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C ARMELO T ERESIANO S EGLAR. Camino de Revisión « ¿Qué tales habremos de ser?» Comunidades teresianas para la Iglesia y el mundo de hoy D OCUMENTO FINAL.

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1 C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

2 Camino de Revisión

3 « ¿Qué tales habremos de ser?» Comunidades teresianas para la Iglesia y el mundo de hoy D OCUMENTO FINAL DEL D EFINITORIO G ENERAL E XTRAORDINARIO OCD (A RICCIA, 5 – 12 SEPTIEMBRE 2011) C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

4 Y Y a, hijas habéis visto la gran empresa que pretendemos ganar; ¿qué tales habremos de ser para que en los ojos de Dios y del mundo no nos tengan por muy atrevidas? Está claro que hemos menester trabajar mucho, y ayuda mucho tener altos pensamientos para que nos esforcemos a que lo sean las obras (Camino de perfección, 4, 1).

5 Introducción Noticias de desastres, de guerras entre cristianos, de tantos seres humanos que vivían y morían sin conocer la buena noticia, afligían el corazón de santa Teresa de Jesús. Y entonces se sintió llamada a una misión, en compañía de sus hermanas: el Señor las reúne en San José para ser algo y, así, contentarle (cf. Camino, 3,1). Se trata de ofrecer la propia vida junto a otras, en amor, desasimiento y humildad, como fundamentos de una auténtica vida de oración y de este modo, unidas a Cristo, poder derramar su bendición sobre el mundo, contribuir a sanar sus heridas, que reconocemos como nuestras porque amamos a los hombres y mujeres que lo habitan con el mismo amor con que Él los ama. C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

6 Durante el Definitorio Extraordinario celebrado en Ariccia, que ha reunido a los Superiores Mayores de la Orden de los Carmelitas Descalzos y al Definitorio, presididos por el Prepósito General, P. Saverio Cannistrá, nuestros hermanos los frailes, han tratado de hacer suya esta intuición teresiana, de traducirla y actualizarla en este tiempo y en los lugares en los que vivimos. Nosotros los carmelitas seglares, queremos unirnos al deseo de nuestros hermanos los frailes, y ponernos al servicio de Dios, de la orden y de la Iglesia en Venezuela, de manera que también nosotros podamos realizar un análisis de nuestras realidades como comunidades seglares, a la luz de lo que nos muestra este maravilloso documento. C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

7 Ir a las cosas mismas… Necesidades: 1.- De ponernos humildemente a la escucha de quien reconocemos como madre y maestra para recibir de ella, su experiencia y doctrina. un camino que devuelva la plena motivación a nuestras comunidades 2.- De emprender un camino que devuelva la plena motivación a nuestras comunidades y nos lleve a la fuente evangélica y carismática de nuestra vocación. 3.- De asumir seriamente las experiencias vividas, para poner en práctica lo que hemos entendido. ¿cuánto nos hemos servido de la experiencia? ¿La ponemos al centro? ¿La estudiamos? ¿Nos preguntamos si la experiencia nos está enseñando algo? VER C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

8 Ir a las cosas mismas… Reconocer: 1.- Que todavía no estamos completamente renovados, aunque hayamos cambiado algunos aspectos. 2.- Nos cuesta inclinarnos sobre la pobreza del presente para leer lo que revelan ciertas experiencias. …y la humildad es andar en verdad 6M 10,7 C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

9 Ir a las cosas mismas… Por eso: Salir: Volver 1.- Salir: tendemos a huir el ser en dirección al deber ser (ideal abstracto) o del poder ser (lo que podré hacer en un futuro más o menos remoto). 2.- Y Volver a la Escuela de Santa Teresa y dejarnos guiar por ella en el camino que todavía tenemos por emprender. C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

10 Este trabajo de hermenéutica desde abajo, de narración de nuestras historias de pecado y de salvación, es sin embargo, en mi opinión, la única posibilidad que tenemos de comprender adónde vamos o adónde nos gustaría ir de verdad, sopesando las fuerzas que nos empujan en otras direcciones. En una proyección de futuro que arranque de una lectura de la experiencia, incluyendo los errores y los fracasos, pues también conviene valorar éstos últimos, porque de ahí puede surgir una sabiduría para la vida que no se limite a hablar de la historia y del mundo, sino que los reconozca y nos enseñe a afrontarlos. ¿En qué nos estamos equivocando? ¿Por qué razón? Son preguntas fundamentales de todo grupo humano, y que no podemos ignorar a riesgo de perder de vista la verdad, y me refiero a la verdad real, pues la verdad en la historia no se alcanza sin un proceso continuo de verificación, de reconocimiento de los errores y de intentar corregirlos. El misterio pascual es, en cierto sentido, la revelación de cómo lo bueno y lo verdadero se dan cita en una historia marcada por el sufrimiento, el pecado y la muerte.

