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Grupo literario cultural Tiberias. Dirección Editorial: Ruth Segal Diseño Gráfico: Magali Segal.

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Presentación del tema: "Grupo literario cultural Tiberias. Dirección Editorial: Ruth Segal Diseño Gráfico: Magali Segal."— Transcripción de la presentación:

1 Grupo literario cultural Tiberias

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3 Dirección Editorial: Ruth Segal Diseño Gráfico: Magali Segal

4 El Grupo literario-cultural Se Puede… fue fundado en febrero 2003 en la ciudad de Tiberias. Dentro de su marco funcionan un Taller de Creación Literaria y un Círculo de Lectores. Se realizan conferencias, presentaciones de libros y actividades culturales varias con la participación de personalidades, se han publicado nuestros trabajos en revistas propias y del medio. En constante crecimiento, abrimos nuestras puertas virtuales a ustedes, nuestros valorados lectores. Algunos talleristas sacaron de olvidados rincones sus experiencias, otros volcaron con timidez sus recuerdos, sentimientos y fantasías. Deseamos que disfruten y sepan valorar este bagaje de esfuerzo, dedicación y voluntad. El grupo cuenta con el auspicio de la Municipalidad de Tiberias. El grupo cuenta con el auspicio de la Municipalidad de Tiberias. Ruth Segal, Directora del Grupo Se puede… Presidenta de la Unión de Escritores en Castellano de la Municipalidad de Tiberias.

5 Si quieres que los demás sepan lo que vales no lo grites, sólo actúa: el viento se encargará. Ruth Segal Si quieres que los demás sepan lo que vales no lo grites, sólo actúa: el viento se encargará. Ruth Segal Los textos publicados son responsabilidad de quienes los firman. © Prohibida su reproducción sin autorización escrita del autor.

6 Paraopinarcolaborarcontactarnos

7 a l g o d e h u m o r p a r a p e n s a r … El Rincón de Ruth El Rincón de Ruth Colaboraciones de Talleristas de Talleristas Telenovela

8 Zulema Perpignal Enrique Abraham Paulina Akerman Armando Pita Ernesto Teplitz Rubén Segal Isabel Kornblit Lito Lijovitzky Perla Felman Myriam Chafer

9 (Creación colectiva)

10 -Espera un momento Hortensia, tengo que hablar contigo. - ¿ Qu é pasa Ra ú l Ricardo? Tu rostro no presagia nada bueno. - Pues que hoy por la ma ñ ana estuvo tu hermana Rebeca por mi estudio y la muy canalla me ha amenazado con contarle la verdad a nuestra hija. - ¡ Virgen santa, Luz Maria no tiene que saberlo! Se pondr í a de muerte si se enterara que es hija adoptiva. Nunca nos perdonar í a el hab é rselo ocultado. Dime qu é es lo que te ha pedido. - Pues no menos que nuestra finca de Cuernavaca y nos ha dado un plazo de 24 horas. - Ahorita mismo la llamo a esa descastada. - C á lmate y deja que te cuente lo que he hecho. Lo he llamado al licenciado Jorge Alberto Castroviejo, ¿ te acuerdas de mi antiguo condisc í pulo? - Claro que lo recuerdo, ¿ pero qu é pinta é l en este asunto? - Pues que estuvo ligado sentimentalmente con tu hermana y sabe muchas cosas de ella que pueden sernos ú tiles. Adem á s su relaci ó n no se rompi ó en muy buenos t é rminos - Conociendo a la manipuladora de Rebeca no me extra ñ a lo que me cuentas. - Nos hemos citado para esta tarde. Debe estar al caer. Cuando llegue hazlo pasar, yo lo esperar é en la biblioteca. Y t ú por favor no te agobies y ret í rate a descansar a tu rec á mara. Continuará …

11 El clavo que sobresale … te engancha el pantalón. M arcelo Finkelstein Ernesto Teplitz

12 Si de noche lloras por el sol … a la mañana llorarás por las estrellas. Zulema Perpignal Graciela Teper

13 No temas al trueno, el rayo ya ha caído. H agay Segal

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15 Hay silencios que se instalan negándose a que la música se los trague.

