La descarga está en progreso. Por favor, espere

La descarga está en progreso. Por favor, espere

Marina Cabrera Yáñez Melanie Díaz Soler Conceptos básicos CÉLULAS NORMALES Y CÉLULAS CANCEROSAS La célula es el elemento más simple, dotado de vida propia,

Presentaciones similares


Presentación del tema: "Marina Cabrera Yáñez Melanie Díaz Soler Conceptos básicos CÉLULAS NORMALES Y CÉLULAS CANCEROSAS La célula es el elemento más simple, dotado de vida propia,"— Transcripción de la presentación:

1

2 Marina Cabrera Yáñez Melanie Díaz Soler

3 Conceptos básicos CÉLULAS NORMALES Y CÉLULAS CANCEROSAS La célula es el elemento más simple, dotado de vida propia, que forma los tejidos organizados. Está compuesta por una masa rodeada de protoplasma que contiene un núcleo. Una pared celular rodea la célula y la separa de su ambiente. Dentro del núcleo está el ADN, que contiene la información que programa la vida celular. El hombre está compuesto de millones de células. La célula se divide y al hacerlo sus estructuras se dividen también en otras exactamente iguales a las anteriores, con los mismos componentes y funciones que la originaria. Las células normales crecen a un ritmo limitado y permanecen dentro de sus zonas correspondientes. Las células musculares se forman y crecen en los músculos y no en los huesos; las de los riñones no crecen en los pulmones, etc. Estas funciones y este ritmo de crecimiento viene determinado por el ADN. Algunas células tienen menos tiempo de vida que otras, como por ejemplo las células del intestino que tienen un período de vida de dos semanas, mientras que los hematíes viven durante unos tres meses. Otras células van a vivir el tiempo que viva la persona y sólo se dividen para sustituirse a sí mismas, éste sería el caso de las células óseas que actúan cuando hay que reparar una fractura. La vida de cada grupo de células es distinta y funcionará según se lo dicte su ADN que es distinto para cada tipo de célula. Cada célula está bien diferenciada. La sangre aporta el oxígeno y los nutrientes necesarios para la vida celular y recoge los productos de deshecho producidos por las células y los transporta a los órganos de filtrado y limpieza (riñones, hígado, pulmones). La linfa es un líquido incoloro que se compone, en su gran mayoría, por linfocitos, un tipo de glóbulos blancos, y que recorre todo el organismo a través de vasos linfáticos. El sistema inmunológico se encarga de la defensa del cuerpo a través de los leucocitos que buscan y destruyen a las bacterias y virus. Los leucocitos viajan por la sangre y por la linfa y se acumulan en aquellos lugares donde hay infección para rodear y matar a las bacterias o virus y, más tarde, emigran por medio de los vasos linfáticos a los ganglios linfáticos. Los ganglios linfáticos son como racimos de uvas situados en distintas partes del organismo. Cada ganglio recibe los linfocitos y es en ellos donde se filtran y destruyen las bacterias, los desechos y los propios linfocitos desgastados. Cuando se produce alguna infección, los ganglios linfáticos se pueden inflamar. Si la infección se produce en un diente, se inflamarán los del cuello. Si la infección es en una mano, estarán aumentados los de la axila correspondiente. Los ganglios también pueden estar inflamados cuando hay un tumor. La célula normal pasa a convertirse en una célula cancerosa debido a un cambio o mutación en el ADN. A veces esas células, cuya carga genética ha cambiado, mueren o son eliminadas en los ganglios linfáticos. Pero, otras veces, siguen con vida y se reproducen. Las células cancerosas tienen un aspecto diferente, bien porque su forma ha cambiado o porque contengan núcleos más grandes o más pequeños. Estas células son incapaces de realizar las funciones que corresponden a las células pertenecientes a ese tejido. Generalmente se multiplican muy rápidamente, porque les falta un mecanismo de control del crecimiento. Con frecuencia, son inmaduras debido a que se multiplican de una forma muy rápida y no tienen tiempo suficiente para crecer plenamente antes de dividirse. Al formarse un gran número de células cancerosas, se amontonan, presionan o bloquean a otros órganos y les impiden realizar su trabajo. Como no se limitan al espacio originario donde se forman, y se extienden a otras zonas, se dicen que son invasivas. Tienden a emigrar a otros lugares, a través de la sangre o de la linfa. Las células que se encargan de la defensa del organismo suelen destruirlas, así separadas, pero si sobreviven pueden producir un nuevo crecimiento en un lugar diferente, metástasis, y dañar a otros órganos.

4 ¿Qué es el cáncer? El cáncer no es una enfermedad, sino más bien muchas enfermedades. De hecho, hay 100 tipos diferentes de cáncer. Todos los cánceres empiezan en las células. Las células son las unidades básicas que forman los tejidos del cuerpo. Para entender mejor qué es el cáncer, es necesario saber cómo las células normales se vuelven cancerosas. El cuerpo está compuesto de muchos tipos de células. Estas células crecen y se dividen para producir nuevas células conforme el cuerpo las necesita.Cuando las células envejecen, mueren y éstas son reemplazadas por células nuevas. Pero a veces, este proceso ordenado de división de células se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita. Cuando esto pasa, las células viejas no mueren cuando deberían morir. Estas células que no son necesarias pueden formar una masa de tejido. Esta masa de tejido es lo que se llama tumor. No todos los tumores son cancerosos. Los tumores pueden ser benignos o malignos. Los tumores benignos no son cancerosos. Generalmente se pueden extraer (extirpar). En la mayoría de los casos, estos tumores no vuelven a crecer. Las células de los tumores benignos no se diseminan o riegan a otros tejidos o partes del cuerpo. Los tumores malignos son cancerosos. Las células en estos tumores pueden invadir el tejido a su alrededor y diseminarse (regarse) a otros órganos del cuerpo. Cuando el cáncer se disemina o riega de una parte del cuerpo a otra, se llama metástasis. El nombre del cáncer depende del órgano o tipo de célula donde empezó u originó. Por ejemplo, el cáncer que empieza en el estómago se llama cáncer de estómago. Algunos cánceres no forman tumores. Por ejemplo, la leucemia es un cáncer de la medula ósea (el tejido esponjoso dentro de los huesos).