11 ¿ Que tenemos que hacer? Lectura de la experiencia, incluyendo los errores y los fracasos: Narración de nuestras historias de pecado y de salvación Reconocer y valorar los fracasos. Afrontarlos ¿En qué nos estamos equivocando? ¿Por qué razón? Humilde y atenta toma de conciencia de lo que realmente somos Ser capaz de reconocer la pequeña novedad escondida que hay bajo la forma sufriente del desencanto, la inquietud o incluso de la depresión. C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

12 Santa Teresa, ilumina la realidad: Hay que partir de la experiencia vivida, conocerla y trabajar sobre ella. Y para eso no estamos solos, junto a la vocación, nos ilumina Santa Teresa, particularmente en estos años con la relectura de sus escritos. Sacar de esta cita de Camino de Perfección los criterios y líneas-guía, para diseñar un camino no ideal ni espiritualista, sino real y posible hacia una experiencia vivida del carisma. C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

13 Santa Teresa, ilumina la realidad: La pregunta: ¿soy feliz? es decisiva a la hora de verificar nuestra experiencia. Teresa, en el fondo, nos propone precisamente esto: un camino hacia la felicidad: Teresa nos dice en el texto: Es inútil ofrecer una buena comida a quien no tiene apetito. El hambre se cura con la comida, mientras que la inapetencia se cura con un cambio de vida, que es ciertamente más difícil de realizar. C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

14 Santa Teresa, ilumina la realidad: C ARMELO T ERESIANO S EGLAR E E sta casa es un cielo, si le puede haber en la tierra, para quien se contenta sólo de contentar a Dios y no hace caso de contento suyo; tiénese muy buena vida; en queriendo algo más, se perderá todo, porque no lo puede tener. Y alma descontenta es como quien tiene gran hastío, que por bueno que sea el manjar, la da en rostro; y de lo que los sanos toman gran gusto en comer, le hace asco en el estómago (C 13,7).

15 1.- ¿En qué medida necesitamos emprender un camino que devuelva la plena motivación a nuestras comunidades? 2.- Viendo con humildad y paz nuestra realidad, ¿ qué necesitamos reconocer, valorar o aceptar de nuestra experiencia para profundizar nuestra vocación? 3.- ¿En qué nos estamos equivocando? ¿Por qué razón? ¿Sómos felices?

16 Camino de Restructuración

17 Si tuviera que designar con una sola palabra el problema más grave de la vida religiosa y en particular de nuestra Orden en este tiempo diría seguramente: infelicidad y descontento. Esta infelicidad y descontento difuso que a menudo vemos en nuestras comunidades, no sólo nos hace sufrir, sino que nos quita la esperanza y las ganas de hacer algo para salir de esta situación. Corremos el riesgo de caer en la acidia, es decir en la falta de cuidado de nosotros mismos, de nuestro ser, al abandonar el timón de nuestra vida personal y comunitaria. Aunque se intente ofrecer a nivel de Provincia o de región cauces de formación permanente o de impulso espiritual, sucede lo que Teresa dice en el texto apenas citado: es inútil ofrecer una buena comida a quien no tiene apetito. El hambre se cura con la comida, mientras la inapetencia se cura con un cambio de vida, que es ciertamente más difícil de realizar.

18 En la escuela de Teresa… (Psicología sin inapetencia) La primera novedad extraordinaria que encontramos en Teresa es que su discurso no arranca de la oración, sino que desemboca en la oración. (Psicología sin inapetencia) Santa Teresa nos dice que, si verdaderamente queremos hacer de nuestra vida un camino de oración y viceversa, tenemos que poner bases existenciales sólidas, sin las cuales la oración o no se produce en absoluto, o al menos no se da del modo en las que ella nos presenta. Para lo cual es necesario recordar las tres condiciones previas de la vida de oración según Santa Teresa: C ARMELO T ERESIANO S EGLAR L amor desasimiento humildad L a una es amor unas con otras; otra, desasimiento de todo lo criado; la otra verdadera humildad, que aunque la digo a la postre, es la principal y las abraza todas (C 4,4).