16 Es aconsejable gritar sin sonidos para no sobresaltar al silencio.

17 No hay peor cosa que un silencio vacunado contra sonrisas.

18 Hay silencios que duelen otros que atontan, los más arteros, te horadan los oídos.

19 Nos conocimos en una rueda de amigos en la Universidad Ella cursaba el primer año, yo a punto de recibirme. Apenas verla quedé impactado por su carita agraciada, sus ojos azules que irradiaban bondad, inteligencia. Los hoyuelos que se formaban cuando sonreía inspiraban ternura, y lo hacía a menudo. Al principio yo simulaba encuentros casuales (creo que ella lo adivinaba) pero cuando nuestra amistad se afianzó nos citábamos en una confitería cercana a la Universidad. Y esa tarde, yo había citado a Aiel a una lujosa confitería frente a ¡a plaza principal. Estaba plena y locamente enamorado de ella, creía que ella me correspondía (aunque tenía mis dudas), Y estaba ansioso de despejar esas dudas. En esa cita estaba dispuesto a declararle mi amor. Me atrasé varios minutos para elegir la más hermosa rosa roja. El tránsito tan denso a esa hora me atrasó aun más. Cuando descendí del autobús frente a la plaza y a só lo unos 50 metros de la confitería llevaba un atraso de un cuarto de hora. Pero sabía que ella me esperaría. En ese momento ocurrió el desastre. Una intensa explosión sacudió el lugar y al instante densas llamas y humo se elevaron del edificio de la confitería. Eché a correr enloquecido gritando el nombre de Aiel pero un policía que no sé de dónde surgió, me detuvo Fui llevado a viva fuerza por dos transeúntes a un banco de la plaza. Y allí estaba, solo, temblando, con la mente obnubilada por el shock, cuando sonó el teléfono celular. Maquinalmente lo atendí y oí la voz angelical de Aiel: Llegaré tarde cariño.

20 Martes de madrugada. Tras recibir un llamado telefónico salí del trabajo con la cabeza ocupada con muchos problemas. Cuando llegué a la esquina de Corrientes y Agüero comprobé que lo que me habían anticipado por teléfono era verdad. Martes l3, de noche y llovía. Ahí estaba Andrea, en el suelo, en un charco de sangre. Había tenido un accidente de auto. Ella había sido mi amante durante muchos años. Ahí entendí que todo se había terminado. Volví a casa muy mal de ánimos y tomé el revolver. Mi hijo me lo sacó de la mano. Ya vas a encontrar otra mejor, papá, me dijo

21 Pasajera de la vida En tus entrañas portas Risas, broncas, alegrías, Liviandad, melancolías, Amor, paz, odios, nostalgias. Hoy te acercas a sesenta, Ánimo, no te detengas Y no te dejes vencer Disfruta cada día con plenitud y Entusiasmo, sueña con milagros y Enhebra tus horas con esperanzas y llantos

22 QUERIDO AMIGO EL MUNDO: Te cuento que estoy bien y las soluciones van llegando de a poco. Sabes que me mudé un poquito más lejos de nuestro querido barrio. ¿Te acuerdas de aquellos tiempos que todos los chicos salíamos a jugar a la vereda? Los recuerdos son muchos y son lindos cuando uno lleva adentro guardado tantas vivencias y las pasa a través del tiempo y del espacio. ¡Qué lío se armó cuando rompimos el vidrio de la ventana de doña Matilde! ¡Qué susto nos llevamos! Ahí comprendimos que las faltas no tienen límites, nos costó una penitencia, estuvimos una semana sin jugar en la vereda. El barrio estaba triste no se escuchaban nuestras risas y pobres de nosotros en aquel encierro. Repasar los temas de la escuela y lo que era peor para mí estudiar las tablas. cont.

23 Mi padre siempre me decía debes estudiar así el día del mañana serás alguien, siempre me repetía lo mismo, pero con el paso de los años comprendí que quería lo mejor para mí. Me he dado cuenta que el mundo cambió muy rápidamente, ya nuestros hijos no juegan en la vereda, la computadora les ha robado su infancia. Maravillosa existencia la niñez sólo se vive una vez, sólo queríamos jugar. Un abrazo de quien siempre te recuerda.

