas borró Jesús ¡Qué gozo tan grande se siente! ¿Hay aquí quien nos ayude? Pobre mendigo está junto al camino Del santo amor de Cristo Un hombre de noche acudió a Jesús Las bodas del Cordero A Cristo Jesús presentaron unos niños Voz de Cristo hoy se oye, dulce es Lleno de angustia y temores A tu puerta Cristo está Del país distante donde no hay sostén El Rey a la fiesta mandó convidar ¡Cuán bella es la historia! Hay una fuente de amor divino ¿Qué cimiento hay sobre el cual fundar? Es en Jesús que pongo yo mi fe Tú, oh Cristo, de mi vida eres luz Castillo fuerte es nuestro Dios El Dios Jehová es mi pastor Oh Cristo, mi deseo Si bien mi camino no puedo percibir A la sombra del Eterno Bajo sus alas estoy descansando ¡Qué grande Amigo es mi Señor! Jesús es mi Rey soberano Fuente de la vida eterna Cristiano, alaba a tu Señor Tesoro incomparable Es Jesús mi todo en todo Grande gozo hay en mi alma hoy En Cristo mi fe y esperanza están Lejos de mi Padre Dios Es Jesús el mejor amigo Salvo en los fuertes brazos Todas las promesas del Señor Jesús Tranquilos hallaros podéis los creyentes A Jesús pertenecemos ¡Santa Biblia! para mí eres un tesoro ¡Biblia preciosa, de Dios enviada! Guíame, poder divino Cerca, más cerca del buen Pastor ¡Oh Cristo mío! eres tú mi amigo fiel Toma, oh Dios, mi mano y guíame Oh Cristo, tu ayuda yo quiero tener Tú sabes que te amo, oh Señor Nuestro sol se pone ya Por lo hermoso que hay, Señor Dios te guarde en su santo amor Con gran gozo y placer Señor, yo he prometido Tuyo soy, Señor, ya tu voz oí A cualquiera parte sin temor iré Acudo a ti, Señor Avívanos, Señor Más santidad dame Mi mano ten, pues yo soy flaco y débil Cristo, tu santo amor, diste a mí Mi amor y vida doy a ti Que mi vida entera esté Mira, Señor, mi pobre corazón Señor, seguirte quiero Oh háblame y hablaré Muchos que viven en tu derredor ¿Es tu vida corriente de gracia? Toma, oh Señor, mi entero ser ¡Loadle! ¡Loadle! Cristo, Señor de señores! Cristo, tu voluntad sea hecha Firmes y adelante, huestes de la fe Despertad, despertad, oh cristianos Luchad, luchad por Cristo Siempre adelante, de Jesús en pos De mi tristeza y esclavitud Cuando tempestades surgen Cumpliendo tu mandato Si me preguntan de quién seré ¡No me apartan, no, de ti! Para el mundo entero tenemos Sigamos al Rey La historia de la redención ¡Oh mi Dios, oh Rey eterno! Índice alfabético

4 inicio Índice alfabético Índice: 217 - 251
Despliegue el cristiano su santa bandera Escuchad, Jesús nos dice La palabra del Señor .. predicad Sembraré la simiente preciosa Oh llamad a los perdidos Trabajad, trabajad, somos siervos de Dios ¡Ved los millones que entre las tinieblas! Esperamos la venida del Señor Sobre el tumultuoso ruido mundanal ¿Quién a Cristo quiere desde hoy seguir? ¿Quién es de la parte del buen Salvador? Partió mi Maestro a un hermoso país Obreros somos del Señor Ved que acercándose el día va Cuando la trompeta suene Iglesia de Cristo, reanima el amor Viene otra vez nuestro Salvador Los años pronto van pasando Mi Redentor, el Rey de gloria Meditad en que hay un hogar Un poco más, Jesús vendrá Muy fiel promesa nos dio el Señor La lucha un día acabará Sol de mi ser, mi Salvador No habrá sombras en el valle Ciudad de eterna luz Cristo que vino mi alma a salvar En presencia estar de Cristo Jesús es mi Pastor, conmigo está ¡Amor que no me dejas nunca! ¡Qué maravilla de gracia! Confiaré en Cristo siempre De Jesús el nombre guarda Voy contemplando por fe a Jesús Rey victorioso, Príncipe de amor inicio Índice alfabético

5 Tu amor, tu gracia y poder. Innumerables son Tus bienes, y sin par,
1 Con cánticos, Señor, Mi corazón y voz Adoran con fervor A ti, bendito Dios. Por tu virtud y tu saber, Tu amor, tu gracia y poder. Innumerables son Tus bienes, y sin par, Que por tu compasión Recibo sin cesar; Mas es, oh Dios, mi Salvador, Tu hijo amado, el don mejor.

6 Cantando siempre estén! En tu mansión yo te veré
1b Tú eres, oh Señor, Mi sumo, todo bien: ¡Mil lenguas tu amor Cantando siempre estén! En tu mansión yo te veré Y galardón feliz tendré.

7 Sólo a ti, Dios y Señor, - adoramos
2  Sólo a ti, Dios y Señor, - adoramos Y la gloria y el honor – tributamos; Sólo a Cristo, nuestra luz,- acudimos Y tan sólo por su cruz – te pedimos. Un Espíritu, no más, - nos gobierna, Y con él, Señor, nos das – paz eterna. Él es fuego celestial – cuya llama, En amor espiritual – nos inflama.

8 Disfrutamos tu favor – excelente; Por Jesús, por su amor – permanente;
2b Disfrutamos tu favor – excelente; Por Jesús, por su amor – permanente; Sólo él nos libertó – de la muerte, Sólo él se declaró – nuestro Fuerte. Sólo tú, oh Creador, - Dios eterno, Nos libraste del furor – del infierno; Y por esto con placer – proclamamos, Que tan sólo en tu poder – confiamos.

9 ¡A Dios adorad! ¡Mortales cantad! Su nombre glorioso con himnos load;
3  ¡A Dios adorad! ¡Mortales cantad! Su nombre glorioso con himnos load; Potente es su diestra, inmenso su amor, Su luz, esplendente, divino fulgor. ¡A Dios adorad! ¡Sus hechos cantad! Su trono fundado en juicio y verdad; Los cielos, el campo, el aire y el mar; Denuncian la gloria del gran Jehová.

10 ¡A Dios adorad! Su fidelidad Es base segura por la eternidad.
Defensa y escudo es nuestro Creador, Amigo que imparte su gracia y favor. ¡A Dios adorad! ¡Su nombre ensalzad! ¡Oh cielos y tierra, su gloria cantad! Rendid hoy, humildes, un culto veraz A Aquel que nos brinda su gracia y paz.

11 4 Por esta creación, Su gloria y perfección, A Dios hoy ensalzad
4 Por esta creación, Su gloria y perfección, A Dios hoy ensalzad. Por todo en nuestro ser Que muestra su poder, Por lluvia, viento y sol; Tormenta y arrebol, Por vida y por vigor, Por muestras de su amor, Por prueba y tentación, Por triunfo y salvación, Por fe, esperanza, amor Y todo rico don,

12 A Dios, excelso en su saber, A Dios, de todos el Señor,
5  A Dios, supremo en su poder, A Dios, excelso en su saber, A Dios, de todos el Señor, Rindamos siempre el honor. Al Rey eterno de bondad Que reina en juicio y verdad; Al Dios de gracia y amor, Traigamos gloria y loor. A Dios, la roca de salud, Mostremos nuestra gratitud Deseando siempre ofrecer, En sacrificio, nuestro ser.

13 Que salga ya del corazón La voz de alegre adoración.
5b Que salga ya del corazón La voz de alegre adoración. En himnos su loor cantad, Y su alabanza proclamad. Se deja por el cielo oír, Y por los siglos repetir, De cómo Dios nos rescató, Y pródigos nos recibió.

14 Load al Señor quien forma os dio, Oh seres de luz, cantad su virtud;
6  Load al Señor quien forma os dio, Oh seres de luz, cantad su virtud; Y cielos y tierra mostrad su saber A hombres que niegan su amor y poder. Su gracia y bondad, cristianos, cantad, Sois hijos de Dios, su nueva creación; Por gracia llamados: mostrad su favor. Con sangre comprados: hablad de su amor. Al Rey eternal loor tributad; Gozad su perdón, vivid en su amor. Por cielo y tierra, salud y vigor, Por vida eterna, load al Señor.

15 Demos en alta voz: ¡Gloria a él!
7 A nuestro Padre Dios Demos en alta voz: ¡Gloria a él! Pues tanto nos amó que a su Hijo envió Y vida en él nos dio: ¡Gloria a él! A nuestro Salvador Rindamos hoy loor: ¡Gloria a él! Su sangre derramó, con ella nos lavó, El cielo nos abrió: ¡Gloria a él!

16 Que el Padre nos mandó, cantad a Dios.
7b Por el Espíritu Que el Padre nos mandó, cantad a Dios. Con celestial fulgor nos muestra el amor De Cristo el Salvador: ¡Gloria a él! Con gozo y con amor Cantemos con fervor al trino Dios. Mora en la eternidad la Santa Trinidad; Sí, por siempre alabad al trino Dios.

17 ¡Santo, santo, santo! Señor Omnipotente,
8 ¡Santo, santo, santo! Señor Omnipotente, Siempre el labio mío loores te dará; ¡Santo, santo, santo! te adoro reverente: Dios en tres personas, bendita Trinidad.    ¡Santo, santo, santo! en numeroso coro Fieles escogidos adoran con fervor, De alegría llenos; y sus coronas de oro Rinden ante el trono glorioso del Señor.

18 ¡Santo, santo, santo! la inmensa muchedumbre
De ángeles que cumplen tu santa voluntad, Ante ti se postra, bañada en tu lumbre, Ante ti que has sido, que eres y serás.    ¡Santo, santo, santo! la gloria de tu nombre Vemos en tus obras en cielo, tierra y mar. ¡Santo, santo, santo! te adore todo hombre; Dios en tres personas, bendita Trinidad.

19 Alzamos nuestra voz en fiel loor.
9 A ti, eterno Dios, Alzamos nuestra voz en fiel loor. Tu mano nos formó, tu voz la vida dio, Tu amor nos proveyó un Salvador. Verbo de Dios, Jesús, Nuestro camino y luz, vida y verdad: Tu gracia nos llamó, tu sangre nos lavó, Y tu virtud nos dio seguridad.   

20 Guía y protector, del cielo don.
9b Santo Consolador, Guía y protector, del cielo don. Por ti tenemos fe, por ti a Dios se ve, Por ti sabemos de nuestro perdón.    Oh santo y trino Dios, Te trae nuestra voz prez y loor. Por tu inefable don, tu paz y tu perdón, Tu santa comunión: ¡Gracias, Señor!

21 Gloria a Dios porque su gracia En nosotros abundó,
10 Gloria a Dios porque su gracia En nosotros abundó, Y su fiel misericordia En nosotros se mostró. Gloria a Dios porque no mira Nuestra vieja iniquidad, Mas bondoso nos reviste De justicia y santidad.

22 Gloria a Dios a quien complace Recibir nuestra oración,
Nuestros cantos de alabanza, Nuestra pura adoración. Gloria a Dios que aquí nos une En perfecta y dulce paz, Por su diestra protegidos, Alumbrados por su faz. Gloria a Dios que en abundancia Bendiciones hoy nos da: Y si esto es en la tierra, En los cielos, ¿qué será?

23 ¡Oh bendice, - alma mía, a tu Dios! Grande es su misericordia,
11 Alma mía, a Dios bendice, No olvides su bondad; Él perdona, él te sana, Él tu vida rescató. ¡Oh bendice, - alma mía, a tu Dios! Grande es su misericordia, Su clemencia y su amor; El aleja tus pecados, No zahiere al bendecir. ¡Gloria sea, - gloria sea a nuestro Dios! |

24 Padre amante en él encuentro, Mi flaqueza sabe él;
Es su gracia inmutable, Y su juicio es verdad. ¡Aleluya! - ¡Alabado sea Dios! Ángeles que veis su rostro, Vos, que hacéis su voluntad; Sol y luna, cielo y tierra, La entera creación: ¡Alabadle, - con nosotros bendecid!

25 Ser infinito, Dios bondadoso, Quieras gustoso oír la canción
12  Ser infinito, Dios bondadoso, Quieras gustoso oír la canción Que te elevamos en este día Con alegría de corazón. ¡Somos tus hijos, te adoramos Y al par te amamos, oh Redentor! Dámoste gracias por la existencia, Tu providencia y la salud, Y por habernos ya rescatado Del vil pecado, tu Hijo en la cruz.

26 También te damos justa alabanza Por la esperanza de un porvenir
De buena suerte tras ese cielo, Donde no hay duelo ni más morir. ¡Somos tus hijos, te adoramos Y al par te amamos, oh Redentor! ¡Cuán grande eres! Oh Dios bendito. ¡Cuán infinito! Dios eternal. ¡Cuánto amor tienes por tu criatura! Amor que dura y es sin igual.

27 ¡Tú, cuán fiel eres, oh Padre y Dios mío!
13  ¡Tú, cuán fiel eres, oh Padre y Dios mío! En ti no hay sombra de cambio jamás; El mismo tú eres ayer, hoy, mañana, Y lo que has sido tú siempre serás. ¡Cuán grande es tu merced! Que cada día contemplo en ti; Pues mi necesidad toda has suplido, ¡Cuán grande es tu merced, Dios, hacia mí! La primavera, el verano e invierno. También los cielos, con su inmensidad, Hablan con toda la naturaleza De tu merced y tu fidelidad.

28 Ya mis pecados me has perdonado; Con tu presencia me guías en paz;
13b Ya mis pecados me has perdonado; Con tu presencia me guías en paz; Fuerza hoy tendré y esperanza mañana: Tus bendiciones, sin cuenta me das. ¡Cuán grande es tu merced! Que cada día contemplo en ti; Pues mi necesidad toda has suplido, ¡Cuán grande es tu merced, Dios, hacia mí!

29 ¡Precioso nombre de Jesús Y digno de loor! Al que sufrió la dura cruz:
14 ¡Precioso nombre de Jesús Y digno de loor! Al que sufrió la dura cruz: ¡Dad glorias, honras, loores, Loores al Señor! ¡Que todo corazón y voz Proclame el gran amor Que por la cruz nos lleva a Dios!

30 Oh ángeles morando en luz, Del trono alrededor,
14b Oh ángeles morando en luz, Del trono alrededor, Al santo nombre de Jesús, ¡Dad glorias, honras, loores, Loores al Señor! De toda nuestra salvación Jesús es el autor; Con renovada y gran canción:

31 A Cristo coronad cual sabio Creador;
15     A Cristo coronad cual sabio Creador; De eternidad a eternidad, es Rey y es Señor. Él al mortal formó e hízole vivir; Él con su sangre rescató un pueblo para sí.     A Cristo coronad, divino Salvador; Sentado en alta majestad es digno de loor. Potente Rey de paz el triunfo consumó, Y por su muerte de dolor su gran amor mostró. A Cristo coronad, Señor de vida y luz; Con alabanzas proclamad los triunfos de la cruz. A él, pues, adorad, Señor de salvación; Loor eterno tributad de todo corazón.

32 Al coro celeste del trono alredor;
16   Venid, nuestras voces alegres unamos Al coro celeste del trono alredor; Sus voces se cuentan por miles de miles, Mas todas se inflaman en un mismo amor. “Es digno el Cordero que ha muerto”, proclaman, “De estar exaltado en los cielos así.” “Es digno el Cordero”, decimos nosotros, “Pues él por nosotros su vida dio aquí.”     A ti que eres digno, se den en los cielos Poderes divinos y gloria y honor; Y más bendiciones que darte podemos, Por siempre a tu trono se eleven, Señor. El nombre sagrado del Dios de los cielos A una bendiga la gran creación, Y lleve al Cordero, sentado en el trono, El dulce tributo de su adoración.

33 Porque tanto le debemos: Lo que somos y tenemos Sólo es nuestro en él.
17  Al Señor Jesús loemos Porque tanto le debemos: Lo que somos y tenemos Sólo es nuestro en él. Es Jesús su nombre amado, A su pueblo ha salvado; Es el triunfo alcanzado Por su gran poder.

34 ¡Oh! confiad en este amigo: Nos liberta del peligro,
Nos es hoy un fuerte abrigo Y hasta el fin será. Cumpliráse nuestro anhelo En el día en que, sin velo, Contemplemos en el cielo, Al Señor Jesús.

35 Loor al inmortal e invisible Rey, Loor al soberano Dios y Señor:
18  Loor al inmortal e invisible Rey, Loor al soberano Dios y Señor: Traed regias coronas a Emanuel, Santo homenaje traed hoy al Salvador.  Digno, digno es el Cordero celestial, Cielo y tierra, todos tributen loor, Coronadle con señorío universal: ¡Gloria al invicto Cordero: A Cristo el Redentor!  Al que reina por siempre do alumbra el sol, Cuya diestra a los mundos potencia da, Fuente eterna de dicha y de gran bendición, Rindan los hombres, unánimes, fiel cantar.

36 Coronad al que es Príncipe y fiel Pastor,
18b Coronad al que es Príncipe y fiel Pastor, Al que adora ferviente la cristiandad; Santos, ángeles, hoy rindan prez y loor, Himnos y hosannas a Cristo el Señor cantad. Digno, digno es el Cordero celestial, Cielo y tierra, todos tributen loor, Coronadle con señorío universal: ¡Gloria al invicto Cordero: A Cristo el Redentor!

37 Cantaré a Jesús, de mi alma Rey,
19  Cantaré a Jesús, de mi alma Rey, Al Rey de gloria ensalzaré; Trajo al mundo paz, y al mortal buena voluntad: Alegres nuevas doquiera proclamad. Si soy feliz es por Cristo, Pues él ya mi alma salvó; Yo soy por él redimido, Su sangre me rescató. Gloria hoy canto a Cristo, Gloria a mi Redentor; Gloria y honra al invicto, De muerte y tumba el vencedor.

38 En la cruz del Calvario por mí sufrió, Así la amarga copa bebió;
Y al expirar, el sol de luto se cubrió; Mas vencedor el Señor resucitó. Si soy feliz es por Cristo, Pues él ya mi alma salvó; Yo soy por él redimido, Su sangre me rescató. Gloria hoy canto a Cristo, Gloria a mi Redentor; Gloria y honra al invicto, De muerte y tumba el vencedor.

39 Ascendió a la gloria mi Rey, Señor, Por mí intercede con tierno amor;
Pronto volverá con sus santos para reinar: Dicha indecible será con él morar. Si soy feliz es por Cristo, Pues él ya mi alma salvó; Yo soy por él redimido, Su sangre me rescató. Gloria hoy canto a Cristo, Gloria a mi Redentor; Gloria y honra al invicto, De muerte y tumba el vencedor.

40 Acepta, buen Pastor y Rey, Las alabanzas de tu grey;
20   Acepta, buen Pastor y Rey, Las alabanzas de tu grey; Acepta su ferviente amor Por tu corona de honor.  Recibe nuestra devoción, Continua dulce comunión Con el que en la cruz murió, Y por su muerte nos salvó.  Cual fiel Pastor nos guiarás, Y con tu mano sostendrás. Te damos, pues, de corazón, La más sincera adoración.

41 Venid, hermanos, celebrad Las glorias y la dignidad
21  Venid, hermanos, celebrad Las glorias y la dignidad De Cristo el Salvador; Pues él en todo es sin igual, Y con el coro celestial, Debemos darle loor. ¡Qué sangre tan preciosa dio, Cuando él del juicio rescató Al pobre pecador! Y ¡oh qué grande perfección Hoy cubre a los que salvos son Por él, en su favor! Veremos pronto al Salvador, Pues volverá con esplendor Su iglesia a transportar: Entonces, por la eternidad, Celebraremos su bondad Con gozo sin cesar.

42 ¡Loor a ti, mi Dios, loor a ti! Ya sé cuán grande es tu amor por mí:
22 ¡Loor a ti, mi Dios, loor a ti! Ya sé cuán grande es tu amor por mí: Me diste un Salvador, Cristo Jesús, ¡Loor a ti, Señor, loor a ti!  Cristo el Salvador, vino de ti. El dio su vida en la cruz por mí; Su sangre derramó, por mí sufrió.  Hazme vivir, Señor, cerca de ti, La deuda de tu amor la siento en mí; Te entrego a ti mi ser, mi corazón.

43 ¡Abba, Padre! te adoramos En el nombre de Jesús;
 23 ¡Abba, Padre! te adoramos En el nombre de Jesús; Dios y padre te llamamos, Hechos hijos de la luz. De la pena libertados Por la sangre del Señor, Y por él reconciliados, Desfrutamos de tu amor. Pródigos un tiempo fuimos Y alejados del hogar; De tu gran amor oímos: Nos quisiste rescatar. Por Jesús nos perdonaste, Allegándonos a ti, Y con Cristo nos sentaste, En tu comunión aquí.

44 Por tu mano revestidos Del ropaje de salud; En tu casa recogidos
23b Por tu mano revestidos Del ropaje de salud; En tu casa recogidos Por tu gran solicitud. Redimidos y lavados, Por la sangre de Jesús; ¡Padre! hoy te alabamos Hechos hijos de la luz.

45 Su merced, su verdad nos inunda, Es su gracia en prodigios fecunda,
24  Dad a Dios inmortal alabanza; Su merced, su verdad nos inunda, Es su gracia en prodigios fecunda, Sus mercedes, humildes, cantad. Al Señor de señores dad gloria; Rey de reyes, poder sin segundo; Morirán los señores del mundo, Mas su reino no acaba jamás. Las naciones vio en vicios sumidas Y sintió compasión en su seno, De prodigios de gracia está lleno, A su pueblo llevó por la mano A la tierra por él prometida: Por los siglos sin fin le da vida, Y el pecado y la muerte caerán.

46 A su Hijo envió por salvarnos Del pecado y la muerte inherente:
24b A su Hijo envió por salvarnos Del pecado y la muerte inherente: De prodigios de gracia es torrente, Sus mercedes, humildes, cantad. Por el mundo su mano nos lleva, Y al celeste descanso nos guía, Su bondad vivirá eterno día, Cuando el mundo no exista ya más.

47 Su Hijo dio por nuestra salvación, El don de Dios, su inefable don:
25 Bendito sea Dios: Su Hijo dio por nuestra salvación, El don de Dios, su inefable don: Bendito sea Dios. Tal era su amor, Que al perdido mundo le envió; Excelso amor, su amado Hijo dio. Tal era su amor. ¿Qué más nos puede dar? El rico Dios, del cielo, lo mejor Ha dado ya, inmenso su valor.

48 Si ya la pena por la cruz quitó, Si Jehová la víctima halló,
25b ¿Quién nos condenará? Si ya la pena por la cruz quitó, Si Jehová la víctima halló, Dios nos justificó. Y ¿quién a su iglesia acusará Si Cristo cual intercesor está? Dios la victoria da Por medio de Jesús el Salvador: De muerte y tumba él es vencedor. Dios la victoria da.

49 ¡Digno, digno, digno! Señor Jesús, tú eres.
26  ¡Digno, digno, digno! Señor Jesús, tú eres. Cuando el Padre busca a quién poder enviar, Tú viniste al mundo y, en la cruz muriendo, La obra redentora pudiste consumar. ¡Digno, digno, digno! Te vemos coronado, Pero no de espinas del mundo pecador; Nos regocijamos, pues tú nos redimiste, Tuya es la corona de gloria y honor. ¡Digno, digno, digno! Se oirá ante tu trono, Donde sus coronas los fieles rendirán; Te darán la gloria, la honra y la potencia: Cual Creador supremo su voz te ensalzará.