5 Tipos de cáncer:El cáncer de mama ¿QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA? El cáncer de mama consiste en un crecimiento anormal y desordenado de las células de éste tejido. La mama está formada por una serie de glándulas mamarias, que producen leche tras el parto, y a las que se les denomina lóbulos y lobulillos. Los lóbulos se encuentran conectados entre sí por unos tubos, conductos mamarios, que son los que conducen la leche al pezón, durante la lactancia, para alimentar al bebé. Las glándulas (o lóbulos) y los conductos mamarios están inmersos en el tejido adiposo y en el tejido conjuntivo, que, junto con el tejido linfático, forman el seno. A modo de muro de contención, actúa el músculo pectoral que se encuentra entre las costillas y la mama. La piel recubre y protege toda la estructura mamaria. El sistema linfático está formado por recipientes y vasos o conductos que contienen y conducen la linfa, que es un líquido incoloro formado por glóbulos blancos, en su mayoría linfocitos. Estas células reconocen cualquier sustancia extraña al organismo y liberan otras sustancias que destruyen al agente agresor.

6 Síntomas del cáncer de mama SÍNTOMAS: En los estadios iniciales del cáncer de mama la mujer no suele presentar síntomas. El dolor de mama no es un signo de cáncer aunque el 10% de estas pacientes lo suelen presentar sin que se palpe ninguna masa. El primer signo suele ser un bulto que, al tacto, se nota diferente del tejido mamario que lo rodea. Se suele notar con bordes irregulares, duro, que no duele al tocarlo. En ocasiones aparecen cambios de color y tirantez en la piel de la zona afectada. No todos los tumores malignos presentan estas características pues algunos tienen bordes regulares y son suaves al tacto. Por este motivo, cuando se detecte cualquier anomalía se debe consultar con el médico. En las primeras fases, el bulto bajo la piel se puede desplazar con los dedos. En fases más avanzadas, el tumor suele estar adherido a la pared torácica o a la piel que lo recubre y no se desplaza. El nódulo suele ser claramente palpable e incluso los ganglios de las axilaes pueden aumentar de tamaño. Los síntomas de estas etapas son muy variados y dependen del tamaño y la extensión del tumor. Otros signos que pueden aparecer son: - Dolor o retracción del pezón. - Irritación o hendiduras de la piel. - Inflamación de una parte del seno. - Enrojecimiento o descamación de la piel o del pezón. - Secreción por el pezón, que no sea leche materna

7 Tipos de cáncer de mama Los tipos de cáncer de mama se clasifican en: El carcinoma ductal in situ se origina en las células de las paredes de los conductos mamarios. Es un cáncer muy localizado, que no se ha extendido a otras zonas ni ha producido metástasis. Por este motivo esta enfermedad 'premaligna' puede extirparse fácilmente. La tasa de curación ronda el 100%. Este tipo de tumor se puede detectar a través de una mamografía. El carcinoma ductal infiltrante (o invasivo) es el que se inicia en el conducto mamario pero logra atravesarlo y pasa al tejido adiposo de la mama y luego puede extenderse a otras partes del cuerpo. Es el más frecuente de los carcinomas de mama, se da en el 80% de los casos. El carcinoma lobular in situ se origina en las glándulas mamarias (o lóbulos) y, aunque no es un verdadero cáncer, aumenta el riesgo de que la mujer pueda desarrollar un cátumor en el futuro. Se suele dar antes de la menopausia. Una vez que es detectado, es importante que la mujer se realice una mamografía de control al año y varios exámenes clínicos para vigilar el posible desarrollo de cáncer. El carcinoma lobular infiltrante (o invasivo) comienza en las glándulas mamarias pero se puede extender y destruir otros tejidos del cuerpo. Entre el 10% y el 15% de los tumores de mama son de este tipo. Este carcinoma es más difícil de detectar a través de una mamografía. El carcinoma inflamatorio es un cáncer poco común, tan sólo representa un 1% del total de los tumores cancerosos de la mama. Es agresivo y de rápido crecimiento. Hace enrojecer la piel del seno y aumentar su temperatura. La apariencia de la piel se vuelve gruesa y ahuecada, como la de una naranja, y pueden aparecer arrugas y protuberancias. Estos síntomas se deben al bloqueo que producen las células cancerosas sobre los vasos linfáticos.

