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Dirección Editorial: Ruth Segal Taller literario- cultural.

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Presentación del tema: "Dirección Editorial: Ruth Segal Taller literario- cultural."— Transcripción de la presentación:

1 Dirección Editorial: Ruth Segal Taller literario- cultural

2 Febrero 2006 Tiberias - Israel Los textos publicados son responsabilidad de quienes los firman. © Prohibida su reproducción sin autorización escrita del autor.

3 Una novela mejicana (Creación colectiva)

4 CAPITULO 4 -Dígame. -¿Eres tú, Hortensia? -Rebeca, cómo te atreves a llamar. -Cálmate hermanita, es bueno que te encuentre, supongo que Raúl Ricardo te habrá contado de la visita que le hice en el estudio. -Y también de tu exigencia. Eres una perra insaciable, pero no te saldrás con la tuya. Si le dices una palabra a Luz María te arrancaré los ojos. -Pues en manos de ustedes está la solución. Con una simple actuación notarial traspasándome la finca mi boca permanecerá cerrada, y Lucecita seguirá pensando que tú eres su madre. -Es que acaso no lo soy después de haberla crecido bien todos estos años… -Tú sabes tan bien como yo que su madre vive en Buenos Aires y que ella fue el fruto de una aventura que tuvo con tu marido cuando vino a México a estudiar por un año. -Cállate que ya estoy perdiendo el control. Eso fue hace veinte años y ella nunca quiso saber nada de su hija. Antes que esa desgraciada llevara la niña a un convento, decidí perdonar a Raúl Ricardo y la adoptamos como nuestra legítima hija. -Muy generoso de tu parte hermana, me conmueves. -Una buena golpiza te sacudiría si estuvieras a mi mano. -Pero no lo estoy, así que dile a mi cuñadito que se me está acabando la paciencia y no pienso esperar mucho más. ¡Ah!, y de paso, no le quites el ojo que esa secretaria tan eficiente que tiene, está rebuena y es mucho más joven que tú. Nos vemos. Marcelo Finkelstein

5 Un viaje a través del tiempo, pero hacia atrás, me trae cosas buenas y cosas no tan buenas. Hay épocas en las que me detengo un poco más para regodearme con los buenos recuerdos, y otras que aparecen superpuestas, a las que trato de evitar, pero que tercas, vienen una y otra vez, dejando nuevas marcas en mi alma. Yo creo que de no haberlas vivido, no sería la persona que soy. Aprendí mucho de ellas. A ser tolerante, por ejemplo. Voy un poco mas atrás, y sigo mirando mi pasado como en una película, y me doy cuenta de que mi vida siempre estuvo en movimiento, para arriba y para abajo como en un tobogán, que cuando más alto llego, la caída es más a pique. Y la vuelta a subir, siempre difícil, templa mi espíritu y me enseña trucos de supervivencia. Llego a mi infancia. En todos y cada uno de los episodios que recuerdo hay alegría, cariño, LIBERTAD. Y eso se lo debo a mis padres, que siempre me dejaron ser, aunque a veces haya pensado lo contrario. >>> RECUERDOS

6 <<< ¿Mi alegría más antigua? Llegar a la casa de mis abuelos maternos y sentir el olor de los choclos tiernos asados al rescoldo con los que me esperaba mi tío Agustín. ¿El episodio más triste? Cuando peleando con mi hermana, mi muñeca más querida se rompió las piernas. Pero a raíz de eso comencé a curar heridas. Es posible que haya elegido ser una trabajadora de la salud a causa de ese episodio, porque en mi mente infantil, sólo quería aliviar el sufrimiento de aquella muñeca. Poniendo en el papel estos sentimientos-pensamientos caigo en la cuenta de que nunca me di por vencida, ni aún en los peores momentos. Y es de ahí, de mis vivencias, de donde sale la fuerza para seguir adelante contra viento y marea. Zulema Perpignal

7 para meditar… Hagay Segal Un gran problema empieza con un gran silencio.

8 Vestía una túnica adornada con dibujos de vivos colores. Un sombrero rojo parecido a un fez con un pompón amarillo. En su cuello llevaba una pesada cadena de la que colgaba un medallón con la figura de un animal fabuloso: cabeza de hombre, cuello de jirafa, cuerpo y patas de león, alas de águila, y cola de serpiente. Llevaba bajo el brazo una pequeña caja cuyos colores y dibujos cambiaban según el ángulo que se los observara. Le pidieron que abriera la caja. Cuando lo hizo, surgieron de su interior varias cajas de distinto tamaño algunas más grandes aún que la primera. De cada una de estas surgieron a su vez otras y de estas otras, así sucesivamente hasta llenar todo el espacio disponible. Las cajas tenían distintas formas y tamaños, de colores variados, de algunas de ellas salían luces, de otras chispas brillantes como fuegos de artificio. >>> LA CAJA