50 ¡Digno, digno, digno! Un cántico celeste
26b ¡Digno, digno, digno! Un cántico celeste Alzará tu iglesia, cantando a una voz: “Inmolado fuiste y nos has redimido De los pueblos todos y lenguas para Dios.” Digno en tu persona, digno en tus obras: La creación del mundo y nuestra redención. Digno, siempre digno, aquí te tributamos Nuestras gratitudes, de todo corazón.

51 Santo Cordero, en cruz clavado Mueres cargado con mi maldad.
27  Santo Cordero, en cruz clavado Mueres cargado con mi maldad. Amor excelso, mis penas pagas, Y por tus llagas salud me das.    Por mis pecados sé que has sufrido, Y que te ha herido mi rebelión; Del Dios eterno, desamparado Por mi pecado, fuiste, Señor. Santo Cordero, hoy ensalzado Y coronado de gloria y luz; Digno tú eres de toda gloria Por tu victoria, Señor Jesús

52 Señor Jesús, tomaste mi lugar Cual víctima ligada sobre altar;
28  Señor Jesús, tomaste mi lugar Cual víctima ligada sobre altar; Su fuego conseguiste apagar, Señor, por mí, por mí. Tu sangre es, oh Cristo, mi virtud, Tu muerte de justicia es mi salud; Pecado hecho, a mi similitud,

53 Tal como fuiste, eres hoy, Señor, Pues inmutable es tu divino amor;
En gloria vives como Salvador, Señor, por mí, por mí. Confío en tu probada caridad, Sé mi refugio en la tempestad; Enséñame a gozar tu amistad, Señor, a mí, a mí.

54 Cristo Jesús vino para morir; Por el pecado la pena sufrir;
29 Cristo Jesús vino para morir; Por el pecado la pena sufrir; - ¡Cuán admirable que quiso venir Hasta por mí, - por mí! Sí, mi peligro de lejos miró; Lleno de amor a venir se ofreció; - Para salvarme del cielo bajó: ¡Vino por mí, - por mí!

55 Cristo mostraba de Dios el amor Cuando murió por el vil pecador:
- Por mis pecados sufrió con dolor, ¡En vez de mí, - de mí! Pronto en el cielo su faz miraré; Su comunión y su amor gozaré; - En su presencia también cantaré; ¡Vino por mí, - por mí!

56 Varón, él, de dolores, quebrantos conoció.
30  De hombres despreciado y desechado fue; Varón, él, de dolores, quebrantos conoció. Por nos menospreciado, dejado en soledad; Pensamos que abatido y herido fue por Dios. Mas, por pecados nuestros, de cierto él sufrió; Por nuestras rebeliones, de cierto herido fue. Llevó él nuestros males, molido fue por nos; Salud hay por su llaga, por su castigo, paz Y, aunque angustiado, su boca no abrió: Llevado cual cordero al matadero fue. En él no hubo engaño, no hizo él maldad. Dios quiso quebrantarlo: sufrió por nuestro mal.

57 Ganado habrá linaje, verá prosperidad.
 Y cuando hubiere puesto su vida en expiación, Ganado habrá linaje, verá prosperidad. Por su conocimiento justicia ha de otorgar; Verá, y de su trabajo, saciado quedará. ¡Oh gloria, gloria eterna, Bendito Salvador! Por tu amor inmenso que dionos salvación. Hacernos has tu esposa ganada por tu cruz; ¡Jamás te olvidaremos, Señor Jesús, jamás!

58 Hasta el Calvario, el Señor Jesús Llegó por mí, llegó por ti;
31   Hasta el Calvario, el Señor Jesús Llegó por mí, llegó por ti; Para que lleguemos, salvos por su cruz A verle en gloria allí.

59 Tu sangre y tu justicia son Mi gloria, oh Cristo, y mi virtud.
32  Tu sangre y tu justicia son Mi gloria, oh Cristo, y mi virtud. Vestido de ellas alzaré Mi rostro ante el acusador. Mi manto de justicia, es Sin mancha y sin vejación, Su gloria nunca mudará, Aun cuando al polvo baje yo. Y a muerte y tumba un día vencer, Y junto a Cristo hallar lugar, Mi gloria allí también será: Moriste tú, Jesús, por mí.

60 Pues, ¿quién será mi acusador Cuando tu sangre absuelto ha
Confiado ante Dios iré, Pues, ¿quién será mi acusador Cuando tu sangre absuelto ha Mi alma de condenación? Oh, ven Señor, sí, pronto ven; Deseo vestir tu perfección. ¡Glorioso día, aquel será, Pues te veré, mi Redentor!

61 De gracia y merced soy deudor, Tu pacto eternal cantaré;
33 De gracia y merced soy deudor, Tu pacto eternal cantaré; Vestido en justicia, Señor, Mi ser en ofrenda daré. Tu ley muestra mi imperfección, Mas esto tu gracia cubrió; Mi culpa y mi transgresión, Tu sangre y tu cruz ya borró. Mi nombre en tu mano, Señor, Seguro por siempre estará; Guardado así, en tu amor, ¿Qué mal destruirlo podrá? Por más que infundirme temor Quisiere el infierno y Satán, Cambiar tu promesa, tu amor, Quitarme de ti… ¡no podrán!

62 Que vives yo sé, Salvador, Y en gloria preparas lugar.
33b Que vives yo sé, Salvador, Y en gloria preparas lugar. ¡Mis ojos verán tu esplendor, Contigo yo he de morar! Mi gozo completo será, Mi ser vestirá incorrupción. Y en mi alma escrito estará: ¡A ti debo mi redención!

63 Al contemplar por fe a Cristo el Redentor; Jesús la raza humana amó,
34   Salud hay para mí; ya pierdo mi temor Al contemplar por fe a Cristo el Redentor; Jesús la raza humana amó, Y por salvarla él murió.    Las llagas de Jesús ¡cuán elocuentes son! Expían mi maldad, me hablan de perdón; Y mi rescate leo allí: Sé que murió Jesús por mí. Reconciliado soy, la voz de Dios oí, Cual hijo de su amor, llamándome hacia sí. Su Espíritu mi Dios me dio, Y sé por él, que me aceptó.

64 Cristo, al contemplarte sobre la cruz morir
35    Cristo, al contemplarte sobre la cruz morir Y por mis pecados la maldición sufrir, Muéveme tu gracia a la adoración Y a seguirte siempre con fiel devoción.    Veo tus heridas, pienso en tu dolor, Miro, anonadado, cuán grande fue tu amor; Y mi ser pregunta: ¿Qué podré yo dar Al que en un madero muere en mi lugar? Sé que tú llevaste toda mi maldición, Y que así lograste mi justificación. Soy por eso tuyo por la eternidad; Tuyo es mi cuerpo y mi voluntad.

65 ¡Gloria a ti, Señor Jesús, Por tu obra en la cruz
36  ¡Gloria a ti, Señor Jesús, Por tu obra en la cruz Que me trae salud y luz! - ¡Aleluya! Sangre diste tú por mí, Aunque yo rebelde fui; Salvo soy por fe en ti: - ¡Aleluya!

66 Del infierno triunfador, Te aclamo, Redentor: - ¡Aleluya!
36b De la muerte vencedor, Del infierno triunfador, Te aclamo, Redentor: - ¡Aleluya! Hoy en gloria celestial Compadeces al mortal; Das la vida eternal: - ¡Aleluya!

67 ¡Cuán dulce el nombre de Jesús Es para aquel que cree!
37 ¡Cuán dulce el nombre de Jesús Es para aquel que cree! Sus penas calma y su sufrir; Ahuyenta su temor. Al quebrantado es salud, Al preocupado paz, Es al hambriento cual maná, Descanso al corazón. Yo hallo en él seguridad, Mi escudo y protección, Tesoro insondable es De gracia y amor.

68 Recibe hoy mi adoración, Mi amor y gratitud:
Pastor y Amigo es Jesús, Mi Salvador y Rey, Camino, Vida y Verdad: Es digno de loor. Recibe hoy mi adoración, Mi amor y gratitud: Tu nombre, Dios, ensalzaré Hoy y en la eternidad.

69 Tu nombre, Cristo, es sin igual: Es nombre dulce, triunfal;
38 Tu nombre, Cristo, es sin igual: Es nombre dulce, triunfal; Es bálsamo de todo mal Tu nombre: JESUCRISTO ¡Cristo! muerto en dura cruz, ¡Cristo! vivo en santa luz, ¡Cristo, Salvador Jesús! El nombre incomparable. Queremos este nombre oír, Tal nombre siempre repetir, Y con loores bendecir El nombre: JESUCRISTO

70 No puede nuestra voz cantar, Ni nuestro corazón sondear
38b No puede nuestra voz cantar, Ni nuestro corazón sondear La gracia divinal sin par, Del nombre: JESUCRISTO. ¡Cristo! muerto en dura cruz, ¡Cristo! vivo en santa luz, ¡Cristo, Salvador Jesús! El nombre incomparable.

71 Tu vida diste en mi lugar, “Ofrenda en suave olor.”
39 Cuán dulce es pensar En ti, mi Salvador: Tu vida diste en mi lugar, “Ofrenda en suave olor.” Sólo en ti, sólo en ti, Es mi deseo en ti pensar, Mi buen Salvador, en ti. Cuando en el mundo acá Anhela mi alma solaz, Recuerdo cómo escrito está: “Guardarás en completa paz.” Mi pensamiento en ti será: Y sólo, mi Dios, en ti.

72 Amigo fiel de gran poder: “Jehová pensará de mí.”
39b Y dulce es saber Que siempre tengo en ti Amigo fiel de gran poder: “Jehová pensará de mí.” Tengo en ti, tengo en ti, Quien de mi alma recordará, Y sólo lo tengo en ti.

73 Dulces momentos consoladores Son los que paso junto a la cruz,
40  Dulces momentos consoladores Son los que paso junto a la cruz, Donde, sufriendo crueles dolores, Miro al Cordero, Cristo Jesús. Veo sus brazos de amor abiertos, Que me convidan llegar a él; Haciendo suyos mis desaciertos, Por mí, sus labios, gustan la hiel. De sus heridas, la viva fuente De pura sangre veo manar; La cual limpiando mi impura frente La infame culpa logra borrar.

74 Miro su angustia ya terminada, Hecha la ofrenda de mi expiación;
40b Miro su angustia ya terminada, Hecha la ofrenda de mi expiación; Su noble frente, ya inclinada, Y consumada mi redención. ¡Dulces momentos, ricos en dones, De paz y gracia, de vida y luz! Sólo hay consuelos y bendiciones Cerca de Cristo, junto a la cruz.

75 Y en esta fiesta, con amor, Memoria haré de ti.
41  A tu palabra, mi Señor, Humilde vengo aquí, Y en esta fiesta, con amor, Memoria haré de ti. Indigno soy de tal lugar, Pues siempre malo fui; Mas tú viniste a rescatar Y a libertarme a mí. Perdido antes me encontré, Mas hoy ya salvo soy; Y de tu amor me acordaré Al darte gracias hoy:

76 La cruz con todo tu dolor Y tu agonía cruel,
41b Getsemaní, con su sudor Y copa como hiel; La cruz con todo tu dolor Y tu agonía cruel, Tu muerte allí, Señor Jesús, Y la escondida faz Del santo Dios, cuando en la cruz Me procuraste paz; ¡Sí, oh Señor, me acordaré De todo tu favor, Y con los tuyos cantaré Mis cánticos de loor!

77 Lo que hiciste en el calvario Por el pobre pecador,
42  Obedientes, y con gozo, Nos reunimos hoy, Señor, Y tu grey hoy participa De esta fiesta de amor. Lo que hiciste en el calvario Por el pobre pecador, Anunciamos en tu nombre, Recordando tu favor. Recordando tu angustia, Oh Divino Redentor, Y la copa de amargura Que por todo pecador En el Gólgota apuraste, Despreciando tu dolor: Nos sentimos conmovidos A seguirte con fervor,

78 Gracias, oh Jesús, te damos, Los que unidos en tu amor,
42b Gracias, oh Jesús, te damos, Los que unidos en tu amor, En tu gracia disfrutamos Tu clemencia, tu favor. Tuya fue la cruz, mas nuestra Es la dicha y es la paz: Tuya es la gloria toda; Alabado tú serás.

79 Alma, ven, contempla a Cristo En su gloria y esplendor;
43 Alma, ven, contempla a Cristo En su gloria y esplendor; Piensa que allá en el cielo Él aboga en tu favor. Cristo fue tu sustituto, Mira, lleva tu dolor. Él murió por ti: el justo Por injusto pecador. A lo sumo fue ensalzado, Dado el nombre de JESÚS; Rey supremo fue nombrado, Por su triunfo de la cruz.

80 Cristo es hoy tu justicia Por su muerte de expiación;
43b  Cristo es hoy tu justicia Por su muerte de expiación; Ve sus marcas, sus heridas, Que aseguran tu perdón. Oh, contempla hacia el futuro, Ve qué gozo prometió, Cuando en él seamos uno Los que con su amor ganó. Tráele hoy tus alabanzas, Sí, prorrumpe en gratitud Por segura esperanza, Por tu paz y tu salud.

81 Llamados a tu cena Que dispusiste aquí; Recuerdo bendecido,
44 Llamados a tu cena Que dispusiste aquí; Recuerdo bendecido, Señor Jesús, de ti; Quedamos admirados De ver tan grande amor, Probado por tu muerte, Bendito Salvador.    Unidos, adoramos De todo corazón, Y alegres entonamos Con voz de adoración, Tus infinitas glorias, ¡Oh Cristo, Salvador! Imagen, tú, del Padre, Y manantial de amor.

82 Por mis pecados en la cruz Con gratitud, tu fiel amor
45 Tú moriste, oh Jesús, Por mis pecados en la cruz Con gratitud, tu fiel amor Recuerdo yo, mi Salvador. Tú me amas, ¡oh qué bien! Te amo yo a ti también.

83 Señor, qué inmenso es tu amor: A cruz deseaste ir,
46  Señor, qué inmenso es tu amor: A cruz deseaste ir, Su maldición y su dolor Deseaste tú sufrir. Por mí sufriste soledad, La muerte y su prisión; Pagaste así por mi maldad El precio de expiación. Tu sangre satisfizo a Dios: Su ira en ti cargó; De absolución es hoy su voz: Perdón ya tengo yo. Tu cruz, tu muerte, tu dolor, Señor, recordaré; Y por tan inefable amor Tu nombre ensalzaré.

84 Gloria sea, gloria eterna A Jesús, al que murió,
47  Gloria sea, gloria eterna A Jesús, al que murió, Al que con amor perfecto Su preciosa vida dio. ¡Gloria sea, gloria sea, Al que tanto nos amó! Celebremos esa historia Consumada en la cruz, Y cantemos siempre: ¡Gloria se a ti, Señor Jesús! ¡Aleluya, aleluya, Al que mora en gloria y luz!

85 En la cruz mirad clavado A Jesús el Salvador;
48 En la cruz mirad clavado A Jesús el Salvador; Ved qué prueba nos ha dado De su celestial amor. Por cumplir el gran rescate El su sangre derramó, Y, venciendo en el combate, A la muerte destruyó. En sus cárceles la muerte No le pudo retener, Pues Jesús con mano fuerte Acabó con su poder. Alabemos al Cordero Que nos ama y nos amó, Y muriendo en un madero, Nuestras almas rescató.

86 Por nuestro amor tomaste Humana encarnación; Por nuestro amor llevaste
49 Señor cuán admirable Es tu divino amor; Perfecto y perdurable, Nos llena de fervor: Amándonos, bajaste A nuestro mundo aquí; La vida entregaste, Llamándonos a ti. Por nuestro amor tomaste Humana encarnación; Por nuestro amor llevaste Terrible maldición. Probaste el desamparo, La ira y amargor, Debidos al pecado, En todo su rigor.

87 Por nuestro amor, tú diste
49b Por nuestro amor, tú diste La vida en una cruz, Cual santo sustituto, Oh Salvador, Jesús; Por eso te rodeamos Con grata adoración; Y a ti nos inclinamos Con alma y corazón.

88 ¡Qué grande amor de mi Jesús: Por mí morir en una cruz
50  ¡Qué grande amor de mi Jesús: Por mí morir en una cruz A fin de vida eterna dar! ¿Quién lo podrá contar? ¿Quién puede tal amor contar? El grande amor del Salvador, ¡Incomparable Salvador! ¡Cuán rico es tu divino amor! ¡Cuán imposible de contar! ¡Cuán vasto y sin par!

89 Por mí sufrió, por mí sufrió, Mi Salvador por mis culpas murió.
51   Por mí sufrió, por mí sufrió, Mi Salvador por mis culpas murió. Su grande amor en la cruz demostró Y, por su gracia, a mí me salvó. Por mí vendrá, pronto vendrá, Mi Salvador en las nubes vendrá. A sus creyentes él recogerá, Y a su gloria, él nos llevará.

90 Nunca sabré ni entenderé
52  En el calvario, años ha, Clavado en una cruz, Su vida dio en mi lugar El Salvador Jesús. Nunca sabré ni entenderé Lo que por mí sufrió; Tan sólo sé que por la fe Dios ya me perdonó.

91 Sufrió la cruz en mi lugar, Por mí su vida dio;
52b  Sufrió la cruz en mi lugar, Por mí su vida dio; Mi deuda pudo así pagar Y salvo ahora soy. ¡Oh cuánto, cuánto me amó! De él es ya mi ser, Y por que él por mí murió Por él yo viviré.

92 Al contemplar, Señor, tu cruz Do fuiste tú en mi lugar,
53  Al contemplar, Señor, tu cruz Do fuiste tú en mi lugar, Mi gran ayer es oropel Y vanidad mi caro ideal. Tus manos vi, tus pies, tu sien… ¡Qué cuadro de dolor y amor! Guirnalda y cáliz, ¿qué habrá, Que honren más a un vencedor?

93 ¿De qué podré gloriarme hoy, Pues ya mi yo crucifiqué
53b ¿De qué podré gloriarme hoy, Pues ya mi yo crucifiqué Y ante tu altar miré arder Lo que antes fue de más valor? Si en mi haber tuviera yo La creación para ofrecer, Sería nada ante tu amor Que exige dé todo mi ser.

94 Tema de nuestro canto es el verbo de Dios;
54 Tema de nuestro canto es el verbo de Dios; Hoy, al único digno, elevaremos la voz. De su cielo él vino, forma de hombre tomó: Sí, de él cantaremos, él es el Santo de Dios. ¡Bendito Jesús! ¡Bendito Jesús! Hoy te aclamamos: ¡Bendito Jesús! De salvación, el gran precio lo pagó ya Jesús: Un humilde pesebre, crueles dolores de cruz; De los hombres desprecio, la justa ira de Dios. Nada quedó por hacerse: ¡Todo lo hizo Jesús!

95 El Señor Jesús al mundo acá; Y la historia de su amor divino
55  Soy feliz, al recordar que VINO El Señor Jesús al mundo acá; Y la historia de su amor divino Gozo y paz a mi alma siempre da. ¡Maravilloso Salvador, Maravilloso es su amor! Sin merecerlo yo, Su mano me tendió, Y en su gracia me salvó. Soy feliz, al recordar que VIVE Aunque en la dura cruz murió; Vive hoy y espero que me lleve Al hogar que él me prometió.

96 Soy feliz, al recordar que VIENE Y con gran poder transportará
55b Soy feliz, al recordar que VIENE Y con gran poder transportará A su gloria, al que en él fe tiene: Soy feliz, a mí me llevará. ¡Maravilloso Salvador, Maravilloso es su amor! Sin merecerlo yo, Su mano me tendió, Y en su gracia me salvó.

97 Toda gloria y honra sea a ti, Jesús. Todos te confiesen único Señor.
56  Toda gloria y honra sea a ti, Jesús. Todos te confiesen único Señor. Gloria y honra sea dada al Dios de luz, Que nos ha mostrado su merced y amor. Oh, pensad en esto: que el Señor Jesús Cual un siervo vino, siendo él mismo, Dios. Y que, obediente, fue a dura cruz, Hecho en forma de hombre, él murió por nos. Mas Dios le ha ensalzado, pues triunfado ha, Con glorioso nombre y supremo honor; Y al oír su nombre se doblegará Toda criatura, pues él es Señor. Este mismo Cristo pronto volverá, Todos han de verle en su esplendor; Todos, humillados, ante él caerán, Pues es Rey de reyes, único Señor.

98 Cantad, cantad con júbilo, El Señor ha resucitado.
57 Cantad, cantad con júbilo, El Señor ha resucitado. En la cruz murió, en la tumba durmió Mas ahora está ensalzado. Cantémosle, pues, himnos de loor A quien nos ha salvado: En el trono de la gloria está, A la diestra de Dios sentado. El Señor ha resucitado; En el cielo está preparando lugar Para el pueblo rescatado.

99 Dios su amor mostró en el Calvario, Cuando allí murió el Salvador.
58 Dios su amor mostró en el Calvario, Cuando allí murió el Salvador. Hoy en la cruz no está, Ni sepulcro aun le guardará, “Este es mi Hijo”, anunció ya Dios, “A mi lado vedle: escuchad su voz.” ¡Resurgió! ¡Resurgió! ¡Aleluya! ¡Resurgió!    Ni en la cruz está, ni en la tumba; Resucitado ha, es vencedor. Vedle, el Mediador ante el trono: Cristo cual precursor al cielo entró.

100 Eterna redención ha obtenido, Y plena salvación de gracia da.
Hoy en la cruz no está, Ni sepulcro aun le guardará, “Este es mi Hijo”, anunció ya Dios, “A mi lado vedle: escuchad su voz.” ¡Resurgió! ¡Resurgió! ¡Aleluya! ¡Resurgió! En breve él vendrá y a la gloria Su pueblo llevará con gran poder.

101 Ved al hombre de dolores Proclamado vencedor,
59 Ved al hombre de dolores Proclamado vencedor, Ved, cubierto de honores, Al invicto Redentor. Coronadle, - cual dignísimo Señor. Resurgió, venció la muerte, Su cadena y su aguijón; Destruyó con brazo fuerte Al pecado y su prisión. Coronadle,- triunfante Salvador.

102 Todo hombre ha de adorarle, Toda lengua darle loor.
Ensalzado por el Padre, Hecho Cristo y Señor, Todo hombre ha de adorarle, Toda lengua darle loor. Coronadle, - Rey de reyes y Señor. Ved, se anuncia el Rey de reyes, Ved, su día cerca está; Todo ojo ha de verle, Todo reino caerá. Coronadle, - Rey supremo, eternal.

103 Aquí tu rostro puedo ver, Señor, A lo invisible alcanza aquí la fe;
60  Aquí tu rostro puedo ver, Señor, A lo invisible alcanza aquí la fe; De nuevo abrazo aquí tu inmenso amor Y mi solicitud en ti echaré. Aquí, del pan partido tomaré Y de la copa de tu comunión; El nombre de mi Dios invocaré, Gozándome en la paz de salvación. La culpa del pecado mía fue, Mas tuya fue la sangre de la cruz; Por ella y tu justicia, tengo, sé, Perdón, vestido y paz, Señor Jesús.

104 Sólo en tu brazo eterno confiaré;
No tengo apoyo, mas que en ti, Señor. Mi fortaleza está en tu poder: Mi todo tengo en ti, ¡oh Redentor! Nos levantamos de la cena aquí: La fiesta pasa, mas no así el amor; Todo se va, mas tú te quedas, sí, Cerca, muy cerca, ¡amado Salvador!