8 Cáncer de pulmón Las células son las unidades de vida más pequeñas del cuerpo humano. Una de sus funciones es reproducirse y morirse cuando ya no son útiles. Este proceso es muy ordenado, en el tiempo y en el espacio, de tal forma que permite que exista siempre el número adecuado de células para cada etapa de la vida. Cuando esta multiplicación de células se produce de manera descontrolada, se forman masas anormales. A estas masas se les denomina tumores. Puede haber tumores benignos y malignos. Los tumores benignos son aquellos que no se propagan a otras zonas y que no comprometen la vida de la persona. Los tumores malignos suelen extenderse a otras partes del cuerpo y causan daño a los tejidos y a los órganos corporales pudiendo incluso provocar la muerte de la persona. Las células malignas pueden moverse a través de la linfa o de la sangre y llegar a cualquier parte del cuerpo provocando un segundo tumor, que se denomina metastásico, porque no es el que se originó primero. El cáncer de pulmón consiste en un crecimiento anormal de las células del pulmón. La enfermedad se produce habitualmente en las paredes internas de los bronquios, y al crecer puede obstruir el paso del aire y alterar la respiración. Por este motivo, produce generalmente falta de aire, ahogo y fatiga. Existen dos tipos principales de cáncer de pulmón: el cáncer de células pequeñas o microcítico y el cáncer de células no pequeñas (no microcítico o broncogénico).

9 Síntomas del cáncer de pulmón DETECCIÓN Y SÍNTOMAS Los síntomas del cáncer de pulmón no suelen aparecer en los primeros estadios sino que surgen cuando ya se ha extendido demasiado como para aumentar las probabilidades de curación. De hecho, desde que se produce la primera célula maligna hasta que una persona consulta por primera vez al médico ante los síntomas de la enfermedad pueden pasar muchos años. Entre los síntomas más frecuentes están: - Tos insistente. - Dolor en el pecho que aumenta al respirar. - Pérdida de peso y apetito. - Falta de aliento. - Respiración jadeante o con silbido. - Esputos con sangre o coloración rojiza (flemas).

10 Cáncer de vejiga El cáncer de vejiga se produce cuando se desarrollan células malignas en el revestimiento de este órgano. La orina pasa de los riñones a la vejiga a través de los uréteres que tienen forma de tubo. La vejiga es una estructura circular musculosa que se abre para dejar paso a la orina. Va adaptando su tamaño a medida que se incrementa el volumen de orina y cuando se llena, envía señales nerviosas al cerebro que transmite la necesidad de orinar. El cáncer de vejiga es más frecuente en el hombre que en la mujer, como tres veces más. Lo que refleja su estrecha relación con el tabaquismo. En los últimos años, se ha visto un aumento del número de casos en las mujeres españolas, un fenómeno que se debe principalmente al incremento de las mujeres fumadoras y la incorporación de ésta al mundo laboral e industrial. Es el segundo en frecuencia entre los cánceres urogenitales, siendo el primero el cáncer de próstata en varones. En la mujer ocupa el primer lugar. El cáncer de vejiga representa el 2% de todos los cánceres. Es más frecuente en los países industrializados.

11 Síntomas del cáncer de vejiga No existe una sintomatología específica en el cáncer de vejiga aunque la mayor parte de las veces se detecta por la presencia de sangre en la orina. A veces la sangre no se ve en la orina pero se puede confirmar su presencia con un examen microscópico rutinario de orina. Otras manifestaciones que pueden aparecer son: Escozor o dolor durante la micción y la necesidad urgente y frecuente de orinar. Estos síntomas son muy parecidos a los de una simple infección de orina. Incluso pueden surgir juntas estas dos alteraciones, la infección y el cáncer. Se sospechará de cáncer de vejiga cuando no mejoren los síntomas de la infección de orina tras someterse a un tratamiento antibiótico. También se pueden dar síntomas obstructivos que pueden llegar a la incapacidad de orinar o retención urinaria. Para el diagnóstico se precisa de las siguientes pruebas: La citología o examen microscópico de la orina puede detectar la presencia en ella de sangre y células anormales. La ecografía abdominal permite valorar la presencia de un tumor en la vejiga, localizarlo, comprobar su tamaño y si existe obstrucción en la vejiga. Una cistoscopia consiste en introducir un endoscopio (tubo con una lámpara eléctrica y un sistema óptico) en el interior de la vejiga, a través de la uretra, para visualizarla. Con esta prueba se visualiza directamente el tumor, su tamaño y situación. Se pueden tomar muestras del tejido de la vejiga distante al tumor, del tumor y de la orina para ver si contiene células cancerosas. Una vez, que se confirma el diagnóstico, tras la biopsia realizada por el patólogo, se puede extirpar el tumor a través del propio endoscopio, si no está demasiado desarrollado. La tomografía computerizada (TAC o escáner) consiste en una emisión de rayos X desde distintas perspectivas y con la que se puede observar todo el cuerpo. Esta

12 Cáncer de piel El cáncer de piel es una enfermedad producida por el desarrollo de células cancerosas en cualquiera de las capas de la piel. Existen dos tipos: el tipo no melanoma y el melanoma. El cáncer de tipo no melanoma es el más frecuente y se denomina no melanoma porque se forma a partir de otras células de la piel que no son las que acumulan el pigmento (los melanocitos). Dentro de este tipo se encuentran todos los cánceres de piel menos el melanoma maligno que es menos frecuente y más maligno y que se explica más adelante. El cáncer de piel se da más en las personas de piel blanca y que han pasado mucho tiempo expuestas a los rayos solares, sobre todo cuando la exposición solar tuvo lugar durante la infancia y se produjeron numerosas quemaduras solares. Aunque puede aparecer en cualquier parte de la piel, es más frecuente que se presente en la cara, cuello, manos y brazos. Este cáncer es uno de los más frecuentes de todos los tipos de cáncer, y se calcula que se diagnostican dos millones de casos nuevos al año en el mundo. En los últimos años, la incidencia del melanoma maligno ha aumentado espectacularmente, se ha multiplicado por 3,3 en varones y por 2,5 en mujeres, en los últimos veinte años en España. A pesar de esto, representa menos del 3% de todos los tumores y las campañas de diagnóstico precoz han permitido que la mortalidad se reduzca un 30% desde los años setenta. Se puede reconocer por un cambio en el aspecto de la piel, como una herida que no sana o una pequeña protuberancia. También puede aparecer una mancha roja, áspera o escamosa con tendencia a crecer. Ante cualquier cambio o anormalidad de la piel, hay que acudir al médico. Éste puede extraer una muestra y analizarla (biopsia) para comprobar si es un tumor maligno o no.