9 Todos estaban embelesados contemplando el espectáculo. De pronto alguien dijo señalando a una de ellas: "Esa caja, yo la conozco, tengo una exactamente igual en mi casa, y aquella otra, la he visto en otro lado." Es posible - dijo el exótico hombre - estas cajas no son exclusivas de nadie, cualquiera las puede poseer A una señal del hombre, las cajas volvieron a meterse una dentro de otra, hasta quedar reducidas a una sola como al principio. "Puedo dejarles la caja, si Uds. lo desean" Y diciendo esto dejó la caja sobre la mesa. Los maravillados espectadores vieron cómo a pesar de que la Caja estaba sobre la mesa, estaba también al mismo tiempo debajo del brazo del hombre. Haciendo una reverencia se despidió de la sorprendida concurrencia. Héctor Felman <<<

10 Quiero recordar, pero me duele recordar. Todo comenzó algún día, teíia apenas diez años. A mí me agradaba mucho construir barriletes, compraba el hilo, el papel con el mismo nombre "barrilete", sabía donde conseguir las cañas, que cortándolas en tiras construía el armazón, una sabana vieja de mi mamá me servía para confeccionar la cola, bueno ya lo tenía, un barrilete nuevo, otro más, ahora tenía que remontarlo. Teníamos en casa una terraza muy grande, pero mi papá había construido sobre la misma una habitación para mi hermano mayor, esa misma habitación poseía una terraza propia. A mí me gustaba ir a esa terracita sin protección alguna, y llego el día... Había viento, era propicio para hacer volar la imaginación, fui a buscar mi barrilete nuevo, recuerdo que era azul, pues era y es mi color favorito. >>> EL BARRILETE

11 <<< Con él debajo del brazo, subí primero a la terraza grande, luego al techo de la habitación, comprobé de qué lado venía el viento, comencé mi trabajo. El barrilete con forma de cometa comenzaba a subir, yo ya era todo un experto. ¡Me decía ! ¡aflojale que colea!, así estuve más o menos una hora, hasta que... me duele recordar... caminando hacia atrás tropecé no sé con qué, fue todo tan rápido que no me di cuenta de nada, fue una caída estrepitosa sobre los hierros de una loza que la Municipalidad ( gracias a Dios) no permitía que se construyera. Ahí caí yo, no sé cuánto tiempo estuve así desvanecido. Al recuperarme sentí que mi hermana me estaba sacando, como podía, por una diminuta ventana. Me llevaron al Hospital Alvear y luego de una larga convalecencia estaba otra vez bien...y...dos meses después, estimados lectores ¿adivinen qué? Otra vez subí a remontar un barrilete, a la misma terracita. Jorge Brezman

12 Quien se atreva a creer que no tiene ninguna cicatriz, que recuerde el primer desengaño. Ruth Segal para meditar…

13 Enrique Abraham Se acercan los delfines saltando y brincando. Corren presurosos los niñitos en el acuario. Cielo luminoso. Gritos de alegría. Ojos sorprendidos muy abiertos. Los más audaces, acarician con sus manitos la piel lustrosa. Agua salpicando. Sonrisa constante de los peces haciendo piruetas. Delfines gozando. Niños gozando. Padres gozando. Recuerdos eternos. Delfines, delfines. TERAPIA INFANTIL

14 Día 1: Comprar 8-10 Kg. de chocolate. (según el tamaño de la persona). Comprar 6-8 Kg. de nueces. Comprar una espátula de madera grande. (Para ahorrar se puede usar una raqueta de tenis). Día 2: Cortar el chocolate en cubitos por las marcas de la tableta. Picar las nueces (no moler). Para obtener mejor sabor se puede agregar 5 Kg. de pasas de uvas. Día 3: Pedir prestado a la vecina, la olla más grande que tenga, para derretir el chocolate.(Usar la de la vecina por si se quema la olla). Día 4: Limpiar con cloro, guantes de goma, y un cepillo de pelos duros la bañadera. Si es posible, adherir papel de diario al piso para no recibir gritos de la esposa. Si la vecina se aviva, hoy es el día apropiado para ir a comprar una olla. >>> COMO HACERSE RICO EN 5 DIAS

15 Día 5: En la olla grande derretir el chocolate. Si no entra todo de una vez, hacerlo en varias tandas. Verter el chocolate derretido, las nueces picadas, y las pasas de uvas (si las usaron) en la bañadera. Ponerle agua a la olla para despegar los restos del chocolate. Revolver la mezcla con la espátula de madera (o la raqueta) hasta obtener una mezcla homogénea. Revisar con el dedo la temperatura del chocolate. Si está muy caliente traer un ventilador y apuntarlo hacia la mezcla para bajar la temperatura más rápido. O sentarse y esperar. Para el caso conviene tener un buen libro (de los recomendados en el taller). En el momento en que se obtuvo la temperatura correcta: desvestirse y sumergirse en el chocolate. Es optativo mojarse el pelo y la cara. Listo. Ya está. Misión cumplida. ¡Usted se hizo rico en 5 días! Magali Segal <<<