105 Un día que el cielo sus glorias cantaba,
61  Un día que el cielo sus glorias cantaba, Un día que el mal imperaba cruel, Cristo bajó y nació de una virgen Y, aquí morando, mi ejemplo fue él. Cristo me ama, Cristo me salva, También me limpia de toda maldad Y porque vive y pronto viene Vivo contento: ¡preciosa verdad! Un día lleváronle al monte Calvario, Y en dura cruz le dejaron sufrir Pena y dolores, quebranto y muerte; Hoy, por su muerte, yo puedo vivir.

106 Luego dejáronle solo en un huerto, Donde una tumba su cuerpo cubrió,
Cuando por mí él gustó de la muerte, Y su aguijón para siempre quitó. Cristo me ama, Cristo me salva, También me limpia de toda maldad Y porque vive y pronto viene Vivo contento: ¡preciosa verdad! Mas retenerle la tumba no pudo Y un día glorioso, él resucitó; Sobre la muerte y Satán triunfante Vuelve un día: nos lo prometió.

107 Suenen dulces himnos, gratos al Señor,
62  Suenen dulces himnos, gratos al Señor, Y óiganse en concierto universal: Desde el alto cielo baja el Salvador Para beneficio del mortal.    ¡Gloria, gloria sea a nuestro Dios! Gloria, sí, cantemos a una voz, Y el cantar de gloria que se oyó en Belén, Sea nuestro cántico también. Lleno de alegría salte el corazón De la triste y pobre humanidad: Dios se compadece, viendo su aflicción, Y le muestra buena voluntad.

108 Lata en nuestro pecho noble gratitud
Hacia el que nos brinda redención; Y a Jesús el Cristo, que nos da salud, Tributemos nuestra adoración. ¡Gloria, gloria sea a nuestro Dios! Gloria, sí, cantemos a una voz, Y el cantar de gloria que se oyó en Belén, Sea nuestro cántico también.

109 ¡Oh qué amor! ¡Qué inmenso amor! No hay otro amor así;
63 Al mundo impío Dios amó, Perdido en maldad, Y a gran precio le salvó, De buena voluntad. ¡Oh qué amor! ¡Qué inmenso amor! No hay otro amor así; Dios, desde el cielo, al Salvador Mandó a morir por mí. Ahora es mío por la fe El don de Dios: Jesús; Mi redención por sangre fue: La sangre de su cruz.

110 El hombre no podrá contar, Ni comprender la gran verdad
64  ¡Oh amor de Dios! su inmensidad El hombre no podrá contar, Ni comprender la gran verdad Que Dios al hombre pudo amar. ¡Oh amor de Dios! brotando está, Inmensurable, eternal: Por las edades durará, Inagotable raudal. Si fuera tinta todo el mar, Y todo el cielo un gran papel, Y todo hombre un escritor, Y cada hoja un pincel: Para escribir de su existir No bastarían jamás. El me salvó y me lavó Me da el cielo además.

111 Y cuando el mundo pasará, Con cada trama y plan carnal,
64b Y cuando el mundo pasará, Con cada trama y plan carnal, Y todo reino caerá Con cada trono mundanal; El gran amor del Redentor, Por siempre durará; La gran canción de salvación, Su pueblo entonará.

112 Amor del trino Dios movió al Salvador
65  Amor del trino Dios movió al Salvador El mal a padecer del mundo pecador. Un día me dará la gloria celestial; Tal es su amor por mí.

113 Más allá de todo pensamiento, Pues no puede el hombre comprenderlo,
66  Más allá de todo pensamiento, Pues no puede el hombre comprenderlo, Ni los mismos ángeles del cielo: Es el gran amor de Dios. Un amor benigno y entrañable; Un amor sufrido, inagotable; Un amor eterno e inmutable:

114 Un amor que llega al sacrificio; Un amor que da a su propio Hijo
66b Un amor que llega al sacrificio; Un amor que da a su propio Hijo Para redimir a los perdidos: Es el gran amor de Dios. Un amor que a todo el mundo abraza, Un amor que busca, halla y salva; Un amor que vida y paz derrama:

115 Dios, grande es tu amor, Tu gran amor por mí, Admirable amor,
67 Dios, grande es tu amor, Tu gran amor por mí, Admirable amor, Que durará sin fin. Es divino y Santo, Amplio cual es el mar, Alto más que los cielos, Es tu amor por mí.

116 68 Es su profundo amor por nos, el Salvador Vino del cielo por la redención; Tu vida de pecar debes abandonar, Confiando en Cristo por tu salvación. ¡Oh sin igual amor De Cristo, el Salvador: Nuestra salud compró Cuando en la cruz murió! Pues, tanto fue el amor De nuestro Redentor, Que por nosotros su vida entregó. Perdidos y sin luz nos encontró Jesús, Y en el Calvario su vida entregó; Vio nuestra perdición, mostró su compasión Cuando en la cruz nuestros males llevó.

117 Hijo del Padre Dios es Cristo, cuya voz
68b Hijo del Padre Dios es Cristo, cuya voz Hoy tiernamente llamándote está; El te perdonará, tus males borrará, Confía en él, pues, y te librará. ¡Oh sin igual amor De Cristo el Salvador: Nuestra salud compró Cuando en la cruz murió! Pues, tanto fue el amor De nuestro Redentor, Que por nosotros su vida entregó.

118 De riquezas desprovisto Vino Cristo el Salvador.
69 A un mundo de pobreza, De tristeza y dolor; De riquezas desprovisto Vino Cristo el Salvador. En Belén no hay entrada, No hay posada ni lugar; En pesebre nace pobre Para al hombre así salvar. ¡Oh qué amor! ¡Oh qué favor! ¡Oh qué merced! ¿Oh, qué puede ser? ¿Amarme así?... ¿Amarme a mí? Entre pobres Cristo anduvo Porque tuvo compasión De aquel que enfermo estaba Y deseaba salvación. Por amor a los mortales Él sus males soportó; Por salvar a pecadores Sus dolores él llevó.

119 En la cruz el Cristo muere, Porque quiere redimir
69b En la cruz el Cristo muere, Porque quiere redimir A aquel que ha pecado Y a su lado quiere ir. Destruyó con brazo fuerte A la muerte y su aguijón; Hoy en gloria, victorioso, Amoroso da perdón. ¡Oh qué amor! ¡Oh qué favor! ¡Oh qué merced! ¿Oh, qué puede ser? ¿Amarme así?... ¿Amarme a mí?

120 Ven, con nos haz tu morada, Danos hoy tu bendición.
70  Inefable Amor Divino, Imposible de explicar, Ven, con nos haz tu morada, Danos hoy tu bendición. Cristo, ven y compasivo Líbranos de todo mal; Gozo y paz, Señor, derrama, Brinda hoy tu salvación. Ven, Señor y Rey triunfante, Danos vida y salud; Por tu muerte expiatoria Danos justificación; Tu poder, Señor, imparte, Danos hoy de tu virtud, Nuestra vida tú controla: Te debemos nuestro amor. Santo Espíritu, prepara En pureza y santidad, Una esposa fiel y amante Que espera a su Señor. Ven, su gloria en gloria cambia, Que sin mácula de mal, Presentarla has, triunfante, Ante quien su amor ganó.

121 ¿Qué dime, qué viste en mí? Para tu vida así entregar,
71  Sé que quisiste mi alma salvar, ¿Qué dime, qué viste en mí? Para tu vida así entregar, ¿Qué, dime, qué viste en mí? Mi maldición te ofreciste a llevar Y mi condena pagar; Sólo soy barro inútil y vil, ¿Qué, dime, viste en mí? Sé que llamaste a mi puerta Señor; Sé que insististe aunque dije que no, Mi ignorancia supiste olvidar, Mi ingratitud, perdonar;

122 Sé que me buscas cual tu embajador, ¿Qué, dime, qué viste en mí?
Quieres que porte tu imagen, Señor, No ha de ser la corona, Señor: Te serviré por amor. Sólo soy barro inútil y vil, ¿Qué, dime, viste en mí?

123 Dulce es la gracia del Dios de amor;
72  Dulce es la gracia del Dios de amor; ¡Qué maravilla que él me compró Dando el precio con gran dolor, Cuando su sangre él derramó! Gracia – gracia que limpia el corazón. Gracia – gracia mayor que mi transgresión.    Como las olas del frío mar Me amenazaba mi transgresión, Pero la gracia de Dios, sin par, Me trajo a mí, por la cruz, perdón. Gracia más grande que mi saber, ¡Maravillosa es su provisión! Quien vida eterna desea tener, Halla, por gracia, la salvación.

124 La gracia de mi Dios es tema encantador:
73  La gracia de mi Dios es tema encantador: El cielo dio la dulce voz al mundo pecador.    Por gracia salvo soy, Mi base ved aquí: Por todos Cristo muerto ha Y muerto ha por mí. La gracia me llamó, me trajo salvación, Y gracia fue la que alcanzó, de todo mal perdón. Mi nombre escrito está, por gracia divinal, En libro del Cordero allá, de vida eternal. La gracia enseñó mis pies a caminar En justas sendas de mi Dios, al celestial hogar.

125 ¡Santísimo y justo Dios! ¿Quién ante ti se parará?
74 ¡Santísimo y justo Dios! ¿Quién ante ti se parará? Ya condenado por tu voz, Mi alma, ¿Quién la librará? Por un pecado nada más, Yo al infierno debo ir: Y mis iniquidades son Como arenas en el mar. ¡Oh Dios de gracia y bondad, Abierto has el manantial! En Cristo borras mi maldad; Me das vestido celestial.

126 Me das tu más precioso don: Tu Cristo, que su vida dio;
74b Me das tu más precioso don: Tu Cristo, que su vida dio; En él mis manchas limpias son, Y sólo en él descanso yo. ¡Eterno Dios! ¡Mi padre, tú! A ti mi alma clamará, El gran océano de tu amor Mis culpas todas cubre ya.

127 ¿Quién como tú, mi Dios, Señor, Magnífico en santidad,
75 ¿Quién como tú, mi Dios, Señor, Magnífico en santidad, De maravillas hacedor, De eternidad a eternidad? ¿Quién, oh Señor, Podrá entender Tu gran amor, Tu gran poder? Sosiegas tú la brava mar; Formaste el Austro y Aquilón. ¿Quién ante ti no ha de temblar? Juicio y verdad tu estrado son.

128 ¿Quién como tú, Dios de merced? Del vil mortal pensado has:
75b ¿Quién como tú, Dios de merced? Del vil mortal pensado has: Mirad a mí y salvos sed Que yo soy Dios y no hay más. ¿Quién, oh Señor, Podrá entender Tu gran amor, Tu gran poder? ¿Quién como tú, oh Dios sin par, Que mi maldad perdonará; Que en lo profundo de la mar Mi transgresión arrojará?

129 Cuando tu historia, oh Señor, recuerdo,
76  Cuando tu historia, oh Señor, recuerdo, Se llena mi alma de admiración. ¿Por qué a la cruz viniste desde el cielo? ¿Por qué deseaste tú tal maldición? Maravillado ante tu amor yo quedo, Pasmado ante tu inefable don. Cuando en la cruz a ti, Señor, contemplo, Al ver tu sufrimiento y dolor, Yo entender quisiera el misterio De tu justicia, gracia y amor: ¡Morir en cruz, Señor, fue tu deseo Para dar vida al pobre pecador!

130 ¿Por qué allí, Señor? ¿Qué hay respuesta?
76b ¿Por qué allí, Señor? ¿Qué hay respuesta? ¡Oh sí! En tu palabra escrito está: Condenación hay para aquel que peca; Y tu amor te puso en mi lugar. Si estás en cruz, Señor, ¡haz que yo vea! Es porque quieres mi alma rescatar. Tal como soy, Señor, mi ser recibe, Que sea mi vida digna de tu amor, Que a ti, Señor, mis ojos siempre miren, Y al verte a ti, recuerde tu favor. ¡No más en cruz, pues hoy, yo sé que vives: Mi Mediador, mi Rey, mi Salvador!

131 ¿Por qué del cielo has de venir? ¿Por qué en cruz morir?
77  Enséñame, Dios mío, Lo inmenso de tu amor: ¿Por qué del cielo has de venir? ¿Por qué en cruz morir? ¡Oh hazme comprenderlo! Ayúdame a ver lo que te costó, Oh Santo Dios, pagar mi salvación. No son los crueles clavos Que sujétante a la cruz, Es tu amor por mí, Señor, Por mí, un pecador.

132 De mi más negra rebelión Yo tengo ya perdón. ¡Oh hazme comprenderlo!
¡Qué grande maravilla! Por tu muerte en la cruz De mi más negra rebelión Yo tengo ya perdón. ¡Oh hazme comprenderlo! Ayúdame a ver lo que te costó, Oh Santo Dios, pagar mi salvación. Quebranta, pues mi alma Y, postrado, hazme ver Que eres tú mi Salvador, Mi Rey y mi Señor.

133 Sangre, sangre muy preciosa Cristo derramó;
78  Sangre, sangre muy preciosa Cristo derramó; Y en la cruz, el sacrificio consumó. Sangre, sí, preciosa sangre Jesucristo dio; Para tristes pecadores la vertió. Con su sangre tan preciosa hizo redención; Y por eso hoy Dios brinda el perdón. Sin la sangre no el posible que haya remisión; Por las obras no se alcanza salvación. Es la sangre tan preciosa que dio el Salvador Lo que quita los pecados y el temor.

134 El oro y la plata no me han redimido,
79  El oro y la plata no me han redimido, Mi ser del pecado no pueden librar; La sangre de Cristo es mi única base, Su muerte tan sólo me puede salvar. No fue con oro ni con plata Que pagó el Salvador; Fue con su sangre derramada, Grande precio de su amor. El oro y la plata no me han redimido, La pena terrible no pueden quitar; Mi culpa, su muerte alcanza borrar.

135 El oro y la plata no me han redimido,
79b El oro y la plata no me han redimido, La paz nunca dieron al vil pecador; La sangre de Cristo es mi única base, Tan sólo su muerte me quita el temor. No fue con oro ni con plata Que pagó el Salvador; Fue con su sangre derramada, Grande precio de su amor. Entrada a los cielos no pueden comprar; Su gracia tan rica la pudo ganar.

136 No por mis propias obras mi mal he de expiar:
80  No por mis propias obras mi mal he de expiar: Tan torpe soy, tan débil, que ni sé principiar. Mas sé que cuando Cristo a muerte se entregó, En pro de mí, completa la redención quedó. No tuve que buscarle yo, pecador ruin, Sino que él buscóme y me encontró por fin; Y con amor me dijo: “El Padre al Hijo dio; Y, por la cruz, completa la redención quedó.” No por rezar sin tregua el cielo he de alcanzar, Ni a fuerza de dinero la salvación ganar. Cristo es quién me salva, por lo que él padeció, Pues por su cruz, completa la redención quedó.

137 Paz con Dios: busqué ganarla Con febril solicitud;
81  Paz con Dios: busqué ganarla Con febril solicitud; Mas mis obras meritorias No me dieron la salud. ¡Oh que paz en Cristo hallo! Paz que antes ignoré; Todo nuevo se ha tornado Desde que su paz hallé. Lleno estaba yo de dudas, Sin sosiego percibir; Hoy en paz, mañana triste, Con temor del porvenir.

138 Y del cielo oí respuesta: Todo hecho ya quedó.
81b Al final, en desespero, Ya no puedo, dije yo; Y del cielo oí respuesta: Todo hecho ya quedó.  ¡Oh que paz en Cristo hallo! Paz que antes ignoré; Todo nuevo se ha tornado Desde que su paz hallé. De mis obras despojado, Vi la obra de Jesús; Supe que la paz fue hecha Por la sangre de su cruz.

139 Clavado en cruz Jesús murió, Por mi maldad allí sufrió,
82  Clavado en cruz Jesús murió, Por mi maldad allí sufrió, En mi lugar él se encontró, Mi salvación así compró. Oíd la voz del Salvador: “Mirad, y ved si habrá dolor Cual mi dolor, y es para ti. Ven, alma ven, oh ven a mí.” La faz del sol se oscureció, El velo en dos se dividió; Al Hijo, Dios desamparó, La maldición en él cargo.

140 ¿Y puede ser, sufriste así, Señor Jesús, de amor por mí?
82b ¿Y puede ser, sufriste así, Señor Jesús, de amor por mí? No puedo más, me entrego hoy, Sin más tardar a ti me doy. Oíd la voz del Salvador: “Mirad, y ved si habrá dolor Cual mi dolor, y es para ti. Ven, alma ven, oh ven a mí.”

141 Ved al Cristo, Ser de gloria, Es del mundo el vencedor;
83 Ved al Cristo, Ser de gloria, Es del mundo el vencedor; De la guerra vuelve invicto, Todos deben darle loor. Coronadle, coronadle, coronadle Rey de reyes, Coronadle, santos todos, coronad al Salvador. Pecadores se burlaron Coronando al Salvador, Mas sus huestes redimidas Lo proclaman hoy Señor.

142 Ricos triunfos trae Jesús; A la diestra está del Padre,
83b Exaltadlo, exaltadlo, Ricos triunfos trae Jesús; A la diestra está del Padre, Nos imparte vida y luz. Coronadle, coronadle, coronadle Rey de reyes, Coronadle, santos todos, coronad al Salvador. Escuchad las alabanzas Que se elevan hacia él, Victorioso reina Cristo, ¡Adorad a Emanuel!

143 Es en la cruz de Cristo que hallo salvación,
84  Es en la cruz de Cristo que hallo salvación, La obra en el Calvario da plena redención: Cual roca en el desierto la cruz es para mí: Me es perfecto abrigo, seguro estoy allí. Del mundo y su tesoro, opuesto a la luz, Por siempre me separo: mi gloria es la cruz. Estimo su oprobio de mucho más valor Que lo que ofrece el mundo, riqueza u honor. ¡Bendita cruz de Cristo! ¡Perdón, perdón, oh Rey! Tú eres el Bendito, tus glorias cantaré. La cruz con su oprobio cargaste tú por mí; Si de la cruz recuerdo, es que te quiero a ti.

144 En medio de mortal dolor La cruenta cruz yo vi,
85  En medio de mortal dolor La cruenta cruz yo vi, Y allí raudal de gracia hallé, Bastante para mí. De la cruz fluye sin cesar, Insondable, cual es el mar; Y la gracia que brota allí: Basta para mí. Sufriendo fue mi corazón Y apenas pude allí Creer que gracia había de hallar

145 Cuando en la cruz, clavadas ya Mis culpas yo sentí,
85b Cuando en la cruz, clavadas ya Mis culpas yo sentí, Raudal de gracia a mi alma entró, Bastante para mí.  De la cruz fluye sin cesar, Insondable, cual es el mar; Y la gracia que brota allí: Basta para mí. Cuando en el cielo, con Jesús, Alegre cante allí, Diré que aquella gracia fue

146 Yo confió en Jesús y ya salvo soy;
86  Yo confió en Jesús y ya salvo soy; Por su muerte en la cruz a la gloria voy. ¡Oh cuán grande es su amor De Jesús mi Salvador! Todo fue pagado ya, nada debo yo; Salvación perfecta da quien por mí murió, Todo hizo mi Señor, me salvó ya él; Con ternura y amor él me guarda fiel. Mi perfecta salvación eres, mi Jesús; Mi completa redención, mi gloriosa luz. En el cielo te veré, tierno Salvador: Tu presencia gozaré, ¡oh Jesús, Señor!

147 Vine a Cristo Jesús y encontré Gloriosa paz, perfecta paz;
87  Vine a Cristo Jesús y encontré Gloriosa paz, perfecta paz; Aunque las olas azoten mi ser, Tengo dulce paz. ¡Paz, paz, gloriosa paz! ¡Paz, paz, perfecta paz! Desde que Cristo mi alma salvó Paz insondable cual es el gran mar, Puedo en el seno de Dios reposar,

148 Paz inefable, de Dios rico don, Gloriosa paz, perfecta paz;
Infunde aliento a mi corazón, Tengo dulce paz. ¡Paz, paz, gloriosa paz! ¡Paz, paz, perfecta paz! Desde que Cristo mi alma salvó  En los conflictos con el tentador, Cristo, amante, me hará vencedor,

149 Hubo quien mis pecados llevó en la cruz, Y a mí, tan indigno, salvó:
88  Hubo quien mis pecados llevó en la cruz, Y a mí, tan indigno, salvó: Soy feliz, pues su sangre vertió mi Jesús, Y con ella mis culpas borró. Mis pecados llevó. en la cruz do murió, El sublime y tierno Jesús: Los desprecios sufrió y mi alma salvó, El cambió mis tinieblas en luz. Es mi anhelo constante a Cristo seguir, Mi camino su ejemplo marcó, Y por darme la vida él quiso morir, En la cruz mis pecados llevó.

150 La gracia de Cristo, profunda cual mar, Inunda mi ser, me pudo salvar:
89  La gracia de Cristo, profunda cual mar, Inunda mi ser, me pudo salvar: Compasiva y tierna tal gracia sin par, De Cristo mi Salvador. Su gracia me puso en camino de Dios, Y día a día escucho su voz Que prométeme gracia al seguirle en pos, Así es mi Salvador. Mi lucha aquí pronto terminaré, Radiante de luz su rostro veré; Y con todos los salvos allí cantaré La gracia del Salvador.

151 Cristo me salva, seguro estoy Que por su gracia al cielo voy.
90  Cristo me salva, seguro estoy Que por su gracia al cielo voy. Sangre preciosa él derramó Y fue con ella que me salvó. Vivo tranquilo, vivo feliz, Siempre alabando al Salvador. Siempre sirviendo a mi Señor. Cristo me guarda de todo mal, Trae a mi alma dicha y paz; El es mi dueño, me rescató; A él me entrego, un servidor.

152 Fuiste abierta para mí: Anhelando la salud
91 Roca de los siglos, tú Fuiste abierta para mí: Anhelando la salud Yo me escondo, Cristo, en ti, De la ira, sálvame, De mis culpas, lávame. Aunque fuere siempre fiel Y llorare sin cesar, Del pecado no podré Justificación lograr. Oro y plata no traeré: En tu cruz está mi fe.

153 Y hasta el día en que he de estar En tu augusto tribunal;
Mientras dure mi andar En el valle mundanal, Y hasta el día en que he de estar En tu augusto tribunal; Cúbreme de tu piedad, ¡Roca de la eternidad!

154 Del amor divino, ¿quién me apartará?
92  Del amor divino, ¿quién me apartará? Escondido en Cristo, ¿quién me tocará? Si Dios justifica, ¿quién condenará? Cristo por mí aboga, ¿quién me acusará? A los que a Dios aman, todo ayuda a bien; Esto es mi consuelo, esto es mi sostén.

155 Hasta el puerto de salud Guía mi pobre embarcación.
93  Cariñoso Salvador, Huyo de la tempestad A tu seno protector, Fiándome de tu bondad. Sálvame, Señor Jesús, De la olas del turbión; Hasta el puerto de salud Guía mi pobre embarcación. Otro asilo ninguno hay, Indefenso acudo a ti; Mi necesidad me trae, Porque mi peligro vi. Solamente en ti, Señor, Yo tendré consuelo y luz. Vengo lleno de dolor A tus pies, Señor Jesús.

156 Cristo, encuentro todo en ti, Y no necesito más;
93b Cristo, encuentro todo en ti, Y no necesito más; Caído me pusiste en pie, Débil, ánimo me das. Al enfermo das salud, Tierno guías al que no ve; Con amor y gratitud, Tu bondad ensalzaré.

157 Yo quisiera hablarte del amor de Cristo,
94  Yo quisiera hablarte del amor de Cristo, Pues en él hallé un amigo fuerte y fiel; Por su gracia transformó mi vida entera; Lo que en esta vida soy, lo debo a él. Nadie pudo amarme como Cristo, Es incomparable su amistad; Sólo él pudo redimirme del pecado, Por su amor y su bondad. Mi alma estaba llena de ayes y tristezas, Llena estaba de miseria y dolor; Con ternura, Cristo me tendió la mano, Y me guió por el sendero del amor.