13 Síntomas del cáncer de piel El cáncer de piel no melanoma puede tener el aspecto de diversas marcas en la piel. En general, hay que consultar por cualquier mancha que crezca, cambie de forma o de color, sobre todo si se oscurece. También si se abulta, pica o sangra. Los carcinomas de células basales aparecen en forma de áreas de color rojo, planas o escamosas, o de pequeñas áreas cerosas, brillantes y traslúcidas al relieve que pueden sangrar. Puede haber algún vaso sanguíneo irregular visible, o mostrar áreas de color azul, café o negro. Los carcinomas de células escamosas pueden tener forma de protuberancias crecientes, de superficie áspera, o planos como manchas rojizas de la piel que crecen lentamente. El melanoma puede aparecer como un cambio en aquellas manchas de la piel. Cualquier llaga, protuberancia, marca, etc. que sea sospechosa pudiera ser un melanoma. La piel puede volverse áspera o escamosa o puede sangrar o exudar. Se puede dar un melanoma a partir de un lunar, que cambie de aspecto, o textura. Por lo general, un lunar es una mancha de color uniforme, de color café, canela o negro en la piel. Tienen menos de seis milímetros de diámetro y puede estar presente desde el nacimiento o puede aparecer en la infancia o juventud. La mayoría de las personas tienen lunares que son benignos. Es importante reconocer sus cambios. La regla del ABCD puede ayudar a reconocer las características de un melanoma: Asimetría: la mitad del lunar no se corresponde con la otra mitad. Bordes irregulares: los bordes del lunar son desiguales. Color: el color del lunar no es uniforme, sus tonalidades varían desde un marrón a un rojo, o azul. Diámetro: el lunar tiene más de 6 milímetros de ancho. Aunque esta regla es útil para la mayoría de los melanomas, no todos se ajustan a estas características.

14 Cáncer de próstata Se trata de un tumor maligno que se desarrolla en la glándula prostática. Consiste en un crecimiento descontrolado de las células prostáticas. Esto hace, entre otras cosas, que la próstata, por su situación, presione sobre la vejiga y la uretra impidiendo la salida normal de la orina. La mayoría de los tumores cancerosos prostáticos crecen muy lentamente, aunque algunos lo hacen de forma rápida, incluso pueden propagarse. La próstata es un órgano glandular, del tamaño de una nuez, presente en los hombres y situada alrededor del cuello vesical y parte de la uretra, por delante del recto. Secreta un líquido, blanquecino y viscoso, que se mezcla con el esperma en el momento de la eyaculación. Existen vasos linfáticos que rodean la próstata y que desembocan en los ganglios linfáticos pélvicos. Cuando aparece un cáncer en la próstata, existe la posibilidad de que las células cancerosas se diseminen a través de los vasos linfáticos y que afecten a los ganglios y de ahí a cualquier zona del cuerpo.

15 Síntomas del cáncer de próstata Los síntomas más frecuentes son: - Necesidad de orinar frecuentemente y, sobre todo, por la noche. - Dificultad para comenzar la micción o detenerla. - Incapacidad para orinar. - Interrupción del flujo de orina o débil. - Micción dolorosa o sensación de quemazón. - Dificultad para tener una erección. - Eyaculación dolorosa. - Sangre en orina o semen. - Dolor frecuente o sensación de tensión en la parte inferior del abdomen, en caderas o en la parte superior de los muslos. Cualquiera de estos síntomas pueden presentarse cuando existe cáncer pero también con cualquier otro problema menos serio. En realidad, es mucho más frecuente que cualquiera de estas molestias esté relacionada con la hipertrofia prostática benigna que con el cáncer, por lo que no debe cundir el pánico si se presentan, pero es conveniente consultar con su médico. El cáncer de próstata crece muy lentamente, por esto no varía mucho el índice de supervivencia si se detecta muy pronto y se pone tratamiento o si se hace algo más tarde, siempre que el tumor no se haya propagado más allá de esta glándula. El diagnóstico precoz del cáncer de próstata se basa en las visitas periódicas al urólogo, el tacto rectal, la determinación de la PSA, la ecografía transrectal y la biopsia. Lo cierto es que la utilidad del diagnóstico precoz del cáncer prostático dista de estar tan bien demostrada como, por ejemplo, la de la mamografía con respecto al cáncer de mama. Está claro que acudiendo al urólogo el cáncer se diagnostica en una fase algo más temprana. Sin embargo, algunos estudios indican que la probabilidad de curarse del cáncer es la misma si lo diagnostica el urólogo antes de que aparezcan los primeros síntomas o algún tiempo después, cuando el paciente consulta por esas molestias. En cualquier caso y por un principio de prudencia, muchas asociaciones de urología y oncología sí que recomiendan la visita anual al urólogo empezando alrededor de los 50 años. Las pruebas fundamentales que se realizan en la visita rutinaria son el tacto rectal y la determinación de la PSA en el análisis de sangre. Si se observa alguna anomalía, la primera prueba que se suele hacer a continuación es la ecografía transrectal. La próstata está situada justo por delante del recto, de modo que la manera más fácil de observarla con detalle consiste en introducir una sonda de ultrasonidos en los primeros centímetros del recto, a través del ano. La ecografía transrectal informa del volumen, forma y contenido de la próstata. Si se aprecia algo con posibilidades de ser un tumor, se practica una biopsia mediante la inserción de una aguja, también a través del ano.

