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LO PSICOSOMÁTICO Psicopatología Infanto-Juvenil Prof. Lic. Leandro M. Sánchez 2013.

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Presentación del tema: "LO PSICOSOMÁTICO Psicopatología Infanto-Juvenil Prof. Lic. Leandro M. Sánchez 2013."— Transcripción de la presentación:

1 LO PSICOSOMÁTICO Psicopatología Infanto-Juvenil Prof. Lic. Leandro M. Sánchez 2013

2 Existe dificultad para definir las enfermedades psicosomáticas Dichas enfermedades ocupan un lugar intermedio entre las enfermedades orgánicas puras las enfermedades neuróticas Pero el límite entre ellas no es neto sino que hay una transición imperceptible

3 Para algunos constituyen un fenómeno universal Para otros no exceden los siete cuadros clásicos de Alexander caracterizados por una lesión tisular: 1.Úlcera Péptica 2.Colitis Ulcerosa 3.Asma Bronquial 4.Neurodennatitis 5.Artritis Reumatoidea 6.Hipertensión Esencial 7.Tireotoxicosis.

4 Rycroft ( 1968) Trastorno orgánico con una disfunción fisiológica manifiesta, que parece estar ligada con la estructura de personalidad del paciente, con su historia vital, con sus circunstancias Definición psicoanalítica que tampoco delimita el campo, si bien facilita su diferenciación de las enfermedades neuróticas y de las orgánicas puras

5 El propio Freud (1923), a pesar de su postulado básico de que " el Yo es primero y principalmente un Yo corporal", no se ocupó de los trastornos orgánicos que actualmente, sin mucha precisión, se consideran psicosomáticos; por lo tanto, nunca los definió

6 Únicamente se interesó en dos cuadros neuróticos con síntomas corporales: – la histeria de conversión con síntomas somáticos de sentido simbólico – las neurosis actuales, cuyos síntomas orgánicos no tienen sentido simbólico

7 Para M. Bekei la confusión reinante con respecto a una definición y delimitación precisas se debe a que no se considera el desarrollo temprano proceso que lleva a la integración y las interferencias que impiden este proceso.

8 Últimamente empieza a atraer la atención sus implicaciones el desarrollo tempranoel desarrollo temprano su dependencia de los cuidados maternales los trastornos provocados por la falla de estos cuidados

9 Se ubicarían entre la serie de perturbaciones narcisistas que surgen en diferentes momentos preedípicos del desarrollo y debido a distintos defectos en la relación madre-hijo primitiva. Ciertos momentos lábiles del Proceso de Diferenciación

10 Una falla maternal en el principio del período simbiótico desorganiza todo el proceso, crea confusión, psicosis. Hacia el final del período simbiótico y durante el período de separación-individuación el niño ya está en vías de diferenciarse, estructurando un Yo que le proporciona cierta capacidad defensiva.

11 En este momento el impacto de la falla materna ya no provoca una desorganización total sino una enfermedad más delimitada a menudo una enfermedad psicosomática

12 Winnicott, en ninguna de las etapas que delimita nombra de modo explícito a la enfermedad psicosomática como consecuencia de la falla ambiental. Esta podría considerarse sin embargo como implícita en la etapa que denomina de mezcla de dependencia-independencia, a cuya falla adjudica una dependencia patológica, que es lo que en forma manifiesta o latente caracteriza a las enfermedades psicosomáticas

13 Bekei intenta aportar algunas ideas para el logro de comprender el fenómeno de somatización. Tiene además el propósito secundario de detectar medios para su prevención, ya que la enfermedad psicosomática es, entre todas las defensas patológicas contra el dolor psíquico, la más autoagresiva

14 Todas las teorías del desarrollo temprano consideran un período inicial de indiscriminación Simbiosis (Mahler) No Integración (Winnicott) Reconocen la función indispensable de una madre sostenedora que provee al infante de un Yo auxiliar, dado que el Yo del bebé sólo se empieza a formar gracias a los cuidados y estímulos que la madre le proporciona. Este período las provisiones maternales inadecuadas provocan angustia vital, de aniquilación.

15 Si se produce una falla seria en la relación madre-hijo durante este período simbiótico, se provocará un trastorno muy grave, una desorganización psicótica. Las fallas en la relación madre-hijo que ocurren más adelante, desde el comienzo de la disolución de la simbiosis, originan enfermedades psicosomáticas y una serie de otros trastornos narcisistas Pero ciertas fallas de la relación simbiótica misma, aunque graves, pero no del tipo que provoca psicosis, pueden también condicionar enfermedades psicosomáticas.