16 Papá prometió llevarme mañana al campo. Estaba eufórico. Aparte del paseo, tenerlo a papá para mí sólo sin que mis hermanos nos molestaran. Los dos mayores debían ir a la escuela y el menor, bueno, era muy chico. Yo ya era un hombre de cinco años. Mi euforia se disipó cuando al acostarme se desató una tormenta con lluvia torrencial. ¡Zas!, me dije, se aguó el paseo. Pero felizmente el día se presentó con un sol radiante y a mi me pareció que todo resplandecía. Claro, era plena primavera. Del viaje guardo vagos recuerdos, pero algo si quedó grabado en mi mente y en mi corazón para siempre. Aun hoy, a pesar de los años transcurridos, lo recuerdo como lo vi en mi niñez. >>> RECUERDOS DE LA INFANCIA

17 Un petirrojo, posado en una planta de cardo, cuya roja flor se mimetizaba con el pecho colorado del pájaro, se hamacaba suavemente merced a la brisa. Como paisaje de fondo un trigal verde oscuro se mecía semejando un oleaje de espigas. Todo ello, unido a una diáfana atmósfera, el olor a tierra mojada y el trino incesante de los pájaros, me pareció mágico y despertó en mí una honda e inexplicable emoción. Me enamoré perdidamente del campo. El campo que exhibe su belleza para quien tenga la suficiente sensibilidad para apreciarla. Una puesta de sol, un amanecer, un arco iris reflejado en la vasta llanura, un potrillo brincando alrededor de su madre, despiertan mi admiración ante su belleza agreste, pero nunca olvidaré esa visión mágica que tanto me emocionó cuando era niño. Ernesto Teplitz <<<

18 La primera vez que me engañes será culpa tuya. Tu primera internación en traumatología también. Marcelo Finkelstein Ernesto Teplitz algo de humor

19 Rosa Teplitz Tendría cuatro o cinco años y vivía con mis padres en una especie de inquilinato. Pertenecía a una familia española muy buena y trabajadora. Habían "adoptado" a mi mama como una hija más y a mi como a la nieta que todavía no tenían pues sus hijos aun estaban solteros. Teníamos un patio común grande y muy limpio. Yo desde pequeña, usaba el mismo peinado, con una hebilla sujetando el cabello muy lacio a un costado. Un día, no recuerdo si salíamos o llegábamos, le di un beso y un abrazo a la dueña de casa como hacía habitualmente, pero ese día enganché con mi hebilla un lunar oscuro que tenía en la sien derecha. Tengo grabada la imagen de la señora, inclinada sobre la rejilla del patio chorreando sangre de su lunar. Con los años, ya que mantuvimos la amistad mucho tiempo., me enteré que gracias al accidente descubrieron a tiempo el melanoma y ella vivió feliz con su familia por muchos años. Yo, desde entonces, tengo una aprensión a los lunares que nunca pude evitar. LUNARES

20 Mi abuelo, Don Salomón, tenía un salón de ventas de gorras y atributos militares. Era un negocio muy particular. Lo instaló cuando vino de Europa, después de un tiempo. Conocía el oficio de gorrero de Rusia. Para mí él era un hombre muy especial. Muy metódico y ordenado, tanto en su casa como en su trabajo. Comenzaba el día con una copita de Ferro Quina Bisleri y a continuación una copita de Ginebra Llave. Un rato más tarde, el desayuno. Continuaba con su trabajo hasta la hora del almuerzo. Cerraba el negocio y se iba al correo antes de comer. Almorzaba y dormía una siesta de media hora para luego abrir nuevamente su fuente de trabajo. Se sentaba en la vereda con la puerta abierta esperando a los clientes. A las 5 tomaba su té con limón como si fuera un señorito inglés. Su castellano no era muy bueno porque había venido de grande. Nunca dejó de ser un nuevo inmigrante, como lo somos nosotros aquí. Ahora comprendo que también para él fue muy duro volver a empezar sin conocer más que el idioma de su madre y con la poca plata que pudo juntar. >>> RECUERDOS DE AYER