16 Cáncer de colon El cáncer colo-rectal consiste en el crecimiento descontrolado de células anormales en esa parte del intestino. Estas células pueden invadir y destruir el tejido que se encuentra a su alrededor. Si penetran en el torrente sanguíneo o linfático, pueden extenderse a cualquier parte del organismo y producir daños en otros órganos. A este proceso de expansión se le denomina metástasis. El colon y el recto forman parte del sistema digestivo. El colon es la primera sección de intestino grueso. En él se siguen absorbiendo nutrientes y agua de los alimentos que han sido ingeridos, como ocurre en el intestino delgado, y sirve de contenedor para el material de desecho. Este material va avanzando hasta el recto, última parte del intestino grueso, hasta que es expulsado al exterior a través del ano. El colon se divide en cuatro segmentos: ascendente, transverso, descendente y sigmoide. El recto se une al colon sigmoide. Tanto el colon como el recto están formados por varias capas de tejido. Según estén afectadas una u otra capa, así será el pronóstico del cáncer. El cáncer que comienza en el colon, se denomina cáncer de colon y el que comienza en el recto, cáncer de recto. Según esté afectada una parte u otra, los síntomas serán distintos y las pruebas diagnósticas serán distintas y más eficaces para detectar el cáncer según la zona donde aparezca. Se piensa que el cáncer de colon evoluciona lentamente antes de ser diagnosticado como tal. Antes de que se desarrolle un cáncer suelen aparecer lesiones en el intestino que se denominan displasias o pólipos adenomatosos. Algunos tipos de pólipos no son cancerosos, pero el hecho de haber tenido aumenta la probabilidad de tener, en un futuro, cáncer en esa zona del intestino. El cáncer de colon es la segunda causa de muerte por cáncer, después del cáncer de pulmón en el hombre y de el de mama, en la mujer. Entre un 22% y un 36% de los casos, se presenta la enfermedad avanzada y, en estos casos, el índice de supervivencia ronda a cero. En nuestro país se producen nuevos casos por año. La mortalidad inducida por este cáncer es de 10 muertes por cada habitantes y año, con tendencia al aumento. El cáncer de colon ha ido aumentando su frecuencia en los países desarrollados. Representa en conjunto el 15% de los tumores diagnosticados en el hombre. La tasa de supervivencia a cinco años es del 90% en aquellas personas que han tenido una detección temprana del cáncer. Pero sólo son detectados un 37% de estos cánceres en un estadio temprano. Si el cáncer se ha diseminado a órganos o ganglios linfáticos cercanos, la tasa de supervivencia disminuye a un 65%. Y si se ha extendido a órganos distantes, la tasa a cinco años es de un 8%. cáncer de colon

17 Síntomas del cáncer de colon Cuando se produce sintomatología, el cáncer colo-rectal suele estar avanzado y las posibilidades de supervivencia son muy escasas. Por este motivo, es fundamental un diagnóstico precoz basado principalmente en la pérdida de sangre en heces. Los pacientes pueden presentar alguno de estos síntomas: - Cambio en los hábitos intestinales: diarrea, estreñimiento o estrechamiento de los excrementos. Se considera como norma que las diarreas son características de los casos de cáncer de ciego y colon ascendente. Mientras que el estreñimiento lo es de los localizados en descendente y sigma. La diarrea se produce por el proceso de irritación y el estreñimiento debido a que el tumor está estrechando la luz del intestino y no permite el paso de la materia fecal. - Sensación de tener que evacuar que no se alivia al hacerlo. - Sangrado rectal o en los excrementos. - Debilidad, cansancio y disminución del apetito: estos síntomas se dan cuando el cáncer está muy avanzado. - Masa tumoral: cuando el tumor está muy desarrollado puede detectarse la masa en una palpación. - Dolor cólico: sensación de plenitud o molestia indefinida, a veces difusa y otras veces localizada. Cuando se produce un cuadro de obstrucción puede darse dolor debido al estrechamiento que se produce en el intestino. También el dolor se ocasiona debido a las infiltraciones peri-rectales de las estructuras nerviosas. - Ictericia: coloración amarillenta de la piel y los ojos debido a una afectación hepática.