16 Al principio, madre-hijo forman una unidad indivisible. Se trata de una fusión muy intensa entre la madre y su infante, donde de la función sostenedora de la parte más fuerte, la madre, depende la vida del lactante. Este contacto íntimo de la madre con su bebé exige mucha empatía para poder captar y responder a las necesidades que la criatura comunica mediante su cuerpo y sus movimientos (hociqueo, estremecimiento, pataleo, retortijones) o mediante sonidos no verbales (llanto, balbuceo).

17 Una madre narcisista que no observa y no escucha las señales de su bebé ni comprende lo que comunican y administra los cuidados según sus propias necesidades, viola el self de su hijo. Le impone lo que no necesita o lo priva de lo que reclama. Esto puede acarrear consecuencias corporales directas.

18 Si al bebé se le da de comer cuando no tiene hambre, se le crea una resistencia, que puede ser pasiva (la inapetencia, no tragar) o activa (el vómito, devolver aquello que se le está forzando a ingerir). No darle cuando necesita puede provocar hiperexcitación, insomnio, autosatisfacción en forma de mericismo, reacciones de protesta que están dirigidas hacia la madre pero que atacan y debilitan al propio infante en forma directa produciendo síntomas, e indirecta obstaculizando su desarrollo.

19 Al darse cuenta de que sus señales pasan inadvertidas, el lactante renuncia a emitidas y al mismo tiempo que se somete bloquea las actitudes que funcionan como señal y constituyen los elementos corporales que el proceso de simbolización incipiente necesita para formar ecuaciones simbólicas, protosímbolos.

20 En el período de separación-individuación cambia el cuadro y también el carácter de las deficiencias maternas perjudiciales. En esta etapa la madre puede fallar de dos maneras opuestas: 1.Por un lado, apurar la separación y estimular los intentos de independencia pero con brusquedad, sin reconocer que la necesidad de apoyo del niño sigue persistiendo juntamente con sus progresos en la autoafirmación 2.o bien, por el contrario, no permitir, bloquear los intentos de autoafirmación del bebe por necesidades narcisistas patológicas propias. Lo rechaza cuando se aleja y solo le muestra afecto si da muestras de su dependencia. No puede renunciar a una parte muy valorada de sí misma, prueba de su capacidad creativa. El niño teme perder el amor de su madre y sin embargo quiere seguir independizándose: se enferma

21 Ambas conductas no empáticas refuerzan los sentimientos ambivalentes del niño, crean resentimiento y rabia y al mismo tiempo una sensación de desamparo, de falta de amor. Amor y odio entran en conflicto. Lo que se niega y se suprime es el odio, la agresión dirigida hacia el objeto querido y necesitado, la madre. Esta agresión se vuelve contra el niño y lo enferma.

22 Los cuadros Psicotóxicos son precursores de los trastornos psicosomáticos, que funcionan con leyes propias y constituyen respuestas biológicas directas a las fallas del medio, respuestas de un Yo apenas esbozado a traumas que no puede dominar. Se diferencian de los trastornos posteriores por considerar que los traumas que afectan al niño pasado el período inicial ya inciden en un organismo que dispone de ciertas defensas psíquicas y ha iniciado el proceso de simbolización con la formación de equivalentes simbólicos.

23 La autoagresión es un fenómeno muy difícil de explicar. Para abordarlo utilizaremos los conceptos de proceso originario y de pictograma con los que Aulagnier propone ampliar la metapsicología freudiana.

24 Los conceptos de proceso originario y de pictograma constituyen, un puente de unión entre los mecanismos de las dos etapas. El proceso originario precede al proceso primario, entra en funcionamiento al nacer y registra continuamente el encuentro del infante con su medio en forma de representación pictográfica. Esta, incognoscible e indecible, metaboliza las experiencias heterogéneas del bebé y las hace homogéneas, valiéndose exclusivamente de imágenes corporales para su representación.

25 El pictograma así constituido se caracteriza por el hecho de que la totalidad del encuentro se graba indisolublemente en una sola imagen que representa: una zona sensorial del bebé junto con el órgano materno con el cual se conecta y con el afecto que acompaña el encuentro. Una característica privativa del proceso originario es que placer y displacer como expresión de afectos opuestos pueden estar simultáneamente presentes en el pictograma, constelación que no permiten el proceso primario ni el secundario. La única condición para que un pictograma se realice es que un órgano sensorial catectizado del bebé se ponga en contacto con un órgano del objeto, también catectizado, capaz de excitado.