19 En la escuela de Teresa… Nos dice Teresa, el amor entre nosotros no puede fundarse en el sentimiento, en la simpatía o afinidad humana, y aún menos en alianzas guiadas por intereses. El amor del que habla Teresa es un amor que brota entre personas humildes y desapegadas del mundo. «No puedo entender – escribe Teresa (C 16,2) – que se dé o pueda darse humildad sin amor, y amor sin humildad, como no es posible que estas dos virtudes estén en el alma sin un gran desasimiento de todo».. Por eso la humildad es el fundamento de la pedagogía teresiana C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

20 Condición propia de quien ha encontrado la Verdad, LA VERDAD DEL DIOS Amor y Misericordia FRENTE A LA VERDAD DE LA PROPIA HUMANIDAD Pobre y herida Es la condición misma de Jesucristo, que expresa su actitud fundamental ante la existencia. SEGUIR A JESUCRISTO ES «tened los mismos sentimientos de Cristo Jesús» (Fil 2,5), Virtud Carmelitana: Parezcámonos, hijas mías, en algo a la gran humildad de la Virgen Sacratísima, cuyo hábito traemos. Virtud soberana: La Reina del juego de Ajedrez El fundamento y centro en cuan torna toda la PEDAGOGÍA TERESIANA se llama: HUMILDAD verdadera humildad C ARMELO T ERESIANO S EGLAR No es desestima del hombre sino reconocer su altísima vocación

21 Humildad y obediencia son la condición para que se puedan realizar a través de nosotros las grandes obras de Dios « E ste concierto querría hiciésemos los cinco que al presente nos amamos en Cristo, que como otros en estos tiempos se juntaban en secreto para contra Su Majestad y ordenar maldades y herejías, procurásemos juntarnos alguna vez para desengañar unos a otros, y decir en lo que podríamos enmendarnos y contentar más a Dios; que no hay quien tan bien se conozca a sí como conocen los que nos miran, si es con amor y cuidado de aprovecharnos» Vida (16,7) HUMILDAD Y VIDA COMUNITARIA la base más sólida de la vida comunitaria C ARMELO T ERESIANO S EGLAR la motivación más profunda para vivir en comunidad es la conciencia de la propia incapacidad para cumplir por sí mismo un camino de configuración con Cristo

22 Nos dice Teresa: A A ndan ya las cosas del servicio de Dios tan flacas, que es menester hacerse espaldas unos a otros los que le sirven para ir adelante […] Y es un género de humildad no fiar de sí, sino creer que para aquellos con quien conversa le ayudará Dios; y crece la caridad con ser comunicada (V 7,22). Una forma de ser humildes es la de pedir ayuda a las demás, sabiendo que buscan nuestro bien y que harán cualquier cosa para ayudarnos. Sin esta fraternidad, donde «la caridad crece al ser comunicada», será imposible hacer un discernimiento serio y fiable sobre nuestro futuro. Si la comunidad es sólo el ambiente neutro donde se coloca nuestro vivir y actuar cotidiano, sin caracterizarlo, orientarlo o modelarlo en profundidad, es inevitable que antes o después se manifieste en nosotros una especie de infelicidad o descontento. Es como si al alma no le correspondiese al cuerpo, a la identidad interior la exterior Sin comunidad es inevitable que prevalga el espíritu del mundo y de la carne.

23 En la medida en que nos comprometemos a construir una comunidad como familia reunida en torno a Jesucristo, se realizan tanto la separación del mundo como el servicio al mundo. «el mundo ardiendo» Teresa ha querido una comunidad capaz de vivir según una lógica no mundana, inspirada en el Evangelio y en la relación de amistad con Cristo, precisamente por amor al mundo, porque «el mundo ardiendo» lo necesitaba. El amor y el servicio al mundo sólo es posible si no nos conformamos con el mundo.. Tenemos que ser nosotros mismos de forma tan profunda y convencida que podamos perdernos en favor del otro. Por eso, una apertura al otro, al diferente, tiene que darse simultáneamente con un enraizamiento profundo y convencido de nuestra vocación cristiana, religiosa y carmelitana. La misión, como en la vida trinitaria, no es sino la dilatación, y en un cierto sentido la profundización, de la relaciones originarias de pertenencia, a las cuáles debe volver constantemente para no agotar su dinamismo.