18 Cáncer de boca y esófago Labios, dientes, encías, mucosa bucal (revestimiento interior de labios y mejillas), el piso de la boca, el paladar y también la pequeña región situada detrás de las muelas del juicio. Todas estas zonas son las que componen la cavidad oral que, junto a la faringe (tercio posterior de la lengua y la garganta, y amígdalas) son las regiones que resultan afectadas por las células malignas. Por otro lado, entre la garganta y el estómago, el conducto por el que transitan, entre otras sustancias, la bebida y el alimento, es el esófago. Éste está localizado justo inmediatamente detrás de la tráquea y en un adulto tiene una longitud que ronda los 25 centímetros. Los tumores que se localizan en esta zona suelen ser de dos tipos, en función del carácter de las células malignas: carcinomas y adenocarcinomas. Los primeros, carcinomas de células escamosas –por su forma planas y parecida a una escama–, se originan en la capa de células que revisten las paredes internas de la boca y el esófago. En las etapas más tempranas, estos tumores están localizados, y sólo cuando la enfermedad progresa y las células malignas se extienden puede hablarse de cáncer invasivo. Los adenocarcinomas, por su parte, son aquellos tumores que se localizan en las células glandulares (aquellas que segregan líquidos mucosos para el recubrimiento interno de las paredes de los órganos). Cuando la enfermedad se extiende, las células malignas llegan al sistema linfático, una compleja red de vasos, válvulas, conductos, ganglios y órganos distribuidos por todo el cuerpo que ayudan a proteger el ambiente líquido del organismo mediante la producción, filtración y transporte de linfa, el fluido que contiene las células encargadas de luchar contra enfermedades e infecciones. Las células cancerosas, para su traslado, emplean precisamente los ganglios linfáticos, pequeñas acumulaciones de células defensivas. En el caso del cáncer oral, estos ganglios suelen viajar hasta el cuello, aunque también es posible que alcancen otras partes del cuerpo (hígado, pulmones, cerebro e incluso huesos), igual que ocurre con los tumores originados en el esófago.

19 Síntomas de cáncer de boca y esófago El cáncer de esófago no suele presentar síntomas muy claros durante las primeras fases de la enfermedad, de ahí que frecuentemente se diagnostique en fases demasiado avanzadas de la enfermedad como para tener cura. La mejor herramienta para detectar lesiones precancerosas son los chequeos regulares, pero además, a medida que la enfermedad avanza, ésta puede reconocerse por algunos signos que van desde dificultades y dolor al tragar hasta tos persistente, pasando por vómitos, esputos sanguinolentos, ronquera, tos crónica o pérdida repentina de peso. Este tipo de cáncer suele aparecer alrededor de los 45 años, aunque puede desarrollarse en cualquier momento. En cuanto al cáncer oral, aunque cada paciente puede experimentarlos de forma diferente, algunos de los signos que pueden indicarnos que estamos ante una situación maligna son: Una llaga que no acaba de curar Un bulto que aparece de repente en los labios o en el interior de la boca Una mancha roja que aparece repentinamente en la lengua Hinchazón en las mandíbulas Dolor de oído Cambios en la voz Dolor en la zona Problemas para masticar y tragar

20 Cáncer de hígado El hígado, órgano de mayor tamaño del cuerpo humano sin contar la piel, se localiza debajo de las costillas, en lado derecho del abdomen. Entre sus principales funciones destacan la filtración de la sangre y la eliminación de los desechos tóxicos, así como la fabricación de enzimas que ayudan a digerir los alimentos, convirtiéndolos en sustancias necesarias para el buen funcionamiento del organismo. Algunos nutrientes tienen que modificarse químicamente (metabolizarse) en el hígado antes de que el resto del cuerpo los pueda usar como fuente de energía. El hígado produce algunos de los factores de coagulación que evitan que la sangre esté demasiado líquida y segrega además bilis al intestino para ayudar a absorber los nutrientes. El hígado se divide en tres lóbulos, el derecho, el izquierdo y uno más pequeño denominado cuadrado, que a su vez se subdividen en segmentos. Al contrario que la mayoría de los demás órganos del cuerpo, recibe sangre de dos fuentes. La arteria hepática suple al hígado con sangre rica en oxígeno mientras que la vena porta transporta sangre rica en nutrientes desde los intestinos. Toda la sangre procedente del tubo digestivo atraviesa el hígado antes de llegar al resto del organismo, lo que lo convierte en una especie de 'aduana' frente al mundo exterior.

21 Síntomas de cáncer de hígado A menudo se habla de la 'enfermedad silenciosa' porque es frecuente que en los estadíos iniciales no dé ningún síntoma de alerta, salvo que comience a crecer cerca de la cápsulua, en cuyo caso comenzará a doler, o bien que obstruya la vía biliar yocasione ictericia. Sólo a medida que el tumor crece de tamaño y la enfermedad se extiende, pueden empezar a aparecer los síntomas. Entre estos destaca el dolor en la zona superior del abdomen y que, en ocasiones, se extienden hasta la espalda. También puede aparecer pérdida de peso, falta de apetito, debilidad, cansancio, náusea y vómitos, fiebre... Además, si la piel y los ojos adquieren una tonalidad amarillenta y la orina se vuelve oscura, las heces blancas, significa que se está produciendo ictericia. Muchos de estos signos son inespecíficos, y pueden estar causados por otras enfermedades que no son cancerosas. Algunos tumores del hígado producen hormonas que actúan en otros órganos del organismo. Esto puede condicionar que se eleven los niveles de calcio en la sangre, lo que puede provocar cansancio, o reducir los niveles de azúcar, llegando incluso a causar desmayos. Todo ello puede confundir a los médicos haciéndoles pensar que la persona padece algún problema relacionado con el sistema nervioso o con las glándulas endocrinas (encargadas de la producción de hormonas).