26 Las primeras escenas de la vida del lactante que registra el pictograma están relacionadas con el amamantamiento, encuentro inicial infante- madre-mundo, que colma una necesidad y se acompaña de placer. Pero si de alguna manera este encuentro se obstaculiza, si algo falla en la función materna, si el pecho no tiene leche, su pezón está invertido o los brazos de la madre sostienen blandamente al bebé y no puede darle con su abrazo la sensación de seguridad y calor que éste necesita y desea, surge tensión y displacer.

27 El pictograma resultante de tal experiencia dolorosa será alo y autoagresiva a la vez, al estar indisolublemente ligadas en él la zona corporal del bebé y la zona corporal materna que desea atacar por haberlo defraudado. La catexia del objeto querido necesitado y a la vez odiado se transforma en autodestructiva porque al intentar el self desintegrar la imagen del objeto, dirigiendo la agresión en su contra, ataca la propia imagen ligada con el objeto. La ausencia de un objeto que debe satisfacer una necesidad se presenta con el afecto de displacer, ya que priva de la fuente de placer al órgano correspondiente y con ello a la totalidad del self.

28 Esto explica el fuerte impacto autoagresivo de toda vivencia de privación temprana, así como el carácter autoagresivo de la reactivación de pictogramas que registran estas vivencias. El displacer originado en la falta de adecuación de un objeto a una zona erógena del bebé, sea por exceso o por defecto, se representa como exceso o defecto de la zona erógena misma.

29 Objeto malo y zona mala son indivisibles. No hay posibilidad de separación, sino solo un desgarramiento violento y recíproco que se perpetúa entre zona propia y objeto complementario. El deseo de destruir el objeto se acompaña de la necesidad de tener que destruir una zona sensorial erógena propia y su actividad.

30 En el infante las experiencias de placer o displacer se metabolizan en esta representación, en que incorporar, reunirse con la zona complementaria del objeto, se acompaña de placer; y rechazar el objeto, desprenderse de él se acompaña de displacer. Este primer esquema relacional sigue operando durante toda la vida. Y son estos pictogramas -registros fieles, fotográficos, de escenas displacenteras vividas que carecen de elaboración psíquica- los que, a mi modo de ver, se activan o reactivan en un trastorno psicosomático, lo que explica la naturaleza de sus síntomas. Son respuestas corporales a privaciones traumáticas, única forma de responder del lactante a cualquier dolor o incomodidad que percibe. Esta respuesta biológica no tiene, por lo tanto, sentido simbólico y, dadas las características del pictograma, es indefectiblemente autoagresiva.

31 Esta manera en que se graban las primeras vivencias traumáticas de privación o deprivación nos ayuda a explicar el origen y las manifestaciones tempranas de las enfermedades psicosomáticas. Para comprender la reactivación de estos pictogramas tenemos que escudriñar su función y efecto en el desarrollo ulterior.

32 Si el bebé sobrevivió al trauma originario, su desarrollo prosigue. Deja atrás, enquistado, el pictograma que registra el encuentro, junto a los afectos acompañantes, gracias a un mecanismo primitivo de disociación que ya está en funcionamiento. El Yo sigue su desarrollo, empobrecido por la ausencia de los afectos que quedaron fijados en el pictograma. Su capacidad de simbolizar afectos será interferida además por una relación madre-hijo viciada.

33 Una madre falta de empatía impide de varias maneras el desarrollo normal del proceso de simbolización de su hijo. Si sobresatura al bebé, no le da ocasión de frustrarse, de deprimirse; no le deja lugar para la representación de su ausencia. Si es muy severa y restrictiva, inhibe las actividades autoeróticas de su hijo y bloquea al mismo tiempo las fantasías acompañantes. Si es tan narcisista que solo registra sus propias necesidades y no las señales que indican los deseos del bebé, ahoga todo intento de comunicación simbólica de sus necesidades, tanto afectivas como corporales.

34 Pero en cualquiera de los casos, el resultado será que el proceso de simbolización en el área afectiva se detiene, mientras las funciones yoicas siguen diferenciándose. Este desfasaje entre distintos aspectos de la estructuración del aparato psíquico no es fácil de reconocer.

35 Al sufrir este tipo de deficiencias en la relación diádica son aparentemente normales o, según la denominación de Mc Dougall, seudonormales. Tienen logros sociales adecuados, y aun extraordinarios, son profesionales destacados o ejecutivos exitosos, "sobreadaptados" a la realidad externa. Solo su vida emocional se encuentra empobrecida.

36 El concepto de ALEXITIMIA, subraya la dificultad de los individuos con trastornos psicosomáticos para expresar sentimientos en palabras. Los afectados de aIexitimia, al sufrir una pérdida de objeto no registran conscientemente el dolor psíquico. Reactivan en cambio el pictograma de la escena traumática original y producen un síntoma somático.