158 Cada día viene a darme nuevo aliento, A mi corazón infunde dulce paz;
94b Cada día viene a darme nuevo aliento, A mi corazón infunde dulce paz; No comprenderé por qué vino a salvarme, Hasta que en el cielo pueda ver su faz. Nadie pudo amarme como Cristo, Es incomparable su amistad; Sólo él pudo redimirme del pecado, Por su amor y su bondad.

159 De mi tierno Salvador cantaré el inmenso amor,
95  De mi tierno Salvador cantaré el inmenso amor, Gloriaréme en las bondades del Señor; De tinieblas me llamó, de cadenas me libró, De la muerte me salvó mi Redentor. ¡Mi Jesús! ¡Mi Jesús! ¡Cuán precioso es el nombre de Jesús! Con su sangre me limpió, de su gozo me llenó, De su vida me dotó, mi buen Jesús.

160 Maravillosa gracia, de Cristo rico don,
96  Maravillosa gracia, de Cristo rico don, Hallo perdón en ella: completa redención. El yugo del pecado de mi alma ya rompió: Pues de Cristo divina gracia me alcanzó. De Jesús maravillosa gracia: Insondable cual el ancho mar. A los perdidos, él vino a salvar. Don de Dios tan rico e inefable, Libre para todo pecador: Por esto quiero siempre Hablar a otros de su amor.

161 Maravillosa gracia, ¡cuán grande es su poder!
96b Maravillosa gracia, ¡cuán grande es su poder! El corazón más negro, blanco lo puede hacer. La gloria me ofrece, sus puertas ya me abrió, Pues de Cristo divina gracia me alcanzó. De Jesús maravillosa gracia: Insondable cual el ancho mar. A los perdidos, él vino a salvar. Don de Dios tan rico e inefable, Libre para todo pecador: Por esto quiero siempre Hablar a otros de su amor.

162 ¿Quieres ser salvo de toda maldad? Tan sólo hay poder en mi Jesús.
97  ¿Quieres ser salvo de toda maldad? Tan sólo hay poder en mi Jesús. ¿Quieres vivir y gozar santidad? Tan sólo hay poder en Jesús. Hay poder, sí, sin igual poder En Jesús, quien murió: En la sangre que él vertió. ¿Quieres ser libre de orgullo y pasión? ¿Quieres vencer toda cruel tentación?

163 No hay diferencia, todos pecaron Y por lo tanto excluidos están.
98 No hay diferencia, todos pecaron Y por lo tanto excluidos están. La ley divina que quebrantaron Dice que gloria de Dios no verán. No hay otro nombre, sólo en Cristo La salvación hoy se puede hallar; Y por su nombre, santo y bendito, Perdón y gloria podemos gozar. No hay para el alma que está en Cristo, Ninguna clase de condenación. Pues ya por ella Cristo, el Justo, Fue condenado en sustitución.

164 El evangelio santo se anuncia al pecador:
99 El evangelio santo se anuncia al pecador: Amó Dios tanto al mundo que a su Hijo dio. Y el que cree en Cristo acá, La vida eterna tiene ya. Mirando a la serpiente se hallaba curación; Creyendo en Jesucristo tenemos salvación. “Aquel que peca muere”, Dios justo pronunció; Mas Cristo, en el Calvario, por nos su vida dio. El Hombre de dolores no vino a condenar; Mas quiso en este mundo al pecador salvar.

165 Ya resuena el evangelio De la tierra en ancha faz,
100 Ya resuena el evangelio De la tierra en ancha faz, Y de gracia ofrece al hombre El perdón, consuelo y paz. Preste oído cada uno Al mensaje de amor, Es la obra acabada Del divino Salvador. En Jesús pon tu confianza, Digno es de amor y fe, Dale siempre tu alabanza: Por su sangre salvo sé. Nunca dudes su palabra, Para siempre durará: Cristo guarda su promesa, Nunca en ella faltará.

166 Que Dios ha mostrado su gracia y amor.
101  Regresa, regresa, ¿por qué morirás? Que Dios ha mostrado su gracia y amor. Su voz te convida, ¿por qué no vendrás Dejando tu carga de pena y dolor? ¡Ven a él! ¡ven a él! te espera tu Dios; ¡Ven a él! ¡ven a él! te ofrece el perdón. La sangre preciosa que Cristo vertió, Cubrió ya el precio de tu redención. Despierta, despierta, escucha su voz, Tan sólo ahora es día de salud; Confiesa tu culpa y pide perdón, Y ven, sigue a Cristo, cargando tu cruz. La vida se pasa cual humo sutil, Jesús pronto viene y no tardará. El día de gracia vendrá a su fin Y si aún no eres salvo, ya tarde será.

167 Del agua de vida quien quiera beber, Y arrepentido en Cristo creer,
102  Del agua de vida quien quiera beber, Y arrepentido en Cristo creer, De muerte perenne librado será, Pues Cristo a su pueblo del mal salvará.    El don es gratuito, y él es capaz De satisfacer con dulcísima paz Al hombre que acepte su pleno perdón, Fiando en la sangre por su salvación. Mediante la sangre que Cristo vertió, Del reo infeliz el rescate pagó; Y el Padre le brinda, con tierno amor, También bendiciones por su Salvador. Oíd el mensaje, que Dios da salud, Y hoy os invita con solicitud Que a Cristo vayáis, así tal como estáis, A fin de que su salvación obtengáis.

168 ¿Sabes dónde hay una fuente Pura, de divino amor,
103 ¿Sabes dónde hay una fuente Pura, de divino amor, Cuyas aguas celestiales Manan con ferviente ardor? Esta fuente inagotable, De eficacia y de valor, Es el dulce Jesucristo, El precioso Salvador. Es Jesús la viva fuente, Donde he apagado yo, Esa sed que consumía Mi cuitado corazón.

169 Esa fuente siempre pura Nunca su cristal perdió;
103b Esa fuente siempre pura Nunca su cristal perdió; Y sus aguas refrescantes Se te ofrecen, pecador. Si sediento y fatigado A Jesús, la fuente, vas, Satisfecho y aliviado Al momento quedarás. Es Jesús la viva fuente, Donde he apagado yo, Esa sed que consumía Mi cuitado corazón.

170 ¿De las fuentes mundanales Has bebido, sin hallar
103c ¿De las fuentes mundanales Has bebido, sin hallar Lo que tu alma tan turbada Deseaba allí encontrar? Pues escucha, presta oído; Jesucristo te dirá: El que de mis aguas beba, Nunca ya más sed tendrá. Es Jesús la viva fuente, Donde he apagado yo, Esa sed que consumía Mi cuitado corazón.

171 104 Para todo viajero Que camina con tesón Por la senda que conduce A los brazos de su Dios, Hay un faro luminoso Que le presta su fulgor; Es el santo Jesucristo, El bendito Salvador. Para aquel a quien el mundo Desgarró su corazón, Deshojó sus ilusiones Y su alma marchitó, Hay un bálsamo divino Que le da consolación; Es el dulce Jesucristo, Para aquel que ya perdido Por el mal que practicó, De suerte desespera Y se seca de dolor, Hay un médico divino Que le brinda redención;

172 Grato es contar la historia Del celestial favor;
105  Grato es contar la historia Del celestial favor; De Cristo y de su gloria, De Cristo y de su amor; Me agrada referirla, Pues sé que es la verdad, Y nada satisface Cual ella, mi ansiedad. ¡Cuán bella es esa historia! Mi tema allá en la gloria Será la antigua historia De Cristo y de su amor.

173 Grato es contar la historia Que brilla cual fanal,
Y en glorias y portentos No reconoce igual; Me agrada referirla, Pues me hace mucho bien. Por eso a ti deseo Contártela también. ¡Cuán bella es esa historia! Mi tema allá en la gloria Será la antigua historia De Cristo y de su amor.

174 Grato es contar la historia Que, antigua sin vejez,
Parece, al repetirla, Más dulce cada vez; Me agrada referirla, Pues hay quien nunca oyó Que para rescatarlo El buen Jesús murió. ¡Cuán bella es esa historia! Mi tema allá en la gloria Será la antigua historia De Cristo y de su amor.

175 Cantaré la bella historia De Jesús mi Salvador;
106 Cantaré la bella historia De Jesús mi Salvador; Que por mí dejó su gloria; Y por mí en cruz murió. Hablaré del gran amor; Con los salvos en la gloria A mi Dios daré loor. Me salvó con gracia eterna Cuando errante y vil me vio; Con su mano fiel y tierna Al camino él me guió.

176 Cristo fue quien me libró; Lastimado del pecado,
Oprimido y angustiado, Cristo fue quien me libró; Lastimado del pecado, Cristo fue quien me salvó. Cantaré la bella historia Hablaré del gran amor; Con los salvos en la gloria A mi Dios daré loor. Hay caminos de tristeza, Días hay de oscuridad; Mas Dios es mi fortaleza, El es Vida, Luz, Verdad.

177 Con su brazo fiel y fuerte Ningún mal yo temeré,
Pues en él, de tumba y muerte, Más que vencedor seré. Cantaré la bella historia Hablaré del gran amor; Con los salvos en la gloria A mi Dios daré loor.

178 Yo deseo oír de Cristo y de su amor: Cómo quiso redimir al pecador,
107  Yo deseo oír de Cristo y de su amor: Cómo quiso redimir al pecador, Cómo vino acá a vivir, cómo vino acá a morir: Sí, deseo oír de Cristo y de su amor.  Es sólo en él que tengo salvación, Que gozo paz y luz y reconciliación. Es sólo en él, quien por mi mal murió, Que yo mi fe he puesto, en él confío yo.  Sí, deseo oír de su tan dura cruz, Pues yo veo allí al Dios de amor y luz. Por su sangre mi Señor reveló su grande amor, Y ahora yo soy salvo por Jesús.

179 ¡Salvador! A ti tributo adoración;
Siempre a ti, a quien yo debo mi perdón. Eres digno de tener alabanza y poder, Tú, que nos trajiste eterna salvación. Es sólo en él que tengo salvación, Que gozo paz y luz y reconciliación. Es sólo en él, quien por mi mal murió, Que yo mi fe he puesto, en él confío yo.

180 Cuando oía hablar del amor de Jesús Mi alma no lo comprendía;
108  Cuando oía hablar del amor de Jesús Mi alma no lo comprendía; Me decían que por mí él sufrió en la cruz Mas mi alma no se conmovía. No podía comprender el afán y la fe Con que hablaban de Cristo y su amor: Mas ahora yo puedo decir de Jesús: También es mi Salvador. Jesús es mi Salvador, Jesús es mi Salvador, Mas ahora yo puedo decirlo también, Jesús es mi Salvador. Me decían que Jesús era el Hijo de Dios, De todas las cosas creador; Siendo en forma de Dios, forma de hombre tomó. Así pudo ser Salvador. Este mundo, al Señor Jesucristo, en la cruz Le colgó, despreciando su amor. Pero Dios me hizo ver en la cruz mi salud:

181 109 Grata nueva Dios proclama Hoy al mundo pecador; Dulce nueva, revelada En la cruz del Salvador. Grata nueva, dulce nueva De la boca del Señor; Oíd gozosos, cielo y tierra: ¡Dios es luz! ¡Dios es amor! Ciego el hombre, y obcecado En las sendas del error, Desconoce y desconfía De ese Dios, del Dios de amor. Con ofrendas, obras vanas, Sacrificios sin valor, Piensa el hombre acongojado Propiciar su Creador. Medios de salud inventa, Clama ruega en su favor A mil vírgenes y santos, Despreciando al Dios de amor. ¡Luz divina! resplandece, Muestra al triste pecador Que en la cruz se encuentran juntas Justicia y el amor.

182 La tierna voz del Salvador Nos habla conmovida: Oíd al médico de amor,
110  La tierna voz del Salvador Nos habla conmovida: Oíd al médico de amor, Que da a los muertos vida. Nunca los hombres cantarán, Nunca los ángeles de luz Más dulce nota entonarán, Que el nombre de Jesús. Borradas ya tus culpas son, Su voz hoy te pregona; Acepta, pues, la salvación, Y espera la corona.

183 Y en cambio ha dado al pecador Las aguas de la vida.
La amarga copa de dolor, Por él, fue ya bebida; Y en cambio ha dado al pecador Las aguas de la vida. Nunca los hombres cantarán, Nunca los ángeles de luz Más dulce nota entonarán, Que el nombre de Jesús. Cordero santo, ¡Gloria a ti! Por Salvador te aclamo; Tu dulce nombre es para mí La joya que más amo.

184 La dulce voz de Cristo oída en Israel,
111  La dulce voz de Cristo oída en Israel, Se oye todavía llamándonos a él. A los cansados y tristes, A los que buscan la paz, Venid a mí, les dice, os quiero dar solaz. Oíd la voz del Señor Jesús: Descansad, yo sufrí la cruz. No temáis, soy el buen pastor, Mis ovejas reposan en mi amor. La dulce voz de Cristo tiene autoridad. La obedecen las olas de cualquier tempestad. ¿Por qué tenéis pues miedo? ¿Qué es de vuestra fe? La misma voz exclama: Jamás os faltaré.

185 La dulce voz de Cristo nos puede conducir
111b La dulce voz de Cristo nos puede conducir Por sendas de justicia, para en su amor vivir, Anticipando el momento En que nos ha de llamar A su hogar glorioso, para con él morar. Oíd la voz del Señor Jesús: Descansad, yo sufrí la cruz. No temáis, soy el buen pastor, Mis ovejas reposan en mi amor.

186 Amigo: tu Dios de su gloria te llama Con dulces acentos de solicitud;
112 Amigo: tu Dios de su gloria te llama Con dulces acentos de solicitud; Escucha la voz que del cielo proclama, Que hoy solamente es el día de salud. Paciente te llama y espera amoroso, Te mira, y conoce tu gran inquietud: Ha dado a su Hijo en rescate por todos, Mas hoy solamente es el día de salud. Más tarde, el Señor traerá para juicio Delante del trono a la gran multitud, Y ya no habrá tiempo de huir del suplicio, Pues hoy solamente es el día de salud.

187 113 Yo escucho, buen Jesús. Tu dulce voz de amor, Que desde el árbol de la cruz Invita al pecador. Yo soy pecador, nada hay bueno en mí; Ser objeto de tu amor deseo, y vengo a ti. Tú ofreces el perdón De toda iniquidad, Al pecador das salvación Si acude a tu piedad. Yo soy pecador, ten de mí piedad, Dame llanto de dolor, y borra mi maldad. Tú prometes esforzar En fe, al que creyó Y gracia sobre gracia dar A quien en ti esperó. Creo en ti, Señor, sólo espero en ti; Dame tu infinito amor, pues basta para mí.

188 ¡Ven, ven, ven! el Señor está llamando;
114  ¡Ven, ven, ven! el Señor está llamando; Desea él salvarte y darte el perdón. Por ti en dura cruz murió: Preciosa sangre derramó; La puerta de salud abrió, ¡oh ven, ven, ven!

189 Nos alegra, sí, la nueva repetir De que Cristo vino al mundo a morir,
115   Nos alegra, sí, la nueva repetir De que Cristo vino al mundo a morir, Y que Dios está dispuesto a recibir Al que fía en el Señor. Oye estas buenas nuevas, Cree en el Salvador, Sigue al divino Maestro, Siempre sigue a Cristo el Señor. El Señor se agrada de observar también, Que a su llamamiento, atento oído den: “Hoy venid a mi, que para cuantos creen Hay perdón y santa paz.” ¡Cuánta gracia hubo en Dios al Hijo dar! ¡Cuánto amor del Hijo en aquí llegar, Para con su propia sangre rescatar Al que fía en su amor!

190 Pecador, ven a Cristo Jesús, Y feliz para siempre serás,
116  Pecador, ven a Cristo Jesús, Y feliz para siempre serás, Que, según le quisieres tener, Al divino Señor hallarás. Ven a él, ven a él, Que te espera tu buen Salvador.

191 Oí la voz del Salvador decir con tierno amor:
117  Oí la voz del Salvador decir con tierno amor: Ven, ven a mí, descansarás cargado pecador. Tal como fui, al buen Jesús, Cansado, yo acudí; Y luego, dulce alivio y paz, por fe, de él recibí. Oí la voz del Salvador decir: Venid, bebed, Yo soy la fuente de salud que apago toda sed. Con sed de Dios, del vivo Dios, Busqué a mi Emanuel; Lo hallé, mi sed él apagó, y ahora vivo en él. Oí, su dulce voz decir: Del mundo soy la luz, Miradme a mí y salvos sed, hay vida por mi cruz. Miré a Cristo, y luego en él Mi norte y sol hallé, Y en esa luz de vida, yo feliz siempre andaré.

192 Paz hay profunda cual caudaloso río,
118  Paz hay profunda cual caudaloso río, Que nace de Cristo su santo Autor; La obtuvo muriendo en el triste Calvario; Y a ti se dará este don de su amor. Ven, pues, a Jesús; ven, pues, a Jesús, Y luego hallarás que hay paz para ti.

193 Gracias te damos, oh Dios, por tu amor Tierno y veras,
119  Gracias te damos, oh Dios, por tu amor Tierno y veras, Que desde el cielo envió lo mejor: Cristo Jesús, nuestra paz. Dios nos amó, Y en su bondad salvación proveyó. Cristo Jesús esta nueva a dar se ofreció; Con pecadores él quiso andar, Y a enfermos sanar: vino a buscar, Vino a buscar, a sanar y a salvar. Sigue llamando y buscando aún, oíd su voz; El da perdón y poder y virtud, El da también paz con Dios. ¡Que grande amor! Dios se preocupa de un pecador.

194 En pecados y temor el Salvador me vio,
120  En pecados y temor el Salvador me vio, Un indigno pecador, y salvación me dio. Por su gracia el buen Jesús mi vida rescató, Cuando en la dura cruz por mí murió. Ven al Señor, no dudes más, El es tu amigo fiel, ven sin tardar. Ven al Señor, Dios es amor, Escucha su tierna voz, ven pecador. De la tumba ya surgió, el Salvador Jesús, Y la muerte ya venció, dándonos plena luz; Vida eterna al pecador, es el gran don de Dios; Hoy nos habla el Salvador con dulce voz.

195 121 Ven a Cristo, ven ahora, Pecador, ven cual estás; Acudiendo sin demora Vida eterna obtendrás Ven a Cristo, ven ahora, pecador, ven cual estás. Ven a Cristo, ven ahora, vida eterna obtendrás. Dios no quiere condenarte, Ya que ha dado a Jesús; Sólo quiere él salvarte, Por su muerte en la cruz. Jesucristo no rechaza Ni al más vil pecador; Mas él compasivo abraza Al que cree en su amor. No rehuses, pues, la oferta Que te brinda el Señor: Mas reconocido acepta Su magnánimo favor.

196 Pecador, ven, ven a Cristo, ven sin tardar:
122  Pecador, ven, ven a Cristo, ven sin tardar: Es su amor tan infinito para salvar. ¿Sabes que Jesús te ama? Ven, escucha; él te llama, El hará feliz tu alma: ¡Ven sin tardar!

197 Venid a mí, el Salvador dice A los que tienen sed;
123  Venid a mí, el Salvador dice A los que tienen sed; Venid, y de la célica fuente De salvación, bebed. Su voz os llama del cielo. ¿Queréis a Cristo ir? Su salvación cual libre don, Podéis hoy recibir. Venid a mí si andáis en trabajos: Tendréis descanso así; Llevad mi yugo sobre vosotros, Y aprended de mí.

198 Perdón ya lo tengo, pues Cristo Jesús
124 Perdón ya lo tengo, pues Cristo Jesús Por mí ha sufrido clavado en la cruz. Perdón ya lo tengo - ¿y tú? Tú puedes tenerlo también. Su sangre las manchas del alma borró. Pequeñas y grandes, él todas lavó. Ya tengo limpieza - ¿y tú? Tú puedes tenerla también. Contrito y confiado a Cristo acudí, En él y su muerte mi salvación vi. Yo tengo entrada - ¿y tú? Y he de vivir con los santos en luz, Me hizo ya apto, me espera Jesús. Yo voy a la gloria - ¿y tú? Tú puedes gozarla también.

199 125 Óyeme, divino Salvador, Me confieso triste pecador
125 Óyeme, divino Salvador, Me confieso triste pecador. Reconozco mis delitos Y pecados infinitos. ¿Puedes verme con tu gran piedad? ¿Puedes otorgar tu caridad? ¿Puedes perdonar mi necedad y darme paz? Gracia, que mis deudas pagará, Sangre, que mis culpas lavará, Y poder que siempre me guardará, tendré en ti. Afligido y perdido estoy, A tu cruz desesperado voy: A Satán y al mundo dejo, A tus pies yo me someto, Lleno estoy de honda compunción, Y partido está mi corazón; Ansío oír de Cristo la oración: Te absolveré. No tendré temor, pues tú, Señor, Has probado ya tu grande amor, Vida eterna prometiste; La promesa aún subsiste. Por tu gracia y tu gran bondad Con tu sangre limpias mi maldad, Y, confiando en tu voluntad, me rindo a ti.

200 ¿Has hallado en Cristo el poder salvador?
126  ¿Has hallado en Cristo el poder salvador? ¿Eres salvo por la sangre de Jesús? ¿Por la fe descansas en el Redentor? Lávame y más blanco que nieve seré, En tu sangre, Cordero de Dios, Y en ropas sin mancha me presentaré Al Señor, en su trono de luz. Si encontrar deseas hoy paz y perdón, Sólo se halla por la sangre de Jesús. Si librarte quieres de la perdición, Sólo puedes por la sangre de Jesús.

201 ¡Oh Cristo lleno de bondad! Dirijo a ti mi petición;
127  ¡Oh Cristo lleno de bondad! Dirijo a ti mi petición; Perdona toda mi maldad, Y dame plena salvación. Indigno soy, mas tú, Señor, Tú eres infinito amor. ¿A quién, Señor, sino a ti, Por salvación acudiré? Moriste en la cruz por mí, Y por tu muerte viviré. Tú salvarás al pecador, Pues eres infinito amor. Ya tú respondes a mi fe, Me das aquí, felicidad. Y tu presencia gozaré Por toda la eternidad. Mi Dios, mi eterno salvador, Tu nombre es infinito amor.

202 Sin otra fianza que tu amor, Ya que me llamas, acudí;
128  Tal como soy de pecador, Sin otra fianza que tu amor, Ya que me llamas, acudí; Cordero santo, heme aquí. Tal como soy, buscando paz En mi desgracia y mal tenaz, Conflicto grande siento en mí;

203 Tal como soy, me acogerás: Perdón y alivio me darás;
128b Tal como soy, me acogerás: Perdón y alivio me darás; Pues tu promesa ya creí, Cordero santo, heme aquí. Tal como soy, me rindo ya, Tu grande amor vencido ha; Ya pertenezco todo a ti:

204 ¿Te sientes casi resuelto ya? ¿Te falta poco para creer?
129  ¿Te sientes casi resuelto ya? ¿Te falta poco para creer? ¿Por qué, pues, dices a Jesucristo: Hoy no, mañana, te seguiré? ¿Te sientes casi resuelto ya? Pues vence el casi, a Cristo ven, Que hoy es tiempo, mas el mañana Sobrado tarde pudiera ser. Sabes que el casi no es de valor En la presencia del justo Juez, ¡Ay del que muere casi creyendo! Completamente perdido es.