22 Cáncer de estómago El estómago es un órgano hueco en forma de letra J o de gaita que se sitúa en la zona más alta del abdomen y forma parte del aparato digestivo. Recibe el alimento que ingerimos por la boca a través del esófago. Cuando penetra la comida en su interior, los músculos del estómago comienzan a contraerse rítmicamente y van poco a poco amasando y mezclando la comida para conseguir una pasta fluida. A este movimiento se añade la acción de losjugos gástricos: sustancias que son producidas por células especiales que tapizan el interior del estómago. Estos líquidos contribuyen a transformar el alimento hasta conseguir una masa homogénea. Todo este proceso forma parte de la digestión de los alimentos. Cuando el contenido del estómago ha sido procesado y mezclado convenientemente como en una hormigonera, se abre una válvula llamada píloro que permite que la mezcla pase al intestino delgado para continuar su tránsito a través del tubo digestivo.

23 Síntomas de cáncer de estómago El cáncer de estómago es una enfermedad traicionera porque avisa demasiado tarde. Puede no producir ninguna molestia durante largo tiempo y suele estar muy avanzado cuando el paciente nota el primer síntoma. Además, los problemas que produce son tan comunes que no suelen alarmar al principio. El sujeto puede notar: - acidez de estómago o sensación de gases - molestias vagas en el abdomen - diarrea o estreñimiento - pérdida de apetito y de peso - sensación de cansancio o debilidad - aparición de sangre en las heces o en un vómito Ante uno de estos problemas es aconsejable que consulte a su médico. Si él considera el problema alarmante, le enviará al especialista de digestivo (gastroenterólogo) para afinar más el origen de sus molestias. El oncólogo es el especialista en tratar el cáncer y sólo interviene cuando está confirmado que se trata de un tumor.

24 Cáncer de páncreas El páncreas es una glándula situada en el abdomen, entre el estómago y la columna vertebral, y cercana a otros órganos como el intestino o el hígado. Con su peculiar forma de pera, el páncreas es el encargado de fabricar insulina y otras hormonas, que llegan al flujo sanguíneo y circulan por todo el organismo con el objetivo de emplear o acumular para más adelante la energía procedente de los alimentos. Además, esta glándula también segrega jugos pancreáticos, que contienen enzimas necesarias para digerir la comida. Los tumores de páncreas pueden dividirse en dos grandes grupos, según su naturaleza, benignos o malignos. Los primeros no son cancerígenos, y los cirujanos pueden extirparlos sin mayor complicación. De hecho, la mayoría de las veces no vuelven a reaparecer después de la operación, y las células de estas tumoraciones no suelen propagarse más allá de su localización inicial. En el caso de los tumores malignos, la gravedad es mayor, y el riesgo para la vida del paciente aumenta. Las células malignas pueden llegar a invadir y dañar los tejidos colindantes, llegando a 'colarse' en el flujo sanguíneo e incluso en el sistema linfático. Éste, encargado de la defensa del organismo, es el que las células enfermas emplean como medio de trasporte para viajar desde el tumor hasta otras zonas del organismo. Esta expansión es lo que se conoce como metástasis. Cuando las células enfermas alcanzan los ganglios linfáticos, donde se producen los glóbulos blancos (o células defensivas), es fácil que la enfermedad alcance otros ganglios y tejidos, como el hígado o los pulmones (lo que se conoce como metástasis a distancia). En otras ocasiones, la patología se propaga hasta el peritoneo, el tejido que recubre el abdomen, en estos casos se considera que la extensión es local. Existe un tipo de cáncer pancreático muy raro, que comienza en las células que producen insulina y otras hormonas, de las que toma su nombre, cáncer de las células de los islotes pancreáticos. En estos casos, el organismo produce demasiada insulina.

25 Síntomas de cáncer de páncreas A menudo se habla de este tipo de cáncer como de una 'enfermedad silenciosa', porque, en sus fases más tempranas, no da ningún síntoma de alarma que permita identificarlo. Esta circunstancia es la que impide que se diagnostique a tiempo, ya que el paciente suele acudir al médico demasiado tarde, cuando el cáncer está ya muy avanzado y las terapias son prácticamente inocuas. A medida que el tumor crece, acaba presionando alguno de los órganos cercanos, lo que ofrece las primeras pistas para sospechar de su existencia. Algunos de estos signos de alarma que pueden permitir identificarlo son: dolor abdominal, que empeora cuando el paciente ingiere alimentos. Se estima que tres cuartos de los pacientes con cáncer pancreático avanzado sufre dolor en la zona a consecuencia de la presión que el tumor ejerce sobre los nervios y órganos más cercanos. debilidad, la piel adquiere un color amarillento debido a la acumulación de bilirrubina en la sangre. Esto se produce porque el conducto que la transporta desde la vesícula biliar al intestino delgado puede estar obstruido por el tumor. pérdida de apetito y de peso, las células enfermas privan a las sanas de los nutrientes necesarios. náuseas y vómitos, no siempre que se presentan estos síntomas tiene porqué tratarse de cáncer de páncreas. Una infección, por ejemplo, puede provocar un estado general muy parecido. Sólo el médico puede diagnosticar de qué se trata y tomar las medidas oportunas, no dude en consultarle.