37 Responden con su cuerpo como habían respondido cuando infantes. El síntoma será funcional, como lo era el proceso en sus orígenes. Si el stress perdura y el medio familiar por sus propias necesidades lo mantiene, lo funcional se transformará en orgánico, al debilitarse los tejidos del órgano que están sometidos a una excitación continua, hasta que se provocará una lesión tisular.

38 Piera Aulagnier Otorga al Yo un lugar preponderante en sus desarrollos. Las identificaciones y la descripción de un proyecto identificatorio, del cual el Yo es constructor, será uno de sus aportes más originales. Dirá que es en relación con sus objetos que el yo construye su propia historia.

39 Jerarquiza las exigencias que la realidad impone a la psique. El infans se encuentra desde un primer momento y para siempre en interacción con las fuerzas que actúan en ese "espacio exterior a la psique".

40 Su modelo de aparato psíquico es fundamentalmente representacional. Las representaciones estarían originadas en el primer encuentro de la psique con el medio. La actividad de representación será el equivalente en el aparato psíquico del proceso de metabolización en el cuerpo, proceso mediante el cual una estructura puede transformar algo que le es heterogéneo en homogéneo.

41 La psique está inmersa desde un primer momento en un espacio que le es ajeno y al que debe investir para poder conocerlo. La actividad psíquica tendrá que metabolizar información que proviene tanto del exterior como del interior. Esta particular manera de comprender cómo el aparato psíquico tramita la información, muestra una permeabilidad que permite el constante fluir de estímulos y, a su vez, nuevos modos de procesarlos

42 Describe tres procesos o modos de funcionamiento. La actividad psíquica estará entonces regida por tres modos de funcionamiento o procesos de metabolización Cada uno de estos procesos inscribe sus representaciones de una forma diferente: El proceso originario las inscribirá en el pictograma El proceso primario utilizará la fantasía para esta inscripción El proceso secundario recurrirá a las representaciones ideicas. Estos procesos no están todos presentes desde el comienzo Se suceden temporalmente y luego se superponen y coexisten a lo largo de toda la vida.

43 Lo originario El término originario define una forma de actividad y un modo de representación. Tiene como punto de partida el encuentro entre la boca y el pecho, considerándolo el momento inaugural de la actividad psíquica. A partir de ese momento, la mención de originario remitirá siempre a este punto de partida. La información que el aparato psíquico recibe desde el exterior es de carácter sensorial, y tendrá que ser metabolizada. Todo se jugará en términos de placer-displacer, aceptando lo que corresponde al placer y rechazando lo relacionado con el displacer.

44 imagen del objeto-zona complementario. La zona en juego es la oral. La boca y el pecho forman una unidad indisociable que representa esa zona sensorial, y que la autora llama la imagen del objeto-zona complementario. Esta imagen es la que organiza el pictograma, a través del cual se inscribirá un esquema relacional donde el representante se refleja como una totalidad idéntica al mundo

45 Toma como momento inaugural el encuentro boca-pecho ya ese encuentro como modelo de funcionamiento del proceso originario. Un origen insoslayable de todo lo psíquico es el cuerpo, lugar en el que se sentirá la tensión de necesidad, siendo esta tensión causa ineludible de displacer. Cada aparición de la vivencia de displacer produce una reacción que intenta recuperar el estado de placer perdido.

46 Este proceso que se desarrolla en el cuerpo, no es reconocido por la psique sino en términos de estado de sufrimiento, y frente a él reacciona alucinando que no existe la ausencia del objeto que satisface la necesidad. O sea, desconoce la necesidad, desconoce al cuerpo y sólo reconoce el estado de placer que quiere reencontrar.

47 El cuerpo posee un poder de excitabilidad que al producir displacer, la misma es vivida como heterogénea a la estructura y requiere del proceso de metabolización para transformarse en homogénea. Por lo tanto, del mismo modo en que este displacer aporta información a través de la excitación, desencadena el proceso que permite la representación psíquica

48 En el momento en que la boca encuentra el pecho,... traga un primer sorbo del mundo. Afecto, sentido, cultura, están copresentes y son responsables del gusto de estas primeras moléculas de leche que toma el infans…" Cuando esto no sucede, y la vivencia de displacer genera tensión, el infans recurre a la alucinación, para subsanar el estado de falta y, sortear la brecha entre afecto y representación. Esta situación es insostenible en el tiempo, siendo indispensable la satisfacción real de la necesidad.