205 Y nosotros pronto iremos De este mundo, y ¿qué después?
130  Pasan días, meses, años, Con pasmosa rapidez; Y nosotros pronto iremos De este mundo, y ¿qué después? Muchos viven descuidados De su eterna salvación, Y al morir, desesperados Pasan a la perdición. Vida y muerte están delante, Salvación y perdición; Tienes tú que decidirte: ¿Cuál será tu decisión? Sólo un paso ahora falta, Indeciso pecador: Es el paso decisivo De entregarte al Salvador.

206 131 Adelante prosiguiendo, Mas ¿cuál es tu dirección
131 Adelante prosiguiendo, Mas ¿cuál es tu dirección? ¿Vas a la morada eterna, A la celestial mansión? Adelante con presteza Pasa el curso mundanal; Sólo algunos se encaminan Al descanso celestial. Adelante, si, avanzan Con Jesús, el General. Adelante muchos andan Que desdeñan salvación, Por la senda que conduce A la eterna perdición. Adelante, presto marchan, Hacia su condenación. Adelante ya transcurre Pronto el tiempo volador; Mas de Dios la pura gracia, Aún se ofrece al pecador. Adelante no prosigas, Sin creer en el Señor.

207 Un hogar de eternal felicidad;
132  Me han dicho que hay, Más allá del cielo azul, Un hogar de eternal felicidad; He pensado en las glorias de tan feliz hogar, Y pregunto: ¿Hay lugar para mi? Sí, lo hay, lugar para mí, Y lugar también para ti. El grande amor del divino Salvador Ha provisto para ambos lugar. Ven, que hay lugar En aquel hogar: ¡Oye! su amante voz: Te llama a ti.   

208 De los justos me han dicho Que apenas entrarán,
132b De los justos me han dicho Que apenas entrarán, ¿Cómo pues, entrará el pecador? Si tan lejos estoy del camino del Señor, Oh, pregunto: ¿Hay lugar para mí? Sí. lo hay, pues Cristo el Señor De esa casa tan bella habló. El es el camino, por él podrás entrar, Por la sangre que en la cruz derramó: Ven, que hay lugar En aquel hogar: ¡Oye! su amante voz: Te llama a ti.

209 Mi Guiador, mi Fortaleza, Todo encuentra mi alma en ti.
133  Salvador, a ti me rindo, Obedezco sólo a ti, Mi Guiador, mi Fortaleza, Todo encuentra mi alma en ti. Yo me rindo a ti, Mi flaqueza y mi pecado, Todo traigo a ti. Te confiesa su delito Mi contrito corazón, Oye, oh Cristo, mi plegaria, Quiero en ti tener perdón.

210 Que tu Espíritu me llene Y de ti sienta el poder. Yo me rindo a ti,
133b A tus pies yo deposito Mi riqueza, mi placer; Que tu Espíritu me llene Y de ti sienta el poder. Yo me rindo a ti, Mi flaqueza y mi pecado, Todo traigo a ti.    Tu bondad será la historia Que predique por doquier; Tu amor inagotable Es mi único placer.

211 ¡Oh qué gozo encuentro en Cristo!
¡Cuánta paz a mi alma da! A su causa me consagro, Y su amor, mi amor será. Yo me rindo a ti, Mi flaqueza y mi pecado, Todo traigo a ti.   

212 Anduve yo desconsolado, Sin rumbo fijo me encontré.
134  Anduve yo desconsolado, Sin rumbo fijo me encontré. Buscaba yo placer en vano, Doquier busqué, no lo hallé. Mas un día vi a Cristo, Lo encontré a solas yo; El llenó mi corazón de gozo, Y mi dura carga él llevó. Pasé gran parte de mi vida, Buscando la felicidad; El mundo nunca pudo darla, Me vi perdido en mi maldad.

213 Oh día alegre en que Jesús A sí, con gracia, me llamó,
135 Oh día alegre en que Jesús A sí, con gracia, me llamó, Y me hizo ver que en su cruz Mi alma rescató. Él me apartó de todo mal, Él me mostró su compasión, Él me sacó del cenagal: Me dio su salvación. Mi corazón descansará En él, mi grande Salvador; Paz y sosiego gozará, Gustando su amor.

214 Mis culpas todas borró Jesús Con infinito amor;
136  Mis culpas todas borró Jesús Con infinito amor; Cargó con ellas en cruenta cruz En medio de mortal dolor. Salvo por él yo soy, salvo por su poder, A vida nueva Jesús me ha llamado; ¡Ya salvo soy! En densas sombras anduve yo Cuando en maldad viví; Y mi alma nunca la paz halló, Ni gozo alguno yo sentí. Gloriosa vida de libertad, Disfruto yo por él; Ya no hay temores ni ansiedad: Mi guardador es siempre fiel.

215 ¡Que gozo tan grande se siente Creyendo en Cristo Jesús,
137  ¡Que gozo tan grande se siente Creyendo en Cristo Jesús, Quien da, al que se arrepiente, La paz, por su muerte en la cruz! En mi corazón la paz de Cristo domina, En mi corazón hay gozo que nunca termina, En mi corazón hay esperanza divina; También amor abunda en mi corazón. Tendrá una paz perdurable Aquel a quien Cristo salvó; Es paz, que el amor entrañable Del buen Salvador nos ganó.

216 ¿Hay aquí quien nos ayude, Que comprenda nuestro ser,
138  ¿Hay aquí quien nos ayude, Que comprenda nuestro ser, Cuando el alma está transida de dolor? ¿Hay quien sienta simpatía Nuestra condición al ver, Y nos dé lo que deseamos con ardor? Sí, lo hay, uno hay, en Cristo el bendito, uno hay. Cuando viene la aflicción a nuestro corazón, Un amigo hay en Cristo, sí, lo hay. ¿Hay aquí quien nos ayude Nuestra carga a llevar Aunque grave y difícil pueda ser? ¿Hay quien quiera con ternura Al caído levantar Y en brazos amorosos recoger?

217 ¿Hay aquí quien nos ayude Y nos dé tranquilidad
138b ¿Hay aquí quien nos ayude Y nos dé tranquilidad Cuando estamos bajo el peso del dolor? ¿Quién al pecador ofrezca El perdón de su maldad Y por él se sacrifique con amor? Sí, lo hay, uno hay, en Cristo el bendito, uno hay. Cuando viene la aflicción a nuestro corazón, Un amigo hay en Cristo, sí, lo hay.

218 139 Pobre mendigo está junto al camino, Ciego que implora al mundo caridad; Cuando Jesús les cambia su destino Al darle vista y plena claridad. Cristo al venir al alma atribulada, El llanto enjuga, ahuyenta el dolor; La tentación del mal es rechazada, Y cambia todo en gloria, el Salvador. En los sepulcros, cierto endemoniado, Moraba solo, triste, sin hogar: A su querer Satán le arrojaba, Mas al cautivo Cristo fue a librar. ¡Inmundo soy! clamaba atormentado Pobre leproso con dolor mortal; En penas mil el sordomudo estaba: Viene Jesús y quita todo mal. El buen Jesús hoy viene a nuestro lado, Viene a mostrar su inmensa compasión. Esclavo del pecado e impotente: ¿Quieres gozar su paz y salvación?

219 Del santo amor de Cristo, que no tendrá igual,
140 Del santo amor de Cristo, que no tendrá igual, De su divina gracia, sublime y eternal; De su misericordia, inmensa como el mar Y cual de los cielos alta, con gozo he de cantar. El amor de mi Señor, grande dulce es más y más; Rico e inefable, nada es comparable Al amor de mi Señor. Cuando él vivió en el mundo, la gente lo siguió; Y todas sus angustias en él depositó. Entonces bondadoso, su amor broto a raudal Incontenible, inmenso, sanando todo mal. El puso en las pupilas del ciego, nueva luz, La eterna luz de vida que centellea en la cruz. Y dio a las almas todas, la gloria de su ser, Al impartir su gracia, su Espíritu y poder.

220 Un hombre de noche acudió a Jesús, Buscando la senda de vida y de luz,
141  Un hombre de noche acudió a Jesús, Buscando la senda de vida y de luz, Y Cristo le dijo: si a Dios quieres ver Tendrás que renacer, De cierto, de cierto te digo a ti, Tendrás que renacer. Si acaso a los cielos tú quieres entrar, Y allí con los santos poder descansar; Si quieres la vida eternal obtener: Amigo, no debes jamás desechar Palabras que Cristo se digna hablar; Si tu alma no quieres llegar a perder Algunos han ido con Cristo a morar, A quienes un día querrás encontrar; Pues esta proclama hoy debes creer:

221 Las bodas del Cordero, ya están Aparejadas, multitudes van.
142  Las bodas del Cordero, ya están Aparejadas, multitudes van. Entra, -- lugar hay para ti. Dios padre te invita a entrar, Tanto te ama que esperando está. Llama,- lugar hay para ti. Pronto el Rey la puerta cerrará, Se va el día de oportunidad. Piensa, - no siempre habrá lugar. Pues si rechazas este gran amor, Su voz oirás en tono de dolor: Ya no, - no hay ningún lugar.

222 A Cristo Jesús presentaron unos niños
143  A Cristo Jesús presentaron unos niños A fin de que les diera su divina bendición; Mas ciertos fieles del Señor A aquellos niños, con rigor, Quisieron vedarles su presentación. Mas no conocían el corazón de Cristo, Pues él jamás rechaza a los pequeños de sí: El hecho Cristo observó, Y con amor les avisó: Dejad que los niños se acerquen a mí.

223 Y no cambia nunca su tierna simpatía,
En nada ha variado su magnánimo amor. Aún hoy desea recibir, Y con su gracia bendecir, A los que en él fían por Salvador. Y ¿quién no desea gozar su tierno abrazo, Y percibir la música de su celeste voz? Pues dice con benignidad Del niño de más tierna edad: Es para los tales el reino de Dios.

224 Voz de Cristo hoy se oye, dulce es;
144  Voz de Cristo hoy se oye, dulce es; Ved los niños que acuden a sus pies, Cuán gustosos prestan todos atención; Hoy esperan recibir su bendición. Ved los hombres que estorban con vigor A que estos niños vengan al Señor: Todo su afán es vano, pues Jesús Quiere que los niños que vivan en su luz. Ved las madres con sus hijos alrededor, Esperando el permiso del Señor; Oh qué gozo cuando dice: Tales son Los que en mi reino tienen redención. Entended que para todos hay también Hoy las mismas bendiciones: ¡Oh qué bien! Vida eterna, paz y gozo, y perdón. Ved en Cristo, el Autor de salvación.

225 Lleno de angustia y temores, En brava y oscura mar,
145 Lleno de angustia y temores, En brava y oscura mar, El hombre, perdido, navega Cual barco en la tempestad. Olas de mal le rodean, Nubes de duda y pavor; El naufragio eterno del alma Lo llena de gran terror. Mira alma turbada, tu Salvador cerca está: Vio tu peligro y con suma bondad Acude a librarte de ruina y dolor; Domina los vientos, las nubes y el mar, Y te abre el puerto del bienestar. Su voz potente en la tempestad trae paz, dulce paz Recíbele ahora y navegarás en calma y paz.

226 Fuerte y solícito acude Jesús, y con gran bondad
Aborda la frágil barquilla, Y calma la tempestad. Libre de todo peligro, Salvo, seguro y en paz, Hoy, con Cristo, navega el marino A eterna felicidad. Mira alma turbada, tu Salvador cerca está: Vio tu peligro y con suma bondad Acude a librarte de ruina y dolor; Domina los vientos, las nubes y el mar, Y te abre el puerto del bienestar. Su voz potente en la tempestad trae paz, dulce paz Recíbele ahora y navegarás en calma y paz.

227 A tu puerta Cristo está, - ábrele; Si lo invitas entrará, - ábrele.
146  A tu puerta Cristo está, - ábrele; Si lo invitas entrará, - ábrele. Tu pecado quitará, gozo y paz derramará: Día glorioso te será, - ábrele.

228 Padre, pan, ni casa, ¡ven, hijo, ven!
147  Del país distante donde no hay sostén, Padre, pan, ni casa, ¡ven, hijo, ven! Bienvenido seas hoy al real hogar. Dios, el beso de su amor te espera dar. ¿Ves la puerta abierta, sabes para quién? Para ti, hoy día; ¡ven, hijo, ven! En su hogar paterno hay lugar también: Del país del hambre, ¡ven, hijo, ven! Ojos compasivos tu venida ven; Fiestas te preparan: ¡ven, hijo, ven!

229 El Rey a la fiesta mandó convidar, Y tal fue su grande amor,
148  El Rey a la fiesta mandó convidar, Y tal fue su grande amor, Que a fin de que todos pudiesen entrar, Pagó en la cruz con dolor. Aparejado está, Cristo, llama, El te espera, te manda venir, Bienvenido serás. Andad por las calles, hacedles venir, El Rey os convida, decid. A ricos y pobres se puede decir: Seréis bienvenidos, venid. La casa se llena, te espera a ti, Afuera no puedes vivir, Y pronto la puerta cerrada será: El Rey es quien manda venir.

230 ¡Cuán bella es la historia De Cristo, el buen pastor!
149 ¡Cuán bella es la historia De Cristo, el buen pastor! Bajó de su excelsa gloria Y buscóme con tierno amor. Buscóme, buscóme Cuando oveja errante fui. Hallóme, hallóme; Día feliz para mí. Hallóme a gran distancia Del reino celestial, Y viendo mi gran desgracia Me libró de tan grande mal.

231 Pecados me agobiaban Y triste estaba yo; Mas ahora mis labios cantan
Alabanzas al que me salvó. Buscóme, buscóme Cuando oveja errante fui. Hallóme, hallóme; Día feliz para mí.

232 Hay una fuente de amor divino Do el peregrino calma su sed;
150 Hay una fuente de amor divino Do el peregrino calma su sed; Fuente que salta a vida eterna, Do amor convida: Venid, bebed. En la frescura de sus raudales, Todos los males se calmarán, Y, renovados los corazones, Dulces canciones entonarán.

233 ¿Qué cimiento hay sobre el cual fundar Una casa que pueda soportar
151  ¿Qué cimiento hay sobre el cual fundar Una casa que pueda soportar Ruda tempestad que ha de venir, Y al débil edificio destruir? Sobre la peña mi casa está; Firme sobre ella permanecerá; Tempestades la podrán batir, Pero no podrán esa casa hundir. ¿Quién se fía de arena al cimentar? De mis obras ¿cuál me podrá salvar? Pues, al que en sus obras fianza ve, De Jesús la sangre no le inspira fe.

234 Mas el que en Jesús dice confiar; Esa fe por obras ha de mostrar;
Grande fue el perdón: ¿cuál será el amor Que por Cristo siente como Salvador? Sobre la peña mi casa está; Firme sobre ella permanecerá; Tempestades la podrán batir, Pero no podrán esa casa hundir.

235 Y firme en él por siempre estaré.
152   Es en Jesús que pongo yo mi fe, Y firme en él por siempre estaré. Las tempestades fuertes que soplarán, Quitarme de la Roca eterna, nunca podrán.

236 Mal no puede alcanzarme, Abrigado en ti, Señor; Esperanza, esperanza
153  Tú, oh Cristo, de mi vida Eres luz y protector; Mal no puede alcanzarme, Abrigado en ti, Señor; Esperanza, esperanza Tengo en tu grande amor. Maliciosos enemigos Daño quiérenme causar, Mas aquel que me protege Hace a ellos tropezar; Y seguro, y seguro Yo en él podré confiar. Una cosa he deseado, Que de ti yo buscaré; Es, que en la santa casa De Jehová yo siempre esté, Do contigo, do contigo Felizmente viviré. Un abrigo sempiterno En mi Salvador tendré, En la Roca escondido Paz eterna hallaré, Y triunfante, y triunfante A Jehová yo cantaré.

237 Castillo fuerte es nuestro Dios, Defensa y buen escudo;
154 Castillo fuerte es nuestro Dios, Defensa y buen escudo; Con su poder nos librará De todo trance agudo. Con furia y con afán Acósanos Satán: Por armas deja ver Astucia y gran poder; Cual él no hay en la tierra. Nuestro valor es nada aquí, Con él todo es perdido; Mas por nosotros pugnará De Dios el Escogido. ¿Sabéis quién es? Jesús, El que venció en la cruz, Señor de salvación; Y por que él solo es Dios, Él triunfa en la batalla.

238 Aun si están demonios mil Pronto a devorarnos,
154b Aun si están demonios mil Pronto a devorarnos, No temeremos, por que Dios, Sabrá aún prosperarnos. Que muestre su vigor Satán, y su furor Dañarnos no podrá, Pues condenado es ya Por la Palabra santa.

239 El Dios Jehová es mi pastor Y nada faltará;
155  El Dios Jehová es mi pastor Y nada faltará; En pastos suaves, con amor, Descanso me dará. Su mano me pastoreará Por aguas de quietud; Mi alma él confortará; Guiaráme en rectitud. Si en valle oscuro ande aquí, No temeré el mal; Tu vara y tu cayado a mí, Aliento infundirán.

240 Seguirme han merced y bien Mi vida toda acá;
Y mesa para mí habrá, Tú la aderezarás; Mi copa rebosando está, Ungídome tú has. Seguirme han merced y bien Mi vida toda acá; Morar por siempre he también En la casa de Jehová.

241 Oh Cristo, mi deseo a ti volando va;
156 Oh Cristo, mi deseo a ti volando va; Mi fe, mi confianza, sustenta sin cesar, -¡Oh dulce dueño mío, Amparo del mortal! Tu iglesia implora, Escucha su clamor; Regresa ya, regresa ya, Señor Jesús. Ya sé que tu sufriste la muerte, por lavar La culpa de los hombres, dejándoles tu paz; -Por eso en ti confío, Cordero celestial. ¡Oh cristalina fuente! ¡Oh limpio manantial! Bendito tú que brotas consuelo sin cesar, -Que sanas las heridas Y quitas la maldad. Jesús, oh dueño mío, desciende, baja ya En busca de los tuyos, que claman con afán -Por su Pastor divino, Eterno, celestial.

242 Si bien mi camino no puedo percibir Sé quién es del mundo la luz.
157 Si bien mi camino no puedo percibir Sé quién es del mundo la luz. De noche o de día yo puedo decir: Tengo paz, tengo paz en Jesús.  Tengo paz – en Jesús, Tengo paz, dulce paz, en Jesús.  Por más que Satán me quisiere hacer dudar. En Cristo confianza tendré; Su voz cariñosa podré escuchar: En la cruz yo tu deuda pagué.

243 ¡Mis males llevó! Oh qué dicha saber: Del todo soy libre, Señor.
No hay más qué hacer, ni hay más qué temer. ¡Gracias, Dios, por tu grande favor! Tengo paz – en Jesús, Tengo paz, dulce paz, en Jesús.     Tu mano me guarda, seguro yo estaré, La muerte no infunde pavor; Tú vives, Señor, yo tu rostro veré: ¡Gratitud hay en mi alma, Señor!

244 Tengo grande protección, Hallo paz y dulce calma
158 A la sombra del Eterno Tengo grande protección, Hallo paz y dulce calma Que me dan aliento aquí; Si abrumado por la carga De la vida, en el turbión Voy a él, con su presencia -Nueva fuerza pone en mí. Es Jehová mi fortaleza, Mi confianza tengo en él; El me libra del peligro, De la muerte y del terror. De los dardos del maligno Y de mortandad cruel, Bajo su ala me defiende -Y me cubre con su amor.

245 Mil y mil por destrucción, Ningún mal podrá tocarme
158b Aunque caigan a mi lado Mil y mil por destrucción, Ningún mal podrá tocarme Ni la plaga a mí vendrá; Porque en el Señor yo tengo Mi refugio y protección; Cuando clamo, mis plegarias -Complaciente escuchará. Él me guarda de tropiezo, La victoria él me da; En la palma de su mano Salvo yo me sentiré; En la angustia irá conmigo, Largos años me dará, Y su salvación eterna -En la gloria gozaré.

246 Bajo sus alas estoy descansando; Aunque es de noche, confiando estoy.
159 Bajo sus alas estoy descansando; Aunque es de noche, confiando estoy. Bajo sus alas me encuentro abrigado; Me ha redimido y su hijo soy. Descansaré, descansaré Bajo sus alas preciosas. Descansaré, sí, descansaré; Siempre, sí, bajo sus alas. Bajo sus alas ¡qué refugio tengo! El corazón vuelve a descansar, Y aunque el mundo no ofrece el socorro, Bajo sus alas, lo puedo hallar.

247 ¡Que grande Amigo es mi Señor! ¡Cuán santo, bueno y tierno!
160 ¡Que grande Amigo es mi Señor! ¡Cuán santo, bueno y tierno! Su mano es fuerte de poder, Y su amor eterno. Pues con los lazos de su amor A él me ha sujetado, Después que de la esclavitud Me hubo libertado. ¡Qué grande Amigo es mi Señor! Él vino acá a buscarme, Y su pasión en dura cruz Fue para rescatarme. La gloria de mi porvenir Renueva ya mi aliento, Pues pronto espero recibir Su buen acogimiento.

248 ¡Qué grande Amigo es mi Señor! Mi guía tan prudente;
160b ¡Qué grande Amigo es mi Señor! Mi guía tan prudente; Tan ideal Consolador, Y protector valiente. Sí, él es mío, y yo de él: Por siglos sin medida, Voy a gozar en santo hogar Las glorias de su vida.

249 161 Jesús es mi Rey soberano, Mi gozo es cantar su loor; Es Rey y me ve cual hermano, Es Rey y me imparte su amor, Dejando su trono de gloria Me vino al sacar de la escoria, -¡Y yo soy feliz – por él! Jesús es mi Amigo anhelado, Y en sombras o en luz siempre va Paciente y humilde a mi lado, Ayuda y consuelo me da; Por eso constante lo sigo, Porque él es mi Rey y mi Amigo, Señor, ¿qué pudiera yo darte Por tanta bondad para mí? ¿Me basta servirte y amarte? ¿Es todo entregarme yo a ti? Entonces acepta mi vida Que a ti sólo queda rendida, -¡Pues yo soy feliz – por ti!

250 Fuente de la vida eterna Y de toda bendición,
162  Fuente de la vida eterna Y de toda bendición, Ensalzar tu gracia tierna Debe cada corazón. Por tu amor inagotable, Abundante en perdonar; Jesucristo adorable, Gloria a ti debemos dar. De los cánticos celestes Te quisiéramos cantar, Entonados por las huestes Que lograste rescatar; Almas que a buscar viniste, Porque les tuviste amor; De ellas te compadeciste Con tiernísimo favor.

251 Toma nuestros corazones, Llénalos de tu verdad,
162b Toma nuestros corazones, Llénalos de tu verdad, De tu Espíritu los dones, Y de toda santidad. Guíanos en la obediencia, Humildad, amor y fe; Nos ampare tu clemencia; Salvador, propicio sé.

252 Cristiano, alaba a tu Señor, Proclama sus bondades:
163 Cristiano, alaba a tu Señor, Proclama sus bondades: Anuncia a todos su amor, Su gracia y sus verdades Alaba, siempre, a tu Salvador, Y proclama la historia de su amor. La buena nueva de salud Declara al angustiado; Ensalza siempre la virtud De aquel que te ha salvado. En todo tiempo, sin temor, Confiesa a Jesucristo; No te avergüences del Señor Que en la cruz por ti ha sufrido.

253 Con fe, constancia y valor Sé siempre buen testigo;
Dirige al triste pecador A Cristo el fiel Amigo.  Alaba, siempre, a tu Salvador, Y proclama la historia de su amor. Ahora, y luego en gloria y luz, Será por ti entonado: Tú eres digno, oh buen Jesús, Cordero inmaculado.