26 Tratamientos Los avances científicos y tecnológicos de los últimos años han proporcionado nuevos conocimientos sobre la aparición, desarrollo y crecimiento del cáncer, lo que se traduce en una mejora en los tratamientos de la enfermedad y una disminución de los efectos secundarios derivados ellos.efectos secundarios Por ejemplo, la cirugía que se realiza en nuestros días permite tratar los tumores malignos con igual eficacia pero siendo más conservadora (permite preservar el órgano y su función) que hace unas décadas. Asimismo, en la actualidad, se disponen de aparatos complejos de alta precisión, que permiten administrar altas dosis de radiación sobre un tumor maligno, con efectos secundarios mínimos. El desarrollo de nuevos fármacos para el tratamiento del cáncer o para reducir los efectos de la quimioterapia, permite la realización de terapias más intensivas y eficaces. Las principales modalidades de tratamiento son: cirugía, radioterapia y quimioterapia. Aunque también puede administrarse otro tipo de terapias específicas para algunos tumores como la hormonoterapia, la inmunoterapia, el tratamiento con láser, etc…cirugíaradioterapiaquimioterapia hormonoterapia La eficacia de estos tratamientos está comprobada científicamente, no pasa lo mismo con la terapia alternativa, cuya eficacia no está demostrada, desgraciadamente, no existen los fármacos milagrosos. terapia alternativa

27 Cura de los cánceres La cirugía es el método más empleado para aquellos tumores pequeños y localizados en un lugar concreto. Para que sea completamente eficaz se precisa extirpar parte del tejido que rodea el tumor para asegurar así que todas las células cancerosas han sido extirpadas. Si el cáncer se ha extendido a otras zonas, a través de la sangre o de la linfa, habrá que realizar otros tratamientos, bien sean añadidos a la cirugía o únicos y distintos a ella. La radioterapia utiliza partículas de alta energía capaces de penetrar al cuerpo. A través de una máquina, llamada acelerador lineal, se genera y dirigen esas partículas hacia el lugar concreto donde se tengan que aplicar. Las demás zonas del cuerpo se protegen para no recibir la radiación. La radioterapia utiliza partículas similares a los rayos X, que se utilizan para hacer una radiografía normal, lo que ocurre es que en éstas últimas, la cantidad suministrada es muy pequeña. Las células cancerosas son especialmente sensibles a la radiación. El patólogo es quien decide la zona exacta donde suministrar los rayos. La zona exacta del tumor se habrá localizado a través de pruebas diagnósticas como radiografías, biopsias, etc. La radioterapia puede utilizarse como tratamiento único en aquellos casos en que los tumores sean especialmente sensibles a la radiación y no haya señales de que se haya extendido hacia ningún otro lugar. Puede emplearse como tratamiento supletorio a la cirugía, para aplicarlo previamente a ésta, y disminuir así el tamaño del tumor y que sea más fácil su extirpación. El tratamiento conjunto de radioterapia y quimioterapia se utiliza también con frecuencia. A veces, el empleo de quimioterapia antes de la radioterapia hace a las células cancerosas más sensibles a la radiación. Otras se emplea la radioterapia después de la quimioterapia para asegurar la eliminación de todas las células cancerosas. El paciente tendrá que ir, de forma ambulatoria, a la clínica u hospital donde le administren la radioterapia. La duración de cada sesión son unos veinte minutos. El enfermo estará solo en una sala aislada para que las radiaciones no se propaguen. Las zonas donde se tiene que aplicar la radioterapia estarán marcadas y las demás se protegerán de la radiación. Después de la sesión, el paciente podrá marcharse a su casa.La quimioterapia consiste en el empleo de medicinas para tratar el cáncer. Son medicamentos cuya función es eliminar, dañar o retrasar el crecimiento de las células cancerosas. El principal problema que produce este tratamiento viene derivado de que las células cancerosas no son agentes o cuerpos extraños al organismo sino que son parecidas a las células que las rodean. Esto hace que los fármacos, que actúan sobre todo contra las células del cáncer, tengan también efectos sobre las células normales.radioterapia * GRÁFICO INTERACTIVO: Radioactividad contra el cáncer La quimioterapia actúa sobre las células que se dividen con gran rapidez, que es lo que suelen hacer las cancerosas. Pero también existen otras células, que no son cancerosas y que también se dividen de forma rápida. Algunos medicamentos quimioterápicos actúan interrumpiendo la fase donde la célula cancerosa se divide y esto hace que el tiempo de crecimiento sea mayor y que la célula muera. Otros medicamentos intervienen en todas las fases de la célula. Como las células cancerosas son más frágiles que las normales, resultan más afectadas que las normales, por lo que la acción de los medicamentos recae sobre todo en ellas. Otros fármacos cambian las condiciones externas del organismo para que les sean desfavorables a esas células. Éste sería el caso de las hormonas que pueden bloquear la acción de determinadas sustancias y con ello no favorecer el crecimiento de las células malignas. En los últimos años, se están empleando combinaciones de quimioterápicos porque se ha comprobado que su acción conjunta es más eficaz para destruir el cáncer. Se suelen combinar medicamentos anticancerígenos con modos de acción distintos y capacidad para producir efectos diferentes. Hay tratamientos que contienen un medicamento que interviene en una fase de la célula, otro que interviene en otra fase y una hormona que cambia las condiciones externas a las células. Estas combinaciones pretenden ser más eficaces sobre las células cancerosas y menos dañinas para las células normales. Los medicamentos quimioterápicos pueden administrarse de diferentes formas: a través de un comprimido por vía oral; mediante un suero o inyección intravenosa; por inyección intramuscular o mediante una inyección a través de una punción en la médula ósea.quimioterapia


Descargar ppt "Marina Cabrera Yáñez Melanie Díaz Soler Conceptos básicos CÉLULAS NORMALES Y CÉLULAS CANCEROSAS La célula es el elemento más simple, dotado de vida propia,"

Presentaciones similares


Anuncios Google