49 Las representaciones del encuentro boca- pecho se organizan en el pictograma. La posibilidad de la representación pictográfica, como recurso de metabolización, es una condición necesaria para la existencia psíquica: sólo existe lo que puede ser representado y lo único representable en este momento es lo pictográfico que será la primera obra de la psique del infans.

50 El encuentro inaugural es un encuentro entre un órgano sensorial y un objeto exterior; pero la representación pictográfica no reconoce las dos partes en juego. El postulado que caracteriza a este proceso es el del autoengendramiento. Este postulado plantea que la psique no registra que el estímulo que generó la representación proviene del mundo externo. Podría considerárselo como un autoencuentro.

51 La representación pictográfica, requiere de aquello que la autora denomina placer mínimo, o sea un monto de placer indispensable para que haya vida y se desencadene la actividad de representación. Sin embargo, es necesario que a este placer mínimo se le agregue una prima de placer, o sea la satisfacción real de la necesidad, para que el aparato psíquico pueda funcionar. En caso contrario éste quedaría detenido en aquella representación inaugural.

52 En la representación pictográfica no existe diferencia entre la alucinación del pecho y la experiencia real de amamantamiento; no obstante la psique es capaz de percibir precozmente el suplemento de placer -prima de placer- que le ofrece la satisfacción real. Se deberá entender al pictograma como la representación que la psique se da de sí misma. Lo representable será una imagen de la cosa corporal, que da cuenta de ese primer encuentro originario con el mundo.

53 R. GADDINI El Síntoma Psicosomático R. GADDINI Todos los investigadores pioneros tomaron los procesos intrapsíquicos adultos como material de su investigación. Recientemente focalizaron sobre la cualidad de las relaciones de objeto del niño para entender la formación del síntoma psicosomático.

54 Los síntomas psicosomáticos generados sobre la base tanto de la polaridad cercanía-separación como de la interacción dependencia e independencia de la madre y el niño.

55 Un modo positivo y uno negativo Considera síntomas psicosomáticos que se producen a un nivel temprano del desarrollo: RUMIACIÓN EL CÓLICO DE LOS TRES MESES EL ASMA.

56 Marco conceptual que propone usar – Objeto transicional como modo positivo – Síntoma psicosomático como su negativo

57 Compatible con la de Winnicott, quien describió la enfermedad psicosomática como "el negativo de un positivo: siendo el positivo, la tendencia hacia la integración" y como "la tendencia heredada de cada individuo a alcanzar una unidad de la psiquis con la totalidad del funcionamiento físico"

58 LA ALTERACIÓN PSICOSOMÁTICA IMPLICA FALLA MATERNA QUE DEJÓ AL INFANTE SIN LOS ELEMENTOS ESENCIALES PARA DESENVOLVIMIENTO DE LOS PROCESOS DE MADURACIÓN

59 Es fundamental comprender el concepto de área transicional de Winnicott como un espacio potencial entre la madre y el niño, y entre el objeto y el sujeto. Debemos entender la calidad de la relación entre el niño y el objeto, y la manera en que toma forma su angustia por la pérdida del objeto.

60 Donde la integración mente-cuerpo no tuvo lugar -como en la enfermedad psicosomática- ahí también encontramos que NO se desarrolló un OBJETO TRANSICIONAL

61 El concepto de espacio transicional implica el puente que el infante construye desde la pura subjetividad a la realidad objetiva, compartida: la representación simbólica de la reunión con la madre después de la separación al nacer tiene lugar en este espacio transicional. "Pero lo que importa del objeto transicional no es tanto su valor simbólico, como su realidad... Es una ilusión, pero también es algo real"

62 Durante los primeros meses de vida el infante no puede diferenciarse del objeto. Sus estados emocionales, vivenciados intensamente, corresponden a hechos internos y externos.

63 Todavía no ha integrado ninguno de estos acontecimientos en una gestalt, no ha ligado aquellos que podrían unirse en un patrón de comprensión, ni tampoco emergió del estado de fusión con la madre y dijo "yo soy".

64 Hasta los cinco o seis meses de edad, la relación del infante con el objeto es altamente subjetiva lo cual hace muy difícil la modificación de una organización narcisística básica.

65 A medida que se va alejando del objeto, va descubriendo que lo necesita; lo "crea", en tanto "el objeto esté ahí esperando ser creado y volverse un objeto catectizado", como lo plantea Winnicott.

66 Si la madre está presente continuamente, el infante se queda en ese estado narcisístico, como en el primer mes de vida. Empieza a evolucionar en el momento en que la madre aparece: la primera creación -el objeto transicional­ tiene lugar en ausencia de la madre.