254 Tesoro incomparable, Jesús, amigo fiel,
164  Tesoro incomparable, Jesús, amigo fiel, Refugio del que huye del adversario cruel; Sujeta compasivo a ti mi corazón, Ya que en redimirme sufriste la pasión. Jesús, riqueza mía, mi amante Salvador En mis flaquezas eres mi fuerte protector. Mi paz el enemigo no quitará jamás, Por más que lo intentare, no lo permitirás. Al mundo de falacias no pertenezco ya: El cielo es mi morada, allí Jesús está. Adonde Cristo habita, con ansia quiero ir; En sempiterno gozo con él voy a vivir.

255 En su amor yo estoy confiado, Bajo su ala me he amparado,
165  Es Jesús mi todo en todo, Suple él mi necesidad; Me conduce cada día Por senderos de bondad. En su amor yo estoy confiado, Bajo su ala me he amparado, No habrá dudas ni cuidado; Él es todo para mí. Es Jesús mi todo en todo; Fiel Amigo y Protector; Buen Pastor que me liberta, De cuidados y terror.

256 Es Jesús mi todo en todo, Quien por mí murió en la cruz;
165b   Es Jesús mi todo en todo, Quien por mí murió en la cruz; Nunca cesaré de amarte, Pues me trajo de vida a luz. En su amor yo estoy confiado, Bajo su ala me he amparado, No habrá dudas ni cuidado; Él es todo para mí.    Es Jesús mi todo en todo, Yo soy suyo y mío es él, A su amor y a su servicio Me consagro a serle fiel.

257 Grande gozo hay en mi alma hoy, Pues Jesús conmigo está;
166  Grande gozo hay en mi alma hoy, Pues Jesús conmigo está; Y su paz, que ya gozando estoy, Por siempre durará. Grande gozo ¡cuán hermoso! Paso todo el tiempo bien feliz; Porque veo de Cristo la sonriente faz, Grande gozo siento en mí. Paz divina hay en mi alma hoy, Porque Cristo me salvó; Las cadenas rotas ya están, Jesús me libertó. Gratitud hay en mi alma hoy, Y alabanzas a Jesús; Por su gracia a la gloria voy, Gozando en la luz.

258 En Cristo mi fe y esperanza están,
167  En Cristo mi fe y esperanza están, Mi amparo y escudo, mi gran capitán, En él venzo siempre, en él venceré, Él es mi justicia, en él tengo fe. Si en sombra de muerte yo he de andar Su nombre glorioso me habrá de amparar: Y cuando en los cielos con Cristo esté, Su paz y justicia feliz cantaré.

259 Por su gracia y por su amor yo fui rescatado. En Jesús, mi Señor,
168  Lejos de mi padre Dios, por Jesús hallado, Por su gracia y por su amor yo fui rescatado. En Jesús, mi Señor, Es mi gloria eterna; Él me amó y me salvó Por su gracia tierna. En Jesús, mi Salvador pongo mi confianza; Toda mi necesidad suple en abundancia. Cerca de mi buen Pastor vivo cada día, Toda gracia, en su Señor, halla el alma mía. Guárdame, Señor Jesús, para que no caiga, Cual sarmiento en la vid, vida de ti traiga.

260 Es Jesús el mejor amigo: En tristeza o en tentación
169 Es Jesús el mejor amigo: En tristeza o en tentación Colma él de bendición, Mi transido corazón: ¡Es Jesús el mejor amigo! Es Jesús el mejor amigo, Pues él no me dejará, Siempre me protegerá, Es Jesús el mejor amigo. En Jesús fiel amigo encuentro, Paz perfecta él a mi alma da; Apoyado en él estoy, Sin temor mi ser le doy

261 Aunque ande en algún peligro O en sombra de la muerte esté,
Ningún mal me alcanzará: Pues Jesús me amparará: ¡Es Jesús el mejor amigo! Es Jesús el mejor amigo, Pues él no me dejará, Siempre me protegerá, Es Jesús el mejor amigo. Y al final, cuando esté reunido Con los redimidos más allá, Cantaré yo con fervor, En presencia del Señor:

262 Salvo en los fuertes brazos del tierno Salvador,
170  Salvo en los fuertes brazos del tierno Salvador, Dulce reposo tengo en su inmutable amor. Vivo bien garantido contra el poder del mal: Cristo me ha recogido de inmundo cenagal. Salvo en los fuertes brazos del tierno Salvador, En el desierto triste, por donde paso aquí, Con gracia me conduce bien apoyado a sí. Él siente simpatía por todo mí dolor; Lo cambia en alegría con su sincero amor. Quiero acá servirle mientras ausente está; Pues al venir en nubes él me recogerá. Día en el cual su rostro en plena luz veré, Y su divina gloria, sin nieblas miraré.

263 Todas las promesas del Señor Jesús Son apoyo poderoso de mi fe;
171  Todas las promesas del Señor Jesús Son apoyo poderoso de mi fe; Mientras viva aquí cercado de su luz, Siempre en sus promesas confiaré. Grandes, fieles, Las promesas que el Señor Jesús ha dado; Confiando en sus promesas yo estaré. Todas sus promesas para el hombre fiel, El Señor, en sus bondades cumplirá, Y confiando espero siempre que por él Paz eterna mi alma gozará. Todas las promesas del Señor serán Luz y fuerza en mi vida terrenal, Ellas en la dura lid me sostendrán, Y podré triunfar yo sobre el mal.

264 Tranquilos hallaros podéis los creyentes,
172 Tranquilos hallaros podéis los creyentes, Basando la fe en las promesas de Dios; -¿Qué más que lo dicho, queréis que nos diga A los que nos hemos confiado en Jesús? Desecha temores, que en todo camino Y en toda flaqueza tu guarda seré; -Mi ayuda tú tienes, y auxilio constante: YO SOY, y a mis fieles amparo daré. Al alma que en Cristo buscare reposo, Le ha dicho que nunca la abandonará: - Por más que el infierno procure vencerla, Jamás, no jamás, conseguirlo podrá.

265 Que el buen Dios envió a su Hijo Nuestras almas a salvar.
173  A Jesús pertenecemos, Nos debemos alegrar Que el buen Dios envió a su Hijo Nuestras almas a salvar. A Jesús pertenecemos, Por nosotros él murió; Con el precio de su sangre De la muerte nos libró. Y confiamos sólo en él; Pues su Espíritu nos lleva Por su senda, siempre fiel. Redimidos por su amor; A Dios trino y uno, damos Alabanza, prez y honor.

266 174 ¡Santa Biblia! Para mí eres un tesoro aquí; Tú contienes con verdad la divina voluntad; Tú me dices lo que soy, De quién vine y a quién voy. Tú reprendes mi dudar y me exhortas sin cesar, Eres faro que a mi pie va guiando, por la fe, A las fuentes del amor De mi tierno Salvador. Eres infalible voz del Espíritu de Dios, Que vigor al alma da cuando en aflicción está; Tú me enseñas a triunfar De la muerte y el pecar. Por tu santa letra, sé que con Cristo reinaré, Y también del pecador, el castigo aterrador; ¡Santa Biblia, para mí Eres un tesoro aquí!

267 ¡Biblia preciosa, de Dios enviada! ¡Celeste antorcha de la verdad!
175  ¡Biblia preciosa, de Dios enviada! ¡Celeste antorcha de la verdad! Su luz me basta nada me falta, Por ella me habla Dios Jehová. Tú Jehová, me hablas a mí, Yo tuyo soy, y tu voz ya oí. ¡Santa palabra; grato tesoro! Ya canta mi alma su plenitud. Me guía a Cristo do hallo reposo, Paz, regocijo, vida y salud. ¡Libro divino, guía supremo! Por ti confío y ando por fe. ¡Gran don del cielo al mundo entero! Por ti poseo sumo saber.

268 Por el valle oscuro aquí; Extranjero y peregrino, Necesito yo de ti.
176  Guíame, poder divino, Por el valle oscuro aquí; Extranjero y peregrino, Necesito yo de ti. Pan de vida, - sáciame, Señor Jesús. Guárdame, Dios poderoso, Quita todo mi temor; Cólmame de paz y gozo, Bajo alas de amor. Luz divina – ilumíname, Señor. Lléname, amor eterno, Guárdame en santidad; Úsame, que soy tu siervo, Quiero hacer tu voluntad; ¡Aleluya! – Por tu gracia salvo soy.

269 Cerca, más cerca, oh mi Salvador Tenme, si, tenme por piedad
177  Cerca, más cerca, del buen pastor, Cerca, más cerca, oh mi Salvador Tenme, si, tenme por piedad -Junto a tu lado en seguridad. Cerca, más cerca, yo pecador, Cerca, más cerca de ti, Redentor: Por mí sufriste muerte de cruz, - Tu sangre lava mi alma, Jesús. Cerca, más cerca, ya tuyo soy, Cerca, más cerca, a tu lado voy. Quiero, oh Cristo, andar en tu luz - Quiero seguirte, cargando mi cruz.

270 Cerca, más cerca, eres amor, Cerca, más cerca, te amo Señor.
177b  Cerca, más cerca, eres amor, Cerca, más cerca, te amo Señor. Tu voz, mi Dueño, quiero oír: - Sin tu presencia no puedo vivir. Cerca, más cerca, de día en día, Cerca, más cerca, tú eres mi guía Hasta que llegue a tu lado, Señor, - Do he de verte mi Rey, Salvador.

271 ¡Oh Cristo mío! eres tú mi Amigo fiel; Seguro amparo en ti encontraré.
178  ¡Oh Cristo mío! eres tú mi Amigo fiel; Seguro amparo en ti encontraré. En mis aflicciones, buen Jesús, iré a ti, Y consuelo y dicha me darás a mí. Cristo, ven más cerca; Paz perfecta en mi alma pon; Cerca, sí, más cerca de mi corazón. Cuando en la noche vea yo estrellas mil, Tu voz hermosa pueda mi alma oír. Haz que yo medite en tu tierno y dulce amor, Y que yo te alabe, lleno de fervor. Cuando esta vida tenga yo que abandonar, Corona hermosa tú me ceñirás; Y con dulce canto tu bondad alabaré, Y en mansión de gloria siempre moraré.

272 Toma, oh Dios, mi mano y guíame, No como yo lo quiero, Padre, diré.
179  Toma, oh Dios, mi mano y guíame, No como yo lo quiero, Padre, diré. De Satanás los lazos no temeré, En tus potentes brazos descansaré. Toma, oh Dios, mi mano: de Cristo soy Y por su sangre salvo, al cielo voy. Estrecho es el camino, poca mi fe; Señor, en mi cansancio, susténtame. Toma, oh Dios, mi mano, y llegaré A tu glorioso reino, do yo veré A tu Hijo bien amado, mi Salvador, Y ante él, postrado, daré loor.

273 Oh Cristo, tu ayuda yo quiero tener
180 Oh Cristo, tu ayuda yo quiero tener En todas las luchas que agitan mi ser; Tan sólo tú puedes el alma salvar, Tú sólo, la fuerza me puedes prestar. Oh Cristo, yo Quiero llegar a vivir De aquellos alientos que haces sentir Al alma que, huyendo del mal tentador, Se vuelve anhelante y acepta tu amor. Oh Cristo, yo quiero tus huellas seguir, Y gracia constante de ti recibir; Hallar en las noches contigo la luz, Alivio a mis penas al pie de tu cruz.

274 Tú sabes que te amo, oh Señor, Mi Salvador, mi Dueño, mi Amor;
181  Tú sabes que te amo, oh Señor, Mi Salvador, mi Dueño, mi Amor; Mas quiero ver la gloria de tu faz, A fin de amarte, Cristo, más y más. Tú sabes que te quiero, oh mi Dios, Tan dulces los acentos de tu voz: Oírte siempre quiero, háblame, Tus leyes en mi alma guardaré. A ver tu hermosura buscaré, Y en tu santa casa viviré: Allí podréte siempre contemplar, Oír, amar, seguir y adorar.

275 Que bendiga la bondad de nuestro Dios.
182  Nuestro sol se pone ya. Todo en calma quedará; La plegaria levantad Que bendiga la bondad de nuestro Dios. ¡Santo, santo, santo, Señor Jehová! Cielo y tierra, de tu amor Llenos hoy están, Señor, ¡loor a ti! Oh Señor, tu protección Dale hoy al corazón; Dale aquella dulce paz Que a los tuyos siempre das con plenitud. Oh Señor, que al descansar Pueda en ti seguro estar, Y mañana, mi deber Pueda siempre fiel hacer en tu loor.

276 183 Por lo hermoso que hay, Señor, En la tierra, cielo y mar; Por tu paternal amor, Nuestra bendición sin par, Te ofrecemos hoy, Señor, Alabanza y loor. Por el día con su luz, Por la noche y el albor, Por el valle y río azul, Por el árbol y la flor, Te ofrecemos hoy, Señor Por mostrarnos tu amor, Por cuidado paternal, Por salud y por vigor Y por protección del mal, Por tu inefable Don, Nuestro Salvador, Jesús Quien pagó nuestro perdón Por su muerte en la cruz,

277 Dios te guarde en su santo amor; Cuídete poder divino,
184  Dios te guarde en su santo amor; Cuídete poder divino, Guíete por su camino; Dios te guarde en su santo amor. Ante el Salvador, postrado a sus pies, Dios te guarde contra el tentador; Ante el Salvador, para obedecer, Dios te guarde en su santo amor; De sus alas al abrigo No te venza el enemigo;

278 Dios te guarde en su santo amor; De los males de esta vida
184b  Dios te guarde en su santo amor; De los males de esta vida Salvación te es ofrecida; Dios te guarde en su santo amor.  Ante el Salvador, postrado a sus pies, Dios te guarde contra el tentador; Ante el Salvador, para obedecer, Dios te guarde en su santo amor; Que de Cristo la bandera Te cobije por doquiera;

279 Nuestras manos otra vez estrechamos. Se contenta el corazón
185  Con gran gozo y placer Nos volvemos hoy a ver: Nuestras manos otra vez estrechamos. Se contenta el corazón Ensanchándose de amor; Todos a una voz a Dios gracias damos. Bienvenido, bienvenido, Los hermanos de aquí Nos gozamos en decir: Bienvenido, bienvenido. Al volvernos a reunir: Bienvenido.

280 Dios nos guarde en este amor, Para que de corazón,
185b Dios nos guarde en este amor, Para que de corazón, Consagrados al Señor le alabemos. En la eterna reunión, Do no habrá separación Ni tristeza ni aflicción, cantaremos: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Todos juntos con Jesús, Todos juntos en la luz. Todos salvos por su cruz ¡Aleluya!

281 Señor, yo he prometido servirte con amor;
186  Señor, yo he prometido servirte con amor; Concédeme tu gracia, mi Amigo y Salvador. No temeré la lucha si tú a mi lado estás, Ni perderé el camino si tú guiando vas. El mundo está tan cerca, abunda tentación, Y suave es el engaño, es necia la pasión: Ven tú, Señor, más cerca, mostrando tu piedad, Y escuda al alma mía de toda iniquidad. Y si mi mente vague ya incierta, ya veloz, Concédeme que escuche, Señor, tu clara voz. Anímame si paro, inspírame también; Repréndeme si temo en algo hacer el bien.

282 Tuyo soy, Señor, ya tu voz oí, De tu gracia me habló a mí;
187  Tuyo soy, Señor, ya tu voz oí, De tu gracia me habló a mí; Puesta en ti mi fe quiero yo vivir, Y más cerca estar de ti. Más cerca, cerca de tu cruz Llévame, oh Salvador; Más cerca, cerca, cerca de tu cruz Do salvaste al pecador. A seguirte fiel, me consagro hoy, Constreñido por tu amor; Y gozoso mi ser entero doy Por servirte mi Señor.

283 Oh cuán pura y santa delicia es De tu comunión gozar,
187b Oh cuán pura y santa delicia es De tu comunión gozar, Y contigo hablar, y tu dulce voz Cada día escuchar.  Más cerca, cerca de tu cruz Llévame, oh Salvador; Más cerca, cerca, cerca de tu cruz Do salvaste al pecador. De tu grande amor no sabré jamás La inmensa profundidad, Hasta el día en que vea yo tu faz En gloriosa eternidad.

284 A cualquiera parte sin temor iré Si el Señor dirige mi inseguro pie;
188  A cualquiera parte sin temor iré Si el Señor dirige mi inseguro pie; Sin su compañía, todo es pavor; Mas si él me guía, no tendré temor. Con Jesús, por doquier sin temor iré: Mi Señor me guía y nada temeré. Con Jesús por guía, donde quiera voy, Caminando en pos de él, seguro estoy; Aunque padre y madre no me quieran ya, Mi Señor me ama y no me dejará. Do el Señor me envíe yo gozoso iré, Quiero, sin cesar, ser testigo fiel. Pues no importa donde mi camino va Guiador seguro mi Señor será. No me causa miedo este valle atroz Porque siempre oigo su benigna voz; Un seguro amparo en mi Señor tendré Y a su lado siempre yo caminaré.

285 Acudo a ti, Señor, en mi debilidad;
189   Acudo a ti, Señor, en mi debilidad; Tú eres fuerte, y tu poder es mi seguridad Jamás me rendiré si tú me das poder; Con el escudo de la fe el mal he de vencer. Mi Salvador y Rey, por ti pelearé: Soldado fiel yo quiero ser, y guarda de la fe.

286 Avívanos, Señor; sintamos el poder Del Santo Espíritu de Dios
190   Avívanos, Señor; sintamos el poder Del Santo Espíritu de Dios En todo nuestro ser. Avívanos, Señor, con nueva bendición: Inflama el fuego de tu amor en cada corazón. Avívanos, Señor, tenemos sed de ti; Las lluvias de tu bendición Derrama ahora aquí. Avívanos, Señor, renueva nuestra fe, Y lo que tú nos digas hoy, Haznos obedecer.

287 Más santidad dame, más odio al mal,
191  Más santidad dame, más odio al mal, Más calma en las penas, más alto ideal; Más fe en mi Maestro, más consagración, Más celo en servirte, más grata oración. Más férvido hazme, más sabio en él, Más firme en su causa, más fuerte y fiel; Más recto en la vida, más triste al pecar, Más como un hijo, más pronto en amar. Más pureza quiero, más fuerza en Jesús; Más de su dominio, más paz en la cruz; Más rica esperanza, más obras aquí, Más ansia del cielo, más gozo allí.

288 Mi mano ten, pues yo soy flaco y débil;
192  Mi mano ten, pues yo soy flaco y débil; Sin ti no puedo riesgos afrontar; Tenla, Señor, mi vida el gozo llene Al verme libre así de todo azar. Ten tú mi mano, tenla Señor; En ti confío, mi fuerte protector. Mi mano ten; que tu presencia anime Mi regocijo y esperanza en ti; Tenla, Señor, y compasivo impide Que vuelva a caer en mal como caí. Mi mano ten; Señor, conmigo habla, Ven, muéstrame tu infinito amor. Alienta tú mi alma atribulada, Y en mí provoca así un nuevo ardor. Mi mano ten; mi senda es tenebrosa Si no la alumbra tu radiante faz; Por fe que alcance a percibir tu gloria, ¡Cuán grande gozo! ¡Cuán profunda paz!

289 Cristo, tu santo amor diste a mí Cuando la cruz, Señor, sufriste aquí.
193 Cristo, tu santo amor diste a mí Cuando la cruz, Señor, sufriste aquí. Acepto tu virtud y hoy en gratitud, Cumplo con prontitud, me rindo a ti. Ante el trono estás, ruegas por mí, Por eso sostendrás mi fe en ti; Mi cruz podré llevar, tu gracia proclamar, Tu nombre ensalzar, todo por ti. Un corazón de amor, quiero Jesús, Y que esté, Señor, lleno de luz; Así podré servir, el tiempo redimir, Y almas dirigir, Señor, a ti. Lo que yo tengo y soy, por tu favor, Alegre a ti lo doy, Cristo, Señor. Tu rostro yo veré, contigo estaré, Y siempre yo seré algo por ti.

290 Señor, quien en la cruz por mí Vertiste sangre carmesí,
194 Mi amor y vida doy a ti, Señor, quien en la cruz por mí Vertiste sangre carmesí, Mi Dios y Salvador. Que tú me salvas, esto sé; He puesto en ti mi débil fe: Feliz por siempre viviré Contigo, mi Señor. Concédeme, Señor Jesús, Que siempre ande en tu luz, Llevando en pos de ti mi cruz, Mostrando tu amor. Mi amor y vida doy a ti Que fuiste a la cruz por mí, Jesús mi Salvador.

291 ¡Guárdame, Señor, por tu bondad. Límpiame de toda mi maldad.
195   Que mi vida entera esté Consagrada a ti, Señor; Que mis manos sirvan ya Al impulso de tu amor. ¡Guárdame, Señor, por tu bondad. Límpiame de toda mi maldad. Traigo a ti mi vida, para ser, Señor, Tuya por la eternidad! Que mis pies tan sólo en pos De lo santo puedan ir, Y que a ti, Señor, mi voz, Se complazca en bendecir. Que mi tiempo todo esté Consagrado a tu loor, Que mis labios al hablar Siempre agraden al Señor.

292 Mira, Señor, mi pobre corazón, Dime la más sutil imperfección;
196 Mira, Señor, mi pobre corazón, Dime la más sutil imperfección; Descúbreme el mal que ignoré, Hazme vencerlo hoy y límpiame. Bendito Dios de gracia y verdad, Obra en mí tu buena voluntad; Anhelo andar en el Espíritu, Vivificado con tu gran virtud, Usa mi vida, Dios, ya tuya es, De tu presencia, llénala, Señor. Supliendo tú, mi gran necesidad, Tornas mi anhelo en santa realidad.

293 ¡Oh, cada día y hora contigo quiero estar!
197 Señor, seguirte quiero, Guiado por tu luz; Mi ser a ti consagro, Salvado por tu cruz. ¡Oh, cada día y hora contigo quiero estar! ¡Ven, ven Jesús, y guarda mi alma de pecar!

294 Ya que me hallaste, buscaré A los perdidos y sin Dios.
198 Oh háblame, y hablaré En ecos vivos de tu voz. Ya que me hallaste, buscaré A los perdidos y sin Dios. Sé tú mi guía y guiaré Al que errabundo y triste va; Susténtame y así daré Al alma hambrienta tu maná. Hazme gozar tu dulce paz, Y así, Señor, podré llevar El gozo que tú sólo das, Que quita el lloro y el pesar. ¡Oh lléneme tu plenitud! Haz que rebose en mí tu amor; Y que tu gracia y tu virtud Se vean en mí, Jesús, Señor, Me entrego a ti, un servidor, Sea hecha en mí tu voluntad. Mi todo en todo sé, Señor, Ahora y en la eternidad.

295 Muchos que viven en tu derredor, Tristes y hambrientos están;
199  Muchos que viven en tu derredor, Tristes y hambrientos están; Tú, por tu vida, les puedes llevar Gozo, luz y bendición. Usa mi vida, usa mi vida Para tu gloria, oh Señor; Todos los días y hoy quiero ser, Testigo tuyo, Señor, por doquier. Di a los que tristes que Dios es amor, Él quiere dar su perdón A los que vienen a Cristo Jesús Buscando paz, salvación. Toda tu vida hoy rinde al Señor; Cada momento sé fiel. Cuando otros vean en ti su amor Se rendirán luego a él.

296 ¿Es tu vida corriente de gracia? ¿Por ti fluye de Dios el amor?
200 ¿Es tu vida corriente de gracia? ¿Por ti fluye de Dios el amor? ¿A llevar el mensaje, estás listo, De Jesús al infiel pecador? ¡Haz de mi vida corriente de amor! Señor, me tienes aquí rendido: ¿Del perdido te aflige el dolor? ¿Le has contado la historia de Cristo Que murió por el vil pecador?