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31 1.- ¿En qué dirección nos estamos moviendo y qué futuro nos espera si seguimos así? ¿Qué correcciones queremos y podemos, siendo realistas, hacer a nuestra ruta? 2.- ¿Nos hemos sentado en la escuela de Santa Teresa con el camino «Para Vos Nací»?. Revisemos logros y dificultades.? 3.- ¿Valoramos y vivimos el don de ser comunidades teresianas? ¿Qué compromisos nos llevan a profundizar en nuestro ser de comunidades teresianas?

32 Camino de Desafíos

33 Introducción: Teresa nos habla desde su experiencia humana y divina La comunidad de la Encarnación: Evidente distinción de clases Autoridad vertical Vida en comunidad reducida prácticamente a lo litúrgico Un número excesivo Carencia de motivación vocacional: cada una crea su grupo dentro y fuera Carencia de trato fraterno: no hay momentos de encuentro comunitario Respuestas que va a ir dando Teresa frente a sus necesidades: La necesidad de hacerse espaldas La dimensión comunitaria desde su experiencia de Dios Al convertirse su sentido de comunidad cambia En la comunidad surge y se alimenta el proyecto de algo nuevo (V 32, 10)

34 La comunidad en sus fundaciones: Su experiencia se convierte en experiencia eclesial En contraste con los valores negativos sufridos en la Encarnación: Comunidad pequeña (13), Favorecer el silencio y la oración, Evitar las intromisiones en la comunidad (clausura estricta), Todas iguales (sin clases) Espacio para vivir los valores centrales de su carisma: oración y fraternidad. Más allá de actos formales o normas: estilo de hermandad Valor testimonial y apostólico -todas se han de amar Una de las virtudes principales del orante, del seguidor de Cristo Unión en la identificación con el carisma: Cristo al centro (C 2, 1). Somos comunidad por su llamada y don (C 1, 5; 3, 1. 10; 8, 3)

35 La comunidad en sus fundaciones: La fraternidad pone a prueba la autenticidad de la oración Humana y divina: oración y recreación (equilibrio) Apoyo de unos con otros: Acogida y servicialidad Aceptación de la limitación, de las dificultades No escandalizarse de la pobreza propia y del otro Afectividad como proceso de integración Necesidad del compartirlo todo… Como don divino, necesita el cultivo del encuentro con Dios Compartir la experiencia Una misión eclesial común que las aúna y que comparten: C 1, 2. 5

36 1.«Comunidad» en sentido teresiano, significa algo muy concreto. Es una categoría del espíritu más que una realidad sociológica, es un modo de ser, que requiere una profunda reorientación de la persona en el triple ámbito indicado por Teresa, a saber, en el amor fraterno, en el desasimiento del mundo, y en la humildad. Sin esto no hay comunidad en sentido teresiano. Podrán existir comunidades donde se colabora, comunidades donde se convive amablemente, comunidades donde hay un compromiso de vida seglar, pero no la comunidad de personas unidas entre ellas por la amistad de Jesucristo en la que ha pensado Teresa. C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

37 2.Tenemos como desafió: forjar un Carmelo como Teresa lo ha querido.. Esto significa concretamente optar por la comunidad, por una vida comunitaria que sea la síntesis y el signo visible de un nuevo modo de ser: el de personas centradas en la relación con Jesucristo. Busquemos antes de nada la comunidad teresiana y todo lo demás se nos dará por añadidura (cf. Mt 6,33). Y se nos dará especialmente un futuro que el Señor nos ha prometido y que con la ayuda de Dios y la intercesión de María, nuestra Madre y Hermana, no nos cansamos de esperar. CONCLUSIONES: C ARMELO T ERESIANO S EGLAR

38 Jurídico Administrativa 1.-Reforma de estatutos 2.-Registro Civil de comunidades 3.-Proyectos económicos para las necesidades de la Orden Formativo – Pastoral 1.- (Dis Inst) Manual de formación a nivel Nacional 2.- Privilegiar la pedagogía de la Oración como misión (Jornadas de Contemplación) 3.- Dedicar el año formativo a la lectura Moradas

39 O RDEN C ARMELO D ESCALZO S EGLAR


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