67

68 La investigación del desarrollo de los síntomas psicosomáticos demostró que la frustración, la aflicción, y la angustia deben ser experimentadas en un equilibrio óptimo, con una función materna suficientemente buena; de otro modo no se construye el puente del objeto transicional.

69 En "la función materna suficientemente buena" la madre renuncia a sus otros intereses, y no perturba la vida interior del niño. Esto crea un equilibrio positivo.

70 El O.T. consiste en aspectos del medio materno que el infante seleccionó para representar aspectos que él experimentó mediatizados a través de sus propias sensaciones corporales. Esto coincide en el tiempo con un aumento de tensión relacionado con el crecimiento, cuando el habla y la locomoción se están estableciendo simultáneamente

71 El objeto o la modalidad con que encuentra reaseguro evoca la reminiscencia de sensaciones somáticas (percepciones táctiles y posturales) que reviven el tiempo feliz de la reunión postnatal con la madre. Para que este símbolo de reunión sea creado, es necesario que este tiempo feliz se pierda después de haber tenido la oportunidad de experimentarlo de una manera óptima.

72 Las sensaciones de la piel combinadas con la estimulación kinestésica derivada de la situación de sostén están contenidas en esta creación, proveyendo modelos de funciones somáticas de las que luego se desarrollarán modelos psíquicos. Las representaciones de la piel y los músculos junto con la zona de la boca forman la primera concentración libidinal

73 Objetos Precursores Objetos Precursores (de los objetos transicionales) Aquellos objetos que teniendo la capacidad de consolar al niño, sin embargo, no han sido descubiertos o inventados por el niño. Son provistos por la madre, o son partes del cuerpo del niño o de la madre

74 Aparte de la lengua y los dedos los predecesores de los objetos transicionales incluyen: (1) el chupete (2) la mamadera usada como chupete (3) la muñeca del niño (4) la muñeca de la madre (5) el dorso de la mano del niño. (6) el dorso de la mano de la madre y (7) el pelo, las orejas o marcas de nacimiento que son tocadas o frotadas para producir una sensación táctil asociadas con el acto de chupar u otras acciones combinadas.

75 Aparición del síntoma psicosomático en relación al desarrollo del objeto transicional Síntoma psicosomático surge antes del desarrollo del O.T. Terminación abrupta de la lactancia Máxima investidura de la boca y la incorporaciónRUMIACIÓN Síntoma psicosomático surge durante el periodo en que se desarrolla el obj. precursor Decrece la preocupación materna en forma generalizada. Periodo rápido de maduración neuromotriz y sensorialCOLICO Síntoma psicosomático surge después del periodo en que el O.T. se desarrolla normalmente Se va o se acerca demasiado rápido o intensamente. Busca soporte y se siente independiente ASMA

76 Puntos de fijación somática paralización de las desorganizaciones P. MARTY PLANTEA: 1.La noción de desorganización, y por consiguiente la de organización; tratándose naturalmente de la organización y la desorganización psicosomáticas. 2.La noción de fijación, luego, la de fijaciones- regresiones, como procesos de funcionamiento mental.

77 Organización Psicosomática Se trata de una organización individual Sus elementos son más o menos diferentes de un sujeto a otro Sin embargo vaya considerar los grandes lineamientos comunes de esta organización psicosomática

78 Primero fue la EVOLUCIÓN DE LAS ESPECIES que llevó a la organización de los mamíferos y, después, de los hombres. Esto no es remontarse demasiado lejos ya que en la evolución individual, por ejemplo, se encuentran problemas en el enderezamiento del cuerpo en relación a la motricidad del lactante, y en la patología del adulto se encuentran también zonas de debilidad de la motricidad axial que dan lugar a raquialgias.

79 FILOGÉNESIS - Segundo la FILOGÉNESIS que abarca los múltiples factores de orden hereditario que debemos tener en cuenta muchas veces. ONTOGÉNESIS - Tercero, se produjo la ONTOGÉNESIS, la cual nos interesa especialmente con las particularidades individuales que ésta aporta:

80 1.En la vida intrauterina en diferentes niveles de la sensorio-motricidad y quizás a nivel de la alergia. 2.Al nacer, la sensorio-motricidad cobra todo su relieve, con la piel que se descubre, con la respiración que comienza. 3.Durante la temprana infancia, cuando se desarrollan las funciones que aseguran la relación con el mundo externo, en particular con la madre.

81 ONTOGÉNESIS 4. Para terminar con la ONTOGÉNESIS, subrayo que al mismo tiempo y consiguientemente, pero a partir de las bases que acabo de señalar, por regla general se despliega la evolución psicosexual del niño, con las fases oral, anales y genital, hasta la instalación la organización genital del estadio edípico.