21 Como mucha gente que llegó a la Argentina en esa época, él escapó a las cámaras de gas. Y volvió a nacer. En el taller de gorras nos reuníamos mi primo Arnoldo, Lito, Kukale, Daniel, José y yo. Recuerdo que acostumbrábamos a jugar cuando quedaba vacío. Poníamos un caballete y encima una tabla. Nos inventábamos un tobogán como el del parque. El personalmente armaba todo para que a sus dos nietos y a sus amigos no les faltara nada para pasar una tarde divertida. Todo esto lo armaba los sábados por la tarde, en su día de descanso. Jugaban con nosotros más de la mitad de los chicos del barrio. Luego jugábamos al maestro, porque en la pared había un pizarrón grande como el de la escuela. Lo más cómico era que él era quien enseñaba castellano a los nietos y sus amigos. Y así pasaron muchos años. Pasaron muchos años pero lo recuerdo como si fuera ayer. Rubén Segal <<<

22 Ines Gutman Soy una rubia muy especial. Sé que soy linda, lo que se me convierte en una tortura, pues escucho constantemente "Es linda pero tonta". En general, a nadie le interesa saber si tengo algo que decir. Me encanta ser bella, voluptuosa y también tengo un mundo interior sensible, tierno y con mucho amor para dar. Mi vida es muy caótica y no logro estabilizarla. Me siento muy sola. omencé a tomar pastillas. Hay días que no tengo deseos de vivir. Pido ayuda. Espero que alguien me escuche. MARILYN

23 Hoy extraño esas fotos Que quedaron olvidadas Tras el paso de los años En el álbum de recuerdos Miro mi pasado lejano Niñez y adolescencia Primer amor de verano En que perdí la inocencia Besos, caricias, abrazos grabados en mi memoria hoy recuerdo esos ojos forman parte de mi historia He conocido todo A través de estos años He vivido a mi modo Y soportado engaños Ya veo la luz más clara Sin pensar en el futuro El espejo ya no miente Al reflejar mi cara Tengo el cabello gris Y las arrugas profundas Quisiera ver al país No sumido en penumbras Navegaría ríos Escalaría montañas Buscaría respuestas No palabras vanas Si hoy me fuera Por que dios me lo pidiera No estaría arrepentido He vivido ya mi era REFLEJOS DE MI VIDA Lito Lijovitzky

24 Quién puede afirmar que en el momento de nacer no le estamparon su primera cicatriz? Ruth Segal para meditar…

25 Isabel Kornblit Bueno……ésta tarea va a ser un poco complicada. Estoy habituada a hablarte mentalmente. Hace casi 27 años que lo hago a diario, pero escribirte, no sé si lo lograré. Voy a comenzar por no quejarme, ya sé que no te gusta. Nosotras por suerte estamos bien, nos costó mucho salir adelante después de tu partida, fue muy duro, durante meses esperé tu regreso, cosa realmente imposible, poco a poco me fui acostumbrando a tu ausencia. Lo que más me ayudó, fue la costumbre de hablarte, consultarte antes de tomar una decisión o resolver algún problema y en mi fuero interno escuchar tu respuesta, no solamente eso, siempre encontraste la forma de darme una señal para hacerme saber que me habías escuchado Lo único que espero es que cuando llegue el momento de mi partida, estés esperándome para emprender juntos, esta vez, el viaje sin regreso. CONVERSANDO CON VOS

26 Perla Felman No mires debajo de la cama Ahi estan guardados los secretos mas preciados. No mires debajo de la cama No quiero compartir contigo mi pasado. Ahi estan las cartas que recibí A lo largo de los años El perfume que me regaló mi amado El velo que me cubrió en la boda El primer escarpín que tejí emocionada No mires debajo de la cama Ahí estan mis cuadernos del primario Las fotos amarillentas y ajadas Los anillos y alianzas que lucieron mis manos. No mires debajo de la cama Ahí esta mi vida comprimida Perdoname, no puedo permitirte Que tu mirada se adentre en mis entrañas. ENTRAÑAS

27 Ruth Segal De todas las cicatrices, las que más duelen no las dejan los cirujanos. para meditar…

28 El Grupo literario-cultural Se Puede… fue fundado por Ruth Segal en febrero 2003 en la ciudad de Tiberias. Dentro de su marco funcionan un Taller de Creación Literaria y un Círculo de Lectores. Se realizan conferencias, presentaciones de libros y actividades culturales varias con la participación de personalidades. Se han publicado los trabajos de los talleristas en revistas propias y del medio. Asimismo, cumple un objetivo socio- cultural, al estar abocado a la integración social de los inmigrantes latino-americanos que alejados de su entorno nativo desean mantener vivas sus raíces, idioma y cultura. En constante crecimiento, publican ahora sus trabajos en su El grupo cuenta con el auspicio de la Municipalidad de Tiberias. Ruth Segal, Directora del Grupo Se puede… Presidenta de la Unión de Escritores en Castellano de la Municipalidad de Tiberias.

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30 hasta la próxima...


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