24 La ropita celeste. La cara de papá. Su primera pelota de fútbol. La cara de papá. La escuela primaria para varones. La cara de papá. El Nacional Buenos Aires. La cara de papá. El viaje de egresados. La cara de papá. La facultad y cinco años de novio. La cara de papá. El casamiento en España. ¡Pobre papá! ¡Qué cara!

25 Hoy te di más de mí, Lo que hay en mi ser Tu, no sé, no se dio Yme vi sin el sol Fue un no, sin un sí Ese sí, no se dio Por no ver lo que di Fue así que caí Me fue mal, ya lo sé Y por ti yo no fui Fue de ti, no de mí Ese no que oí Ven a mí, sé mi sol da de ti, da tu ser Fue sin ti que sin sol Fue sin ver, que caí.

26 La cara de Enriqueta. El piso de madera. Los siete perros de González. La cara de Enriqueta. Las armas del marido de Enriqueta. Los pisos de cerámica encerados. Los perros ladrando. Los gatos maullando. La cara de Enriqueta. La casa llena de gente. El sonido de un disparo. La cara de Enriqueta. La gente reunida mirando. El sonido de la sirena. La cara de Enriqueta.

27 Tres sujetos enmascarados me sacaron de la cama en medio de la noche, tapándome la boca para que no gritara, al tiempo que me decían que tenía que esconderme. Me llevaron a una casa abandonada y me encerraron en el desván. Todos los días alguien me traía alimentos y cigarrillos, pero nadie hablaba conmigo. No entendía lo que estaba pasando, pero supe que era por Manuel Lo conocí en una fiesta y nos amamos desde el primer momento. "Sin condiciones", me dijo, y yo acepté las reglas del juego, aún sabiendo que algo escondía. No me importaba nada, sólo su amor. No sé exactamente cuánto tiempo pasé encerrada porque mi única comunicación con el mundo fue la comida. Hasta ayer. Oí pasos subiendo las escaleras y cruzando el vestíbulo más temprano que lo acostumbrado y el instinto (o el miedo) me obligaron a actuar. Me escondí dentro de una caja con ropa y me cubrí con ella. cont.

28 Conteniendo el aliento escuché el estrépito de la puerta al ser forzada. Gritos, voces de mando, pasos bajando las escaleras precipitadamente; más tarde disparos y silencio. Cuando me atreví a salir de mi escondite, y al ver el Falcon verde con dos hombres acribillados en su interior, sólo pensé en huir. Al principio corrí, hasta que comprendí que no tenía adonde ir. Cualquiera que se me acercara corría peligro aunque no supiera el porqué. Hoy, cansada, hambrienta, sucia, con los pies lastimados, sigo caminando sin rumbo. Hasta que me atrapen. O pierda la razón.

29 Es la hora del crepúsculo, las luces comienzan a iluminar las calles en las que cae una tenue llovizna. Ella espera ansiosa, observando el exterior a través de los cristales del gran ventanal, abrigada por el fuego, que alumbrando suavemente la habitación, arde en el hogar. De pronto se oyen pasos subiendo las escaleras, cruzando el vestíbulo. Es demasiado temprano para comenzar a beber, pero se conformaría con una taza de té. Más tarde, después de cenar, se sentarán frente al hogar compartiendo una copa y conversando sobre los temas del día, se tomarán de las manos en un día común, como tantos otros. Y ella se siente inmensamente feliz.

30 Nunca podré entender porqué Pablo me odiaba tanto. Para qué tenía que pintarme un pie sobre mi cabeza, si su verdadero lugar es la pierna. O un ojo en el ombligo, o una oreja apoyada en una nalga. Porqué me hace objeto de burla, sólo para descargar su furia por los desplantes que le causan sus amantes de turno. Aprovechando su fama de otros tiempos. Creó luego un estilo propio, que mejor lo hubiera dejado escondido en el rincón más recóndito de su cerebro. Si un día yo cobrara vida, y saliera a pasear por las calles, la gente correría espantada al contemplar este adefesio. Sin embargo, ¿quién entiende a los humanos? Si me ven enmarcado en un cuadro hecho por él, me cotizan en la bonita cifra de 50 millones de dólares. Un deseo me acucia, (que me perdone Picasso) ojalá se queme la sala del museo en que estoy y pueda volar convertido en cenizas hacia el cielo, donde seguro seré bien recibido.


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