82 Para no perdernos en la multiciplicidad de estas funciones, hay que dedicar algunas palabras al desarrollo del sistema Pcs. durante la temprana infancia, por varias razones: porque la organización del Pcs. se apoya, se apuntala, sobre funciones somáticas, porque el Pcs. constituye el engranaje esencial del pensamiento. porque el rol del Pcs. se presenta como importante para nosotros, al punto que a menudo lo califico de placa giratoria de la economía psicosomática.

83 Sabemos que el Pcs. es una parte del aparato psiquico delimitado por Freud (1923) y que es la sede de las representaciones, reviviscencias de percepciones anteriores, la mayor parte de las veces relacionadas con afectos.

84 Sabemos igualmente que en psicoanálisis se distingue representación-cosa de representación-palabra, que, teóricamente, se ligan en el interior del sistema Pcs. La representación-cosa es de orden sensorio- perceptivo y la representación-palabra es primeramente. representación-cosa.

85 Tanto en el lactante como en la madre pueden existir dificultades sensorio-motrices. El desarrollo sensorio-motor del lactante y del niño pequeño también puede ser contrariado por la madre quien posee un aparato psíquico propio y puede producir un exceso de excitaciones o de paraexcitaciones en el niño. ¡En ambos casos el sistema Pcs. del niño ya está trabado! Está trabado por insuficiencias fundamentales o lacunarias de las representaciones que marcarán en negativo el aparato mental del sujeto.

86 La desorganización psicosomática Bajo el peso de circunstancias externas e internas insoportables, ya sea por un exceso o por una insuficiencia de las excitaciones que involucran a los instintos y a las pulsiones, la mayoría de los individuos puede desorganizarse.

87 Una desorganización representa teóricamente el movimiento inverso a la organización precedente. Una desorganización "ideal" comenzaría por una desorganización de las funciones psíquicas implicadas en el sistema genital edípico y seguiría por la desorganización de las funciones psíquicas ligadas a la analidad y a la oralidad. Y esto mucho más fácilmente, si las funciones psíquicas, estuvieran sostenidas por un Pcs. inconsistente frágil.

88 La desorganización afectaría luego las funciones somáticas desarrolladas durante la infancia, después las desarrolladas durante la temprana infancia, en el nacimiento, durante la vida intrauterina, para alcanzar funciones somáticas relacionadas con la filogénesis y finalmente, más anteriores aún, funciones ligadas a la organización de la especie de los mamíferos.

89 Las funciones mentales, somáticas y psicosomáticas, interfieren continuamente entre sí durante el desarrollo, tanto en sentido transversal de una misma época de organizaciones, como en sentido longitudinal, abarcando épocas diferentes. Se superponen así unas a otras y todas estas interferencias, aún si se las puede considerar de manera general, toman un carácter particular según las individualidades.

90 Además, los sistemas de defensas de orden mental, somático o psicosomático, a menudo individuales, son susceptibles, frente al movimiento de las desorganizaciones: de frenar su desarrollo. de desviar el movimiento hacia funciones distintas de las esperadas. O bien de entorpecer o detener este movimiento desorganizador durante un tiempo de manera constante.

91 Debemos entonces tener en cuenta que una desorganización puede ser progresiva y total en ausencia de sistemas válidos de defensas. En este caso la desorganización lleva al individuo a la muerte. También debemos considerar que la desorganización puede ser parcial, y durar sólo un momento cuando encuentra sistemas sólidos de defensas sobre los cuales vamos a volver ya que la mayoría de las veces están apuntalados por mecanismos de fijaciones-regresiones.

92 Las fijaciones-regresiones Los fenómenos de fijaciones-regresiones fueron puestos en relieve por Freud, al menos en lo que se refiere al funcionamiento mental. Marty extendió la noción de fijaciones- regresiones al funcionamiento psicosomático.

93 Bajo el efecto de dificultades en el desarrollo somático, psicosomático, o psíquico, ciertas organizaciones funcionales activadas por la repetición de estas dificultades, adquieren un valor particularmente vitalizado que se fija progresivamente. Esto constituye el fenómeno de las fijaciones.

94 En los movimientos regredientes, y por lo tanto contraevolutivos, que en psicosomática llamamos desorganizaciones, los valores vitales fijados durante el desarrollo constituyen puntos de atracción para las desorganizaciones, y, a la vez, refugios funcionales, defensas, que son susceptibles de poner fin a estas desorganizaciones. Esto constituye el fenómeno de las regresiones.