297 ¿Es tu vida corriente de gracia? ¿Hablas siempre de Cristo doquier,
La noticia bendita que salva Al perdido que va a perecer? ¡Haz de mi vida corriente de amor! Señor, me tienes aquí rendido:    No seremos corriente de gracia Si en pecados solemos andar. Nuestras vidas a Cristo rindamos Cual ofrenda preciada en su altar.

298 Toma, oh Señor, mi entero ser, Tu voluntad yo quiero hacer,
201  Toma, oh Señor, mi entero ser, Tu voluntad yo quiero hacer, Tal como soy me entrego a ti, ¡Oh ven y mora en mí! Toma mi ser, Dios mío, En tu bondad confío; Mi vida, oh Dios, transforma, Según tu voluntad. Quita, oh Señor, mi vanidad, Mi orgullo y mundanalidad; Dame en tu grande compasión Un limpio corazón. Hazme cual el Señor Jesús, Llena mi ser de amor y luz: Quiero servirte, oh mi Señor, Con devoción y ardor.

299 ¡Loadle! ¡Loadle! Cristo, Señor de señores,
202  ¡Loadle! ¡Loadle! Cristo, Señor de señores, Cielo y tierra, canten de su Creador. Bendecidle, santos, unid vuestras voces, Proclamadle, digno es de todo honor. Cual Pastor, amante a su pueblo guía, Y en sus brazos nunca habrá temor. ¡Loadle! ¡Loadle! Cristo, Señor de señores, Tributadle vuestra adoración. Con su sangre nuestra maldad borró; Por su muerte hoy recibimos la vida Y justicia por su resurrección; De su grande y celestial riqueza Él nos brinda toda consolación.

300 Cristo, tu voluntad sea hecha siempre en mí;
203  Cristo, tu voluntad sea hecha siempre en mí; Confiando en tu bondad yo rindo a ti mi ser; En medio del dolor o en medio de la paz Me rodeará tu amor y nada temeré. Cristo, tu voluntad enséñame a hacer; Líbrame de maldad, y dame sumisión. Lloraste tú también, por eso a ti vendré: ¡Oh Salvador, mi bien, sé mi Consolador! Cristo, tu voluntad gustoso acataré; Cumplirla con lealtad, Señor, procuraré; No quiero yo trazar mi senda sino en ti; Quiero contigo andar y hacer tu voluntad.

301 Firmes y adelante, huestes de la fe,
204  Firmes y adelante, huestes de la fe, Sin temor alguno, que Jesús nos ve. Jefe soberano, Cristo, al frente va, Y la regia enseña tremolando está. Firmes y adelante, Huestes de la fe. Sin temor alguno, Que Jesús nos ve. Al sagrado nombre de nuestro Adalid, Tiembla el enemigo y huye de la lid. Nuestra es la victoria, dad a Dios loor; Y óigalo el averno lleno de pavor.

302 Muévese potente, pueblo fiel de Dios;
De los ya gloriosos marcha siempre en pos; Somos sólo un cuerpo, y uno es el Señor, Una la esperanza y uno nuestro amor.  Firmes y adelante, Huestes de la fe. Sin temor alguno, Que Jesús nos ve. Tronos y coronas pueden perecer; De Jesús la iglesia fiel habrá de ser; Nada en contra suya prevalecerá, Porque la promesa nunca faltará.

303 Despertad, despertad, oh cristianos, Vuestro sueño funesto dejad,
205 Despertad, despertad, oh cristianos, Vuestro sueño funesto dejad, Que el cruel enemigo asecha Y cautivos os quiere llevar. Despertad, las tinieblas pasaron, De la noche no sois hijos ya, Que lo sois de la luz y del día, Y tenéis el deber de velar. Despertad y bruñid vuestras armas, Vuestros lomos ceñid de verdad, Y calzad vuestros pies, aprestados, Con el grato evangelio de paz. Basta ya de profundas tinieblas, Basta ya de pereza mortal, Revestid, revestid vuestro pecho Con la cota de fe y caridad. La gloriosa armadura de Cristo Acudid con anhelo a tomar, Y confiad que el dardo enemigo No la puede romper ni pasar. ¡Oh cristianos, antorcha del mundo! De esperanza el yelmo tomad, Embrazad de la fe el escudo Y sin miedo, corred a luchar.

304 206 Luchad, luchad por Cristo, Soldados de la cruz; Alzada la bandera, Enhiesta por Jesús. Vestíos la armadura, Velando en oración, Luchad, luchad por Cristo, Tendréis su bendición. Luchad por Cristo, Batiendo al enemigo, Sed fieles, sed fieles a Jesús. Soldados siempre firmes, Por el señor luchad, Peligros no os muevan, El premio recordad. Sed guardas vigilantes, La noche pasa ya, Al ruido del combate El triunfo seguirá.

305 Luchad, luchad por Cristo, Confiad en su poder
206b  Luchad, luchad por Cristo, Confiad en su poder Que vuestro brazo es débil Y ha de perecer. De triunfo en triunfo siempre, Mostrando gran valor, Haced que el mundo vea Que Cristo es vencedor. Luchad por Cristo, Soldados de la cruz; Batiendo al enemigo, Sed fieles, sed fieles a Jesús.

306 207 Siempre adelante, de Jesús en pos, Marcha el buen cristiano atento a su voz: Alta la bandera, firme el ademán, Fiel, sufrido y pronto, sigue al Capitán. Marchen compañeros, con el Capitán; Nuestra es la victoria, vamos a Canaán; Huestes enemigas, siervos de Satán, Fuerzas infernales contra él están. Las mundanas armas nada valen ya; Sólo en el Dios alto su sostén será. Larga es la pelea, dura y tenaz; Pero el Dios de guerra quien es Dios de paz, Al que en él confía siempre ayudará Y, en Jesucristo, triunfador será.

307 208 De mi tristeza y esclavitud, Vengo Jesús, vengo Jesús, A tu alegría y a tu virtud. Vengo, Señor, a ti. De mi pobreza y enfermedad, A tu salud y rica bondad; A tu presencia, con humildad, De mi flaqueza y falta de luz, Al eminente bien de tu cruz, Del sufrimiento, que es terrenal, A ti, mi Médico celestial, Para ser libre de todo mal, De mi soberbia y necedad, Para morar en tu voluntad, De mis temores y mi dolor, A lo del cielo consolador, Para por siempre darte loor;

308 Cuando tempestades surgen al redor Y desanimado estás y con temor;
209 Cuando tempestades surgen al redor Y desanimado estás y con temor; Ve las bendiciones que el Señor te da: ¡Si las cuentas todas, te admirarás! Ve lo mucho que el Señor te da, Ve lo mucho que el Señor te da: Bendiciones, ¡todas son de Dios! Cuenta cuánto es lo que el Señor te da. Cuando estés luchando contra el tentador, Piensa en Jesucristo y su grande amor, Ve las bendiciones que el Señor te da,

309 El hecho excelso y magno
210 Cumpliendo tu mandato, Con viva fe y amor, Bajamos hoy al agua, Mostrando así, Señor, En símbolo sencillo Por esta sumersión, El hecho excelso y magno De nuestra redención.

310 Al mar de muerte y juicio Bajó el buen Jesús, Y sobre él pasaron
Las olas, en la cruz. Con nuestras transgresiones Dios mismo le cargó, Y para rescatarnos Su sangre derramó.

311 La fe hoy profesamos En ti, Señor Jesús, De Dios amado Hijo,
210c La fe hoy profesamos En ti, Señor Jesús, De Dios amado Hijo, De nuestra vida, luz. Ya nuevas criaturas, De ti es nuestro ser, Constates deseamos Cumplir con el deber.

312 Si me preguntan de quién seré
211  Si me preguntan de quién seré Y a quién he de seguir: Por Cristo siempre declararé, Servirle es vivir. Tal el amor de mi buen Jesús, El que por mí murió, Que, por su muerte en la cruz, Él mi amor ganó. En otro tiempo, con afán, Seguí a Satanás: Mas mis afectos ya serán Al Príncipe de paz

313 Al buen Jesús le aclamo hoy,
Mi Dios y mi Señor. Gustosamente mi ser le doy, Seré su servidor.  Tal el amor de mi buen Jesús, El que por mí murió, Que, por su muerte en la cruz, Él mi amor ganó. De mar a mar él dominará, Vendrá con gran poder; Mi corazón él gobierna ya, Es dueño de mi ser.

314 Tú moriste en cruz por mí, Tuyo, el todo ya será.
212 ¡No me apartan, no, de ti! Me ha vencido tu amor. Tú moriste en cruz por mí, Tuyo, el todo ya será. Fue Jesús quien paz me dio: ¡A Jesús no dejo yo! Veo en ti mi sumo bien, Lleno eres de poder. Contra el mundo pecador Siempre espero en tu amor. Del pecado me salvó: Mi confianza eres tú, Hasta el fin de mi vivir. Sé que todo es para bien, Aunque tenga que sufrir. Mi tristeza ya quitó: Nada puede el mundo dar Que contente al corazón. Mi alma puedes tú colmar De infinita bendición; Ya contenta pronunció:

315 Un mensaje de gozo y solaz: Un mensaje de luz y de gracia,
213  Para el mundo entero tenemos Un mensaje de gozo y solaz: Un mensaje de luz y de gracia, -De perdón y consuelo y paz. Cambiará la noche en día Por el triunfo de la cruz; Y vendrá el reino de nuestro Dios: El reino de amor y luz. Para el mundo entero tenemos Dulces himnos de gracia y amor Que nos muestran la senda de vida, -Que nos cantan del Salvador. La historia de Cristo Jesús, El que vino aquí para darnos -Su eterna y bendita luz.

316 Sigamos al Rey, sigamos al Rey, Y unidos con él, procuremos
214  Sigamos al Rey, sigamos al Rey, Y unidos con él, procuremos Con todo afán, vencer a Satán, Seguros que el triunfo obtendremos. Llamemos a otros que se unan con nos Y brazo a brazo, luchando también, Podremos así, con gran gozo estar Siguiendo, siguiendo al Rey.

317 215 La historia de la redención, La voz del evangelio, Llevad a toda la nación, A cada aldea y pueblo: El nacimiento de Jesús, Su vida en este mundo, Su muerte amarga de la cruz, La gloria de su triunfo. El evangelio de Jesús Proclama paz al hombre; Las buenas nuevas de salud Se anuncian por su nombre. La noche eterna de dolor Al mundo está llegando; La iglesia espera a su Señor, Su noche va pasando. Sostiene dura lucha aquí La iglesia militante: Y sirve a Cristo siempre allí La iglesia hoy triunfante; En derredor del trono está, Sus palmas tremolando, Sus voces cantan sin cesar Loores tributando.

318 216 ¡Oh mi Dios, oh Rey eterno
216 ¡Oh mi Dios, oh Rey eterno! Tu poder se extenderá; En los cielos y en la tierra, Para siempre reinarás. -Al creyente Dios la vida eterna da. Admirable, Consejero, Príncipe de paz, vendrá: Llena, sí, será la tierra, Tu verdad la llenará; -Aun las islas Tu perenne luz verán. Ved la luz que se levanta Sobre toda la nación; “Id y enseñad”, tú dices, Y tus ciervos doquier van -Predicando Tu gloriosa salvación. Tú, oh Cristo, nos ayudas, Con tu iglesia siempre estás; En ti sólo confiamos, No nos dejes desmayar, -Tú diriges, Y tu reino triunfará.

319 Despliegue el cristiano su santa bandera,
217  Despliegue el cristiano su santa bandera, Y muéstrela ufano del mundo a la faz: ¡Soldados valientes! El triunfo os espera; Seguid vuestra lucha constante y tenaz. Despliegue el cristiano su santa bandera, Domine baluartes y almenas a mil; La Biblia bendita conquiste doquiera, Conozca sus triunfos la turba gentil. Y luzca en el frente de audaz torreón; El monte y la villa, la hermosa pradera, Contemplen ondeando tan bello pendón.

320 Despliegue el cristiano su santa bandera,
Predique a los pueblos el Libro inmortal, Presente a los hombres la luz verdadera, Que vierte ese claro, luciente fanal. Y muéstrese bravo batiéndose fiel; Para él no hay foso, para él no hay barrera: Que lucha a su lado el divino Emanuel.

321 Escuchad, Jesús nos dice: ¿Quiénes van a trabajar?
218  Escuchad, Jesús nos dice: ¿Quiénes van a trabajar? Campos blancos hoy aguardan Que los vayan a segar. Él nos llama cariñoso, Nos constriñe con su amor; -¿Quién responde a su llamada: Heme aquí, yo iré, Señor? Si por tierras o por mares No pudieres transitar, Puedes encontrar hambrientos En tu puerta que auxiliar; Si careces de riquezas, Lo que dio la viuda da; -Si por el Señor lo dieres, Él te recompensará. Si como elocuente apóstol No pudieres predicar, Puedes de Jesús decirles Cuanto al hombre supo amar; Si no lo logras que sus culpas Reconozca el pecador, -Conducir los niños puedes Al benigno Salvador.

322 La palabra del Señor – Predicad; Con anhelo y oración predicad.
219 La palabra del Señor – Predicad; Con anhelo y oración predicad. Ante el mundo burlador Sed testigos de su amor: El poder del Salvador, predicad. El ejemplo de Señor – imitad; Su humilde y tierno amor imitad, Su constancia en la oración, Su paciencia en la aflicción, Su bondad y compasión, imitad. La venida del Señor – esperad; Él vendrá, no tardará; esperad. Como siervos del gran Rey, Trabajad con celo y fe, Si sembráis, recogeréis: esperad.

323 Sembraré la simiente preciosa Del glorioso evangelio de amor,
220  Sembraré la simiente preciosa Del glorioso evangelio de amor, Sembraré, sembraré mientras viva, Dejaré el resultado al Señor. Sembraré, - mientras viva, simiente de amor, Segaré, - al hallarme en la casa de Dios.

324 221 ¡Oh llamad a los perdidos, Tan lejanos del redil
221 ¡Oh llamad a los perdidos, Tan lejanos del redil! Y que sean atraídos Al cuidado pastoril. ¡Sí, llamad a los peores, Sumergidos en maldad! Por salvar a pecadores Cristo espera, ¡oh llamad! ¡Oh llamad a los cansados Por esfuerzo sin valor! Sin sus obras son salvados Los que creen al Señor. ¡Sí, llamadles! Dios invita A que acepten su bondad, Y con sumisión contrita A él vengan, ¡oh llamad! ¡Oh llamadles, que conozcan Al que de cabal salud! Y que nunca más carezcan De su gran solicitud. Ofrecedles vida eterna, Celestial felicidad; Y con caridad fraterna Siempre al pecador llamad.

325 222 Trabajad, trabajad, somos siervos de Dios, Seguiremos la senda que el Maestro trazó; Renovando las fuerzas con bienes que da, El deber que nos toca cumplido será. Trabajad, trabajad; Afanad, afanad. Esperad y velad: Que el Maestro pronto volverá. Trabajad, trabajad, hay que dar de comer Al que pan de la vida quisiere tener: Hay enfermos que irán a los pies del Señor Al saber que por gracia los sana su amor. Haya fe, haya luz: Sed fieles al Señor Jesús. Trabajad, trabajad, fortaleza pedid: El reinado del mal con valor combatid; Conducid sus cautivos al Libertador, Y decid que por gracia redime su amor.

326 ¡Ved los millones que entre la tinieblas
223 ¡Ved los millones que entre la tinieblas Yacen perdidos, sin un Salvador! ¿Quién, quién irá las nuevas proclamando, De que en Jesús, Dios salva al pecador? “Todo el poder mi Dios me dio”, Dijo a sus siervos el Señor, “Id al mundo y proclamad el evangelio, Yo estoy con vosotros siempre.” ¡A mí venid! la voz divina llama: Clamad: ¡Venid! en nombre de Jesús. Para salvarnos de la muerte eterna Él dio su vida en la dura cruz. Que venga presto el día glorioso, En que los redimidos se unirán, Y en coro excelso, santo, jubiloso, Eternalmente gloria a Dios darán.

327 Esperamos la venida del Señor, Sin dudar su gran promesa de amor;
224  Esperamos la venida del Señor, Sin dudar su gran promesa de amor; Viene por sus redimidos, los llevará unidos A dónde no hay peligros ni temor. Cuando venga, la trompeta sonará Y a todos los creyentes llamará: Muertos ya resucitados y todos transformados, Con rapidez, al cielo llevará.

328 Sobre el tumultuoso ruido mundanal,
225   Sobre el tumultuoso ruido mundanal, Se oye el llamamiento de Cristo: A trabajar. De Cristo oíd la voz. La voz de Cristo os ordena las nuevas llevar; Con el glorioso evangelio al mundo alumbrar. Entre nosotros, doquier estemos, irá muestro Rey, Marchemos, pues, resueltos, con valor y fe. De lejanas tierras nos llama sin cesar Almas oprimidas, su yugo a destrozar. Es la mies muy grande, obreros faltan ya; ¿Quién al llamamiento de Cristo acudirá? Id por todo el mundo, la orden Cristo da, Id y el evangelio a todos anunciad.

329 226 ¿Quién a Cristo quiere desde hoy seguir, Su pendón alzando, yendo a combatir? ¿Quién le quiere humilde y fiel aquí servir, Siempre obedecerle, darle su existir? ¿Quién seguirle quiere? ¿Quién responderá Al buen Redentor: Heme aquí, yo iré? ¿Quién doquier que fuere tras su huella irá? ¿Quién dirá al Señor: Yo te seguiré? ¿Quién seguirle quiere con profundo amor, Dándole la gloria, dándole el honor; De su noble causa, siendo defensor, Y en su santa viña, fiel trabajador? ¿Quién seguirle quiere sin vacilación, A su seno huyendo de la tentación, Sin dudar, confiando en su protección, Y gozando siempre de su bendición?

330 227 ¿Quién es de la parte del buen Salvador, Pronto a dedicarse hoy a su Señor, Y que abandonado su falaz vivir Quiere acá servirle y con él sufrir? ¿Quién de Cristo al lado quiere caminar? ¿Quién hasta él desea a los demás guiar? Por tu rica gracia, por tu grande amor, Henos de tu parte, para ti, Señor. No ambicionamos gloria y poder, Mas queremos ya tu voluntad hacer. Quien tu perdurable gracia llega a ver, Vese constreñido, de tu parte a ser, No con oro o plata ¡oh Jesús, Señor! Tú nos redimiste, con divino amor. Fue con sangre tuya, ¡santa libación! Con que efectuaste nuestra redención. La batalla dura siempre habrá de ser: Enemigos fuertes hemos de tener; Mas omnipotente es nuestro Capitán, Ha vencido ya la fuerza de Satán.

331 Partió mi Maestro a un hermoso país Que lejano está.
228  Partió mi Maestro a un hermoso país Que lejano está. Dejóme mandato, y ser constate y leal Mi deber será. Fiel quiero serle hasta esperar su venida; En su servicio siempre constante y veraz. Fiel quiero serle, por do su mano me lleve, Hasta tener el gozo de ver su faz. Ya blancas están la regiones, y los obreros Muy pocos son; Entonces, gozoso, acepto luego mi sitio Y mi porción. ¿Podrán otros ir a la viña luego, y yo Negligente ser? ¿Usar sus talentos podrán los otros Y el mío yo esconder? Se acerca el momento de su venida, Mas, cuándo, yo no lo sé; Tan sólo anhelo me encuentre siempre Activo, ferviente y fiel.

332 229 Obreros somos del Señor, Llamados por su grande amor, Semilla vamos a sembrar, Que el Salvador ha de regar. El mundo vil el campo es, El tiempo va con rapidez, Y Satanás, mal sembrador, Cizaña siembra en derredor. Al trabajo vamos hoy, pues Jesús nos llama, Lluvias de gran bendición, el Señor derrama. La semilla crecerá, el aumento nos dará. Vamos, vamos, vamos a sembrar. Los sembradores del Señor Sembramos con ferviente ardor Semilla de la incorrupción Que brote para salvación; Gavillas tan preciosas son Los hijos de la redención Que el Salvador Jesús compró Cuando en la dura cruz murió.

333 Jesús muy pronto bajará, Y a la gloria llevará
La iglesia, que es su galardón, Trofeo de la redención. El fruto de su obra aquí Él gozará en la gloria allí, El triunfo de su majestad, Su gozo por la eternidad. Al trabajo vamos hoy, pues Jesús nos llama, Lluvias de gran bendición, el Señor derrama. La semilla crecerá, el aumento nos dará. Vamos, vamos, vamos a sembrar.

334 Ved que acerándose el día va, En que el Señor, en su gloria, vendrá
230  Ved que acerándose el día va, En que el Señor, en su gloria, vendrá A recoger en su alfolí Lo que sembramos en tanto aquí. Su fruto recogerá, sí, su fruto recogerá. Vamos sembrando con vivo amor Dulces palabras del buen Salvador. Siempre orando con celo y con fe, Para que rica cosecha nos dé. Entre zarzales podrá caer Cierta semilla y no florecer, Mas el Señor a segar vendrá Y su buen fruto recogerá. Muy largo tiempo podrá pasar Antes de ver su semilla brotar, Mas ciertamente el Señor vendrá

335 Cuando la trompeta suene en aquel día final.
231 Cuando la trompeta suene en aquel día final. Y el alba eterna rompa en claridad; Cuando cada alma salva en el cielo se ha de hallar Y que sea pasada lista, allá he de estar. -Cuando allá se pase lista, Allá he de estar. En aquel ansiado día en que muerte ya no habrá, Y su gloria el Salvador impartirá; Cuando los ya salvos entren a su celestial hogar, Trabajar por mi Maestro mi deseo ha de ser Mientras él me dé su fuerza y poder; Y al fin de mi carrera mi Señor me ha de llamar: Cuando sea pasada lista, allá he de estar.

336 232 Iglesia de Cristo, reanima el amor, Y alegre en la noche espera al Señor. Jesús, el Esposo, vestido de honor, Viniendo se anuncia con fuerte clamor: Sí, viene en las nubes, Jesús el Señor. Si algunos dormitan, sintiendo el dolor, La fe sea de todos el despertador. Velad, compañeros, velad sin temor, Que está con nosotros el Consolador, Y viene en las nubes, Jesús el Señor. El hombre en sus males, infiel pecador, Se entrega en las manos del sueño traidor, Mas el que es amado del buen Salvador, Velar esperando prefiere mejor; Pues viene en las nubes, Jesús el Señor. La noche difunde su negro pavor, Más pronto del alba saldrá el resplandor. En tanto esperamos del día su albor, Cantemos en coro con gracia y ardor, Que viene en las nubes, Jesús el Señor.

337 Viene otra vez nuestro Salvador, ¡Ojalá fuera hoy!
233  Viene otra vez nuestro Salvador, ¡Ojalá fuera hoy! Fruto verá de su gran amor, Es su promesa de interés, Pues a su esposa en esta vez, Ha de llevar con rapidez, ¡Gloria! ¡Gloria! vida sin fin será ¡Gloria! ¡Gloria! plena salud habrá, ¡Gloria! ¡Gloria! no habrá más dolor, ¡Gloria! ¡Gloria! vuelve el Salvador. Fieles y leales nos debe hallar, Si él viniera hoy; Todos velando sin dormitar, Si él viniera hoy. Aunque la hora feliz no sé, De ese gran día el albor se ve; Puede que cerca el Maestro esté, ¡Puede que sea hoy!