95 Puntos de fijación somática Paralización de las desorganizaciones Es necesaria toda la evolución somática de un individuo para que se instale su organización mental, la cual no existiría sin esta evolución somática. Apuntalamientos somatopsíquicos sucesivos continuos, apoyándose cada nueva organización en la organización que la precede.

96 Obedeciendo a los principios generales de las fijaciones, las fijaciones somáticas pueden haber precedido a las fijaciones mentales. El retorno regresivo a estas fijaciones somáticas podría entonces prolongar y completar las regresiones mentales o incluso sustituir finalmente a éstas.

97 "Debemos considerar que los fenómenos de fijaciones, más arcaicos sin duda que las fijaciones mentales reconocidas, implican a la vez un determinismo relativo, de orden somático, y un determinismo relativo del orden del comportamiento, del carácter y de la organización mental.

98 Estas fijaciones psicosomáticas dan cuenta indudablemente de los conjuntos estructurales reconocidos más tarde en muchos sujetos (los grandes alérgicos espontáneos, los que sufren de úlcera duodenal del tipo activo, por ejemplo) que evolucionan durante su vida adulta entre situaciones regresivas de tipo neurótico de carácter y situaciones regresivas de patología somática. Estos sujetos parecen encerrados en una especie de "pastosidad regresiva" que constituye el terreno habitual de su vida".

99 Sin considerar forzosamente las pastosidades regresivas cuyas fijaciones somáticas implican un destino mental particular, podemos interesamos por otras fijaciones somáticas aparte de la úlcera duodenal y las grandes alergias esenciales que se mencionaron

100 Enumeraré algunas, desordenadamente: Raquialgias, cefaleas y migrañas; gastritis; manifestaciones coliticas; asmas; eczemas hipertensiones arteriales rinitis espasmódicas; urticarias y edemas; otras inflamaciones de la piel y de las mucosas provenientes de sensibilidades e irritabilidades particulares, como lo señala Kreisler (1977) en la última actualización de "El niño psicosomático"; infecciones repetitivas; otitis, anginas, cistitis, por ejemplo.

101 Debe observarse que las afecciones mencionadas no responden a las reglas de las histerias de conversión. De ninguna manera son objeto de erotizaciones. No tienen significación simbólica. Proceden de mecanismos distintos a la represión: los de desorganizaciones psíquicas o de supresión de las representaciones, por ejemplo.

102 A propósito de la complejidad funcional de las afecciones enumeradas, señalemos que casi siempre intervienen múltiples factores, dolorosos, sensorio- motrices, secretorios, circulatorios, hormonales y quizá alérgicos e inmunológicos, también de orden neurobiológico y sin duda otros mecanismos aún no conocidos.

103 Las afecciones implicadas en las regresiones somáticas responderían por lo menos a las cuatro reglas siguientes: 1.- Se desencadenarían por un traumatismo psicoafectivo que habría desorganizado momentáneamente el aparato mental, dando lugar eventualmente a una regresión psíquica, la que habría precedido o acompañado a la regresión somática.

104 2.- En sí mismas serían no evolutivas y reversibles. Consistirían entonces en enfermedades "a crisis" de una duración más o menos larga. Pondrían fin entonces, a las desorganizaciones espontáneamente y podrían resolverse solas, sin apoyo exterior. 3.- La mayoría de las veces serían habituales para los sujetos.

105 Refiriéndonos a ese tema debemos hacer dos reflexiones: a) Comprobamos que el comienzo de lo que se convertiría en hábito puede ubicarse en distintas edades: Durante la temprana infancia, como en el caso de ciertos asmas o eccemas. Durante la niñez, como ciertas manifestaciones digestivas. Más tarde aún, en la adolescencia o en la edad adulta, como ciertas cefaleas o migrañas.

106 b) Existen ciertos fenómenos excepcionales que podemos considerar regresivos en el sentido de que sin ayuda médica e inclusive muchas veces con el abandono de cierta ayuda exterior, ponen fin a las desorganizaciones. Aquí me refiero a las verdaderas resurrecciones que se efectúan en el momento de las desorganizaciones profundas o hasta en el curso de un coma. Le presto especial atención a estos casos, sin duda raros, pero que se me presentan varias veces cada año

107 4.- Estarían localizadas y constituidas por hiperactividad e hipoactividad de sistemas funcionales relativamente aislados en la organización de los individuos. Los síntomas patológicos a los que darían lugar, se producirían sin embargo, a expensas de la economía general de estos individuos. Entonces, las afecciones involucradas deberían ser médicamente tratadas con prudencia para que la terapéutica quede lo más localizada posible.


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