338 234 Los años pronto van pasando, El afán se acabará: El día alegre está llegando, Jesucristo volverá. Viene, viene, Pronto viene el Señor. A llevar los redimidos Volverá el buen Pastor. Los rescató por muerte suya, Cuando en la cruz sufrió: Les viene a dar la gloria eterna Que su Padre Dios le dio. Esperanza del creyente Es Jesús su Salvador. El Rey de reyes, Jesucristo, Diademas ceñirá, Y a premiar los fieles viene, La corona les dará Pronto viene el Señor, Reinarán con Jesucristo Los que sirven al Señor.

339 Mi Redentor, el Rey de gloria, Que vive, yo seguro estoy,
235  Mi Redentor, el Rey de gloria, Que vive, yo seguro estoy, Y da coronas de victoria: A recibir la mía voy. Que permanezca, no pidáis, Entre el bullicio y el vaivén: El mundo alegre hoy dejara, Aun cuando fuese algún Edén; La cita nada más aguardo, Que el Rey me diga: Hijo ven. En mi Señor Jesús confío, Su sangre habla a mi favor; Es dueño él de mi albedrío: Estar con él es lo mejor.

340 De tanto amor me maravillo Y no me canso de pensar
235b De tanto amor me maravillo Y no me canso de pensar Que me libró de mi peligro, Sufriendo todo en mi lugar.  Que permanezca, no pidáis, Entre el bullicio y el vaivén: El mundo alegre hoy dejara, Aun cuando fuese algún Edén; La cita nada más aguardo, Que el Rey me diga: Hijo ven.    Consuélome en su larga ausencia Pensando: Pronto volverá, Y entonces su gloriosa herencia A cada fiel Jesús dará.

341 Meditad en que hay un hogar, En la margen del río de luz,
236  Meditad en que hay un hogar, En la margen del río de luz, Donde van para siempre a gozar Los creyentes en Cristo Jesús. Más allá – meditad en que hay un hogar. Más allá – en la margen del río de luz. Meditad en que amigos tenéis, De los cuales marchamos en pos, Y pensad que a su lado estaréis En el alto palacio de Dios. En que vuelve Jesús, meditad, Sus promesas cumplidas serán; En su hogar que prepara, pensad Donde no hay temores ni afán. Meditad en que un día estaréis Ante Cristo, en su gran tribunal; Vuestras obras probadas veréis: ¡Sed pues fieles, sí, hasta el final!

342 Un poco más, Jesús vendrá, Y el creyente le verá:
237 Un poco más, Jesús vendrá, Y el creyente le verá: Él llamará a su iglesia fiel Y subirá a estar con él. Oh sí, vendrá, el Príncipe Pastor, Y para siempre estaremos con el Señor. Un poco más, Jesús vendrá; El llanto y lloro acabará, Su iglesia exclama con fervor: Ven pronto, ven, oh Salvador. Vendrán también en su vergel Los santos que han dormido en él. Dichoso día de reunión: ¡Ya no habrá separación!

343 Muy fiel promesa nos dio el Señor,
238 Muy fiel promesa nos dio el Señor, Quien por nosotros murió en la cruz; Pronto vendrá rodeado de luz, Fiel la promesa que Cristo nos dio. Sí, él vendrá, no tardará, Pronto vendrá, nos llevará Cuando regrese del cielo el Señor, Nos llevará al país del amor.

344 Su grande amor disfrutaré. -Su voz, entonces oiré,
239  La lucha un día acabará, Y del descanso gozaré, En gloria do Jesús está Su grande amor disfrutaré. -Su voz, entonces oiré, Y cara a cara le veré. Mi cuerpo, ahora terrenal, Cual el de mi Señor será; Ya libre de flaqueza y mal, Con Dios por siempre se verá. En la celeste reunión De redimidos en la luz, Tendré mi parte, en comunión Con los ya salvos por la cruz.

345 Sol de mi ser, mi Salvador, Contigo vivo sin temor;
240  Sol de mi ser, mi Salvador, Contigo vivo sin temor; No quieras esconder jamás De mí, la gloria de tu faz. Conmigo queda cada día, Pues eres tú la vida mía; Conmigo, cuando noche sea, La luz de tu presencia vea.

346 No habrá sombras en el valle de la muerte
241  No habrá sombras en el valle de la muerte Cuando cese de la vida el batallar, Y escuchemos del Señor el llamamiento Ya llevándonos con él a descansar. Sombras, nada de sombras, Al dejar el mundo de dolor. Cuando al cielo llegue el vencedor. Al dejarnos los que amamos, no habrá sombras Si su fe depositaron en Jesús, Porque irán para vivir por las edades Con quien quiso redimirlos en la cruz. Cuando venga por los suyos, no habrá sombras, Pues su gloria y majestad las destruirán, Y las huestes redimidas, con gran gozo A las célicas moradas entrarán.

347 Ciudad de eterna luz, ¡Qué esperanza en ti! Pues por el Señor Jesús
242  Ciudad de eterna luz, ¡Qué esperanza en ti! Pues por el Señor Jesús Viviremos allí. En aquella ciudad No hay penas ni maldad; Todo es luz y santidad, No hay noche allí. Ciudad de eterna paz, ¡Qué consuelo en ti! No sufrir dolor jamás; Vivir siempre allí,

348 Cristo que vino mi alma a salvar, Hoy en el cielo prepara lugar;
243  Cristo que vino mi alma a salvar, Hoy en el cielo prepara lugar; Antes de ir dijo: No os turbéis, He de venir otra vez. Viene otra vez – para llevarme a su buen hogar. Viene otra vez – el que por mí vino ya. Ved en la tierra, los aires y el mar Grandes señales cumpliéndose ya, Todo indicando que pronto vendrá Nuestro glorioso Señor.

349 En presencia estar de Cristo, Ver su rostro, ¿qué será?
244  En presencia estar de Cristo, Ver su rostro, ¿qué será? Pues al fin en pleno gozo Mi alma le contemplará. ¡Cara a cara espero verle Más allá del cielo azul, Cara a cara, en plena gloria, He de ver a mí Señor! Sólo tras oscuro velo Hoy lo puedo aquí mirar, Mas ya pronto viene el día Que su gloria ha de mostrar.

350 Cuánto gozo habrá con Cristo Cuando no haya más dolor,
Cuando cesen los peligros Y ya estemos en su amor. ¡Cara a cara espero verle Más allá del cielo azul, Cara a cara, en plena gloria, He de ver a mí Señor!   Cara a cara, ¡cuán glorioso Ha de ser así vivir! Ver el rostro del que quiso Nuestras almas redimir.

351 Jesús es mi Pastor, conmigo está, Nada, con mi Señor, me faltará;
245  Jesús es mi Pastor, conmigo está, Nada, con mi Señor, me faltará; En él confiaré de todo corazón, Y por él venceré la tentación. Él es mi dulce luz, mi salvación; En su sangrienta cruz logré perdón: Allí por mí murió; por mí, vil pecador; Mis culpas él pagó. ¡Gloria al Señor! Dame, bendito Dios, por caridad, Que siempre vaya en pos de la verdad; Quiero tu bien gozar, vivir contigo en paz, Y luego adorar tu santa faz.

352 ¡Amor que no me dejas nunca! Mi alma halló descanso en ti.
246 ¡Amor que no me dejas nunca! Mi alma halló descanso en ti. Deseo dar a ti mi vida, A ti de quien la recibí, Y para ti vivir. ¡Oh luz, que siempre me iluminas! Por ti a Dios yo puedo ver, Y ya que luz celeste brilla No puedo otra apetecer, Sino la luz de Dios.

353 ¡Oh gozo, que mi ser inundas! ¡Qué penas quita tu poder!
246b ¡Oh gozo, que mi ser inundas! ¡Qué penas quita tu poder! Tras la tormenta el arco veo, Y el mañana, yo lo sé, Sin lágrimas será. ¡Oh cruz! levantas tú mi frente, Alientas tú mi corazón La sangre por Jesús vertida Garantizó mi salvación, Y diome paz con Dios.

354 ¡Qué maravilla de gracia! Cristo murió por mí, Y con perfecta eficacia
247 ¡Qué maravilla de gracia! Cristo murió por mí, Y con perfecta eficacia Logró salvarme allí en la dura cruz: Luego subió a la gloria, Do vive para mí; Vida en abundancia Disfruto en él así.

355 Confiaré en Cristo siempre, Mi sostén y guía es él;
248  Confiaré en Cristo siempre, Mi sostén y guía es él; En las pruebas y placeres, Es mi compañero fiel. Él es digno de confianza Y de toda mi lealtad; Le aguardo para ir con él A gozar la eternidad.

356 249 De Jesús el nombre guarda, Heredero del afán; Dulce hará tu copa amarga, Tus pesares cesarán. Suave luz, manantial de esperanza, fe y amor; Sumo bien celestial es Jesús el Salvador. De Jesús el nombre estima; Que te sirva de broquel: Alma débil, combatida, Hallarás asilo en él. De Jesús el nombre ensalza, Cuyo sin igual poder Del sepulcro nos levanta, Renovando nuestro ser.

357 250 Voy contemplando por fe a Jesús; Él me salvó, él me salvó
250 Voy contemplando por fe a Jesús; Él me salvó, él me salvó. Toda mi carga llevó en la cruz, Cristo Jesús me salvó. Causa de gozo y base de paz, Es de mi alma constante solaz, Toda mi vida yo confesaré: Y en la gloria feliz cantaré: Sólo Jesús me salvó. Hoy en el trono de gracia está Quién me salvó, quién me salvó. Nunca mi causa abandonará Quien en la cruz me salvó. Es mi consuelo que vive por mí Quién me salvó, quién me salvó; Gozo me da contemplarle allí, Dentro de poco del cielo vendrá Mi Salvador, mi Salvador. Y en su presencia mí canto será Sólo de mi Salvador. Él me espera en casa de Dios, Ansío oír del arcángel la voz: Helo, tu buen Salvador.

358 Rey victorioso, Príncipe de amor, Tuya es la gloria, tuyo el honor.
251  Rey victorioso, Príncipe de amor, Tuya es la gloria, tuyo el honor. Tú nos redimiste de la maldición, Tú nos otorgaste plena salvación. Rey victorioso, Príncipe de amor, Tuya es la gloria, tuyo el honor. Señor, recibe nuestra adoración; Tuya es nuestra vida, nuestro corazón. Todo lo que somos, todo nuestro haber, Nuestro es por gracia: grande es tu merced.

359 Te esperamos, ven, Señor, sí, ven
251b  Te esperamos, ven, Señor, sí, ven A premiar tu iglesia que te ha sido fiel; Por tu sangre limpia, salva por tu cruz, Clama hoy, ferviente: “Ven, Señor Jesús.” Rey victorioso, Príncipe de amor, Tuya es la gloria, tuyo el honor.

360 Índice alfabético a - e A Cristo coronad……………………………………… 15
A Cristo Jesús presentaron unos niños………….. 143 A cualquiera parte sin temor iré……………………. 188 A Dios adorad! A Dios, supremo en su poder…………………………. 5 A Jesús pertenecemos………………………………..173 A la sombra del Eterno………………………………..158 A nuestro Padre Dios………………………………….. 7 A ti, Eterno Dios………………………………………… 9 A tu palabra, mi Señor………………………………… 41 A tu puerta Cristo está…………………………………146 A un mundo de pobreza……………………………….. 69 Abba, Padre! te adoramos……………………………. .23 Acepta, buen Pastor y Rey…………………………… .20 Acudo a ti, Señor………………………………………..189 Adelante prosiguiendo…………………………………131 Al contemplar, Señor, tu cruz…………………………..53 Al mundo impío Dios amó…………………………….. 63 Al Señor Jesús loemos…………………………………. 17 Alma mía, a Dios bendice…………………………… Alma, ven, contempla a Cristo………………………… 43 Amigo, tu Dios de su gloria te llama…………………112 Amor del trino Dios………………………………..……. 65 Amor que no me dejas nunca! Anduve yo desconsolado…………………….…….….134 Aquí tu rostro puedo ver, Señor…………….……….. 60 Avívanos, Señor………………………………….………190 Bajo sus alas estoy descansando………..…….……159 Bendito sea Dios……………………………………….. 25 ¡Biblia preciosa, de Dios enviada! Cantad, cantad con júbilo……………………..….…… 57 Cantaré a Jesús, de mi alma Rey………………….…. 19 Cantaré la bella historia…………………………….….106 Cariñoso Salvador…………………………………...….. 93 Castillo fuerte es nuestro Dios……………….………154 Cerca, más cerca del buen Pastor…………….….….177 Ciudad de eterna luz……………………………..…….242 Clavado en cruz Jesús murió…………………………. 82 Con Cánticos, Señor………...…………………….….… 1 Con gran gozo y placer………………….……………..185 Confiaré en Cristo siempre………………..…………..248 Cristiano, alaba a tu Señor……………………..….163 Cristo, al contemplarte………………………….….. 35 Cristo Jesús vino para morir……………………… 29 Cristo me salva: seguro estoy………………….…. 90 Cristo que vino mi alma a salvar………………..…243 Cristo, tu santo amor, diste a mí…………….… Cristo, tu voluntad sea hecha……………….……..203 ¡Cuán bella es la historia……………………………149 ¡Cuán dulce es el nombre de Jesús………...……....37 Cuán dulce es pensar en ti…………………….……..39 Cuando la trompeta suene…………………..………231 Cuando oía hablar del amor de Jesús…………….108 Cuando tempestades surgen…………………… Cuando tu historia, oh Señor, recuerdo…….…..…76 Cumpliendo tu mandato………………………….….210 Dad a Dios, inmortal alabanza………………………..24 De gracia y merced soy deudor…………………..….33 De hombres despreciado……………………………..30 De Jesús el nombre guarda………………………...249 De mi tierno Salvador cantaré……………..…………95 De mi tristeza y esclavitud…………………..………208 Del agua de vida quien quiera beber……………...102 Del amor divino, ¿quién me apartará? Del país distante donde no hay sostén…………….147 Del santo amor de Cristo……………………..……..140 Despertad, despertad, oh cristianos………………205 Despliegue el cristiano su santa bandera…….….217 Digno, digno, digno! Señor Jesús……………….….26 Dios, grande es tu amor…………………………….…67 Dios su amor mostró en el Calvario…………………58 Dios te guarde en su santo amor…………………..184 Dulce es la gracia del Dios de amor……………..….72 Dulces momentos consoladores…………….………40 El Dios Jehová es mi pastor…………………..…….155 El evangelio santo………………………………………99 El oro y la plata no me han redimido………….…….79 El Rey a la fiesta mandó convidar………………….148 En Cristo mi fe y esperanza están………………….167 En el Calvario, años ha………………………………..52 En la cruz mirad clavado………………………….…..48 En medio de mortal dolor………………………….….85

361 Índice alfabético e - o En pecados y temor el Salvador me vio……….…...120 En presencia estar de Cristo…………………….……244 En su profundo amor por nos………………….…..….68 Enséñame, Dios mío…………………………….….……77 Es en Jesús que pongo yo mi fe…………….……….152 Es en la cruz de Cristo…………………….……….……84 Es Jesús el mejor amigo…………………….…..…….169 Es Jesús mi todo en todo………………………..……165 ¿Es tu vida corriente de gracia? Escuchad, Jesús nos dice…………………….………218 Esperamos la venida del Señor………………………224 Firmes y adelante, huestes de la fe…………..……..204 Fuente de la vida eterna……………………………….162 Gloria a Dios porque su gracia………………….……..10 ¡Gloria a ti, Señor Jesús…………………………………36 Gloria sea, gloria eterna……………………………..…..47 Gracias, te damos, oh Dios……………………..……..119 Grande gozo hay en mi alma hoy…………………….166 Grata mueva Dios proclama……………………..……109 Grato es contar la historia……………………………..105 Guíame, poder divino………………………….……….176 ¿Has hallado en Cristo el poder………………………126 Hasta el Calvario, el Señor Jesús………………………31 ¿Hay aquí quien nos ayude…………………………….138 Hay una fuente de amor divino…………….………….150 Hubo quien mis pecados llevó en la cruz……….……88 Iglesia de Cristo, reanima el amor………….……..…..232 Inefable Amor divino………………………………..…….70 Jesús es mi Pastor, conmigo está…………………….245 Jesús es mi Rey soberano………………….……….….161 La dulce voz de Cristo………………………………….111 La gracia de Cristo profunda cual mar………………..89 La gracia de mi Dios………………………………………73 La historia de la redención…………………………..…215 La lucha un día acabará…………………………..…….239 La palabra del Señor – predicad……………….………219 La tierna voz del Salvador………………………………110 Las bodas del Cordero…………………………….………142 Lejos de mi Padre Dios…………………………..………..168 Load al Señor quien forma os dio……………………..…...6 ¡Loadle! ¡Loadle! Cristo, Señor de señores………… ¡Loor a ti, mi Dios, loor a ti! Loor al inmortal e invisible Rey……………………....……18 Los años pronto van pasando……………………...…….234 Luchad, luchad por Cristo…………………………..…….206 Llamados a tu cena………………………………….……….44 Lleno de angustia y temores………….…………………..145 Maravillosa gracia, de Cristo rico don………………..….96 Más allá de todo pensamiento……………………….…….66 Más santidad dame…………………………….….……….191 Me han dicho que hay………………………….…….……132 Meditad en que hay un hogar………………………….…236 Mi amor y vida doy a ti…………………………………….194 Mi mano ten, pues yo soy flaco y débil……….……..…192 Mi Redentor, el Rey de gloria…………………….………235 Mira, Señor, mi pobre corazón…………………….….….196 Mis culpas todas borró Jesús…………………….….…..136 Muchos que viven en tu derredor………………….… Muy fiel promesa nos dio el Señor………………..…….238 No habrá sombras en el valle……………………………..241 No hay diferencia, todos pecaron…………………..….….98 No me apartan, no, de ti! No por mis propias obras………………………….………..80 Nos alegra, sí, la nueva repetir………………….………..115 Nuestro sol se pone ya……………………….……………182 Obedientes y con gozo……………………………………..42 Obreros somos del Señor…………………………….…..229 Oh amor de Dios! su inmensidad……………………..…..64 Oh Cristo lleno de bondad! Oh Cristo, mi deseo…………………………………….…..156 Oh Cristo mío! eres tú mi amigo fiel………………….…178 Oh Cristo, tu ayuda yo quiero tener………………….….180 Oh día alegre en que Jesús………………………………..135 Oh háblame y hablaré…………………………………..…..198 Oh llamad a los perdidos…………………………….…….221 Oh mi Dios, oh Rey eterno! Oí la voz del Salvador………………………………...……..117

362 Índice alfabético o - v Óyeme, divino Salvador………………………………..125
Para el mundo entero tenemos…………………..…..213 Para todo viajero……………………………………..…104 Partió mi Maestro a un hermoso país……………….228 Pasan días, meses, años…………………………..….130 Paz con Dios: busqué ganarla……………………...….81 Paz hay profunda cual caudaloso río……………….118 Pecador, ven a Cristo Jesús…………………...………116 Pecador, ven, ven a Cristo ………………….………...122 Perdón ya lo tengo, pues Cristo Jesús………….….124 Pobre mendigo está junto al camino………………..139 Por esta creación………………………………………….4 Por lo hermoso que hay, Señor…………………… Por mí sufrió, por mí sufrió………………………….….51 ¡Precioso nombre de Jesús…………………………….14 ¿Qué cimiento hay sobre el cual fundar…………….151 ¡Qué gozo tan grande se siente…………………..…..137 ¡Qué grande Amigo es mi Señor! ¡Qué grande amor de mi Jesús! ¡Qué maravilla de gracia! Que mi vida entera esté…………………………….….195 ¿Quién a Cristo quiere desde hoy seguir…………..226 ¿Quién como tú, mi Dios, Señor………………….…...75 ¿Quién es de la parte del buen Salvador……….……227 ¿Quieres ser salvo de toda maldad? Regresa, regresa, ¿por qué morirás? Rey victorioso, Príncipe de amor……………………251 Roca de los siglos, tú…………………………………….91 ¿Sabes donde hay una fuente………………….……..103 Salud hay para mí………………………………..………..34 Salvador, a ti me rindo………………………….……….133 Salvo en los fuertes brazos……………….……………170 Sangre, sangre muy preciosa…………….……………..78 Santa Biblia! para mí eres un tesoro…………….…...174 Santísimo y justo Dios! Santo Cordero, en cruz clavado………………….…….27 Santo, santo, santo! Señor Omnipotente………………8 Sé que quisiste mi alma salvar……………………..…..71 Sembraré la simiente preciosa………………………220 Señor, cuán admirable…………………………….……49 Señor Jesús, tomaste mi lugar…………………..……28 Señor, qué inmenso es tu amor……………………….46 Señor, seguirte quiero………………………………….197 Señor, yo he prometido………………………………..186 Ser infinito, Dios bondadoso…………………………..12 Si bien mi camino no puedo percibir……………..…157 Si me preguntan de quién seré…………………..…..211 Siempre adelante, de Jesús en pos……………..…..207 Sigamos al Rey………………………………….………214 Sobre el tumultuoso ruido mundanal………………..225 Sol de mi ser, mi Salvador…………………….………240 Sólo a ti, Dios y Señor, - adoramos……………………..2 Soy feliz al recordar que vino…………………..………55 Suenen dulces himnos, gratos al Señor……………..62 Tal como soy de pecador……………………………..128 ¿Te sientes casi resuelto ya? Tema de nuestro canto………………………………….54 Tesoro incomparable…………………………………..164 Toda gloria y honra sea a ti, Jesús…………..……….56 Todas las promesas del Señor Jesús…………...…..171 Toma, oh Dios, mi mano y guíame…………………..179 Toma, oh Señor, mi entero ser…………………….….201 Trabajad, trabajad, somos siervos de Dios……...…222 Tranquilos hallaros podéis los creyentes……….…172 Tú, cuán fiel eres, oh Padre y Dios mío! Tú moriste, oh Jesús…………………………………….45 Tu nombre, Cristo, es sin igual…………………..……38 Tú, oh Cristo, de mi vida eres luz……………………153 Tú sabes que te amo, oh Señor………………………181 Tu sangre y tu justicia son…………………………..…32 Tuyo soy, Señor, ya tu voz oí…………………………187 Un día que el cielo sus glorias cantaba…………..….61 Un hombre de noche acudió a Jesús……….………141 Un poco más, Jesús vendrá…………………………..237 Ved al Cristo, Ser de gloria…………………………….83 Ved al hombre de dolores………………………………59 ¡Ved los millones que entre las tinieblas……….….223

363 Índice alfabético v - y TEMAS sotelobenjamin@yahoo.com
Ved que acercándose es día va………………….…….230 Ven a Cristo, ven ahora………………………….……...121 ¡Ven, ven, ven! “Venid a mí,” el Salvador dice………………….………123 Venid, hermanos, celebrad…………………..….…….….21 Venid, nuestras voces alegres unamos…….……….…16 Viene otra vez nuestro Salvador…………….…….…..233 Vine a Cristo Jesús y encontré……………...…….…….87 Voy contemplando por fe a Jesús…………………..…250 Voz de Cristo hoy se oye, dulce es………………..…..144 Ya resuena el evangelio……………………………….…100 Yo confío en Jesús…………………………………..……..86 Yo deseo oír de Cristo y de su amor…………………..107 Yo escucho, buen Jesús…………………………………..113 Yo quisiera hablarte del amor de Cristo…………….….94 TEMAS I. En Alabanza a Dios………………………………….……1-13 II. En Memoria del Señor Jesús…………….…………….14-60 III. El Mensaje del Evangelio……………….…………… IV. Historias y Parábola………………………………… V. Para la Vida Cristiana……………………………..…


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